Frases Célebres entre Marx y Martinelli

Bitácora del Ex- Presidente,  del 31 de enero de 2011.

La opinión del Abogado, Empresario,  Docente Universitario y Ex Director de la Policía Nacional…

 

Ebrahim Asvat

 

“Panamá es el único país del mundo dirigido por un hombre de negocios y no por un político.”

Ricardo Martinelli    EuroNews  27-1-2011

 

“Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo”.

Groucho Marx

 

 

“El que dicta las políticas de gobierno hasta el 30 de junio de 2014, soy yo”.

 

Ricardo Martinelli  18 de enero 2011

 

“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

Groucho Marx

 

 

“En el mundo hay dos presidentes con pasaporte italiano, yo y Berlusconi”

Ricardo Martinelli  El Giornale  septiembre 2009

 

Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.

Groucho Marx

 

 

“Yo soy el primer presidente en ser hijo de inmigrantes. Hoy aquí me han recibido como el hijo de esta ciudad. Es una emoción muy fuerte. Cuando nació mi hijo pensé que era el día más feliz de mi vida. Pero hoy en día supera con creces”.

Ricardo Martinelli

Mascellaro.it.  sept 2009

 

“¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Que ha hecho la posteridad por mi?”

Groucho Marx

 

 

“Como panameño me siento muy honrado de apoyar siempre al Estado de Israel. Israel es el guardián de la capital del mundo que es Jerusalén

 

Ricardo Martinelli  2 de marzo 2010

 

“El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido”

Groucho Marx

 

 

“Este pueblo nos dio un claro mandato para traer un cambio a este gobierno, de arriba a abajo, y eso es lo que vamos a hacer.

La costumbre de que los políticos ponen sus intereses personales sobre los del pueblo, se terminó”.

Ricardo Martinelli  1 de julio 2009  toma de posesión.

 

“Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros”.

Groucho Marx

 

 

“Estamos orgullosos de nuestra historia y nuestra herencia; de nuestra libertad de expresión, nuestra libertad de pensamiento, y nuestra libertad de decidir el rumbo de la patria. Panamá tiene que mantenerse como un líder de libertad y justicia, no solo aquí en nuestra casa, sino en nuestra región y nuestro continente”.

Ricardo Martinelli   1 de julio 2009

 

 

“Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente”.

Groucho Marx

 

“Ahora le toca al Pueblo”

Ricardo Martinelli   en vallas a lo largo y ancho del país

 

“Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años”

Groucho Marx

 

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Artículo publicado el 30 de enero de 2010   alas 21:29  en su muro en Facebook  por el autor  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Los aires frescos de Davos, Suiza

Bitácora del Ex- Presidente del 28 de enero de 2011.

La opinión del Abogado, Empresario,  Docente Universitario y Ex Director de la Policía Nacional…

 

Ebrahim Asvat

El Presidente de la República partió para Davos, Suiza.   Un pequeño villorio de once mil habitantes reconocido por sus áreas para esquiar y el lugar de reunión del Foro Económico Mundial. Una organización que acerca a líderes gubernamentales,  líderes empresariales, académicos y otros líderes de la sociedad para diseñar la agenda global, regional e industrial para el mejoramiento de las condiciones mundiales.

Este foro no es un lugar para vender telas, pedir prestado o hacer negocios.   Las reuniones tienen como propósitos tocar temas de interés global que representan un reto para la comunidad de las naciones y donde convergen las ideas de diversos sectores de la sociedad.

A Davos no se va a promover la inversión ni a vender a Panamá como oferta de negocios.    Los líderes políticos van a exponer ideas que impacten en la vida y bienestar de los que habitan este planeta.

Dentro de este contexto al Presidente de la República lo invitaron a participar en cuatro mesas de discusión.    El primero relacionado con los negocios en el desarrollo.  El segundo, Una solución global al comercio ilícito.  El tercero, Latinoamérica confrontando el reto democrático y el cuarto,  Inversión en Infraestructura crítica, el camino a seguir.

De las cuatro mesas,  en la primera pareciera existir un aporte de nuestro Presidente que se lo escuché en otra ocasión y es el de aconsejar a los empresarios que entren a la política para llevar los éxitos de administración eficiente de los negocios  a la gestión pública.

En los otras tres mesas de discusión no detecto ningún aporte.   En la solución al comercio ilícito no creo que hayan experiencias innovadoras que aportar.  En el reto democrático espero que haya guardado silencio y en la inversión en infraestructura crítica solo la expansión al Canal de Panamá amerita alguna mención.

A principios del Siglo pasado,  Davos también fue muy famosa por ser un sanatorio de tuberculosos.   La famosa novela de Thomas Mann,  “ La montaña Mágica” se desarrolla en este pueblo suizo donde el clima en el invierno era considerado el apropiado para los enfermos pulmonares.   Hoy quizás el lugar apropiado para enviar a un dignatario para garantizarnos unos días de paz y tranquilidad.

Pero la pregunta de los cien mil pesos es si nuestros gobernantes aprenden algo o reciben alguna dosis de cordura, sapiencia, ejemplo que puedan aplicar a estas nobles tierras carente de políticos con materia gris disponible para gobernarnos.

Es una lástima que se gaste tanto dinero en estos viajes y a la vuelta regresen igual que como fueron.

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Artículo publicado el 27 de enero de 2010   alas 22:29  en su muro en Facebook  por el autor  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Civilismo y minería

La opinión de…

Carlos Guevara Mann

A fin de prevenir innecesarias convulsiones sociales y salvaguardar el interés nacional, es conveniente que los diputados que debaten la reforma al Código Minero consideren cuidadosamente los antecedentes históricos de la minería en Panamá. El caso de la pretendida explotación de la mina de cobre del Cerro Colorado es particularmente relevante.

Un estudio de factibilidad divulgado por la dictadura en los años 70 presentó al Cerro Colorado como el segundo mayor yacimiento cuprífero virgen del mundo y aseguró que su aprovechamiento rendiría beneficios netos de 140 millones de balboas a corto plazo. Además, adujo que 13 mil empleos serían generados por la explotación minera y los proyectos hidroeléctricos de La Fortuna, La Estrella y Los Valles.

Para operar la mina, en 1975 se fundó la Corporación de Desarrollo Minero de Cerro Colorado (Codemin). Panamá solicitó créditos por 406 millones de balboas –una suma alarmante, entonces y ahora– para poner en marcha el proyecto (La Estrella de Panamá, 1 de enero de 1978).

A medida que el régimen avanzaba en sus intenciones y el público consideraba los impactos financieros, ecológicos y sociales de la propuesta, crecían la preocupación y el malestar en la ciudadanía, sobre todo en la provincia de Chiriquí.   Por ejemplo, el 1 de febrero de 1979   La Estrella de Panamá aludió a las aprehensiones de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, expuestas por su presidente, César A. Tribaldos.

El 1 de marzo, en el mismo diario, varias organizaciones publicaron una carta abierta en la que señalaron su oposición a la explotación de la mina.

El 22 de abril, unos 2 mil manifestantes cerraron la vía Panamericana, en San Félix, para protestar contra los planes de la dictadura (TVN, 23 de abril de 1979).   Alrededor de esa fecha se constituyó el Comité Cívico de Defensa Integral de la Provincia de Chiriquí, el cual protestó por las violaciones constitucionales y las repercusiones ambientales que acarrearía la extracción de cobre.

Los catedráticos Alberto Quirós Guardia y Miguel Antonio Bernal hicieron grandes esfuerzos por concienciar a la ciudadanía acerca de los peligros de la minería. Tanto el Ing. Guillermo Quijano, dirigente de la oposición democrática, como el Partido Socialista de los Trabajadores, de orientación izquierdista, exigieron un plebiscito sobre la explotación de la mina.

El 26 de junio de 1979, el diario Ya! adujo que el régimen había concedido importantes contratos de Codemin, sin licitación, a un conocido publicista (muy influyente también durante el gobierno de Martín Torrijos). Se constituyó el “Comité Nacional por el no a Cerro Colorado”, presidido por el Dr. Carlos A. Morales, el cual se querelló contra Codemin y a la publicitaria beneficiada por la concesión irregular (Ya!, 28 de junio de 1979).

El Frente Nacional de Oposición (Freno) se pronunció el 9 de agosto contra el proyecto. En octubre, Ya! publicó una nota según la cual la propuesta carecía de viabilidad económica, de acuerdo con Eximbank, organismo financiero estatal de Estados Unidos (Ya!, 9 de agosto y 16 de octubre de 1979).

En agosto de 1981, el Arq. Edwin Fábrega, director del IRHE durante el régimen castrense, expresó su oposición al proyecto por la enorme cantidad de electricidad que utilizaría, equivalente a la totalidad del consumo nacional. Poco después, la dictadura decidió engavetar la propuesta, en vista de que el precio internacional del cobre no respaldaba la comercialización del mineral que se obtendría en el Cerro Colorado.

Aunque no extrajo un gramo de cobre, Codemin (y, en consecuencia, el Estado panameño) acumuló una enorme deuda. Cuando en 1984 el Dr. Arnulfo Arias enumeró los más grandes casos de corrupción de la dictadura, incluyó entre ellos a Codemin, junto con el frustrado segundo puente sobre el Canal (Van Dam) y el programa colectivo de viviendas de la Caja de Seguro Social (La Prensa, 1 de mayo de 1984).

Más adelante, una nota de prensa de la Alianza Democrática de Oposición –que aglutinó al Partido Panameñista, al Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (Molirena) y al Partido Demócrata Cristiano– describió el desempeño de la empresa estatal como “el robo del siglo”.

La historia de Codemin provee a los diputados importantes elementos cuyo estudio contribuye a prevenir errores y estremecimientos sociales. Por el bien del país, ¡examínenla con atención!

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Este artículo se publicó el 2 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Panamá no surgió por combustión expontánea

Bitácora del Ex- Presidente del 27 de enero de 2011.

La opinión del Abogado, Empresario,  Docente Universitario y Ex Director de la Policía Nacional…

Ebrahim Asvat

 

Y esto que hoy llamamos Panamá y que nos enorgullecemos por ser lo que es, no surgió por combustión espontánea.  En ella contribuyeron miles y miles de panameños a través de los años.

A diferente niveles han contribuido al bienestar común, llevando escolaridad,  salud,  caminos,  puentes,  sanidad,  empresas, agua, electrificación.

Todos estos esfuerzos con la finalidad de darle una forma a una región selvática.   Cada gran obra de bienestar general producto de la mentes de panameños que pensaron en el cómo, para luego,  ver el cuanto.

Cómo llevarle salud a todos los panameños.   Cómo integrar a todas las comunidades en un sistema de carreteras.   Cómo proveer a todos los panameños de agua potable.

Nuestros antepasados no vieron el problema del analfabetismo para decir:  “no perdamos el tiempo y el dinero en gente que no sabe leer y escribir”.    Tampoco en cuanto a la salud escatimaron esfuerzo por la distancia o la dificultad en llegar a los poblados.  Nadie dijo:  “Para allá no vamos porque está muy lejos y eso es perder dinero y tiempo.

Por  que será que hoy nuestra clase dirigente no puede pensar en cómo evitar que  nuestros adolescentes caigan en las manos de la delincuencia  y sobre esa interrogante crear programas y planes que lo eviten.

Porque cuando hablamos de la delincuencia juvenil lo primero que pensamos es en penas,   cárcel,   tratamiento como adultos,  severidad y muerte.

Frente a tantos tugurios y barrios marginales por qué será que nuestra clase dirigente no puede pensar en cómo garantizarle a  cada panameño la posibilidad de tener una casa digna.

Nuestros antepasados diseñaron las políticas publicas y pensaron en todos los panameños sin distingos.  Prepararon a los técnicos y profesionales para llevarlos a cabo.  Cuando hubo necesidad de contratar extranjeros lo hicieron.

Hoy, no hay políticas públicas sino reparto dinerario y sectorización.    Nos ofrecen Torres Financieras,  Ciudad Gubernamental,  Centro de Convenciones y  rellenos de mar para lujosos edificios, túneles y Metro en medio de escasez de agua potable, basura por doquier, tugurios rodeados de hermosos apartamentos,  desplome de las alcantarillas y la más amplia dispersión poblacional para una ciudad de millón y medio de habitantes.

Ya no hay tiempo para pensar,  menos para soñar en un Panamá de todos y para todos.

Debo creer que nuestros  líderes de antaño llevaban a Panamá en la sangre.  Los líderes de hoy llevan a Panamá en el bolsillo junto a la billetera.

Andamos por el camino equivocado y si no despertamos terminaremos en el precipicio.

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Artículo publicado el 26 de enero de 2010   alas 21:45  en su muro en Facebook  por el autor  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

 

Capacidad de respuesta

La opinión de…

 

Robin Rovira Cedeño

“Sé sincero contigo mismo y de ello se seguirá como la noche al día que no podrás ser falso con nadie”, dijo William Shakespeare.

No cabe duda alguna que en el caso de algunas situaciones desafortunadas o lamentables que han sucedido alguien o algunos tendrán que ser sinceros consigo mismos (sino todos).

Fue en un artículo de opinión anterior (La Prensa, 17 de junio de 2009) que mencioné: “No hay libertad absoluta sin responsabilidad. Hasta el punto que hayamos aprendido a ser responsables, hasta ese punto tenemos derecho a ser libres”.

El ser sinceros con nosotros mismos equivale a ser responsables. Por cierto la palabra “responsabilidad” proviene de una palabra latina que significa: “capacidad de respuesta”. Una persona responsable es una persona con capacidad de respuesta. A modo general, puedo decir que tenemos que aprender a ser responsables o aprender a tener capacidad de respuesta, como gobernados y gobernantes; como empleados y empleadores; como padres e hijos; como educadores y educandos. Porque nuestra falta de responsabilidad o capacidad de respuesta siempre terminará por afectar a otros.

Si el ser sinceros con nosotros mismos equivale a ser responsables, el ser responsables equivale a enviar mensajes claros. Es decir, a no enviar mensajes contradictorios. Según la psicología los mensajes contradictorios conducen a la esquizofrenia. Una sociedad que envíe mensajes contradictorios sería, entonces, una sociedad esquizofrénica.

A modo de ejemplo: ¿Cómo puede un educador enseñar a un estudiante en un aula de clases como parte de una clase de religión el mandamiento: “No fornicarás”, pero por otro lado, como parte de una clase de reproducción humana enseña a ese estudiante cómo usar un preservativo correctamente? (caso de la vida real)

¿Cómo entender a un medio de comunicación que condena la industria pornográfica, pero por otro lado alienta la pornografía sutil, publicitando mujeres prácticamente desnudas?

¿Cómo entender un gobierno que aliente la decencia, pero cuando abordo un transporte público tengo que escuchar música inmoral; o cuando camino por las vías públicas se evidencian las carátulas de CD con escenas de sexo oral a la luz del más tierno de los seres humanos como son los niños?

¿Cómo se puede incentivar a ponerle “tarjeta roja a la violencia”, pero por otro lado se promociona abiertamente la violencia? Digo abiertamente, porque se transmiten a horas muy tempranas programas que vulneran la sensibilidad. Y digo vulneran la sensibilidad, recordando lo dicho por el gran estadista norteamericano Thomas Jefferson: “Existe una aristocracia natural entre los hombres, basada en la virtud y el talento”.

Un hombre sin virtud ni talento es un hombre insensible. Y un hombre insensible es un hombre sin aquella “aristocracia natural” que le debe revestir o adornar como ser humano ¿O es que ya nos cansamos de ser humanos?

No extraña ver, entonces, como existe un culto hacia la violencia como acto de valor; hacia lo tosco, chabacano y vulgar. Hacia lo común y corriente; porque, los mensajes no están llegando claro a quienes tienen que llegar.

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Este artículo se publicó el 2 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El chicharrón del palangre

La opinión de…

 

Aramís Averza Colamarco

La verdad es que no quería meterme en semejante problema, pero cuando uno lee o ve aseveraciones “parcialmente ciertas”, no puede ni debe quedarse callado, a sabiendas de que esto puede ocasionar problemas. Para empezar, todo, o la mayoría de las cosas que hemos hecho los humanos que metemos en el mar, causan molestias, disturbios y problemas a alguno de los componentes de la fauna y flora marina.

Con respecto a la pesca, la que sea, como sea, es un arte extractivo, se basa en extraer del ambiente diferentes componentes de la flora y/o fauna marina. Extracción significa sacar sin devolver; en otras palabras, todos los tipos de pesca afectan negativamente al ambiente marino y sus componentes, no se salva ninguno.   Esa fue la razón por la cual la ARAP no lleva el término pesca, ya que este término es mal visto por muchas entidades financieras internacionales, que prefieren apoyar la maricultura sobre la pesca, o sea, la producción sobre la extracción.

Dentro de la industria pesquera existen intereses e interesados, y créanme que ninguno es pariente de “Alicia” ni de la madre Teresa de Calcuta. Cada uno busca sus intereses particulares (que es lo normal), dependiendo del gobernante de turno. Y si puedo arrancarles las escamas a mis adversarios, cuando me toque estar cerca de la papa, ni duden de que lo voy a tratar de hacer. Esa ha sido la historia que yo he podido observar en mis 35 años ligados indirectamente a esta industria.

Esclarecido el panorama, ahora nos toca como académicos de las ciencias marinas escribir ciertas recomendaciones. Independientemente del efecto de los palangres, la forma en que se impuso la ley simplemente fue inconsulta y mal llevada.   Se dejó en la calle, literalmente, a miles (efecto dominó) de panameños que no tienen nada que ver con las peleas existentes entre industriales y que simplemente no tienen vela en ese entierro.

Estos miles de panameños contaban con un trabajo honrado que les permitía poner algo en el plato que ponían sobre su mesa; desde hace más de 30 días ese plato está vacío. “El hambre nunca dice adiós sino hasta luego”, según leí en un restaurante, y eso es verdad; cómo estarán esas familias, sus hijos; esto no tiene justificación alguna.

No olvidemos que la escuela comienza en menos de 30 días, ¿como podrán hacer frente esas familias a dichos gastos si no hay trabajo, o es que sus hijos no tienen derecho a laeducación? Seamos conscientes, permitamos que los barcos puedan zarpar a faenar, mientras, establezcamos una comisión con 30 días de plazo máximo, que se encargue de examinar (tamaño de la línea, número y tipo de anzuelos, carnada, especies captura, etc.) y adecuar la reglamentación existente, para que transcurrido ese tiempo, en común consenso, se pueda continuar con una actividad que garantice el pan a sus trabajadores y el menor daño posible a nuestro entorno marino.

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Este artículo se publicó el 1 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Panamá, un nación con una historia hermosa

Bitácora del Ex- Presidente del 26 de enero de 2011.

La opinión del Abogado, Empresario,  Docente Universitario y Ex Director de la Policía Nacional…

 

EBRAHIM  ASVAT

Panamá como nación tiene una hermosa historia y es  una lástima que sean pocos los panameños que la conozcan.  Estoy casi seguro que el desconocimiento de su historia es lo que distancia al panameño de su responsabilidad cívica.

Todos estamos obligados a dejar un mejor Panamá del que encontramos.  Nuestros actos, nuestros sacrificios,  nuestro trabajo,  nuestros triunfos a diferentes niveles deben marcar en última instancia un factor de mejoramiento de toda esa organización y conglomerado que constituye lo que denominamos Panamá.

Desde el nacimiento de un hijo,  la instrucción escolar,  el puesto de trabajo, la actividad profesional o empresarial,  la adquisición de una casa para construir un hogar, la vida comunitaria, la vida pública , la solidaridad humana.  Todos estos pequeños eventos son relevantes y marcan hitos, cada uno en su dimensión en la vida de un país.

Cuando se fundó la República de Panamá en el año 1903 y luego de dar sus primeros pasos, el analfabetismo alcanzaba al 85% de la población.    A alguien se le ocurrió la idea de que lo que le correspondía al país era lograr que cada uno de sus habitantes aprendiera a leer y escribir.  De esa idea central, se trajeron maestros y profesores extranjeros,  se crearon los primeros centros de formación e instrucción de enseñanza primaria y secundaria.   Se invirtió en escuelas a lo largo y ancho del territorio nacional.   Nuestras maestras y profesores se movilizaron y dedicaron sus vidas a llevar escolaridad.  ¡ Cuanta inversión a largo plazo!  Esos maestros y profesores invirtieron (y siguen invirtiendo) sus vidas por otros a salarios bajos porque su mística y empeño no se mide  en dinero sino en otro tipo de satisfacción psicológica que  no tiene precio y genera admiración, respeto y estima.    Cuantos  conocemos la experiencia de maestros y profesores que tienen historias que contar de los alumnos que pasaron por su clases.  Historias  de sacrificios, empeño, desvelos, alegrías, triunfos y tristezas.

Hoy el analfabetismo está casi por desaparecer y cada vez más, los menores de 12 años entran en un centro de instrucción escolar.  ¿ Que calidad de panameños son estos que dedican sus vidas a un propósito nacional con poca remuneración y reconocimiento público?

Nadie que ha vivido y crecido en este país puede desconocer la influencia de maestros y profesores que les ha marcado sus vidas.  Lo hicieron por otros.  No les importó quienes eran.  Lo hacían sin tenerlo en mente, por un país, por eso que llamamos Panamá y que lo llevan muy adentro.

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Artículo publicado el 25 de enero de 2010 a las 21:00   en su muro en Facebook  por el autor  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

La minería y el agua

La opinión de…

 

María de los Ángeles Castillo

Desde hace un mes el tema de la minería metálica me embarga y me quita el sueño. Mientras que las reformas al Código Minero estuvieron en la mente de los que nos gobiernan desde hace meses, este tema ha sido una preocupación permanente de los ambientalistas y de las comunidades que habitan en los alrededores de estos yacimientos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación nos señala en su documento extractivo de nuestra primera Estrategia Nacional del Ambiente de Panamá que “el progresivo proceso de transformación de los bosques en los últimos 30 años, el cual se ha desarrollado al margen de la consideración a la capacidad potencial de los suelos, está planteando un escenario distinto al que debería experimentar el país, en el marco del mejor uso social, ecológico y económico de la tierra”.

Este instrumento de trabajo y de política ambiental sigue indicando: “Este proceso no manifiesta un cambio de estrategia en las actividades productivas, sino que, por el contrario, experimenta una significativa desvalorización de la riqueza natural del país mediante la eliminación del bosque para substituirlo por una condición de inercia y destrucción, en contradicción con el principio del mejor beneficio alternativo”.

La innegable riqueza de nuestra biodiversidad no es valorada. Pareciera que se desconoce el patrimonio biótico, paisajístico, cultural y del agua de nuestro país. Esto nos lleva a desconocer su valor, por lo que su conservación está lejos y la pérdida, cerca.

Los suelos tropicales son extremadamente vulnerables, luego de la pérdida de la cobertura vegetal y del suelo rico en nutrientes quedan superficies que se pierden por las grandes y frecuentes precipitaciones o a merced de sequías y los vientos. Los bosques son el sostén y los grandes administradores del agua.

La erosión, que la entendemos como el transporte de material por un medio dinámico, como el agua o el viento, es uno de los efectos más importantes de la pérdida de vegetación. El transporte de sólidos por las escorrentías tiene como destino final los cuerpos de agua, sean ríos, lagos o mares.

Las consecuencias de sobra las conocemos: deterioro de las aguas por turbiedad y arrastre de todo tipo de residuos y desechos; pérdida de la biota acuática, ya que los mencionados contaminantes interfieren en los sistemas respiratorios de animales y plantas; el deterioro de grandes e importantes ecosistemas, como el coralino y los estuarios, que como es sabido, son los grandes criaderos y propulsores de vida marina y la protección de las costas.

Entonces, la conservación y el aprovechamiento razonable de nuestras riquezas es el pilar para construir un Panamá custodio y administrador de su patrimonio natural y cultural para la humanidad y las generaciones futuras. Ni todo el cobre, ni el oro, ni la plata del mundo podrán recuperar nuestra biodiversidad. Si priorizamos la vía económica de la gran explotación transnacional minera metálica, perderemos el agua, nuestro principal recurso económico.

Ofertemos a la Humanidad un Panamá verde, con orgullo, del lado de los que luchamos por un planeta que busca la sustentabilidad, ofrezcamos a nuestro pueblo lo mejor: suelos verdes sin residuos tóxicos, cuerpos de agua con galerías de bosques y sin descargas de aguas residuales, preservemos nuestro principal recurso, el agua. Estoy segura de que todos deseamos ver a nuestra gente saludable y rodeada de sus fantásticos parajes con recursos manejados y aprovechados en pro de Panamá.

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Este artículo se publicó el 1 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Otra imposición antidemocrática

La opinión de…

Olmedo Beluche

En lo que constituye un nuevo ataque al derecho a la participación de los sectores populares de Panamá, y la confirmación de que estamos ante un régimen oligárquico y plutocrático, el Tribunal Electoral ha decidido quitar al Partido Alternativa Popular su reconocimiento como “partido en formación”. La base “legal” para esta decisión son las condiciones antidemocráticas del Código Electoral que exige 63 mil 500 firmas para inscribir un partido político.

En base a un Código Electoral redactado bajo la dictadura militar, emparchado bajo la “democracia”, para crear un régimen controlado por un puñado minúsculo de partidos y políticos, el Tribunal Electoral ha cerrado las puertas al primer partido popular y de izquierdas que intenta participar de los procesos electorales desde 1984, con los mismos criterios antidemocráticos con que, en 2009, le cerraron la puerta a la libre postulación presidencial del Prof. Juan Jované.

Pero, al igual que con Jované logramos el reconocimiento del pueblo panameño y de la Corte Suprema de Justicia para la legitimidad de la libre postulación presidencial, el PAP no cejará en su lucha por obtener el reconocimiento electoral, porque es un legítimo derecho democrático que los sectores populares tengamos nuestros partidos y podamos participar en las elecciones.

El actual sistema de partidos y la cantidad exagerada de adherentes es una farsa basada en la corrupción, la compra de las firmas y en el clientelismo político que obliga a los funcionarios públicos a inscribirse en el partido de gobierno de turno, so pena de ser despedidos.   Esa es una verdad de a puño que todo el mundo sabe, incluidos los magistrados del Tribunal Electoral. Esa farsa debe acabarse con una verdadera reforma electoral democrática que llegará tarde o temprano.

Esa farsa es reforzada por toda clase de obstáculos artificiales que se ponen a los partidos en formación que no pertenecen a la oligarquía. Por ello instamos al conjunto del movimiento social y sindical a poner en su agenda de lucha conquistar un régimen político verdaderamente democrático.

Los más de 5 mil adherentes que logramos de ciudadanos conscientes que apoyan este partido con un proyecto de cambios profundos para el país nos animan a seguir adelante. Con esas firmas ya seríamos un partido con reconocimiento electoral en la mayor parte de América Latina y el mundo.

A nuestra militancia y simpatizantes les decimos: no hemos sido ilegalizados, porque la Constitución garantiza el derecho de libre asociación y organización, lo único que han hecho es impedir que participemos en los procesos electorales. El Partido Alternativa Popular existe y sigue luchando y no depende del Tribunal Electoral.

Exhortamos a la militancia y simpatizantes a fortalecer nuestras estructuras, sin ceder sus firmas a ningún otro partido, porque es nuestra decisión participar del proceso electoral de 2014 por dos vías: volviendo a inscribir nuestras siglas (PAP) y apoyando la libre postulación presidencial del Prof. Juan Jované.

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Este artículo se publicó el 2 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Los guardianes de desechos

La opinión de…

 

Paco Gómez Nadal

En el juego de la exclusión hay niveles. El autodenominado Primer Mundo excluye al denominado Tercer Mundo; en el Tercer Mundo latinoamericano se excluye a pobres, negros e indígenas; en la periferia de esta exclusión se instalan centros de reclusión para excluir a los pobres, negros e indígenas a los que una sociedad autodenominada democrática ha denominado antisociales; dentro de estos “vertederos humanos” los más fuertes excluyen a los más débiles… La cadena continúa un poco más, pero ya casi. Las cárceles son el fin de la vergüenza, el último muro entre lo que somos y lo que no queremos reconocer; son la frontera entre la humanidad y la deshumanización.

Explica Zygmunt Bauman en Vidas desperdiciadas que la modernidad capitalista genera “residuos humanos” y que la superpoblación del planeta nos ha dejado sin “vertederos naturales” donde quitarlos de la vista.   En nuestras sociedades, donde la basura es un problema permanente, hemos convertido en “basura humana” a una parte de la sociedad y su gestión es más difícil que la de Cerro Patacón.

La mayoría de la sociedad se queda tranquila al considerarse “no basura” y clasifica a la “basura humana” como “reciclable” (elegantemente conocido como “resocializable”) o como “no reciclable”. Pero, al igual que la mayoría no recicla papel o botellas por falta de fe en el sistema (o en la Alcaldía), tampoco confía en una posible resocialización de los humanos que considera “dañados”.

Si, tal y como se desprende de los testimonios de muchos ciudadanos, los jóvenes delincuentes no son “reciclables”, lo único que nos queda es aislarlos en vertederos seguros, lejos de la vista del resto de los ciudadanos de bien y sin que se hable mucho de ello.    Mulino, ese pobre humano vaciado de humanidad, tenía razón en estos días cuando decía –sin tacto político- que nadie quiere un basurero en su barriada, refiriéndose así al problema de ubicar predios para nuevas cárceles.

Una vez aislados se buscan guardianes, custodios, y se contrata a un par de psicólogas para mantener la apariencia de una sociedad moderna y bondadosa, creyente de la resocialización (o reciclaje). Pero esos custodios y esos expertos al entrar a las filas del Instituto de Estudios Interdisciplinarios se convierten a su vez en “residuos”, se manchan de la miseria humana y del olvido.   ¿A quién le importa el respeto de las condiciones laborales del personal penitenciario?    ¿Quién se preocupa de capacitarlos o de ayudarlos psicológicamente? ¿Para qué mejorar las instalaciones del basurero si nadie va a mirar hacia allá?

Entre muchos de estos funcionarios y los familiares pobres de los pobres reclusos se genera una cierta empatía, ya que son los únicos que se relacionan con los condenados al olvido y a la deshumanización.   Son los únicos que pagarían porque dentro de los penales la vida fuera de otra forma o, al menos, pagarían porque fuera vida. Hay funcionarios deshumanizados, contagiados por un ambiente ausente de todo lo que identificamos como humano. Pero los hay entregados, comprometidos y silenciados, avergonzados, ignorados, machacados por unos superiores que viajan en carro de lujo y que toman el té con la buena sociedad a la que comparten pequeños secretos del mundo de los vertederos.

A esta sociedad le importa poco lo que pase allá, en ese submundo que visité esta semana y cuyo olor todavía no me he podido sacar del alma.    A pocos nos importa la vida o la muerte de los “residuos humanos”. Por eso, ante la imposibilidad de decir nada más, les regalo un poema que, me temo, nos retrata de arriba abajo.  Me avergüenzo de ser humano, me avergüenzo de formar parte de esta humanidad si somos capaces de tratar al otro de esta manera y de justificarlo.

“Aquí no grita nadie. Desde hace mucho tiempo

esta ciudad es un caimán amaestrado,

un volcán sometido, sin rescoldos.

Es la paz, que ha colmado finalmente

-creedlo- todo el mundo.

 

Los mendigos meditan al cabo de la calle

y dan gracias a Dios por tanta buena suerte;

con las aguas benditas se deslavan los hombres

de color fastidioso -¿no sabría,

señor, tararear el blues de los rendidos?-

 

De los jardines públicos emanan los perfumes

de las adormideras, y el vientre de los perros

aprendió a ser puntual.

 

Aquí no grita nadie,

ni hacia Roma -¿qué Roma?-

ni hacia ninguna parte.

 

Sería impertinencia

turbar tanto esplendor con palabras de aristas

sin pulir, sería extemporáneo, sin duda, y delincuente.

 

Es hora –convengamos- de invocar las palabras

esféricas –albricias, consumación, futuro-

palabras de sirope dulcemente escandidas

en himnos polifónicos, es hora

de ser por fin poetas alegres

o no serlo.

Todo está bien, gozad, gozad, benditos,

del fragor de esta paz

la paz de los pazguatos”. Javier Velaza

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Este artículo se publicó el 1 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Las diferentes categorías de panameños

Bitácora del Ex- Presidente del 25 de enero de 2011.

La opinión del Abogado, Empresario,  Docente Universitario y Ex Director de la Policía Nacional…

Ebrahim Asvat

He estado escuchando muchas voces con un alto grado de pesimismo sobre la situación política que estamos confrontando.   ¿ Por qué no reaccionamos frente a las acciones políticas o las situaciones fácticas que nos inquietan?

Le he dado vueltas a este tema y un poco más después de leer un comentario del Profesor  Pedro Prados.

Creo que nos toca analizar la calidad de eso que llamamos ¨panameño¨   que en mi opinión existen en tres categorías.   El panameño indiferente.     Aquel que busca lo suyo y cree que el país es responsabilidad de otros especialmente de la clase política.   Es el que  parte de salida señalando que no es político como si eso lo eleva en la calidad de sus argumentaciones.   Cada día son más los panameños indiferentes.   Viven para ellos y piensan que el país tal y cual es , no es de su incumbencia.  Siempre hay alguien que debe resolver las cosas más nunca él.    La indiferencia es quizás una cualidad que se acentúa por los retos de la posmodernidad,  el afán por atender sus propias necesidades,   el desprecio a la estructura de gobierno por considerarla imperfecta o la pereza por participar en la vida pública a cualquier nivel.

La segunda categoría del “panameño” corresponde a los que aman al país por los negocios que pueden hacer en ella.    Panamá es la plataforma para ofrecer todo tipo de bienes y servicios. Un lugar ideal para hacer negocios, una oportunidad de negocios o un medio para enriquecerse lícita o ilícitamente.

Panamá, para esta categoría de panameños está en función del dinero.   Cualquier actividad pública o privada la cuantifican por las ganancias o ingresos que le producen y el país es bueno o malo en función de éstos.  En esta categoría entran la casi mayoría de los empresarios,  los políticos sin valores y los empresarios convertidos en políticos.   Por eso, no es inusual que salgan a decir que Panamá esta abierta para hacer negocios.

La tercera y última categoría de panameños la componen aquéllos que llevan el país en la sangre y más que un negocio es una multiplicidad de cosas, eventos, experiencias y sacrificios que la hacen tal y cual es hoy.

Son aquellos que llevan en sus hombros la historia nacional y conocen como hemos llegado a donde hoy estamos y cual ha sido la contribución de las pasadas generaciones al bienestar común.

Son los que  asumen su responsabilidad sin que nadie se los pida u ordene a dejar un Panamá mejor a como lo recibieron.   Aquí se encuentran las maestras, los profesores, los médicos, las enfermeras,  los obreros, los agricultores,  los ingenieros y todo aquel que ha contribuido que este pedazo selvático de la tierra sea el Panamá que hoy conocemos.

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Artículo publicado el 24 de enero de 2010   alas 21:50  en su muro en Facebook  por el autor  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Diputados: turismo, no minería

La opinión de…

Brooke Alfaro

Las estadísticas demuestran que el turismo es muchísimo mejor negocio para el país que la minería metálica: deja más dinero, más empleo, más salud y es sostenible en el tiempo.

Según los datos de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), en el 2009 el turismo generó 34 mil empleos directos y 95 mil indirectos y dejó $1600 millones en divisas. En el 2010 entraron 1.7 millón de turistas, un incremento de 10.3% sobre el año anterior.

Según sus propias cifras, las minas de Petaquilla Gold, Minera Panamá (MP) y Cerro Colorado* juntas generarán 4 mil 670 empleos directos y 9 milindirectos. (*sin datos, se calculó con cifras iguales a MP). En cuanto a divisas, Petaquilla Gold producirá 45 mil onzas de oro al año, que al precio del oro actual representa cerca de $60 millones, de los cuales a Panamá le toca el 8%, es decir $4.8 millones. Minera Panamá producirá 200 mil toneladas de cobre al año, que al precio actual del cobre representa $1,800 millones y con las reformas, al país le tocará el 4%, es decir 72 millones; los otros $1,728 millones se los lleva la multinacional.

Usemos el Canal de Panamá para entender esto del 4% de regalías: es como si de los $1,000 millones que genera el Canal al año, a los panameños le tocaran 40 millones y a las multinacionales $960 millones. Otra consideración importante es el resultado de un exhaustivo análisis ecomómico del proyecto Petaquilla Gold hecho por The Nature Conservancy en el 2009. La organización internacional usó solo 2 de los 24 impactos negativos en el EIA y con ello mostraron que el negocio sería “una pérdida neta para Panamá como país, debido a costos ambientales”. Se trata de una pérdida de $52.8 millones.

Es evidente que el turismo es mejor negocio, pero si dejamos proliferar las minas para “crear empleos”, vamos a acabar con la materia prima que sostiene nuestro turismo: la naturaleza. Solo Petaquilla Gold abarca terrenos del tamaño de ciudades y afecta tres ríos que permanecen con sedimentación. Laboratorios independientes han encontrado en estos ríos “trazos de plomo y arsénico que son evidencias de contaminación”. Los tres ríos perderán toda su vida y se impactarán negativamente millas de costa. Todo esto en el Corredor Biológico Mesoamericano que prometimos cuidar. Es por algo que las Naciones Unidas (ONU) ha clasificado la minería como la industria más contaminante del planeta.

Y en nuestro clima, la minería metálica con tóxicos es una bomba de tiempo. Mientras nuestros ministros garantizaban que sería responsable y segura, caían las fuertes lluvias de agosto y el país se alarmó al ver las tinas de relave en su “máxima capacidad”. La alarma provocó la acción de la ANAM que encontró “una concentración de cianuro mucho mayor que lo permitido”.   Cada esquina del país sufrió sorpresivas y catastróficas inundaciones y derrumbes,   el Canal cerró por primera vez en la historia, la capital sin agua; nadie se lo esperaba, pero si algo es cierto es que las lluvias seguirán y probablemente más intensas.

Si nuestro gobierno le pusiera el hombro al turismo como lo está haciendo con la minería, redoblaríamos nuestros ingresos. Como ejemplo está Costa Rica, que no tiene nuestros famosos sitios históricos designados Patrimonio de la Humanidad, nuestras interesantes y coloridas etnias, el Canal, metrópolis modernas, centro bancario, zona lible, hub aéreo, etc., pero genera casi el doble de turistas. República Dominicana, con la mitad de tamaño de Panamá, recibe casi tres veces más turistas.

Pero es que este frenesí por la minería tiene en abandono nuestros más valiosos recursos turísticos.   El Casco Antiguo, sucio, desgastado y sin ley, está a punto de perder su estatus de Patrimonio de la Humanidad;   Taboga, tan fácil de hacer brillar, es una vergüenza;    turistas en importantes hoteles con máscaras de gas por el humo tóxico de los vertederos;   el río Chiriquí Viejo, famoso mundialmente por su rafting, condenado por hidroeléctricas; San Lorenzo olvidado, etc.

La ONU afirma que el turismo ecológico y de excursionistas es el de más rápido crecimiento: 30% al año. Pero la ATP concentra el grueso de su publicidad en convenciones para la ciudad. No hay inversión en el interior, ni incentivos para suplir el déficit de hoteles de esas áreas.

Unos meses atrás, un muy alto funcionario del Pronat me dijo que si le dejaran titular las tierras “acabaría con el desempleo en todo el país”.    Pienso que exageraba, pero ciertamente este hecho tiene al turismo estancado: el 70% del país está sin título y la inversión no vendrá hasta que los den.

Aprendamos de Costa Rica, que apuesta al turismo con su lema “No Artificial Ingredients”, y con una atinada moratoria nacional a la minería metálica.

Lonely Planet acaba de incluir a Panamá entre los 10 mejores destinos en el mundo; lo tenemos todo para impulsar nuestro turismo. Con solo ponernos a la par de Costa Rica, ganaríamos más de lo que podrían generar varias docenas de minas.

Señores diputados: enfóquense en el turismo y mantengamos nuestro pequeño país sano sin minería metálica. No se vendan a las multinacionales.

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Este artículo se publicó el 1 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.