Favores políticos

La opinión de la Psicóloga Especialista de la Conducta Humana…

GERALDINE EMILIANI
geraldinemiliani@gmail.com

 

El hablar y escribir sobre lo acontecido aquel domingo en el Centro de Cumplimiento de Menores me ayuda a soportar psicológicamente esa sensación de dolor, enfado y preocupación.

A modo de resumen el siguiente análisis psicológico del incidente: de parte de los custodios y policías clínicamente observé ese patético sentido de fuerza, potencia, cinismo y placer en situaciones sádicas, ligado a la necesidad de poder sobre su objeto de dominio.

Custodios y policías con posibles historias de frustración, inadecuacidad, resentimientos, maltratos y humillaciones por medio de la cual se encubre o se compensa consciente o inconscientemente esas debilidades o deseos de hacer daño, lo que conduce a un refuerzo de sentimientos de inferioridad. Un uniforme y un cargo endiosa a los acomplejados y los ‘eleva’ a una altura ficticia pero efectiva para su cruel propósito.

De parte de los internos: la impotencia y el dolor se convirtió en su única respuesta para sobrevivir en ese contexto de desesperación.   Sobre la incidencia de las quemaduras se estima que por las características, efectos y consecuencias estas constituyen una de las lesiones más graves y adversas experimentadas por el ser humano.

Durante la hospitalización los menores experimentan dolor, miedo, ansiedad y alteraciones del sueño. Las características propias de la lesión junto al hecho inexcusable determinan el pronóstico de la misma y de las secuelas psicológicas del menor y su familia.   En el caso de estos internos, la muerte parece ser la única alternativa.

Se sabe que en estos delincuentes precoces es frecuente la no aceptación de normas de disciplina y que deben pagar por los delitos cometidos, pero además tienen otras grandes desventajas: la impulsividad y la rebeldía y la falta del manejo en la solución de sus conflictos internos y externos, ausencia de una educación integral y guía espiritual, aunado a factores sociales, económicos, y familiares.

Y, es por ello, que se les priva de su libertad para que se le brinde las herramientas adecuadas a su resocialización para luego ser reinsertados a la sociedad como hombres de bien. Pareciera que en esos centros de reclusión lo que más se maneja es precisamente el reaprendizaje de mecanismos de destrucción mental y social.

Tampoco es de extrañar que después de lo ocurrido es que se va a revisar los protocolos o procedimientos establecidos para atender motines y hacer los correctivos necesarios. ¡Vaya torpeza! Este incidente pudo haberse evitado, si los sistemas y procedimientos de trabajo de las instituciones involucradas hubiesen existido.

¿Hasta cuándo los favores políticos a figuras que por el amiguismo y parentesco ligado a las ambiciones personales, se les acomoda en el engranaje gubernamental como trofeo sin tener el perfil, el conocimiento, la experiencia, y la preparación académica para que sus funciones sean eficaces y efectivas?

¿Cómo no se van a dar éstas situaciones si el personal civil regente en las cárceles de mi país no está calificado para tan sensitiva labor?   Nada daña más el desarrollo de nuestra sociedad que la pasividad, el individualismo, el oportunismo, el amiguismo, el parentesco y los favores y compromisos políticos.

Este es un problema que data de hace décadas. El sistema no está colapsado, los colapsados debido a los favores políticos y ambiciones personales es el personal administrativo al frente de estas instituciones, eso es todo.

Hay mil y unas formas para mantener a estos muchachos ocupados. Hay mil y unas formas para que a los custodios y policías se les capacite mental, emocional, y profesionalmente y cumplan con su labor para poder lidiar con gente en conflicto, aunque de criminales se trate.

La Psicología mantiene un cuerpo de teorías y modelos que nos permiten entender y visualizar la conducta criminal desde varias perspectivas que integran la biológica, la social y la psicológica. Existe una serie de pruebas psicométricas que están diseñadas para analizar el cerebro y determinar la capacidad mental y revelar los misterios de la personalidad. Igualmente, existen terapias psicológicas para la resolución de conflictos. ¿Por qué no considerar la aplicación de estas pruebas y sesiones terapéuticas periódicas desde el momento en que un menor es recluido? ¿Por qué no considerar la aplicación de éstas pruebas y sesiones terapéuticas periódicas a los custodios y policías encargados de éstos menores?

Las imágenes y gritos desgarradores de los muchachos quedará fotografiada en la mente de cada uno que vio el vídeo. Definitivamente que no hay justificación alguna de un hecho que sólo la mente de un sádico puede perpetrar. Y, si la acción fue intencionalmente dañina como se aprecia, desciende esta acción al primer estrato de un desequilibrio mental.

Definitivamente, que un modelo de prevención bien estructurado es la herramienta eficaz para evitar situaciones de peligro inminente como la que se dio aquel domingo en el Centro de Cumplimiento de Menores y todo debido a favores y compromisos políticos.

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Este artículo se publicó el 19 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.
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