El panóptico moderno: vigilancia total

La opinión de…

Mauro Zúñiga Araúz

El panóptico es un sistema arquitectónico ideado para que se pueda ver a la gente sin que el observador sea visto. Son sistemas ideales de vigilancia, sobre todo en los lugares en los que están confinados los reclusos o los locos, es decir, los anormales, entendiendo por tales a los que se apartan de las normas. Bajo la categoría de anormal hay toda una tipología que va desde los criminales en serie, pasando por los terroristas, hasta culminar con los individuos que pueden tener algún tipo de conducta que afecte el orden establecido, entendiendo por orden establecido, el que establecen sin nuestra participación.

Después del atentado terroristas de las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001, el Pentágono creó el Programa de Conocimiento Total de Información (TIA, por sus siglas en inglés) que se nutre de un concepto acuñado como “minería de datos”, que no es más que el acopio de información de todo lo referente a una persona, desde sus datos personales, sus hábitos de compra, sus amigos, su estilo de vida, sus gustos, en fin, los comportamientos de los individuos. Este sistema estaba dirigido por John Poindexter, quien estuvo implicado en el escándalo de Irán-Contra. El programa no prosperó, por la oposición de los estadounidenses. Pero la insistencia tiene sus frutos. El programa se rebautizó con el nombre de Intercambio de Información Antiterrorista Multiestatal (Matrix). Estos sistemas no están confinados a Estados Unidos, operan en casi todos los países. Quienes los han investigado nos dicen que se asemejan a los sistemas de vigilancia comunista de Rusia, China y Alemania Oriental.

El Matrix tiene como meta incorporar en 4% de la población total de EU para denunciar conductas anormales o sospechosas. Estas personas serán carteros, operarios, trabajadores sociales, empleadas domésticas, es decir, sujetos que tienen acceso a los hogares, como así mismo, bartenders o empleados ubicados en sitios frecuentados por la misma gente.   El Matrix tiene acceso a varios suplidores de datos, entre ellos uno llamado Acurint, que tiene capacidad de procesar miles de millones de registros por segundo. Los datos son acumulativos y representan una biografía completa de las personas. Mudanzas, divorcios, pleitos, discusiones, infidelidad.

La Unión de Libertades Civiles Americanas cita declaraciones del Congreso, Proyecto Piloto Matrix, 18 de agosto de 2004, Informe CRS para el Congreso, división de Policía Social Nacional, Código del Pedido RL 32536, afirma: “Matrix crea expedientes sobre los individuos a partir de las bases de datos del Gobierno y de empresas de información del sector privado que se lucran compilando archivos sobre las actividades de los estadounidenses. Entonces pone esos expedientes a disposición de las búsquedas de los agentes de la ley federales y estatales. Además, los empleados de Matrix repasan los millones de archivos a la búsqueda de anomalías que puedan ser indicativas de terrorismo u otras actividades delictivas”.

Queda claro que el terrorismo es la excusa para detectar “otras” actividades delictivas y sabemos que como tales se incluyen a las personas y los grupos que adversan las políticas gubernamentales, con lo que el vocablo terrorista, tal como lo definió en su momento el presidente Bush, son “todas aquellas personas que no están con nosotros”.

Christopher Calabrase, del Consejo del Programa de Tecnología y Libertad de la Unión de Libertades Civiles Americanas, señaló que Matrix convierte a cada estadounidense en un sospechoso. Un dato curioso: Matrix fue creada en octubre de 2001, o sea, un mes después de los atentados terroristas, por una compañía, la Seisint Corporation, de Boca de Ratón, en el estado de Florida. Su fundador, Hank Asher, había sido traficante de drogas y había pilotado multitud de vuelos de contrabando de cocaína desde Colombia a Estados Unidos.

Posterior a esta denuncia, hecha por el St. Peterburg Time, Asher trabajó en la caza de terroristas junto a su amigo Rudy Giuliani, ex alcalde de Nueva York y consultor sobre crimen internacional. Giuliani Partners LLC es una compañía consultora de seguridad que fundó en 2002.

Madeleine Barran declaró en New Standar, el 10 de julio de 2004, lo siguiente: “el Gobierno sigue recogiendo miles de millones de registros sobre ciudadanos sin antecedentes que, en el peor de los casos, podrán usarse para desacreditar y eliminar cualquier rastro de oposición contra las políticas del Gobierno…”. Si usted se sentía un individuo con libertad de movilizarse, de reunirse, de tener amigos, de de hacer comentarios, siga haciéndolo, pero sepa que lo pueden estar vigilando.

<> Este artículo se publicó el 14 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¡Qué vergüenza!

La opinión de…


Mauro Zúñiga Araúz

Cuando el excelentísimo se presentó intempestivamente en el teletón organizado por el Club Activo 20/30 de Panamá, con una donación del Estado por 1.6 millón de dólares, solo le faltaba la capa y el salto para que la gente dijera: llegó Supermán.

Les dije a los que estaban viendo la televisión que eso era otra mentira. ¡No puede ser!, me contestó un coro. El Estado no tiene la partida para ese gasto, afirmé. Les recordé que estos pacientes fabulan, esto es, crean un mundo imaginario y viven dentro de él. El excelentísimo está convencido de que él hizo la donación y del presupuesto del próximo año saldrá el dinero, aunque algunos alumnos se queden sin escuela y pacientes sin medicina.

Les conté que Martinelli Berrocal me dijo, cuando logró su inclusión en la terna para director general de la Caja de Seguro Social –mintiéndole a raymundo y al todo el mundo–, que cuando Samuel Lewis, el presidente de Solidaridad, le contó al Presidente de la República su manejo político para lograr su inclusión en la terna, al Presidente se le aguaron los ojos de la emoción.

Tiempo más tarde, cuando conocí al Dr. Pérez Balladares, le conté la anécdota y la respuesta fue una sonora carcajada. ¡El Toro llorando por las habilidades políticas de Ricardito! Se me hacía extraño. El show mediático del excelentísimo en el teletón fue visto en todo el mundo. Tengo un amigo peruano que vive en la India que me escribió un email preguntándome si era cierto lo que sus ojos veían. ¡Qué vergüenza! Fue mi respuesta escueta.

A Martinelli Berrocal nadie lo ha autorizado para que esté regalando los dineros de los panameños a diestra y siniestra.   Ese 1.6 millón se necesita para los damnificados de las recientes inundaciones o para atender las apremiantes carencias sociales que padecen muchos panameños.

No quiero demeritar la labor que lleva a cabo el citado club cívico, pero los panameños escogieron al excelentísimo para que administrara los fondos del Estado y no para que terceras personas lo hagan, como trató de justificar la donación un miembro de su coro de arcángeles. Si no se siente capacitado para manejar las instituciones del Estado y necesita para tales efectos recurrir a las entidades no estatales, que nos los diga. Los panameños sabremos, ya curados en salud y espanto, encontrar su reemplazo.

Por otro lado, es saludable que el ministro de la Presidencia vaya explicando el significado de las reuniones “privadas” que el excelentísimo mantiene en el exterior. Primero se reunió en Honduras con el ex presidente Uribe. ¿Fue una reunión privada o una reunión secreta? Todavía no sabemos de qué se trató. Luego, se fue a Estados Unidos a otra reunión privada con empresarios norteamericanas. Tampoco sabemos los móviles de ésta. Lo que sí sabemos es que ningún funcionario puede utilizar sus horas de oficina para tratar negocios privados.

Es por eso que exigimos que se nos indique la naturaleza de esas reuniones privadas, de lo contrario nos veremos en la necesidad de colocar un reloj en el Palacio de las Garzas, para que el excelentísimo registre sus horas de llegada y de salida y así dar el ejemplo y tener la capacidad moral de exigir el cumplimiento del horario a todos los funcionarios del país.

Quiero aprovechar este espacio para denunciar las triquiñuelas que están llevando a cabo el director general y el asesor legal de Pandeportes con la tesorera de lo que queda de Federación Panameña de Natación, que aspira a la presidencia de esa federación. Han creado una liga bruja en Coclé, con un club nominal que no tiene atletas competitivos y otro tanto ocurrió en Veraguas con la creación de otro club brujo y una liga amañada.

Elevaron a categoría de liga distritorial a dos clubes, uno de La Chorrera y otro de San Miguelito para evitar que vote el profesor Almengor, presidente de la liga de Panamá, que tiene más de 250 atletas. Ninguno de los dos clubes cumple con los requisitos de la Liga Provincial de Panamá.

Finalmente, según los estatutos de la federación, a quien debe corresponder reemplazar al presidente, que está incapacitado, es al vocal y no a la tesorera. Yo le envié una carta a la ministra de Educación, Lucy Molinar, presidenta de la junta directiva de Pandeportes y otra al director de Pandeportes, en la que les detallaba estas irregularidades e impugnaba cualquier acción legal promovida por la tesorera de la federación.

Si vota la liga de Coclé, la liga de Veraguas y se inhabilita a la liga de Panamá en las elecciones programadas para el 28 de diciembre, entonces Pandeportes está fomentando, de manera descarada, la corrupción dentro del deporte nacional.

Al momento de escribir este artículo escucho a la señora Eva Lorentz, jefa de Recursos Humanos del Ministerio Público haciéndole graves señalamientos al Procurador encargado. ¿Ya estalló la bomba de los vínculos del actual gobierno con el narcotráfico? Todavía no tengo suficientes elementos de juicio para opinar, pero  ¿quién nombró a Bonissi?

<> Este artículo se publicó el 22 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Qué hay detrás de ese asilo?

La opinión de…

Mauro Zúñiga Araúz

Que Panamá les otorgue asilo político a delincuentes y violadores de derechos humanos no es nada nuevo. Recordemos al sha de Irán, a Cedras, a Serrano Elías; pero el concedido por Martinelli Berrocal a María del Pilar Hurtado, directora del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), de Colombia, va a tener repercusiones muy graves para la población.

A Álvaro Uribe Vélez, ex presidente de Colombia, se le vincula con el narcotráfico y con el crimen organizado desde la década de 1980. El libro de Joseph Contreras, editor de Newsweek, y Fernando Garavito, el Señor de las sombras, y el de Sergio Camargo, Álvaro Uribe Vélez, el narcotraficante No. 82, dan cuenta de esa relación. De igual manera, se le imputa ser el gestor de los denominados “falsos positivos”: la muerte de personas inocentes a quienes disfrazaban como miembros de las FARC. También es acusado por violar la libertad de expresión, perseguir a periodistas y violar la intimidad de figuras públicas.

Martinelli Berrocal se reunió el domingo 21 de noviembre, en Honduras, con Uribe. Según un boletín de prensa, la reunión fue para tratar sobre el tema de Hurtado; no obstante, el secretario de comunicación del Estado panameño al ser cuestionado por la ausencia de informe sobre la reunión, dijo que se trataba de un asunto “privado”. ¿Un asunto privado sobre el escándalo público más destacado y descarado de lo que va del siglo?

María del Pilar Hurtado está acusada en su país y contra ella se ha iniciado un proceso por violar los derechos humanos. Panamá la acoge. Martinelli Berrocal no se conforma con volver a ubicar a nuestro país en la lista de los países violadores de derechos humanos. La masacre que realizó contra la población indígena el pasado mes de julio ya fue denunciada en su momento en los respectivos organismos internacionales, como la violación de la libertad de expresión y la persecución a los periodistas. Ahora quiere que el mundo entero sepa que está dispuesto a aceptar a cualquier malhechor que solicite asilo.

El problema se complica con las declaraciones que dio Gustavo Preto, ex senador colombiano en un programa matutino. Dijo que en la Casa de Nariño (que es la casa presidencial en Bogotá) se planeó la implicación de un magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia con los grupos de narcotraficantes y terroristas, coordinado por la señora Hurtado. Es decir que el señor Uribe mantenía unas relaciones tan cordiales con estos grupos que les iba a pedir el favor de hacer un montaje para involucrar al magistrado auxiliar con ellos.

¿Qué hay detrás de ese asilo? ¿Fue la susodicha reunión privada para entregar algún maletín por el favor? O hay algo peor: La panameñización del problema colombiano. ¿Se vendió a la población? ¿El escenario bélico que se vive en Colombia será traslado a Panamá? ¿La señora Hurtado va a ser incorporada a los organismos de seguridad del Estado? ¿Aparecerán ejecutados periodistas y opositores a la dictadura civil? ¿Se incrementarán los secuestros? ¿Se iniciarán actos terroristas en los sitios públicos? ¿Se implementarán los “falsos positivos”? ¿Conocía Martinelli Berrocal la gravedad del terrorismo de Estado que vivía Colombia bajo la presidencia de Uribe?

Panamá se ha mantenido al margen de esa guerra que está desangrando a los hermanos colombianos y ha sido exigente en el respeto de los derechos humanos de todos, sin distingos de clases, de ideologías, de cargos públicos o privados, etc., pero el excelentísimo, a saber con qué siniestros propósitos, insiste en que los panameños seamos víctimas de ese terrorismo programado. Señor Presidente: ¿hasta cuándo va a seguir jugando con la vida de los panameños? Usted es el responsable directo de todos estos actos delictivos que se van a iniciar e incrementar en Panamá.

Dentro de este devastador panorama me permito una línea para felicitar con mucho cariño a todas las madres panameñas y extranjeras que viven en nuestro país. ¡Feliz día!

*

<> Este artículo se publicó el 8 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Los documentos secretos de Wikileaks

La opinión de…

Mauro Zúñiga Araúz
opinion@prensa.com

Me opongo a la guerra por consideraciones éticas. He dedicado 40 años a mantener la vida de miles de personas. Soy un convencido de que el modelo capitalista salvaje puede ser transformado por vías pacíficas, y los habitantes del planeta podremos disfrutar de un mundo mejor sin derramamiento de sangre.

Hago este preámbulo a propósito de los 300 mil documentos secretos que filtró Wikileaks, vinculados a los peores actos de exterminio cometidos por la administración Bush en contra de civiles durante la guerra de Irak. Cuando se habla de contratación privada de agencias de seguridad, debe leerse “mercenarios a sueldo” con licencia para matar y torturar a mujeres, niños y ancianos. Estos documentos desnudan la naturaleza de esa administración, lo que viene a colación con lo que la prensa ha difundido sobre el libro escrito por el propio Bush, Decision Point, en el que confiesa haber aprobado el uso de ahogamiento simulado en los interrogatorios a los prisioneros de guerra iraquíes, por lo que varias organizaciones, entre ellas la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos, reclamaron al fiscal general, Eric Holder, que abriera una investigación al ex presidente George W. Bush.

Todo el marco de esa guerra obliga a hacer algunas reflexiones. No tengo aún claro quiénes fueron los autores del atentado del 11 de septiembre de 2001. No me trago el cuento de la inocencia de la CIA. En el libro escrito por Víctor Ego, Ducrot, Bush & Ben Laden, se describen las relaciones económicas entre ambas familias. Osama Bin Laden fue reclutado para la CIA durante la guerra afgano–soviética.

Lo que sí tengo claro es que la guerra fue por el control y tenencia del petróleo. La administración Bush les mintió a los estadounidenses: que en Irak había armas de destrucción masiva, que Sadam estaba vinculado a Al Qaeda y su implicación en los atentados. En marzo de 2004, el Subcomité de la Cámara de Representantes de EU para la Reforma del Gobierno emitió el informe The Waxman Report en el que se recogían 237 declaraciones falsas o engañosas hechas por George Bush, Richard Cheney, Donald Rumfied, Colin Power y Condoleezza Rice en 125 comparecencias públicas.

Lo que me interesa destacar es lo siguiente: los think thank de las instituciones encargadas de moldear la mente de las personas a través de acciones psicopolíticas (el Instituto de Investigación de Stanford, el Instituto Tavistok y sus filiales), saben bien que la mayoría de las veces la toma de decisiones de las personas es inconsciente, cuando es consciente obedece a dos procesos: la cognición o el procesamiento de la información y las emociones. Saben que la emoción más profunda del cerebro es el miedo a la muerte. Que cuando se evoca la muerte, las personas se agarran de lo que tienen y de lo que creen como refugio y defensa.

Los ataques del 11–S se vincularon a la indefensión (muerte por terrorismo) y se asociaron a una necesidad: hacer la guerra. Esos moldeadores de la mente saben que el miedo se vincula a su a vez a dos emociones: la ira y la angustia. Cuando uno toma una decisión impulsado por la ira los riesgos de las consecuencias de esa acción no se miden, quedan anulados; en tanto que si a uno lo embarga la angustia tiende a ser más racional en el momento de una decisión. ¿Cómo se asoció un hecho, el ataque a la torres gemelas y una emoción (miedo) a una acción, esto es la guerra? Porque se vinculó el terrorismo a la guerra y se invocó el patriotismo, un sentimiento enraizado en la cultura estadounidense. La nación está amenazada. Toda la administración y los medios de comunicación se dispararon en esa dirección. La emoción se apoderó del cuerpo social. ¡A la guerra!

El problema se complicó cuando los periodistas documentaron que la guerra se había hecho sobre la base de la mentira. En esa dirección un reportaje del veterano reportero Dan Rather, dado a la BBC en 2002, sostenía que los medios de comunicación de EU (él incluido) habían comprometido los principios del periodismo al informar sobre la administración Bush después del 11–S, por temor a parecer antipatrióticos. Cuando las conexiones entre las neuronas se vuelven rígidas, como consecuencia de frases repetidas y reforzadas por la emoción, es difícil modificarlas.

Las personas tienden a creer lo que quieren creer. Aún hay individuos en EU que creen que en Irak había armas de destrucción masiva y que Sadam estuvo vinculado a los actos del 11–S. Los profesionales de Stanford y de Taviskov saben hacer bien su trabajo. Asocian el miedo a la muerte con el terrorismo. Ese mismo trabajo de moldeado cerebral se está haciendo con los panameños. Muy pronto volverán, de manera oficial, las bases norteamericanas a nuestro territorio para defendernos del terrorismo. ¿Sería aconsejable investigar quiénes están detrás de ese terrorismo?

<> Este artículo se publicó el 1 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La verdad de Martinelli Berrocal

La opinión de…

Mauro Zúñiga Araúz

Hace unas semanas, Transparencia Internacional hizo público los resultados de la corrupción administrativa a nivel mundial y la calificación que se le dio a Panamá fue francamente deprimente, a lo que el excelentísimo respondió con una gran verdad: “en todos los gobiernos hay corrupción”.

La gente entendió, pienso yo, que el candidato Martinelli Berrocal prometió que en su gobierno se podía meter la pata, pero no la mano, con lo que le enviaba a la clientela electoral un mensaje fuera de toda duda:   su lucha contra la corrupción.

Lamentablemente, ha creado la infraestructura ideal para fomentarla: el control absoluto de todos los órganos del Estado. Él ejecuta, él legisla, él sentencia, él gasta los dineros del tesoro, él los controla y él se exime de todo proceso penal o civil. Los magistrados le temen, los legisladores le tiene pánico, los ministros, terror; el Ministerio Público se esconde, los partidos políticos de la alianza lo perfuman para la fiesta y los funcionarios con mando y jurisdicción hacen turno para el baile.

Ahora le ha ordenado a su ex empleada del Súper 99, Gioconda de Bianchini, a la que colocó en la Contraloría, que elimine el control previo en dos ministerios, el de Salud y en el de Obras Públicas, que son los que van a llevar a cabo proyectos millonarios en la construcción de hospitales, carreteras, puentes y equipos, lo que se está extendiendo a otras instituciones y en las dos entidades del Estado que dan el dinero, el Banco Nacional y la Caja de Ahorros.

El círculo queda perfecto. Yo me presto, yo lo gasto, yo lo fiscalizo y nadie me vigila. “Yo mando absolutamente”. Si hay alguna duda, el zar anticorrupción, su primo, lo cubre y lo encubre. Pero creo que la verdad que expresó hay que tomarla en serio y analizarla con cuidado.   Poder y corrupción son indivisibles. “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”, lo dijo lord Acton a fines del siglo XIX. El problema es cuantitativo.

Con ese poder autocrático de que goza el excelentísimo la población está en un estado de indefensión, también absoluta, ya que aparte de sentirse vigilada, carece de puntos de referencia. ¿A quién acudir en caso de que se sienta ultrajada? A ninguna institución del Estado.   Aún quedan los medios de comunicación social y la asamblea de la sociedad civil. Contra los primeros, el excelentísimo ha iniciado una despiadada campaña, que terminará con el cierre de unos y con la censura de otros, a menos que piense que con los 40.5 millones de dólares destinados a publicidad para el próximo año los va a sobornar. Contra la segunda intensifica sus amenazas y sus ofensas.

En días pasados se publicaron en varios diarios influyentes de Estados Unidos noticias que denuncian el carácter autocrático del actual régimen panameño, insinuando su comparación con Manuel Antonio Noriega.

No es que a los dueños de esos diarios les importe con la suerte de los panameños, pero a los amos del mundo, atrincherados en el Club Bilderberg, el Council on Foreing Relations, etc.,   sí les importa la estabilidad de Panamá.    Si América Latina es considerada el patio trasero de Estados Unidos, Panamá es su patio interior, su patio andaluz, al que hay que mantener bien decorado.   No puede haber disturbios que amenacen el Canal.   La gente tiene que “marchar en orden”.   Es cierto que ellos están detrás de algunos grupos a los que controlan, pero no pueden estar detrás de toda la población.   Por ejemplo, la masacre del Bocas del Toro se les salió de control, porque esperaban que otros grupos distintos a la sociedad civil fueran los que protestaran. Los ciudadanos tienen que “portarse bien”, de lo contrario la represión será brutal, pero tampoco hay que estar provocándolos como lo está haciendo el excelentísimo.

El país puede ser manejado por una persona menos ambiciosa y menos inescrupulosa. Es un pueblo por naturaleza pacífico que se puede “controlar” sin necesidad de rebeliones.   Ese es el mensaje que le enviaron, señor Presidente.   Su desmedido apetito y su estilo incoherente de gobernar no encajan con la estrategia que el imperio tiene diseñado para Panamá. Manuel Antonio Noriega era de ellos y aún está preso. A usted le pueden programar el mismo itinerario.

Los periodistas de esos grandes diarios ya se han dado cuenta de las frustraciones y del engaño de que fueron víctimas los panameños de parte del excelentísimo.   El costo del nivel de vida sube cada día más y la percepción de la corrupción oficial sube a la par.   La violación de los derechos humanos es el pan diario.

Lo ocurrido en Bocas ha sido denunciado en los foros de derechos humanos y los Estados miembros han recibido los informes con indignación. Lo mismo ha ocurrido con los atentados a la libertad de prensa.   Ahora, con la ausencia del control previo, la mesa –servida desde el primer día que tomó posesión el excelentísimo– se ha llenado de nuevos platos que son “bocados de cardenales” para los gustos más exigentes. Los panameños se están dando cuenta de que los mazazos y las amenazas públicas de puños y patadas no son más que shows mediáticos.

Señor Presidente: no continúe irrespetando los derechos ni la inteligencia de los panameños.   No crea que su actividad benéfica termina repartiéndose parte del festín con sus aduladores. Recuerde que no hay fuerza revolucionaria más poderosa que un estómago con hambre.

*

<> Este artículo se publicó el 24  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/zuniga-arauz-mauro-j/

Imperialismos o imperio

La opinión de…

Mauro Zúñiga Araúz

La época de los imperialismos ha pasado.   Los Estados–Nación dominantes expandían sus fronteras nacionales por medio de la fuerza para controlar las materias primas, la mano de obra y los mercados. Era la política del saqueo. El siglo XX fue escenario de las guerras entre las potencias imperialistas por el control territorial; pero el imperialismo se convirtió en un nudo para el desarrollo del capital financiero y trasnacional, por lo que emerge el imperio en la geografía mundial. Es la última etapa en el desarrollo del liberalismo económico. Actúa a nivel planetario. No encuentra obstáculos. Si los hay, los elimina por la fuerza. Por eso es que se han visto en la necesidad de crear sus propios antimodelos.

El imperio tiene, al menos, seis características que lo tipifican. En primer lugar, por la ausencia de fronteras. El imperio no tiene límites. El capital financiero y transnacional fluye con plena libertad por todos los confines del planeta. La geografía política se mantiene únicamente en los mapas de manera formal. Los Estados–Nación compiten por atraerlo, para ello flexibilizan y precarizan la mano de obra y el intelecto. Al capital no le importa las consecuencias humanas de esa política laboral. Esa es responsabilidad de los administradores de los estados. Los accionistas de estas empresas solo miran las utilidades. A ellos no les llega el olor de la muerte y la miseria que van dejando a su paso.

En segundo lugar, el capital financiero y trasnacional no se presenta como antaño, con la política del garrote. Su conquista es por medio de un orden preestablecido, que nadie conoce de dónde salió, pero que existe, es real. Ya no se necesita la invasión de los marines. Hay un orden internacional diseñado en los centros hegemónicos de poder (Club Bilderberg, Council of Foreign Relations, etc).

En tercer lugar, el imperio forma parte de la vida social de la gente. Se ha calado profundamente en nuestros estilos de vida, lo que hace que no diferenciemos entre lo económico, lo político, lo social y lo cultural. Hay una fusión inseparable entre el cuerpo, la mente y el modo de vida. Hay una biopolítica. Se nos ha obligado a tener un pensamiento uniforme, lo que Ignacio Ramonet calificó como “pensamiento único”. Hay una normativa. La política de la pantalla o del espectáculo se ha diseñado en esa dirección. Con ello se quiere decir que el imperio no sólo gobierna un territorio y una población, sino que crea el mismo mundo que lo habita. Eso es lo que Michel Foucault describió como el biopoder, con su sistema de vigilancia permanente sobre todos los ciudadanos.

En cuarto lugar, el imperio se presenta como dedicado a la paz. Ha creado sus propios valores que hemos aceptado como ciertos. Es la nueva ética del poder. Hay una línea divisoria clara. Aquí está el imperio, los buenos. Allá están los malos. Se está con el imperio o se está en contra. A los malos se les coopta o se les elimina. Todo lo que hagan los buenos es bueno, así sean actos de terrorismo en donde mueren civiles y niños. (Véase los documentos secretos de Wikileaks). La ética lo justifica. Pero antes de la intervención armada, se presenta una avanzada: la intervención moral. Estados Unidos se ha erguido como el policía mundial. Nos ha hecho creer que sus fuerzas armadas están diseñadas para la paz.

En quinto lugar, el imperio está preparando la nueva remilitarización de América Latina, con gobernantes civiles. Las consecuencias humanas del neoliberalismo son devastadoras. Hambre, pobreza, exclusión social, desempleo, empleo precario, angustia, desesperanzas, violaciones a los derechos humanos de primera generación. Hay que prepararse para las explosiones sociales que se van a dar en el continente. El idioma del imperio en esas circunstancias no será la diplomacia, sino la represión.

En sexto lugar, crea, mantiene y apoya los antimodelos, esto es, gobiernos con un discurso socializante y antiimperialista, con una política de terror y de opresión, pero sin programas sociales sostenibles. El ícono de este antimodelo en América Latina lo representa el gobierno venezolano. Los camaradas del patio lo toman como propio, con lo que queda al descubierto su doble moral. Creo que los panameños debemos empezar a hablar este nuevo lenguaje para, al menos, entendernos mejor.

*

<> Este artículo se publicó el 17  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en:  https://panaletras.wordpress.com/category/zuniga-arauz-mauro-j/

Bases neuronales de la codicia

La opinión de…

CIUDADANOS VIGILANTES

Mauro Zúñiga Araúz

En las pasadas elecciones presidenciales mucha gente votó por el candidato Ricardo Martinelli Berrocal aduciendo que como era un millonario no iba a robar sino, por el contrario, utilizaría toda su experiencia empresarial para beneficio de la sociedad. Lo que tal vez la gente ignoraba era la sentencia del filósofo Arthur Schopenhaurer de que “La riqueza es como el agua de mar: cuanto más se toma, más sed se tiene”. Las licitaciones públicas parecen tratarse de una práctica del pasado. Vaya a saber usted lo que hay detrás o dentro de las contrataciones directas que es la norma de compra del actual gobierno.

En la revista española de divulgación científica Mente y Cerebro, número 43 de julio/agosto de este año, aparece un artículo del psicólogo Nicolás Westerhoff, bajo el título “Codicia y crisis económica”, en el que señala que la crisis económica internacional vuelve a demostrar las fatales consecuencias de la codicia humana. Se pregunta que cómo es posible que la gente siguiera arriesgando su dinero a pesar de las oscilaciones imprevisible de las cotizaciones y de la inestabilidad de los mercados financieros. Barbara Mellers, de la Universidad de California en Berkeley, opina que la posibilidad frecuente de que las especulaciones financieras fracasen no obsta para que las personas sigan apostando. Antes bien, el riesgo hace más atractivo el juego con el dinero. Los neuroinvestigadores señalan que las previsiones de riqueza tapan el miedo a la pobreza.

Brian Knutson, de la Universidad de Stanford, aduce que esta forma de pensar reside en un “circuito de anticipación” del cerebro. Realizó en 2008 un estudio sobre los mecanismos neuronales de las ganancias y las pérdidas económicas. Comprobó que la expectativa de lucro económico activaba más las neuronas del núcleo accumbens que el importe recibido.

En el tálamo y la ínsula se han observado efectos parecidos. El núcleo accumbens forma parte de los ganglios basales del cerebro, que son estructuras ubicadas en zonas profundas. Según el autor, la perspectiva de ganar desencadena una tormenta neuronal mucho mayor que la posesión real.

El cerebro responde con más intensidad a las expectativas de ganancia que a la adquisición real de dinero y se excita antes con el previsible provecho que con el temor a la pérdida. Otros neuroinvestigadores de Magdeburg encabezados por Hans–Jochen Heinze y Emrah Züzel estudiaron a un grupo de individuos a los que se les mostró diversas imágenes de objetos cotidianos, alguno de los cuales llevaban posibilidad de beneficio. En esos individuos se produjo una activación de núcleo accumbens y del hipocampo, una región del cerebro que tiene que ver con la memoria.

A las tres semanas, los sujetos recordaban mejor los objetos asociados a una posible ventaja financiera que aquellos otros que no prometían ningún lucro.

El periodista estadounidense Jason Zweig, especialista en temas económicos, informó en 2007 de que 8 de cada 10 personas de Ohio, que se habían hecho millonarios con la lotería, seguían comprando periódicamente boletos de lotería a pesar de su súbito enriquecimiento. Al parecer, ni siquiera estar en posesión de mucho dinero aplaca el hambre de más.

Aron Ahuvia, de la Universidad de Michigan en Dearborn, publicó un estudio de revisión sobre investigaciones anteriores acerca de la relación entre el dinero y la felicidad en la vida. El resultado es que la mayoría de las personas anhela un mayor bienestar, aun cuando el aumento de la riqueza no mejore su estado psíquico.

Los análisis estadísticos revelan que la riqueza apenas contribuye a la felicidad personal. En cuanto cubrimos nuestras necesidades básicas de alimentación y de vivienda, el efecto gratificante del dinero se disipa, no así su anhelo. Por lo concerniente a la felicidad da igual ganar 4 mil euros al mes que 40 mil. ¿Se divulgarán alguna vez estos hallazgos entre los directivos de bancos y especuladores financieros?, se pregunta Nicolás Westerhoff.

No dudo de que las neuronas del núcleo accumbens del excelentísimo están bien gorditas. Lamento tener que decepcionar a los lectores que aún siguen creyendo que el nuevo inquilino del Palacio de las Garzas llegó al poder a trabajar por el pueblo.

Este artículo da una explicación científica de las causas de su sed insaciable que ojalá no termine secando los océanos, ni el programa de Invalidez, Vejez y Muerte de los asegurados, ni las arcas del Tesoro Nacional, ni entregándole las minas a las transnacionales y, mucho menos, vendiendo el país a Wall Street.

Con esta información a disposición tenemos que ser más vigilantes. ¿Se imagina ahora por qué quiere acabar con la libertad de expresión y atemorizar a los periodistas y ciudadanos?

<> Este artículo se publicó el 10  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: