Basural

La opinión del Sociólogo, Escritor y Educador…


RAÚL  LEIS  R.
raulleisr@hotmail.com

Durante la fiesta navideña fue imposible escaparse del hecho que estamos inmersos en un basural. Por un lado la basura externa, la de las calles inundadas de desechos producto de la negligencia y la improvisación de las autoridades responsables locales y nacionales. Por el otro lado, la basura institucional, parte de la cual explotó en el escándalo que sacude hoy al sistema de justicia y al aparato judicial como resultado del amiguismo y la politización que se apoderan de sus estructuras haciéndolas vulnerables a la infiltración de la corrupción, el crimen organizado y el narcotráfico, como bien lo señaló la Alianza pro Justicia.

Es evidente que la podredumbre se extiende más allá y en varias direcciones. Una leyenda china lo explica mejor:

Cierto día, un sabio visitó el infierno. Allí, vio a mucha gente sentada en torno a una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cual más apetitoso y exquisito. Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado: Tenían que comer con palillos; pero no podían, porque eran unos palillos tan largos como un remo. Por eso, por más que estiraban su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca.

Impresionado, el sabio salió del infierno y subió al cielo.   Con gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares. En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados.   Y es que, allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía enfrente.

El cielo de la leyenda es nuestro infierno, un país puesto en venta, manejado como supermercado para usufructo de los intereses creados y los poderes fácticos.

Como si no fuera suficiente con esto aparece los documentos de Wikileaks, que han abierto al mundo la mayor filtración de secretos de la historia, y que como señala el diario español El País, son de un extraordinario valor informativo pues servirán para una mejor comprensión de algunos conflictos y de personalidades que afectan determinantemente a nuestra vida, y que abren a una nueva interpretación de la realidad que nos rodea.

Los recientes Wikileaks sobre Panamá expresan claramente lo sórdido del poder que nos gobierna, resumido en la calificación de una embajadora norteamericana al actual Presidente panameño: “Su tendencia al acoso y al chantaje puede haberle llevado al estrellato en el mundo de los supermercados, pero es poco propio de un estadista”… “Nuestro reto es convencerle de que los años 80 quedaron atrás en Centroamérica”.

¿Cuanto más basura saldrá a flote? ¿Cuánto más seguirá el “cielo” de los palillos largos? La pregunta a nuestros gobernantes es ¿Hacia adónde nos conducen? Pues este no es el camino correcto, sino una ruta directa al despeñadero. La cantante Joan Baez afirmó claramente la opción verdadera para los ciudadanos: Si no peleas para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabarás formando parte de ella.

 

<>Artículo publicado el  29  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Bases y saberes

La opinión del Sociólogo, Escritor y Educador…

Raúl Leis R.

La Biblia nos provoca con una de las más profundas de todas las profecías de paz de la historia: «De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra» (Is 2, 2-5; cf. Miq 4, 1 ss.).

La verdad es que históricamente los panameños y panameñas nunca aceptamos ni avalamos que junto a una obra civil como es el Canal, se introdujera la formación de un inmenso complejo militar que no tenía que ver directamente con esa magna obra de ingeniería que unió los caminos marítimos del mundo.   Los Estados Unidos crearon una pavorosa estructura bélica que trascendía la defensa in situ del canal, y que se convirtió en parte de su aparato ofensivo y defensivo a nivel geopolítico mundial, por ejemplo con la presencia del Comando Sur, uno de los comandos unificados estratégicos a nivel planetario. No sólo eso. El enclave militar norteamericano en Panamá se convirtió en un factor extraño que intervino en la vida nacional a través de la injerencia en los asuntos internos, el fomento del militarismo y el uso de esas instalaciones para entrometerse en los asuntos propios de otras naciones latinoamericanas.

Luego, con el proceso del pleno ejercicio soberano de Panamá en todo su territorio se presentan desafíos, como el manejo eficiente del Canal, y la conversión de todas las instalaciones civiles y militares.   Es bueno hacer la aclaración que según el Diccionario de la Lengua Española se entiende por conversión «Mutación de una cosa en otra. Mudanza de vida. Cambio de efectos públicos por otro de diferentes características». Expresión más acertada que la palabra reconversión, «Hacer volver a su estado primero o a su creencia anterior aquello que ha sufrido una transformación». Es decir, de lo que se trataba (y se trata) es cambiar el sentido, la perspectiva de esas instalaciones no tanto a su estado anterior, pues ya existen bienes que han transformado el entorno original, sino convertirlos en un componente de desarrollo integral real.

En esta perspectiva planteamos desde antes del traspaso del Canal la necesidad de tres conversiones básicas, la conversión productiva que significaba aprender a reutilizar estos bienes en función de fortalecer la economía nacional en el marco de un plan nacional de desarrollo integral La conversión hacia la mejora del ambiente y la conversión hacia los recursos humanos. La experiencia de la Ciudad del Saber, se ubica en la tercera conversión, pues se edifica en una antigua base militar, pero con vasos comunicantes con las dos primeras. Aporta a la conversión, como un rey Midas, que en vez de convertir en oro todo cuanto toca buscar transformarlo en conocimiento para el desarrollo, en humanidad. Este es el toque que Panamá necesita. Una economía, una política, una vida social, una naturaleza tocada de humanidad. Una sociedad donde gobierne la lógica vital de las mayorías sobre la lógica excluyente. Economía, democracia y sociedad al servicio de la persona humana. Un país y un canal para la paz. Un país ya no más erizado de armas sino sembrado de justicia y libertad. Ojalá todos los bienes revertidos cumplieran el mandato histórico de nuestra histórica lucha soberana.

 

<>Artículo publicado el  22  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Más y mejor educación para todos

La opinión del  Sociólogo, Escritor,  Educador..


Raúl Leis R.

En la reciente Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos en Mar de Plata, se tomó una decisión trascendental: Adoptar el Programa “Metas 2021; la educación que queremos para la generación de los Bicentenarios”, con el objetivo de lograr a lo largo de la década una educación que dé respuesta a un conjunto de demandas sociales inaplazables… en la que este proceso educativo garantice la inclusión de todos los grupos sociales para las generaciones del Bicentenario… buscando distintas estrategias para un trabajo conjunto y multisectorial. También se aprobó el Fondo Solidario de Cooperación Educativa, el Instituto de Evaluación y Seguimiento, y el Consejo Asesor de las Metas 2021.

 

Las Metas 2021 son un proyecto regional inédito que a través de 11 metas generales, 28 metas específicas asociadas a 39 indicadores con sus respectivos niveles de logro sintetizan un ambicioso programa educativo que aspira a lograr, a lo largo de una década, una educación que dé respuesta a un conjunto de demandas sociales inaplazables; como conseguir que más personas estudien, durante más tiempo, con una oferta de calidad reconocida, equitativa e inclusiva, y en la que participen la gran mayoría de las instituciones y sectores de la sociedad. Lograr las metas implicará una gran inversión sólo posible en un marco de crecimiento e integración regional. (Encuentra las metas en http://www.ceaal.org ).

En esos días, con la presencia de medio centenar de representantes de redes, plataformas, gremios docentes y consejos nacionales de educación de toda Iberoamérica, comenzó a gestionar el Consejo Asesor Iberoamericano de las Metas 2021, de la cual formo parte como Secretario General del Consejo de Educación de Adultos de América Latina CEAAL. Nuestra red participó desde antes activamente en el proceso de incidencia política en relación a las Metas, a través de varias acciones, entre ellas la conformación de una red de redes iberoamericanas que aportó importante insumos al contenido del documento.

Luego también participé en el VI Encuentro Cívico Iberoamericano sobre Educación para la Inclusión Social, por lo que tuve la oportunidad de asistir a la inauguración de la Cumbre que además del tema educativo, manifestó su rechazo y condena a todo intento de trastocar o subvertir el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones en cualquier país, así como el compromiso con la promoción, defensa y protección del Estado de Derecho, del orden democrático, de la soberanía de los pueblos, de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales, como el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de la persona, el no sometimiento a torturas ni penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, el no ser arbitrariamente detenido, preso o desterrado, ni objeto de ejecuciones sumarias y arbitrarias, de desapariciones forzadas, y la libertad de opinión y expresión. También se exigió el fin del injusto bloqueo contra Cuba. Solo espero, y seguiré velando por ello en la medida de mis posibilidades, que en Panamá el gobierno cumpla al pie de la letra todos los compromisos adquiridos, y que la ciudadanía asuma el papel activo y empoderado de impulsar, auditar, participar, denunciar y animar por más y mejor educación, más y mejor democracia, más y mejor desarrollo humano sostenible.

<>Artículo publicado el  15  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La Red de la Ternura

La opinión del Sociólogo,  Educador  y  Escritor…

Raúl Leis R.

raulleisr.hotmail.com

Olonadili en la tradición kuna vino de las estrellas. Ella les enseñó a cantar a los niños, a hacer versos y darles tonos a sus canciones, a educarlos con el canto, a sentir más profundamente el dolor y la alegría de los demás y el propio dolor. La esperanza que brotaba de Olonadili fue una red fuerte, la canción valiente para proteger a la comunidad. La luz de Olonadili hizo y hace crecer con fuerza, las semillas del bien en la gente.   Toda mujer lleva en su interior a una Olonadili ¿Qué sería de nosotros sin ellas, esposas, compañeras, madres? Confieso que para muchos no les es fácil verlas como iguales al varón. A veces es más fácil dejarse llevar y decir que ellas valen menos que los hombres porque son diferentes. Es que confundimos ser hombres con ser machistas.

Olonadili lo decía claramente en su canto: Somos como las flores junto a los ríos que hacen fuertes las raíces de los árboles, que hace más fértiles a la tierra. No podemos estar sometidas a los hombres, somos sus compañeras, Paba Nana (dios) nos hizo así. Olonadili vino vestida de telas de algodón que ella misma tejía y trajo la mola, su perfume era de flores. Enseño a cuidar las casas, la atención y defensa de los niños, las labores manuales y la educación de las madres y abuelas.

Y ahí están los niños, Paba y Nana son los dueños de los niños y nosotros los cuidamos, no podemos abusar de ellos. Hay que alzarlos de la cintura no de los bracitos, hay que alimentarlos, mecerlos en la hamaca y dormirlos con la manera de cantar que enseñó Olonadili, y decirles “ojalá fuera tu camino lleno de flores y recto hacia arriba”. Enseñarles a vivir como hombres y mujeres, y a no morir como animalitos.

¿Cuántos niños andan en las calles de la ciudad buscando comida en los tinacos, arriesgando su vida en los semáforos para vender chucherías, abandonados de sus padres y madres, durmiendo en callejones o prostituyéndose? ¿Cuantos niños ven a sus madres golpeadas por sus maridos? ¿Cuantos niños y niñas son atacados, insultados o se abusa de ellos, marcándolos para toda la vida? ¿Cómo es posible que haya gente que no se le revuelvan las entrañas cuando ven estas cosas?

Paba y Nana enviaron a Olonadili para envolvernos en una red delicada pero muy dura, para protegernos a todos. Es la red de la ternura que nos enseñó la muchacha que vino de los luceros. Es la capacidad de expresar los sentimientos y la necesaria justicia. ¿Cuantas veces rompemos esta red? ¿Cuantas veces la hacemos pedazos con la indiferencia y el egoísmo? La red se teje día a día, y si uno se descuida se deshilacha. Es una red que nos debe envolver a todos, pero también tener sus hilos dentro de cada uno de nosotros. No es fácil. Por eso en esos momentos muy difíciles de la vida, busca los luceros, aunque sea de día, y cuando aparezca en tus pensamientos y sentimientos tu madre, tu mujer, tu amiga, tu compañera, tus hijas, recuerda a las mujeres y sus derechos, a Olonadili, y permite que las estrellas brillen en tus ojos.

 

<>Artículo publicado el  8  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Lecciones ticas

La opinión del Sociólogo, Educador y Escritor…

Raúl Leis R.

(raulleisr@hotmail.com)

Creo que los vecinos ticos nos acaban de dar varias lecciones. Si las aprende, el gobierno panameño debería priorizar la sostenibilidad ambiental en todos los espacios y niveles, prohibiendo la minería a cielo abierto, la represas que afecten la naturaleza y a la gente, la depredación ambiental, y no intentando de nuevo iniciativas anti ambientales como la que coló en la ley “chorizo”, profundamente rechazada por la comunidad nacional. La empresa privada nacional y transnacional, que debe primar la responsabilidad ambiental y social con la población de aquí y del mundo, la transparencia y no el poder del dinero que compra países y conciencias. Nuestro sistema de justicia, para que afirme su independencia y fortalezca la institucionalidad democrática asumiendo con coraje la justicia como única divisa. Por nuestra parte, los ciudadanos, debemos a elevar la conciencia ambiental, movilizarnos e incidir en construir políticas públicas y modelos de desarrollo humano sostenible.

¿Qué sucedió? Hace unos días (24 noviembre) falló el Tribunal Contencioso Administrativo costarricense, anulando la concesión de la Mina de Oro a cielo abierto en Crucitas, condenándoles a indemnizar al país por los daños ambientales causados en la zona.   Pero no solo eso, también recomendó al Ministerio Público abrir una investigación y hasta una causa penal contra el ex presidente de la República Oscar Arias, y varios altos funcionarios de la Dirección de Geología y Minas y la Secretaría Técnica Ambiental, entre ellos el ex ministro Roberto Dobles,  quienes autorizaron explotar los yacimientos. Se calcula el daño ambiental, al usar entre 3 y 5 toneladas diarias de cianuro durante nueve años, como un impacto irreversible en los mantos acuíferos, y en 300 hectáreas de especies forestales protegidas, el hábitat de aves en peligro de extinción.

La Corte dictaminó que no se hicieron los estudios de impacto ambiental necesarios para dar dicha concesión, ni se siguieron los procedimientos y estudios necesarios para haberlo declarado “De interés nacional y Utilidad Pública” por parte del gobierno anterior. Todo esto se da en el marco de la reciente aprobación de la ley que prohíbe tajantemente la minería a cielo abierto en Costa Rica.

“Este fallo histórico, que refleja que pese a las presiones y los miles de dólares en negociados, los tribunales en Costa Rica tienen autonomía, fue posible gracias años de lucha de la comunidades afectadas, de organizaciones ambientalistas, de ONG’s, organizaciones sindicales, campesinas, de mujeres, y personas que hasta hicieron recientemente una huelga de hambre, que fue prácticamente ignorada por el gobierno de Laura Chinchilla…”, escribe Oscar Jara.

No olvidemos que Panamá, es parte de América Latina, la porción del planeta con más presencia forestal, con mayor diversidad biológica y mayor humedad. Pero es fácil encontrar las huellas visibles del deterioro ambiental, y la pobreza por todas partes, así, en este subcontinente sufrimos una de las mayores tasas de deforestación del mundo, casi 6 millones de hectáreas anuales (80 mil hectáreas en Panamá.)   Estos y otros elementos nos demuestran el agotamiento de un estilo de crecimiento, que se ha mostrado ecológicamente depredador, economicamente excluyente, socialmente perverso y políticamente injusto.

Es cosa de vida o muerte. Tenemos que construir una estrategia de desarrollo que sea territorialmente descentralizada, económicamente incluyente, socialmente equitativa, políticamente participativa y ambientalmente sana, donde las personas sean sujetos de todo el proceso. ¿Aprenderemos?

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<>Artículo publicado el  1  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Está resucitando

La opinión del  Sociólogo, escritor y educador…

Raúl Leis R. 

raulleisr@hotmail.com

Vengo de El Salvador, de un encuentro de educadores latinoamericanos que se inició visitando la tumba de Monseñor Oscar Romero, a los 30 años de su asesinato. Es imposible permanecer impasibles o indiferentes frente a la fuerza de su testimonio, de su vida y de sus palabras que impregnan a su país, y tienen mucha vigencia en la problemática que vivimos en nuestro país.

Así, frente a un crecimiento económico que no reduce desigualdades ni alcanza a ser desarrollo integral, Monseñor reclama: “Yo denuncio sobre todo la absolutización de la riqueza. Ese es el gran mal de El Salvador: la riqueza, la propiedad privada como un absoluto intocable y ¡ay del que toque ese alambre de alta tensión, se quema!    No es justo que unos pocos tengan todo y lo absoluticen de manera que nadie lo pueda tocar, y la mayoría marginada se está muriendo de hambre… ¿De qué sirven hermosas carreteras y aeropuertos, hermosos edificios de grandes pisos, si no están más que amasados con sangre de pobres que no los van a disfrutar?… No nos cansemos de denunciar la idolatría de la riqueza, que hace consistir la verdadera grandeza del hombre en tener, y olvida que la verdadera grandeza es ser. No vale el hombre por lo que tiene, sino por lo que es.

En relación a la violación e irrespeto a los derechos humanos, a la libertad de expresión, explicita que la denuncia es fundamental, tal como lo demostró en los días del atentado contra la planta de transmisión de la radio emisora católica YSAX, en febrero de 1980 un mes antes de su asesinato: “Con ese atentado se pretende querer callar a la voz profética y pastoral de la arquidiócesis precisamente porque está tratando de ser voz de los que no tienen voz, porque ha estado denunciando la sistemática violación de los derechos humanos, porque ha estado tratando de decir la verdad, defender la justicia y difundir el mensaje cristiano, que desde la época de Jesús escandalizó a los poderosos de su tiempo y, como ahora también, sólo fue escuchado y aceptado por los pobres y los sencillos.”

Ante esto la iglesia, los cristianos y yo diría todas las personas de buena voluntad no pueden permanecer pasivos o ganados por el miedo: “La Iglesia no puede callar ante esas injusticias del orden económico, del orden político, del orden social. Si callara, la Iglesia sería cómplice con el que se margina y duerme un conformismo enfermizo, pecaminoso, o con el que se aprovecha de ese adormecimiento del pueblo para abusar y acaparar económicamente, políticamente, y marginar una inmensa mayoría del pueblo. Esta es la voz de la Iglesia hermanos… ¡Qué hermoso será el día en que una sociedad nueva, en vez de almacenar y guardar egoístamente, se reparte, se comparta y se divida, y se alegren todos, porque todos nos sentimos hijos del mismo Dios!”

Escribe Pedro Casaldáliga que “Y muchas veces dijo, profetizando un tiempo nuevo, “si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”. Y, con todas las ambigüedades de la historia en proceso, nuestro San Romero está resucitando en El Salvador, en Nuestra América, en el Mundo.” Así es.

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<>Artículo publicado el  24  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/leis-r-raul/

Cero intolerancia

La opinión del Sociólogo,  Escritor y Educador…

Raúl Leis R. –

raulleisr@hotmail.com

Claro que nuestro país ha avanzado en tolerancia, si se compara con la época colonial, cuando los negros e indígenas, sirvientes y esclavos eran expulsados del intramuros de la ciudad de Panamá cada atardecer hacia el extramuros. Pero un informe de derechos humanos de abril de 2010 muestra que a pesar de que los grupos minoritarios se han integrado a la sociedad, todavía se observan prejuicios con respecto a los nuevos inmigrantes, los negros, los indígenas y los homosexuales. Es injustificable, que en pleno siglo XXI todavía se presenten prejuicios, que conducen a la intolerancia y hasta la discriminación contra los grupos mencionados. A pesar que las Constituciones y leyes nacionales inspiradas en la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, aseguraron institucionalmente la tolerancia, transformando el precepto moral a norma jurídica, como aspecto fundamental de los derechos humanos, la intolerancia aún empapa las costumbres y comportamientos sociales.

El origen de la intolerancia radica en varios factores que van desde el fanatismo, el racismo, los fundamentalismos religiosos y políticos, el autoritarismo, y también la ignorancia. En el fondo subyace una concepción excluyente de los demás, que niega la inclusión y desprecia y castiga la diversidad. Es expresión de una sociedad panameña, que no es solo desigual económicamente, sino también en las relaciones sociales y culturales.

La tolerancia se sostiene sobre dos pilares: uno, que ninguna persona posee la razón y verdad absolutas. Dos, reconocer y hacer valer el respeto mutuo que se deriva de la creencia en la igualdad fundamental de todos los seres humanos.

Es fundamental comprometernos a respetar la opinión ajena, especialmente si es diferente a la nuestra, a entender que el conflicto es enriquecedor cuando su solución se tramita democráticamente, y que todos los puntos de vista expresan formas diversas de mirar y apreciar una situación.

Para ello juega un papel fundamental, la educación para todos y todas y a lo largo de la vida; los medios de comunicación, las iglesias, ONG y sociedad civil, la cultura y el arte, los partidos y líderes políticos que deben orientar, educar y dar el ejemplo de la tolerancia.

Nuestro principal reto es la construcción pluralista de la tolerancia que enfatice no en la exclusión, sino en la inclusión del mayor número de iniciativas y puntos de vista necesarios para el crecimiento de una sociedad democrática, en la cual la tolerancia, como conjunto de principios de la convivencia civil aporte a conformar una ciudadanía plena e integral. Mejor lo expresa Pablo Neruda: “Conversar con todo el mundo. No temer el contagio de los adversos. Ningún conflicto es un túnel cerrado y la luz del entendimiento puede entrar por los dos extremos.”

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<>Artículo publicado el  17  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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