Me duele Panamá…

La opinión del Educador y Escritor…

 

RICHARD  BROOKS
rriost@hotmail.com

La venta de EPASA es un duro golpe a la conciencia nacional y al Panamá Profundo. Somos el país de fenicios que denunció Gaspar Octavio Hernández y el país del eterno carnaval de Rogelio Sinán. Los vándalos del autoritarismo procuran silenciar el periodismo ético, independiente, sin complacencias.

Belisario Porras en 1903, denunció La venta del Istmo, hoy los empresarios panameños venden por unos dólares más industrias como la Cervecería Nacional, Bonlac, Galletas Pascual y otras. Y la familia de Harmodio Arias, ese gran estadista panameño, por unos dólares más también venden el baluarte de la lucha nacionalista, El Panamá América. Ayer la dictadura militar, vanamente, silenció los medios de comunicación, hoy la dictadura civil que controla los órganos judicial y legislativo pretende acallar cualquier protesta, censura y grito de la ciudadanía militante.

Ya lo había señalado Simón Bolívar: la primera de todas las fuerzas es la opinión pública, en todo gobierno democrático se debe oír a los prudentes, el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido, una protesta a tiempo destruye el efecto de concesiones simuladas, el que manda debe oír las más duras verdades, en el estadista no caben la improvisación, el fracaso ni la imprevisión.

La venta de EPASA pone en peligro la institucionalidad del país. El Colegio y Sindicato de Periodistas tienen un molino de viento que enfrentar, se vulneran derechos establecidos, se impone una línea editorial ajena a los intereses nacionales, un extranjero sin arraigo a nuestro sentido de pertenencia orientará a la sociedad panameña, ¿con qué valores, desnacionalizar el país?   Esa experiencia ya la hemos vivido en distintas ocasiones, tanto luchamos contra el enclave colonial para que ahora otros enclaves nos traten de colonizar como lo intentó   El Coloso del Norte y sus zonians. Recordemos a Guillermo Andreve, Acción Comunal y la odisea generacional de la juventud panameña por conquistar nuestra soberanía en la zona canalera.   La denuncia de Eduardo Soto, despedido de El Panamá América, me recuerda a Manuel Celestino González, dignidad contra el servilismo y la corrupción. Eduardo Soto es hoy otro Quijote en su lucha por la justicia. ‘El poder sin control conduce a la tiranía moral’, William Blake poeta romántico.

 

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Este artículo se publicó el 19 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Cómo le costó a mi hijo pasar de año

La opinión del Especialista en Psicología Pediátrica y Consejería Matrimonial y Ex Ministro de Estado…

PABLO ANTONIO THALASSINOS
path@thalass.net
Muchos padres han terminado agotados este último año escolar, por lo tanto que lucharon para que sus hijos no fracasaran y/o no rehabilitaran. Existen cierto número de actividades no intelectuales que tienen que ver mucho con el aprendizaje del niño tanto en la escuela como en otros lugares.
Uno de estos factores no intelectuales que influye el aprendizaje en una forma importante es la llamada RESPONSABILIDAD, lo que los psicólogos llamamos el Locus de Control. Esto se refiere a ya sea que la persona se vea a sí misma como aquella que controla su ambiente o se vea a sí misma como aquella que es controlada por su ambiente. Es él un actor (hace cosas, causa cosas que sucedan, etc.) o es él un reaccionador (se sienta y espera qué le puede suceder a él), ya que sus padres o los ‘teachers’ especiales, son los que han tomado la responsabilidad de ‘pasar’ al niño, a toda costa.

Durante muy temprano los niños descubren que ellos pueden controlar su ambiente y causar cosas que sucedan. El aprender a controlar su propio ambiente es muy importante. Se ve claramente al observar adultos que muchos tienen un alto grado de control mientras que otros parecen permanecer a la piedad de su ambiente, permitiendo que éste los controle. Es posible que sean las experiencias tempranas las que hace que el individuo empiece a controlar su ambiente en vez de asumir una dependencia pasiva del mismo y cualquier cosa que ésta le provea y que además sean cruciales, o sea, períodos críticos. Sin tales experiencias el adulto puede convertirse en apático, dependiente, etc.

Los padres deben proveer al niño con muchas oportunidades para controlar su ambiente. El tener muchas experiencias del control del ambiente puede tener gran efecto en el aprendizaje del niño y aún más, en el éxito de su vida adulta. Así, el niño en su escuela toma control de su aprendizaje y no espera que los padres lo hagan todo por él.

Cada uno de nosotros conoce a personas que ‘todo lo pueden hacer’, y a otras personas que tienen gran dificultad en terminar un trabajo. No se duda acerca de la importancia que tiene esta diferencia en cuanto a éxito y logro se refiere.

Aquellas personas que se sienten que son impotentes o poseen una cantidad limitada de control, se permitirán a ellos mismos el hecho de desanimarse por cualquier problema, independientemente del nivel intelectual que posean. Son solamente aquellas personas que creen en su control y lo han usado o ejercitado exitosamente las que son capaces de sobrepasar cualquier barrera que puede oponérseles frente a cualquier éxito o actividad importante, tal como lo es el aprendizaje.

Para que un niño tenga éxito en su escuela, debe estar convencido de que él lo puede hacer por sí mismo y que no necesita que los padres o la ‘teacher’ especial le hagan el trabajo.

 

Este artículo se publicó el 18 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,

El jazz en festival

 

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

 

MODESTO A. TUÑÓN F.
modestun@yahoo.es

Un conjunto de seis niños hizo resonar las primeras notas del octavo Festival de Jazz de Panamá y asombró a los presentes con la interpretación de los clásicos Summertime de George Gershwin y luego Watermelon man de Herbie Hancock, con agradable sabor a infancia, a curiosidad y a gusto por el descubrimiento musical.

Se trataba del grupo formado por su cantante, la violinista y los otros cuatro, cuyos instrumentos eran los de las bandas tradicionales. Junto a ellos, ya Danilo Pérez e invitados, músicos e interesados se habían dado cita en el pasillo superior del Centro de Convenciones Atlapa para el acto protocolar y las palabras correspondientes.

El pianista Pérez se refirió a los objetivos de fusionar el espectáculo de los artistas con clínicas, intercambios y posibilidades didácticas para fortalecer los valores de la juventud panameña. Es esa la razón de la presencia todos los años de diferentes centros de enseñanza del arte rítmica y de las armonías logradas con agrupaciones que integran a talentosos exponentes y ejecutantes.

En la versión 2011, este acontecimiento dedicado al jazz inició sus actividades con encuentros, clases, clínicas, audiciones, talleres y los conciertos que son acostumbrados. Se descorrió el telón con la gala, el miércoles en el Teatro Nacional; sendos conciertos el jueves y viernes en el amplio Anayansi, la jornada del sábado al aire libre en la plaza frente a la Catedral Metropolitana y sesiones de Jam Session en varios centro nocturnos.

Este festival anual se ha convertido en la expresión cultural que impulsa al país hacia el exterior para mover el interés de centros académicos, artistas y grupos internacionales que vuelven la mirada hacia el istmo y conocer qué se hace acá, evaluar los rumbos de estas manifestaciones y apoyar el trabajo de formación de la Fundación Danilo Pérez.

Las muestras de jazz que se realizan en diferentes fechas en muchas partes del mundo tienen como características el reunir tanto a intelectuales, como melómanos que en torno a la interpretación de grupos, alegran el espíritu y recrean posibles evocaciones de esta particular forma de música, ligada históricamente al sentimentalismo de grupos muy cerrados en determinados espacios sociales.

Aunque parezca extraño, en Panamá el jazz tuvo una temprana presencia en ciudades como la capital, Colón y Bocas del Toro. En este último caso, algunas personas mayores recuerdan sitios donde se hacían las presentaciones, grupos y hasta intérpretes que luego emigraron por diferentes razones a Nueva York y Chicago, entre otras ciudades de Estados Unidos.

Este año, el festival contó con mucha participación internacional –algunas inéditas– y también generó entusiasmo entre los jóvenes y estudiantes. Adolescentes con sus instrumentos colgados en los hombros o espaldas, se les veía recorrer los pasillos hacia las salas donde ocurrían las actividades.

Grupos como el Ensamble del Conservatorio de París, el Harlem String Quartet (de Nueva York), el Berklee Global Jazz Institute, The Spanish Tinge, el Claudia Acuña Quartet, The Latin Side of Herbie Hancock, la Fundación Tónica de México, el Instituto Golansky, el New England Conservatory, son algunos de los que vinieron en esta ocasión, que acompañaron y se mezclaron con los nacionales.

Figuras como la cantante Claudia Acuña, el baterista Adam Cruz, el bajista Ben Street, la vocalista portuguesa Sara Serpa, el saxofonista Rudresh Mahanthappa, el trombonista Conrad Herwig, los percusionistas Daniel García (español), Paoli Mejías (puertorriqueño), José Pérez González y el bajista cubano Alain Pérez son los talentos que dejaron su huella indeleble en esta experiencia de enero de 2011.

Cada concierto dio su sello propio; el jueves en Atlapa, el tinte español se esparció por todo el escenario y luego con las entonaciones de la chilena Acuña y sus canciones de Jara, Parra y Sosa. En síntesis, hubo danza flamenca y también cueca. El viernes fue otra cosa, pero con la sorpresa de la percusión con ritmos nacionales y caribeños, unidos por los sonidos de ascendencia africana.

El viernes fue el estreno de Providencia, el último disco de Danilo Pérez y su grupo heterogéneo, pero con gran unidad de interpretación que refleja la madurez del jazz de este artista panameño y las múltiples posibilidades en la búsqueda de nuevas posibilidades sinfónicas.

El grandioso concierto final al aire libre quizás no refleje toda la experiencia de las jornadas, pero marca un ejemplo de la proyección que alcanza esta fiesta dedicada al jazz y que pone a Panamá en otra dimensión musical; además de proyectar a través de sus implicaciones didácticas a jóvenes artistas nacionales hacia un futuro prometedor y vinculado a estas artes tan representativas.

 

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Este artículo se publicó el 19 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,

Entre el gobierno, la justicia y la seguridad

La opinión del Ingeniero Agrónomo….

EDUARDO  A.  ESQUIVEL  R.
eesquivelrios@gmail.com

No existe ninguna duda que es en las grandes crisis que se crecen y califican a los hombres y mujeres honestos y capaces. Y siguiendo la idea, es en las grandes crisis que los que no lo son, se empequeñecen y se descalifican.

En la actual crisis desencadenada por el incidente del Centro de Cumplimiento de Menores, el Ministro Encargado de Gobierno y Justicia, Luis Miguel Hincapié, responsabilizó implícitamente a la Policía Nacional de la cadena de infortunados sucesos que llevó al incendio de la celda donde se quemaron gravemente varios menores recluidos. Sin duda ‘por su inexperiencia’ el ministro Hincapié se apega a la verdad de los hechos,   ya que otros con mucha ‘experiencia’ prefieren el engaño y la mentira en estos asuntos ‘políticos’.

Pero el Ministro Hincapié sin duda no es tonto, y sabe que la filmación que hizo una televisora desde antes, durante y hasta después del incidente del incendio de la celda, no dejan dudas de:

1) No había incendio en la celda en un principio.

2) Se ve cuando dos policías lanzan sendas granadas lacrimógenas a través de un agujero en la malla metálica de la celda, en el área donde están los colchones donde duermen los reclusos, cualquiera que conoce del tema sabe que estas granadas tienen un dispositivo pirotécnico de pólvora sin humo que libera el gas lacrimógeno, y después de activadas llegan a alcanzar más de 500 grados C. Es más, el fabricante recomienda no usarlas en lugares cerrados por el riesgo de incendio y daños por la concentración de gas.

3) Se ve claro en la filmación que uno o dos minutos después de lanzadas las granadas, empieza el fuego, exactamente en el sitio donde se lanzaron.

4) Los reclusos empiezan a gritar y quejarse que se queman, y los policías a burlarse de ellos.

5) Los bomberos quieren entrar a apagar el fuego, pero la policía no los deja. (Esto lo dice el propio Lic. Hincapié y los bomberos entrevistados).

6) Finalmente por presión de los bomberos, custodios y periodistas, abren la celda y sacan a los quemados. Todo esto en audio y vídeo está detallado en la filmación de la televisora (sin cortes o edición) que se pasó el mismo día.

Esperemos que este documento extraordinario no se pierda ni sea alterado, aunque ya existen demasiadas copias, y hasta está en Internet.

El Ministro Mulino, al parecer olvida que el Ministro Hincapié es su igual, por lo menos jerárquicamente en la administración pública, no su subalterno.   Sin embargo, tras este incidente, no hay duda que el Ministro Hincapié ha quedado por encima, como el paladín de la justicia, ante la opinión publica.   A falta de seguridad, por lo menos que haya justicia. Lo que no estoy de acuerdo es que sea la propia Policía la que haga la investigación del incidente. O sea que se investigue ella misma.

No nos sorprenderá que al final resulte que los propios reclusos se tiraron las granadas de gas, se auto-incendiaron y se garrotearon y perdigonearon entre ellos dentro de la celda, se burlaron e insultaron ellos mismos, y hasta impidieron que entraran los bomberos. Ya nada me extraña nada. ¡Cosas veredes, Sancho!

 

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<> Este artículo se publicó el  20  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Juan Pablo II, santo súbito

La opinión de la Abogada y Ex Diputada de la República…


MIREYA   LASSO
mireyalasso@yahoo.com

‘ ¡Santo Ya!’ fue el clamor de los fieles al fallecer y pronto Karol Josef Wojtyla podría ser proclamado santo de la Iglesia católica. Todos los católicos comprendemos cómo su vida ejemplar le ha merecido la felicidad eterna que él anticipó con sus últimas palabras: ‘Déjenme ir a la casa de mi Padre.’ Los panameños creyentes tuvimos el privilegio de haber tenido entre nosotros a un santo que bendijo nuestra patria.

Cuando Juan Pablo II estuvo en nuestro país hace tres décadas, su primer acto al descender del avión fue hincarse y besar suelo panameño. Con ese gesto de humildad y, sobretodo, de amor, el representante de Cristo quiso testimoniar la dignidad del ser humano, independientemente de cualquier circunstancia terrenal. Vino personalmente a bendecir a su pueblo panameño, a traernos su mensaje de paz y de amor. Hoy, observando nuestro entorno, siento que quizás es mucho lo que tenemos por rescatar.

¿Qué nos enseñó Karol Wojtyla con su vida, sus ideales, su fe, sus afanes, sus intereses, su misticismo, su moral?

Como persona, fue un hombre extraordinario en muchos aspectos; para muestra, hablaba más de catorce idiomas. Como jefe de Estado, fue un carismático político y efectivo diplomático, respetado por líderes mundiales que valoraron sus juiciosas opiniones. Gorbachov se refirió a él como la autoridad moral más importante del mundo. Demostró dotes de mediador, amante de la paz, cuando previno un conflicto fronterizo a punto de estallar entre Argentina y Chile, logrando el repliegue de sus ejércitos dispuestos a entrar en combate. Censuró la invasión a Irak.

Viajó a más de cien países y se abrió al encuentro con otras iglesias que también ponderaran la dignidad del ser humano. Realizó visitas inauditas a una mezquita musulmana en Siria y a una iglesia luterana en Roma. Visitó Israel, donde reconoció expresamente los derechos de los palestinos. Enmendó relaciones con los judíos; influenció ásperos regímenes comunistas europeos; pidió perdón por los abusos del Holocausto nazi y de la Inquisición española. Perdonó a su frustrado asesino.

Visitó la Cuba de Castro, el Chile de Pinochet, el Panamá de Noriega. No lo hizo como apoyo a esas dictaduras porque siempre criticó a los gobiernos manchados de sangre; lo hizo para llamar la atención hacia las injusticias, la conculcación de libertades, las violaciones de derechos humanos y también, en favelas como las de Brasil, hacia la miseria de pobres y desamparados. Censuró las inequidades del capitalismo liberal y la represión de las dictaduras marxistas.

Como Supremo Pontífice, fortaleció la doctrina de la fe y en los veintiséis años de su papado plasmó su pensamiento en catorce encíclicas.

Fue el líder espiritual que necesitó la Iglesia para guiarla con firmeza durante las turbulencias creadas por sectores ultra conservadores, como el francés monseñor Lefebvre, y por los ultra reformistas defensores de la Teología de la Liberación, como los sacerdotes guerrilleros Camilo Torres en Colombia y Ernesto Cardenal en Nicaragua.

Recordamos cómo, justo antes de llegar a Panamá, Juan Pablo II amonestó públicamente a Cardenal en la pista del aeropuerto de Managua por haber aceptado el cargo de Ministro de Cultura del gobierno sandinista.

Se opuso al aborto, la eutanasia y al matrimonio entre personas del mismo sexo. Insistió en el celibato de sacerdotes y defendió la dignidad de la mujer, como lo hizo en su encíclica Redemptoris Mater, dedicada a exaltar las virtudes de la Madre del Redentor, por quien sintió siempre una particular devoción. Mostró especial confianza en el poder de los jóvenes para cambiar el mundo, llamándolos ‘Centinelas del Mañana’ e invitándolos a combatir la injusticia y a defender la paz. Inició las Jornadas Mundiales de la Juventud que, desde 1984, reúnen a millones de jóvenes de todo el mundo para compartir su fe.

El próximo primero de mayo, tras haberse comprobado una sanación milagrosa por su intercesión, será beatificado y entonces continuará el proceso para su posterior canonización. Mientras tanto, recordemos las bendiciones de su santa presencia en nuestro país y aprendamos de su testimonio de fe, paz, amor, tolerancia y perdón.

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Este artículo se publicó el 19 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

La era de los leaks

La opinión del Ingeniero y Analista Político…

MARIO  ROGNONI
marogoni@cwpanama.net

Siempre envidie a las mujeres que tienen en las televisoras una diversión permanente con las telenovelas y melodramas que lejos de ponerlas a llorar las distraen a morir. Los hombres estamos en desventaja, más si no nos gustan las telenovelas. Nuestro espacio televisivo lo usamos en noticieros, debates y deportes. Los primeros son repetitivos, los segundos cansan por ser los mismos protagonistas y los deportes siguen temporadas que nos parecen muy cortas.

En nuestro rescate, aparecen ahora los leaks. Si en la mañana nos distraen las glosas de los periódicos, en el día ahora los comentarios son de leaks. A buena hora un soldado raso norteamericano, aburrido en Afganistán encontró la manera de robarle al departamento de estado su cofre de bochinches. Y aunque algunos nos parezcan insípidos, otros traen mucha salsa. Lo cierto es de repente el cuchicheo social desde Washington hasta la Patagonia es de leaks. Los más famosos, indudablemente, los Wikileaks, pero hay además toda clase de leaks.

Ya antes de los Wikileaks nuestro vocabulario incluía el likeo, la acción de dejar saber voluntariamente una información supuestamente confidencial. Así, la DEA likeaba información sobre a quienes se le estaba preparando un indictment, o la propia embajada de USA likeaba que había cancelado un número de visas. Esos leaks generalmente causaban interés y curiosidad. Los nuevos leaks, si bien nos divierten, no nos asombran ni nos causan curiosidad.    Que Martinelli y Varela dudaban de la capacidad de los encargados de la ampliación, bah, si son muchos los que cuestionan abiertamente la capacidad financiera del grupo Sacyr de España.

Que dudan de la imparcialidad del director Alemán Zubieta con respecto a CUSA, si casi todo Panamá piensa que mantiene algún tipo de relación con la empresa de sus familiares y donde laboró por años. Y para colmos el leak de lo que pensaba la embajadora del presidente, refleja lo que muchos piensan del presidente sin que eso afecte ni su popularidad ni su ejecutoría.

Pero los Wikileaks son adictivos. Ahora todos queremos más. Y siguen saliendo más. Tan cónsos como los primeros. Ahora resulta que las autoridades norteamericanas descubrieron en el 2009 que por Tocumen entra dinero. Voila, Eureka.   Gran descubrimiento.   Por décadas se ha sabido esto y hasta los tumbadores han tenido la precaución de encontrar empleados soplones para poder asaltar al incauto poseedor de efectivo en su ruta a la ciudad. Pero, es evidente al panameño y no al funcionario norteamericano, que toda esa actividad se hace comprando empleados de aduanas, migración y del aeropuerto, no necesariamente con el director de turismo ni las empresas activas en el aeropuerto.

Como nos ha gustado y nos hemos hechos adictos a los Wikileaks, es hora que desarrollemos nuestra propia versión de leaks, para seguir disfrutando de esta nueva pasión. De hecho, lo veníamos haciendo en glosas, donde nos contaban que en el gabinete Alma se sienta lejos de Mulino y mas lejos de Roxana.   Otro localeak cuenta de la renuncia de Moreno de la ASEP ante su incapacidad de licitar la portabilidad numérica y lentitud en accionar.   Hay leaks inclusive sobre mas de tres que no aceptaron la secretaria de prensa mientras otros hablan de quienes y por que están comprando tierras por Juan Hombrón. Leaks de negocios abundan, desde la concesión de máquinas de casinos entregada a un conocido hasta leaks sobre como gestar una compra directa.

En el fondo, quizás todo es cuestión de semántica. Los Wikileaks están documentados por cables confidenciales del departamento de estado, pero los leaks locales son poco más que glosas y rumores. Lo que amerita un estudio es analizar nuestro comportamiento, un pueblo donde la clase pensante le cree más y espera los comentarios de un muñeco (Casimiro) en la mañana y un personaje ficticio casero (Clemencia) en la noche, mientras lee glosas sin firma y con claves muchas indecifrables en las mañanas. Y a esas consideraciones, tienen entonces los funcionarios públicos y figuras políticas que dar explicaciones o aclarárselo al ciudadano. Yo quisiera leer los futuros Wikileaks, cuando un embajador tenga que decirle al presidente de su país que ‘se lo oyó a un muñeco en tv’ o que lo aseguró ‘el Cañoreno de Domplín’ (¿Donut cannon?).

 

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Este artículo se publicó el 18 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Un consejo que necesita consejo

La opinión del Profesor Universitario…



JAIME  TURNER – –
jturnerp@yahoo.com

A raíz de un artículo que publiqué –Por el cambio en la Universidad (o crónica de una muerte anunciada)- se ‘inició’ una persecución que pareciera no tener sentido: primero, se me inventó un expediente; se me citó a una Comisión de Disciplina, vía notificaciones y un edicto (como en los ‘buenos’ tiempos del oeste); el Consejo Académico me sentenció con un año de suspensión sin salario; remití a éste Órgano una reconsideración de mi caso, sin obtener una respuesta en el lapso de dos meses, como lo establece la Ley 38, por lo que caí en el llamado silencio administrativo; y, así las cosas, interpuse una demanda contencioso administrativa ante la Corte Suprema de Justicia.

Increíblemente, el 29 de diciembre del 2010 y el 5 de enero de este año, el Consejo Académico –en un fuera de orden total– vuelve a tocar mi caso, penalizándome, esta vez, con UN DÍA de suspensión, a pesar de que dos miembros de la junta directiva de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá, a la cual pertenezco, abogaran porque fuese un año.

¿Cómo nos explicamos que se reduzca la suspensión de UN AÑO a UN DÍA? ¿Cómo es posible que nadie, pero nadie, del Consejo Académico le haya ‘aconsejado’ al rector al respecto de tal desacierto? ¿Cómo explicamos que nuestro Consejo Académico haya incurrido en chascos, como por ejemplo, adjudicar concursos a profesores diferentes a los recomendados por una Comisión de Concurso, adjudicar un concurso a un profesor quien ni siquiera concursó?   ¿Qué ha sucedido al respecto el ‘Informe de la Comisión Murgas sobre el escándalo de diplomas falsos en la Universidad de Panamá?  én aconseja, orienta, guía, instruye, al Consejo Académico? ‘Mil’ preguntas sin respuestas. Ahora, sí interesa aquí el por qué de mi cesación de un año a un día: porque el señor rector piensa que mis motivaciones son netamente personales, y que con la tremenda reducción de la condena yo bajaré la guardia.   ¡Se equivoca una vez más señor rector!,   no soy de los que ‘venden su alma al diablo’.

Señor rector, ¿tiene usted idea en dónde radica el verdadero problema? Me parece que no. La verdadera molestia radica en el modelo de universidad que usted ha engendrado, que mediante la manipulación ‘constante impuesta a audiencias más o menos sojuzgadas puede ser destructiva: destruyendo la autonomía mental, la libertad de pensamiento la responsabilidad y, conduciendo a la inercia, la sumisión y la renuncia a cambiar.’ (Herbert Marcuse). Y es precisamente por ello que los estudiantes, así como muchos docentes y administrativos de esta universidad del pueblo hemos decidido asolar ese régimen de ignominia, pues, con carácter de urgencia, el país requiere que nuestra universidad retome los senderos de conciencia crítica de la nación.

 

Este artículo se publicó el 17 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La conducción de las audiencias por parte del juez de garantías

 

La opinión del Magistrado encargado de la implementación del sistema penal acusatorio….

 
JUAN FRANCISCO CASTILLO
jcastillo@organojudicial.gob.pa

Ante la inminente entrada en vigencia del nuevo modelo de justicia penal de corte acusatorio, no cabe la menor duda que el Juez de Garantías, quizás el servidor más representativo del sistema, tendrá que asumir un papel más protagónico y dinámico en la conducción de las múltiples y variadas audiencias que presidirá.

Eso lo decimos aceptando que cómodamente nos hemos venido acostumbrando a servir de facilitador de las diligencias, a dejar que los intervinientes controlen a voluntad el desarrollo de las audiencias, limitándonos a señalar las etapas, a quien le corresponde el uso de la palabra y por qué terminó.   Pocas veces llamamos al orden o le señalamos al interlocutor que precise o concrete sus argumentaciones en función a los puntos en debate.   Igual postura asumimos en los interrogatorios o contrainterrogatorios, donde, en la mayoría de los casos, los abogados preguntan lo que sea sin que importe mucho el respeto del tiempo y la paciencia del ciudadano, prácticamente dejamos a los testigos a merced de las partes.   Así ha sido siempre muy a pesar que en nuestro ordenamiento hay varias normas que nos recuerdan los deberes en la conducción de la audiencia (ver artículos 2358, 2366, 2367, 2368, 2369 y 2372 y otras disposiciones complementarias del proceso oral que se encuentran en el Código Judicial).

Cabría preguntarse sobre las motivaciones que tenemos los juzgadores al hacernos de la vista gorda y no aplicar esas reglas de conducción. Bueno, en cierta forma esa complaciente comodidad se va transmitiendo como buena práctica debido a que así nos evitamos molestias e incomodidades con los abogados.   En general, el abogado que participa en las audiencias quiere lucirse ante su representado y el público presente, por lo que nada bien le cae el llamado de atención del Juez, aún cuando sea consciente que interroga o argumenta fuera del debate. Es más, en muchas ocasiones se responde al llamado de atención con la más clásica de las argumentaciones, esto es ‘que le están limitando el ejercicio del derecho de defensa’.

Ahora bien, ante la implementación del sistema penal acusatorio que, entre otras cosas, innova creando la figura del Juez de Garantías quien se encargará de dirigir y supervisar una buena cantidad de audiencias, en las que incluso tendrá que de una vez emitir su fallo, se hace sumamente necesario que todos, no sólo el Juez, inicien por definir sus nuevos roles y asuman la responsabilidad que tienen en el compromiso de dotar de una justicia penal más efectiva a nuestro país.   Y para eso, primero el Juez debe capacitarse en el dominio de las destrezas que sean necesarias para conducir las audiencias de un modo sencillo, práctico, sin formalismos pero en forma efectiva, estableciendo los tiempos y las oportunidades a cada parte para que expongan claramente sus puntos de vistas en torno al objeto debatido. De igual forma el Juez debe reforzar sus capacidades en materia de argumentación oral, o sea que si se le exige que de una vez emita su decisión, tiene que contar con las herramientas no sólo para hacerlo en el acto sino para sustentar argumentativamente su fallo.

Compromiso también tienen los intervinientes en el nuevo modelo de corte acusatorio, donde todo se resuelve en audiencias públicas. Primero con la claridad y la precisión en la presentación de sus peticiones, mociones o demandas, luego en las oportunidades que se le brinden al hacer uso de la palabra. En efecto, tanto a la acusación como a la defensa se le aplicarán las mismas reglas de participación en la audiencia, tratando siempre que el debate se centre en el punto sujeto a discusión, que no se aborden temas que si bien relacionados no se pueden considerar en el acto o que se ensayen defensas anticipadas. Pero, ante todo, con este nuevo modelo de juzgamiento los abogados tendrán que ser lo suficientemente comprometidos y solidarios para con el sistema de justicia, como para entender que no se puede perder el tiempo, que la idea es que los ciudadanos reciban una pronta y efectiva justicia penal, un modelo donde no hay espacio para las dilaciones ni para las argumentaciones fuera de lugar.

A dónde llegamos? Al convencimiento de que este nuevo modelo de justicia penal impone roles muy exigentes a los actores, pero sobre todo un firme compromiso de ‘cambiar de actitud’.   Y de la misma forma como el Juez debe prepararse para asumir esas nuevas responsabilidades, los abogados acusadores y defensores deben, por lo menos, irse acostumbrando a la idea que en las audiencias les pueden llamar la atención cuando se apartan del punto, sin que ese rutinario acto de dirección o conducción de la diligencia se convierta en un atentado al derecho de defensa.-

 

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<> Este artículo se publicó el 16 de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Es necesario cambiar de actitud

La opinión del Periodista…

EUCLIDES  M.  CORRO.  R
emacor@cwpanama.net

La gran mayoría de los panameños, más allá de una campaña electoral, abogamos por un cambio real. No se trata de la promesa de un grupo político, sino de un reclamo que por mucho tiempo se está reclamando como un compromiso que nos permita superar las deficiencias que no nos dejan avanzar como nación dispuesta a transitar por derecho propio en el nuevo milenio.

Probablemente lo primero que tenemos que hacer en esa dirección es modificar nuestra actitud y comenzar a entender que muchas cosas no se transforman por combustión espontánea, sino porque los individuos reconocen sus limitaciones y las de su entorno, y de allí en adelante inician un proceso de cambios.

Igual ocurre con los gobiernos. No recuerdo ninguno que no nos haya prometido cambiar las cosas para bien de los ciudadanos, pero al poco tiempo se olvidan de sus ofertas electorales para mostrar su verdadero rostro. Estoy convencido que es un error pensar que los problemas sociales se resuelven con dádivas. Ya está demostrado que lo regalado, como no nos cuesta, simplemente ni lo agradecemos ni le damos el mejor uso.

No estoy diciendo que estos programas de ayuda social no son importantes, sino que deben ser promovidos en otra forma, protegiendo la dignidad del que recibe y la única forma es que sienta que se está ganando con su esfuerzo la ayuda que le entrega el Estado.

De sobra entiendo que los gobiernos, al menos la mayoría, tienen la mejor intención; sin embargo, al final de camino no resuelven porque en vez de involucrar a los individuos en la acción, simplemente les damos el papel de espectadores. Recuerdo en los inicios del proceso revolucionario de Omar Torrijos Herrera cuando se implementó el programa ‘Yunta pueblo-gobierno’.

Su intención era la de resolver problemas primarios en cada comunidad. El gobierno facilitaba la técnica y los fondos económicos, pero la comunidad doblaba el lomo en la construcción o realización de cada proyecto. Así, se repararon caminos, se construyeron acueductos, se hicieron centros de salud, escuelas, pozos de agua, letrinas, etc.

Hubo críticas, pero al final del camino todos esos proyectos no solo se convertían en una realidad, sino que la comunidad, como quiera que les costó su esfuerzo físico, cuidaban que las obras no fueran destruidas, y por el contrario, le brindaban mantenimiento. Y esto, como quisiera verse, era positivo.

Es tan solo un ejemplo de lo que se puede hacer para cambiar la actitud de la gente. Hoy día las exigencias son otras tal vez, pero se requiere que todos entendamos que solo a través de un sistema educativo de primer mundo, en el que participe el gobierno, la familia y los educadores, podremos cumplir las metas que el nuevo milenio requiere.

Hay que apostar a la urgencia de modernizar la educación. Que todos entendamos que si no le ponemos ganas a esto, por gusto será la inversión de muchos millones de balboas. Hace un par de días el presidente Ricardo Martinelli dijo en el marco del inicio de un nuevo periodo de sesiones de la Asamblea Nacional, que muy pronto cada estudiante y cada profesor tendrá una computadora para su uso.

¿Es esto suficiente? Claro que no. Reitero: hay que modificar la actitud, que se entienda que se trata de una herramienta de trabajo que será útil en la medida que estemos convencidos de ello. De lo contrario, será un simple juguete puesto en las manos equivocadas.

También el país requiere para alcanzar un cambio tangible, fortalecer la institucionalidad democrática. Entender que cada órgano del Estado tiene su área de acción y que por ende, tienen responsabilidades definitivas. Ceder las mismas a otro de los órganos es un delito de omisión o comisión que tarde o temprano tendrán que pagar.

Como tercer punto en esa escala de cambios, se requiere de una política estatal transparente, en la que se entienda que ‘la mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo también’. Pienso que en la medida que nos ‘saltemos’ los mecanismos de probidad y de garantía para evitar los abusos, igual estaremos retrocediendo en la percepción de honestidad que la comunidad exige a sus gobernantes.

Finalmente, en una mezcla de todo lo anterior, se impone la modernización del servicio público, como una fórmula para superar el clientelismo electoral que se produce cada cinco años.

Este artículo se publicó el 18 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Desarrollo del turismo

La opinión del Abogado, Ex Presidente de la Cámara de Comercio y Ex Embajador de Panamá en México...

 

RICARDO ALEMÁN ALFARO
ricaleman@gmail.com

Cuando hace poco más de veinte años iniciamos dentro del sector privado organizado el impulso al desarrollo turístico en nuestro país, con gran recepción de parte del gobierno del Presidente Endara y de nuestro gran aliado, Billy Ford, jamás soñamos en ver lo que está aconteciendo al final de la primera década de este joven siglo.

Recuerdo nuestros primeros viajes a la República Dominicana, que ya estaba inmersa en un plan maestro de desarrollo del turismo y nos llevaba años luces, aprovechando la coincidencia de contar como Embajador a ese gran panameño y pionero del turismo en Panamá, don Carlos De Janon, quien nos ayudó a contactar al entonces Ministro de Turismo para invitarlo a Panamá a disertar sobre las ventajas de la ya conocida ‘industria sin chimenea’.

Gracias a esas gestiones y a otras de grandes panameños, se impulsó la aprobación de la nueva ley de turismo, sembrando así las primeras semillas de lo que hoy ya se reconoce como uno de los motores principales del crecimiento sostenido de la economía en los últimos años, a pesar de la crisis que vivimos en los finales de los ochenta, de la intervención militar norteamericana y los saqueos, que convirtieron al país en un mar de lágrimas y lamentos.

La transformación de la economía panameña durante los períodos de los presidentes Guillermo Endara y de Ernesto Pérez Balladares, constituyeron los pilares fundamentales de lo que hoy estamos viviendo en nuestro territorio, con mayor vistosidad en la ciudad capital, donde los rascacielos, las carreteras, los grandes centros comerciales y la modernidad en general, se han convertido en imán para las inversiones nacionales y extranjeras, aprovechando las ventajas que se ofrecen.

Pasear por el oeste de la Provincia de Panamá y de la Provincia de Coclé, sorprende a propios y extraños. ¿Cuándo pensamos los panameños que veríamos grandes desarrollos hoteleros, uno tras otro, canchas de golf y atracciones para todas las edades, que han permitido el crecimiento económico y social de las comunidades, generando empleo, producción agrícola, y desarrollo del turismo ecológico?

Como consecuencia de todos estos esfuerzos, que tampoco fue ajena la Presidenta Mireya Moscoso, vemos en el quinquenio pasado bajo el liderazgo del Presidente Martín Torrijos, la promoción y ejecución de nuevos proyectos de edificios para condominios, habitación y oficinas, y el inicio de nuevas obras para albergar hoteles, esperando en los próximos años superar en la capital 10,000 habitaciones, que permitirán recibir más turistas, tanto de negocio como de placer. No cabe duda alguna, que la construcción de la cinta costera ha embellecido la ciudad de Panamá y ha mejorado enormemente el flujo vehicular.

Y qué decir de la bella ciudad de Colón, rodeada por la Zona Libre y de modernos puertos que ahora reciben a enormes cruceros que zarpan desde nuestro territorio, convirtiéndose en lo que se conoce como ‘home port’, provocando empleo y riqueza, gracias también a la construcción de la segunda fase de la autopista Don Alberto Motta, distinguido panameño y empresario, gran impulsor del turismo, que siempre recordaremos con gran cariño.

Afortunadamente para Panamá, en nuestra joven democracia, en general, los presidentes de turno, y sus ministros de turismo, han reconocido ese esfuerzo del sector privado organizado como impulsor de la ‘industria sin chimenea’, y que ya hoy podemos ver con orgullo de panameños que los esfuerzos realizados no fueron en vano, y que bien valió toda la inversión, en tiempo y dinero, efectuada por gran cantidad de buenos empresarios que supieron apostar al triunfo.

Ahora vivimos una nueva época, bajo el amplio mandato que recibió del pueblo panameño el Presidente Ricardo Martinelli. Nos agrada su impulso al desarrollo, como lo son las nuevas carreteras, la ampliación de la cinta costera, la continuación de la autopista a Colón, la autopista Panamá-La Chorrera, y la ampliación de Tocúmen, entre otras. Ojalá que con esa visión empresarial que lo caracteriza, continúe realizando los cambios que aún se necesitan en la industria turística, que permitan mantener el ritmo de crecimiento de la economía; la capacitación humana, a través del INADEH, que transita por muy buen camino; la adaptación de la ley laboral a los momentos de cambio; la reducción de los costos energéticos; y, en fin, todo aquello que se requiera para colocar a Panamá como un verdadero polo de atracción turística, de reconocimiento internacional.

 

Este artículo se publicó el 17 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,