Verdades que no se deben tapar

La opinión de la Jurista y Ex Diputada de la República…

 

MIREYA LASSO
mireyalasso@yahoo.com

La falta de agua potable en calidad y cantidad suficiente, que nos ha agobiado en las últimas semanas, es doblemente grave porque no sólo se trata de solucionarla a corto plazo, sino también de tomar medidas para que el episodio no se repita, al menos con igual severidad. Se necesita que las verdaderas causas del mal sean reconocidas y se informen con transparencia a la opinión pública, aceptando todas sus consecuencias. No es hora de maquillar hechos ni esquivar responsabilidades porque lo que está en riesgo –hoy y mañana– es nuestra salud.

No soy remotamente conocedora de los detalles técnicos involucrados en la potabilización del agua. Mi experiencia, como la de muchos, se había limitado a beberla del grifo –cuando el agua del Chagres era la mejor del mundo– y recientemente, a comprarla embotellada, necesidad que jamás hubiéramos soñado hace pocos años.  Pero las noticias nos traen ahora varios términos técnicos que pocos entendemos: sulfato de aluminio, floculante, polímero catiónico y aniónico, nefelométricas, etcétera. Por eso quise consultar a personas razonablemente conocedoras del tema y mi conclusión es que hay interrogantes que deben ser contestadas porque el IDAAN puede perjudicar nuestra salud y además nos cobra el servicio.

El proceso de potabilización es bastante sencillo de comprender. El agua ‘cruda’ que se obtiene de cualquier fuente natural puede traer dos clases de ingredientes que deben ‘limpiarse:’ por un lado, la suciedad como lodo, basura, vegetación degradada, heces, animales muertos y otros; y por otro lado, bacterias que pueden causar enfermedades y daños a la salud.   En el proceso inicial se utilizan sedimentadores que precipitan esa suciedad al fondo de las tinas, dejando en la superficie un líquido más limpio pero todavía impotable; luego se procede a añadir dosis adecuadas de químicos que eliminan las bacterias. El agua así purificada no se bombea directamente a las tuberías de distribución sino a tanques gigantes de almacenamiento, como el de Tinajitas, para distribuirla con mayor eficiencia.

Entiendo que todas nuestras plantas potabilizadoras han sido construidas por empresas privadas de vasta experiencia. Sin embargo, la capacidad de producción –medida en millones de galones diarios– y la capacidad de tratamiento –determinada por el nivel máximo manejable de suciedad del agua cruda— son fijadas por el Estado, tomando en cuenta la cantidad actual y potencial de población beneficiada y el nivel histórico de suciedad del agua cruda.

Consecuentemente las siguientes interrogantes, entre otras, deben ser respondidas por las autoridades correspondientes:

(1) ¿Se ha utilizado regularmente el polímero sedimentador adecuado para ‘limpiar’ el agua en la primera etapa del proceso?

(2) ¿Por qué no se aumentó la cantidad de sedimentadores apropiados ni se extendió el tiempo de sedimentación para eliminar el exceso de lodo del agua cruda?

(3) ¿Quién decidió en un momento determinado suspender abruptamente la operación de la planta, en lugar de permitir más tiempo para el proceso de sedimentación?

(4) ¿Se limpiaban todos los filtros con la regularidad requerida?

(5) ¿Cómo se pudieron dañar los dosificadores de químicos?

(6) ¿Por qué no había dosificadores de repuesto y hubo que pedirlos a la ACP y a Costa Rica y por qué luego hubo que traer más unidades desde Miami en el avión presidencial?

(7) ¿Se mantenía un inventario adecuado de las más importantes piezas de repuesto necesarias para evitar la interrupción de operaciones, como dosificadores y repuestos de las bombas de agua?

(8) ¿Comprendían los jefes lo importante que es el mantenimiento de una planta potabilizadora y todos sus componentes, y le daban mantenimiento periódico a la planta de Chilibre?

(9) ¿Por qué el agua, al final de la línea de distribución no ha sido todavía potable? ¿Por suciedad acumulada en las tuberías y en el tanque de almacenamiento?

No osaría contestar ninguna de estas y otras preguntas pero exijo a las autoridades del IDAAN responderlas sin escurrir el bulto y sin culpar a terceros o a las fuerzas de la naturaleza. Por nuestra salud y porque pagamos el agua, tenemos derecho a exigir.

 

Este artículo se publicó el 26 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autor,a  todo el crédito que les corresponde.
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Minería: costos, beneficios y consecuencias

La opinión de la Economista y Educadora…

 

LIZABETA S. DE RODRÍGUEZ
diostesalvepanama@yahoo.com

Sectores de la población, en diversos puntos de la geografía nacional, manifiestan honda preocupación por el impulso que la actual administración gubernamental presta al desarrollo de la actividad minera en nuestro país. Experiencias vividas, como la de Petaquilla Gold, en septiembre de 2010, donde los moradores del área denunciaron la muerte de peces y otras especies acuáticas debido a la contaminación de las aguas por desbordamiento de químicos (cianuro) de las tinas de lixiviación, evidencia los riesgos a que se expone la vida humana.

Organizaciones ambientalistas, indígenas y campesinas, entre otras, han realizado protestas, en procura de hacer reflexionar al gobierno, sobre los impactos negativos que la explotación minera causa a los asentamientos poblacionales y al medio ambiente.

El gobierno argumenta que el impulso de la actividad minera aportará grandes beneficios económicos a nivel nacional que se reflejarán en oferta de mano de obra y mayor generación de ingresos, por pago de tributos y localmente la prestación de servicios y comercios se verá robustecida.

Según informaciones suministradas por el Ministerio de Comercio e Industrias, existen en Panamá más de 200 iniciativas de extracción minera, entre ellas cobre, oro y plata. Se conoce el interés de consorcios nacionales y transnacionales por incursionar en la búsqueda de petróleo. Investigaciones realizadas por The Nature Conservancy, revelan que más del 44% del territorio nacional se encuentra en gestión para el otorgamiento de concesiones mineras.

Entre las concesiones mineras próximas a explotarse se encuentran: Cerro Quema (Tonosí, Los Santos), para la extracción de oro y plata; así como la intensión de otorgar permiso de extracción para los grandes depósitos de cobre, localizados en Cerro Colorado, comarca Ngöbe-Buglé, en la provincia de Chiriquí.

No es la primera vez que se intenta explotar la mina de Cerro Colorado. En la década del 70 el gobierno de Omar Torrijos intentó abrir paso a la extracción minera de esta área.   La iniciativa se frustró debido a la resistencia de la población Chiricana, quien veía en peligro la biodiversidad de su entorno. A la creciente resistencia y protestas, se suma la Conferencia Episcopal Panameña.   Es inminente el peligro que se cierne sobre la calidad de vida y el deterioro del ecosistema de las áreas donde exista explotación minera. Mientras el interés gubernamental es promover la industria de la minería.

La Comisión de Comercio de la Asamblea Nacional informó que iniciará discusiones para reformar el Código de Recursos Minerales. Es imprescindible poner en una balanza los costos / beneficios y consecuencias a corto, mediano y largo plazo que la actividad minera traerá a nuestro país. Debemos tener conciencia de que de nada nos sirve ese crecimiento económico, si es pan para hoy y hambre para mañana.

De darse las reformas al Código de Minería, deben ser profundas y objetivas, de cara al pueblo, es innegociable la protección de nuestras cuencas hidrográficas, áreas protegidas y reservas forestales.   Se pudiera estar jugando con la salud y los medios de vida.

 

Este artículo se publicó el 26 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

Desarrollo sostenible

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

 

MODESTO A. TUÑÓN F.
modestun@yahoo.es

La comunidad de Las Canoas en las montañas de la provincia de Herrera, vive la transformación en sus tareas productivas, en la forma de ser de sus pobladores y hasta en la idea que cada uno de ellos se hace de la vida rural cotidiana.   El agricultor Santiago Gómez, de ese poblado, ha cambiado los patrones de conducta de esta vecindad. Desde hace algunos años, inició el proceso de reciclar toda la basura orgánica de las casas, separa el material biodegradable, que mezcla con tierra en unas tinas y allí deja estos componentes que se convierten en materia prima de abono.

Los hombres en este lugar, irrigan el suelo para enriquecerlo y extraer sus legumbres, granos y frutas.   Desde hace algunos años, en este pueblito no arden los herbazales, ni se utilizan agroquímicos y los resultados son satisfactorios para todos por la calidad que presentan, sobre todo por el ejercicio productivo que aquí se promueve.

Las laderas del espinazo montañoso que rodea a Las Canoas, presenta un panorama de gran vistosidad porque en ese preciso lugar, no se encuentra un empobrecimiento y existe la garantía de que la superficie de estos terrenos generará los alimentos para las generaciones futuras al no verse empobrecida por esas prácticas tradicionales ni la saturación con abonos.

Esta podría ser la síntesis del desarrollo sostenible, que implica generar una actividad económica, que tenga en cuenta una relación con el ambiente y el patrimonio natural para cosechar en cantidades que posibiliten que con posterioridad, los nuevos pobladores –descendientes de los actuales cuenten con una perspectiva similar y sin el empobrecimiento de las condiciones del ecosistema.

Este panorama, fue el que llevó a las Naciones Unidas a dar pasos para consolidar un programa planetario que fomenta este enfoque en las comunidades, a través de proyectos e iniciativas que den respuesta a muchas necesidades que ahora obligan a presionar a la naturaleza y tienden a reducir y extinguir a la larga, esos productos que brinda el entorno.

Las playas donde antes la vida marina hacía ricos el suelo, las aguas y humedales, ahora dan un panorama desolado de conchas, esqueletos de peces, y todo tipo de señales sobre la pobreza del entorno y también de las poblaciones que se establecen cercanas a estas áreas y que con sus actividades agotan la vida de las especies que otrora formaban parte de este escenario para morar, migrar o reproducirse.

Por esa razón se ha reunido en la ciudad de Panamá, un grupo de representantes de 110 naciones (algunos de ellos ministros), convocados por la División de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para tratar el programa decenal sobre Consumo y Producción Sostenible y preparar un paquete de opciones en beneficio de una nueva realidad a las naciones más pobres a través de acciones concretas.

Un conjunto de crisis se ha vivido en los últimos años; algunas de ellas con repercusión planetaria y no se puede perder más tiempo sin un plan concreto que cambie la perspectiva de pobreza, afirmó László Borbély, ministro de Ambiente y Bosques de Rumania, quien presidió este encuentro y lo definió como un ‘catalizador para discutir los temas más importantes’ sobre dicho problema.

Las discusiones se centraron en diversas áreas que pueden ser prioridades de los países en desarrollo. Estos temas son energía, gestión de desechos, agua, ámbitos relacionados; todos ellos, a través de un esquema que incluye políticas, educación, planificación transversal y enfoques sectoriales.

La agenda de trabajo obligó a los participantes de esta reunión ‘inter-sesional’ y que permite crear una plataforma real de programas de colaboración, a aportar sus iniciativas y visiones desde cada uno de los territorios –en algunos casos tan distantes como Micronesia, Vanuatu, Fiji o Mauritania-, donde el hombre requiere un modelo de trabajo más esperanzador que el de arrasar, eliminar y depredar las especies existentes.

Los representantes de los países que asistieron a este encuentro en la capital panameña, pudieron construir una base para coordinar la cooperación desde los países desarrollados hacia el resto del mundo, en regiones donde la vulnerabilidad y la ausencia tecnológica generan mayor pobreza y reducen las posibilidades de prosperidad.

Las lecciones de la comunidad de Canoas en las montañas de provincias centrales, demuestran con una expresividad sencilla, el alcance del desarrollo sostenible, sobre todo cuando cambia la realidad de una región y transforma al hombre en su relación con su entorno. Ese es el modelo que requiere las Naciones Unidas para dar esperanzas a la vida de la humanidad en este siglo.

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Este artículo se publicó el 26 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,

Viviendo en el país de los locos

La opinión del Ingeniero y Analista Político…

MARIO ROGNONI
marogoni@cwpanama.net

Cuando la estrategia de campaña del PRD consideró debilitar las opciones de Ricardo Martinelli a la presidencia denunciando la posibilidad de que el aspirante presidencial podía sufrir de un tipo de demencia, resumida inicialmente en las denuncias de su supuesta bipolaridad, los estrategas del entonces candidato optaron por ridiculizar la denuncia y crearon inteligentemente un movimiento bajo el esquema de ‘los locos somos más’. Sorprendentemente, los electores rápidamente se identificaron como ‘locos’, seguidores de Martinelli y orgullosamente lo enunciaban en sus autos, camisetas y banderolas.

Al final, todos quedamos convencidos que ‘los locos eran más’ y lo demostraron ampliamente en las urnas.    Solo, que nadie pensó que realmente se elegía un grupo de locos.    Y locos, no están.    Ya lo hemos comprobado, pero de que vivimos en un país casi surrealista no hay duda.   Año y medio de gobierno nos ha llevado de sobresalto en sobresalto el gobierno, de improvisación en improvisación, mientras el surrealismo es tal que aunque nos caiga el peor cataclismo social, la popularidad y aceptación del mandatario sigue imperturbable en el 70%. Sin Puente centenario, sin agua, sin seguridad, con costos por las nubes de combustible e impuestos, el aplauso no para.

Al final, no debería importarme la popularidad del gobierno. Lo que me perturba son las constantes contradicciones y absurdos que ocurren con su equipo de gobierno.   La ministra de trabajo abiertamente desafía la capacidad de su viceministro, mientras el jefe de la policía no abre su boca ante la peor tragedia ocasionada por sus hombres en el centro penitenciario de menores.   El ministro de seguridad, civilista a morir contra la dictadura militar, ahora adopta un lenguaje propio del más recalcitrante militar.

El pueblo sigue de cerca el devenir nacional y lo escuchamos a diario en sus llamadas a programas donde con humor y muchas veces ingeniosidad, se ríe de los desaciertos de la clase política.   Así, ante un absurdo proyecto del doctor Zuñiga para penalizar a los políticos que no cumplan sus promesas de campaña, una oyente pedía que se hiciese entonces lo mismo a los hombres que juran fidelidad ‘hasta que la muerte los separe’ y luego queman a sus mujeres o las dejan, ella quería los 4 años de cárcel a su marido por haberla engañado en sus promesas maritales.

Y en ese país absurdo que vive el panameño, tiene que sufrir la insistencia de Chello Gálvez de pedir la reelección inmediata y hacer trastabillar la alianza de gobierno.   Aunque reconozco que el pueblo en su sabiduría ahora cuestiona a quién fue que se le ocurrió que Chello fuese al pleno cuando nos iba mejor cuando no asistía en el gobierno anterior.   Más absurdo aún el proyecto del MEF para que los abogados ‘conozcan su cliente’.    En un país donde las sociedad anónimas existen con acciones al portador ahora a un genio se le ocurre que un abogado lograra que su cliente le admita que piensa lavar dinero o estafar con la sociedad que le ha ordenado.   Si entendiésemos todos que nuestro país es surrealista, que vivimos del absurdo, entenderíamos como en 46 días aun no hay agua potable, como quedó en nada el tema de los pinchazos de la Procuraduría de la Administración, o la investigación de la avioneta y la fiscal Valdés, o Bonisi sigue de Procurador suplente, o como revivió con un fallo la asumida difunta Sala Quinta, o el pro que Bosco Vallarino se cree en libertad de subir en 1000% los impuestos municipales.

Y, más absurdo todavía, la compra de miembros para los partidos de la alianza donde, en breve, tendrán más PRD torrijistas que el número inicial de CD’s hace menos de 2 años.   Por lo pronto, tienen mas oficiales retirados de las Fuerzas de Defensa que el propio PRD.   Como PRD, no me preocupa el tamaño del CD, pero si fuese panameñista estaría ya preocupado.   Una vez se de otro absurdo, la desaparición del liberalismo en el país al fundirse el UP con el CD no veo como el candidato presidencial de esa alianza pueda ser el panameñista.    Pero, en nuestro país todo puede pasar, más, todo lo aceptamos como natural.   En fin, nos advirtieron que los locos eran mas, lo que no nos explicaron fue que la estrategia era volvernos a todos locos.

Este artículo se publicó el 25 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Revuelvo la mirada

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministro de Estado…

MARIELA   SAGEL
marielasagel@gmail.com

Ya veces siento espanto, continúa la poesía del poeta de la Patria Ricardo Miró.   Esa es la sensación que tengo cuando me siento a escribir esta columna, que he tenido que cambiar en dos ocasiones antes de enviarla a la paciente editora, porque cada minuto suceden cosas que no deberían ocurrir en un país que se precia de tener una democracia ya consolidada.

Y es que había dispuesto escribir mis impresiones sobre el ‘rescate’ de la Sala V, que fue presentada precisamente por mí ante la Asamblea Nacional en 1999, como me correspondía por el cargo que en ese momento ocupaba.   La conveniencia que ahora encontró el gobierno en contar con tres magistrados/as sumisos/as más para terminar de defenestrar ese órgano del estado y eliminar su independencia.

Referirme a la exposición de motivos que presentamos para que esa sala fuera aprobada, como en efecto lo fue, para que el desgobierno de la Presidenta Mocoso, en sus decisiones irracionales y totalmente viscerales, la derogara por el simple hecho que la había creado el gobierno de Pérez Balladares.

También había iniciado la investigación de cómo se ha estado implementando la Ley Penitenciaria en cuanto a la responsabilidad de capacitar a los custodios y su posible responsabilidad ante la masacre ocurrida en el Centro de Cumplimiento de Menores, al mismo tiempo que quería señalar la posible responsabilidad por omisión o por flojera de los bomberos, que no hicieron su trabajo para rescatar de las llamas a esos siete chicos que no merecían acabar sus días de una manera tan inhumana.

Pero como siempre uno propone y Dios dispone, fui a la presentación del libro de Paco Gómez Nadal, la compilación de artículos del periodista español que fue una de las primeras víctimas visibles de la intolerancia a la crítica que tiene esta gestión gubernamental, cuando intentaron silenciarlo –como si eso fuera posible en esta era cibernética, donde las redes sociales y el correo electrónico, además de los chats superan la lectura o el conocimiento de lo que publican los medios— y allí me confirmaron la renuncia de mi admirado amigo Ebrahim Asvat de la presidencia de este diario,  por las muchas presiones que ha recibido ante las críticas verticales que él vertía en su muy leída columna diaria Bitácora del Presidente, y que parece le es muy urticante para los mandamases de la gestión del 99.

En esa presentación hubo muchas intervenciones valiosas y valientes, entre las que destacó la de la activista de Derechos Humanos, Celia Moreno, que al querer felicitar a Paco por el esfuerzo y el compromiso de seguir señalando lo malo y lo feo, rompió en lágrimas por la impotencia que sentimos todos ante lo que pasa a diario y especialmente, por la falta de un pronunciamiento de sentido humanitario que a diario esperamos de nuestros gobernantes, que desde que ocurrió la tragedia del 9 de Enero (coincidentalmente, cuando conmemorábamos la gesta de nuestros mártires, con rampante indiferencia por parte del gobierno) no han dicho nada sino exteriorizar sus desavenencias y pelea por los espacios de poder, sin importarles un comino con esas pobres familias que hasta cuerpos putrefactos han tenido que enterrar.

Salí tan impresionada por la falta de acción, por la tranquilidad que tenemos todos ante esta tragedia, posiblemente la peor masacre que ha habido después de la invasión, que fue perpetrada con saña y alevosía, que nos fuimos al Santo Tomás a ver si podemos iniciar un movimiento que salga a las calles a protestar.

No somos pocos, como me dedicó Paco en el libro, los que nos atrevemos a denunciar. Son muchos pero tienen miedo, no vemos una cabeza que señale qué hacer. Hay que organizarnos y no esperar que ocurra otra tragedia para que reaccionemos.   Me avergüenza ver al Ministro de Desarrollo Social acompañando con murga a los tránsfugas lúmpenes que saltan del PRD al CD, pero ese mismo ministro, que sin hacer nada reporta altos índices de popularidad, no ha dicho esta boca es mía en un tema que le concierne directamente en el caso de lo ocurrido en el Centro de Cumplimiento.

Recordemos lo que dijo Mahatma Gandhi: ‘Lo más atroz de las cosas malas es el silencio de la gente buena’.

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Este artículo se publicó el 23 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

No molestar ya es ayudar

Panamá merece ser conocido y visitado, hagamos entre todos lo posible para atraer turismo, señores políticos, ¿les importaría ayudar un poquito? La opinión de…

MÓNICA MIGUEL
monicamiguelfranco@hotmail.com

Me siento hoy delante de esta pantalla con una completa confusión. Me he pasado varios minutos mirando el teclado con la vista desenfocada y sin lograr fijar las palabras, el silencio me acompaña en mi desazón y me he puesto a teclear sin saber muy bien por donde empezar a hilar la vorágine de ideas que me vienen a la cabeza.

Les cuento, esta semana estoy leyendo que en España se ha inaugurado FITUR, la gran feria de turismo que se desarrolla todos los años por esos lares, y los medios de comunicación españoles lo han anunciado con gran bombo y platillo. Entonces allí me ven a mí, dándole a los cangilones del pensamiento, tratando de imaginar qué es lo que el stand de Panamá puede ofrecer a aquellos incautos que se acercan a él.

Veamos, seguimos sin agua, y la poca que hay es preferible no beberla. Es decir, los hoteles están llorando lágrimas amargas, lo malo es que con lágrimas no puedes llenar las cisternas de los excusados de todas las habitaciones y el mandar camiones cisterna a buscar agua al interior no es como muy sostenible que digamos.

Los restaurantes, o lavan los utensilios a cubetadas de agua no potable o siguen poniendo platos y cubiertos de plástico, muy poco glamorosa cualquiera de las dos opciones.  Y ya nos están avisando que no están muy seguros de que la cosa se arregle durante los meses de verano, a lo peor seguimos con esta situación per saecula saeculorum.

Esto no hace más que empeorar el tema de la basura, que no se ha terminado de mejorar con ANA, aunque allá vamos…Entonces sólo nos queda vender nuestro país como ‘playa brisa y mar’ pero sigo pensando yo, (es que cuando me pongo no paro) ¿pretenden que los turistas lleguen en autocar o en carro al interior?

Mejor no,  claro, porque los problemas en las vías hacia las playas continúan, y los tranques de ida y de vuelta son terribles, además del canguelo que deben pasar los pobres viendo cómo los accesos a uno de los puentes y el firme del otro están de mírame y no me toques.

Ahora, si lo que pretenden es llevarlos en avión directamente, deberían de tratar de que los vertederos de basura no se les prendan en llamas, porque aunque haya agua en el cuarto, no es muy agradable para un turista el tener que pasarte la semana de vacaciones en una playa paradisíaca encerrado en tu cuarto mirando el techo (los que se salvaron fueron los que estaban en luna de miel…) porque no puedes salir ya que una nube tóxica de basura quemándose en un vertedero próximo te asfixia cada vez que tratas de sacar las narices por la puerta, no digamos ya lo de comer esnifando a bocanadas el deliciosos hedor.

A ver, sigo pensando yo (cogito ergo sum),  ¿qué les estará ofreciendo exactamente el señor administrador de la Autoridad de Turismo a los interesados?   No digo yo que Panamá no sea un verdadero paraíso, que lo es, y que no tenga miles de cosas hermosas que ofrecer, que las tiene,    sino que llega un momento en que, además de naturaleza tienes que ofrecer infraestructuras, porque claro, para naturaleza maravillosa e infraestructuras nulas ya tenemos la competencia africana, y cuidadín y nos ganan algunos países de por allí con mejor oferta de comodidades y servicios.

¿Encima quieren poner más impuesto? Yo de verdad creo que esto último es una broma del señor alcalde, que como es un poco lento en sus reacciones nos está tratando de hacer la inocente mariposa en enero…

Panamá merece ser conocido y visitado, hagamos entre todos lo posible para atraer turismo, pero señores políticos, ¿les importaría ayudarnos un poquito? Aunque sea no molestando, que eso ya es mucho.

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Este artículo se publicó el 23 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

El efecto de la estupidez humana

La opinión de la Psicóloga Especialista de la Conducta Humana…

GERALDINE EMILIANI
geraldinemiliani@gmail.com

A veces quisiera hacerme la muy valiente cuando emito mis opiniones a través de esta columna semanal.   Pero en verdad muchas veces siento miedo y eso no es bueno, no es saludable.   Es ese miedo a que mi país vuelva a los años en que la libertad de expresión y de información guardaban silencio.

Expresar tus ideas, opinar sobre lo bueno lo malo y lo feo, te ayuda. Y ayuda a todos hasta al que no quiere oír, al que está enfrascado en su torpeza, en su capricho, en su desamor a la patria y hace daño.   Él no es tu dueño, tú no tienes dueño.    Sentirte en libertad te dignifica, te engrandece. Esa libertad que muchas veces hemos de prostituir porque la untamos en todo, como mantequilla al pan y la encontramos en acuerdos, convenios, contratos, hasta en las obras literarias.   La hemos cantado, la hemos bailado, la hemos llorado, la hemos pintado y, la seguimos soñando. Es causa de inspiración y emotividad. La usamos como bandería de rivalidades y disputas y hasta nos orgullecemos al pronunciarla y nos creemos grandes patriotas al defenderla.

Amigo y amiga, cuando sientan una molestia, preocupación o temor, escríbelo en el diario de tu propia vida, eso alivia y te hace reflexionar.   Allí te desahogas, te confiesas contigo mismo. Guardar silencio te afecta, debilita tu corazón que se agita de dolor, porque sientes esos sobresaltos angustiosos, el sobresalto de ese peligro inminente que se te acerca y no puedes con él.

A los periodistas que trabajan con la obsesión de hacer el bien buscando e investigando la noticia, craneando para que la verdad salga a relucir, y nos llegue sin un punto y coma de más, aunque esa verdad moleste a otros, mi admiración. Ese es el buen periodista, amante de su profesión, que bajo las inclemencias del tiempo y muchas veces sin ingerir alimento alguno, nos mantienen bien informados.

Es terrible y muy pero muy triste el periodista que se doblega porque ha de bailar al ritmo de la complicidad en la fiesta de los corruptos porque el dueño del medio le advirtió:   ‘¡Eso no va! porque molesta a los poderosos’.    Señores Periodistas ustedes son nuestros oídos, nuestros ojos, nuestra voz, no nos defrauden. Háganse sentir como Dios manda, porque la Panamá por dentro los necesita.

La Panamá por fuera es bella, elegante, entusiasta, la envidia de muchos de nuestros hermanos países, pero la Panamá por dentro sufre, gime, llora, y grita, porque la maltratan, la golpean, la queman con el fuego de la indiferencia y sin misericordia igual como le sucedió a los 7 internos del Centro de Menores aquel domingo 9 de Enero, precisamente en la fecha en que muchos panameños murieron enfrentándose a la estupidez humana del intruso prepotente, y cuyo único y sano objetivo fue por nuestra soberanía, por nuestra libertad que no se compra, no se vende y no se alquila.

Así como castigamos la conducta del delincuente, gente que lucha contra el egoísmo resistente de una sociedad humanamente deteriorada, materialista, hostil y espiritualmente vacía, ¿quién castiga la pasividad, el individualismo, el oportunismo, el amiguismo, el parentesco, y los favores y compromisos políticos debido a la estupidez humana de todos los gobiernos en detrimento de un pueblo sediento por abrir caminos, conocer los medios y encontrar los fines?

Somos soberanos de nuestra vida mental y afectiva, praxis y razón, ese es el sentido de la verdadera libertad. El hombre no puede estar sometido bajo el dominio de nadie. Nuestra conciencia en sus perspectivas intelectuales, afectivas y de acción, no tiene dueño.

El rostro de la estupidez humana se ve reflejado en el rosario de problemas e injusticias sin resolver y en el tiempo que se invierte en temas tan insignificantes como las discusiones estériles,  peleas irreconciliables, enredos, bochinches e hipocresías,  y que me hacen sentir indignada y sin fuerzas para continuar y luchar contra la corriente.

Cuando será el momento en que esa misma estupidez humana entienda que se ha comprobado científicamente que la convivencia social de un país es uno de los factores más trascendentes para el bienestar, armonía y felicidad de sus habitantes. Somos fundamentalmente animales grupales y nuestro equilibrio mental es mucho mayor cuando nos encontramos en un ambiente de tolerancia y de estrecha comunión.

Se ha demostrado hasta la saciedad que cuando nos encontramos solos estamos más predispuestos a un amplio espectro de enfermedades físicas, sociales y mentales.  No puede haber un ‘yo’ sin un ‘tú y todos’ esto es mucho más que un concepto filosófico y constituye una necesidad humana fundamental.

 

Este artículo se publicó el 26 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.