Lo que tenemos que conservar

La opinión de…..

Lorenzo Concepción B.

Ecología, del griego Oikos (casa) y Logos (tratado); es el tratado sobre la “casa”, el habitad en que se desarrolla nuestra vida.

El término “ecología” fue acuñado en 1866 por el biólogo alemán Ernst Haeckel (1834-1919).  En la definición de Haeckel, ecología “es el estudio de la interdependencia y de la interacción entre todos los organismos vivos (animales y plantas) y su medio ambiente (seres inorgánicos)”.

El concepto de ecología pasó más allá de los seres vivos. Representa la relación, la interacción y el diálogo que todos los seres (vivos y no vivos) guardan entre sí. La ecología no abarca sólo la naturaleza (ecología natural, sino la cultura y la sociedad ecología humana, social, económica, política etc.), es decir, implica una conciencia ética y moral de la persona. Hay un enlace existente entre los seres naturales y subraya la interdependencia con respecto al hombre.

Tenemos que tener actitud ecológica con visión holística, es decir; el esfuerzo de interpelar el todo en las partes y las partes en el todo. En efecto, no es cuestión aislada nuestra existencia y el medio en que nos movemos. Las raíces de las crisis ecológicas son culturales y consisten en el sentido que el hombre de la civilización industrial ha dado a su relación con la naturaleza y con los demás hombres, así como en su comprensión de felicidad.

El hombre ya no se ve a sí mismo como parte de la naturaleza sino más bien como una fuerza externa destinada a conquistarla y destruirla.

Ante el desastre ecológico que vivimos, va dando como resultado una cultura ecológica que lentamente va teniendo benevolencia para con la naturaleza, cierto es, que no tenemos que esperar que sucedan tales cosas para darnos cuenta del problema.

Cualquier agresión a la tierra significa también una bofetada a la generación venidera. Tenemos que conservar lo que tenemos.

<>

Este artículo se publicó el  16  de junio de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Héctor, el sacerdote de Santa Fe

La opinión del Estudiante Universitario…..

Lorenzo Concepción B.

Al conmemorarse un año más de la desaparición del Padre Héctor Gallego el 9 de junio de 2010, es oportuno recordar su amor y fidelidad por el ministerio sacerdotal. Como Jesucristo Buen Pastor dio la vida, él también la entregó por sus hermanos campesinos, los pobres de Santa Fe.   El sacerdote que supo encarnar el Evangelio en su corazón.   De la Palabra, de donde se inspiraba para servir y no ser servido, llega a trabajar con sus hermanos de Santa Fe.

Héctor Gallego el sacerdote que supo luchar con el arma de la Verdad. Arma que es capaz de debilitar el pensamiento de los hombres frente a sus intereses. La reflexión de la Palabra en cada reunión con las comunidades, y la Eucaristía como culmen en el trabajo del cristiano, hace de este Pastor, aquel hombre que se siente movido por el Espíritu a actuar a favor de los que no cuentan, mediante la predicación y el testimonio de vida. “El tratar de hacer de su existencia un ejemplo de lo que predicaba, y el querer siempre practicar primero en si mismo lo que decía, lo hace un hombre excepcional entre los hombres.”

El profeta que ante la miseria anuncia; ante la injusticia denuncia y ante el mal ataca, logra descubrir el porqué de las cosas. Ante el campesino de Santa Fe, el indio de las montañas, siente la necesidad de hacer despertar del sueño en el que están sumidos. Sus derechos, su libertad, pero sobre todo su dignidad de hijos de Dios, logra tener repercusión en la vida de muchos hermanos gracias al testimonio de vida, y su entrega innegable. Recorrió, como aquel maestro, “de un lugar a otro” por la atención espiritual, por la interiorización y predicación del Evangelio.

Aquella experiencia vivida por Héctor hace de su parroquia, una comunidad de comunidades a ejemplo de las primigenias, “acudían diariamente al templo con perseverancia y con un mismo espíritu. Partían el pan en las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón.” Hch 2,46.

Fue la imagen de hombre débil que describe su biografía, pero de profundo y fuerte amor al sacerdocio de Cristo. El Señor se ha servido de los humildes para confundir a los grandes.

Su comunión con el Obispo hace de él, una figura de verdadera comunión eclesial. El hombre que vive una interiorización profunda del misterio de Dios que es capaz de darse a los demás, sin importarle su propia vida. Es el verdadero amor, aquel que se da sin ninguna condición de raza, pueblo, lengua, religión, etc.

Su iluminación profunda de la realidad guiada a la luz del Evangelio, hace surgir un compromiso: aceptar la realidad o seguir viviendo en ella. Su razón y su fe lo hace capaz de trascender y leer los signos de los tiempos. Aquel que penetró en la memoria del pueblo panameño, en el campesino de Santa Fe, “penetró en el santuario una vez para siempre no con sangre de machos cabríos ni de novillos, sino con su propia sangre, consiguiendo una libertad definitiva”, igual que su Maestro a favor de sus hermanos. Hch 9,12.

Transcurrido 39 años de la desaparición del P. Héctor Gallego, que viva en nuestra memoria por siempre, su trabajo a favor del campesino y del hombre oprimido.

“Si desaparezco no me busquen, sigan la lucha”. Héctor está vivo.

<>

Este artículo se publicó el  9  de junio de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Un rubro que el pueblo pelea

La opinión del Estudiante para Sacerdote…..

.

Lorenzo Concepción B.

La voz del pueblo es la voz de Dios, “vox populi, vox dei”. La usamos para referirnos de que hay situaciones o mejor dicho intereses que corresponden al clamor del pueblo, y no de unos cuantos.

La sociedad se ha mostrado siempre reacia en el tema de la exploración y explotación minera, de igual forma al negocio de los recursos hídricos entre otros.

En esa búsqueda de aceptación, el empresario hará todo lo posible por conquistar la opinión pública, favoreciendo una gama de propuestas que ayuden al desarrollo y progreso de las comunidades donde se desarrollará dicho proyecto. Se han dado cuenta que el negocio no solo es con el Estado, sino también con las comunidades, y ahora tendrán que escuchar a otros sectores interesados, unos más abiertos que otros.

Escuché una propuesta de un empresario, hace muchos años en el distrito de Las Palmas en la provincia de Veraguas, y casi que me convence por sus argumentaciones favorables.

El asunto puede estar mal interpretado respecto a las minerías por lo vivido en áreas que ya han sido explotadas, desde luego queda el sinsabor para los trabajadores como para los lugareños, que en su momento esperaban lo mejor o al menos lo prometido, si es que prometieron. También está la situación de alerta mundial ante el cambio climático, donde diversas organizaciones han elevado su voz por la conservación del ecosistema.

Otros quieren conservar lo que la madre tierra nos ha regalado, ya que los primeros conquistadores se llevaron lo que pudieron en su momento, “lo que quedó, no va para ningún lado”, es decir, el resabio de una memoria histórica, que no permite conquistar una propuesta que se vende al público hoy.

Están los que llevados de los que otros dicen, apuestan por el no, y los que se venden por unas cuantas moneditas.

Como fuere el caso, lo cierto es que necesitamos que el gobierno sea consciente que la población detesta este tipo de negocio, que los lugareños no sienten confianza en las promesas.

Se trata de un diálogo, de una garantía por parte del Estado, empresa, comunidad y entes fiscalizadores, donde no existan las componendas a favor de unos y daños hacia otros. Lo que si tenemos claro es que este es un rubro que el pueblo pelea. “Caveat emptor”. Cuídese del comprador.

<>

Este artículo se publicó el  7  de junio de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Movilidad humana

La opinión del estudiante universitario de la USMA…..

Lorenzo Concepción B.

Debido a muchos factores en diversas partes del mundo, incluso en nuestro país, cada vez es más notoria la movilidad humana hacia otras partes. Recientemente hemos escuchado el caso de la Ley Arizona. Estas situaciones plantean estrategias que ayuden a resolver de manera digna la vida de tantos hombres y mujeres que por una u otra causa, emigran buscando mejores días.

Pero no tenemos que salir de nuestras fronteras para darnos cuenta que también en nuestro país, tenemos que educar a nuestros compatriotas sobre la capacidad que cada uno tiene y que puestos en práctica, son un factor decisivo en el desarrollo y progreso de nuestras comunidades y por ende del país.

Por una parte está la movilidad debido a la escasez de plazas que generen empleos en los campos, en ella encontramos a mucho (as) jóvenes del campo que viajan a la ciudad capital o las cabeceras de las provincias en busca de trabajos en construcciones, almacenes entre otros y las jóvenes como amas de casa por lo general. También nos encontramos con la movilidad estudiantil, ésta tiene su causa en las pocas opciones que a nivel de estudios universitarios encontramos en los distritos.

Y en un tercer momento podríamos enmarcar la misma mentalidad que prevalece en nuestra cultura, que para generar economía es viabilidad solo para algunos.

La movilidad humana, es un desafío que tenemos que asumir, y educar a nuestra población a nivel interno del país.   Educar a nuestros jóvenes, una vez que lleguen a ser profesionales mantener el deseo de hacer desarrollo y progreso de las comunidades. De este modo se evita el empobrecimiento, no sólo económico, sino también de costumbres autóctonas. Lo triste muchas veces es la emigración total de la gente, olvidando sus raíces.

<>

Este artículo se publicó el  30  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Escuela de Derechos Humanos

La opinión de…..

cccc

Lorenzo Concepción B.

He acogido con alegría dos pronunciamientos que se han dado durante las recientes emisiones noticiosas.

Por una parte está la creación de la Escuela de Derechos Humanos, por parte de la Defensoría del Pueblo y por otra, el reforzamiento de los valores cívicos y éticos en las escuelas y así fortalecer a la sociedad panameña, por el Ministerio de Educación.

En realidad no es nada nuevo en cuanto que siempre ha estado como algo inherente a la persona; sus valores, creencias, ética, derechos y deberes para con el prójimo y para consigo mismo.

La ocasión es propicia para unirnos más bien a fortalecer algo que ya tenemos o conocemos. Ambas hoy día en letargo social.

La primera como educación para la promoción y la defensa de las garantías fundamentales, conocimiento a todos los servidores públicos para el ejercicio de sus funciones, y la otra como antídoto a las graves situaciones que hoy vivimos.

Ahora bien, la promoción y la educación no deben ser excluyentes en cuanto “escuela”, sino que es un deber de todo ciudadano, al mismo tiempo velar para que se cumplan en todo momento.

Fortalecer valores cívicos, morales y éticos debe ser prioridad de todos los educadores que, garantes de una educación, son los responsables en ese mundo académico, de forjar mentes brillantes con un alto sentido de sensibilidad social.

Apostemos por una cultura ética, y por servidores públicos que ejerzan con valor y honestidad su profesión.

<>

Este artículo se publicó el  21  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La conquista del Atlántico veragüense

La opinión de…..


ccc

Concepción B, Lorenzo

A 15.4 kilómetros, al Norte de Santa Fe, nos encontramos con paisajes encantadores, su fauna y flora se convierten en un elemento atrayente para los visitantes.   El Norte de Santa Fe, lugar propicio para pasar un fin de semana en un ambiente distinto.   Para muchos turistas es la ocasión para relucir sus mejores cámaras para captar el mejor recuerdo. El Norte de Santa Fe, como comúnmente se le conoce, es un área turística, con montañas que aun conservan animales en vías de extinción.

Los caudalosos ríos, con sus imponentes “corrientes”, aguardan las mejores aguas cristalinas, y protegen muchas especies tales como: el exquisito “boca chica”, el mejor pescado del área. Ya desde Santa Fe, encuentras un ambiente acogedor, el cual es signo de bienvenida a todos los panameños y extranjeros que visitan el área. Pasar la cordillera central, es el mejor regalo que puedes dar a tus pulmones respirando aire puro, trayendo a nuestras memorias, los recuerdos de infancia al contemplar la naturaleza.

Después de recorrer una hora y media, llegas a la comunidad de Guabal, ilustre por sus mejores sombreros confeccionados con la famosa “palma de hilar”, lo que caracteriza a esta pujante comunidad, unido a uno de los mejores rincones acuáticos, para pasar la era veranera, en el sector de Playita.

Y si te gusta la aventura, llegarás a Alto Ortiga, cuna de la vida religiosa, con su imponente Torre de la capilla de San Antonio y sede del Centro Misionero Beata Madre Laura Montoya. A unos cuarenta minutos encuentras la comunidad de Río Grande, famosa por su enorme piedra en el centro del río, propicio para la apuesta del mejor escalón, ¿quién es el primero en subirla?

Ahora bien, si deseas viajar a disfrutar de las mejores playas, tendrás que pasar por Río Luis, allí encontrarás jóvenes disponibles para el traslado de turistas al mejor precio por vía acuática, hasta llegar a Calovébora.

De este modo habrás recorrido no solamente 15.4 Km., sino 55 kilómetros para la conquista, merecedor de un pergamino al mejor aventurero. El Norte de Santa Fe, les espera con la sencillez de su gente, con la esperanza de sus niños y con el porvenir del esfuerzo de todos sus habitantes. Podrás ser uno más, en darte la oportunidad de conquistar el atlántico veragüense. Te esperamos.

<>

Este artículo se publicó el  20  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.