Decreto contra la pesca y la libre competencia

La opinión del Biólogo y Ex Subdirector de Recursos Marinos…

GUSTAVO JUSTINES
gajustines@cwpanama.net

La sorpresa y el repudio generalizado de todos los componentes del sector pesquero del país en contra del Decreto Ejecutivo No. 486 de 28 de diciembre de 2010, es una reacción natural de quienes ven afectados sus intereses y modus vivendi, sin que medie razón alguna, más que el querer imponer criterios muy particulares.

La promulgación del mencionado decreto, no solamente se hizo de manera inconsulta, como ha sido corroborado por las numerosas cartas de grupos nacionales ligados al sector, sino que carece de sustento técnico. No existe evidencia de sobreexplotación de los recursos en cuestión y yo añadiría que ni siquiera hemos alcanzado el punto de máximo aprovechamiento sostenible a largo plazo en las pesquerías de atún y dorado.

Esto quiere decir, que los beneficios sociales y económicos derivados de esta actividad pudieran ser mayores. Nos tomó mucho tiempo y un esfuerzo conjunto con administraciones pesqueras anteriores, para que se diera el desarrollo de una pesquería local de atún con palangre y esta resultara en el cambio de embarcaciones camaroneras (un recurso sobreexplotado) a la pesca de palangre, especialmente de atún fresco grado suchi. La presencia de esta flota panameña en la periferia del Golfo de Panamá, también ha servido de ojo previsor que ha ayudado a desalentar las incursiones de barcos pesqueros extranjeros, acostumbrados a robarnos nuestros recursos.

Trabajos recientes del Dr. Ángel Vega, de la Universidad de Panamá, (2009) y del Dr. Héctor Guzmán, investigador del Instituto Smithsonian (2010), concluyen de manera muy preliminar que la pesquería de dorado no presenta signos de sobreexplotación. La pesquería de atún aleta amarilla se encuentra saludable y las restricciones que impone la CIAT, se basan en restringir la pesca con redes de cerco, que ejercen un esfuerzo mayor sobre peces pequeños asociados a objetos flotantes.

El Estado esgrimió el tema de los peces de pico como otra razón para tratar de justificar la emisión del decreto, aduciendo que la flota de palangre nacional mata estas especies, además de tortugas y delfines, de manera indiscriminada. Otro argumento sin sustento, ya que Panamá fue el primer país de la región que prohibió la comercialización de los peces de pico hace 14 años y utiliza los anzuelos circulares desde hace 15 años, mucho antes de que la World Wildlife Fund (WWF) y la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) establecieran hace 5 años un programa regional para el cambio de anzuelos tipo ‘J’ por anzuelos circulares. Estos permiten liberar con vida un alto porcentaje de los peces de pico y tortugas capturados incidentalmente. El palangre como arte de pesca no captura delfines.

Sobre este tema la Comisión Internacional que regula las pesquerías en el Pacífico Centro Occidental (WCPOC), en su más reciente informe de situación de los recursos, concluye que ninguna de las especies de peces de pico se encuentra sobre-explotada. Esta información deja sin sustento el argumento de que la flota nacional está acabando con los peces de pico, cuando el impacto de la pesca nacional de palangre representa solamente el 0.001% del esfuerzo pesquero de superficie en el pacífico oriental y menos de la mitad de ese porcentaje en todo el pacífico tropical que constituye el hábitat de estas especies altamente migratorias.

El tercer y más reciente argumento utilizado por la administración pesquera para tratar de justificar el nefasto Decreto Ejecutivo 486, es el de ‘viene el cuco’, refiriéndose a un programa bianual de rendición de informes y acciones que solicita el Departamento de Estado de los Estados Unidos, basado en reportes del Servicio Nacional de Pesquerías Marinas (NMFS), sobre el desempeño de los barcos pesqueros de bandera panameña de servicio internacional que pescan en aguas internacionales, aguas de otros estados o aguas reguladas por organizaciones internacionales o regionales (fuera de las aguas jurisdiccionales de Panamá). Esto es parte del compromiso internacional en el marco de las Naciones Unidas sobre pesca responsable para erradicar y desalentar la pesca Ilegal, no regulada, no reglamentada que ocurre en altamar.

La administración pesquera no tiene argumentos válidos para mantener vigente este decreto. Violó todos los pasos administrativos para su emisión incluyendo a su máximo organismo de decisión, la Junta Directiva. Aferrarse a este exabrupto jurídico y técnico no tiene explicación alguna. Llamamos a un diálogo constructivo entre todas las partes, deponiendo intereses y evitando pescar en tiempo de aguaje.

 

Este artículo se publicó el 1 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: