¿A quién perteneces?

La opinión de la Psicóloga Especialista de la Conducta Humana…

 

GERALDINE  EMILIANI
geraldinemiliani@gmail.com

 

Te perteneces a ti mismo. Eres dueño de tu conciencia. Cada ser humano debe pensar por sí mismo y tomar sus decisiones según su criterio. ¿Por qué? Por qué ninguna persona sueña, ama, siente, inventa, imagina, idea, planea o razona por otra. Y, si esto es así, entonces es esclavo de aquel. No se puede negar que cada quien siente dentro de sí un ‘sentido de pertenencia’: a una familia, a una escuela, a una religión, a una nación y formamos parte de una etnia, una identidad nacional, de una forma de ser y de una cultura.

¿Por qué el sentido de pertenencia? Esto se debe, primero por seguridad. Cada individuo se debe sentir mejor y más seguro cuando forma parte de una comunidad. En segundo lugar, nos agrada ocupar una posición en un grupo porque somos aceptados y, porque nos interesa compartir pensamientos, actuaciones y opiniones con otros y ser reconocido por ello. En la medida que confíen en ti, más confianza tendrás en ti mismo. Al final desearás ser parte de una identidad social o nacional, lo cual ayudará a desarrollar el país donde perteneces.

Cuando los ciudadanos de una nación no poseen el sentido de pertenencia, la cohesión social es inexistente y la sociedad se autodestruye. Sin sentido de pertenencia pierdes tu seguridad individual y social y se encarna mentalmente en ti, la resignación. Cuando esto sucede, la persona vive conforme y se somete a la voluntad de alguien y renuncia a sus principios y derechos y se caracteriza por la docilidad, rendición y sumisión. En pocas palabras, te conviertes en un parásito.

Por eso, es fundamental que sepas distinguir cuándo algo se puede cambiar y cuándo no. Es obvio que no debes resignarte a vivir sin progresar. Tu destino o futuro será superior si trabajas y te esfuerzas para lograrlo. Lo contrario sería aceptar que nada cambia, y que vives condenado a que las cosas permanezcan como están. En este caso, la resignación te llevaría a existir bajo una frustración permanente, no buscar alternativas, cancelar o mantener muy bajo el nivel de tus aspiraciones, sentirte impotente ante todo, subestimarte, ser pesimista, y convivir con una desesperanza aprendida.

El ser humano tiene la capacidad de resignarse y recuperarse por los daños causados por la naturaleza y hasta por experimentar desgracias personales. Pero, cuando se trata de tus valores fundamentales nunca debes resignarte porque a las finales es muy difícil que te recuperes. Jamás debes renunciar a que se te quite el derecho a la vida, a la libertad, a mejorar, a ser feliz y a vivir en paz. La historia nos enseña que cuando un pueblo renuncia a su identidad pierde fuerza, cohesión y fácilmente lo dominan o manipulan otros poderes externos, políticos, económicos, y comandados por una persona y sus serviles. En cambio pueblos con identidad fuerte como Japón, Israel, Alemania, Palestina, resisten lo que sea. Sin embargo, es importante el sentido de pertenencia, sin caer en el racismo y nacionalismo fanático.

Por tanto, cuando hablamos de derechos humanos y de los valores intrínsecos de la humanidad, la palabra resignación no cabe, no tiene validez.   Entonces es el momento de resistir y de tener el valor para cambiar lo que tengamos que reformar o cambiar, cueste lo que cueste.

Mi país debe haber recibido la herencia cultural que sea otro el que piense y actué por nosotros. Y, este es un comportamiento muy negativo, porque si ese otro es un líder y progresó porque se acercó al poder político y se enriqueció escandalosamente y no le pasó nada, sino más bien se le premió con posiciones más elevadas; y, si la forma de conseguir un empleo no fue porque era el mejor, sino porque era partidario de una tendencia o partido político; y, si hacerse rico no depende de aportes tecnológicos y científicos o de ejecutar buenos trabajos sino de cuánto se pagará de comisión a quien otorga los contratos; y, si los ascensos en los escalafones laborales no tienen nada que ver con la preparación académica o profesional sino del amontazgo con el superior jerárquico; y, si el ascenso policial no se supedita a ser de los ‘primeros de promoción’; esto conlleva a una pereza mental ciudadana y, nunca se aprenderá que la única forma de ‘salir de abajo’ es estudiando y trabajando con ahínco para lograr el bienestar de la familia y de toda la sociedad.

Si no hacemos nada y nos abstenemos de pensar y de actuar, la situación no resuelta la decidirán otros por nosotros. Lo peor que se puede hacer es no hacer nada.

<>

Este artículo se publicó el  2  de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

El silencio de los inocentes II

La opinión del Escritor…

MANUEL ORESTES NIETO
manuelorestes@gmail.com

 

Con el título de la Bitácora de Ebrahim Asvat del 20 de enero –precisamente el día en que se vio forzado a dejar la presidencia de La Estrella y El Siglo– escribo también abochornado de vivir estos tiempos sombríos en un país cada vez más contagiado de perversidad.   Ya son cinco jóvenes panameños muertos después de ser calcinados dentro de su celda. Sus custodios y policías los dejaban morir achicharrados y hervidos por dentro. Sus jefes jerárquicos enmudecieron y ellos, que tanto hablan de sus logros, se quedaron sin lengua.

Ante las escenas dantescas de este crimen cruel, ni el Jefe de la Policía, ni el Ministro Mulino que sólo sabe rugir, ni la Ministra Méndez, de voz inaudible, se dieron por aludidos, apenas balbuceos y trabalenguas para justificar lo injustificable.    Como si nadie hubiese muerto, han seguido tranquilamente el guión diseñado para, en efecto, intentar estirar la farsa del cambio.   La realidad es inversa: voltear un país urgido por salir de la pobreza, necesitado de educación y salud y convertirlo, no en un idílico paraíso, sino en un Panamá arrodillado, sometido y, como máximo record histórico –como les gusta jactarse– inscribirlo como propiedad privada.

Aunque los hechos ocurrieron bajo esta administración, olímpicamente se lavaron las manos y a estos muertos parece que no se les hará justicia.   Recordemos la destitución forzosa de Ana Matilde Gómez y las salvajadas de su siniestro sucesor Bonnisi, los magistrados incondicionales y las intromisiones consecutivas e incontables desde el Ejecutivo. La justicia ya violentada, además se esfumó, se la fumaron y brilla por su ausencia.

Es como aplicar a los menores la pena de muerte y montar luego una investigación difusa, para olvidar.   Lo que hacen son simulaciones, se ponen las máscaras y ejercen la mentira pública ante una sociedad al borde del precipicio.

Veremos si lograrán pasar la página de este horrendo crimen con saña y toletazos, que todo el país vio con rabia y en vivo por televisión, como han dejado en la nada a Changüinola y la indolencia que llevó a la muerte a Virgilio Castillo y Antonio Smith, que dejó decenas de ciegos y lisiados por perdigonazos.

Humo, soberbia y, en efecto, locura.   El eslogan de la campaña es la única verdad que han dicho, que están poseídos por una espeluznante locura. Hay que matizar.   Locura que se infecta así misma todos los días.    Desprecio y vanidad extremas; y como siempre, la oportuna justificación democrática: …ustedes nos eligieron para mandar, es decir, para hacer y deshacer desenfrenados; ¿no se acuerdan del cheque del 3 de mayo del 2009 que firmaron con los votos?

Pues bien, ahora le toca el pueblo… pero aguantársela completa… sin agua, sin seguridad, con basura, ineptitud y cinismo desde el poder… y que viva Panamá, con Shamah a las cabeza del carnaval y con el ministro Papadimitriu, el que mueve los hilos del poder y tiene capacidad de ventrílocuo y cancerbero a la vez; en fin,   ¡Yo el Supremo, mi trono y mis súbditos, en este país mío por los próximos cien años!.    Ese es el sueño de opio y la sopa borracha que alimentan vanidades y soberbias, aunque huela a sangre quemada y le echen tierra a lo que le hicieron a indígenas acribillados.

Adelante hay un becerro de oro macizo que han decidido capturar a toda costa para comérselo en un festín y que el pueblo se quede sin oportunidades de salir de la pobreza.    Ahora es manipulación a toda manivela.   Y de ñapa, hay que tragar esa cosa espantosa que se llama a sí mismo el búfalo sexual,   la degradación asquerosa en persona, el lambón hoy CD y mañana marciano, y al penoso alcalde y sus fantasías pueriles y lamentables porque sus errores letales pueden producir cualquier día de estos el colapso de la capital de nuestro país.

En el gobierno, persisten en el método fascista de que acallar volatiliza lo que no es conveniente que se difunda. Y han llevado al cadalso a la información libre. Asvat hizo lo posible; admirable, honesta y de sincera vergüenza ciudadana fue su Bitácora.

Sólo después de haber muerto el quinto joven el Presidente pone en vilo al mundo mediático, genera expectativa, viene, viene un anuncio importante y… que desilusión… lo siente mucho… Precisemos: en este doloroso asunto, nadie politiza nada, nadie divide ninguna sociedad. El país está estupefacto. Allí está ese día, por paradoja un 9 de enero, donde desataron un vil asesinato colectivo.    Y, por tanto, hay asesinos y, además, responsabilidades institucionales. No sólo los que actuaron físicamente. Como ya retumba en múltiples repudios a esta atrocidad: Esto no se puede quedar así.

 

Este artículo se publicó el 27 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,

Sala V: entre la validez y la eficacia

La opinión del Abogado…

ROBERTO RUÍZ DÍAZ
roberto_ruiz_diaz@yahoo.es

Ya es noticia vieja, aun cuando si hablamos de validez y eficacia todavía el fallo de la Corte Suprema, que declara la inconstitucionalidad de la derogatoria a la Ley que creó la Sala Quinta, no ha cumplido todos los trámites de rigor, para decir que el mismo tiene una validez formal y de ahí que entré la vigencia de la norma que había sido derogada.   Si bien una vez surtido aquellos requisitos de mero tramites, debemos sentarnos a ver que si bien la validez de la norma contenida en la Ley 32/99 vuelve a tener vigencia, se tiene que esperar que la misma entre en eficacia. ¿Como así? pues que la norma se ponga en práctica y sus efectos pueden ser exigidos. Tenemos antecedentes recientes, con la creación del Tribunal de Cuentas, donde la Norma tenía validez y se encontraba vigente, mas su eficacia no había sido exigida o puesta en marcha, toda vez que después de algún tiempo de su creación es cuando el Ejecutivo decidió proceder a nombrar a los Magistrados que compondrían este nuevo Tribunal. De ahí que para que la Sala Quinta tenga eficacia, debe el Órgano Ejecutivo proceder a realizar los nombramientos de rigor. Mientras esto no se dé, el Pleno de la Corte tiene la obligación de seguir conociendo de las acciones de Amparo, los Habeas Corpus y el tema de Habeas data, figura esta que nace en forma posterior a la creación de la Sala Quinta. Desde la discusión de la creación de la Sala Quinta he sido constante en mi planteamiento, requerimos un Tribunal Constitucional y desde el año 99 recomendaba el modelo español como manera de utilizarlo, solo que con una cantidad menor de Magistrados por cuestión presupuestaria. En si la reactivación de la Sala Quinta no limita y mucho menos amarra de manos al Órgano Ejecutivo, para que mediante reformas a la Constitución, se instale un Tribunal o Corte Constitucional, quien estaría encargado de revisar incluso la constitucionalidad o no de los fallos de las salas de la Corte Suprema actual.

Todo está en ver bien que mas beneficia a la Justicia, que por veces es cuestionada, dándole vida nuevamente con la entrada en eficacia de la Sala Quinta, o simplemente dejar dicha Ley como muchas otras que hay, que son letra muerta y embarcarnos en un tema que nos permita estar a un nivel jurídico internacional más elevado, al contar con un Tribunal Constitucional digno de apreciarse. Que a su vez para ser parte del mismo, exigir que sus miembros tengan como mínimo 55 años de edad y con experiencia en el ejercicio del derecho de más de 25 años; creo que con esos obtenemos jueces más comprometidos con la justicia y el derecho, que con su futuro económico.

Si lo observamos fríamente, esto si seria parte de un cambio en materia de justicia, pues el Tribunal Constitucional, tendría a su vez las facultades de conocer los habeas corpus, habeas data, las advertencias y demandas de Inconstitucionalidad y ser el único interprete de la Constitución, cuando se prevea conflictos entre la aplicación de sus normas. Incluso ser una vía alterna al Órgano Legislativo, en materia de consultas populares y referéndum

Este artículo se publicó el 1 de febrero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Ministerio de la Presidencia y BHN – Promueven espacios de cultura y centros comunitarios para prevención de la violencia

Reproducción del  reportaje  publicado en Facebook , por …

JENNIE   GONZALEZ

Con la finalidad de crear espacios de cultura y centros comunitarios en la comunidad de El Chorrillo y Calidonia, para programas de prevención de la violencia,  el Ministerio de la Presidencia a través del Programa Nacional para la Prevención de la Violencia y Delincuencia Juvenil y el Banco Hipotecario Nacional (BHN), firmaron un convenio interinstitucional de uso y administración de dos locales para beneficio de la infancia y la juventud.


En la firma del documento, que se realizó en el Salón Paz de la Presidencia, participaron el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, y el gerente general del Banco Hipotecario Nacional, Rafael Guardia.

Este acuerdo responde a las políticas sociales del Estado, en el marco de la política del Ejecutivo para enfrentar la inseguridad, Plan Calles Seguras y el Plan Estratégico de Gobierno.

Los locales se encuentran ubicados en el Edificio La Magnolia, en la calle Higinio Durán, corregimiento de Calidonia y el otro ubicado en la Planta Baja del Edificio Patio Pinel, Torre 1, calle 19 oeste en el corregimiento de El Chorrillo.

“Nuestro país y nuestro gobierno, necesita que niños y jóvenes puedan expresarse desde estos espacios. Vamos a fomentar encuentros sanos y recreativos de nuestra juventud para transformar su entorno violento a favor de actividades que fomenten la tolerancia y una cultura de diálogo de paz”, manifestó Papadimitriu.

Por su parte, Guardia destacó que estos locales van encaminados a que se ejecuten programas de prevención de violencia y delincuencia juvenil para que niños, jóvenes y la comunidad puedan mejorar su calidad  de vida.

Los compromisos según el convenio serán: utilizar y administrar los espacios mencionados para la creación de centros de cultura que fomenten la capacidad reflexiva de la realidad de quienes participen de ellos y puedan expresar críticamente a través de diversas manifestaciones artísticas sus formas de plantearse  el mundo e intervenir en él, lo que favorece encuentros culturales, recreativos, lúdicos y que llevan a la tolerancia y a la paz.

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ !

<> Reproducido de reportaje publicado el  10 de febrero de 2011 a las 15:11 en Facebook por la autora, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Cárceles literalmente infernales

La opinión de…

Betty Brannan Jaén
LaprensaDC@aol.com

“… Nadie conoce realmente cómo es una nación hasta haber estado en una de sus cárceles”. Nelson Mandela, 1994.

Por más de 20 años he criticado que las cárceles panameñas son un “infierno”, pero jamás pensé que ese término pasaría de lo metafórico a lo literal. Lo ocurrido hace tres semanas en el Centro de Cumplimiento de Menores de Tocumen es escalofriante y vergonzoso, como también es criminal.   Tenemos que exigir completa responsabilidad penal por la inmolación sin piedad de esos muchachos –cinco de los cuales han muerto-. Dos chivos expiatorios no bastan, tratándose de una crueldad salvaje que obviamente se ha nutrido de mucha complicidad institucional.    También, creo, se ha nutrido de la impunidad.

Los lectores de cierta edad recordarán que en 1996 hubo una crisis parecida cuando una cámara de televisión captó a custodios que golpeaban duramente a reos desnudos en la cárcel Modelo. Se le formularon cargos a 10 custodios, que fueron enjuiciados en 1998 (sin haber estado presos mientras esperaban sus procesos). Su defensa fue que estaban “siguiendo órdenes”. ¿Qué pasó con ellos? ¿Fueron condenados? ¿Enviados a la prisión? ¿Hubo reformas genuinas?

Los hechos repugnantes de este mes sugieren que no, y la razón es que ningún gobierno post dictadura se ha preocupado por componer la crisis en las cárceles (que tiene 20 años de arrastre).    Siempre las medidas son huecas o cosméticas en vez de profundas.   Cuando se dio la golpiza de la cárcel Modelo, por ejemplo, la reacción oficial fue tumbar la cárcel, lo que me pareció absurdo.   Escribí esto: “La solución no es demoler la cárcel Modelo porque el hacinamiento en la cárcel Modelo es solo una parte de un problema mucho más grande, además de que las paredes de la cárcel Modelo no tienen la culpa de esta crisis.

Lo que hay que demoler no son paredes, sino actitudes retrógradas, procedimientos absurdos y un sistema de justicia penal que hace mucho tiempo dejó de funcionar”. (4 de agosto, 1996). No ayudó que en ese entonces tuviéramos a un fiscal (Rosendo Miranda) que había dicho que “los detenidos no tienen derechos constitucionales” y a un presidente (Ernesto Pérez Balladares) que había afirmado que “cada centavo que se gasta en mejorar las condiciones en las cárceles es un centavo menos que se gasta en programas de beneficio social”. Irónicamente, los gobiernos siguientes han utilizado la demolición de la cárcel Modelo como excusa por el hacinamiento en las cárceles.

El gobierno de Mireya Moscoso no atendió la crisis, mientras que Martín Torrijos tuvo una ministra de Gobierno (Olga Gólcher) que afirmó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que “el sistema penitenciario de Panamá es respetuoso de los derechos humanos de los privados de libertad”. Felizmente, eso provocó que una estudiante panameña de derecho en Harvard (María Luisa Romero) lanzara una investigación devastadora de las cárceles panameñas que fue presentada ante la CIDH y actualizada solo el mes pasado. (La Prensa, 12 de diciembre de 2010.) Ahora se han involucrado el Instituto de Criminología de la Universidad de Panamá y representantes de la sociedad civil, horrorizados por lo que encuentran al recorrer las cárceles.

En otras palabras, tras una crónica de crisis anunciada que lleva más de 20 años de estarse escribiendo, hemos vuelto al mismo punto crítico en el que estábamos hace 15 años (1996) tras la golpiza en la cárcel Modelo (solo que este último incidente fue mucho peor).   Sigue siendo cierto que la crisis se debe en buena medida a falta de recursos –lo cual de por sí confirma la falta de voluntad gubernamental en rectificar la situación— pero no dejemos que eso nos distraiga de algo aún más fundamental: criterios retrógrados y un sistema de justicia penal que consiste básicamente en tirar los reos al calabozo y botar la llave al mar.

Mientras no rectifiquemos eso, el “infierno” de esos calabozos seguirá siendo tanto literal como metafórico, para vergüenza nuestra.

<>
Este artículo se publicó el 30  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.