Luto y dolor por fenómenos climáticos

La opinión de la Economista y Educadora….

LIZABETA S. DE RODRÍGUEZ  
diostesalvepanama@yahoo.com

El 5 de diciembre de 2008 publicamos, en el diario El Siglo, el artículo titulado ‘Frente frío nos advierte’. Nos referíamos a las inundaciones y deslizamientos de tierra que dejaron la pérdida de hectáreas de producción y más de 30,000 damnificados en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro.

En junio de 2010, se dio otro hecho lamentable, el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), informó que más de 5,000 personas fueron afectadas por deslizamientos de tierras o inundaciones, en diferentes regiones del país. La más afectada fue la provincia de Panamá; hecho que nos reitera el avance del proceso de calentamiento global.

Ahora, en víspera de Navidad, nuevamente un frente frió hace que impere el mal tiempo, trayendo luto y dolor a la familia panameña. Según informes de SINAPROC las regiones más afectadas han sido Colón y Chepo. Se registraron 10 muertes producto de deslizamientos de tierra e inmersión, más de 4,100 damnificados, 962 viviendas afectadas y 412 destruidas. Otras regiones afectadas, en menor proporción, son Darién, Kuna Yala, Panamá Centro, Panamá Oeste y San Miguelito.

La vía que conduce al Puente Centenario se vio seriamente afectada por derrumbes de tierra, esto ocasionó su cierre, por lo cual el tránsito hacia el sector Oeste solo será a través del Puente de las Américas.

De igual manera se afectaron accesos importantes como la autopista Panamá-Chorrera, la vía Panamericana, en el tramo hacia Darién, la carretera hacia Colón y en la capital la avenida de los Mártires, entre otras.

Si bien estos fenómenos meteorológicos afectan en su totalidad el territorio nacional, no es menos cierto que cada vez se hacen más frecuentes y agresivos. En esta ocasión el Río Bayano (negligencia o no) arremetió sin compasión y el Canal de Panamá vio afectadas sus funciones, al tener que interrumpir el tráfico de barcos; inclusive el servicio de agua potable colapsó, en la Ciudad, así como en otras áreas de la provincia.

Es necesario destacar la rápida acción de las los servicios de rescate, así como de las autoridades gubernamentales, en la instalación de la Comisión de Alto Nivel, para auxiliar a los afectados, mediante el establecimiento de albergues temporales, para facilitar cobijo y distribución de alimentos, a los damnificados; sin embargo, es evidente que en materia de concienciación y prevención nos queda mucho camino por recorrer.

Es obligatorio tomar conciencia del daño ecológico actual. Mañana será muy tarde. El precio a pagar, incalculable. Si aspiramos a tener calidad de vida todos debemos respetar la naturaleza.

Las autoridades tienen la obligación de garantizar la aplicación de procedimientos eficientes, para cumplir con las normas de protección ambiental establecidas. Los empresarios tienen la responsabilidad social de desarrollar proyectos sin deforestar ni arrasar manglares o devastar ríos. La sociedad civil a cambiar los nocivos hábitos que deterioran el medio ambiente. Solo así lograremos subsistir y asegurar la sobrevivencia de nuestra especie en el futuro.

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<> Este artículo se publicó el 15 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.
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Sucesos

La opinión del Sacerdote Jesuíta…

Rosendo Torres

Con el calentamiento global decimos estamos experimentando el fenómeno de estos diluvios que dejan inundadas ciudades, barriadas y todo cuanto encuentra el agua.   Algunos no dejan en su preocupacion de ver en esto, como que se acerca el fin del mundo ya que es asunto de casi todos los días. Siempre Panamá ha sido una región lluviosa, recordamos desde los tiempos de nuestra infancia en que también habían aguaceros cuantiosos y amenazantes aun cuando en aquellos tiempos, poco se hablaba de deslaves y de inundaciones de barriadas.

EI asunto no es local. A través de la televisión y radio y otros medios, diariamente nos enteramos de las catástrofes lluviosas que están ocurriendp en la China Continental y sobre todo las desoladoras imágenes de seres humanos totalmente indefensos caminando a través del agua en Pakistán. Y siguen huyendo porque preven situationes peores. Y la ONU tratando de estimular la generosidad de los países para ayudar, y reclama que la ayuda enviada es aun insignificante frente al espectáculo triste de una humanidad que desaparece entre tanta inundación.

EI genio del hombre se ha visto retado. A veces sentimos que para el ser humano hoy día no hay retos que no enfrente y domine, pero lo que es con el agua que cae y que se desliza veloz por los ríos sigue siendo impotente.

Aquí en Panamá últimamente se ha mencionado la ferocidad del río Caldera en Boquete.   Este río ya es famoso no de ahora sino de tiempos atrás en que con fuerza destruyó hoteles y parajes y como el gobierno aparentemente ha hecho inversiones para crear muros de contención que a la larga han evitado que los desastres se magnifiquen.

En una da las vistas televisivas, aparece una comisión ad hoc de gente principal del sitio, tratando de buscar soluciones inmediatas y al mismo tiempo lamentándose de las críticas de los qua no hacen nada sino comentarios sangrones como el que menciona el Alcalde del sitio dolido cuando alguien que pasó junto a él dijo: “Allí se fueron los 11 millones “.   EI lógicamente reconvino diciendo “como la gente pueda hablar así, cuando ocurren estas desgratias?”, o algo parecido.    Hoy día cuando vemos que nada es barato y que proyectos de esa envergadura bien pronto se habla de millones no de miles, no se pueden adelantar juicios.

Y piensa uno que nunca falta alguien así, que en vez de aportar, más bien resta. Cuando en esos momentos es cuando debe surgir entre cristianos el servicio y solidaridad comunitaria como logra uno ver que ocurre en otros sitios que no son cristianos.

El Sagrado Texto en los primeros capítulos del Génesis habla de un diluvio que el autor lo interpreta com un castigo de Dios, pero no todos los diluvios son castigo de Dios, los de hoy se nos dice que se deben al calentamiento global, pero poco se hace para enderezar ese rumbo del mundo.

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Artículo publicado el 29 de agosto en el diario  El Panama América a quien damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Una verdad inconveniente



La opinión del Economista, Político  y Docente Universitario…..

Juan Jované

Frente a lo que ellos consideran como simples preocupaciones en relación a la falta de realismo de las proyecciones que sirvieron de base a la campaña propagandística de la ACP en favor de la ampliación del Canal, algunos de sus funcionarios han salido en su defensa.

Tratándose de una discusión relacionada con el bien público más importante del país, debería esperarse de los funcionarios de la vía interoceánica un manejo transparente de los hechos, dejando de lado todo elemento que pueda confundir, desorientar o disfrazar la realidad. Esto, lamentablemente, no es lo que parece estar ocurriendo.

Es así, por ejemplo, que en un artículo publicado por un personero de la ACP se argumenta que las cosas no son tan difíciles como aparentan, ya que, de acuerdo al FMI, los Estados Unidos, principal usuario del Canal, mostrará en el 2011 un crecimiento del PIB de 2.6%.

Se trata efectivamente de la cifra propuesta por dicho organismo, la que, sin embargo, no adquiere su real dimensión si no se señala, además, que de acuerdo a este la tasa de crecimiento promedio anual de la economía norteamericana para el quinquenio 2011 – 2015 será de 2.4%, cantidad que contrasta con la tasa utilizada en las proyecciones que usó la ACP para justificar el proyecto de ampliación.

De acuerdo a la ACP, tal como queda consignado en el documento titulado “Global Macroeconomics and Trade Scenario”, la economía norteamericana deberá crecer en 3.2% promedio anual durante el largo período que va del 2011 al 2025.

Recordando esta última cifra el sesgo hacia arriba de las predicciones de la ACP queda más claro si se tiene en cuenta que de acuerdo al documento titulado “OASDI Trustees Report 2009”, publicado por los fiduciarios del Seguro Social de Estados Unidos, la tasa de crecimiento del PIB de este país entre el 2016 y el 2018 será de apenas el 2.2%, reduciéndose luego al 2.1% en el período 2019 – 2025.

Con el fin de dar otro ejemplo del método de análisis de los funcionarios de la ACP, resulta notable que los mismos insistan en que la crisis puede llevar al desarrollo de nuevos segmentos para el tránsito interoceánico, incluyendo algunos vinculados con el calentamiento global, haciendo plena abstracción de la dimensión ambiental del problema.

Al tomarse esto en cuenta hay destacar que el fenómeno del deshielo del Ártico se ha venido acelerando en el tiempo, llevando, entre otras cosas, a la apertura del llamado Pasaje Noroeste, por lo que se debe concluir que este fenómeno apunta hacia otro factor con capacidad de influir muy negativamente sobre la viabilidad y rentabilidad del proyecto de ampliación.

Aparece así lo que a nuestro juicio es la verdad inconveniente cuya discusión se busca obviar: la ampliación ha resultado ser una extraordinaria fuente de ganancias para quienes participan en su actividad constructiva, lo que no se ha demostrado es que sea una inversión que, además, sirva a los mejores intereses de la nación.

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Este artículo se publicó el  22  de junio de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Campaña del Club Rotario de Panamá Calentamiento global

La opinión del Ex Administrador de la Comisión del Canal de Panamá…

FERNANDO  MANFREDO  JR.

Nadie parecía hacerles caso a los científicos que han advertido desde hace más de dos décadas sobre el calentamiento global y sus consecuencias.   Hoy, ya no existen dudas, el calentamiento es real y es el resultado de actividades humanas iniciadas desde hace por lo menos medio siglo.

¿Pero es el calentamiento lo suficientemente significativo para ser un gran problema? Los más prominentes científicos del mundo abordaron recientemente el tema, enfocando su investigación en la vulnerabilidad del medio ambiente humano al cambio climático; y concluyeron que todos los continentes han sido afectados por cambios climáticos regionales, particularmente el aumento de la temperatura.

El suelo en determinadas regiones está siendo cada vez más inestable, avalanchas de rocas en áreas montañosas son más frecuentes, las hojas en los árboles están apareciendo más temprano, algunos animales y plantas se están moviendo a latitudes o elevaciones más altas.

Mirando al futuro, los científicos proyectan que el cambio climático podría afectar la salud y el bienestar de millones de personas alrededor del mundo.

¿Qué se pronostica para Panamá y el resto de América Central? Pues, entre muchas otras: reemplazo gradual de bosques tropicales por sabanas; extinción de especies; reducción de la disponibilidad de agua; pérdida de tierra arable en las áreas más secas; disminución en los rendimientos de algunos cultivos importantes; reducción de la productividad agropecuaria.

¿Somos conscientes de lo anterior? ¿Debemos o no interesarnos en el tema?

Existe oposición de parte de los países que producen petróleo y carbón como es el caso de Ecuador, Venezuela, México, Colombia y Estados Unidos, a que se tomen medidas para hacerle frente al cambio climático. En Estados Unidos, unos 30 estados producen petróleo y carbón; están bien organizados y son políticamente poderosos.  Los estados que producen petróleo en el Golfo de México tienden a resistir acciones climáticas a pesar del Golfo y han estado experimentando daños por el incremento en la intensidad de los huracanes.

La comunidad ambiental está dividida. Muchos se oponen a la energía nuclear y cualquier uso de carbón. Otros se oponen a algunos proyectos de energía renovable, como, p. ej., la energía eólica cerca de granjas, o en el paso de aves migratorias o a lo largo de la costa. Otros se oponen a la sobreexplotación hidroeléctrica o a las líneas de transmisión de alto voltaje cercanas a comunidades residenciales o dentro de áreas protegidas.

Podemos advertir que nos aproximamos a enfrentamientos entre países por el tema del cambio climático y sus consecuencias; en nuestra opinión esto conlleva un fuerte componente ético.

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Artículo publicado el 10 de junio de 2010  en el  Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Bioeconomía, el ejemplo a seguir

La opinión de…..

Mauro Zúñiga Araúz

La evolución nos indica que cualquier error cometido por una especie puede significar su extinción, para lo cual tiene que ser eficiente: utilizar al máximo sus escasos recursos.

A mí siempre me llamó la atención que los genetistas encontraran en el ADN, que es la molécula de la vida, lo que denominaron “ADN basura”: fragmentos importantes del ADN a los cuales no se les encontraba función. Según ellos, esta molécula se limitaba a producir las proteínas celulares y a definir sus funciones.

Recientemente se ha descubierto que esto no es cierto, que tales fragmentos tienen la finalidad de regular todos los procesos celulares. La naturaleza no produce excesos.

Esto nos debe llevar a concluir que ningún crecimiento puede mantenerse sin mecanismos reguladores. Esto parece elemental, pero esa elemental norma de economía biológica no se extrapola al modelo económico vigente.

Desde que se desregularizó el dólar del patrón oro, ha habido un crecimiento económico sin precedentes. Las ambiciones de acumulación capitalista son desbordantes. Ese proceso no admite regulación. Camina con un afilado machete abriéndose camino entre la gente y la naturaleza. Ambas están supeditadas a él. Ambas son sus víctimas. Como le sucede a cualquier organismo no regulado, va a perecer. No puede haber un crecimiento infinito en un planeta finito. La crisis económica mundial es una clara señal.

Toda actividad económica sostenible debe tener dos objetivos: mejorar las condiciones de vida de la población y respetar la naturaleza. Eso es justo lo que no ha hecho el modelo actual. Cada día hay más pobres, más enfermedades emergentes, más calentamiento global, más especies desaparecidas, en fin más de lo malo y casi nada de lo bueno. Hay muchos foros mundiales, pero escasas respuestas. No puede mantenerse un sistema económico que se fundamente en la producción y el consumo.

El calentamiento global es un hecho cierto.   Todos lo estamos sintiendo a pesar de que las grandes empresas petroleras traten de ocultarlo, en su defecto tratan de acusar a las víctimas, señalando que la causa de este calentamiento es debido a los estilos de vida individuales. No dudo que eso contribuya, pero la emisión de gases tóxicos a la atmósfera proviene principalmente de las megaindustrias.

Pero el asunto no termina allí. Hay una nueva materia, llamada la geoingeniería, dedicada a manipular el agua, la tierra y el aire para neutralizar los efectos del cambio climático. Hay empresas dedicadas a verter en los mares partículas de hierro alegando que así se puede capturar el carbono emitido a la atmósfera. Es decir, el modelo quiere replicarse a sí mismo haciendo negocio con su fracaso natural.

En esa misma línea está la colocación en la estratósfera de azufre, para disminuir los efectos de la energía solar.    Para refractar la luz, la colocación de plástico blanco en los océanos y de películas reflectantes en los desiertos. También hay fuertes evidencias de que se están lanzando a la atmósfera productos con aluminio y bario.   Al aluminio se le vincula con la enfermedad de alzheimer. La inhalación de partículas de aerosoles también puede causar enfermedades pulmonares y cardiacas.   Pero esto, los gobiernos de los países del tercer mundo lo niegan. Hay otra mano invisible. ¿Y el protocolo de Kioto? Bien gracias, y usted.

Es en esta etapa de crisis del sistema económico dominante, donde van a aflorar los mayores peligros. Un sistema intrínsecamente deshumano y antinatural carece de la capacidad de reflexión. Se va a mantener a toda costa. Va a hacer uso de su tradicional arma de mantenimiento: la militar. La carrera armamentista se va a fortalecer.

La represión será a escala mundial. Aunque parezca una paradoja, el peor enemigo del sistema es el propio sistema. Santiago Alba Rico, escritor, ensayista y filósofo español sostiene que “el capitalismo es un sistema que cuando las cosas van bien, mata de hambre a mil millones de personas y si van mal, puede acabar con todo el resto”.

Ante este futuro pesimista, ¿qué nos cabe hacer? En primer lugar, los que pensamos así no estamos solos, pero estamos dispersos.   Veo que los distintos grupos de la sociedad civil persiguen objetivos genuinos, pero cada uno en su tema (ambiente, derechos humanos, étnicos, sociales, civiles, etc.). Esto es a nivel nacional e internacional. Si cada uno persigue su propio objetivo van a terminar por desgastarse, sin logro alguno.

En Panamá, la sociedad civil ya dio el primer paso. Ahora, el segundo es definir en qué tipo de sociedad queremos vivir.   Presentar una propuesta alternativa aglutinante. Los dogmas ideológicos ya fueron enterrados. La ruta ha de ser dentro de la democracia y la participación ciudadana.

Olvidémonos de los partidos políticos: son cascarones ahogados en el sistema hegemónico. Lo que existe es un fracaso político, económico, social y moral. Hay que reemplazarlo.

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Este artículo se publicó el 27 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Sobre “El Niño” que nunca fue

La opinión del ingeniero…..

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Eduardo A. Esquivel R.

Recuerdo que en noviembre o diciembre del año pasado, hubo una reunión regional de expertos en meteorología y predijeron que este año “El Niño” iba a ser catastrófico, que la temporada seca se iba a extender hasta julio o agosto, etc.

El primer indicio de que esta predicción estaba equivocada fue la aparición de una ola de frío proveniente del Norte, que los meteorólogos no habían previsto. Las temperaturas promedio diarias si fueron más altas que lo de costumbre, pero esto no tienen nada que ver con El Niño, sino con el Calentamiento Global.

En Panamá hay una época seca que va normalmente desde mediados de diciembre a mediados de abril. Me sorprendió que algunos ganaderos y expertos en clima dijeran que en esta época no llovía debido al Niño.

Y aunque usted no lo crea, algunos se beneficiaron con El Niño. Hubo inclusive la compra inútil de seguros multimillonarios contra los efectos de El Niño en la generacion eléctrica.

En el sector agropecuario se prepararon para la supuesta sequía y ahora no saben que hacer con el exceso de lluvias, que perjudica el tomate, la cebolla, el melón, la sandia, etc.

Cuando en marzo empezaron a caer lluvias esporádicas, los expertos se apresuraron a aclarar que estas lluvias no eran la temporada lluviosa, porque El Niño venía.

Cuando a mediados de abril cayeron tremendos aguaceros y ha seguido lloviendo hasta finales del mes, aun algunos meteorólogos dicen que no ha empezado la temporada lluviosa, porque viene El Niño.

Aunque ya algunos han tenido que rendirse ante las evidencias, y aceptar que ya se inicio la temporada de lluvias, y que el Niño fue una farsa.

Y resulta que la época seca no solo no se extendió hasta agosto, sino que se adelanto 15 días. Sin duda una de las predicciones más desastrosas que ha habido en la historia.

Esto nos demuestra lo poco avanzada que esta la técnica de la predicción del clima. De hecho, aun hoy en día, con las estaciones meteorológicas sofisticadas, satélites y computadoras, el clima de una región a 24 horas solo se puede predecir con un 75% de precisión. Y a un mes la precisión es prácticamente nula.

Lo que sí es posible predecir, con razonable precisión, es que, debido al Cambio Climático, esta época lluviosa en Panamá será turbulenta, con tormentas eléctricas y lluvias en exceso.

Debemos prepararnos para las crecidas de los ríos y quebradas, las marejadas altas, los derrumbes, y una caída notable en la producción agrícola, por estas causas.

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Este artículo se publicó el 3 de mayo de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Asegurar el futuro

La opinión del Economista, Docente Universitario y Político…..

Juan Jované

Pese a los intentos de objetar los resultados de sus investigaciones, los científicos que han venido advirtiendo sobre los crecientes problemas del cambio climático se han adjudicado dos importantes logros, los cuales han sido destacados por Paul Krugman en un interesante ensayo publicado en el New York Times bajo el título de “Construyendo una Economía Verde”.

En primer lugar, resulta evidente que el planeta está sufriendo un proceso de calentamiento, tal como lo muestran las estadísticas de largo plazo que revelan lo que se conoce como la tendencia secular.   En segundo lugar, los modelos de predicción construidos hace unos 20 años por los científicos, con todas sus dificultades, han venido prediciendo con bastante precisión esta tendencia hacia el calentamiento global. Todo esto les ha permitido concluir que casi con plena certeza este fenómeno se explica por la actividad humana que genera crecientes emisiones de los llamados gases invernadero.

Los resultados que algunos de estos científicos han venido previendo hacia el futuro ponen seriamente en entredicho la propia existencia de una parte importante de la vida del planeta.   Baste recordar a este respecto que el deshielo del Himalaya afectaría el abastecimiento de agua de billones de personas, mientras que la elevación de los niveles de mar debido al sobrecalentamiento podría afectar a más de 400 millones de seres humanos.   Más grave todavía resultan las predicciones que señalan la posibilidad de que desaparezcan el 90% de las especies vegetales y animales, en condiciones en las que, además, la población humana se vería reducida en un 80%.

Frente a estas predicciones los escépticos, entre los que se destacan quienes cuestionan el costo económico de las medidas destinadas a evitar los peligros del sobrecalentamiento, deberían intentar entender la lógica de las decisiones y sus resultados.  Es así que si se sigue la lógica de estos y los mismos resultan tener la razón se generaría una pérdida económica hacia el futuro, la que se manifestaría en una producción inferior a la potencial. Este costo, de acuerdo a cálculos citados por Krugman, significaría que el PIB mundial sería de entre el 1% y el 3% inferior a lo que se podría haber logrado en ausencia de las medidas de mitigación. En este caso la humanidad habría adquirido, a un costo moderado, un seguro que, afortunadamente, no se utilizó. Sin embargo, si como es muy probable la realidad se comporta como lo prevén los científicos que sostienen la idea del calentamiento global, entonces la opción de no hacer nada habría llevado a una efectiva e inevitable catástrofe global desde el punto de vista de la vida, incluyendo la humana.

No queda duda que la alternativa de acción efectiva es la opción, que para decirlo en términos técnicos, resulta dominante, lo cual se basa en lo que se conoce como el principio de la prudencia. Esperemos que por el bien de nuestra Madre Tierra que Lovelock esté equivocado y que los humanos si tengamos la suficiente inteligencia para salvarla.

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Este artículo se publicó el  20  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.