¿Vamos bien?

La opinión de…

Víctor Hugo Herrera Ballesteros

Desde las últimas tres administraciones se han creado nuevas autoridades, para que dichos entes, secretarías en algunos casos, estén focalizados en atender y resolver problemas específicos, luego de que han rebasado la capacidad del Gobierno, convirtiéndose en serios problemas de Estado.

Podemos mencionar el aseo urbano, servicios públicos, energía, competencia y protección al consumidor, ambiente, seguridad de alimentos e incluso ahora la nueva idea de crear una autoridad del agua, ante el colapso en la capacidad de potabilización y distribución del agua, derivado de problemas ambientales mal manejados.   Sabrá Dios qué nuevas autoridades se seguirán gestando cada vez que ocurra alguna crisis, dejando de manifiesto la improvisación como única respuesta.

Sin embargo, lo cuestionable es que hasta ahora algunas de esas “autoridades” no han demostrado la supuesta eficacia para atender la problemática que debían resolver o al menos tener bajo control. Solo como ejemplo está la incapacidad para dar respuesta a la población ante el incremento del precio de los combustibles, de la canasta básica o en los recientes aumentos abusivos del agua embotellada (incluso con niveles de bacterias aerobias mesófilas, fuera de las normas sanitarias), debido a una especulación perversa, aunque algunos burócratas incompetentes prefieran tipificar dicha conducta como “comportamiento oportunista”, y solo decir dónde comprar más barato, para así justificar su inoperancia indolente, dejando a la población a merced de mercaderes inescrupulosos que se aprovechan de su incapacidad, tanto o más como aquellos policías que dejaron quemar a reos indefensos. ¿Dónde quedó la protección al consumidor y sus derechos fundamentales?

Estamos al borde de sufrir problemas epidemiológicos por la acumulación de desechos sólidos y escasez de agua potable, lo que tal vez nos devuelve a los niveles de insalubridad de las primeras décadas de vida republicana, salvadas las distancias.

Mientras la brecha social se sigue ampliando, el papel de estas autoridades sigue bajo cuestionamiento, respecto a contribuir a mejorar el bienestar de la población, especialmente de los que menos tienen, que es precisamente su razón de existir, garantizando el acceso al consumo inocuo y a precios asequibles o a tener niveles de salubridad adecuados, especialmente en las comunidades populosas, donde se compran alimentos cercanos a vertederos de desechos improvisados o a tomar agua de manantiales insalubres, sufrir los abusos de la especulación en los precios de productos de consumo básico, degradación ambiental, etc., que dejan grandes dudas sobre su efectividad y por ende no justifican su existencia.

Crear más burocracia es aumentar el gasto público; no es la mejor solución para atender los problemas que se convierten en crisis, que se deben resolver con políticas bien focalizadas y una administración eficiente. Por el contrario, muchas de estas “autoridades” solo han servido para aumentar la burocracia y en algunos casos el acomodo del lumpen de arribistas que solo aspiran a subsistir con buenos salarios y pasar agachados, contribuyendo a empobrecer más a nuestras familias humildes.

<>
Este artículo se publicó el  31  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Eliminemos el Consejo Nacional Anticorrupción

La opinión del periodista y docente universitario…
GARRITT GENETEAU
ggeneteau@yahoo.es

Consideramos que ya existe una burocracia, a todas luces excesiva, inoperante y muy criticada por la opinión pública pensante, que a lo único que contribuye es a causar gastos al erario público.

Vamos a referirnos a la más ineficaz de estas instituciones: la que comanda el Zar Anticorrupción, Fernando Núñez Fábrega, más conocido por su popular apodo, que por la efectividad de sus funciones.

Podemos afirmar que el Consejo Nacional Anticorrupción, cuyo comandante (FNF) se encuentra huérfano de independencia para realizar a fondo investigaciones que pongan al descubierto aquellos delincuentes que atentan contra las propiedades del Estado, que contribuyan positivamente a que impere la transparencia en las actuaciones del funcionariado público, que está acostumbrado, salvo rarísimas excepciones, a ‘meter la mano’. También diríamos que el puesto exige muchas capacidades y la seriedad del caso.

Hace falta un freno para detener los peculados, el tráfico de influencias y otras ‘triquiñuelas’ que tanto retrasan el desarrollo de este país. Para lograr este cometido se requiere al frente del Consejo Nacional Anticorrupción, un funcionario con suficiente carácter, independencia y que no le tiemble la mano al señalar a los delincuentes de cuello blanco. Y lo decimos sin ambajes: Núñez Fábrega no reúne estas cualidades. Los que acostumbran violar la ley siguen en sus prácticas delincuenciales porque saben que los zares que han ocupado esos puestos responden directamente a los mandatos del Ejecutivo, desde que se creó la institución hace varios años.

Tenemos que aceptar que ‘Chito’ Montenegro, secretario del Frente Anticorrupción, realiza una mejor labor que Núñez Fábrega, independientemente de que no gana ningún caso, pero por lo menos presenta la denuncia.

Sugerimos que ante la inoperancia en que funciona este organismo estatal, el Órgano Ejecutivo y la Asamblea de Diputados deben proceder, a la mayor brevedad posible, a la eliminación de esa dependencia porque es indiferente ante el clamor popular que no encuentra respuestas por falta de decisiones y que hasta el momento no conocemos ningún caso que haya sido procesado y condenado por delitos cometidos. Se despilfarran dineros inútilmente del erario público.

En vez de seguir manteniendo estas instituciones inoperantes, se deben reforzar las acciones del Ministerio Público y la Contraloría General de la República. Independientemente que la Defensoría del Pueblo no funciona en estos momentos, se puede lograr un mejor resultado del que pueda dar el Consejo Nacional Anticorrupción.

 

*

<> Artículo publicado el 5 de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿La Singapur de las Américas?

La opinión de…

FRANKLIN  CASTRELLON

Una de las anécdotas que se atribuye al general Omar Torrijos cuenta que cuando se aprobaba la ley que creó el Centro Financiero Internacional de Panamá, un prestigioso economista afirmó, palabras más, palabras menos, “general, Panamá será la Suiza de las Américas”, a lo que Torrijos ripostó lacónicamente, “¿Dónde están los suizos?” Y Torrijos tenía razón; con la idiosincrasia que tenemos los panameños, es imposible convertir a Panamá en “la Suiza de las Américas”, aunque –justo es reconocerlo– el Centro Financiero es uno de los pocos éxitos de los que nos podemos vanagloriar.

Ahora, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, ha señalado que Panamá será la Singapur de las Américas. Pero, parodiando a Torrijos, ¿Dónde están los singapurenses? Esta aspiración, expresada desde poco después de haber iniciado su gobierno, se vio fortalecida durante la visita oficial que hizo a Singapur del 17 al 19 de octubre de 2010. Tras reconocer las similitudes entre ambos países, Martinelli y su colega S.R. Nathan se comprometieron a impulsar la cooperación para que ambos países se beneficien del status especial que tienen como hubs marítimo y aéreo y como centros financieros.

Singapur y Panamá son naciones pequeñas: la primera tiene 697 kilómetros cuadrados y su litoral costero es de 193 kilómetros, mientras que Panamá tiene 75 mil 517 kilómetros cuadrados y 2 mil 988 kilómetros de costas. Ambas están estratégicamente situadas en las principales rutas del comercio marítimo; por Panamá pasan unas 145 rutas uniendo a todos los continentes, mientras que Singapur es el principal centro del comercio inter Asia y con los demás países del mundo.

A diferencia de Singapur, que limita sus recursos a los pesqueros y a sus puertos de alto calado, Panamá cuenta con una riqueza ecológica envidiable, incluyendo sus parques naturales, amplias tierras aptas para la explotación agrícola y ganadera y una variedad de recursos minerales.   Sin embargo, con todas las ventajas a nuestro favor, Singapur ha logrado convertirse en una de las naciones más desarrolladas del mundo, mientras Panamá no atina a salir del subdesarrollo.

Con un ingreso per cápita de 36 mil 537 dólares, Singapur multiplica varias veces el ingreso per cápita de Panamá (menos de $6 mil), con la ventaja adicional de que su riqueza está mucho mejor distribuida.

Pero, si Panamá tiene más recursos naturales que Singapur y comparten las mismas ventajas geoestratégicas, ¿Por qué Singapur ha logrado alcanzar el nivel de uno de los países más desarrollados del mundo, mientras que Panamá se debate en el subdesarrollo? Basta con leer los indicadores que miden el comportamiento de las economías del mundo en temas clave para el desarrollo, para comprender las causas.

Mientras que Singapur (86.1 puntos) ocupa el segundo lugar del Índice de Libertad Económica 2010, Panamá (64.7 puntos) ocupa el puesto 60 por debajo de Chile (77.2), El Salvador (69.9), México (68.3), Perú (67.6) y Costa Rica (65.9). Preparado por The Heritage Foundation y The Wall Street Journal, este índice mide el comportamiento de los países en áreas tales como libertades de hacer negocios, comercial, de inversión, financiera, fiscal, económica, laboral, monetaria, derechos de propiedad, gasto del gobierno y percepción de corrupción.

En el Informe 2010, el índice señala que la libertad económica de Panamá está limitada por debilidades institucionales (control del Ejecutivo sobre otros órganos del Estado que deberían estar libres de su influencia). Y tan o más grave, el documento subraya que el “sistema judicial se mantiene vulnerable a la interferencia política, abrumada por la mora judicial, y laxa en vigilar el cumplimiento de los contratos” con el Estado.

Otra de las grandes debilidades del gobierno es su enorme, costosa e ineficiente burocracia. A pesar de promesas de los dos últimos gobiernos para reducir su tamaño y su peso sobre las finanzas públicas, ellas han cedido al clientelismo político con el resultado de que la misma ha aumentado de manera escandalosa. Mientras que Singapur, con un producto interno bruto de 36 mil 537 millones de dólares, cuenta con 124 mil funcionarios, Panamá, con un PIB de 19 mil 374 millones de dólares, se da el lujo de tener 176 mil 800 funcionarios.

Al problema de la burocracia hay que agregar lo siguiente: Mientras que la nuestra es una de las más ineficientes y, con frecuencia, corrupta, la de Singapur es una de las más eficientes del mundo.   De hecho, el Sistema de Consulta sobre Riesgo Político y Económico (PERC por sus siglas en inglés) escogió en 2010 a la burocracia de Singapur como la más eficiente de Asia.   En este escenario, sobran las intenciones, expresadas por nuestro Presidente, de convertir a Panamá en la Singapur de las Américas. A menos que se decida a enderezar el rumbo de su gobierno.

<> Este artículo se publicó el 27 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El dilema de la décima provincia

La opinión de…

 

Abdiel Augusto Patiño

Personalmente no creo que sea prioritario para el país ni determinante para el desarrollo del sector oeste de la provincia de Panamá, la creación de una nueva provincia compuesta por los distritos de Arraiján, Capira, Chame, La Chorrera y San Carlos; no obstante, al tratarse de una lucha de décadas y al notar la disposición del actual gobierno de acceder al pedido, con la carga burocrática que generará la nueva división territorial, plantearé algunos aspectos en virtud del dilema que se cierne ahora sobre cuál debe ser la cabecera de la nueva provincia, si La Chorrera o Arraiján.

Quienes han iniciado el cabildeo por lograr que Arraiján sea la cabecera de la provincia se están dejando llevar por un afán desprovisto de todo sentido común. Arraiján, a pesar de su alta población, es un distrito carente de los requisitos básicos para ser cabecera de una provincia. Alegar que la inversión millonaria comercial que se está dando en el distrito, liderada por la construcción del centro comercial Westland, es una razón a ponderar, representaría pensar en proponer a Coronado como capital, pues al final, en este último sitio hay más servicios y ordenamiento que en todo el distrito arraijaneño.

Entre La Chorrera y Arraiján, no cabe duda que el primer distrito cuenta con una mayor factibilidad, pues ofrece más facilidades. En La Chorrera están todas las sedes regionales de las dependencias estatales, el único hospital regional, los principales centros educativos de educación media y universitaria; hay mejores vías de comunicación terrestre, cuenta con un claro centro urbano y comercial, muy superior al de Vista Alegre, que incluso, lo es al de Arraiján cabecera.

En La Chorrera hay más bancos, mejor ordenamiento territorial, un mejor sistema de transporte público (no que sea bueno, pero sí lo es mejor que el de Arraiján); y lo más importante, está en una ubicación céntrica. ¿Qué sentido tiene que la capital de la décima provincia esté a poco más de 10 minutos de la ciudad de Panamá? ¿Qué producente sería para la población de Panamá Oeste que todas las sedes de dependencias estatales estén tan lejos, en Arraiján? ¿Qué beneficio le traería a las finanzas públicas trasladar tantas oficinas a Arraiján? Claramente Arraiján ha decidido empezar una lucha que no puede ganar y que en nada beneficia el proceso de creación de la provincia.

Espero que los diputados del sector oeste tomen en cuenta todos estos puntos y dejen el aspecto proselitista para otra ocasión, pues si el interés es crear la décima provincia, no deben primar debates innecesarios y carentes de sentido. La Chorrera es la única alternativa factible.

<> Este artículo se publicó el 31  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/patino-abdiel-augusto/

 

‘Burrocracia’…

La opinión del Empresario….

JOHN  A.  BENNETT  NOVEY
jbennett@cwpanama.net

Uso el término ‘burrocracia’ para no ofender el vocablo ‘burocracia’, que se refiere a un mal necesario tal como lo es el gobierno, que en su justa medida es funcional, pero jamás en su exceso; porque cuando un gobierno se excede, los problemas de la comunidad dejan de ser los que antes fueron para ser reemplazados por los que crea la extralimitación de funciones.

En 1944 Ludwig von Mises escribió un libro con el título que lleva este escrito de opinión, y sus observaciones no han variado en nada hasta este día en el cual tantos claman por más planificación e intervención gubernamental en todos los ámbitos del quehacer.   Y es que tantos buscan que sus vidas les sean regimentadas, pues, ellos mismos rehúyen esa responsabilidad, lo mismo que el esclavo rehúye la libertad.

En los EE.UU. esta tendencia hacia una mayor centralización del poder ha ido mutando y quizás su mayor manifestación ha sido la de tantos grupos de presión que hoy se disfrazan bajo el apodo de ‘progresivos’.    Ya no les satisface haberse birlado el nombre de ‘liberales’ y quieren uno más potente; posiblemente porque a ellos mismos les resulta incómodo llamarse lo que no son.

Tal como señala Marcia Sielaff,   ‘la burocracia no es el problema sino el síntoma del mismo’. Mises contó que una sociedad solo tiene dos formas de organizarse: una basada en la propiedad privada, el capitalismo y la libertad; la otra basada en un control gubernamental de tipo socialista que invariablemente degenera en un totalitarismo.

Aunque se requiere un sistema burocrático para las funciones de gobierno, el mismo es disfuncional en el sector no gubernamental.   Ello se debe a que las burocracias funcionan en un ámbito de estrictas reglamentaciones y ordenamientos jerárquicos. Aquello que administran no les pertenece, como tampoco existen grandes alicientes hacia la eficiencia.

El organismo burocratizado aborrece el progreso, porque altera el balance de poderes que tanto les costó, por aquello de las ‘conquistas’.    Pero lo más desconcertante, y que ya Ludwig advertía, es que los estadounidenses, desde la época de Roosevelt en los años treinta, han optado por abandonar de manera voluntaria sus derechos constitucionales.

Mucho se critica al ‘libre mercado’, pero la única alternativa es la de delegar a una minoría en el gobierno la toma de decisión en cuanto a los precios. Sin embargo, la realidad es que dichas minorías son tan o más propensas a cometer errores como lo pueden ser las personas que conforman el mercado.   La democracia se altera con cada nuevo funcionario que se añade a la planilla estatal; porque pocos están dispuestos a votar en contra de quien les dispone la mesa. En fin, resulta irónico que quienes se denominan ‘progresivos’, sean precisamente los afectos a un régimen ideológico que no puede sobrevivir sino en un sistema aterosclerótico, rígido e inflexible.

No duden que el mundo entero se enfrenta a la guerra más dura de toda la historia; aquella entre los que aman la libertad y los que no aspiran a más que un buen amo.

*

<> Este artículo se publicó el 28 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en:   https://panaletras.wordpress.com/?cat=20457758

De lo Bueno, lo Malo y lo Feo de nuestro Panamá

*

La opinión del Ingeniero,  Banquero, Diplomático….

Eudoro Jaén Esquivel 

Lo Bueno

Comencemos con nuestra inigualable Posición Geográfica, el activo que más ha influido nuestra historia y contribuido a forjar nuestra nacionalidad. Una área dedicada al intercambio cultural y comercial desde la época pre-colombina, que ha permitido la construcción de las rutas interoceánicas más importantes del mundo: el Canal, el Ferrocarril Interoceánico, las carreteras Transístmica y Panamericana. Hoy los panameños hemos convertido la antigua Zona del Canal en la plataforma logística más importante del Hemisferio Occidental que incluye dos zonas francas en ambos océanos.

Tenemos la misma capacidad de interconexión tecnológica que New York. Cinco de los cables de telecomunicación más importantes del mundo atraviesan nuestro Istmo, cuales canales.

Somos el cuarto Centro Bancario Internacional más importante del mundo.

Estamos desarrollando alta capacidad de generación de energía hidroeléctrica.

Nuestro sistema monetario, con ausencia de banca de emisión, uso del dólar como moneda de curso legal, ausencia de controles de cambio y libre flujo de liquidez, no tiene igual.

Contamos con una creciente economía de turismo.

Somos un pueblo hospitalario, cosmopolita, con una historia moderna libre de violencia, después de la Guerra de Mil Días.

Tenemos una economía, moderna, basada en el Sector Servicios; sólida, como lo demostró nuestra tradicional resistencia a “shocks “externos durante la crisis del 2007-09.

Nuestra economía muestra tasas de crecimiento sobre el nivel de la Región Latinoamericana.

Nuestro ingreso per cápita del PIB es de los más altos en la Región Latinoamericana.

Logramos obtener Grado de Inversión, luego de ardua labor de los dos últimos gobiernos.

Somos el segundo país más competitivo de la región latinoamericana, después de Chile, según el Foro Mundial de Competitividad.

Lo Malo

Según el mismo Foro, somos el penúltimo país en la región latinoamericana con “mayores problemas para hacer negocios”.   Ocupamos el quinto lugar en la región, número 59 de 133 países, después de Chile (30), Puerto Rico (40), Costa Rica (55), Brasil (52) y solo superamos a México (60). El índice considera: ineficiencia de la burocracia, corrupción, crimen y robo, acceso al financiamiento y regulaciones laborales restrictivas.

Somos uno de los países de la región, con la peor distribución de riqueza; 20% de los panameños acumulan 50% de la riqueza y 40% de los más pobres solo el 12%.

Como es natural, con tan baja distribución de riqueza, tenemos un alto índice de pobreza; 30% de los panameños vivimos en pobreza.

Libramos una lucha desigual contra el crimen, narcotráfico y la corrupción.

Contamos con bajos grados de escolaridad. Nuestro sistema educativo público es endémicamente deficiente.

Nuestros servicios de seguridad social están en crisis.

Es cierto que nuestras cifras macroeconómicas son envidiables, pero tienen un efecto colateral negativo. Ante los organismos internacionales somos un país rico, lo que limita acceso a ayuda monetaria bajo términos favorables a países en desarrollo. Es irónico que en un país con tan baja distribución de riqueza y alta pobreza, la ayuda económica para combatir esos males sociales sea limitada por tener imagen macroeconómica de “país rico”.

Lo Feo

Los “diablo rojos” y los taxis.

La cultura del “juega vivo”

Nuestra clase política de siempre.

Una clase obtusa, oportunista, agrupada en partidos políticos electoreros, sin disciplina y formación ideológica, que busca solo su bienestar, que vive con espaldas a las verdaderas necesidades del pueblo y que nos está llevando a un derrotero peligroso.

Viven en otro planeta. No oyen la voz del pueblo. No se enteran de los fenómenos sociales que surgen en todo nuestro alrededor de este Pueblo de América. No se dan cuenta que están sentados en barriles de pólvora. Por lo contrario, todas las semanas prenden una nueva mecha.

¿Hasta cuándo piensan que este pueblo pasivo va a soportar tanto abuso de su paciencia?, emulando a Cicerón.

¿Quo vadis, Panama?

*
<> Este artículo se publicó el 20  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/jaen-esquivel-eudoro/

*

La iniciativa y la política, los polos opuestos

*

La opinión del Abogado….

Alberto E. Fadul 

El Municipio de Panamá está “frustrado” porque las alternativas que ha planteado para enfrentar la crisis de la basura en la capital están paralizadas por los trámites burocráticos.

A esto se suma que el Ejecutivo no ha desembolsado los B/ 4 millones que acordó entregarle para contratar camiones que recojan la basura entre los meses de septiembre y diciembre. Esther Ortega PA-DIGITAL.

Sin duda alguna, los últimos días de la tragedia de los 33 mineros chilenos ocupó con profunda emoción los corazones de la sociedad mundial. Esta se volcaba a diestra y siniestra al ver el espíritu y la humanidad de estos seres atrapados a media milla de profundidad, por espacio de 69 días.

Pasada esa emoción natural, no queda otra que analizar todo aquello que hizo posible que un rescate tan complicado y peligroso, tuviese el éxito que ha logrado en la existencia de tantas personas que integraban las vidas personales de cada minero, así como en ellos individualmente. Mucho se escribirá sobre esta zaga; sin embargo, en nuestro Panamá podemos apreciar, rápidamente, los elementos que, aunados, formaron parte de la solución de una enorme y compleja tarea.   Estos son:  Liderazgo, fe, trabajo en equipo, creatividad, tenacidad, esperanza y toma correcta de decisiones, muy por encima de las consideraciones monetarias o ganancias políticas.

El Presidente de Chile y su equipo de trabajo son el ejemplo más puro de una capacidad humana elevada a las alturas de un especial sentido de humanidad, entendimiento y absoluta dedicación a la solución de una crisis que no estaban preparados para enfrentar.   Lográndolo con inteligencia y una visión clara de cuán pertinente era el reconocimiento de que había que solicitar, sin pena alguna, la asistencia internacional que supieron utilizar con una genialidad y humildad muy alejadas de la posibilidad de fallar en tan ejemplar propósito. No hubo restricción política de ninguna naturaleza.

Ante lo expuesto, da pena iniciar este escrito con la cita empleada, absolutamente desilusionado con la craza ineficiencia de un gobierno anonadado por la crisis de la basura y lo que es peor, sin realmente entender el impacto que podría tener en el corto, mediano y largo plazo, en la salud de tantos en nuestra ciudad capital y eso, no considerando la primera impresión que acogen los visitantes extranjeros.

¡Señor Presidente, resuelva el problema de la basura en nuestra ciudad!

*
<> Este artículo se publicó el 17  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/fadul-n-alberto-e/