El Gobierno sigue metiendo la mano

La opinión del Secretario General de CONUSI – FRENADESO

GENARO   LÓPEZ
rologe54@yahoo.com

Los problemas urgentes de la población panameña siguen sin atenderse.   Hasta la fecha no existe ninguna propuesta concreta del gobierno de Ricardo Martinelli para reducir el costo de la canasta básica familiar, la cual ha sufrido un incremento considerable en los últimos meses.   Como si fuera poco, por tercera vez consecutiva se anuncia el incremento del precio del combustible, lo que provoca una cadena alcista en los precios.   Sobre el particular, la retórica del discurso gubernamental se mantiene en señalar los factores externos como causal de los incrementos, dejando por fuera las causas internas, como la cadena oligopólica en la distribución.

La realidad de los altos precios en los bienes y servicios básicos, pone al descubierto lo adverso que han resultado los tratados de libre comercio, que nos colocan en una inseguridad alimentaria y en vulnerabilidad frente a productos transgénicos.    En esa lógica, es evidente el fracaso del mercado como mecanismo para fijar los precios, lo que demanda el necesario congelamiento y control de los precios de la canasta básica familiar, acompañado de aumento general de salario para todos los trabajadores del sector público y privado que devengan mensualmente hasta 1500 balboas, tal como ha propuesto CONUSI.

Sin embargo, el gobierno no solo se niega a congelar y controlar los precios, sino también a otorgar un aumento de salario que permita al menos recuperar el poder de compra de los trabajadores. Así, pasa por alto las demandas de aumento de pensiones y jubilaciones que solicitan los jubilados, igualmente niega a los educadores las posibilidades de un salario acorde con sus necesidades y con el grado de preparación profesional.

El trillado argumento de que no existen recursos financieros para otorgar los aumentos salariales y de pensiones, dista del derroche en que viven ministros y directores de entidades públicas, tal es el caso del director de la CSS, quien sí encuentra dinero para la compra de un automóvil de lujo, valorado por unos cien mil dólares.

También pareciera existir dinero para seguir abusando de las contrataciones directas. Por ejemplo, el reciente escándalo por la contratación directa de una empresa del hermano de la ministra de Educación, Lucy Molinar, por parte de la Autoridad de Turismo, que pone sobre el tapete cómo algunos funcionarios se hacen valer de su influencia para favorecer a familiares, amigos y compadres.   No podemos olvidar que Lucy Molinar presentó un proyecto de Ley para que al Ministerio a su cargo se le permitiera realizar compras sin los controles que se le exigen a otras dependencias.

En esta misma línea, al señor Gustavo Pérez, jefe de la Policía Nacional, parece no gustarle la imagen arquitectónica de las subestaciones, por lo que acudió a un contrato de forma directa con una firma de arquitectos vinculada a Faizal Asvat, quien funge como su consejero en la entidad, para que realice las reformas, por ello recibirá unos 189000 dólares.

Éstos y otros escándalos, revelan que las autoridades gubernamentales ‘siguen metiendo la mano’; y explica por qué el gobierno de Martinelli restringe aún más el acceso a la información.

En medio de ello, el gobierno pretende que se mida su eficiencia a través del crecimiento de la economía;   sin embargo, hay que recordar que la economía nacional puede estar creciendo.   No obstante, los principales mecanismos de redistribución del ingreso continúan sin atender, configurando un escenario de crecimiento económico sin equidad.

Esta realidad, de inequidad y exclusión social, obliga al movimiento social panameño a organizar y unificar sus fuerzas para enfrentar las políticas antipopulares. Es necesario organizarnos para construir poder popular que permita crear las condiciones para llamar a una Asamblea Constituyente Originaria, que refunda la República, como única garantía para que nuestras demandas sociales sean atendidas; para que el crecimiento económico llegue a los pobres de la ciudad y del campo, y no al minúsculo grupo, que pelechando de la Cosa Pública, explotando la fuerza de trabajo y bajo la especulación financiera, amasan enormes cifras de dinero.

 

 

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<> Este artículo se publicó el 24 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/lopez-genaro/

Ya no se puede comer

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La opinión de la Ingeniera y Ex Candidata Presidencial….

BALBINA HERRERA ARAÚZ

El Presidente de la República dice estar satisfecho porque todos los indicadores señalan que la canasta básica ha bajado en comparación a los meses anteriores y, como si fuese poco, el director de ACODECO ratificó lo mismo. ¿Señores en qué país viven las autoridades? el aumento de los productos de la canasta básica de alimentos, el aumento de los precios de las mercancías, materia prima, insumos que se utilizan en el sector agropecuario ¡todo ha subido de precio!

No podemos ignorar que hay familias que sólo comen una vez al día y esto no sólo ocurre en las áreas indígenas y rurales, también sucede en las áreas urbanas marginadas y las clases profesionales y, como sabemos, las familias de menor ingreso son las que más gastan en comida.

El compromiso de bajar los aranceles a las importaciones permitiría a la familia panameña tener comida a precios justos, por lo menos esa fue la justificación. Sin embargo, esta no es la realidad.

El conflicto de intereses que hemos estado denunciando sigue afectando al consumidor y al productor y, lo que es más dañino, según lo expresado por los propios productores, ‘se han disminuido las hectáreas de cosecha en un 30%’. Y, como si fuera otro gobierno y otro país, el propio informe del Ministerio de Economía y Finanzas señala que la canasta básica familiar de consumo en el 2009 era B/.268.58 y en el 2010 es de B/.281.66, o sea que aumentó B/.13.08 más en Panamá y San miguelito. ¿Cuánto costará en Bocas del Toro, Darién, Costa Abajo, Costa Arriba de Colón y las áreas indígenas?   Y en todos aquellos lugares alejados de los centros de población.

Ya no se puede vivir o, lo que es peor, ya no se puede comer. ¿Qué hacen las familias que tienen salario mínimo y que tienen cuatro hijos? ¿Cómo pagan luz, agua, transporte y casa? ¿No tienen derecho a recrearse ni a vestir?

¿Qué hacen las clases medias y profesionales? sólo viven para pagar deudas. Aunque se diga que no, el 7% ha aumentado el costo de la vida.

Las últimas mediciones realizadas por el propio gobierno señalan que la inseguridad, el costo de la vida, el desempleo, la violencia juvenil y el transporte público, están entre los cincos problemas más sentidos de nuestra población.

Roguemos a Dios que los próximos conflictos no sean por la comida de nuestra gente. “Hay que seguir trabajando, para que nadie nos robe nuestros sueños”.

 

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 17 de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora,   todo el credito que les corresponde.
-Más de la autora: https://panaletras.wordpress.com/category/herrera-arauz-balbina/

El mundo en peligro

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado…

Guillermo Rolla Pimentel

grollap@cableonda.net

El mundo esta macro controlado por los grandes consorcios económicos, a través del FMI el Banco Mundial,  la OCDE, el eje Londres – Nueva York, los diferentes G, que imponen los precios   a los productos, monedas, tasas de interés y se constituyen en manipuladores del verdadero mercado. Globalizan, privatizan y flexibilizan leyes laborales, etc.

Ese sistema llamado Occidental y Democrático  no ha sido capaz de producir para crear empleo, saciar el hambre  y superar la pobreza, pagar lo justo por las materias primas, armonizar las balanza de pago y controlar el calentamiento global en el mundo.

Sin desconocer a los mazones  y sus misterios  Se  refieren a valores que se tranzan con dobles morales, se estimula lo sexy y se escandalizan con los embarazo precoces, se preconiza el alcohol y se combaten las drogas que le siguen, hay coimas y coimeadores, impunidades y cínicos discursos. Todo globalizado o y de todos los  niveles

Por otra parte  surgen los países árabes y los emergentes de Oriente  ha proteger sus riquezas y decisiones y creencias ancestrales generalmente Islámicos y con su propia metodología. en disputas por la tierra.

América Latina esta matriculada económica y culturalmente en Occidente, pero que en casi  todos los países tiene también alguna    población  postergada de raíces orientales (etnias indígenas)-         Sociológica e internamente tenemos el endeudamiento, la corrupción, la delincuencia, las pandillas,  el narcotráfico, la violencia, los  golpes de estado importados..

Los países periféricos somos víctimas de los graves desastres monetarios de las artificiales crisis bancarias de los países llamados desarrollados, de su publicidad consumista y alienante, y de sus presiones políticas por imponernos medidas arancelarias que en una competencia desigual  mantienen a nuestros pueblos luchado contra el subdesarrollo y la injusticia social.

 

Por ese rumbo insensiblemente ha caminado el país y América desde hace muchos años.   Y aquí, luego de los tratados de neutralidad, como un protectorado expuesto a otras invasiones militares; porque económicamente seguimos invadidos, ahora por la globalización salvaje.

 

Por otra parte esos países,  dizque ricos, tienen graves problemas financieros  deudas impagables, deterioro de sus niveles educativos y culturales, drogadicción, guerrerismo; es decir, una desvalorización social muy riesgosa.  Que no nos arrastren a su paraguas  Un sano e inteligente nacionalismo o regionalismo protector es preciso, hay que prevenir que nos hagan caer en sus propias trampas de  crisis, quiebras, guerras y terrorismo

Por eso el electorado aceptó el CAMBIO.   Para mantener el desarrollismo económico

Permitir Seguridad Alimenticia con la productividad local agrícola, pecuaria  industrial, energético y de servicios vitales,  pero dirigidos a bailar   con las gutarras del pueblo, es decir, que los intermediarios, los distribuidores, los comerciantes especuladoras fueran regulados y civilizados para lograr reducir el costo de la canasta básica, los precios al consumidor  Un cambio en la   educción y tener un estilo de vida digno, libre, sano y feliz para todos   La experiencia de los empresarios parecía un buen antecedente  El   antídoto de la violencia es crear empleos y escuelas.   La prevención de las pandillas y sus lacras  es la organización familiar y social.

Por estas realidades continentales dos iniciativas se están gestando como consecuencia de hechos recientes.        Uno originada en Centroamérica luego de las leyes anti inmigrantes en USA.     Así como USA no quiere a centroamericanos, estos no de deben querer artículos de USA.   Seria  un saboteo a la compra de productos” made in USA”

La otra propuesta proveniente de Colombia,  es la investigación de los archivos de la FARC requisados recientemente, para determinar las posibles vínculos del tráfico de armas de USA y otros fabricantes, con autoridades de países vecinos, especialmente con Ecuador y Panamá; y el ajusticiamiento de dos presidentes de esos países

Las acciones sobre las drogas han sido un fracaso por la complicidad de los altos niveles con     los  narcotraficantes en USA y América.   Cosa que ya ha sido denunciada

Talvez la solución tenga que   venir de la ciencia, de la química y la medicina.   Las  endorfinas  se producen naturalmente en los humanos en los momentos de satisfacción emocional.  También se liberan artificialmente con algunas drogas. Lo altamente negativo de estas,  es que   causan   adicción, dependencia y daño psico neurológico.   Es posible, que si llegaran a localizar los radicales y componentes causantes de esos efectos secundarios adversos, y se eliminarán, se podrían obtendrían productos farmacéuticos, que talvez pudieran  tener aplicaciones clínicas para problemas específicos.    Pareciera ciencia ficción, pero los avances  tecnológicos actuales pueden lograrlo.    Siempre que no lo frenen otros intereses  económicos.   Y otra vez llegamos a  los grandes consorcios o carteles que penetran negocios no siempre justos o legales, o francamente delictuales

CAMBIO real,  en lo económico y social. Que exista equidad y justicia. respetando la dignidad y  la libertad para  el mundo….. y para un Panamá Mejor

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<> Este artículo se publicó el 16  de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/rolla-pimentel-guillermo/

Megaproyectos, basura y buitres

La opinión de…

Patricia Pizzurno

Me inclino a pensar que Panamá es el único país del mundo que se atreve a acometer simultáneamente casi media docena de megaproyectos: la ampliación del Canal, el metro urbano, la cinta costera, la ciudad gubernamental, y por ahí se habla también del cableado subterráneo.

Es interesante analizar cómo cada gobierno nos obliga a percibir el país según su propia óptica. Anteriores administraciones patrocinaron la idea de que Panamá era un país pobre,   monocultor del Canal, donde el dinero estatal era escaso y huidizo.

Por el contrario, el actual gobierno parece alinearse en la orilla contraria y el mensaje que nos envía es que Panamá es supremamente rico, llamado para acometer obras faraónicas, al estilo de lo que ocurría en Dubai.

Entre medio, algunos organismos internacionales, apoyados en sesudos estudios, sustentan la idea que Panamá es un país rico con un elevado porcentaje de población pobre, donde la exuberante circulación de dinero determina que nadie merezca vivir en la indigencia.

No estoy segura que hoy en día seamos ni nos sintamos más ricos que durante las administraciones anteriores, aunque sí creo que estos megaproyectos sin una explicación clara de cómo se pagarán, disparan en forma incontrolable nuestros niveles de ansiedad, que junto con el costo de la canasta básica nos mantienen en un permanente estado de zozobra.

En este megaescenario, las dificultades con la recolección de la basura resultan contradictoriamente insignificantes, aunque todos sabemos que se trata de un gravísimo problema de sanidad pública. Panamá, como casi todas las ciudades del mundo, ha tenido una compleja relación con los desechos urbanos desde su fundación en 1673.   Prueba de ello son los relatos de funcionarios, científicos y viajeros que dejaron sus impresiones sobre el desaseo de la capital, algunos de los cuales guardan una escalofriante similitud con el momento actual.

En 1809, en las postrimerías del imperio colonial, el funcionario Santiago Bernabeu, denunciaba que “en el centro del casco” de Panamá,    “se halla una muchedumbre de … basureros” y la ciudad parecía “un pestífero lagar de suciedad”.   Agregaba que las pulperías “despiden …unos hálitos pestíferos de carnes corrompidas y otras especies que trastornan el sentido…”.   Veinte años después, bajo la égida colombiana, el gobernador Manuel María Muñoz se refería a los “muladares … establecidos en muchas de las plazas”,   donde “la basura y escombros ofrecen un cuadro triste y fatigante”.

Otros se concentraron en destacar el papel de los gallinazos como recogedores de la basura, lo que me lleva a pensar en los orígenes de la Dimaud.   Al despuntar la década del 30 del siglo XIX, el viajero estadounidense Adrian Terry observó que “bandadas de buitres carroñeros” eran los únicos recolectores de basura, aunque 20 años después, el barón de Japurá puso en duda la efectividad de estos “pajarracos”, cuando observó que la ciudad estaba “inmunda”. Durante los años de la construcción del Canal francés, Henri Cermoise le dio la razón a Terry cuando destacó el papel de “policía urbana” que cumplían los “gallinazos… despedazando las carroñas tendidas al sol”, al tiempo que observó que Panamá “no conoce otro medio de limpieza”, por eso “la municipalidad prohíbe, bajo severas penas, matar esos funcionarios gratuitos y celosos”.

Hoy, más de cien años después, la ciudad sigue batallando con el mismo problema, despidiendo malos olores, mientras las aceras repletas de basura le impiden el paso a los peatones e incluso, desbordan las calles. Funcionarios e instituciones se traspasan la responsabilidad, mientras los gallinazos se deleitan con tan pantagruélico festín.

La ciudad plural, con sus cinco magníficos espacios –Panamá la Vieja, Casco Antiguo, la ex Zona del Canal, el bosque tropical y el Panamá Manhattan–, que intentamos vender como un paraíso turístico en el extranjero, amanece cada día un poco más sumergida bajo la basura.

Sería verdaderamente tranquilizador para todos los residentes de esta ciudad que la recolección de la basura ocupara el primer lugar en la agenda de los megaproyectos de esta semana, para evitar tener que pensar como Francisco Peris Mencheta en 1886:  “los que aman la vida no deben ir allí (Panamá);   es fácil hacerse rico pero lo es también el morirse antes de haber ganado lo suficiente para el pago del entierro”.

<> Este artículo se publicó el 7 de octubre  de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

La pobreza de las mediciones

La opinión del Economista, Docente Universitario y Político…

Juan Jované 

Entre las recientes afirmaciones de quienes gobiernan el país se destacan algunas realizadas por importantes personeros en el sentido de que, gracias a la política seguida por las sucesivas administraciones, el país habría conseguido una significativa reducción en los niveles de pobreza extrema.   Es así que, de acuerdo con una de estas afirmaciones, el nivel de la indigencia se habría contraído de forma significativa en la medida en que el número de personas que obtienen un ingreso inferior a un balboa diario se habría visto reducido del 19.6% al 12.6% de la población.
La otra de estas afirmaciones, proveniente básicamente del ámbito del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), asegura que entre el 2003 y el 2008 el nivel de pobreza extrema se redujo del un 36.8% de la población a solo un 32.7% de la misma.
La primera de estas afirmaciones, resulta, por calificarla de alguna manera, sorprendente y contradictoria con la experiencia cotidiana del panameño.   Esto se hace claro si se tiene en cuenta que la medición propuesta de la pobreza extrema se refiere a un dólar de poder adquisitivo internacional (PPP de acuerdo a sus siglas en inglés),   es decir a lo que se puede comprar con un dólar en el país que sirve de base a las comparaciones internacionales, es decir los Estados Unidos.
Teniendo esto en cuenta resulta ser que de acuerdo con las conocidas PENN World Tables de la Universidad de Pennsylvania, que son las que se utilizan para realizar dichas comparaciones, en Panamá hace falta solo 61 centavos de balboa para comprar lo que en Estados Unidos se adquiere con un dólar.
La conclusión, un tanto extravagante, que resulta de todo esto es que de acuerdo con el criterio anteriormente descrito una persona en Panamá dejaría de ser pobre extremo si logra un ingreso diario de B/. 0.61.   Esto, entre otras cosas contrasta seriamente con el propio criterio del costo de la Canasta Básica alimenticia del MEF, que en julio del 2010 alcanzó un nivel de 275.82 balboas para una familia de 3.84 miembros, lo que significa un nivel de 71.83 balboas por mes por persona y de 2.36 balboas diarios per cápita.

 

En relación con la segunda afirmación, esto último, también permite señalar que las líneas de ingreso que se han venido utilizando en Panamá para medir el fenómeno de la pobreza extrema son demasiado bajas, lo que lleva a subvaluar el problema.    Es así que, de acuerdo con la CEPAL, cuyas afirmaciones sobre la problemática en nuestro país han sido ampliamente citadas para asegurar que el mismo se ha reducido, un habitante del área rural del país deja de ser indigente cuando alcanza un ingreso diario de 1.26 balboas, mientras que uno en el área urbana lo hace con 1.62 balboas.

Es por esto que todas las expresiones de los personeros gubernamentales en relación con la llamada reducción de la pobreza resultan no solo cuestionables, sino carentes de credibilidad, sobre todo si se tiene en cuenta la alta concentración del ingreso que existe en el país.

<> Artículo publicado el 5 de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

‘De todo un poco, como los locos’

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado…

MARIELA SAGEL

El rescate a la labor del ex contralor Kuzniecky la semana pasada me trajo toda una lluvia de comentarios muy favorables, no solo hacia la persona a quien me referí —coincidiendo con las fiestas judías—, sino también el reclamo de otros ex funcionarios de la Patria Nueva que, con justificada razón, se sintieron excluidos como que no ‘habían podido’.

Resalto especialmente a la que fue directora general de Ingresos, que entiendo ordenó la casa de manera ejemplar, y el callado y poco protagonista ministro Héctor Alexander, que sin nada de bulla puso a caminar el Ministerio de Economía con paso firme. El propio Benjamín Colamarco también reclamó su decidida labor al frente del MOP y para muestra, la Cinta Costera. Para todos, mi reconocimiento, pero ninguno se ha tomado la molestia que tuvo Dani, de enviarme el sustento de su labor.

Como los temas económicos son los que más nos preocupan, además de la inseguridad y la urgencia a mejorar la educación de todos los panameños, asistí esta semana a una conferencia de prensa que dirigió Javier Martínez Acha, donde presentó muestras fehacientes del costo actual de la canasta básica, que asciende a $350 dólares en un mercado tan popular como el Súper Extra de la 24 de Diciembre.

No sé a quién corresponde el velar por la información y actualización permanente de estas cifras, si al MEF o la ACODECO, pero algo tiene que hacerse para que no siga ascendiendo. Ya no hay ferias Compita y las alternativas de abastecimiento se cierran de forma inexorable.

Igual pasa con el desempleo, que sigue en aumento, a pesar del cacareado crecimiento de la economía nacional. O estamos hablando paja sobre la bonanza que vivimos (o viven otros) o se están empleando a muchos indocumentados en detrimento de los nacionales que buscan el sustento diario.

La basura o su recolección siguen en recreo y apenas hace unos días se aprobó la creación de la autoridad que velará por ella, lo que le quita facultades al alcalde, pero todos queremos que este ilustre funcionario acabe su período, porque quien aspire al cargo, así sea Pelúa, ganará, después del desastre que ha sido el Plan B.   Urge definirle algunas funciones para que no trate, otra vez en estas navidades, de romper un record Guinness con adefesios en la Cinta Costera.

Señaló el señor Martínez Acha que la situación del IDAAN es crítica y el suministro del agua potable aún más. Yo soy muy pro privatización y esa tarea está pendiente hace más de diez años en un servicio que da pena y desperdicia el recurso más valioso del país.   Lo peor del IDAAN, entiendo, es el cobro del servicio, algo que con este auge de ‘tercerización’ bien podría hacerse.

De metiche quise saber más sobre los megaproyectos que con bombas y platillos anuncia el gobierno. Los mismos son su enfoque principal, sin que las necesidades más urgentes de los panameños sean siquiera consideradas para ser medianamente satisfechas.   La Tuza de la Avenida Balboa es el colmo del empecinamiento y capricho de los que ‘entran millonarios’. El diálogo establecido ante la demanda de derogación de la tenebrosa Ley Chorizo ha sido una burla a los participantes y nunca ha habido la intención de siquiera revisar los puntos álgidos que llegaron a hacer crisis en julio pasado. Esto ha iniciado una lucha de clases y la oportunidad de una radicalización de las posturas tanto de sindicatos como de otros actores de la despreciada —por el Ejecutivo— sociedad civil.

Hacer estos megaproyectos ‘llave en mano’, tal como teme mi admirado amigo Fernando Aramburú, si bien agiliza la ejecución, es un riesgo muy grande para el país, porque no controla costos y al culminarlos, puede que tengamos hasta que emitir deuda para poder pagarlos, lo que afectaría negativamente la relación con el Producto Interno Bruto del país.

Finalmente, la recompra de los corredores es el peor negocio que se pueda considerar. Con ese dinero se pueden hacer tres nuevas autopistas, no se crearían nuevos puestos de trabajo y, lo peor, se perderían los actuales. ¿Queremos este escenario para facilitarle al presidente que Wallmart adquiera sus supermercados?

<> Artículo publicado el 26 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora,   todo el crédito que les corresponde.

La cenicienta…

La opinión de la Periodista….

Adelita Coriat

El sector agropecuario esta desesperado por encontrar un rumbo. El gobierno no ha enviado un mensaje claro a los productores con respecto a la política arancelaria y éstos temen pérdidas ante la competencia que se les avecina.

Se enfatiza en el Panamá de los servicios y dejan al agro como cenicienta. Las señales son contradictorias.   En un año, tierras altas ha sido testigo de dos bajas arancelarias inconsultas.

Falta definir una política arancelaria a corto, mediano y largo plazo, plantear el inventario de los principales productos de la canasta básica, inyectar confianza en el productor para insertar sus productos en el mercado sin temor a pérdidas por bajas arancelarias o competitividad y facilidad de préstamos blandos. Las inconformidades de los agricultores se centran en la falta de competitividad, insumos, recursos económicos, burocracia, letargo, falta de hipotecas o dinero a destiempo.

Invertir en el agro es evitar la pobreza. Suena irónico que a un ministerio de corte social se destine menos del 1% del presupuesto nacional; 113 millones de los cuales el 80% se va en funcionamiento.

Un factor que complica el escenario será la escasez de ciertos rubros debido a sequías o inundaciones en el mundo; trigo, arroz o cereales.   Las heladas de Rusia provocarán un alza de 25 dólares por quintal, el doble del precio actual.

Se dice que la canasta básica sigue estable, que es simplista enfatizar en que el intermediario es el que se queda con todo, por lo que es necesario ser más enérgico en lograr que funcione la libre competencia.

Al final la ganancia extraordinaria por la importación no se le pasa al consumidor.

El PIB ronda los 25 mil millones de dólares, la gente involucrada en el sector primario del país no tiene un ingreso acorde al crecimiento de otros rubros. Debemos avanzar en equidad.

<> Artículo publicado el 27 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que a la autora,   todo el crédito que les corresponde.

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Del dicho al hecho

La opinión del Activista de Derechos Humanos…

Miguel Antonio Bernal 

El haber preguntado: ¿Dónde está Valentín Palacio? sirvió para que, después de treinta y ocho días de desaparecido, apareciera. Y con él han reaparecido toda una serie de actitudes, intimidaciones y acciones, de parte de determinadas autoridades que, más que ensimismadas por el cargo (pasajero) que ostentan, no se han medido en mostrarnos su verdadero rostro y su arraigada y descomedida concepción antidemocrática. Al igual que su profundo odio a los más elementales valores humanos,

¿Sorprendidos? De ninguna manera. Si algo caracteriza y distingue la política de la cúpula gubernamental, desde sus albores triunfalistas del pasado año, lo es el de hacer exactamente lo contrario a lo que dijeron que harían y, cabalgar sin freno sobre las frágiles instituciones democráticas para alcanzar una inversión de valores políticos, éticos y sociales.

Los Atilas criollos más que imitar a los peores exponentes de la dictadura militar, han demostrado en menos de un año, y con creces, su firme decisión de emularlos, como lo demuestran los sucesos de Changuinola.

Han violado, desde el día uno, la obligación de garantizar, el deber de “organizar todo el aparato gubernamental y, en general, todas las estructuras a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder público, de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los Derechos Humanos” [Corte Interamericana de Derechos Humanos].

De las obligaciones generales de respeto y garantía de los derechos surge el deber del Estado de “prevenir, investigar y sancionar toda violación de los derechos reconocidos por la Convención y procurar, además, el restablecimiento, si es posible, del derecho conculcado y, en su caso, la reparación de los daños producidos por la violación de los Derechos Humanos”.

Dijeron que respetarían la institucionalidad democrática, y fueron los primeros en violarla. Primero, hicieron aprobar -con efecto retroactivo-, una “resolución” en la Asamblea Nacional que contraría la Constitución y las normas de nacionalidad y ciudadanía, luego desconocieron el Pacto de Estado por la Justicia y acto seguido iniciaron sus ataques a la sociedad civil organizada, los cuales van en aumento y ahora ya utilizan el Ministerio Público y la Fiscalía Auxiliar para hostigar y corretear.

Dijeron que impulsarían el sistema penal acusatorio y corrieron a postergarlo. Dijeron que fortalecerían la independencia del Órgano Judicial y del Ministerio Público, y lo que han hecho es someter la Corte Suprema a la voluntad del supremo, destituir ilegalmente a la Procuradora y condenarla.

Dijeron y juraron que respetarían la Constitución y las Leyes y no han hecho otra cosa que violarlas y pisotearlas. Dijeron que respetarían nuestras libertades y garantías fundamentales y, lo que han hecho, es criminalizar las protestas, aumentar las penas, practicar escuchas telefónicas, violar derechos laborales, promover la destrucción del medio ambiente.

Dijeron que acabarían con la corrupción y se han convertido en sus principales promotores. Dijeron que rebajarían la canasta básica y los impuestos, pero los hechos revelan lo contrario.

Dijeron muchas cosas, pero más es el daño que han hecho. El autoritarismo y la autocracia se enseñorean gracias a la manipulación mediática. La historia enseña que: “cuando un hombre está en el poder, necesita el consejo, el apoyo, el cariño y el aliento de sus gobernados, que ha de ser sus amigos, no sus vasallos; pero si ese hombre se olvida que se debe al pueblo y no respeta Derechos ni Constituciones, el pueblo tiene la obligación de recordarle los deberes de la altura e imponerle su soberanía. Si no por la razón, por la fuerza”

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Este artículo se publicó el  20  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Indolencia

La opinión del Economista, Político y Docente Universitario…

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Juan Jované

Mientras que en el mundo se habla sobre el posible fenómeno de la deflación y Dean Baker llama la atención de que el índice de precios al consumidor (IPC) en los Estados Unidos se ha visto reducido durante tres meses seguido,   en Panamá el proceso inflacionario sigue mostrando una notable vitalidad y persistencia.

Es así que, de acuerdo a estadísticas generadas por el INEC, el ritmo observado de inflación hasta el mes de junio significa que, de mantenerse el ritmo, el año terminará con un incremento de costo de vida equivalente al 4.2%, mientras que el índice de precios de los alimentos y bebidas lo hará en 5.7%.

El fenómeno del creciente costo de la canasta básica alimenticia también se refleja en las estadísticas del MEF, de acuerdo a las que el costo total de dicha canasta se habría incrementado entre diciembre del año pasado y junio del presente en 8.50 balboas, lo que representa un aumento de 3.2% en sólo seis meses.

De continuar esta tendencia en diciembre se tendrá que su costo superará en cerca de 17.34 balboas al observado al inicio del año.

Estos resultados y perspectivas no sólo muestran el incumplimiento del compromiso de campaña del actual gobierno de “garantizar la seguridad alimentaria de todos lo panameños”.   Descubren, además, que la argumentación esgrimida por los voceros oficiales, quienes han argumentado que el alza de precios de los alimentos se debe casi exclusivamente al entorno internacional, es simplemente errada.  En efecto, si se toma como referencia el índice internacional de los precios de los alimentos que es calculado por la FAO se puede observar que durante el mismo período de referencia este se ha visto reducido en cerca de 6.0%, cifra que contrasta con el aumento de 3.2% en la canasta básica alimenticia del MEF.

Se trata, de acuerdo a esto, de una diferencia de 9.2 puntos porcentuales que claman por una explicación.   Si se tiene en cuenta el alto grado de apertura de la economía panameña y su dependencia de las importaciones de alimentos, se tiene que concluir que una buena parte del incremento del costo de la canasta básica alimenticia, como ya hemos adelantado en otras ocasiones, tiene como origen la persistente especulación que existe a nivel del comercio de los bienes alimenticios.

Es claro, además, que el actual gobierno, que ha sido incapaz de reconocer el origen del problema, no cuenta con la voluntad política de enfrentar este problema,  el cual precisaría de una intervención seria del Estado con el fin de detener el creciente impacto negativo que sobre el nivel de vida de los panameños y panameñas tiene la inclemente especulación.

Se trata de un gobierno centrado en promover la acumulación por desposesión y apuntalar el modelo concentrante y excluyente de la economía, que resulta en consecuencia indolente frente al problema del alto costo de los alimentos.

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Este artículo se publicó el  17  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Tiempo, espacio, lugar

“Si bien es cierto que la base del PRD, las capas populares, se volcaron en contra del partido y eligieron al candidato del cambio, el tiempo devolvería a esas bases su realidad.” La opinión del Ingeniero y analista político…

MARIO A. ROGNONI


No sé quién se lo enseñó, la verdad nunca nos decía de dónde eran esas expresiones que usaba y que muchas encerraban mucha filosofía.  Quizás las oyó de su abuela, de sus padres que eran educadores, quizás las leyó, o pueden ser de su propia inspiración. Lo cierto es que todos aprendimos mucho con esas pequeñas y expresivas frases de Omar Torrijos Herrera.

‘Quien más consulta, menos se equivoca’, ‘el que da cariño, recibe cariño’, ‘de pie o muertos, nunca de rodillas’ son las más frecuentemente recordadas. Todas encierran grandes verdades, lecciones para políticos y ciudadanos en general.

Sin embargo, la mayor enseñanza de Omar a mi formación fue su filosofía en torno a tiempo, espacio y lugar.   Recuerdo como nos explico que en la vida había que aprender a conjugar esos elementos, todo dependía —decía— del tiempo, el espacio y el lugar.

Cuántos políticos hoy aún cometen el error de confundir tiempos, espacios y lugares. Hoy, ejemplo, vemos todavía a funcionarios un año después de iniciada su gestión culpando administraciones anteriores por su ineficiencia, sin comprender que los ciudadanos ya esperan los resultados de ellos y no juzgar a anteriores.

Los cambios necesarios por efecto de cambios de tiempo, espacio y lugar, son evidentes. No podemos aspirar a mantener estáticos elementos que el tiempo nos obliga a cambiar. De igual forma, cada lugar requiere soluciones distintas y tratar de generalizar solo nos lleva a errores mayores.

El actual gobierno está pagando un precio alto hoy día por no manejar correctamente los elementos de tiempo, espacio y lugar.    Cambiar el ITBMS de 5% a 7% en momentos en que la economía personal por el aumento de salario y las condiciones de los costos de la canasta eran buenas parecía no perjudicarlos, pero meses después con un aumento en los costos de combustible, aumentos por trasladar los aumentos salariales al consumidor, el 7% se convirtió en el detonante que sacó de su hipnosis al pueblo, encantado desde la campaña por las cuñas y promesas del entonces candidato, que ahora despierta a su cruda realidad.

Los programas iniciados han ido de problema en problema, desde el 100 a los 70 hasta la reforma a la educación. Por otro lado, lo más importante, transporte, seguridad y costo de la canasta básica, igual o peor que antes.

Tiempo, espacio, lugar.   Los que ayer parecían buenos para ministerios y entidades, hoy son cuestionados por su incompetencia.

Lamentablemente, la incapacidad e ineficiencia del equipo está arrastrando hacia abajo la popularidad del presidente, aun cuando hay que reconocerle a él su dedicación, compromiso y esfuerzo. Inicialmente la popularidad del presidente mantenía arriba igualmente a su equipo, hoy, a su equipo le cuesta popularidad al presidente.

Los torrijistas sabíamos que al final lo más importante era el tiempo.   Si bien es cierto que la base del PRD, las capas populares, se volcaron en contra del partido y eligieron al candidato del cambio, el tiempo devolvería a esas bases su realidad.

Hoy, tras ver las compras directas, los negociados, la selectividad de la lucha contra la corrupción, donde los casos del gobierno actual son disminuidos, mientras se busca notoriedad con casos del pasado, cancelación de concesiones, las confrontaciones con periodistas, medios y sociedad civil en general, el pueblo despierta.

Cierto que habrá que esperar cuatro años más, pero nuevamente serán las izquierdas y el PRD los que busquen y logren el apoyo y respaldo de ese pueblo.

‘Solo el pueblo salva al pueblo’,   la consigna que por décadas usaban las clases populares, vuelve ahora a recibir fuerza. El PRD, nacido de las mismas entrañas del pueblo, mezcla policlasista y de pluralismo ideológico, tiene que aprovechar su reingeniería, entender el concepto nuevo del tiempo, espacio y lugar, proyectarse organizado y eficiente para escoger los mejores candidatos a los distintos puestos de elección en el 2014.

El presidente Martinelli, por su parte, enfrenta una situación delicada de tener que hacer ajustes en su gobierno, aceptar el fracaso de algunos inclusive allegados y reemplazarlos para gobernar, como prometió, con los mejores panameños.

Su capacidad, intención y esfuerzo es innegable, su equipo le ha fallado. Es ahora necesario ajustar el equipo. Omar lo hubiese hecho, problemas de tiempo, espacio y lugar.

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Este artículo fue publicado el 3 de agosto de 2010 en el diario  La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Busquemos la paz, no la guerra

La opinión de la Abogada y Ex Diputada de la República….

MIREYA LASSO

Al concluir recientes elecciones en su país, un político mexicano ultimó a balazos a un militante del partido ganador, porque la víctima se burlaba del partido derrotado en las urnas. En nuestro país se han registrado muertos, heridos, incendios y propiedades destruidas como resultado de violentos incidentes provocados por el agrio disgusto de varios sectores enardecidos que protestan contra acciones del gobierno. El arrebato político allá y las protestas sociales acá son graves manifestaciones que alteran la convivencia pacífica y que agravan el clima de inseguridad que ya provoca la delincuencia común y el crimen organizado. Es imprescindible, en nuestro caso, enfrentar con honestidad las causas que han originado este nuevo ingrediente perjudicial.

Las reacciones en Panamá han ocurrido como respuestas a la forma y al fondo de medidas que ha tomado el gobierno que en campaña prometió un cambio radical a las prácticas y privilegios de anteriores gobernantes.

En su empeño por lograr rápidos resultados desde la primera etapa de su administración, el Ejecutivo —secundado por el Legislativo— abrió varios frentes de batalla casi al unísono. Enfrentó a empresarios de la Zona Libre de Colón, a inversionistas de Amador, a trabajadores, a sindicalistas, a educadores, a ecologistas, a transportistas, a periodistas, a medios de comunicación, a constitucionalistas, a profesionales, a la clase media, a defensores de la democracia, a miembros de partidos de oposición, y a todos los consumidores con un aumento del impuesto sobre sus compras.

Y al anunciar tantas mega obras, en una danza multimillonaria de dineros públicos, muchos se preguntan con razón o sin ella: ¿Por qué no hay para tantas otras necesidades angustiosas del pueblo, como la canasta básica?

Podemos comprender el razonamiento detrás de la adopción de medidas drásticas desde el inicio de gestión: El capital político obtenido en las urnas sería todavía importante y podría soportar la merma prevista. Una buena estrategia consistiría en discernir con astucia política al adversario, el método y el momento más oportuno. El gobierno posee la iniciativa para decidir a qué grupos enfrentar, qué medidas tomar, cómo y cuándo.

Acometer al mismo tiempo varios frentes sensitivos le ha resultado una tarea complicada al equipo gobernante, que parece haber olvidado el axioma de que la política es el arte de lo posible, no de la fuerza. Ha faltado el sentido de dirección y la prisa con que se han tomado algunas medidas no ha permitido el nivel de divulgación y discusión deseable que aportaría el ingrediente de legitimidad que sería contribuido por una ciudadanía informada. Como prueba de ello el gobierno alega que algunas protestas se deben a la ‘mala interpretación’ de nuevas disposiciones sobre impuestos, sobre la cuota sindical, sobre el derecho a huelga y sobre la defensa del ambiente.

El gobierno erróneamente subestimó las reacciones adversas inmediatas, mientras hacía énfasis en los posibles beneficios a largo plazo; si el aumento de impuestos podría incrementar el costo de vida, la política fiscal sería un aliciente para el futuro de nuevas inversiones privadas con puestos de trabajo bien remunerados. Lamentablemente en la percepción ciudadana, el shock inmediato anuló las posibles virtudes de la estrategia a largo plazo. Algo similar ocurre con las medidas mencionadas, así como aquellas que se perciben como restrictivas de la libertad de expresión e información.

La estrategia del gobierno ha provocado protestas extremas de activistas cuya violencia no se puede justificar y cuya represión enfrenta a pueblo contra pueblo, mientras una ciudadanía observa con desazón e indignación cómo la paz de la nación es horadada. Ya los enfrentamientos y disturbios son noticias que han salido al exterior, aupando el peligro de dar al traste con campañas para promocionar la inversión y el turismo extranjero. Con acciones imprudentes podríamos —gobierno, disconformes y protestantes— malograr la tranquilidad social que hasta ahora hemos disfrutado y que todos necesitamos para progresar. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

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Este artículo fue publicado el 14 de julio de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Importación y desarrollo del agro – obstáculos a superar

La opinión de….

Ángelo Chen Guardia

Panamá marcha en pos del primer mundo, pero persisten las barreras que chocan contra ese propósito como la violencia y las franjas de pobreza que el éxodo del campo siembra en las ciudades.

La inversión juiciosa en la producción agropecuaria detiene el abandono del campo, produce comida suficiente sin la especulación que ocasionan los precios altos y reduce el costo de la canasta básica.

La agricultura local es incapaz de abastecer el mercado en muchos rubros, destacándose de forma crítica el maíz, el arroz y la leche, cuya demanda se suple con importaciones masivas; es el resultado de una óptica miope de planificadores y economistas que recomiendan importaciones, en lugar de apoyar la producción local.

Sin capacitación no habrá disciplina para manejar el negocio agrícola, aumentarán las carteras morosas y las “cuentas malas”.   Iniciativas como la Ley 25 y el plan agro Compita llegan a pocos productores y no generan impacto por ese déficit en la preparación del agricultor.

La producción de maíz es de un millón de quintales, frente a una demanda de ocho millones que habría que producir con 80 mil hectáreas (has), sin embargo, la superficie plantada es de 11 mil has. Problemas de tecnología, climáticos, genéticos, sanitarios y nutricionales estancan la producción lechera en la que prevalecen los pequeños productores que venden uno o dos tanques diarios; por esto, solo se producen 150 millones de litros (50% de la demanda de 300 mil litros).   El caso más sensitivo es el arroz que no superó el 40% de la exigencia del mercado en la producción de 2009.

Las importaciones se hacen para asegurar el abastecimiento y obtener mejor balance entre las ganancias del importador con los precios al consumidor y el apoyo a la producción de los rubros deficitarios. Los contingentes arancelarios permiten amplios márgenes porque los productos son subsidiados y entran al país casi exentos de aranceles; en consecuencia cumplen su cometido si el beneficio se comparte con el consumidor, mediante un precio justo, y se fortalecen los planes de producción nacional. Si los importadores o el comercio establecen sus precios de acuerdo a los costos del producto obtenido en Panamá, sin considerar el costo del importado, el mecanismo se confunde desviándose de los objetivos y hay que revaluar la eficacia de la empresa privada en el manejo de los contingentes.

Los precios se fijan sobre la base de los promedios ponderados del producto importado y el nacional para garantizar utilidades razonables y ahorros al importador, al comercio y al consumidor, definiendo su condición de renglones estratégicos en la seguridad alimentaria.

El descenso abrupto, a menos de 55 mil hectáreas, y un año 2009 sin lluvias propiciaron una pobre producción de 2 millones 134 mil 814 quintales (qq) de arroz pilado, que junto al producto de los contingentes, por el orden de un millón 581 mil 900 qq abastecerían el consumo por ocho meses y ocho días; por tanto, no se puede enfrentar la demanda de cinco millones 396 mil 904 qq, faltando aún un millón 680 mil 190 qq para los tres meses restantes del año.

Esto obliga a la importación adicional de 2.4 millones de quintales en cáscara. La demanda para 2011, de 5 millones 478 mil 838 qq pilados, exige sembrar 97 mil 662 has este año, pero la siembra real alcanzaría 60 mil hectáreas, con un estimado de 3 millones 366 mil qq pilados, y un déficit de 2 millones 112 mil 838 qq pilados para 2011.

En diciembre de 2009 se elaboró un plan para la autosuficiencia de arroz en cuatro años, que se discutiría en un foro nacional con todos los actores. Se solicitó a la FAO el patrocinio del evento, lo que se condicionó a la aprobación de las autoridades nacionales del sector, que aún no responden.

La propuesta contiene la siembra escalonada de 35 mil hectáreas con riego suplementario, compra de 55 cosechadoras, 55 graneros, construcción de 51 secadoras, perforación de tres mil 500 pozos y la adquisición de 3 mil 500 turbinas con sus aditamentos, con una inversión de 22 millones 29 mil 584 dólares, a financiarse con parte de los diferenciales de importación en consulta con los molineros. Los pequeños y medianos productores de Chiriquí, Coclé, Veraguas, Los Santos, Panamá, Bocas del Toros y Darién aportarían, después del cuarto año, dos millones 231 mil 460 qq pilados que, en junto a la producción de la siembra ordinaria, asegurarían el consumo del país.

En maíz el déficit de siete millones de quintales se produciría con la siembra de 77 mil hectáreas, tarea imposible en el corto plazo. Estructurar un plan similar al del arroz contribuiría en la sostenibilidad del rubro. La avicultura con un valor que supera los B/.100 millones, que importa miles de toneladas a precios subsidiados, tiene una buena oportunidad para dirigir acciones del fomento a la producción, con mecanización completa, apoyo a la investigación interna, y de soltar los nudos que atan la producción de semilla.

En un buen número de explotaciones lecheras se superaron aquellos obstáculos y, mediante extrapolaciones con las adaptaciones específicas se puede cambiar la situación. Si las industrias lácteas apoyaran un plan de desarrollo lechero, el país estaría preparado a corto plazo para evitar el desabastecimiento que se cierne sobre el panorama global.

Las conclusiones de que la demanda se distancia de la producción y que las importaciones generan buenas ganancias, recomiendan buen juicio con los precios y ceder un poco para que la estabilidad del campo garantice el progreso y la seguridad en las ciudades. Se puede hablar de precios justos cuando se prepare al productor para competir, antes no, porque él libra un desleal combate contra la naturaleza y, también, contra algunos de sus semejantes, no es indulgencia, es justicia.

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Este artículo se publico el 24 de junio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.