Los aires frescos de Davos, Suiza

Bitácora del Ex- Presidente del 28 de enero de 2011.

La opinión del Abogado, Empresario,  Docente Universitario y Ex Director de la Policía Nacional…

 

Ebrahim Asvat

El Presidente de la República partió para Davos, Suiza.   Un pequeño villorio de once mil habitantes reconocido por sus áreas para esquiar y el lugar de reunión del Foro Económico Mundial. Una organización que acerca a líderes gubernamentales,  líderes empresariales, académicos y otros líderes de la sociedad para diseñar la agenda global, regional e industrial para el mejoramiento de las condiciones mundiales.

Este foro no es un lugar para vender telas, pedir prestado o hacer negocios.   Las reuniones tienen como propósitos tocar temas de interés global que representan un reto para la comunidad de las naciones y donde convergen las ideas de diversos sectores de la sociedad.

A Davos no se va a promover la inversión ni a vender a Panamá como oferta de negocios.    Los líderes políticos van a exponer ideas que impacten en la vida y bienestar de los que habitan este planeta.

Dentro de este contexto al Presidente de la República lo invitaron a participar en cuatro mesas de discusión.    El primero relacionado con los negocios en el desarrollo.  El segundo, Una solución global al comercio ilícito.  El tercero, Latinoamérica confrontando el reto democrático y el cuarto,  Inversión en Infraestructura crítica, el camino a seguir.

De las cuatro mesas,  en la primera pareciera existir un aporte de nuestro Presidente que se lo escuché en otra ocasión y es el de aconsejar a los empresarios que entren a la política para llevar los éxitos de administración eficiente de los negocios  a la gestión pública.

En los otras tres mesas de discusión no detecto ningún aporte.   En la solución al comercio ilícito no creo que hayan experiencias innovadoras que aportar.  En el reto democrático espero que haya guardado silencio y en la inversión en infraestructura crítica solo la expansión al Canal de Panamá amerita alguna mención.

A principios del Siglo pasado,  Davos también fue muy famosa por ser un sanatorio de tuberculosos.   La famosa novela de Thomas Mann,  “ La montaña Mágica” se desarrolla en este pueblo suizo donde el clima en el invierno era considerado el apropiado para los enfermos pulmonares.   Hoy quizás el lugar apropiado para enviar a un dignatario para garantizarnos unos días de paz y tranquilidad.

Pero la pregunta de los cien mil pesos es si nuestros gobernantes aprenden algo o reciben alguna dosis de cordura, sapiencia, ejemplo que puedan aplicar a estas nobles tierras carente de políticos con materia gris disponible para gobernarnos.

Es una lástima que se gaste tanto dinero en estos viajes y a la vuelta regresen igual que como fueron.

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Artículo publicado el 27 de enero de 2010   alas 22:29  en su muro en Facebook  por el autor  a quien damos todo el crédito que le corresponde.
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