Alquimia, oscurantismo y las narraciones populares

La opinión de….


ARISTIDES  UREÑA  RAMOS
aristides_urena@hotmail.com

Al intentar hacer un estudio sobre la pintura al óleo, me preguntaba continuamente ¿quién? y ¿cómo fue que se descubrió esa técnica?… porque desde mis primeros pasos de alumno de la Academia de Bellas Artes de San Marco en Florencia, nos enseñaban que era una técnica de antiguas raíces, perfeccionada por los pintores del renacimiento florentino.

Fue así que, encontrándome en la Antigua Biblioteca de la Academia, me topé con algunos manuscritos y soy golpeado por un extraño, curioso, Volumen ‘La Schedula diversarum artium’, de un importante y oscuro personaje: Teófilo Presbítero, quien escribió varios tratados artísticos, considerados preciosos, de conocimientos antiguos y básicos para el estudio de las técnicas antiguas… dentro del cual encontré, con mucha sorpresa, unos RECETARIOS con una detallada manera de uso, que contenían algunas inesperadas conexiones al mundo de las supersticiones y de la magia, en particular la receta del Secreto del Oro de España ‘De auro hyspanico’ en práctica: ¿Cómo hacer para transformar los metales en oro puro?

De la receta, que les presentaré, creo que Teofilo tiende a incorporar una sección alquimista, que tal vez estaba a la deriva del saber europeo medieval, y lo habría colocado en un contexto completamente extraño a la misma Alquimia, enriqueciéndola con las sugestiones del saber tradicional oral y popular, por eso lo considero una curiosidad digna de apreciar, que nos hará admirar los contornos de esos lejanos tiempos medievales. Entonces, los invito a degustar lo traducido directamente del texto del Latín al Español.

‘En una celda subterránea vestida de piedra, por cada parte, con dos pequeñísimas ventanas para la luz, se toman dos gallos adultos y se les hace comer a voluntad. Transcurrido un poco de tiempo, a causa del calor y de la gordura, ellos se juntan y ponen sus huevos.

Quitados los gallos, esos huevos tienen que ser hechos encubar por dos sapos nutridos con pan; cuando los huevos se abran nacerán simples pollitos, a los cuales les crecerán después de siete días las colas de serpiente: entonces, ellos tratarán de entrar inmediatamente en la tierra, pero el suelo duro se los evitará.

Estos pollitos-reptiles tienen que ser metidos en unos jarrones de bronce, que tendrán la embocadura angosta, forrados con pequeños hoyos y cerrados con una tapa de cobre. Los jarrones serán sepultados para que los polluelos se nutran solo de tierra por seis meses.

A este punto se desentierran los jarrones y se ponen al fuego hasta que los ‘basiliscos’* estén completamente quemados: con el polvo molido de los ‘basilicos’*, unidos a una tercera parte de sangre secada y molida tomada del cuerpo de un hombre de cabellos rojos, y guisar todo con vinagre del más fuerte, en un recipiente limpio, se puede trasformar el Cobre en ORO.

Coger las sutiles hojas de cobre rojo purísimo, se cubre toda la preparación y se pone bajo el fuego, y se quita solo cuando estas se ven blancas del calor y después de haberlos de nuevo sumergido el compuesto se lava y se repite la operación hasta que el compuesto se ha comido todo el cobre… Así se obtiene ORO apto para cualquiera obra’.

¿Qué decir?, ¡grotesco!, ¿verdad?.. No es posible darnos una explicación racional siguiendo nuestros propios esquemas mentales, pero no importa, no creo que sea necesario reducir a nuestro moderno saber el contenido del texto, lo que aquí resulta interesante es comprender el conocimiento o humos cultural existente en ese periodo, donde la cultura científica, por motivos religiosos, estaba restringida a traspasarse a través de ocultos manuscritos y volúmenes, que venían alterados en su contenido, para que de esta forma el saber científico no fuese alterado, dentro de combinadas verdades… pero me parece interesante también entrar en la parte literaria de este… abriéndonos luz en el texto.

Teofilo explica cómo hacer nacer los Basiliscos (*Animales mitológicos, pequeñas serpientes que mataban con la mirada), recogido seguramente de los testimonios que van desde ‘Plinio el viejo’, pasando por Isidoro de Sevilla, hasta Alberto Magno. Mientras que el tema de los huevos de Gallo, lo recoge en Beda. Aludiendo cómo en una celda subterránea la mirada destructiva del ‘rey serpiente’ sea ineficiente; a su vez, el pasaje de los huevos encubados por un sapo lo encontramos en PHYSICA de Hildegarde de Binge, que vivió en la Zona de Renania, donde por cierto vivió Teofilo y por lo que se cree que ambas personas son una sola. La región de Renania (Rheinland en Alemán) es el nombre con el que se designa a las tierras de ambos lados del río Rin, al Oeste de Alemania.

La curiosidad que este texto nos lleva a reflexionar es que todo se trata de metáforas de enfrentamiento entre dos posiciones contrapuestas entre ellas, de poder comprender aquel periodo Oscurantista,donde la memoria del avance colectivo venía recogida y desarrollada a escondidas… a través de los textos fruto de la mezcla de antiguos saberes que se enriquecían del saber popular.

Mientras EL PODER temporal trataba de controlar, destruir, la difusión de aquellas memorias, porque las fuerzas del Oscurantismo están en el control del saber iluminado… dos fuerzas que a través de la historia de la Humanidad se han combatido férreamente… eso nos lleva a concluir -colocándonos fuera de fáciles demagogias- que la CIRCULACIÓN del SABER libera a la Humanidad… y que el MAL PODER lucha por controlar la difusión de ese saber, que es fruto de la memoria colectiva… debemos esperar que hoy no nos encontremos con ‘oscuros modernos alquimistas’ empeñados, con todos sus aparatos de control gobernamental, en querer trasformarnos las latas de Coca Cola en oro puro.

 

 

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<> Este artículo se publicó el 15 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Galeristas de esquina

La opinión de…

 

Osvaldo Herrera Graham

Recientemente fui afectado por el fenómeno de los copistas de pinturas. Ya había sido advertido del problema: artistas mediocres intentando copiar el talento de serios trabajadores del arte. Esta vez la diferencia fue ver una de esas copias de mi trabajo, colgado en la pared de una galería reconocida.

Es decir, pasaron de las calles, de las esquinas y de los parques a las paredes de galerías en donde exponen pintores con trayectoria y toda una vida de esfuerzos en pro de su arte. Esto, por supuesto, con la complicidad de galeristas que, cansados de competir con ellos, han decidido unírseles.

En este negocio gana el copista y el galerista, ¿pero el creador de la obra? El artista creador ve cómo parte de su esfuerzo es utilizado para el beneficio de terceros sin recibir nada.

Existen leyes de derecho de autor que protegen hasta cierto punto de las falsificaciones de obra y de firma. En este caso los que copian lo hacen casi idéntico, apoyándose en ese “casi” para decir que sólo se inspiraron en la obra del autor. ¡Firman con su nombre y listo! Tienen asegurada su venta, cuando en realidad todo el esfuerzo lo hizo el artista que creó el original, pensando, borrando, avanzando, retrocediendo, hasta lograr plasmar su visión en la tela.

Parte de la solución, a mi modo de pensar, está en dar la información necesaria a los posibles compradores. Decidir comprar la obra de un artista serio (con trayectoria, exposiciones individuales, premios, etc. ) es una inversión. La obra incrementará su valor con el tiempo y la carrera del artista.

Ejemplos hay muchos y muy conocidos: Picasso, Modiglianis, Monet son pintores que vendieron sus obras por cantidades muy bajas al inicio de sus carreras y ahora sus cuadros cotizan en millones de dólares. Guardando las proporciones, lo mismo ha pasado en el ámbito nacional.

¿Qué se puede esperar al comprar la obra de un copista? Pues, nada. Su gasto no fue una inversión. Ese artista mediocre seguirá copiando a otros con poca calidad y su carrera no lo llevará a nada.   El comprador se expone al ridículo, cuando algún conocedor vea una mala copia en las paredes de su casa, como ha pasado en muchos casos.

Asegúrese de que sea un artista serio al que le está comprando y su inversión valdrá la pena. No compre en una esquina, en la calle, en un supermercado.   Si compra en una galería pida el currículum de ese artista y conozca más sobre su carrera. Estos señores no pagan impuestos y además roban su esfuerzo al artista nacional.

En este caso, lo barato le resultará siempre barato.

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<> Este artículo se publicó el 4  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Reflexiones patrióticas

La opinión del Educador y Escritor….

RICARDO  A.  RÍOS  T.
rriost@hotmail.com

‘Una nación acumula en su memoria el polvo aluvional de su devenir existencial’, Richard Brooks.

Somos la nación más vieja de Tierra Firme (Siglo XVI), desde Alaska a la Patagonia, y una república institucionalmente joven (1903). Panamá en quinientos años de un devenir existencial fascinante desarrolla un activo proceso de interfecundación cultural.

La nación panameña existe como una comunidad de intereses desde el siglo XVI, es la hija natural de un parto difícil, doloroso y traumático.

Tenemos una historia de vértigo, de fragua permanente. Son muchos nuestros padres, y, aunque hemos sido violados en distintas ocasiones en nuestra integridad territorial, conservamos la virginidad emocional de una auténtica razón de ser que se fundamenta en nuestra dignidad.

Las afinidades culturales y espirituales nos dan un real sentido de pertenencia. El Arte, el Folclore y la Literatura son la fuerza permanente de la identidad raizal del panameño. Una personalidad sumativa de múltiples herencias nos caracteriza, somos muchos panameños en uno, vivimos en armónica conjunción de actitudes y conductas casi siempre paradójicas. Somos una individualidad colectiva, en nosotros existen varios pueblos al mismo tiempo. En el Istmo conviven distintas patrias en una identidad compleja y heterogénea, somos la síntesis de diferentes etnias. La singularidad de Panamá es su pluralidad y mestizaje. Panamá es tierra de ambigüedades, de metáforas exóticas, somos hijos del conflicto y la contradicción. Conciliamos la diversidad en una acción de mutuo respeto y tolerancia. Somos una nación multicolor, multilingüe, pluricultural.

Los panameños tenemos el alma de una rosa y músculos de acero.

El aporte de lo divergente es lo sustancial de la Patria de José Domingo Espinar, Tomás Herrera, Justo Arosemena, Santiago De la Guardia, Victoriano Lorenzo, Belisario Porras y muchos otros.

La nación panameña es un laberinto de raíces compartidas. Somos una esponja que recibe las aguas bautismales de todas las latitudes, aquí se licúan y destilamos una entidad aluvional con personalidad propia. Nuestra argamasa es cósmica, por eso somos tan diferentes a cualquier otra nación. Lo que crece en nuestro suelo tiene huellas muy sensitivas. Somos muchos rostros en uno, muchas voces en una, muchas almas en una. ¡Somos Panamá!

Nuestro periplo se inicia desde hace quinientos años, mucho antes de que existiera Wall Street y la Nueva Granada. Distintas águilas imperiales han tratado de someternos, pero nuestra determinación por la libertad e independencia marcan el devenir histórico de la Patria de Quibián, Urracá y Bayano.

Los panameños de manera permanente cuestionamos la presencia de todos los imperios. En la Historia Nacional nada hay de qué avergonzarnos, nada que excluir. Nuestra historia es el aprendizaje del infortunio, nunca hemos permitido que nos venza el dolor ni el odio.   Panamá cicatriza sus heridas con nuevas esperanzas. Nuestro proceso creativo es constante.

En l903 coinciden los intereses de Francia por recuperar parte de su fracasada empresa, Colombia quiere hacer su negocio con la venta del Istmo, Estados Unidos ambiciona su canal y los panameños consolidar nuestra nación políticamente. Se da la encrucijada entre los piratas y un pueblo que lucha por su soberanía.

El Acto Separatista de 1903 lo legitima la masa popular liberal dirigida por el general Domingo Díaz, Guillermo Andreve, Carlos A. Mendoza y Eusebio Morales en alianza con Esteban Huertas. Surge el primer ejército nacional panameño dispuesto a vencer, una vez más, a las fuerzas invasoras colombianas, ya los habíamos derrotado en innumerables combates durante la Guerra de los Mil Días.

Aspiramos a un nacionalismo ético, reflexivo y cuestionador de nuestra dinámica existencial. El compromiso colectivo es hacer nuestro futuro, a través de un Acuerdo Nacional Histórico con gobiernos fundacionales que desarrollen políticas institucionales de cara al pueblo. Con decisiones gubernamentales solidarias con los intereses del país y respetando el derecho a disentir. Para los panameños es imperativo estar por encima de los egoísmos y mezquindades partidistas, actuar con decoro e integridad pensando en el bienestar común, ese es el reto ante el nuevo milenio.

<> Este artículo se publicó el  1 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en:   https://panaletras.wordpress.com/category/rios-torres-ricardo-a/

La esencia de la Idea dentro de las Artes

La opinión del artista veraguense residente en Florencia, Italia…..


ARISTIDES UREÑA RAMOS
aristides_urena@hotmail.com

Debido al gran número de visitantes, la Muestra: ‘Caravaggio y los Caravaggistas’, ha sido prorrogada hasta el 9 de enero de 2011.

Las obras colocadas en la galería Palatina del Palacio Pitti de Florencia, a 400 años de la muerte de Miguel Angel Merise (dicho) EL CARAVAGGIO, continúan generándonos interrogantes sobre la representación visual de ‘lo real’.

Talvez la razón de tal atención de estudiosos y entendedores surge de evaluaciones sobre el momento histórico y político por el cual está pasando toda Europa… a continuación algunas reflexiones sobre ese delicado tema.

Florencia, Italia, 19 de octubre.— Me encuentro en la gran sala donde están colocadas en las paredes las maravillosas telas de ‘EL SACRIFICIO DE ISA’, ‘LA MEDUSA’ y ‘EL AMORCITO DURMIENTE’ de ‘Caravaggio’. La luz externa, que se filtra a través de las grandes ventanas, ayuda —en esta húmeda mañanita florentina— al impacto, con el desnudo realismo anticipador de la fotografía… las figuras parecen vivir el presente, de lejanos tiempos… aquí, en este momento, junto al público ellos fluctúan con sus dramáticas representaciones… porque la fácil compresión de cada obra está al alcance de todos… es así que viajo en mi mente a mis primeros pasos de estudiante en la Academia de Bellas Artes de San Marco de Florencia, en ese verano de junio del 1984.

… para entrar a la Academia era obligatorio superar el ‘Examen Preparatorio’, que consistía en copiar algunas figuras humanas, en carboncillo… nos conducían por la Tribuna del Museo de la Academia y allí teníamos que escoger la estatua que queríamos copiar —entre las que se encontraba ‘El David’ de Miguel Ángel— la empresa resultaba muy dificultosa para mí… que provenía de una educación empírica, hecha en Santiago de Veraguas, con escasos conocimientos de la anatomía humana, aunque sí algunos notaban en mí (solo en Panamá) gran capacidad en el dibujo… pero, para uno, proveniente del interior, como lo ero yo, el reto resultaba titánico… y fue así que escogí dibujar ‘El David’ de Miguel Ángel sin saber quién la había realizado… Yo observaba —a escondidas— los trabajos de mis compañeros de examen y sentía que todos eran superiores a mi trabajo… los más capaces eran los japoneses, que lograban virtuosismos increíbles al copiar las estatuas, la perfección en imitar ‘lo visto’ era casi fotográfica… por ello llegué a pensar que yo jamás obtendría un puesto de alumno en la Academia de Bellas Artes de Florencia.

El examen de Admisión estaba dividido en dos partes… la segunda parte se realizaba dibujando el recuerdo de la estatua que anteriormente había sido escogida, en ausencia del modelo a copiar… Un profesor encargado del examen se acercó a mí —seguramente había notado mi escondida preocupación— y me dijo:

‘No se tiene que preocupar, estamos calificando la esencia de su búsqueda’.

Frase que marcó profundamente mi educación para entender las Artes Visuales.   El profesor era Gustavo Giulietti (q.e.p.d.).

La forma de representar las cosas, la manera de imitar la realidad, ha sido una de las problemáticas que más ha empeñado —curiosamente— a los artistas, presentándonos puntos de desacuerdo, despertando el profundo del intelecto de los mejores creadores… Esta controversia viene desde tiempos inmemoriales, pues, han contrapuesto la aptitud, la capacidad innata para considerarse un buen ejecutor de obras… y la necesaria ‘maestría intelectual’ para no quedar atrapado en la jaula de dicho don. La Obra Maestra para ser realizada necesita de conjugar ambas evaluaciones.

Generalmente han acompañado a los periodos más oscuro y mediocres de la historia de la Humanidad, un regreso a la representación realística de las artes, esta representación comúnmente es la más retrograda y reaccionaria… porque no comprende ningún tipo de planteamiento cultural, las cosas son como son representadas, por el deleite de sus compradores y el extenuante decorativismo acomodador de las obras.

Además, cabe recordar que a la decadencia de las iluminadas aristocracias europeas, siempre la ha acompañado una decadencia social y cultural, representando el regreso de un REALISMO dulce y complacedor… Escribir sobre las estupendas pinturas ‘realistas’ de ‘Caravaggio’ resultaría fácil y demagógico, pero me resulta obligatorio interrogarme, en estos momentos, sobre la invasora presencia de pintores y pinturas realistas, como si ellos nos anticiparan a la mediocridad de la existencia de una burguesía inculta e impreparada, del anidarse en la sociedad de seudo—intelectuales paladines del recreativismo complaciente y servicial, enemigos de la herencia de los mejores creadores visuales, la esencia de las ideas dentro de las bellas artes… (Dios me libre).

Para recuerdo de crónica… quisiera decirles que muchos candidatos que hicieron el examen preparatorio no lograron pasarlo, sobre todo los japoneses… yo logré graduarme en la Academia con altos méritos en Anatomía Artística, siendo alumno del ex director y pintor Gustavo Giulietti (q.e.p.d.).

 

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<> Este artículo se publicó el 23 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/urena-ramos-aristides/

La creatividad al poder

La opinión del Médico…

Juan Carlos Ansin

El Mayo Francés del 68 fue un suceso político kafkiano, aunque por lo insólito de su absurdidez, pudiera decirse que pertenece a la estirpe del pensamiento de Camus, Beckett, Artaud o Ionesco. Prometía un cambio de estructuras en la sociedad occidental, al mismo tiempo que criticaba al socialismo soviético, y por supuesto, al capitalismo consumista desarrollado a partir de la posguerra.   Nació de una simple crítica a un libro escrito por el entonces Ministro de Educación francés durante una conferencia sostenida en la Universidad de Nanterres. Un joven llamado Daniel le recriminó al Ministro que en su libro no dijera nada sobre la libertad sexual.   Eso bastó para ser expulsado y para que sus compañeros realizaran una huelga que se extendió más allá de las fronteras de Francia.   Se calcula que la huelga general fue acatada por nueve millones de franceses.   Terminó cuando el presidente de Gaulle adelantó las elecciones.

A pesar de sus promesas, la revuelta sólo quedó inmortalizada en unos cuantos lemas más o menos ingeniosos. De todos, uno al menos, parece haber tenido éxito: La imaginación al poder. Hoy no existe disciplina donde no se exija creatividad.   Si usted es presidente de algo, ya sea de una junta de condóminos, de una empresa o de una república, lo primero que le exige a sus subordinados es que sean creativos, especialmente, cuando se deben efectuar recortes de gastos, crear nuevos impuestos o hacer paquetes de leyes surtidas.

Es cierto que la creatividad descansa en la capacidad intelectual y en el poder de imaginación, pero su mayor cualidad es la de ser creíble. Para mí, los genios de la creatividad son los científicos y después los artistas.    Tratar de explicar el universo con una fórmula matemática, es tener demasiada imaginación y una gran dosis de credibilidad en la solución de hechos que todavía no han ocurrido, o que si hubiesen sucedido, estarían rodeados de incertidumbre.

El científico cree en el poder racional de la imaginación lógica, con la misma devoción que el religioso cree en el poder irracional de la fe. Aunque lo comparta sólo parcialmente, hay quien admite que toda la ciencia es un acto creativo permanente, progresa enmendando errores para acomodar la infinita probabilidad de eventos concurrentes y azarosos en una nueva versión inteligible que pueda hacernos entender la esencia de lo existente. Camus se bajó de ese Olimpo y admitió que tal poder creativo era absurdo y que el mundo también los es.

Aprendí durante los primeros años de ejercer el pensamiento autónomo, que la creatividad y la imaginación comparten los mismos límites que los sueños conque aspiramos a realizar nuestro futuro. Pero entre la creatividad y la realización existe un abismo insondable. Porque la realidad no suele ser como la imaginamos, aunque algunos terminemos viviendo en un mundo donde realidad e imaginación son una sola y misma cosa. La literatura es parte de ese mundo y cada cual es libre allí de hacerse uno a la medida.  Basta con el poder de la creatividad.

<> Artículo publicado el 3 de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

La entrevista no realizada

La opinión del artisa veraguense residente en Florencia,  Italia…

ARISTIDES UREÑA RAMOS

Proviene de una noble familia aristocrática hindú, de niño daba señales de poseer el don más bello que regala la naturaleza a quienes vibran con el fantástico mundo de la composición musical —poseía el OÍDO ABSOLUTO— fue talvez el dialecto hablado por sus padres, un rico lenguaje tónico,   el que lo educó para captar la sutil diferencia de las frecuencias tonales.
Florencia, Italia, 22 de setiembre.— A paso apurado, me encuentro caminando en la vía Borgo Pinti, la cita a la cual me dirijo sostiene con firme andar mis emociones, en la estrecha calle, de piedra antigua a manera de callejón, se respira todo el aire renacentista de esta ciudad… trato de recordar en orden las preguntas que tendré que hacer… porque el personaje que tendré que entrevistar no dejará paso a las improvisaciones… Es así que giro y entro en la vía della Pergola… y veo el antiguo teatro adornado con los vitrales Art Nouveau y esculturas renacentistas en su portal… donde el maestro Zubin Mehta me ha concedido el privilegio de entrevistarlo, quitando tiempo a su apretada jornada.

Entro y me dirijo a la sala de pruebas, donde ya veo la figura extranjera del Maestro, me presento y, con una gran sonrisa que cubre toda su cara, me invita a acompañarlo a un cuarto semioscuro, donde grandes frescos y estucos engañan la pared… noto, al pasar rápidamente la mirada, una especie de Pianoforte y mi mente viaja distraída dentro del aparato misterioso, que en mi infancia vi varias veces desmontado… claves, cuerditas de metal, pedacitos de madera encastrados, telas de felpa pegadas a los teclados y madera de raíz blanca plastificada… le comento al Maestro mi admiración hacia ese viejo instrumento… y él, sorprendido, me pregunta en qué lugar lo había visto… prontamente le respondo: ‘En Santiago, en casa de mi abuelo Samuel’… y allí me pregunta sobre mi abuelo y dentro de sus curiosos comentarios me habla de las personas que poseen el don del Oído Absoluto.

El Oído Absoluto es la capacidad innata que pocos privilegiados poseen para identificar por su nombre una nota musical, sin la ayuda o referencia de alguna nota. Beethoven, Paganini, Mozart, Stevie Wonder, Ray Charles y Miles Davis eran Oído Absoluto.

Mi abuelo Samuel Ramos fue organista toda su vida en la Iglesia de Santiago… y la curiosidad que llevo dentro de mí es sobre este gigantesco mueble musical, que, con misteriosos sistemas mecánicos, producía sonidos de sorprendentes llantos angelicales, que me provocaban aletear de mariposas en el estómago e hipnotizaban la memoria con fantásticas luces multicolores…, pues, el Maestro Mehta, al escuchar mi desnuda confesión, coloca sus largas manos en el Pianoforte y toca las bellas notas de un REQUIEM AETERNAM, que me inmoviliza el cuerpo… el PIANOFORTE responde al constante estímulo al cual es sometido, pareciera que la unión entre ellos es un solo lamento evocativo… el maestro se mece, balanceándose junto a las notas, su cara… dibuja a veces profunda tristeza, a veces lejanos lamentos. Y abriendo su boca, con una trágica mueca que anuncia el encuentro con el profundo tiempo de un silencio musical —con rápido suspiro— cargando desde adentro la emoción, se lanza con fuerte ímpetu sobre las teclas, que brillan con tonos duros y fuertes, en la explosión de todas la notas más bellas de Mozart… anunciando la descargada espera de un trágico final… y yo, sin poderlo aplaudir, porque la inesperada sorpresa y la magia que se había creado no podía ser destruida con algún gesto banal… y así opté por el silencio, en reverencia a la genialidad del hombre—artista frente a mí…

El breve silencio es roto por el Maestro, el cual con mucha naturalidad me habla del color de las notas, una cualidad que poseen las notas, muy parecida al color visual, caracterizando y distinguiendo cada una de ellas, como también diferenciando los acordes y las tonalidades.

Nuestro oído no está educado para captar estas diferencias, porque nuestra cultura musical nos lleva solo a notar la altura, modo y ritmo de las canciones, dejando fuera las tonalidades, que corresponderían a saber distinguir un color claro de uno oscuro, sin saber reconocer que uno es amarillo y otro es azul.

Poco a poco el tiempo pasaba, sin ponernos algún límite al orador y yo, que escuchaba… y fue así que fuimos interrumpidos por el llamado desde la platea, que bramaba por la presencia del Maestro para la prueba general de la Orquesta… Mehta se levanta, igual yo, y me da una cordial despedida… y sin darme cuenta me encontré parado afuera, en la puerta del teatro… Corría un viento frío, me cubrí cerrando mi abrigo y enrollándome la bufanda, en el intento por no perder un solo ápice de la regalada emoción… paso a paso… camino por la vieja calle, con la confusa impresión de haberme perdido en un bellísimo diálogo… voy apretando entre mis manos el cuaderno… sin respuestas… donde reposan las preguntas de una entrevista no realizada.

<> Artículo publicado el 25 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,   lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Sandra y la gelatina de plata

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

MODESTO A. TUÑÓN F.

Al inicio de su carrera fotográfica, Sandra Eleta pudo ser testigo de una etapa de transición de ese arte de la imagen. La tecnología empezaba a dejar atrás viejos conceptos del tratamiento químico de las soluciones y el papel sensible, aparte del surgimiento de nuevos modelos de cámaras que recogían con mayor especificidad y realismo el mundo capturado por el lente.

Hace cuarenta años, ella empezó a recoger fragmentos instantáneos de la realidad con un sentido documental y con un aura artística inserta en sus ojos curiosos. La vida natural, la gente, la interacción de las poblaciones con sus entornos, fueron los temas que ella registró en sus enfoques, armada con su herramienta de comunicación gráfica.

El Caribe panameño —sobre todo Portobelo y Kuna Yala—, Darién, las provincias rurales, en ellos se acentúa el interés de ella, que ahora presenta una retrospectiva de su trabajo con las escenas tratadas con una especial alquimia que combina las sales de bromuro de plata para dar a la antinomia del blanco y negro, su expresividad dramática, que compensa la rigidez de la impresión de la realidad sobre el papel.

En el Museo de Arte Contemporáneo se encuentra esta amplia exposición que puebla todas sus paredes y donde la huésped no ha tenido limitaciones, pues el material, terminado en múltiples dimensiones nos hace recordar sorprendentes instantes durante varias décadas en las que ella se interesó en darle a su arte esta vitalidad concebida en el claroscuro del laboratorio.

En la muestra seleccionada hay unos 60 retratos en varios ensayos. Portobelo, Las campesinas, La servidumbre, Emberá, Hijos del río, Los abuelos, Cuando los santos bajan, Por los caminos de la piel, son los nombres de cada serie de obras que se presentan en blanco y negro, salvo la última, que es la más reciente (data de 2006), con representaciones dedicadas a las etnias del país —sobre todo, indígenas y negros—.

En Portobelo, que recoge mayor número de material —unas 18—, la artista encuentra a sus personajes que protagonizan un cuento gráfico donde entran hasta sus amores. Allí Putulungo, el pulpero que danza con una colección de estas especies marinas que adhieren sus tentáculos a la piel del pescador, pero que guarda sus cariños para Alma. Así, otros aparecen para dar magia a este entorno marino del Caribe.

La serie dedicada a Darién, toma a los emberás como motivo para relacionar a este grupo con las aguas fluviales que recorren los bosques y llanos e irrigan a una población, cuyos niños y adultos se dedican a hacer de sus recursos, ornamentos y material de labores, un accesorio para lucir. Aquí todo está relacionado con estas carreteras acuosas y el microcosmos es congelado a través de la cámara.

Hay un conjunto de fotos que fue realizado entre España y Panamá. Se trata de la serie La servidumbre, donde aparecen por lo general personas que se ocupan del oficio doméstico y limpian, en la mayoría de los casos, habitaciones, utensilios, artículos de plata para establecer un contrapunto entre sus pensamientos y la labor que completan en las casas de quienes las contratan.

Una familia campesina de una madre y sus dos hijas es la protagonista de un capítulo que explora el campo panameño y tareas como la lavandería en el río, los recorridos de vuelta a casa, el encuentro con animales y personas. El rostro campesino está ligado a la tierra y a múltiples sensaciones alrededor de la pobreza.

Se dedica un espacio a la ancianidad, a través del apartado Los abuelos, donde un grupo de personas narra con gestos y miradas, el pasado y nos dan el testimonio de su vida, ya serios, con leves sonrisas o como portadores de interrogantes sobre el destino y los contextos en que desenvuelven sus últimos años.

Quizás el material más impactante es la colección dedicada a la piel, única que se presenta con todo el impacto del color. Aquí, Eleta recorre la piel y la contrasta cromáticamente, tanto en la visión de Pajarito, el monarca congo con el cuerpo pintado como con las alas de las palomas blancas que sostiene entre sus manos, como el intento de danza sensual de Ologuaidi y Bursabi, que convierten su tez en molas.

La labor de arte de Sandra, no se inclina hacia el estereotipo; con una técnica tradicional de revelado en gelatina de plata, es una búsqueda y descubrimiento de los múltiples sentidos que adquiere el país en la relación con sus ciudadanos, en una mayor profundidad.

<>Artículo publicado el 15 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes  damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.