La toga: ¿Qué del alma y espíritu?

La opinión del Político,  Delegado y Director Nacional PRD…

Rafael Pitti 

Son muchas las preocupaciones e incertidumbres que más que político, sino como humilde ciudadano me abruman frente a situaciones que se generan en el país.   Evidentes contradicciones se muestran a diario en los planteamientos de funcionarios en cuanto a temas de ejecutoria o administración pública en la que debe existir dominio y uniformidad de criterio.

De manera olímpica y arbitraria se violan y marginan leyes de la república, tal como ha ocurrido con la implementación del metro bus en los corredores norte y sur.   El decreto ejecutivo en la administración Moscoso, autorizó el recorrido de transporte público a determinadas rutas en esos tramos, exigía que las unidades que prestarían el servicio para cobrar tarifa especial (B/1.00) debieran tener aire acondicionado y llevar sus viajeros sentados. La prohibición de que en esa “vía rápida” los pasajeros vayan de pie, no es más que una protección al usuario, en virtud de fatales consecuencias, frente a un accidente de tránsito, por lo que el malestar expresado por los clientes de este servicio tiene justificada razón.    No obstante es necesario aclarar que en la prestación de transporte masivo en cualquier lugar del mundo, los transportados viajan sentados y de pie.   El error cometido aquí es que por el apresuramiento politiquero pusieron la carreta delante de los bueyes; en vez de en primera instancia construir las paradas y carriles exclusivos para una adecuada fluidez del sistema.

La Constitución de la República establece una armónica colaboración de los Órganos del Estado, bajo esa premisa es bueno preguntar ¿por qué? Nuestros gobernantes no adelantan consultas antes de elaborar iniciativas que promulgan leyes o ejecutar acciones que generan controversia de tipo jurídico, a fin de evitar demandas de inconstitucionalidad o engorrosos procesos de impugnación en asuntos como licitaciones o contrataciones públicas. Hay dos casos que son claro ejemplo de inconsistencia legal y jurídica; como lo es la eliminación de la revocatoria de mandato y la salida de Panamá del Parlamento Centroamericano, ya que lo actuado en Ley no tiene carácter de retroactividad. Aún con mis reservas ante esta decisión, presumo según discernimiento personal, su efecto vigente sería a partir de la elección de 2014.

Diversidad de ejemplos los hay, sin embargo lo que puede ser interpretado un prejuicio, esta basado en el revelador silencio, autoría intelectual o material por quienes están llamados a dictaminar, aprobar o desaprobar las conveniencias o inconveniencias de tales exabruptos. El honor y privilegio de ser adornados e investidos con la majestuosa y reverencial Toga en decanos, jueces o magistrados, tienen que realizar acciones cónsonas con su responsabilidad. Si al aplicar jurisprudencia para impartir Justicia, ignora o se aparta incompatiblemente del principio, alma y espíritu de la Ley y el Derecho; corre inminente peligro la Libertad y Democracia, vulnerando la preciada estabilidad política del país.

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<>Artículo publicado el 29  de enero de 2011    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

“Estrategia para el desarrollo nacional”

La opinión del Pedagogo, Escritor,  Diplomático…

Paulino Romero C. 

A  finales del año 1969, la Dirección General de Planificación y Administración de la Presidencia de la República, presentó al Gobierno y al país, un documento de estudio de la realidad nacional: “Estrategia para el Desarrollo Nacional: 1970-1980”.

Este documento de planificación nacional (desde el año en que se presentó), jamás se ha considerado durante los Gobiernos sucesivos, ni lo que en materia política ha transcurrido a la fecha, bajo regímenes militares y civiles, respectivamente.

Entonces existía (como hoy), el Ministerio de la Presidencia, cuyas funciones y actividades se apoyaban en las recomendaciones técnicas de la Dirección General de Planificación y Administración de la Presidencia.    Pero no era una Dirección burocrática como el FES, FIS, PAN y otras Secretarías adscritas a la Presidencia de la República, creadas en los últimos años. Era una Dirección General Técnica, con personal especializado, y con Departamento de Planificación y Secciones de Programación Económica, de Programación Sectorial y Proyectos, de Análisis y Evaluación de Proyectos, de Sección de Planificación Regional, de Sección de Estadísticas y de una Comisión de Estudios Interdisciplinarios para el Desarrollo de la Nacionalidad.

“Estrategia para el Desarrollo Nacional”, término con el cual se distinguen los objetivos globales que se desprenden de la evolución histórica de Panamá y del análisis de las perspectivas que se presentan para su logro (documento de necesaria referencia gubernamental). Los objetivos definidos en su contenido, son imprescindibles para guiar el comportamiento de la Nación panameña hacia el desarrollo de su potencial.

Su propósito fue admirablemente modesto: “Orientar al Gobierno Nacional e informar a la opinión pública sobre las posibilidades que se presentan a Panamá para mejorar la calidad de vida de los panameños y fortalecer su independencia política y económica”.

Los temas de la Estrategia, serían nutridos con criterios, elementos de juicio y de informaciones sobre las alternativas que deberían ser tomados en cuenta en el proceso de adoptar decisiones que afectaran al bienestar nacional. Lamentablemente, la Dirección General de Planificación y Administración de la Presidencia fue eliminada a mediados de los años 70 y, desde entonces hasta el presente, el Ministerio de la Presidencia debió limitar sus funciones, preferentemente, al clientelismo político.

¡Ojalá el Ejecutivo consultara este valioso documento! Su importancia como memoria histórica: “Buscaba los medios, por una parte, de estructurar un mayor dominio sobre los recursos y por otra, de dar una nueva orientación de la economía, a fin de hacerla cada vez menos dependiente del recurso mayor explotado hasta ahora, la posición geográfica y las actividades derivadas de sus recursos”.

Estos esfuerzos requeridos, necesariamente imponen soluciones a largo plazo, que en todo momento deben coordinarse con las decisiones que se tomen en el ejercicio diario de la función de gobierno (libre de improvisaciones), para establecer continuidad y consistencia.

<>Artículo publicado el  24  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Capacidad y responsabilidad de imponer

La opinión del Abogado, Político independiente…


Juan Manuel Castulovich

En el año 1215, los nobles ingleses impusieron al rey Juan Plantagenet, “Juan sin Tierra”, hermano y sucesor de Ricardo “Corazón de León”,  la que, desde entonces, se conoce como “la Carta Magna”, que limitó el poder del monarca para imponer tributos a sus súbditos, de manera inconsulta. No se desconoció el poder “del soberano” a decretar impuestos; pero, a partir de allí, dejó de ser ilimitado. 

Los gobiernos en los estados modernos tienen la potestad de imponer tributos: impuestos, tasas y otras exacciones a los gobernados;   pero ese poder debe ser ejercido dentro de los límites constitucionales y legales y, sobre todo, con responsabilidad.

En la Constitución de 1904, el Artículo 131 disponía lo siguiente: “Corresponde a los Consejos Municipales ordenar, por medio de acuerdos propios o de reglamentos dictados por Juntas o Comisiones técnicas, lo conveniente para la administración del Distrito; votar las contribuciones y gastos locales con las limitaciones que establezca el sistema tributario nacional; y ejercer las demás funciones que las leyes les señalen.”

En la Constitución de 1941, el Artículo 186 decía: “El presidente de la República podrá suspender todo acuerdo municipal o acto del Concejo que sea violatorio de la Constitución, de la Ley, de los decretos del Poder Ejecutivo, o de las ordenanzas provinciales. Los gobernadores de Provincia y cualquier ciudadano podrán pedir la nulidad de tales acuerdos”.

La intención de esas normas era evitar que los municipios pudieran “desbocarse” y trastocar el “sistema tributario nacional”, creando a su antojo y capricho tributos excesivos. Pero esa limitación, desapareció en la Constitución de 1946, por virtud del Artículo 202, de siguiente tenor:   “Los acuerdos, resoluciones y demás actos del Consejo Municipal, de las comisiones o de los Alcaldes, cuando éstos sean elegidos por el voto popular, sólo podrán ser suspendidos o anulados por tribunales competentes.”

La Constitución vigente (artículos 232 y siguientes) reforzó la autonomía municipal y eliminó la posibilidad de que sus acuerdos puedan ser “vetados” o anulados por una instancia superior, distinta de la judicial.   Por ello, la reciente decisión del alcalde Vallarino y el Consejo Municipal de aumentar, desmedidamente y sin ninguna adecuación al “sistema tributario nacional”, plantea un conflicto constitucional y legal difícil de superar,  aunque no insalvable.

Los tributos se justifican para asegurar fuentes de financiamiento de la Administración Pública, tanto nacional como municipal, y de los servicios que están supuestas a prestar a la comunidad.

El Municipio de Panamá, por ser capital de la República y sede del gobierno nacional y, además, centro principal de las actividades económicas, es distinto al resto de los otros distritos y, por consiguiente, sus rectores deben, con buen sentido, coordinar, previamente, sus iniciativas tributarias con las autoridades nacionales, especialmente cuando, como en el caso del distrito capital, los principales servicios públicos son prestados o son responsabilidad de las autoridades centrales, como ocurre con la seguridad, la salud, al agua y el alcantarillado, la educación, la vivienda, la construcción y reparación de calles, el transporte público y la regulación del tránsito vehicular. Y si a eso se agrega que la recolección de la basura ya no es competencia del municipio, cabría preguntar:   ¿en qué se fundamenta un municipio de tan limitadas competencias para lanzarse a una desenfrenada e irresponsable, por inconsulta, carrera de aumentos impositivos?

Desde que a “Juan sin Tierra” se le cortó la facultad de “imponer tributos”, la sensatez y la prudencia han sido criterios rectores de las políticas impositivas y quienes todavía conservan la facultad de decretarlos nunca deben olvidarlos. De lo contrario, se exponen, como en el caso presente, al repudio de la comunidad y, de paso, justifican que sea necesario volver a implantar medidas como las previstas en las constituciones de 1904 y 1941.

<>Artículo publicado el  25  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Nuestra condición tercermundista

La opinión de…

Francisco Díaz Montilla

Hace algunas décadas, el profesor Diego Domínguez Caballero, uno de los más brillantes profesores de filosofía con que ha contado el país, usaba la expresión “actividad de ardilla”, para referirse al “practicionismo estéril, un querer hacer y al hacer sin sentido y sin norte” que caracterizaba (y caracteriza aún) a las políticas educativas en Panamá.

Podríamos decir que la “actividad de ardilla”, de la cual hablaba el insigne profesor, es una característica propia de la administración gubernamental panameña. Las cosas son pensadas y ejecutadas en términos de aquí y ahora, mediáticamente, y ni la planificación ni la previsión existen. Y, luego, cuando los problemas nos estallan en el rostro, nos damos a la búsqueda de soluciones milagrosas de última hora, y si no las encontramos, nos servimos de todos los pretextos imaginables para justificar nuestra incompetencia.

De acuerdo con el pensamiento Alicia, que ya hemos caracterizado en otro escrito (El Pensamiento Alicia en el Gobierno, La Prensa, 20/8/2010), el país está próximo a dar el brinco hacia el primer mundo, como lo demuestra –según dicen– una economía pujante, los grandes proyectos públicos y privados que se ejecutan, etc. Aunque tal vez no sea posible dudar de la pujanza de la economía, y no hay dudas de que se realizan y se espera realizar importantes proyectos, nada de ello es determinante per se para superar el abismo que nos separa de las economías del primer mundo y su estilo de vida, que ya, de hecho, hemos asumido, pese a ser pobres.

En realidad, ni el nuevo “sistema” de transporte ni la ampliación del Canal ni la construcción de una megatorre ni los excelentes indicadores macroeconómicos son –como sugieren los voceros del Gobierno– parámetros para medir las transformaciones reales que en términos de calidad de vida experimentan los panameños, o cuan lejos o cerca estamos del primer mundo. Al parecer, los pensadores Alicia nunca fueron conscientes de que la distancia que media entre el tercer mundo y el primero era mucho mayor de lo pensado y menos conscientes fueron de que para ello es necesario una cultura de buenas prácticas, que en esencia supone una superación de la “actividad de ardilla”, de la que hablaba el profesor Diego Domínguez Caballero.

Esa cultura de buenas prácticas implica, básicamente: profesionales educados, responsables y socialmente comprometidos, que estén al frente de la administración pública, un sistema de méritos para la elección o nombramiento de funcionarios, orden, disciplina, planificación, previsión, toma de decisiones racionales y rendición de cuentas. Pero no solo no contamos con tales individuos, ni con las bases institucionales que podrían llevarnos hacia ello, sino que poco nos interesa trabajar en esa dirección.

Tres hechos recientes dan razones a favor de lo afirmado. El primero, las tristemente célebres declaraciones de un administrador de discotecas que hace de cónsul, en las que demuestra una ignorancia superlativa de la historia del país que respresenta; la segunda, la manera tan desacertada en que se ha manejado el abastecimiento de agua en la capital; la tercera, el manejo del incendio en el Centro de Cumplimiento de Menores, en Tocumen. ¿Quién (es) asume (n) la responsabilidad por estos malos manejos?

Todos estos hechos son típicas expresiones de un tercermundismo o de un subdesarrollo institucional y mental que se entroniza cada vez más y que –de seguir– pronto connotará una condición necesaria y no contingente en nosotros los panameños.

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Este artículo se publicó el 16  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La opinión de…

Arón Benzadón Cohen

Tomé el nombre de la película La tormenta perfecta, protagonizada por George Clooney en la que se dan una serie de circunstancias atmosféricas que producen una tormenta monstruosa que arrasa con todo, incluyendo a los actores. Hago la analogía porque estamos conjugando en nuestro país una serie de condiciones, sobre todo sanitarias, que nos está haciendo sumamente vulnerables a gravísimos problemas de salud pública.

En primer lugar, tenemos el problema crónico de la basura con la acumulación de la misma, la falta de áreas designadas para su ubicación, la creación de minivertederos en cada barriada con la proliferación de gusanos, ratas, mosquitos y demás alimañas.

En este aspecto los municipios de la capital y San Miguelito han hecho gala de ineptitud y desidia hasta la saciedad. A partir del tres de enero con la estrenada Autoridad de Aseo y con más de 80 millones de balboas de presupuesto se debe acometer una estrategia integral, incluyendo ubicación de sitios de recolección, recipientes de tamaño adecuado, recolección regular y lo que se han olvidado todos, el reciclaje, tan importante para bajar el tonelaje de basura.

En segundo lugar tenemos el grave problema del agua, ocasionado por factores climáticos y agravados por la falta de mantenimiento adecuado, así como equipos imprescindibles para la potabilización.

Estoy convencido de que la cantidad brutal de lodo vertido a los ríos y fuentes de agua tiene relación directa, entre otras cosas, con la deforestación y la tala indiscriminada que permite que la tierra sea literalmente barrida por las lluvias. Además no veo que el Idaan tenga los equipos, el personal técnico en cantidad y calidad adecuados ni los recursos económicos que requiere urgentemente para resolver este problema a corto plazo.

Estuve en Puerto Rico hace unas semanas, donde tuve la oportunidad de hablar con una alta funcionaria del servicio de aguas de Puerto Rico. Siendo su población actual de 4 millones de habitantes, un poco más que en Panamá, tienen un presupuesto de 20 millones de dólares anuales solo para asegurarse del mantenimiento de sus fuentes y de la calidad del agua que toman. ¿Cuánto tenemos en Panamá para lo mismo?

El impacto de esta carencia lo estamos viendo a diario en la vida de todos los panameños, afectando la ingesta de agua potable y el aseo personal, además del daño a la industria, los comercios, los restaurantes, hoteles y todo el entorno turístico. ¿Me pregunto qué turista querrá venir a Panamá, si no puede bañarse ni jalar la cadena del inodoro?

Los fenómenos climatológicos están modificándose haciendo los fenómenos atmosféricos cada vez más cambiantes y severos. Lo peor de todo es que los pronósticos son que van a seguir así o se va a poner peor, ya que todos contribuimos al deterioro del medio ambiente.

Si a la basura y a la falta de agua le agregamos otro ingrediente como pudiera ser el cólera, no tan distante como creemos, viendo que en Haití han muerto más de 3 mil 600 personas y en República Dominicana se han reportado 152 casos, tendríamos la epidemia perfecta. ¡No dejemos que ocurra!

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Este artículo se publicó el 19  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El silencio también es opinión

La opinión del Docente Universitario…

 

JORGE LUIS MACÍAS FONSECA
jorge101@cwpanama.net

Sobre el silencio se han tejido una serie de apreciaciones. Para algunos es aconsejable porque permite comportamientos alejados de la suspicacia, de las malas interpretaciones, y de los compromisos.   Para otros es un buen signo de educación y de buenos modales. Algunos consideran que es importante romperlo, pues se permite con ello, conocer el pensamiento de los parlantes, y crear un ambiente de cordialidad y de comunicación.

La fábula que explica como el águila en lo alto soltó la presa que llevaba en el pico, cuando le preguntó, cómo había llegado a tan elevada altura, tiene como moraleja, aquello que: ‘más vale callar cuando lo que dices puede llegar a perjudicarte’ y con el mismo mensaje, lo tenido como máxima por los viejos, en el sentido que: ‘no todo lo que siente se dice’. Con ello se sentencia con propiedad al silencio, pues en una buena interpretación: ‘en boca cerrada no entran moscas’.

Es más el silencio es recomendable, cuando se quieren eludir responsabilidades, o esconder posiciones, pues sin la opinión, difícil es conocer la ubicación que se asume. En la administración pública-por ejemplo-el silencio administrativo es una forma que se ha legitimado para dilatar los asuntos o bien para no resolverlos. En las áreas dedicadas a la salud, como son las clínicas y los hospitales, se exige silencio, igualmente en las aulas cuando se transmite información para que ella sea bien recibida, también en una sala de teatro, del padre al hijo cuando lo reprende, el juez cuando dicta sentencia, o en la soledad cuando ella se impone por la reflexión serena a la que se puede estar sumido o bien en los campos santos donde hay una realidad distinta a la nuestra.

Pero también el silencio es impuesto, cuando se pretende callar una voz crítica o disidente, principalmente en tareas como la del periodismo, que por su naturaleza tiene que ser expresivo. Igualmente se silencia para amparar irregularidades e ilegalidades y para soterrar los ideales de hombres probos.   De la misma manera, se reduce al silencio o se silencia, cuando se cercenan los derechos humanos, y cuando las posibilidades de expresión son reducidas a la nada. Así, aquello de que el que ‘calla otorga’, no siempre tiene certeza, porque se puede opinar en silencio y también con el silencio.

Se puede manifestar un sinnúmero de razones sin necesidad de la estridencia, pero en silencio, y no por ello se está otorgando. ¿Qué ocurría por ejemplo en un país en donde la población adoptara el silencio como una forma de expresión, de lucha y de protesta? De seguro que ningún gobierno resistiría el impacto de un silencio sepulcral, ni mínimo, ni prolongado. ¿Qué ocurriría en una institución ante una mala acción del superior jerárquico que tenga como respuesta un silencio manifiesto?. No sería de extrañar que la preocupación y el temor, se apoderaría del mismo porque-no cabe duda-que el silencio asusta.

En las instituciones públicas nacionales el hablar se convierte en delito, y si esa acción es crítica se ‘cae en el terreno del crimen’, por lo que pareciera mejor adoptar el silencio como una forma de opinión.

 

Este artículo se publicó el 23 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Es necesario cambiar de actitud

La opinión del Periodista…

EUCLIDES  M.  CORRO.  R
emacor@cwpanama.net

La gran mayoría de los panameños, más allá de una campaña electoral, abogamos por un cambio real. No se trata de la promesa de un grupo político, sino de un reclamo que por mucho tiempo se está reclamando como un compromiso que nos permita superar las deficiencias que no nos dejan avanzar como nación dispuesta a transitar por derecho propio en el nuevo milenio.

Probablemente lo primero que tenemos que hacer en esa dirección es modificar nuestra actitud y comenzar a entender que muchas cosas no se transforman por combustión espontánea, sino porque los individuos reconocen sus limitaciones y las de su entorno, y de allí en adelante inician un proceso de cambios.

Igual ocurre con los gobiernos. No recuerdo ninguno que no nos haya prometido cambiar las cosas para bien de los ciudadanos, pero al poco tiempo se olvidan de sus ofertas electorales para mostrar su verdadero rostro. Estoy convencido que es un error pensar que los problemas sociales se resuelven con dádivas. Ya está demostrado que lo regalado, como no nos cuesta, simplemente ni lo agradecemos ni le damos el mejor uso.

No estoy diciendo que estos programas de ayuda social no son importantes, sino que deben ser promovidos en otra forma, protegiendo la dignidad del que recibe y la única forma es que sienta que se está ganando con su esfuerzo la ayuda que le entrega el Estado.

De sobra entiendo que los gobiernos, al menos la mayoría, tienen la mejor intención; sin embargo, al final de camino no resuelven porque en vez de involucrar a los individuos en la acción, simplemente les damos el papel de espectadores. Recuerdo en los inicios del proceso revolucionario de Omar Torrijos Herrera cuando se implementó el programa ‘Yunta pueblo-gobierno’.

Su intención era la de resolver problemas primarios en cada comunidad. El gobierno facilitaba la técnica y los fondos económicos, pero la comunidad doblaba el lomo en la construcción o realización de cada proyecto. Así, se repararon caminos, se construyeron acueductos, se hicieron centros de salud, escuelas, pozos de agua, letrinas, etc.

Hubo críticas, pero al final del camino todos esos proyectos no solo se convertían en una realidad, sino que la comunidad, como quiera que les costó su esfuerzo físico, cuidaban que las obras no fueran destruidas, y por el contrario, le brindaban mantenimiento. Y esto, como quisiera verse, era positivo.

Es tan solo un ejemplo de lo que se puede hacer para cambiar la actitud de la gente. Hoy día las exigencias son otras tal vez, pero se requiere que todos entendamos que solo a través de un sistema educativo de primer mundo, en el que participe el gobierno, la familia y los educadores, podremos cumplir las metas que el nuevo milenio requiere.

Hay que apostar a la urgencia de modernizar la educación. Que todos entendamos que si no le ponemos ganas a esto, por gusto será la inversión de muchos millones de balboas. Hace un par de días el presidente Ricardo Martinelli dijo en el marco del inicio de un nuevo periodo de sesiones de la Asamblea Nacional, que muy pronto cada estudiante y cada profesor tendrá una computadora para su uso.

¿Es esto suficiente? Claro que no. Reitero: hay que modificar la actitud, que se entienda que se trata de una herramienta de trabajo que será útil en la medida que estemos convencidos de ello. De lo contrario, será un simple juguete puesto en las manos equivocadas.

También el país requiere para alcanzar un cambio tangible, fortalecer la institucionalidad democrática. Entender que cada órgano del Estado tiene su área de acción y que por ende, tienen responsabilidades definitivas. Ceder las mismas a otro de los órganos es un delito de omisión o comisión que tarde o temprano tendrán que pagar.

Como tercer punto en esa escala de cambios, se requiere de una política estatal transparente, en la que se entienda que ‘la mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo también’. Pienso que en la medida que nos ‘saltemos’ los mecanismos de probidad y de garantía para evitar los abusos, igual estaremos retrocediendo en la percepción de honestidad que la comunidad exige a sus gobernantes.

Finalmente, en una mezcla de todo lo anterior, se impone la modernización del servicio público, como una fórmula para superar el clientelismo electoral que se produce cada cinco años.

Este artículo se publicó el 18 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Incongruencias e improvisaciones municipales

La opinión de la Jurista y Ex Diputada de la República….


MIREYA  LASSO
mireyalasso@yahoo.com

Dieciocho meses de experiencia dirigiendo el gobierno del distrito capital debería ser tiempo suficiente para completar la curva de aprendizaje de los nuevos funcionarios encargados de la administración distrital.   Después de una primera etapa de fricciones políticas internas y con ejecutivos del gobierno nacional, pareció que se había encontrado una fórmula esperanzadora que alcanzaría la paz y haría factible la actividad alcaldicia.

Se nombraron personas presumiblemente muy capacitadas en reemplazo de los asistentes originales del Alcalde, se designó un consejero especial ad honorem para asesorar sus acciones y se nombró una nueva Tesorera Municipal para ordenar una deficiente administración fiscal.

Pero ahora las autoridades municipales nos han sorprendido con medidas tributarias a todas luces incongruentes e improvisadas.

Por mucho tiempo hemos escuchado quejas del Alcalde por verse obligado a subsidiar el presupuesto deficitario de la DIMAUD. Recientemente declaró que le había entregado B/. 9 millones y dijo que ‘no le voy a meter un centavo más, no voy a sacar más dinero que necesito para veredas y otros proyectos, y seguir botando la plata’.

Ahora, para alivio del Tesoro Municipal con la creación de una autoridad nacional para recoger la basura, no habrá necesidad de ‘botar esa plata’ ni cubrir el déficit.

A pesar de ese remedio, surge la sorpresiva medida de un aumento de impuestos.   Ningún impuesto es bienvenido; menos, si su destino no se justifica cabalmente. Lo vivimos en la Asamblea Nacional en el 2004.

La abrupta medida, campantemente aprobada, no fue explicada como correspondería; ha sido improvisada, es peligrosa y resultará deficiente en muchos aspectos. Lo comprueba el hecho de que sus creadores se vieron obligados a posponer su implementación por falta de consultas adecuadas y por errores técnicos del propio sistema aprobado.

Las cifras no encajan y el destino de la plata no es claro.   El presupuesto municipal pasado fue B/.66.9 millones pero, según protestó el Alcalde, de ahí tuvo que aportarle B/.9.0 millones a la DIMAUD.   Este año el presupuesto municipal sería B/.92.0 millones, sin la planilla y gastos de la DIMAUD y sin tener que desembolsarle B/.9.0 millones nuevamente.   Nos explican que los B/.22 millones adicionales -¿más el ahorro de B/.9.0 millones?- son para ‘obras sociales y obras comunitarias,’ incluyendo B/5.0 millones repartidos entre los veintiún representantes de corregimiento, a razón de B/.225,000.00 cada uno.

Aumento y destino carecen de sensatez.   Por el lado del gasto, parece incongruente que el 90% del presupuesto municipal del 2010, sirviera para una frondosa burocracia y gastos administrativos, al tiempo que se destinen B/.3.5 millones en el 2011 para remunerar ‘asesores’ cuyas misteriosas funciones no se han explicado, sobre todo con el antecedente del millón de balboas destinado a gastos superfluos como el cultivo de una imagen personal y dudosos planes de seguridad para la ciudad capital.

Las medidas tomadas por las autoridades municipales demuestran el craso error de escoger irreflexivamente el sendero más fácil. Resulta siempre más cómodo decretar aumentos de impuestos que esforzarse por mejorar la recaudación de los existentes y también reducir gastos administrativos innecesarios.

No nos han demostrado esfuerzos serios en esos sentidos y nadie ha brindado una explicación digna de los contribuyentes capitalinos.   Por el contrario, la explicación dada para justificar el aumento de tributos se ha basado en argumentos trillados, muy etéreos, poco específicos: ‘justicia tributaria,’ ‘obras sociales,’ ‘obras comunitarias.’ ¿Específicamente cuáles?

No olvidemos que todos los tributos -quiérase o no- los paga el pueblo y que la recaudación proyectada de un nuevo impuesto, como el de placas de automóviles, puede resultar ilusoria si los propietarios libremente optan por migrar a un municipio menos oneroso.

Mientras la comunidad observó con cierto optimismo el relevo en la Tesorería Municipal, que pareció presagiar un énfasis en mejorar el cobro de los impuestos existentes, nos sorprenden con una medida tan improvisada, que obligó a su posposición.

Apropiado sería que los funcionarios que tuvieron semejante iniciativa muestren mejor ingenio y creatividad, revisando también los renglones de gastos para ajustarlos al tamaño y naturaleza de las genuinas funciones municipales.

 

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<> Este artículo se publicó el  12  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Se busca el administrador del país

La opinión de la Ingeniera y Ex Candidata Presidencial...

BALBINA HERRERA ARAÚZ
balbinaherreraarauz@hotmail.com

 

¿Qué está pasando con las autoridades de nuestro país? Son tantos los acontecimientos negativos que están ocurriendo: falta de agua; abuso de autoridad en centros de menores, poniendo en riesgo la vida de los internos; metrobus sin información y con precios elevados; wikileaks sin aclarar y hasta el fantasma de la reelección, en el peor momento!

Y nos preguntamos ¿dónde está el clima de tranquilidad, confianza, transparencia y responsabilidad que tanto nos ha costado a los panameños alcanzar?

Y lo que es peor, las autoridades juegan con la población como si de ensayo y error se tratase la administración de un país.

Todo se ve y se mide en función del crecimiento económico y no en los activos que necesitan nuestras familias para tener la calidad de vida que merecen.

Hemos llegado al punto que las autoridades ni siquiera pueden recoger la basura, la seguridad no existe y el narcotráfico penetró a los órganos del Estado.

Un país sin estadísticas ni políticas públicas claras, especialmente para los sectores más vulnerables. Aún hay muchos damnificados y afectados sin respuesta en de Bocas del Toro, Darién, Chepo, Kuna Yala y Colón.

Y pareciera que ser pobre, pensar y protestar en este país, en especial tener ideas diferentes a la actual administración, ha resultado ser un delito.

Nos preguntamos ¿dónde está el plan de gobierno que tanto se publicitó en campaña? ¿por qué se sigue destruyendo el agro? Y lo que se avecina es otro aumento en la comida, la gasolina y el costo de la vida.

Qué decir de la corrupción: grandes proyectos por contratación directa, sin control previo y con compañías recién creadas para favorecer a los amigos. Sin olvidar que se vendieron los corredores sin resolver las prestaciones e indemnizaciones a los trabajadores y tenemos que esperar 10 años para que puedan ser gratis.

Es el momento de hacer un alto y dejar el miedo; organizarnos, vivir en comunidad; ser solidarios entre nosotros, tener compromiso entre las generaciones y seguir trabajando para dejar un legado.

Hay que escuchar y enseñar a nuestro hijos que es a través del estudio y el aprovechamiento de oportunidades que se construye el éxito.

Volvamos a recuperar la confianza y la humildad, porque no hay nada imposible cuando se respeta la libertad como camino para la paz.

Mantengamos la esperanza que nos da la fuerza y la fe para continuar. ‘Hay que seguir trabajando, para que nadie robe nuestros sueños’.

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<> Artículo publicado el 16  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Eliminemos el Consejo Nacional Anticorrupción

La opinión del periodista y docente universitario…
GARRITT GENETEAU
ggeneteau@yahoo.es

Consideramos que ya existe una burocracia, a todas luces excesiva, inoperante y muy criticada por la opinión pública pensante, que a lo único que contribuye es a causar gastos al erario público.

Vamos a referirnos a la más ineficaz de estas instituciones: la que comanda el Zar Anticorrupción, Fernando Núñez Fábrega, más conocido por su popular apodo, que por la efectividad de sus funciones.

Podemos afirmar que el Consejo Nacional Anticorrupción, cuyo comandante (FNF) se encuentra huérfano de independencia para realizar a fondo investigaciones que pongan al descubierto aquellos delincuentes que atentan contra las propiedades del Estado, que contribuyan positivamente a que impere la transparencia en las actuaciones del funcionariado público, que está acostumbrado, salvo rarísimas excepciones, a ‘meter la mano’. También diríamos que el puesto exige muchas capacidades y la seriedad del caso.

Hace falta un freno para detener los peculados, el tráfico de influencias y otras ‘triquiñuelas’ que tanto retrasan el desarrollo de este país. Para lograr este cometido se requiere al frente del Consejo Nacional Anticorrupción, un funcionario con suficiente carácter, independencia y que no le tiemble la mano al señalar a los delincuentes de cuello blanco. Y lo decimos sin ambajes: Núñez Fábrega no reúne estas cualidades. Los que acostumbran violar la ley siguen en sus prácticas delincuenciales porque saben que los zares que han ocupado esos puestos responden directamente a los mandatos del Ejecutivo, desde que se creó la institución hace varios años.

Tenemos que aceptar que ‘Chito’ Montenegro, secretario del Frente Anticorrupción, realiza una mejor labor que Núñez Fábrega, independientemente de que no gana ningún caso, pero por lo menos presenta la denuncia.

Sugerimos que ante la inoperancia en que funciona este organismo estatal, el Órgano Ejecutivo y la Asamblea de Diputados deben proceder, a la mayor brevedad posible, a la eliminación de esa dependencia porque es indiferente ante el clamor popular que no encuentra respuestas por falta de decisiones y que hasta el momento no conocemos ningún caso que haya sido procesado y condenado por delitos cometidos. Se despilfarran dineros inútilmente del erario público.

En vez de seguir manteniendo estas instituciones inoperantes, se deben reforzar las acciones del Ministerio Público y la Contraloría General de la República. Independientemente que la Defensoría del Pueblo no funciona en estos momentos, se puede lograr un mejor resultado del que pueda dar el Consejo Nacional Anticorrupción.

 

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<> Artículo publicado el 5 de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Comisión: Institución pública

La opinión del Docente Universitario….

 

JORGE LUIS MACÍAS FONSECA
jorge0913@pa.inter.net

La gestión pública en Panamá presenta serias deficiencias. La falta, por ejemplo, de un verdadero instrumento que permita correctamente definir los perfiles del funcionario inmerso en la actividad pública, no ha permitido profesionalizar a ese sector laboral. Los resultados producidos son aterradores, lo cual incide de manera muy perniciosa en el desarrollo del país, puesto que gran parte de la administración del Estado se sustenta sobre las funciones burocráticas.

Ahora bien, una cosa es la enmarañada diligencia a que se somete el sector público, con procesos engorrosos, díscolos e ineficientes, y otra el funcionario que no solamente se corresponde con esa realidad, sino que además por propia insuficiencia, produce acciones traumáticas. En el primero de los casos, la atención a esas acciones, debe conducir a simplificar fórmulas, a tecnificar procedimientos, es decir a hacer científica la gestión pública. En el segundo a formar adecuadamente al recurso humano que asume importantes responsabilidades y tareas.

Ante el confuso panorama que se advierte de la administración pública panameña, han aparecido -y esto parece histórico- formas que por momentos, suplantan a la misma, asumiendo roles y determinaciones que en muchas ocasiones van más allá de lo establecido en las normas. Así surgen las comisiones, como elementos ‘eficientes’ en la gestión pública, convirtiéndose de hecho en una institución, que responderán en la mayoría de las veces, a los propósitos e intereses, de quien o quienes la designan, o a direccionar un asunto en virtud también del beneficio que se proponga. Su composición dependerá de lo anteriormente expresado y los resultados igualmente. La posición crítica al interior de ellas, es tomada como una conducta displicente y contradictoria con los objetivos definidos.

Ahora bien, la comisión cumple con fines específicos. Uno de ellos, es el de dilatar para distraer, cuando el alargamiento del tiempo, se plantea como un instrumento para evitar las respuestas. Otro, y no cabe duda, es para definir asuntos, relevando de responsabilidad a quienes por mandato de la ley, tiene la obligación de asumirla. Y, en otro sentido, como finalidad -en alguna medida que son pocas- cumple con ofrecer las soluciones pertinentes o las recomendaciones según sea el caso.

Por otro lado, las propuestas, a veces exigidas, en un tiempo, no siempre son atendidas, o solamente tenidas en cuenta las que interesan, o bien duramente adversadas muchas, si no están en la misma tesitura del objetivo anhelado. Las condiciones de trabajo de la comisión, no siempre son óptimas, como tampoco los recursos con que debe contar para la labor que debe desarrollar.

Es claro entonces, que la comisión se convierte en un dispositivo de la Administración Pública en Panamá, tenida como un recurso, cuando las soluciones, no encuentran el adecuado escenario, o cuando la realidad se impone a las formas de pensar del funcionario jefe. En una palabra, la comisión es otra de las instituciones públicas en Panamá.

 

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<> Este artículo se publicó el  6  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Rendición de cuentas del Señor Presidente Ricardo Martinelli ante la Asamblea Nacional de Diputados

-La nota informativa de…
JENNIE  GONZALEZ



Discurso del Excelentísimo señor Presidente Ricardo Martinelli:

Honorables miembros del Poder Legislativo:

El Gobierno del cambio lleva un año y medio en marcha.

Han  sido 18 meses de mucho trabajo y cambios para bien de nuestro pueblo.

Le agradezco al pueblo por el respaldo demostrado al Cambio, durante estos meses.

Agradezco a los diputados por el apoyo brindado al Órgano Ejecutivo.

Aprecio la prioridad brindada a los proyectos de Cambio y que los hayan mejorado,  fruto de un  saludable debate democrático.

Estoy  aquí para rendir cuentas al pueblo panameño sobre nuestra gestión gubernamental.

Conciudadanos:

El pueblo me eligió para gobernar y gobernar es decidir.

Gobernar es solucionar.

Eso hacemos  y continuaremos haciéndolo hasta el último día de nuestro gobierno.

Yo no pierdo ni un segundo y me mantengo enfocado en resultados para resolver los problemas del pueblo.

Tenemos 44 compromisos electorales que atienden esos problemas.

Les llamamos “imperdonables” y los cumpliremos contra viento y marea.

Los imperdonables son el corazón del programa de nuestro gobierno.

Yo les pido que nos midan con esa vara.  Es una vara  justa y realista.

Magistrados, Ministros y Diputados del país:

Les compartiré como marchan algunos de los imperdonables.

El cambio en  Asistencia Social está en marcha

Ya está consolidado el programa 100 a los 70.

Con el atendemos a todos quienes tengan 70 años o más y no cuentan con  jubilación ni pensión.

Más de 85 mil de nuestros adultos mayores reciben 100 balboas mensuales.

Este proyecto  de 102 millones anuales hace posible que vivan con dignidad.

Esto  representa cambio.

El cambio en el  Transporte está en marcha!

El 2011 será el año de la modernización del transporte urbano en la capital.

Ya están rodando 120 buses del MetroBus en el Corredor Sur y en los próximos meses vendrán más.

El MetroBus no se trata solo de buses.    Es un nuevo sistema.

Es una nueva cultura del transporte.

El MetroBus transportará a 600 mil panameños todos los días, de forma segura, cómoda y confiable, tal y como lo merecían desde el inicio de los años 70.

Adicionalmente, en el primer trimestre de este año, colocaremos la primera piedra de la construcción de El Metro de Panamá.

El Metro es una inversión de 1,500 millones de balboas, que generará 3 mil nuevos empleos y cambiará la vida de todos los que viven en la provincia de Panamá.

Esto también es cambio!

El cambio en la Seguridad, está en marcha

En este tema, no hemos bajado la guardia ni un solo minuto.

Aumentar el salario a los policías ha dado su fruto. ¿Cómo no pagarle mejor a quienes  ponen el pecho por nosotros?

En el mes de agosto, vienen 100 balboas mas para los policías.

El pelepolice permitió la captura de más de 7 mil personas.

Incautamos más de 76 toneladas de drogas e instalamos las primeras 4 estaciones aeronavales que nos permitirán continuar incautando mucho.

Un mejor equipamiento, uniformes nuevos y una fuerte depuración interna de la institución han dado sus frutos.

La policía nacional saco de circulación más de 5 mil armas de fuego.

Ha sido clave la mística que el Director de la Policía y el Ministro de Seguridad brindan a su equipo humano.  Les felicito, al igual que al personal del SPI, SENAN  y SENAFRONT que han hecho un excelente trabajo!

Para los delincuentes, tengo un mensaje:   “Estoy en guerra contra ustedes. No podrán contra el gobierno, contra la policía ni contra los panameños decentes. En nuestro gobierno les espera  el hospital, la cárcel o el cementerio”.

Como bien dije estamos derrotando a la delincuencia!

El año 2010 cerró con 12% homicidios menos que el año 2009.

La meta es disminuir la cifra de homicidios a la mitad de la del año pasado.

Este es  un cambio significativo.

En el desarrollo de nuestro Sector Agropecuario, el cambio está en marcha

Entre nuestras prioridades está  lograr  la seguridad alimentaria, amenazada por los efectos del aumento de los precios de los alimentos y sus variaciones.

Entre los principales logros del MIDA el año pasado deseo enumerar:

1ero: El  apoyo financiero a los productores que dio como resultado la  ejecución de 80 proyectos de inversión por un monto de 5 millones de balboas.

2do: La rehabilitación de 959 kilómetros de caminos de producción en diversas provincias, beneficiando a miles de productores.

3ro: La construcción de silos para apoyar el desarrollo ganadero aportó 15 mil  toneladas métricas de alimento, beneficiando a  1,500 ganaderos.

4to: la inversión de 358 mil balboas en semilla de pastos permitió la siembra de 59 mil hectáreas, garantizando la provisión de alimento para cerca de 40 mil animales.

5to: para  la disminución del  costo de la canasta básica de alimentos, se realizaron 28  Jumbo Ferias, en las que participaron, en promedio 10 productores y 8 empresas por feria.

Estas  Jumbo Ferias contribuyeron a reducir los costos de los productos ofrecidos hasta un 15%,  beneficiando a 280 mil consumidores.

¡Estamos transformando el agro de nuestro país!

Esto es cambio!

La Cadena de frio, esta en marcha!

Una de mis principales promesas imperdonables es la Cadena de Frío.

La Secretaría a cargo de esta meta, en el Ministerio de la Presidencia, realizó recientemente un censo de producción hortícola.

Se determinó que el 80% de la producción nacional se origina en Tierras Altas de Chiriquí.

El  20% restante, lo generan Herrera, Los Santos y Veraguas.

Lamentablemente, todos los días se pierden más de 30 toneladas de frutas y vegetales, debido a mal manejo.

Por eso este mes, celebraremos la licitación para el primer centro de acopio y recepción de la Cadena de Frío.

Estará ubicado en Volcán y con el inicia el camino que nos permitirá acabar las mermas.

Ahora, los productores ofrecerán un mayor volumen de productos mejorando sus ingresos y ofreciendo un mejor precio a los consumidores.

Adicionalmente, incorporamos a este proyecto los nuevos Mercados Públicos en Panamá, Colón, La Chorrera, Penonomé, Las Tablas, Chitré, David y Santiago.

El Pueblo Panameño se beneficiará con productos saludables, disfrutándolos con la misma calidad con que fueron cosechados.

Esto también es cambio.

El cambio en Salud,  está en marcha

Los Centros de Atención primaria denominados MINSA-CAPSI reforzaran la atención primaria de salud.

Son 38 Minsa-Capsi que  constituyen el primer escalón sanitario para una solución innovadora de salud.

El primero, en las Garzas de Pacora, se inaugurará en abril.

Otros 10 centros  ya están en construcción con una inversión de 61 millones de balboas.

Otros 10 centros más se licitarán este mes con una inversión de 105 millones de balboas.

Con ellos, dotaremos atención médica gratuita en todos los servicios de consulta de medicina general y odontología.

La inversión total en MINSA CAPSIs, es de 340 millones de balboas.

Por otro lado, 7 nuevos hospitales de Segundo Nivel fortalecerán la red de atención médica para el pueblo, en todo el país.

Igualmente vendrá la nueva Ciudad Hospitalaria de la Caja del Seguro Social.

En febrero iniciaremos, simultáneamente, la construcción de ellos en Darién, Colón, Veraguas, Chiriquí, Los Santos y Chilibre.

Quiero destacar que ya está  en marcha el Primer Hospital Regional Docente de Panamá, ubicado en la 24 de Diciembre.

En coordinación con la Universidad de Panamá, formaremos allí médicos especialistas y técnicos que dotaran  a los Hospitales del país, de profesionales idóneos.

¡Esto también es cambio!

El cambio de nuestras relaciones internacionales, está en marcha…

La Cancillería obtuvo muchos logros, a través de una política exterior, basada en respeto mutuo, la promoción de la democracia, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.

Entre sus logros, deseo destacar los cuatro siguientes:

1ero: La firma de nueve Acuerdos para Evitar la Doble Tributación y de un Acuerdo de Intercambio de Información Tributaria, de los doce que necesitamos para sacar a Panamá, de las llamadas “listas grises en materia fiscal”.

En el primer semestre de este año suscribiremos los acuerdos fiscales que restan para tal fin.

2do: La firma del memorando de entendimiento con los Estados Unidos crea un marco de cooperación para el intercambio de información en materia de seguridad aéreo-portuaria, detectando a los  pasajeros de alto riesgo para nuestro país.

3ero: La Presidencia Pro Tempore que tuvo Panamá, en el Sistema de Integración Centroamericana, durante el primer semestre de 2010.

Dicha Presidencia culminó con la Trigésimo Quinta Cumbre del SICA, la tercera Cumbre SICA-Corea y el primer Diálogo de Jefes de Estado y Gobierno del SICA con Silvio Berlusconi, Primer Ministro de Italia, en junio pasado.

Gracias al SICA, en septiembre pasado, logramos consenso para la creación de un Centro Operativo de Seguridad Regional, con sede en Panamá, que  lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

4to: Las gestiones ante el Gobierno de la República de China Taiwán, para construir en los próximos dos años un hospital que servirá a las áreas de Las Cumbres, Chilibre, Ernesto Córdoba y Alcalde Díaz.

El cambio en Vivienda, ¡está en marcha!

Avanzamos con  muchísimos proyectos de vivienda en todo el país.

Quiero referirme a dos proyectos que tienen un gran impacto transformador y que marchan a excelente ritmo: Curundú y Colón.

Ambos benefician a 2 mil familias, unas 10 mil personas.

El Proyecto Curundú, lleva un avance de 25%.

Por otra parte, en Colón hay 3 proyectos clave:

  • ”Praderas de Buena Vista”, una urbanización con 300 viviendas, proyecto millonario que  beneficiará a cientos de panameños humildes.
  • “Manuel Castillo”, un complejo de edificios con 500 apartamentos, áreas deportivas, comerciales e institucionales.
  • ”La Victoria”, con 150 viviendas que beneficiará a cientos de panameños.

Estoy muy orgulloso de estos proyectos porque son integrales y  brindan un entorno digno al pueblo que lo ocupará.

El cambio en la  Educación ¡está en marcha

La Beca Universal ya no es una promesa.

La Beca Universal es una realidad para más de 800 mil estudiantes.

En el 2011 invertiremos 83 millones en la beca, aumentando progresivamente ese monto a 122, 135 y 138 millones durante los años 2012, 2013 y 2014, respectivamente.

Sin distingo de la afiliación política de los padres, con la beca brindamos igualdad de oportunidades de acceso a la educación para todos los estudiantes.

Ya nadie tiene excusas para salirse del sistema.

La beca es una ayuda a los bolsillos de la familia para la educación de sus hijos.

Con la beca, acercamos a los padres de familia al proceso de formación de sus hijos.

Uno de sus requisitos es que el acudiente asista a la “Escuela para Padres”, donde se les capacita para comprometerse con la formación de sus hijos.

En dos meses iniciará un nuevo periodo escolar y tal como lo hicimos en marzo del año pasado, entregaremos gratuitamente mochilas con útiles, textos y un bono para sus uniformes.

Con la reforma curricular, la transformación de nuestra juventud ya está en marcha, implementándose en 70 colegios y escuelas.

Adicionalmente, el internet gratuito de frontera a frontera rescata a quienes estaban atrás en la brecha digital.

Diariamente, más de 100 mil panameños acceden a dicho sistema. Con esto, aseguramos proveer una educación moderna, continua, de calidad y sin exclusiones.

En materia educativa también quiero pedir a esta honorable Asamblea su apoyo a una solicitud de crédito extraordinario para que podamos dotar de una computadora a los docentes de todo el país, al igual como ya se está gestionando para cada alumno.

Estamos cambiando la educación y el futuro de Panamá.

El analfabetismo en Panamá bajo del 7% a 4%. En el 2015, Panamá será territorio libre de analfabetismo y cumpliremos una de las Metas del Milenio más fundamentales.

¡Vamos a cambiar a este país, cambiando la educación!

Esto también es un gran cambio.

El cambio en  Obras Públicas, está en marcha!

  • Siguiendo el plan de trabajo establecido en materia de infraestructura vial, desarrollamos muchísimos proyectos, entre los cuales ahora quiero destacar:
  • La rehabilitación de la carretera Divisa–Chitré por 110 millones de balboas, con 176 mil personas beneficiadas.
  • La rehabilitación y ensanche de la carretera  La Villa–Las Tablas, en la provincia de Los Santos  por 75 millones de balboas, beneficiando a  160 mil panameños.
  • La rehabilitación y ensanche de la carretera David–Boquete por 120 millones de balboas, impactando a 150 mil personas.
  • La rehabilitación y ensanche de la Autopista Arraiján–La Chorrera por 153 millones de balboas, con 700 mil personas beneficiadas.
  • La rehabilitación de la súper estructura y sub estructura del Puente de Las Américas, por 81 millones de balboas, impactando a 1 millón 100 mil panameños.

Adicionalmente, la Fase 2 de la Autopista Alberto Motta, cuyo tramo irá desde Quebrada López hasta Los Cuatro Altos en Colón, ya tiene un avance de 15%.

En este tramo de la autopista invertiremos 218 millones de Balboas, beneficiando a  200 mil personas.

La Fase 2 de La Cinta Costera, cuyo tramo va desde el Mercado del Marisco hasta el Muelle Fiscal, tiene un avance de 90%, con una inversión de 52 millones de balboas y  900 mil personas beneficiadas.

El reordenamiento vial de la ciudad de Panamá es una realidad que avanza.

Construimos puentes y pasos elevados con la expansión de nuevas vías a 4 carriles y la construcción de nuevas carreteras.

Viene la Cinta Costera 3, que irá hasta El Coast Way de Amador y muchas obras más.

Todos estos proyectos harán posible que nuestro pueblo se traslade por una red vial moderna y segura.

Esto también es cambio!

El cambio de cantidad y calidad en el empleo ¡está en marcha!

En materia laboral, quiero destacar  que el Gobierno Nacional atendió integral y eficientemente la difícil situación en Puerto Armuelles.

Entregamos 10 millones de balboas a los 2 mil 400 ex-trabajadores de Coosemupar, en concepto de pago de sus prestaciones laborales.

La liquidación de esta cooperativa inició el proceso para reactivar la zona, a través de la promoción de la entrada de empresas internacionales.

A mediano plazo, propiciaremos allí el establecimiento, de varias actividades económicas que reactiven la zona y mejoren la calidad de vida de los baruenses.

Es muy importante destacar que hace un año realizamos el mayor aumento al salario mínimo de los últimos 50 años.

Ese ha sido uno de los factores principales para que en el 2010 nuestra economía creciera robusta y el desempleo disminuyese significativamente.

Estamos transformando el desarrollo laboral de Panamá.

¡Esto también es cambio!

El cambio en  el comercio y la industria, está en marcha

Los sectores de transporte, turismo y comercio crecieron por encima del promedio, generando los mayores aportes al desarrollo nacional.

El sector industrial repuntó en el 2010 gracias a las leyes de fomento industrial y al apoyo a la agro-exportación que impulsó nuestro gobierno.

Se crearon 27 mil nuevas empresas formales panameñas, 6 mil más que en 2009.

Gracias a la Ley de Sedes Regionales, 20 nuevas empresas multinacionales instalaron su sede aquí, elevando a 43 el total de empresas fruto de este incentivo.

En cuanto a integración comercial, resumo los principales cuatro logros:

1ero: concluimos las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Canadá y otro con la Unión Europea.

2do: iniciamos negociaciones para los tratados de libre comercio con Colombia y Perú.

3ero: logramos avances en el proceso de integración comercial de Panamá a Centroamérica.

4to: logramos el reconocimiento del Grado de Competitividad, por parte del Foro Económico Mundial, situándonos como la segunda economía más competitiva de América Latina.

En cuanto a la inversión directa extranjera que llega a nuestro país, la cifra de enero a septiembre de 2010 alcanzó 1.66 billones.

Esto es 189 millones más que los 1.47 billones de enero a septiembre de 2009.

En buena parte, esto es resultado de que en marzo del año pasado nuestro país se unió al selecto grupo de países latinoamericanos que gozan del anhelado <span>Grado de Inversión.</span>

Panamá, ahora junto con  México, Brasil, Perú y Chile, tendrá un menor costo de financiamiento, tanto para el Gobierno como para la empresa privada.

Esto significa una mayor base de inversionistas, mayor desarrollo y confianza en el sistema bancario panameño.

En resumen,  mayor empleo para todos los panameños.

La inversión directa extranjera se concentra en la actividad hotelera,  bienes y raíces, el sector eléctrico y el comercio.

Cerca de la mitad de esta inversión provino de Colombia, Inglaterra, España y Estados Unidos.

Se están construyendo 8 mil nuevos cuartos de hotel en Panamá.

Estamos transformando las oportunidades comerciales, de inversión  e industriales de Panamá. Esto también es cambio.

Considero que nuestro desempeño económico, merece una mención especial

De acuerdo a las estimaciones de los organismos internacionales y del Ministerio de Economía y Finanzas, nuestra economía creció el año pasado entre 6.5% y 7%.

Mejor aún, en el 2011 Panamá será el país más dinámico de América Latina con un crecimiento entre 8% y 9%, situándonos por encima de Perú y Chile, hasta ahora, los líderes en la región.

El crecimiento en el  2011 se alimenta por la actividad interna de la inversión pública,  con proyectos en los que invertiremos 13 mil millones de balboas, excluyendo el Canal,  generando 34 mil empleos en tres años.

Este es un logro que compartimos con el  empuje del sector privado y nos convierte en la nación que ganara la admiración de nuestros hermanos de todo el continente.

El cambio de nuestras pequeñas empresas, está en marcha…

Anualmente, cientos de panameños deciden ser micro y pequeños empresarios, buscando realizar su idea de negocio, generar ingresos y en el proceso, crean empleos.

El fomento y desarrollo de la micro, pequeña y mediana empresa, es un instrumento de mi gobierno para promover el crecimiento económico del país.

Durante el año pasado, los principales logros de la AMPYME, se resumen así:

  • 2,300 garantías de préstamo otorgadas a micro y pequeñas empresas por la suma de  5 millones de Balboas, facilitando el acceso a créditos al empresario.
  • 4 mil capitales semilla entregados a emprendedores por la suma de 2.5 millones de balboas.
  • 47 mil emprendedores recibieron servicios de orientación, cultura empresarial, capacitación y asesoría técnica para la creación de empresas o el fortalecimiento de las existentes en las diferentes actividades económicas.
  • Con el programa de incubadoras de empresas con la Universidad de Panamá, la Universidad Tecnológica y la Universidad Latina se sensibilizó a 8 mil estudiantes y se han capacitado a 3 mil.

Estamos transformando al futuro emprendedor panameño y esto, representa cambio.

Muy respetados amigos y amigas:

Entendemos que el tiempo es corto y queremos cumplir lo prometido.

Hemos hecho mucho en poco tiempo, pero nos falta mucho más por realizar.

Por eso nuestro equipo trabaja con el corazón, sin horario ni calendario.

Nunca he sido un conformista y la vida me ha brindado satisfacciones gracias a eso.

El esfuerzo de este año y medio  ya sentó las bases para lo que tenemos por delante.

La misión de mi gobierno es hacer Juntos un mejor Panamá para Todos, pero no podremos lograrlo solos.

Invito a la oposición, a la sociedad civil, a los medios de comunicación y a todos los que quieran un mejor país a que nos ayuden a lograrlo, bien sea criticando objetivamente o participando activamente.

Luchamos en contra de los intereses políticos y personales que han mantenido a nuestro pueblo marginado, porque en este gobierno siempre pondremos los intereses del pueblo primero.

Por ello, mi visión, es  de un país donde todos los panameños, sin importar su nivel económico, tienen la misma oportunidad de progresar.

Pero esta visión, que es también una declaración de voluntad política y de cambio social, habrá que explicarla mucho hasta que sea comprendida y  así lo haré.

Panameñas y panameños todos:

Vamos a entrar en los años decisivos de gobierno, con un país y su pueblo encaminado hacia EL CAMBIO, con un mejor futuro.

¡Aun hay algunos políticos de siempre que no entienden el mensaje de cambio que el pueblo panameño les dio el 2 de mayo de 2009!

Les es imposible comprender como se gobierna poniendo los intereses del pueblo, por encima de la politiquería y los negociados.

Nosotros sí  estamos honrando  las promesas que le hicimos a nuestro pueblo.

Nosotros sí estamos poniendo los intereses del pueblo primero.

Pueblo panameño:

Deseo comentar aquí sobre dos hechos sucedidos recientemente.

El primero está relacionado con la capacidad que tenemos los panameños de ponernos de acuerdo y construir consensos, inclusive en las situaciones más críticas.

Me refiero a  la Comisión Especial para la Mesa del Diálogo de la Ley 30.

Hace tres meses, recibí los acuerdos logrados en la Mesa de Diálogo para dicha ley convocada por el Órgano Ejecutivo.

La remisión a esta Asamblea de 6 distintos y nuevos proyectos de ley es algo por lo cual debemos sentirnos muy satisfechos como panameños.

El segundo hecho sucedido hace tres semanas, está relacionado con la fuerza de la naturaleza.

Les agradezco a todos los panameños que acudieron en auxilio de nuestros hermanos seriamente perjudicados durante las lluvias e inundaciones.

Una vez más, el gobierno nacional y el pueblo panameño demostraron su  solidaridad con quienes la necesitan.

Les reitero mi apoyo y aliento a las familias de todo el país que vieron sus vidas impactadas por las lluvias más intensas de nuestra historia.

Felicito al Sistema Nacional de Protección Civil y  a los ministerios involucrados en el manejo responsable de las inundaciones.

Panameñas y panameños todos:

Trabajo por un Panamá más democrático, libre y lleno de oportunidades, sin privilegiados ni excluidos.

Creemos en la libertad y defendemos sus valores.

Defendemos la libertad de expresión para todos los ciudadanos, sin distingo de ninguna clase.

Tengo unas palabras para aquellos que intentan calificar a mi gobierno como autoritario.

Algunos de los que nos llaman autoritarios son precisamente aquellos que cuando tuvieron el poder político o influencia con los regímenes militares, fueron perseguidores, autoritarios y conculcadores de derechos y libertades.

Esos huérfanos de autoridad moral, son los que nos critican y nos tildan con los calificativos que ellos se ganaron como apoyo de la dictadura militar que asoló a este país por 21 años.

Podemos equivocarnos, pues no somos perfectos, pero no ocultamos nuestros errores ni evitamos hacer las reparaciones necesarias cuando los hechos así lo ameritan.

Reitero nuestra vocación democrática, respetuosa del Estado de Derecho y defensora de las libertades públicas.

Conciudadano:

Hace 18 meses me brindaste tu confianza al votar por el cambio que te propusimos.

Fui elegido para gobernar y conducir esta nación, hacia una mejor vida para todos.

Les puedo decir sin temor a equivocarme: ¡les estamos cumpliendo!

Gracias por tu respaldo. Seguiré liderando un gobierno que está cambiando este país y con el que juntos haremos un mejor Panamá para todos.

MUCHÍSIMAS GRACIAS.

*
<>Reproducido de nota publicada en nuestro muro en Facebook el 3 de enero de 2011 por la autora,  a quien damos todo el crédito que le corresponde.