¡Teóricos políticos criollos!

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La opinión del Pedagogo,  Escritor, Diplomático…

Paulino Romero C.

Los teóricos políticos criollos (motivados por las encuestas de opinión pública), ya empiezan a vaticinar las posibilidades de uno u otro candidato presidencial para las elecciones de 2014.   Por ello, conviene hacer algunas consideraciones puntuales. La historia de la teoría política es un compendio de libros y autores, de escritos y escritores que han intentado definir el orden político y su estructura peculiar. No obstante el sinnúmero de escritores que han deslizado la pluma por el papel en cada generación, solo algunos pocos son releídos y recordados. Se sostiene que los libros que perduran, sobreviven porque han esbozado principios políticos aplicables a cualquier época.

En cualquier momento de la historia surge una serie de presuntos filósofos convencidos de que pueden percibir la dirección que tienden a tomar los acontecimientos. Basándose en sus facultades de predicción o de presciencia creen hallar, en medio del torbellino del momento, esas tendencias incipientes que modelarán el futuro. Inevitablemente, la mayoría de esos pronósticos resultan errados. La razón es bastante simple: toda sociedad contiene no una sola, sino una enorme multitud de “tendencias” potenciales; y la mayor parte de éstas no alcanza a desarrollarse, porque representa cursos de acontecimientos que tienen sus días contados. Los escritores que se aventuran a predecir casi siempre utilizan pautas incorrectas de evaluación. Es así como la historia de las teorías políticas terminan por ser la crónica de esos pocos escritores que han apostado por casualidad a la parte triunfante.

En consecuencia, una teoría política adquiere títulos de “grandeza” si los acontecimientos confirman sus principales proposiciones. Luego se la incorpora al estante de las obras que se consideran al margen del tiempo y se la evoca en los libros de texto y en las monografías.   El resto de nuestra literatura teórica queda relegado a la trastienda de los archivos, quizás para ser escudriñados allí por celosos estudiantes posgraduados en busca de autores que nadie recuerda.   De aquí surge la sospecha de que es la historia la que encumbra las teorías y que ese encumbramiento tiene poco que ver con su pureza literaria o, inclusive, con su profundidad.

El hecho de que los escritos de Carlos Marx sean famosos en nuestro tiempo, se debe a que China y la Unión Soviética eligieron a este autor como su santo patrono. Marx es recordado porque hay hombres poderosos que lo invocan para justificar sus medidas de gobierno. De haber escogido los políticos de estos sistemas a algún otro escritor, o de haber prescindido de todo escritor, el materialismo dialéctico podría acaso intrigar a los eruditos, pero apenas si interesaría a quienes están fuera de los círculos académicos.

¡Estas observaciones pueden servir de prólogo a cualquiera consideración de los recientes y próximos planteamientos de los teóricos políticos criollos!

¡Feliz Año 2011!

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<>Artículo publicado el  27  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Eladio… presidente

La opinión del Educador….


BERTILO MEJÍA ORTEGA
bmejiao@yahoo.com

No acostumbro a hacer acto de presencia en los llamados parques, y menos en los de los ‘aburridos’, como suelen llamarles a algunos. Quizás por falta de tiempo, pues, el destino me ha concedido la enorme gloria de seguir haciendo y soñando con el presente y con el futuro. La actividad escolar en el ámbito privado y las actividades agropecuarias me mantienen en cotidiana proyección y, gracias a Dios, con voluntad y fruición personal, pese a la crisis que hoy vive la ganadería.

Sin embargo, hace un par de domingos cuando viajaba hacia Volcán, a atender una invitación (almuerzo), me dio por pasar por la plaza Amador Guerrero, en la ciudad de La Concepción, Bugaba.  En este sitio rodeado de árboles frondosos y muy concurrido por los jubilados, había un número plural de éstos, y uno de ellos apodado ‘Cañón’ se dedicó por largo rato a lanzar el grito de: ‘¡Eladio… presidente!’, cada vez que al grupo se sumaba un adulto mayor. Parecía esto una campaña política prematura en un lugar de la República, donde las huestes del desaparecido caudillo de Arco Iris han sido imbatibles.

En la calle del frente, donde está ubicado el Banco Nacional, no paraba de reír un grupo de señores de mediana edad, que hacían diversos comentarios sobre la escena que presenciaban. Para observar mejor el panorama me senté en la silla de un lustrador de calzados, a quien puse a trabajar, y quien, aunque parezca mentira, no solo se reía, sino que hacía sus comentarios sobre la política criolla y el momento nacional.

Comentaba el joven, apodado ‘Bugabín’, que él simpatiza con la precandidatura de don Eladio, y que daría todo por su campaña si lo escogiera como compañero de fórmula; que él es Bachiller en Ciencias y ciudadano honrado, cuyo único trabajo, hasta ahora, ha sido el de lustrador de calzado, y que el líder de los jubilados necesita un joven en la nómina y que él pudiera llenar ese espacio. Las carcajadas sonaban en el predio ante estos comentarios. Un vendedor de plantones de pino le contestó: ‘olvídate de Eladio… el candidato fuerte será Genaro López, quien ha prometido despejar las vías solucionando problemas…’, a lo que respondió un jubilado de las autodestruidas fuerzas de defensa…, ‘olvídate, que el hombre fuerte en el 2014 será Vicente Magallón, y punto’.

Era una mañana de buen humor, por cierto. Los comentaristas de plaza todo lo expresaban casi a carcajadas, y nadie se peleaba, como suele ocurrir entre ‘profesionales’ de la política enquistados en los partidos políticos y en los que parecieran actuar impulsados por el sistema endocrino y no por el cerebro y la razón.

No está mal que el folclor político se manifieste en nuestra sociedad y que, especialmente, nuestra clase popular acuda a manifestaciones de este carácter en el interior de la República, en vez de jugar el papel de eternos llorones, como suele ocurrir en otros puntos del país, ante la insensibilidad de diversas administraciones.

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<> Este artículo se publicó el 2 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿De los 8 quedarán 4 o 3?

La opinión del Abogado, Político independiente…

Juan Manuel Castulovich 

Dando por consumada la absorción (fusión es un eufemismo) por Cambio Democrático de Unión Patriótica, éste sí, nacido de una fusión, la de los difuntos Solidaridad (el otrora “PRD light”) y el Liberal Nacional, de los 8 partidos que disputaron las elecciones del 2009, quedarán 5; y serían 4 si CD también se engulle al Molirena, lo que parece estar a la vuelta de la esquina.

 

Hasta ahora, si no se inscribe un nuevo partido, en los comicios del 2014 participarían 4: PRD, CD, Panameñista y Popular; pero podrían ser 3, porque el llamado Popular está bailando en la cuerda floja, debido a “una iniciativa”, que circula con mucha reserva, de excluir a aquellos que no acrediten un número de adherentes igual al que se requiere para constituir un partido político, o sea, 64,000, antes de la apertura del proceso electoral, prevista para enero del 2014.

En los interminables debates de la Comisión de Reformas Electorales, se ha discutido rebajar la cuota para la inscripción de partidos políticos. El “Partido Popular” propone reducirla al 2%, para “curarse en salud”. Las llamadas “fuerzas de izquierda” insisten en que se reduzca al 0.5 %, es decir, una 8,000 firmas de apoyo, debido a su escuálida capacidad de convocatoria.

Los llamados “partidos grandes”, PRD, CD y Panameñista, aunque se proclamen más demócratas que la democracia misma, por razones obvias, tratarán de “despejarse el camino” y cerrar el portón a eventuales competidores. Por tanto, auguro poco futuro a las propuestas para rebajar la cuota electoral, para inscribir nuevos partidos, o para las candidaturas independientes a la presidencia de la República. Si “echan el cerrojo”, los tres grandes se repartirían, exclusivamente entre ellos, los 70 millones de balboas del subsidio electoral, para las elecciones del 2014. Y 70 millones son muy poderosas razones.

Además, es importante no olvidar que la suerte final de las propuestas de la Comisión de Reformas Electorales la decidirá la Asamblea, que las torcerá y filtrará a como mejor les acomode.

En el horizonte del 2014, si bien parecen claras las intenciones, compartidas por los “partidos grandes” de no soltar “el mango de la sartén”, en cuanto a posibles candidaturas, reina gran confusión. Por el lado del PRD habrá varios descuartizamientos internos, antes de que alguno de “los aspirantes” logre desprenderse del pelotón. Y por el lado oficialista la lucha por la candidatura tampoco será expedita.

Hasta hace poco, el partido Panameñista era, por número de adherentes, el más grande de la alianza gubernamental; pero cuando CD absorba a UP y al Molirena, pasará a serlo, y con amplia ventaja. De acuerdo a las últimas cifras de adherentes divulgadas por el Tribunal Electoral, después de la absorción, CD se acercará a los 400,000 adherentes; muy por encima de los 240,000 del panameñismo. Por ello, aunque Martinelli ha dicho varias veces que “su candidato” es Varela, para nada deberá extrañar que dentro del nuevo y agrandado CD, se gesten, si es que ya no están gestadas, “otras ambiciones”.

Los signos orientadores, en cualquiera de los sentidos, dadas las prisas de algunos, pronto aclararán los rumbos, inexorablemente.

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<>Artículo publicado el  23 de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/castulovich-juan-m/
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La oposición en tiempos de aprobación

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La opinión del Ingeniero y Analista Político….

MARIO A. ROGNONI

marognoni@cwpanama.net

OPONERSE: 1. – Exponer razones contrarias a una idea o un proyecto;

2.- Poner un obstáculo para impedir una acción.

En política, son considerados partidos de oposición aquellos que no forman parte del gobierno, bien por no haber estado en una alianza ganadora o bien por salirse de la misma en algún momento.   Sin embargo, no hay que confundir el rol de los partidos en oposición.

No significa que un partido por ser de oposición deba oponerse a todo lo que proponga el gobierno de turno. Simplemente el partido en oposición está en libertad en cada instancia de aprobar o criticar una acción de gobierno, a diferencia de los partidos del gobierno que lamentablemente tendrán siempre que aprobar o guardar silencio en caso de no estar de acuerdo con alguna medida ya aprobada.

El PRD, en oposición, tiene que tener claridad de estos conceptos. Algunos miembros piensan que no se está haciendo un verdadero trabajo de oposición, pero dejan de entender que el actual mandatario y su gestión tienen 69% de aprobación popular, lo que implica que de criticar todo lo actuado estaríamos chocando con ese 69% de la población que aprueba la gestión. La estrategia debe ser otra. Claramente el gobierno de Ricardo Martinelli proyecta positivamente al actual presidente, pero sabemos que no hay reelección en Panamá. Por lo tanto, en el 2014 tendrán los oficialistas que proyectar un candidato que pueda sumar la popularidad directa del presidente Martinelli, algo altamente improbable. Es decir, aun llegando a finalizar con 70% de aceptación su gestión, el candidato que lo reemplace no tendrá ese mismo porcentaje.

Para la oposición, lo importante es ir descalificando posibles candidatos del oficialismo, de forma que el electorado en las próximas elecciones, aun satisfecho de la gestión actual, no vote por su continuidad, basado en el cambio de director. Muchos se han ido descalificando solos, con una gestión pobre en carteras ministeriales y diputaciones. Otros tienen que ser expuestos por la oposición mostrando sus insuficiencias y debilidades. Ciertamente un gobierno que da 100 a los 70, becas universales, útiles escolares, aumentos a jubilados, aumentos a educadores, aumento a policías, gozará de popularidad. Pero, ¿quién la capitaliza? El presidente actual, no su partido, no su vicepresidente, no sus ministros. Mientras todas las cuñas del Estado terminen en voz de Ricardo Martinelli y con su sello, solo él capitaliza la gestión.

Ese error lo vivió el PRD con un gobierno popular y que terminó con aprobación alta a Martín Torrijos, pero la popularidad y aceptación de Torrijos no pasó a las manos de la candidata Herrera ni siquiera a los diputados PRD.    Hoy el partido puede capitalizar el mismo error cometido ahora por quienes lo reemplazaron en el poder.   No se deben atacar programas populares ni atacar medidas sociales positivas, pero sí hacer el trabajo de oposición debilitando figuras del gobierno que mañana serán candidatos a alcaldes, diputados y presidente.

Por otro lado, lo más importante para el PRD en estos momentos es lograr la unidad. Algunos creen que es positivo que recorran medios y el país aspirantes a candidaturas presidenciales. Creo que es un gran error, lo que deben hacer si quieren proyectarse es formar parte del equipo oficial de vocería y actuar según líneas del CEN y del partido.    Ya en algunas redes sociales vemos los ataques personales que tanto daño nos hicieron en el 2009, y estamos a cuatro años de la elección.   Faltan por darse los congresos de la Juventud, del Frente Femenino, del frente Empresarial y Frente de Profesionales, aparte de la elección del nuevo CEN previo a las primarias.

 

Es triste que algunos miembros piensen más en su futuro que en el futuro del partido, más en su opción que en la opción del partido. En lugar de unirnos y trabajar juntos con la dirección del partido para definir estrategias, aplicar tácticas y proyectar al partido, prefieren salir a vender su capacidad de dirigir la nación.

Lo que requiere el PRD es un baño del pasado, cuando los economistas producían análisis de las medidas que el gobierno de turno tomaba y se entregaba a los voceros, cuando una comisión estudiaba las leyes y preparaba a los voceros, cuando se recorría el país para actualizar a los dirigentes naturales. El PRD de ayer, seguro ganaba en el 2014.   El de hoy, dependerá de sus miembros.

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<> Este artículo se publicó el 19  de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/rognoni-mario-a/

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Los aspirantes presidenciales

La opinión de…

Donatilo Ballesteros S.

Pese al tiempo que falta para la apertura del proceso electoral 2014, surgen las aspiraciones presidenciales de todo tipo, aun cuando algunos prefieren disimular y cobijarse bajo el pretexto de la lejanía, de la necesidad de organizar mejor los colectivos políticos y hasta de esperar los resultados de la actual administración. No es una falacia que en el PRD se agitan figuras como Laurentino Nito Cortizo, Rafael Bolo Flores, Samuel El Perro Lewis y Javier Martínez Acha. Por otro lado, algunos militantes de ese partido tratan de impulsar las figuras de Rogelio Paredes, Balbina Herrera y Juan Carlos Navarro, quienes no creo que tengan una segunda oportunidad, porque el colectivo jugará apostando al triunfo.

La masa obrera, por medio de sus voceros, ha decidido incrustarse en el juego político y se trazan líneas para organizar un partido. Las figuras que no pierden ocasión de publicidad, son las que disputarán el liderazgo y el abanderamiento en la contienda electoral, Genaro López, Saúl Méndez, Rafael Chavarría, Juan Jované, Marcos Allen, Mariano Mena;  junto a los de Frenadeso, Andrés Rodríguez, Mario Almanza, Juan Herrera y, a sus expertos asesores, Rafael Rodríguez, Antonio Vargas y Martín González, forman un equipo de aspirantes con todos los derechos a ser nominados en sus respectivos colectivos.

Por otro lado, se menciona las figuras de Alejandro Posse, Mireya Moscoso, Alberto Vallarino y Juan Carlos Varela, éste último por escogencia del presidente de Cambio Democrático. La falta de protagonismo del Partido Panameñista en la alianza hace presumir un desgaste que le impedirá finalmente abanderar la próxima contienda, porque el objetivo es alcanzar el poder y mantener la hegemonía partidaria, lo cual perdería el CD de no presidir el Ejecutivo.

Durante la campaña pasada observamos a un Leopoldo Benedetti, candidateado, pero defenestrado a pocos días. El presidente de CD no declinará su rectoría gubernamental en el Partido Panameñista, ya que habría permitido que las inscripciones de nuevos “adherentes” se hicieran también en este colectivo.

Es seguro que llegado el momento, Cambio Democrático impondrá su hegemonía como partido de mayor cantidad de miembros y no será fácil que renuncie a la nominación como principal, en una nómina, porque puede negociar las postulaciones con base a sus inscritos.

<> Este artículo se publicó el 4  de octubre  de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Candidaturas y Presidentes: Aciertos y desaciertos

La opinión del Periodista – Analista Internacional…

Jairo Henri Pertuz Suarez

Cada candidatura presidencial en el mundo produce expectativas: ¿triunfará o perderá? ¿Ejercerá cumpliendo lo prometido? Actuará en defensa de los intereses nacionales y de las mayorías? … Los elegidos, se supone, cumplirán más allá de la Constitución y las Leyes en beneficio de su pueblo, administrando sus bienes, recursos naturales y dineros con transparencia y consultándolo. Procurará paz, justicia y progreso cuidando no errar en las relaciones internacionales “sin abrir puertas ni cielos inconvenientes que puedan afectar la seguridad”.En los países desarrollados está demostrado que vienen protegiendo Sus intereses, que no son los nuestros y cierran puertas y cielos, aún con muros físicos.

Recientemente, en la sección “Día D” del Panamá América del 6/12/09 cuestioné a Vargas Ll por sus sesgados escritos. Defendí la administración del Presidente “Lula” y anticipé, como ratifico hoy, que Dilma Rousseff será la nueva Presidenta de Brasil por decisión de su pueblo y en beneficio de ese gran país.

En Colombia se presumía que no ganaría Santos, dado el desastre del manejo social que ejecutó Uribe, olvidándose de la salud y fuentes de trabajo, empecinado en aspectos de una guerra fratricida cuasi personal, entregando soberanía y acusado en componendas graves que se relacionan con miles de muertes de inocentes, concesiones y alianzas con políticos juzgados y hallados culpables de graves anomalías.   No obstante, Santos, un experimentado político de la derecha económico-política tradicional colombiana, en su incipiente ejercicio presidencial trata de apartarse de las lacras de su antecesor. Es lo conveniente, también, por los intereses de su clase. ¡Dios lo ilumine!

En Chile, otro multimillonario derechista, ganó las elecciones a la desgastada elite tradicional y, también, en sus primeros pasos parece que desea administrar el Estado en beneficio de las grandes mayorías.

¿El mensaje de cambio que están enviando los pueblos de nuestro Continente Americano está siendo escuchado? Parece que algunos no están claros y sus gabinetes son incapaces de asesorar sin prepotencia y con justicia.

Lo más grave para la humanidad es que el país que se precia de “líder” tampoco cumple con lo mínimo que prometió y se esperaba. Allí están todavía Guantánamo y Afganistán con sus atrocidades. Recuperación, ¿cuando? No obstante, con sus aliados, están a punto de llevarnos a una guerra nuclear defendiendo sus intereses y predominio mundial.

<>Artículo publicado el 6 de septiembre de 2010 en el diario  El Panamá América a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿Quiénes serán los próximos demagogos, frente a los masoquistas de siempre?

La opinión del Empresario….

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Guillermo Roca Rivas 

En cada quinquenio gubernamental, después de los dos primeros años de gobierno salen a relucir las primeras fusiones de partidos políticos en alianza, los cambios de elementos a otros partidos como quién se cambia de ropa interior, comienzan las ofertas de cambio en base a puestos públicos sobre todo en los cargos de elección popular.

En ese episodio preelectoral los partidos tanto de oposición como del gobierno comienzan a mencionar y sondear nombres presidenciables sujetos a los intereses del partido y de sus figuras más representativas, es decir dichas postulaciones están comprometidas con los intereses sociales, políticos, económicos, personales y familiares de su alta cúpula del partido.

Dichas maniobras están avaladas por elementos sin dignidad personal y política solo con el propósito de lucrar del Estado y del patrimonio de la Nación mientras dure el período de gobierno. Pero es mucho más penoso observar la actitud de algunos masoquistas haciendo filas en cada torneo electoral como hatos de ganado para después oírlos quejándose del incumplimiento de sus promesas políticas y personales y de la indiferencia de sus líderes.

Los políticos demagogos en sus campañas electorales hacen promesas utópicas a fin de alcanzar los votos que los convierten en las figuras más importantes del país, para lucrar de los privilegios y canonjías de la nación mediante las leyes impopulares e impositivas.

Sin embargo, el pueblo después de haber cumplido su deber cívico del voto popular, hoy está en la espera de ver cumplida sus promesas como es el caso de bajar el costo de la canasta familiar, la inseguridad ciudadana, la delincuencia, el crimen por las drogas, la práctica del juega vivo, la proliferación sin control de celulares, al alto consumo de licor en las abundantes fiestas populares, los casinos y bingos nacionales; el cual está afectando la moral, la economía y la estabilidad de la familia panameña.

Un llamado a los sindicatos y gremios de profesionales a trabajar por el bien de la patria y no solo por sus intereses personales. También vale la pena hacer un llamado patriótico a los críticos de oposición de hacer críticas con base y moral.

El gobierno como ente principal de la nación debe poner orden en la sociedad con respeto a la justicia y los derechos de cada cual, siempre y cuando la sociedad respete los derechos, las leyes y la Constitución Nacional.

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Artículo publicado el 25 de agosto de 2010 en el diario El Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Intimidades de un candidato

La opinión de la Abogada y Ex Diputado de la República….

MIREYA LASSO

Todos protegemos nuestra vida íntima, porque no concierne a ningún extraño fuera del entorno familiar. Nadie debe violar esa intimidad para hurgar información estrictamente reservada, pero, como toda regla general tiene salvedades, aprobamos una excepción cuando la investigación de un crimen autoriza invadir la privacidad del sospechoso, siempre que se cumplan ciertas formalidades para proteger sus derechos ciudadanos, aún en esas circunstancias delictivas.

Igualmente, podemos argumentar con sobrada justificación que la persona que aspira a un puesto de elección confiere voluntariamente a la opinión pública el derecho a informarse tanto de todos los aspectos de su vida pública, como aquellas facetas de su vida privada que pudieran afectar el correcto desempeño del cargo que persigue.   La cuestión puede resultar controversial, pero considero insoslayable el derecho que tiene el ciudadano común de conocer la verdadera personalidad del individuo que le pide el voto para poder ocupar una posición pública de confianza desde la cual mejorar —o empeorar— el futuro de la comunidad, de la nación y el suyo propio.

El tema no es nuevo. Recordemos que en campañas anteriores se planteó, en ocasión de la firma del Pacto Ético Electoral sugerido por el Tribunal Electoral y la Conferencia Episcopal Panameña, que todos los contendientes se limitaran a presentar sus propuestas de gobierno, respetando el derecho de los candidatos a la intimidad de sus vidas privadas. No se logró el consenso cuando se contrapropuso traer al debate aquellos antecedentes públicos y privados del candidato y de su conducta moral que pudiesen afectar su credibilidad, sin que ello significara una violación de la intimidad del individuo.

La Comisión de Reformas Electorales parece retomar el asunto; propone la prohibición de campañas sucias que, según reportan los medios, consistirían en insultos, ofensas, difamaciones, injurias y calumnias que ofendan la dignidad humana, la seguridad de la familia, la moral y las buenas costumbres.   Nadie podría estar en desacuerdo con esa posición, porque denigrar y calumniar al contrincante político mancilla el debate electoral y no contribuye a generar la confianza del votante, que es fundamental.   Pero resulta curioso que la Comisión de Reformas se sienta más preocupada en proteger la reputación del candidato, que en fomentar la integridad y honradez de propuestas desprovistas de las promesas irrealizables y engañosas que usualmente inundan las campañas electorales. Nada es más fácil que aderezar propuestas suculentas que seduzcan al votante.

Hay casos en que el Estado ofrece al ciudadano protección contra riesgos que pudieran hacer peligrar su bienestar físico o económico. Así, por ejemplo, dependencias como Acodeco, la Dirección de Drogas y Medicamentos, la Superintendencia de Bancos y la Comisión Nacional de Valores, protegen al consumidor contra la posible mala calidad de bienes, servicios y medicamentos, o contra la pérdida de ahorros en bancos o empresas de inversiones que oculten una deteriorada situación financiera.

Pero nadie parece preocuparse por ayudar en prevenir el engaño político vestido de fantasías prometidas por candidatos que ocultan historiales que revelarían personalidades merecedoras de la mayor desconfianza.   Mientras el Código Uniforme de Ética vigente exige a todos los servidores públicos una conducta prudente, proba, recta, honrada, responsable, independiente y libre de conflictos entre sus intereses personales y sus funciones oficiales, con mayor razón se justifica arbitrar medidas para que quien aspira a convertirse en servidor público nos convenza de que posee esas virtudes en su vida pública y privada, o que se le demuestre lo contrario.

Nos libraríamos de tener que soportar durante cinco años a alcaldes incompetentes, representantes mentirosos, servidores públicos alcoholizados, oficiales abusadores de familia, fiscalizadores blandengues, funcionarios coimeros.

Adelanto apenas un par de sugerencias para lograrlo: publicación obligada de hojas de vida con información pertinente para facilitar un examen exhaustivo; y debates sin restricciones innecesarias para que los propios candidatos se cuestionen y se defiendan entre sí. Todo para que no seamos embaucados y podamos escoger al candidato más inteligente, bien intencionado y mejor capacitado.

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Este artículo fue publicado el  7 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Varela, ¿Candidato presidencial?

La opinión del Periodista…

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GIL MORENO

Yo sé que en estos momentos es muy prematuro hablar de elecciones pero es el propio presidente de la República, Ricardo Martinelli, quien ha exteriorizado, en diversas ocasiones, que él apoyaría una eventual candidatura presidencial de Juan Carlos Varela en las próximas elecciones. Para muchos, esto es algo inconcebible y absurdo, cuando el propio Martinelli está haciendo hasta lo imposible por aumentar la membresía de su partido, que lo más seguro es que dentro de poco se convierta en la fuerza política más importante del país, después del Partido Revolucionario Democrático (PRD).

Mi percepción es que la estrategia política de Martinelli está muy bien estructurada: dándole el espaldarazo al Partido Panameñista, para que Juan Carlos Varela sea el candidato presidencial en las próximas elecciones, mantendría la unidad de la alianza para hacerle frente al PRD, que hay que reconocer que está haciendo oposición. Claro que ellos no tienen autoridad moral porque durante la dictadura apadrinaron muchas injusticias, pero era que tenían la boca llena… No debemos olvidar que el Molirena y Unión Patriótica (que fueron los partidos que determinaron su triunfo) se están fusionando en estos momentos con Cambio Democrático.

Martinelli sabe que grandes sectores de la población que lo llevaron a la Presidencia, con la esperanza de un verdadero cambio, no votarían por ningún candidato de su partido, bajo ninguna circunstancia. Poniendo a Varela por delante, como mascarón de proa, las posibilidades de ganar de este candidato no serían tan remotas. Además, con esta estrategia fortalecería políticamente su agrupación (en el año 2014) con una importante cuota de legisladores, alcaldes y representantes, a fin de mantener el control de la Asamblea Legislativa, en el caso de que no ganaran las elecciones presidenciales. Otra cosa muy distinta sería si perdieran el respaldo del Partido Panameñista: se rompería la unidad y serían presa fácil del enemigo; y ya con esta promesa de brindarle el respaldo a Varela para que corra como candidato presidencial en el 2014, mataría varios pájaros de un tiro: mantendría la unidad monolítica de la alianza, el control de la Asamblea Legislativa, de la Corte Suprema, y acallaría las voces de muchos arnulfistas que piensan que Martinelli, con sus desaciertos, está llevando el partido hacia el despeñadero, pero en realidad los estaría llevando a la salvación, ya que el colectivo, después de dos intentos infructuosos de llegar al poder, no soportaría otro revés. Esta es la posición que ha adoptado Martinelli, con el fin de mantener a los arnulfistas a su lado. Pero como es una persona impredecible y hasta insegura, no sabríamos qué podría ocurrir mañana. Esta es una promesa que se hace, pero nada de esto está escrito en piedra, las palabras se las lleva el viento, el mundo da muchas vueltas, decía mi abuela.

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Artículo publicado el  8 de mayo de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Panorama 2014: ¿Está el horno para bollos?

La opinión del Abogado, Político independiente…..

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Juan Manuel Castulovich

No es un secreto que el futuro ministro de Seguridad, invocando su condición de “primerísimo aliado”, pues su partido, Unión Patriótica, fue pionero para apoyar la candidatura de Martinelli, aspiraba a ser el compañero de nómina del actual presidente. En su momento se autopropuso, sin ambajes ni medias tintas. Pero, entonces, vino la maniobra de anunciar, por quien podía hacerlo, que el candidato para la vicepresidencia sería el exlegislador Leopoldo Benedetti. Después, por el acuerdo concluido en la notoria residencia de La Cresta, fue reemplazado por el presidente del partido Panameñista.

El pacto Martinelli-Varela fue una simple y práctica operación de aritmética política. El partido panameñista, sin importar que fuera el último en sumarse, aportaba, muy de lejos, más que patrioteros y molirenas, juntos. Los resultados electorales así lo confirmaron.

La vicepresidencia, así lo vislumbraban tanto Mulino como Varela, podía ser la antesala de una eventual candidatura presidencial oficialista para el 2014. El reciente anuncio, otra vez por quien puede hacerlo, del “ungido” le ha dado vuelo y la razón a los cálculos políticos del presidente panameñista.   Pero, ¿qué tan firmes son las posibilidades de que Varela sea, finalmente, el candidato de una alianza oficialista conformada por cambistas, molirenas, patrioteros y panameñistas,?

Hace un buen rato, avanzan las conversaciones que, no lo dudo, concluirán con la fusión de CD, Molirena y UP, aunque para hablar con más propiedad sería mejor decir:  la absorción por Cambio Democrático de los otros dos. Nacería así el segundo partido más grande del país, con unos 411,000 miembros, que es la suma de sus actuales adherentes. Por consiguiente, tendría 150 o 160 mil más adherentes que el Partido Panameñista.  Y esa brecha podría aumentar, según como pinten las futuras escaramuzas que generará la unción, para muchos demasiado prematura, del Sr. Varela.

Como producto de la fusión o absorción, es previsible que los presidentes de los partidos absorbidos pasen a ocupar las vicepresidencias del conglomerado ampliado de Cambio Democrático. Y también es previsible que a lo interno de esa amalgama de grandes intereses existan ya o surjan otras “sanas ambiciones” de convivir con las “garzas cautivas” durante el quinquenio 2014-2019.

La incógnita de este ajedrez, en el que apenas se han movido las primeras fichas, es el derrotero que tomará el partido arnulfista (deliberadamente no uso su nombre oficial de panameñista) que, como tal, es el de mayor raigambre política en el país.  La tradición, comprobable con muchos ejemplos en nuestra historia político electoral, es que los peces más grandes siempre se comen a los chicos y, también, que los primeros ungidos siempre han sido postergados ¿Estarán los arnulfistas dispuestos a aceptar, si su presidente no terminara siendo el escogido como cabeza de la nómina oficialista, quedarse dentro de la alianza? O, un trago peor: ¿Estarán los arnulfistas preparados para asimilar una embestida, muy posible, de absorción por el “gran Cambio Democrático”, por la candidatura de Varela?

Como el anuncio, comparto que prematuro, de precandidaturas para una elección que ocurrirá dentro de cuatro años, es una invitación para la especulación y la futurología, no avanzaré más.   Ya habrá tiempo cuando se caliente el horno. Por ahora, creo que, todavía, no está para bollos.

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Este artículo se publicó el 4 de mayo de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.