Concesión minera… ¡desarrollo o capitalismo salvaje!

 

La opinión del Médico y miembro de la Asociación Conciencia Ciudadana…

ALESSANDRO  GANCI
concienciaciudadana09@gmail.com

 

‘ Queremos empresarios, no empresaurios que practican el capitalismo salvaje. Algunas empresas internacionales se esconden detrás de la llamada seguridad jurídica; pero nadie se preocupa por la seguridad jurídica del pueblo…’. Así se refería el Ejecutivo a malas prácticas empresariales y tiene razón.

Capitalismo Salvaje. Puede definirse como una situación donde el libre mercado se ha desarrollado, con un sistema financiero y una economía avanzada, pero con pobres controles gubernamentales y sociales, que impiden que la riqueza generada permee sus beneficios a la población de una manera equitativa.

El premio Nobel de Economía J. E. Stiglitz, define claramente esta paradoja al expresar…

‘El desarrollo significa transformar las sociedades, mejorar la vida de los pobres, dar a todos la posibilidad de éxito y garantizar a cualquiera el acceso a los servicios sanitarios y a la instrucción… Lo que sirve son políticas para un crecimiento sostenible, justo y democrático’.

A primera vista, las reformas del Código Minero resultan beneficiosas. Se aumentarán las regalías y el costo de los arrendamientos de las tierras.

¿Por qué entonces, amplios sectores de la sociedad no se sienten conformes?

Minera Panamá, resultará uno de los mayores beneficiados. Goza, junto a Petaquilla Gold, de un contrato tremendamente ventajoso, donde gran parte de la inversión es deducible del impuesto sobre la renta, exonerada o con créditos fiscales. Los gastos por explotaciones fallidas, compra de materiales, viajes, programas sociales, incluido lo invertido en educación de las comunidades, hospitales, carreteras, escuelas, educación de los panameños. Tienen la potestad de desviar los ríos, si el proyecto lo amerita y adecuar todo el entorno a las necesidades de la mina. Los impuestos municipales, luego de los 100 000 dólares, también son deducibles.

Para comienzos del 2016, Minera Panamá, se espera producirá anualmente 254,695 toneladas de cobre, 89,674 onzas de oro, 1.5 millones de onzas de plata y 3,218 toneladas de molibdeno, sin contar el hierro, manganeso, plomo, estaño, platino, níquel, mercurio que pudiese encontrarse. Esto representa a los precios actuales entre 2300 a 2400 millones. Por su parte, Petaquilla Gold propugna alcanzar a futuro las 100 000 onzas de oro anuales (1300 millones de dólares) y 842 kilómetros cuadrados de concesión.

Ambas empresas generarán un estimado de 2450 puestos permanentes, en la mayoría de los casos, para trabajos rutinarios y poco especializados. Por cada puesto, las empresas obtendrán aproximadamente un millón de dólares (asumiendo que el Estado recibirá 4% de regalías y 25% de ISR). Ganancias infinitamente superiores, a la relación ganancia/trabajador de las empresas ecoturísticas o agroforestales. Un trabajo, por cada 5.5 hectáreas concedidas a MP y 84 a PG, definitivamente no reducirá la pobreza en áreas donde el 92% de la población la sufre.

Ante este contrato francamente ‘Tiranosáurico’, el Estado tiene una carta clave que puede perder, de aprobarse la reforma minera. Minera Panamá, es una compañía subsidiaria de la empresa canadiense Inmet recientemente fusionada y convertida en la empresa Symterra que, a su vez, busca financiamiento a través de la colocación de acciones con el consorcio surcoreano, Korea Panama Mining Corp. (KPMC), obtendrían un 20% con posibilidad de subir a 30% de las acciones y Temasek Holdings, del fondo de inversiones de Singapur que, a través de su filial Ellington Inversiones, adquirirá 500 millones de dólares en recibos de suscripción, obteniendo cerca del 14,6%, con posibilidad de adquirir hasta el 19.9% del total accionario.

Nuestra legislación es clara al respecto, y si se utilizaran estos fondos, se incurriría en una causal de extinción de la Concesión Minera por insubsistencia. Dado lo anterior, el contrato actual puede ser susceptible de renegociación, por medio de un arbitraje ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), que es una institución del Banco Mundial, con sede en Washington o la Comisión Interamericana de Arbitraje Comercial.

La pregunta clave es ¿qué sería mejor para Panamá? ¿Concesiones mineras o empresas mixtas… donde sea el Estado el principal inversor y, por lo tanto, receptor de ganancias, que superarían con creces, lo generado por nuestro Canal. Otorgando a las comunidades locales participación accionaria y autónoma en equidad, con una Zonificación Económica y Ecológica bien definida, que tome en cuenta, no solo si existen minerales económicamente viables, sino la posibilidad de que la explotación genere conflictos sociales y/o ambientales, o si existen otras actividades como la agricultura o el turismo, que sean más rentable en términos ecológicos o de generación masiva de empleo.

Reconocer el derecho al consentimiento previo, libre e informado de las comunidades locales, a otorgar o negar su consentimiento a proyectos mineros, crearía las bases para el diálogo cuadripartito (gobierno, empresarios, comunidad local y sociedad civil), fundamento básico para evitar la confrontación.

 

Este artículo se publicó el 10 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Las ‘martineladas’ de Martinelli

La opinión de….

 
CARLOS  ALBERTO  DE  GRACIA
degraciacmp@hotmail.com

Valga la redundancia! Este gobierno de Ricardo Martinelli, es la máxima expresión de la consolidación de un sistema político de gobiernos plutocráticos que comenzó posterior a la nefasta invasión norteamericana en 1989; con el gobierno del extinto Guillermo Endara Galimani, y los ajustes antipopulares del plan Ford; el gobierno arrogante, ‘privatizador’ y anti-obrero de Ernesto Pérez Balladares; el desgobierno de doña Mireya Moscoso, que se caracterizó por unas formas bien ‘Rakatakas’ de saquear al Estado sin el más mínimo pudor; el gobierno de ‘mis amigos yeyés y yo’ de Martín Torrijos, que se destacó por su personalidad ‘insípida’, en donde se especializaron en marear al pueblo con los diálogos ‘por todo’, promoviendo el ‘gansterismo ‘empresarial contra los obreros; y el actual, que en año y medio de gobierno, este ‘sindicate’ de ‘empresaurios’ juega vivos, pretenden seguir privatizando servicios públicos, que por su naturaleza y finalidad, deben ser provistas por el Estado, ya que las necesidades vitales de una población, jamás pueden estar bajo la lógica de la ganancia;

Dónde se quiere imponer un capitalismo salvaje, como le llamó críticamente Juan Pablo II, se perfeccionan políticas represivas y de espionaje contra la libertad de prensa, movimientos obreros, criminalizando el derecho a protesta al mejor estilo del terrorismo de Estado, y un Presidente, que se la pase diciendo ‘martineladas’ fuera de lugar.

Que en política exterior, se siga metiendo la ‘pata’ inmiscuyéndonos en conflictos que no nos compete, como sus nefastas declaraciones en Israel, de que Jerusalén, es la eterna capital indivisible del Estado Hebreo, negando la existencia originaria, y derechos del pueblo palestino, a la autodeterminación, al darle asilo territorial a la ‘pincha teléfonos’ de Álvaro Uribe y declararle la guerra a las FARC- EP, solo para satisfacer los intereses geopolíticos de Washington en la región.

La masacre de Bocas del Toro por la ley chorizo, y llamarles ‘borrachos’, para después, cínicamente, hablar de mesa del diálogo, y que todo quede impune.

De que es un gobierno de derecha, nadie lo duda, pero de la más ‘rancia’, retrógrada, e improvisada, dirigida por los mismos sectores del poder económico, que históricamente se han caracterizado por ser poco ilustrada, ignorante, vende patria, incompetente para construir un Estado Nacional, y egoísta para compartir las riquezas con el país, vendiendo la ilusión de que el ‘Transitísmo’, es la solución, pero lo cierto es, que esta élite, se ha servido de nuestra posición geográfica, para hacerse más ricos, y millonarios, y las ‘martineladas’ de Martinelli, no son la excepción.

Recomiendo la lectura de la obra de Belisario Porras ‘La Venta del Istmo’, y notaremos su vigencia sorprendente. Solo las fuerzas progresistas y nacionalistas, debemos seguir organizándonos y ofrecer un proyecto político genuinamente nacional y dirigir el Estado, para por lo menos dejarle algo de país a nuestros hijos y nietos.

Martinelada: dícese de la persona con dificultad para conectar la lengua con el cerebro! ….

Se puede engañar a algunos todo el tiempo, y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos… todo el tiempo…. Abraham Lincoln.

 

 

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<> Este artículo se publicó el 16 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Debate público con el profesor Jované (X)

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La opinión del Activista de los Derechos Humanos…

Manuel Castro Rodríguez 

castroeducacion@yahoo.es

Profesor Jované, usted conoce que hace cincuenta años -el 24 de diciembre de 1960, faltando ocho días para que se cumpliera el segundo aniversario del triunfo de la Revolución cubana-, el canciller del castrismo, Raúl Roa García, pronunció un extenso discurso en la ONU, donde se demuestra una vez más cómo Fidel Castro engañó al pueblo cubano.

El canciller del castrismo expresó el 24/12/1960: “el gobierno revolucionario de Cuba no admite ni acepta dilemas falsos ni disyuntivas prefabricadas. Esto quiere decir, en términos concretos, que no admitimos ni aceptamos que haya ineluctablemente que elegir entre la solución capitalista y la solución comunista. Hay otros caminos y otras soluciones de limpia textura democrática”.

También dijo el canciller del castrismo: “Ni capitalismo en su acepción histórica, ni comunismo en su realidad actuante. Entre las dos ideologías o posiciones políticas y económicas que se están discutiendo en el mundo -ha precisado Fidel Castro, líder máximo de la Revolución Cubana y Primer Ministro del Gobierno-, nosotros tenemos una posición propia. La hemos llamado humanista por sus métodos humanos, porque queremos librar al hombre de los miedos, las consignas y los dogmas. (…) El tremendo problema del mundo es que lo han puesto a escoger entre el capitalismo, que mata de hambre a los pueblos, y el comunismo, que resuelve los problemas económicos pero que suprime las libertades, que son tan caras al hombre”. Léase el discurso completo (http://www.lajiribilla.cu/2007/n310_04/310_11.html).

Jované, ese discurso tiene plena vigencia, pero incurre en una gran mentira cuando expresa que el comunismo “resuelve los problemas económicos”. Antes de ser tiranizada por Fidel, el PIB per cápita de Cuba duplicaba el español; actualmente es la quinta parte. La Habana era “una de las ciudades más ricas y más bellas de América”, reconoció Ernesto ‘Che’ Guevara. Actualmente parece una ciudad bombardeada; véase el vídeo (http://vodpod.com/watch/682720-habana-arte-nuevo-de-hacer-ruinas-primera-parte).

Los alimentos están racionados desde hace cuarenta y ocho años; el pueblo cubano puede comprar a precios subsidiados una ‘canasta’ alimenticia que no incluye carne ni leche. Con esa ‘canasta’, se puede comer unos diez días de cada mes, por lo que el que no recibe ayuda del exilio tiene que robar para poder sobrevivir.   Véanse las deplorables condiciones y abastecimiento de dos lugares del centro de La Habana donde el cubano de a pie compra los alimentos racionados (http://www.youtube.com/watch?v=zRpq98LdyLw&feature=related) y (http://www.youtube.com/watch?v=nRG_U8ZRr4w&feature=related).

Los cubanos están obligados a comprar en moneda convertible los bienes de primera necesidad –tienen un impuesto que oscila entre doscientos y trescientos por ciento. Por ejemplo, un litro de leche entera cuesta más de tres dólares, precio prohibitivo cuando el salario mensual de un médico es de unos veinte dólares (véase http://www.lavanguardia.es del 15/09/2009).

Ahora, después de aumentar en cinco años la edad de jubilación y haber comenzado a eliminar las prestaciones sociales, el régimen militar despedirá a más de medio millón de trabajadores en los próximos seis meses, en la primera etapa de un plan que contempla la cesantía de más de un millón.

Jované, ¡ese es el tipo de régimen que usted y el resto de la ‘izquierda’ adocenada pretenden instaurar en Panamá! Continuará.

 

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<>Artículo publicado el  27 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Arquitectura oculta del capitalismo

La opinión de…

Hernando de Soto

Imaginen un país cuyas leyes que rigen los derechos de propiedad son tan deficientes que nadie puede identificar quién es dueño de qué, las direcciones domiciliarias no pueden ser fácilmente verificadas, la gente no puede ser obligada a pagar sus deudas.

Un sistema donde nadie puede usar su tierra para garantizar créditos; un sistema de propiedad donde no se puede dividir una empresa productiva en acciones para venderse a inversionistas, donde no existe una forma estandarizada y útil para describir los activos.

Bienvenidos al tercer mundo.  Las condiciones de vida son la encarnación misma de una paradoja: los países occidentales ven al capitalismo como la solución para el subdesarrollo global, pero hasta ahora ni siquiera se ha intentado, porque en una economía capitalista toda operación se basa en las leyes de propiedad y sus transacciones, las cuales no existen en el tercer mundo.

Sus sistemas de propiedad excluyen los activos y transacciones del 80% de la población. Los desposeídos están tan separados de la actividad económica como alguna vez lo estuvieron negros de blancos.

Los programas de reformas macroeconómicas siempre ignoraron a los pobres, suponiendo que no poseen recursos sobre los cuales se puede generar valor adicional. Los estudios del Instituto Libertad y Democracia comprueban que los desposeídos no son tan pobres.

En Perú sus activos ascienden a unos 90 mil millones de dólares, 11 veces más que todos los títulos de la Bolsa de Valores de Lima y 40 veces más que el total de ayuda extranjera que ha recibido el país desde la Segunda Guerra Mundial. En México el estimado es de 315 mil millones, siete veces más que el valor de Pemex, la petrolera nacional. En Egipto, los activos de los pobres ascienden a 240 mil millones, 55 veces más que el valor de la inversión extranjera directa durante los últimos 200 años, incluyendo el costo del Canal de Suez y represa de Assuán.

Para que haya desarrollo en los países pobres, se les tiene que permitir a los pobres y las clases medias bajas usar sus activos tal como los usan los ricos y el desafío político es hacer que estos bienes pasen del sector “extralegal” en el que están ahora a un régimen de propiedad legal más inclusivo, en el que puedan ser más productivos, además de generar capital para sus propietarios, crecimiento para la nación y mercados para la industria.

Los gobiernos del tercer mundo ya han demostrado que es posible reformar sistemas de propiedad deficientes. Por ejemplo, en 1990 la Compañía Peruana de Teléfonos (CPT) se cotizaba en la Bolsa de Lima por 53 millones de dólares. Pero el Gobierno no podía vender la CPT a inversionistas extranjeros, por problemas con el título de propiedad sobre muchos de sus activos.

Los peruanos decidieron reunir un equipo internacional de juristas para crear un título legal, acorde con las normas estandarizadas de propiedad que requiere la economía global. Como resultado, la propiedad pudo convertirse en acciones. Se elaboraron normas para proteger los intereses de terceros y generar suficiente confianza como para atraer créditos e inversiones. Los juristas también diseñaron leyes para litigar en disputas patrimoniales sorteando a los engorrosos y corruptos tribunales peruanos.

Tres años después, la CPT entraba al mundo del capital líquido vendiéndose por un total de 2 mil millones de dólares, 37 veces su valoración inicial de mercado.

Hace varios años el Gobierno de Indonesia me invitó como asesor para identificar los activos que conforman el sector extralegal, en el que vivía el 90% de la población del país. Distaba de ser un experto en Indonesia, pero al pasear por los arrozales de Bali noté que siempre que entraba en una propiedad diferente me ladraba un perro distinto. Los perros no necesitaban un doctorado en derecho para saber cuáles eran los activos de sus amos. Así que aconsejé al Gabinete que empezara por “escuchar los ladridos”. “Ah, Jukum Adat, el derecho del pueblo”, respondió uno de los ministros.

La historia del capitalismo occidental narra cómo los gobiernos, durante cientos de años, fueron adaptando el “derecho del pueblo” a reglamentos y códigos uniformes que todos pudieran entender y respetar. Las propiedades representadas por perros, cercas y guardias armados pasaron a representarse mediante registros, títulos y acciones. Una vez que Occidente logró enfocar el título de propiedad de una casa en vez de la casa en sí, obtuvo una enorme ventaja sobre el resto de la humanidad.

Los títulos, acciones y leyes patrimoniales permitieron considerar los bienes no solo por lo que son (una casa como refugio), sino por lo que podrían ser (una garantía para obtener crédito). Mediante sistemas de propiedad estandarizados que integran a todos, las naciones de Occidente crearon una escalera que permitió a sus ciudadanos subir del caótico sótano del mundo material al universo representativo donde se crea capital.

Lejos de que los pobres sean un problema, son la solución.

Este jueves, la Fundación Libertad presenta el foro “La seguridad jurídica y la titulación masiva”, con el expositor peruano Víctor Endo, director ejecutivo del Instituto Libertad y Democracia, para más información visite http://www.fundacionlibertad.org.pa

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<> Este artículo se publicó el 29  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Políticos disfrazan el capitalismo

Bitácora del Presidente.    La opinión del Jurista  y actual Presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario El Siglo…


EBRAHIM  ASVAT
easvat@elsiglo.com

El capitalismo de los amigotes es aquel donde el sistema económico y político, aparentemente capitalista, funciona para el pequeño sector de empresarios y ciudadanos que amparados en la bendición de los gobernantes explotan distintas actividades económicas en un ambiente de protección frente a la competencia.

El reparto de las actividades económicas se produce por esa estrecha relación de sociedad entre los gobernantes que otorgan licencias, asignan contratos sin licitación pública o atribuyen beneficios y exenciones tributarias especiales y el selecto grupo de amigos beneficiarios o co-partícipes. En inglés se conoce como ‘crony capitalism’.

Es el sistema económico que ha imperado en la América Latina y que se ha replicado en algunos ex países comunistas como Rusia.    Algunos lo denominan como ‘Mafia Capitalism’.    Cuando algunas regiones del planeta se encuentran amenazadas por el péndulo ideológico entre economía libre y democracia versus socialismo en su versión del Siglo XXI, hay políticos que disfrazan el capitalismo mafioso con la vestimenta de los ubicación ideológica (Somos de derecha).   Lo peor que le puede pasar a un país es que la población se deje engañar e interprete el capitalismo mafioso o de amigotes como el sistema económico donde las ventajas competitivas surgen del espíritu emprendedor, la innovación y la toma de riesgos.

La confusión le abre paso al anti-sistema donde los nuevos experimentos totalitarios cobran vigencia y los electores empiezan a apostar al mismo insatisfechos por el capitalismo mafioso.   Ese es el gran peligro que corre la democracia panameña y son las señales de alerta que están levantando los medios de comunicación en Panamá.   El derecho a ser informados es también el derecho a que no nos confundan.

Que no nos vendan gato por liebre.  Que no nos engañen en cuanto a los propósitos originales de los gobiernos de turno y sus amigotes.  Si un país está abierto a los negocios la única forma de saberlo es si existe un estado de derecho, si el sistema judicial funciona cuando se produzcan conflictos, cuando no se requiere de la amistad de los gobernantes ni de los amigotes del gobierno para la inversión, cuando ninguna libertad humana se encuentre amenazada, cuando los gobernantes no son hombres fuertes sino dirigentes responsables y orientadores.  Cuando hacer negocios y tener éxito depende de la capacidad y gestión empresarial y no de la bendición o las prebendas que distribuyan los gobernantes.

Temo que mucha gente solo ve que nuestro país es capitalista sin profundizar mucho si ese término tiene adjetivos que lo disfrazan y transforman en otra cosa.

 

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<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 1 de noviembre  de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/asvat-ebrahim/

Del capitalismo popular

La opinión del Abogado, Administrador de Empresas y Docente Universitario …

Miguel A. Boloboski Ferreira

La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo (David Starr Jordan). Si bien la aprobación en tercer debate de la Ley que crea la Autoridad de Aseo constituye el primer paso serio en la búsqueda de una solución ingeniosa, sensata e inteligente al embarazoso problema de la basura; hace falta algo más para que alcance el grado de sabiduría.

Estadísticamente en los países con mayor desarrollo económico, el promedio de basura que cada individuo arroja por día, es de más o menos dos kilos; (en aumento). Esto significa que la basura ciudadana generada en Panamá es de aproximadamente 3.3 millones de toneladas por año, no incluyendo los desechos de fábricas, hospitales, etc.

El Ministro de Turismo Don Salo Shamah declaró que “el tema de la basura debe ser un asunto de Estado”; y como tal digo yo, debiéramos resolverlo. ¿Cuál es entonces el siguiente paso?

Previo a determinar cuál es el “siguiente paso” consideremos que Sabiduría, palabra clave, es la cualidad que se desarrolla con la implementación del intelecto y la experiencia acumulada, obteniendo así conclusiones que permiten una mejor comprensión de las cosas; capacitándonos para reflexionar y discernir; vale decir, una forma especialmente bien desarrollada del sentido común, o alternativamente para quienes se inclinan por la rigurosidad, el uso del método científico o camino hacia el conocimiento.

Dado lo desastroso de nuestra experiencia en el manejo de la basura (acumulada por décadas), el intelecto ciudadano debiera concluir luego de una profunda reflexión y discernimiento entre lo bueno y lo malo, que el siguiente paso no debe ser otro que la Privatización parcial. Una empresa mixta constituiría una sabia decisión, que el sentido común y el método científico efectivamente pueden corroborar.

Para Aristóteles el conocimiento científico participa de la sabiduría, pues “llamamos sabio a aquel que puede dar razón de las causas de todo lo investigado”. Los panameños podemos dar fe y razón de las causas por las cuales los gobiernos todos han sido más que incapaces con el manejo y administración de la basura. Por consiguiente los panameños somos sabios.

Convertir el tema de la basura en un asunto de Estado requiere que la ciudadanía se involucre. Esto se logra motivándola; y que mejor motivación que haciéndolos socios de una gran empresa que cotice en la bolsa de valores. En septiembre del 2007, la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol) inició un interesante proceso de privatización popular parcial, en dónde el Estado cuenta actualmente con el 89.9% de las acciones y el restante 10.1% está repartido en más de 480.000 accionistas.

El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe (Aristóteles). Seamos virtuosos y llevemos adelante el siguiente paso.

<> Artículo publicado el 30 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Camuflaje y sentencia de muerte

La opinión de…

Paco Gómez Nadal

El capitalismo aprendió de sus errores y descubrió que a la esclavitud hay que llamarle oportunidad de empleo, al desamparo hay que denominarlo como redimensionamiento del aparato estatal, a la doble moral es mejor conocerla como Responsabilidad Social Corporativa, al robo de las arcas del Estado se le presenta como contratación directa por urgencia manifiesta y a la toma del poder es más práctica presentarla como colaboración entre los sectores públicos y privados.

En fin… el camuflaje no cesa y ya nada es lo que parece ser ni hay denominaciones absolutas: la Shell puede parecer un corderito; McDonald’s, una monjita pintarrajeada de payaso, y el Super 99, una fundación dedicada a garantizar la seguridad alimentaria.

Es tan perverso el camuflaje que ya no sabemos quién está entre los buenos y quién es un agente de la maldad, porque unos y otros se asocian en función de intereses tácticos o de justificaciones bien argumentadas.

Quizá donde más se nota la confusión del camuflaje es en las altas esferas, donde nada ya es como antes. El filósofo eslovaco Slavoj Zizek ironiza hablando de los “comunistas liberales” de Porto-Davos, fusionando en uno solo los dos extremos, el de los poderosos de Davos y los contra sistema de Porto Alegre.

Dice Zizek que “los comunistas liberales son grandes ejecutivos reformando el espíritu de la lucha, o por decirlo de otra forma, individuos contraculturales que tomaron el control de las grandes corporaciones. Su dogma es una versión nueva, postmodernizada, de la mano invisible de Adam Smith: el mercado y la responsabilidad social no son opuestos, pueden utilizarse juntos para un beneficio mutuo.

La colaboración con los empleados, el diálogo con los clientes, el respeto por el medio ambiente y los tratos transparentes son ahora las claves para un negocio exitoso. Como comunistas liberales son pragmáticos, odian la ideología”.

Estos nuevos líderes “camuflados” aman a algunos líderes mundiales que sirven a sus propósitos. Si no fuera por el pequeño resbalón iraní, el ídolo principal de esta camada (los Gates o Soros del momento) sería Inácio Lula da Silva, el supuesto presidente socialista de Brasil. Lula maneja bien el discurso y camufla de izquierda sus políticas liberales, aplaudidas por empresarios y poco comentadas por una izquierda incapaz de ser crítica cuando uno de los de su clan llega al poder.

Lula habrá hecho cosas buenas, sin duda, pero una de las peores ha sido el plan económico para afianzar el proyecto imperial brasileño (el llamado Programa de Aceleramiento del Crecimiento Económico). A modo de la vieja URSS pero con la eficacia del capitalismo, ha destrozado millones de hectáreas de la Amazonía para plantar monocultivos destinados a fabricar combustible mientras la población de esas zonas pasa hambre o vive en la precariedad.

Brasil es grande, dirán algunos, allá se pueden perder millones de hectáreas sin que se note. Lo mismo argumentan los desarrollistas sobre la minería en Chile o Canadá (un argumento más que dudable). Pero Panamá es muy pequeñito. Así que prendamos las señales de alarma.

En una columna disimulada y “camuflada” de desarrollo sostenible aparecida en este diario el pasado jueves 26 de agosto se titulaba “Brasileños asesoran a Panamá en biodiésel”. En ella, el alegre y cuasi invisible ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kieswetter, anunciaba que a inicios del próximo año una empresa brasileña identificará las mejores áreas productoras de caña para establecer así plantas procesadoras.

Lo que no cuenta la noticia es que ese negocio solo es rentable en grandes superficies, las mismas que están acabando con inmensas áreas de Argentina y de Brasil por la fiebre de la soja para biodiésel y para la industria alimentaria internacional. Desplazamientos de población, empobrecimiento (ya que estas plantaciones necesitan poca y poco cualificada mano de obra) y devastación ambiental vienen de la mano con el biodiésel.

Es decir, mientras La Prensa denuncia a voz en grito cómo ha caído la producción agropecuaria en el país y cómo eso es una amenaza para la seguridad alimentaria, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario nos vende un proyecto nocivo como si fuera transferencia tecnológica, ecológica y favorable a la seguridad alimentaria. Camuflaje otra vez.

Espero que los panameños le tomen gusto a beber en la mañana un buen vaso de biodiésel porque, de no ser así, pasarán hambre a pesar de que estemos felices de entrar al primer mundo por la puerta de la explotación irracional de los recursos.

Si la minería es una pésima noticia, los monocultivos son la sentencia de muerte final a este pequeño, rico y frágil país.

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Artículo publicado el  31 de agosto  de 2010 en el diario La Prensa,   a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.