¿Cuánto me rinde mi Balboa hoy?

La opinión de la Jurista y Ex Diputada de la República…

MIREYA LASSO
mireyalasso@yahoo.com

Las cifras de expertos parecen frías y lejanas; en cambio, el porrazo lo sentimos cuando tratamos de sobrevivir en el laberinto de precios que nos asfixian. ‘Qué cara está la vida’, es la expresión más frecuente entre el común de la gente. ‘Increíble, ayer costaba la mitad y hoy cuesta el doble’, es otra.

Para muchos panameños el crecimiento económico parece una película en cuyo guión no participamos, a pesar de megaproyectos del gobierno y de la cantidad de inversionistas extranjeros que nos llegan para hacer buenos negocios en Panamá. Todo porque nuestro balboa cada día compra menos y nos resultan más caros los servicios y bienes que necesitamos para vivir, comer, vestirnos, curarnos, transportarnos, educarnos o recrearnos; más de una vez debemos prescindir de aquellos que ya nos resultaban rutinarios. Para los economistas es la inflación que, por triste analogía, constituye el cáncer de nuestra economía doméstica.

Nuestro balboa está ligado al dólar y a la economía estadounidense; sus fortalezas y debilidades repercuten acá. Un ejemplo reciente fue el escándalo que explotó en el mercado inmobiliario poniendo en jaque al sistema bancario, cargado con hipotecas sin valor. La industria automotriz estuvo también en crisis, porque, por mucho tiempo, ignoró la competencia extranjera sin preocuparse en ofrecer automóviles eficientes más al gusto de los compradores. El peligro inminente del descalabro de esos sectores tan importantes de la economía norteamericana, con el consiguiente desempleo masivo y reducción del consumo, dio origen al programa de rescate del gobierno: la inyección de miles de millones de dólares, recién impresos, a la economía con papel moneda como ‘préstamos’ al sector financiero y automotriz, con la esperanza de poder detener la caída de empleos y apuntalar el consumo popular.

Como muchas veces en la vida, la solución de un problema crea otro. A Estados Unidos, hasta cierto punto, le conviene ese papel—moneda devaluado, porque el precio de sus productos será más atractivo a consumidores europeos y asiáticos, aumentando sus exportaciones; pero, al contrario, la importación de productos de esas áreas le resulta menos atractiva y más costosa al consumidor norteamericano por tratarse de yenes, marcos o francos más fuertes, fenómeno lógicamente no visto con buenos ojos fuera de Estados Unidos. Paralelamente sube el precio del petróleo árabe, que importan Estados Unidos y otros países que pagan con dólares.

Otro factor que incide en la devaluación del dólar, según los expertos, es el alto nivel de la deuda pública de Estados Unidos. Debido al programa de rescate mencionado y a otros ambiciosos programas del presupuesto del presidente Obama, la deuda pública ha alcanzado cifras que no podemos siquiera imaginar: US$9 seguidos de 12 ceros, es decir, US$9,000,000,000,000.00. La capacidad de su pago, con una economía todavía tratando de recuperarse, tiende a restarle la confianza que tradicionalmente ha disfrutado el dólar.

En ese contexto estamos ubicados los panameños. Todo lo que nos llega del extranjero —materias primas, productos terminados, insumos, etc.— se nos encarece cada día, especialmente si nos viene de fuera del área del dólar, porque por un producto europeo o asiático pagamos tanto el costo de la mano de obra extranjera, como el cambio de moneda.

¿Qué podemos hacer? La lógica nos dice: incentivar aún más todas nuestras exportaciones, incluyendo el turismo, aprovechando nuestros precios atractivos;  promover con mayor empeño al sector agropecuario para producir lo que consumimos, consumir lo que producimos y exportar los excedentes; identificar importaciones de calidad y precios razonables; impedir aumentos de impuestos municipales que agraven la inflación; mejorar la eficiencia de programas sociales dirigidos a sectores más necesitados; diseñar campañas de ahorro de dinero, de agua, de energía; fortalecer la ACODECO para evitar especulaciones malsanas; limitar el exceso de gastos e inversiones públicas que puedan exacerbar la inflación.

Lo cierto es que debemos ser capaces de administrar nuestras fortalezas para hacer los ajustes que nuestra inteligencia colectiva nos indique. Si el balboa pierde poder, tenemos que impedir que continúe en esa ruta, echando mano de toda la creatividad propia del panameño.

<>Este artículo se publicó el 9 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Turismo religioso, una forma para educar

La opinión de…

Javier A. Arias Real

El pasado fin de semana me fui con mi familia a casa de unos amigos en Taboga, la famosa Isla de las Flores, llena de singular belleza, paradisíacos paisajes, cautivadoras veredas y una majestuosa vista hacia la entrada del Canal, donde no se ven los problemas de falta de agua y recolección de basura que afectan a la capital, y hogar del famoso escritor Bernardo Domínguez Alba, mejor conocido como Rogelio Sinán.  Debe ser por estas y muchas otras razones que la pequeña isla, a solo una hora de la capital, ha inspirado a tantos, como al artista Ricardo Fábrega, autor de la canción Taboga a escribir bellos poemas y melodías.

Pero, como dice el dicho, “no todo lo que brilla es oro”.   Nuestra primera sorpresa al llegar a casa fue notar que nos habían visitado los vecinos de lo ajeno, robándose el tanque de gas y otras cosas de la cocina. ¿Por qué haría una persona esto? Tal vez por hambre, dinero, drogadicción o travesuras juveniles.    Cualquiera que sea la razón, indica el nivel de deterioro de nuestra sociedad.

Cuando salimos a caminar por el pueblo para comprar un nuevo tanque de gas, los pobladores nos comentaban que ya se estaban dando muchos robos en la isla.   Lo preocupante de esto es que la inseguridad ya no es solo cosa de la capital y que los ladrones no tienen idea del daño que le hacen a la economía nacional, pues si alejan a los turistas, alejan también una fuente de ingresos para su comunidad.

Otra forma de robo, institucionalizado, es que los precios en la isla están por los cielos. Imagínense que el tanque de gas de 25 libras nos costó $50.00 y la bolsa de 8 panes de hamburguesa nos costó $4.00. Según los comerciantes locales, esto se debe a que el Gobierno les cerró el muelle fiscal, de donde sale toda la carga para las islas del archipiélago, y ahora les cuesta mucho más llevar mercancía a la isla.

En los tres días que estuvimos en la isla vi llegar muchos turistas a recorrer la isla, degustar platos caribeños y a observar aves. Estas atracciones generan empleo para los pequeños hostales, restaurantes y vendedores ambulantes. Pero sin duda alguna, una de las principales y más antiguas atracciones de Taboga es la iglesia de San Pedro, en honor a la Virgen del Carmen, Virgen de los pescadores. En esta acogedora iglesia me tocó recibir la bendición de esta semana y como Panamá es tan pequeña, sentado a nuestro lado en la misa del sábado estaba don Pedro Meilán, director de Acodeco, así que confío en que la entidad a su cargo pueda verificar los precios en la isla para comprobar si se está perjudicando a los comerciantes o si sencillamente éstos están abusando de los turistas.

Para los creyentes es sorprendente ver cómo la palabra de Dios se aplica a nuestra realidad. En la homilía, el diácono nos hablaba de cómo en esta semana celebrábamos el día de la Epifanía o manifestación de Jesús a todas las personas y el día del bautismo o iniciación del caminar hacia Dios, en donde nos ungen con el óleo de los catecúmenos (óleo del camino).

Así como el bautismo debe marcar en nosotros el inicio de nuestro caminar hacia Dios (aunque en el caso de los católicos, somos tan pequeños que recae en nuestros padres y padrinos la misión de guiarnos por el camino de Dios), así mismo el incidente del 9 de enero, que recordamos esta semana, sirvió de inicio para nuestro caminar hacia la soberanía, y provocó en los panameños una manifestación de fervor patriótico.

Por ende, todos debemos hacer un alto y pensar qué estamos haciendo con Panamá y si el sacrificio de nuestros 21 mártires y más de 500 heridos valió la pena. ¿Es el Panamá de hoy el que queremos para nuestros hijos? Estamos permitiendo que el cáncer de la inseguridad y el alto costo de la vida destruyan poblados tan bellos como Taboga.

Al finalizar la homilía, el diácono anunció que se está consiguiendo el apoyo de la pastoral de turismo para remozar la iglesia y que esta pueda ser utilizada para promover el turismo religioso en Taboga, que consiste en informarse y explicar a los turistas toda la riqueza cultural de la historia que encierra esta bella iglesia y el poblado que creció alrededor de ella. Vale la pena que el Gobierno dé seguimiento a esta nueva forma de inversión, que además de ayudar al desarrollo de nuestra cultura, ayuda a que los fieles conozcamos más los orígenes de nuestra iglesia, seamos mejores cristianos y, por ende, mejores ciudadanos panameños. Haciendo iglesia también hacemos patria.

<>
Este artículo se publicó el 21  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Responsabilidad contractual

La responsabilidad del proveedor es garantizarle al consumidor el uso adecuado del bien o servicio adquirido.  La opinión del Administrador General de ACODEDO…


PEDRO  MEILÁN

Mucho hemos conversado sobre la responsabilidad del proveedor en garantizarle al consumidor el uso adecuado del bien o servicio adquirido; sin embargo, esta responsabilidad no se circunscribe o limita únicamente a honrar la garantía ofrecida por el fabricante, sino que va más allá, ya que el consumidor debe ser protegido en todos los aspectos que abarcan las normas de protección al consumidor, recogidas en la Ley 45.

Por ello, la mencionada ley recoge dentro de su articulado una protección especial para el consumidor, que versa sobre la responsabilidad extracontractual del proveedor, en los casos en que medie dolo, culpa, negligencia o imprudencia de quien ofrece un bien o servicio, dentro del mercado nacional.

Nótese que esta protección va dirigida a aquellas operaciones de consumo, en las cuales pese a existir un contrato, la información sobre el uso de lo ofrecido no es debidamente facilitada al consumidor.

La forma indicada para vincular a un agente económico con esta responsabilidad lo es a través de la factura de pago o recibo, la cual, según el artículo 36 de la ley 45, es obligatorio que el proveedor del bien o servicio entregue al consumidor.

De esta manera, el consumidor tendrá una prueba vinculante que podrá ser utilizada en caso de que, por alguna mala práctica del agente económico al momento de ofrecerle el servicio o entregarle el bien, le cause daño o perjuicio al consumidor.

Esta responsabilidad sobreviene por la falta de instrucciones oportunas y adecuadas sobre la utilización del bien o servicio; es decir, que debe el proveedor garantizarle al consumidor el buen entendimiento de las instrucciones de utilización, para evitar posibles lesiones a la integridad física de la persona.

En Acodeco ya ensayamos este tema aplicando una sanción a una empresa que por negligencia ocasionó un daño corporal a un consumidor.

Pero lo más importante es que este pronunciamiento administrativo fue avalado por la Sala Tercera de nuestra Corte Suprema de Justicia.

Recordemos que en una economía como la nuestra, a diario se ofrecen una gran cantidad de servicios los cuales, de una manera u otra, requieren de un mínimo de pericia por parte del consumidor, lograda, claro está, luego de ser informado por el proveedor de la forma correcta de la utilización de su producto, lo que evitará contratiempos o perjuicios futuros.

Ahora bien, el consumidor no escapa de su obligación de exigir de forma clara, oportuna y entendible, las instrucciones de uso provistas por el agente económico; recordando siempre que un consumidor informado tiene poder.

Poder que lo puede llevar a abstenerse de adquirir el bien o servicio, si considera que resulta peligroso o que las instrucciones de uso no son lo suficientemente claras para él.

Por último, reiteramos nuestro compromiso de investigadores preventivos y, por qué no, sancionadores de las actuaciones que estén al margen de la Ley 45, para lo que necesitamos que al detectarse una posible infracción, ésta sea puesta en conocimiento de nuestros funcionarios, quienes inmediatamente recopilarán todas las pruebas necesarias, a fin de determinar si la conducta investigada está enmarcada o no dentro de la normativa vigente en materia de protección al consumidor.

*

<> Este artículo se publicó el 22  de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Examen de pares en OCDE II

Hemos podido aprender de forma directa de las mejores prácticas en materia de combate a conductas anticompetitivas.  –  La opinión del Administrador General de ACODECO….

 

 

PEDRO   MEILÁN
pedromeilan@acodeco.gob.pa

 

El 6 de diciembre la ACODECO presentó en un hotel de la localidad el informe final del Examen de la Ley y de la Autoridad de Competencia de Panamá. Para este importante evento nos acompañaron el Ministro de Comercio e Industrias Roberto Henríquez, la Secretaria de Economía de la Presidencia de la República Kristelle Getzler, la Directora de Divulgación del Tema de Competencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) Hilary Jennings, el Especialista en Comercio e Integración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Mario Umaña y el Consultor contratado por la OECD y el BID Daniel Sokol, que realizó el estudio.

El proceso de Examen Entre Pares está diseñado para suministrar una visión de cómo los países han manejado la competencia y asuntos reglamentarios, al examinar tanto la solidez de la Ley de competencia de un país como la estructura y efectividad de sus instituciones de competencia. La OCDE y el BID han encontrado que la Legislación Panameña en materia de Competencia es de manera general consistente con muchas de las mejores prácticas internacionales. La ACODECO ha demostrado ser un ejecutor efectivo en materia de competencia. Las recomendaciones claves en el Examen Entre Pares incluyen:

El aumento en los esfuerzos para combatir carteles que han sido tradicionalmente omnipresentes en todo Panamá.

El aumento en los niveles de multas a compañías que infrinjan la Ley.

El fortalecimiento del entendimiento del público de la importancia de la competencia para hacer que los mercados funcionen para el beneficio de los consumidores y de las empresas. El incremento de los recursos financieros para la ACODECO para lograr mejores resultados en competencia en toda la economía.

Hilary Jennings, Directora de Divulgación de la Competencia en la OCDE y a cargo de las relaciones con los países no miembros indicó: ‘La publicación de este Examen Entre Pares demuestra que la Política de competencia es de alta prioridad en la agenda de Panamá. Es claro que la fuerte ejecutoría en materia de competencia junto con el compromiso del gobierno a los principios de competencia puede tener efectos poderosos en el desempeño de la economía’.

Todo lo anterior no hubiese sido posible sin el apoyo del Gobierno Nacional, con el cual tenemos una muy buena comunicación y han fortalecido el presupuesto de la ACODECO para seguir protegiendo el proceso de libre competencia y a los consumidores. Queremos aprovechar para adelantarles que el 1º de febrero de 2011 la primera Ley de competencia de Panamá cumple 15 años de promulgada. Para celebrarlo realizaremos un Foro Nacional de Competencia ese día para hacer una presentación del trabajo efectuado en estos 15 años. Antes de terminar, tenemos que agradecerle a la OCDE y al BID por la oportunidad que nos han dado de que expertos mundiales de alto nivel académico y de agencias de mayor experiencia, examinen nuestras actuaciones, procedimientos y resultados. También hemos podido aprender de forma directa de las mejores prácticas en materia de combate a conductas anticompetitivas. Esto nos ayuda a hacer un alto para reflexionar y evaluar lo actuado y aplicar los correctivos que correspondan.

 

*

<> Este artículo se publicó el 18  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Examen de pares en la OECD

El examen Entre Pares está diseñado para suministrar una visión de cómo los países han manejado la competencia.   La opinión del Administrador General de ACODECO….

 

 

PEDRO MEILÁN
pedromeilan@acodeco.gob.pa

El 6 de diciembre la Acodeco presentó en un hotel de la localidad el informe final del Examen de la Ley y de la Autoridad de Competencia de Panamá. Para este importante evento nos acompañaron el ministro de Comercio e Industrias, Roberto Henríquez; la secretaria de Economía de la Presidencia de la República, Kristelle Getzler;  la directora de Divulgación del Tema de Competencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Hilary Jennings; el especialista en Comercio e Integración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mario Umaña;  y el consultor contratado por la OCDE y el BID, Daniel Sokol, que realizó el estudio.

El proceso de Examen Entre Pares está diseñado para suministrar una visión de cómo los países han manejado la competencia y asuntos reglamentarios, al examinar tanto la solidez de la Ley de competencia de un país como la estructura y efectividad de sus instituciones de competencia.

La OCDE y el BID han encontrado que la Legislación Panameña en materia de Competencia es de manera general consistente con muchas de las mejores prácticas internacionales. La Acodeco ha demostrado ser un ejecutor efectivo en materia de competencia.

Las recomendaciones claves en el Examen Entre Pares incluyen: El aumento en los esfuerzos para combatir carteles que han sido tradicionalmente omnipresentes en todo Panamá. El aumento en los niveles de multas a compañías que infrinjan la Ley.

El fortalecimiento del entendimiento del público de la importancia de la competencia para hacer que los mercados funcionen para el beneficio de los consumidores y de las empresas. El incremento de los recursos financieros para la Acodeco para lograr mejores resultados en competencia en toda la economía.

Hilary Jennings, directora de Divulgación de la Competencia en la OCDE y a cargo de las relaciones con los países no miembros indicó: ‘La publicación de este Examen Entre Pares demuestra que la Política de competencia es de alta prioridad en la agenda de Panamá. Es claro que la fuerte ejecutoría en materia de competencia junto con el compromiso del gobierno a los principios de competencia puede tener efectos poderosos en el desempeño de la economía’.

Todo lo anterior no hubiese sido posible sin el apoyo del Gobierno Nacional, con el cual tenemos una muy buena comunicación y han fortalecido el presupuesto de la Acodeco para seguir protegiendo el proceso de libre competencia y a los consumidores. Queremos aprovechar para adelantarles que el 1º de febrero de 2011 la primera Ley de competencia de Panamá cumple 15 años de promulgada. Para celebrarlo realizaremos un Foro Nacional de Competencia ese día para hacer una presentación del trabajo efectuado en estos 15 años.

Antes de terminar, tenemos que agradecerle a la OCDE y al BID por la oportunidad que nos han dado de que expertos mundiales de alto nivel académico y de agencias de mayor experiencia, examinen nuestras actuaciones, procedimientos y resultados. También hemos podido aprender de forma directa de las mejores prácticas en materia de combate a conductas anticompetitivas. Esto nos ayuda a hacer un alto en el camino, para reflexionar y evaluar lo actuado y aplicar los correctivos que correspondan.

 

*

<> Este artículo se publicó el 11  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

ACODECO, un barco a la deriva

*

La opinión del Profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá…

Víctor Hugo Herrera Ballesteros 

Desde su creación mediante la Ley N° 45 de 2007, la llamada Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia debía haberse constituido en una entidad mucho más robusta en materia de defensa de los derechos de los consumidores y en defensa de la competencia, al ser dotada en principio con mejores herramientas que la otrora fenecida CLICAC (Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor); mediante las cuales dicha institución estuviera mucho más blindada respecto de los vaivenes de nuestra política criolla, al establecer prácticamente casi dos períodos presidenciales para su administrador.

Aunque en el caso de la antigua CLICAC (nacida mediante la Ley 29 de 1996) los antiguos comisionados (que eran tres) eran nombrados con períodos distintos e intercalados y garantizaban que tanto el gobierno saliente como el entrante, dejaran a sus representantes, en principio gente de la sociedad civil, y que preferiblemente no perteneciera a ningún partido político, por aquello de la transparencia; aunque en Panamá, somos buenos para quitarnos esa tacha y volver a ponérnosla cuando así sea conveniente.

Pero, ¿qué cambios fundamentales y de peso se han dado desde entonces? Con respecto al fundamento de la libre competencia y el bienestar económico del consumidor, casi ninguno.    Solo tomemos como ejemplo, el caso de la Canasta Básica de Alimentos, cuyo costo se incrementa en decenas de dólares con cada nuevo lustro.   Por otro lado, la apertura comercial tampoco ha garantizado los precios bajos que se esperaban y la ACODECO solo se limita a informar en este caso, dónde comprar más barato, ¿Para qué? ¿De qué le sirve a los moradores de Capira que la Canasta Básica de Alimentos, cueste cinco dólares menos en el supermercado Xtra de la 24 de diciembre?   Solo el costo del viaje hace inviable materializar esa transacción.   ¿Y qué hablar en materia de protección al consumidor?

Es cierto que la ACODECO tiene defensores de oficio y actúa como una especie de corregiduría de segundo piso, pero tanto el Código de Comercio, como nuestra Carta Magna, salvaguardan nuestros intereses económicos, entre otras normas legales y no se restringen a un monto de dinero específico.

Peor aún, este tipo de instituciones también han sido franqueadas por los vaivenes de los cambios de gobierno y el peligro actual es que se conviertan en feudo de unos cuantos, aprovechando como siempre los resquicios que dejan nuestras leyes imperfectas.

Para eso entonces, es mejor dejar que los directivos de mando de esta institución queden como el resto, sujetos a los cambios de gobierno con cada nueva elección presidencial, si en verdad no justifican ni marcan la diferencia, respecto de las demás entidades que se rigen con los períodos presidenciales, pues no debe haber fueros ni privilegios para nadie.

Es importante distinguir entre el mundo real y el mundo aparente, dado que mientras nuestra gente más pobre pasa necesidades y queda a merced de las financieras para luego ir a reclamar garantías por productos fraudulentos a las corregidurías de segundo piso, es poco lo que se ha hecho en una materia tan básica y fundamental, para garantizar al menos su acceso alimentario, y que aún con subsidios, los precios son igualmente altos.

No basta con solo castigar a los billeteros que venden chances y billetes casados o bien informar dónde es el precio es más bajo, si no hay dinero para comprar, de lo contrario volvamos a la Oficina de Regulación de Precios.

*
<>Artículo publicado el  20 de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/herrera-b-victor-hugo/

Sobre dibujos animados

Los temas sobre consumidores están presentes en muchas más cosas de las que nos imaginamos.   La opinión del Administrador General de ACODECO….

PEDRO   MEILÁN
pedromeilan@acodeco.gob.pa

Sé que este título puede resultarles extraño a nuestros asiduos lectores que están más acostumbrados a nuestros aportes sobre temas de información al consumidor, cláusulas abusivas, carteles o publicidad engañosa. Sin embargo, cuando terminen de leer este artículo coincidirán conmigo en que los temas sobre los que la ACODECO tiene una responsabilidad importante están presentes en muchas más cosas de las que nos imaginamos.

Hace algunos meses fuimos al cine a ver ‘Shrek Forever’. Más allá de lo divertida que ha sido la serie de películas de este curioso personaje emanado de un pantano, pienso que es una bonita oportunidad para hacer docencia, y no solamente a los niños que seguramente son los principales fans de este sin igual ogro, sobre temas que pueden afectar negativamente a los consumidores de nuestro país.

Nos referimos concretamente a la importancia que para todo consumidor debe tener el leer detenidamente cualquier contrato antes de proceder a firmarlo, hacer preguntas e incluso asesorarse con la ACODECO cuando tenga dudas sobre el alcance de determinadas cláusulas.

En esta película hay una escena, a partir de donde se desarrolla toda la trama principal, donde Rumpelstiltskin (un pequeño personaje que se especializa en hacer contratos truculentos con incautos, quedándose con lo que más atesoran) le promete a Shrek salir de la rutina que lo agobia. Sin embargo, esta concesión no era gratuita, sino a título muy oneroso. Con argucias, Rumpelstiltskin convence a Shrek de firmar un contrato para que él pueda vivir un día como el ogro que fue en el pasado, a cambio de desaparecer un día cualquiera de su infancia. Lo que Shrek no advirtió es que el pequeño villano desapareció el día de su nacimiento llevándolo a un mundo en el que nunca existió.

De esta forma el malvado duende lleva a cabo su plan para convertirse en dueño absoluto del Reino de Muy Muy Lejano. Por supuesto que Shrek comete el costoso error de no leer la letra menuda del contrato (cualquier coincidencia con contratos de adhesión es totalmente deliberada), por lo que cae en la trampa, y su mundo cambia totalmente…. pero para mal. Sus amigos no lo reconocen, y su amor verdadero no le ama.

Aunque los que vieron la película saben que al final Shrek logra revertir el entuerto creado, gracias a un Beso de Amor Verdadero a Fiona, lamentablemente en la vida real los consumidores lo tienen un poco más complicado, pues si bien pueden acudir a la ACODECO para poner fin a contratos para la prestación de bienes o suministro de servicios sin tener que pagar una penalización por esta cancelación anticipada (siempre y cuando los montos involucrados en el contrato no superen los B/. 2,500.00), habrá casos en que para se proceda a la resolución del contrato, o para que se decrete algunas de sus cláusulas contentivas como abusivas, es necesario la interposición de formal demanda ante los tribunales de justicia, para lo cual contarán con nuestros defensores de oficio.

Así que, estimados consumidores, no sean como Shrek, no crean en cuentos de hadas y lean bien antes de firmar cualquier contrato. En una próxima entrega veremos cómo se relaciona Toy Story 3 con los derechos de propiedad.

*

<> Este artículo se publicó el 13 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/meilan-pedro/