Sobre cilindros y otras formas degradantes

La opinión de…

Álvaro González Clare

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publicó el pliego de cargos para contratar el diseño conceptual y planos de construcción de la Torre Financiera en la Avenida Balboa, en una licitación que tiene un precio de referencia (por el diseño y los planos) de 8 millones de dólares y un costo estimado de construcción de la obra de 200 millones de dólares.

En el pliego de cargos se incluye el diseño preliminar del edificio que proponen los arquitectos norteamericanos Skidmore, Owing and Merrill (SOM) que fueron contratados de a dedo por el ministro Alberto Vallarino por un honorario fijo de $300,000.   El diseño preliminar propuesto por SOM es una torre con forma cilíndrica de 333 metros de altura, muy similar a la torre Agbar de Barcelona, diseñada por el arquitecto Jean Novel, que los catalanes han bautizado peyorativamente con el apodo de “el supositorio”, y a la torre Gherkin de Londres, que los ingleses conocen con el apodo de “el pepinillo”.

Los participantes en la licitación, según la documentación oficial “… podrán mejorar esta, informaron”,   o sea que solo podrán mejorar, pero no cambiar la propuesta del diseño preliminar de los arquitectos SOM. Las implicaciones que tiene la exigencia anterior es la razón que motiva este artículo.   Aclaro que con esta intervención no estoy avalando la iniciativa del MEF.

El diseño preliminar de los arquitectos SOM está, a mi juicio profesional, muy lejos de ser un diseño excepcional y original;   peor aún, la propuesta es muy parecida a otros edificios que no tienen mérito arquitectónico como para ser imitada.

Cuando estudié arquitectura a mediados del siglo pasado la profesión estaba liderada por los modernistas que nacen con el movimiento de Bauhaus y coinciden con el cubismo en la pintura. Esta corriente tuvo su momento estelar en el siglo XX con arquitectos excepcionales, como Walter Gropius, Alvar Aalto, Le Corbusier, Mies van der Rohe, entre tantos otros.

En la década de 1950, los arquitectos de SOM diseñaron entre otras obras importantes el Lever House, un edificio en el medio de Manhattan que rompió todos los esquemas urbanos de la época poniéndose a la vanguardia del International Style. Recordemos que en la actualidad son estos arquitectos los que diseñaron el edificio más alto del mundo en Dubái sumándolo a un expediente de grandes creaciones arquitectónicas en sus casi 75 años de ejercicio profesional.

Definitivamente, estos arquitectos tienen todo el mérito para hacer la propuesta de diseño preliminar de la torre del MEF.   Es por esto que me llama poderosamente la atención que SOM haya presentado una propuesta de diseño preliminar con tan baja calidad arquitectónica.    Para lo que han presentado, considero que si el MEF hubiera hecho un concurso de diseño entre los arquitectos panameños, con un buen jurado internacional, tendría una propuesta mucho más apropiada, innovadora y relacionada con la cinta costera y el perfil urbano marino de la ciudad.

Pero lo que más apremia es el mensaje que envía el documento oficial cuando limita a los proponentes para que solo puedan mejorar la información del diseño preliminar adjunto en el pliego de cargos. Es decir, los arquitectos que participen en este concurso solo podrán moverse dentro de la forma cilíndrica propuesta. El mensaje subliminal es que a cambio de un cilindro de 333 metros de altura solo podrán los arquitectos proponer otro objeto de muy similar apariencia a la forma que haga las veces del degradante uso que le apodan los catalanes.

Reconozco que los 8 millones dólares que ofrece la licitación a los arquitectos nacionales que concursen para hacer el diseño conceptual y los planos de construcción, es una cifra que puede demoler hasta los más sólidos cimientos éticos y morales, pero a pesar de esto y siendo muy ingenuo y optimista le solicito a mis colegas que le pidan al MEF que elimine del pliego de cargos la exigencia que limita la expresión de la forma arquitectónica. Aceptar este requisito de diseño es sencillamente indigno y humillante.

<>Artículo publicado el 7 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Mujeres

Felicidades Mujeres, en el día Internacional de la Mujer… les dice  a las mujeres en su día, la Arquitecta y Poetisa….

Gymara De Obaldía Brid

Mujer…
Más que una palabra, es el resurgir de la belleza,
Es la esencia de la vida,
Es por donde empieza…
Es el color aún no conocido,
Es el color solo visto por nosotras mismas!

Es la inspiración por años de los amores más profundos!
Ser mujer es más que llevar la ilusión posada en el vientre,
Es traspasar el horizonte con un beso,
Es entregar el corazón sin límites a un hombre,
Ser mujer es mucho más que eso…

Es saber amar a las mujeres,
Que se encuentran ligadas a nuestras vidas,
Abuela, madre, hermana, amiga, tía, prima o nuera,
No importa cual sea,
Hacerlo con la ternura y la cadencia de una mañana fresca…

Es necesitar todo el tiempo de ellas,
Decirlo sin miedo, sin ruborizarnos,
Expresar día a día,
Nuestros sentimientos…

En cualquier parte del mundo,
Ser mujer es belleza sin forma,
Hay mujeres que nacieron,
Con solo el olfato del viento!
Y hay otras que tuvieron la dicha de nacer,
Acariciadas por ese mismo viento…

Cual sea el caso, no importa…
Ser Mujer es la misma cosa,
Demos gracias a Dios porque nos eligió,
Para formar parte del privilegio,
De ser Mujeres Hermosas…

Autora: Gymara De Obaldía Brid

<>

Publicada el 8 de marzo de 2010 en Facebook por la autora a quien damos todo el crédito y el mérito que le corresponde.

Promoción inmobiliaria políticamente incorrecta

.

La opinión del Arquitecto …..

.

Álvaro González Clare

La última promoción inmobiliaria de la administración Martinelli–Varela es impulsada nuevamente por el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Alberto Vallarino.   Esta vez, en menos de seis meses, después de las promociones de la ciudad gubernamental y el nuevo palacio de convenciones, el MEF lanza la ambiciosa idea de construir una gigantesca torre de 70 pisos de altura en el terreno de la antigua embajada norteamericana en la Avenida Balboa para albergar la sede del MEF y el Banco Nacional de Panamá, la Casa de la Moneda, la Superintendencia de Bancos de Panamá, la Autoridad Marítima de Panamá y la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A.

El desarrollo conceptual del proyecto fue contratado directamente a una firma de arquitectos norteamericana de Chicago por el honorario de 250 mil balboas. El nuevo edificio no solo será el símbolo emblemático de la administración, sino además permitirá ahorrarle al Estado 40 millones de balboas en alquileres anualmente, cifra que es muy cuestionable por estar la mayoría de estas instituciones en edificios del Estado.

Con el único interés de poner en contexto la promoción del MEF y ubicar el proyecto en su justa dimensión en el entorno urbano, es necesario hacer algunos números y conjeturas técnicas como requisito mínimo obligatorio para conocer la factibilidad del edificio en cuestión.

En un terreno de 6 mil metros cuadrados (mt2) que tiene 60 metros de frente y 100 de fondo ubicado entre las calles 37 y 38 de La Exposición, un edificio de esta naturaleza podría generar fácilmente, conforme a las normas de desarrollo urbano permitidas, unos 120 mil mt2 de espacio útil para oficinas asumiendo 60 plantas de 2 mil mt2 por piso, dejando los siete primeros pisos sobre planta baja para estacionamientos.

Por norma este tipo de edificios requieren el mínimo de un espacio de estacionamiento por cada 60 mt2 de área de oficina (espacio para cinco funcionarios). Por simple aritmética esto nos indica que se requieren 2 mil estacionamientos mínimo para los carros de los que trabajan en el edificio, asumiendo que solo uno de cada cinco de los funcionarios tiene carro.

Además por lo menos se requiere igual número de estacionamientos para el público que diariamente debe atender asuntos burocráticos. Si sumamos, requerimos 4 mil estacionamientos que convertidos en área (30 mt2 por carro) da 120 mil mt2, que equivale a 26 pisos de estacionamiento que ocupen la totalidad del área del terreno que permite la norma al descontar los retiros laterales y de construcción.

Si se usan los primeros siete pisos de estacionamiento sobre la planta baja del nivel de la Avenida Balboa para estacionamientos, se requieren 19 sótanos para completar el esquema conceptual. Basado en el área total de 240 mil mt2 de construcción, el costo aproximado de la torre es de 250 millones de balboas. Puedo concluir que el lote es muy pequeño para la promoción inmobiliaria o sencillamente el programa de diseño del ministro Vallarino es muy ambicioso.

Algo no coincide. Cabe la posibilidad de que los arquitectos panameños desconozcamos de una tecnología de punta en el manejo del espacio que dominan los norteamericanos contratados de a dedo y que todos los problemas arquitectónicos puedan ser resueltos sin mayor problema.

Aun así quedaría pendiente resolver la parte urbana del impacto que va a generar el edificio con la movilización diaria de 10 mil funcionarios públicos y los 4 mil carros que utilizarán el edificio contiguo al complejo hospitalario más importante y grande de la ciudad, al lado del barrio habitacional de Bella Vista y frente a la cinta costera, que de por sí ya está saturada. Será muy interesante conocer la solución urbana que le darán a este gran problema y sobre todo quienes pagarán el costo indirecto de los problemas colaterales que generará el proyecto en la abrumada ciudad.

Presento estas consideraciones para indicar que la promoción del ministro Vallarino requiere necesariamente de amplias explicaciones arquitectónicas y urbanísticas para convencernos a los capitalinos de las bondades y necesidad de su gestión inmobiliaria.

Es más que evidente que el problema radica en el hecho de que institucionalmente no le corresponde al MEF dirigir este tipo de gestiones. Es lo mismo que pretender que el Mivi promueva directamente una gran emisión de bonos internacionales para financiar el sobregiro del Estado.

No critico aquí la idea, que podría ser buena financieramente, justificado en el ahorro de alquileres, pero sí critico la forma y sobre todo puedo cuestionar ¿Esta inversión millonaria no sería más apropiada y democrática invertirla en la infraestructura de la ciudad que ya ha colapsado en todos los servicios públicos?

La ciudad gubernamental, el palacio nacional de convenciones, la ampliación de la calzada de Amador y la torre del MEF son grandes obras urbanas que van a afectar significativamente la organización espacial de la ciudad, la movilización del tránsito y tráfico en la ya caótica trama vial y la composición urbana.

La solución apropiada y correcta para lograr que estas obras favorezcan y no degraden la ya compleja situación de la ciudad requiere de un alto grado de conocimiento técnico en la planificación urbana que a mi entender el MEF no está preparado para afrontar.

Durante 15 años ciudadanos y profesionales solicitamos y participamos en la creación de la autoridad urbana. Este año felizmente la Asamblea Nacional aprobó la ley que eleva en el Mivi la Dirección de Desarrollo Urbano a rango de viceministerio, para darle a la ciudad una representación técnica dentro del gabinete. La designación de la arquitecta Marta de Álvarez como viceministra es un acertado nombramiento que el gremio profesional de la arquitectura ha aplaudido y le garantiza a la ciudadanía una voz acreditada en materia urbana dentro del gabinete.

La autoridad que se abroga el ministro Vallarino en las decisiones de la ciudad está desubicada y es políticamente incorrecta con las decisiones del Mivi.

.

Publicado el 4  de enero de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Concursos de arquitectura

La opinión de….

.

David Samudio Jr.

.
Concursos de arquitectura
.
Apoyemos la iniciativa del nuevo gobierno de construir nuevas sedes para ministerios y escuelas.

Según declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, durante el período de transición, entre los proyectos que realizaría la próxima administración estaría la construcción de edificios propios para las sedes de los ministerios, además de nuevas edificaciones escolares.

Se ha informado que a la mundialmente conocida firma de arquitectura Skidmore, Owings & Merrill (SOM), se le ha encargado el prediseño para un Centro de Convenciones en el área de Amador, zona donde ya se encuentra en construcción una obra del reconocido arquitecto norteamericano Frank Gehry.

Si se está pensando en construir en la entrada del Canal una galería de edificios icónicos encargados a arquitectos de talla mundial como SOM y Gehry, me parece una idea muy valiosa. Pero, como arquitecto panameño no puedo evitar preguntarme dónde queda la participación de los arquitectos e ingenieros locales cuyo trabajo le dio forma a la moderna ciudad que podrá ser admirada desde los predios de esos futuros proyectos.

Démosle la bienvenida a SOM, a Gehry y a cualquier otro famoso: Foster, Koolhaas, HOK, Hadid, o Calatrava (para el metro). Pero estas intervenciones quisiéramos verlas con la inclusión desde sus etapas iniciales de profesionales panameños que aportamos el conocimiento local, no limitándonos a ser invitados de piedra en nuestro propio país.

Volviendo a las sedes para ministerios y escuelas, consideramos que son proyectos que pueden manejarse completamente a nivel local y bajo la modalidad de concursos de diseño. Para ello, el gobierno consultaría con los gremios de arquitectos, ingenieros y constructores los componentes técnicos de las propuestas de su programa, conformando una Comisión Ad Hoc que asistiera de forma ad-honórem en la elaboración de los lineamientos y términos de referencia para los concursos.

La apertura a concurso de la obra de gobierno ha sido permanente planteamiento de parte del Colegio de Arquitectos de Panamá, y es mandato legal en países como Costa Rica, Colombia, México, y España, entre muchos otros. La modalidad de competencia asegura la obtención de las mejores ideas que pueden contribuir los profesionales, y de ellas la mejor es escogida dentro de un proceso imparcial y transparente. El resultado: los mejores proyectos posibles, donde ahorros en los renglones de alquileres y mantenimiento son sólo uno de muchos beneficios para el estado y sus usuarios finales. Los concursos a su vez ofrecen a los arquitectos jóvenes la oportunidad de darse a conocer en base a su talento y esfuerzo, exponiendo ideas frescas e innovadoras.

La Comisión Ad Hoc ofrecería al nuevo gobierno la asesoría planteada, segura que en este trabajo de planes a futuro no solo estaría representando los intereses del gremio, sino el de las comunidades de la nación entera.

.

<>
Publicado el 28 de septiembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.