Cortinas de humo

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado….

 

MARIELA   SAGEL –  –
marielasagel@gmail.com

Si queremos saber el significado del término ‘cortina de humo’, tan alegremente usado como el eclipse de mar de Joaquín Sabina, el mismo significa ‘el conjunto de hechos o circunstancias con los que se pretende ocultar las verdaderas intenciones o desviar la atención de los demás’.

Es así cómo, en las pasadas semanas, y más precisamente desde que empezó el problema de la escasez de agua en la ciudad capital, hemos visto desplegar toda una serie de cortinas de humo, hábilmente utilizadas para desviar la atención de lo medular que es esta crisis, que ha demostrado el pésimo estado del instituto que lo regenta y, más aún, la falta de previsión que no solamente esta administración, sino las anteriores, han tenido y dejado a la buena de Dios, el optimizar los servicios para proveer de agua potable a un país que se precia de poseer abundantes recursos hídricos y, ni que decir, ser hijos del Chagres.

Si para cuando salga este artículo la crisis del agua lleva casi 40 días, por lo menos ha habido 40 escenarios mediáticos que se han montado para que no nos demos cuenta de lo serio que es este asunto.   Y como en un partido de fútbol, de un lado patean y del otro tratan que no metan gol y patean de vuelta.    Y así se desgranan toda una serie de episodios, algunas bajas, y un changuatal tan grande que todo el mundo ha quedado embarrado.   Lo más lamentable fue la ‘inquisición’ ejecutada en el centro correccional de menores –parafraseando a Carlos Fong— que posiblemente sin ser premeditada, contribuyó al desvío del problema puntual que vivimos a diario: no hay agua.

Lamentable también el pobre papel que han jugado las organizaciones y partidos políticos que se dicen en la oposición. Es tan fácil llevar a la lona a este gobierno, con todas sus metidas de pata y de mano, que no entiendo cómo, a estas alturas, se sigue hablando de hacer una tuza financiera, la recompra de los corredores o siquiera un metro incosteable.   Pero los unos y los otros se hacen eco de la manipulación mediática (¿tendré que volver a enumerar los principios de ésta, bien estructurados por Noam Chomski?) y le hacen el juego a los emuladores de Goebbels.

El destape de la corrupción en el Ministerio Público (tonto inútil resultó el designado, jamás nombrado), la vergüenza que nos hizo pasar el Cónsul del Lamborghini, la compra (o vuelta a secuestrar) de EPASA,   la Ley Zúñiga –el colmo de la intolerancia de este gobierno— que distrajo por unos días la atención de los medios hacia lo puntual, la falta de agua y de soluciones ante ella, fueron apenas algunas de las distracciones que se sacaron los magos mediáticos de la actual administración, sin mencionar la propuesta de reelección, que atomizó a la mal amalgamada alianza y lo terrible de ver unos custodios penitenciarios portarse como verdaderos asesinos y monstruos ante la impotencia de unos jóvenes que exigían un trato humano.

Entra en todo este periplo de tropezones, las renuncias del director de comunicación (alegando un matriarcado) y la del Zarino, que en 18 meses no hizo nada en su puesto, aparte de lucir sus corbatas en televisión.

Siempre he tratado de señalar lo importante y no lo urgente, aunque muchas veces éste último sobrepase al primero en protagonismo. Para poder ganar hay que enfocarse en las debilidades y carencias que tiene el adversario. Y en el escenario político actual, son altisonantes, claras y hasta ostentosas. No entiendo por qué no se le pega directamente a ellas.

Me dio mucha pena, viendo la entrevista que le hizo Álvaro Alvarado al Presidente Martinelli, la forma en que el mandatario maneja el lenguaje, los epítetos y hasta los gestos. Fue vergonzoso que, al referirse a lo del Cónsul de Miami, dijo que era producto de la pobre educación que había en este país y que se cortara la moñita y no sacara ese carro por el día. ¡Aló presidente!: la falta de educación la transmite usted hablando de la forma tan chabacana como lo hace y a ese pobre representante diplomático no hay que cortarle la colita, hay que botarlo.

 

 

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<> Este artículo se publicó el  16  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Mal le paga el diablo a quien bien le sirve

La opinión del periodista….

 

JOSÉ  MIGUEL  GUERRA
jmguerra@cableonda.net

Desde su llegada al poder el Presidente de la República ha basado parte de su estrategia seguridad ciudadana en subir la moral de los uniformados, dándoles mejores condiciones de trabajo, indultos por crímenes cometidos (que están demandados en la corte suprema por inconstitucionalidad), aumentos salariales, etc. como director de la policía nacional se puso a un hombre de la confianza del mandatario, el jefe de seguridad de su cadena de supermercado, un sargento mejorado quien fue dado de baja deshonrosa, así pues en la PN se inició una nueva etapa ‘la venganza de los caídos’  hasta pareciera un título cinematográfico.

Esta película de horror no ha tenido pausa, cada día un nuevo escándalo sacude a ésta institución, sino es por la compra directa declarada no ilegal pero que se detuvo de 8 millones en pistolas, el cambio de uniforme sin que se sepan mayores detalles de las compras,   promociones y ascensos a personas que no reúnen el tiempo o la preparación, forzosas jubilaciones, el uso sin autorización legal del Pele-Police, hasta la inexplicable no compra de armas no letales, entre muchas otras.

Así pues vendiendo la idea del terror y que por eso es necesario que la PN se arme y se le indulte, la casa de gobierno ha apostado a resolver lo que no pudo dar la patria nueva   ‘más seguridad’, pero que ha traído consigo el estar de favoritos del presidente?    Dirían algunos ‘la mona aunque la vistas de seda, mona se queda’, es decir dale poder al que no lo sabe usar y tendrás acciones como las de los cientos de personas heridas con perdigones de Bocas del Toro, arrestos arbitrarios a más de 500 obreros, retenciones inconstitucionales, constantes violaciones a los derechos humanos, etc.

Dentro de los logros de la PN están las inmensas cantidades de droga que se capturan pero no logran detener a nadie por esos ilícitos, etc.. A pesar de todos lo que se les ha dado del dinero del pueblo, los policías aún piensan que le hacen un favor al pueblo, no se ha medido si la coimiadera ha bajado, si son más respetuosos, etc.

Lo que sí se ha medido es que, no tienen ningún respeto por la vida humana, que son insensibles ante el sufrimiento, que su ansia de poder esta a flor de piel, que no les importa un comino con la vida, honra y bienes, que ellos son los que mandan y punto.

Es decir ‘dale el meñique y te tomaran el cuerpo entero’, estos gorilas que sin razonar pueden disparar perdigones, lanzar bombas de gas lacrimógeno, ver el fuego arder, sentir el olor de la carne humana quemarse y aún así festejan y se divierten, esa es la fuerza pública que nos cuida?

Algunos burdos lumpen han tratado de decir que los jóvenes quemados no son angelitos, que quieren decir con esto?  que la inquisición fue buena?  que quemar a la gente viva es bueno?  que un par de gorilas deciden quien vive o muere?   que violar los derechos humanos en algunos casos es bueno y en otros es malo, que la justicia se debe aplicar por conveniencia?

Espero que la gente con sentido común, humanidad y verdadero espíritu de creyente le repugne este tipo de casos y que se ponga un hasta aquí a estos diablos ahora con uniforme azul.

 

 

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<> Este artículo se publicó el 16  de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Lázaro, levántate y anda

La opinión del Empresario…

JUAN  RAMÓN  MORALES
juramor777@hotmail.com

Dentro del comportamiento humano existen personas que exigen que todo se resuelva como lo hizo Jesús cuando dijo ‘Lázaro, levántate y anda’: en nuestro medio los nihilistas y los corruptos.   Son esas personas.

Para los nihilistas, nada es bueno, ni lo bueno. Para los corruptos, lo corrupto es bueno siempre y cuando sea en su beneficio, como aquel que expresó que ser dictador era malo, siempre y cuando el dictador no fuera él.

En ambos casos, cuando ocurren situaciones como el de las lluvias y desde luego las inundaciones, se apresuran a exigir, soluciones inmediatas, de resucitación, al estilo de ‘Lázaro, levántate y anda’. Hubo quienes expresaron que se debía escoger entre pasar barcos o beber agua, cuando lo que ha sobrado es agua, lo que ha habido es insuficiencia para equilibrar las cargas de la demanda y la capacidad de potabilización.

La intensidad de las lluvias en el ámbito nacional, no tienen parangón en los anales de la historia de la república, nadie, podía predecir tal hecho para tener purificadoras de relevo. Estadísticamente se ha dicho que el agua caída es cuatro veces mayor que la caída en la fecha de mayor intensidad, sin embargo, yo agregaría, pero la turbiedad es cien veces mayor, al grado que al separar agua de la arcilla, eliminando así la turbiedad, lo que se extrae es lodo que requieren muchísimas vueltas para ser extraído.

Si ello es así, debemos hacer un análisis libre de apasionamientos e injusticias, pues se tiene que realizar una lucha titánica, sabe Dios cuantas veces mayor por sobre lo realizado en tiempos normales.

Dicho lo anterior, es obvio pensar que si los filtros de agua tienen un tiempo determinado de vida útil, bajo las circunstancias actuales la vida de los filtros se reduciría muchas veces más rápido que si la turbiedad fuera normal, pero siendo como en efecto es, muy superior a lo normal purificar el agua, muchas veces más demorada y para los filtros desde luego, su limitación en tiempo útil se reduce en forma alarmante. Y esto solo hablando en término de los filtros, porque el esfuerzo muchas veces mayor de las instalaciones del IDAAN, requiere de mantenimiento acelerado y constante, para que no colapse en resto del sistema.

Debemos honestamente aceptar las cosas como deben ser, en su justa medida, hacerlo de otro modo es caer en el nihilismo o en otra forma de corrupción cual es el de imputar incapacidades o irresponsabilidades, en momentos en que tales hechos no existen.

Un grupo, abanica la inconformidad en momentos en que se requiere del apoyo nacional, ante hechos imputables solo a la naturaleza.

En condiciones normales hay insuficiencia de agua y esta falta, no data de uno, ni cinco años, sino de décadas, inclusive décadas en las que se gastó en fuerza bélica para oprimir al pueblo, en lugar de haber utilizado esos capitales en potabilizadoras que si hoy existieran menor fuera la crisis.   Así son las cosas.

 

Este artículo se publicó el 17 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.  El resaltado es nuestro.

Lo que no está bien en el sector agropecuario

La opinión del Ingeniero Agrónomo…

EDUARDO  A.  ESQUIVEL  R.
eesquivelrios@gmail.com

En la interesante sección ‘Capital’ de La Estrella de Panamá del 20 de diciembre de 2010, el titular dice: ‘Algo no esta bien en las cosechas’ refiriéndose a los registros recientes de la Contraloría de la Republica que revelan que cada vez se produce menos café, arroz y maíz, entre otros productos básicos alimenticios.

Aunque muchos le atribuyen la disminución de la producción al mal clima de los últimos meses, la verdad es que la producción agrícola panameña en general ha venido disminuyendo progresivamente desde hace años.

Curiosamente, en la misma sección del periódico mencionado, hay una página pagada por el Gobierno que explica claramente que es lo que está sucediendo con el sector agropecuario, Titulada ’Comunicado: la Economía de Panamá sigue creciendo’ según datos de la Contraloría, el Producto Interno Bruto de Panamá (PIB) esta compuesto del aporte de los siguientes Sectores, en orden de importancia: 1- Transporte, almacenamiento y telecomunicaciones, 2-Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler,   3-Comercio al por mayor y menor,   4 – Construcción, 5- Hoteles y Restaurantes y 6-Intermediación Financiera. ¿Y el sector agropecuario? Ni es mencionado.

¿Y todavía se asombran de que ‘Algo no anda bien en el agro? Por cierto, el mismo informe indica que ‘la inflación se mantiene baja’, lo que es bastante increíble, viendo el brutal incremento de los precios de todos los productos básicos.

Así que el problema está en que las políticas de gobierno relegan el sector Agropecuario a un lugar terciario, dándole prioridad a servicios y el comercio.   Fatal error en un mundo en que los alimentos y el agua son de vital importancia para la estabilidad social y política de los Estados.

El Ministro del MIDA, Emilio Kieswetter, dice en la misma Sección que no hay razón para que los alimentos aumenten sus precios. Pero las razones sobran, y el problema al final no va a ser que el arroz va a tener un precio alto, sino que no va a haber arroz que comprar.    Lo mismo con los demás alimentos de la Canasta Básica. La autosuficiencia alimenticia no se logra con subsidios ni directos ni disfrazados. Las importaciones solo benefician a los grandes empresarios del comercio de alimentos, que tienen enormes ganancias sin cultivar un solo metro cuadrado de tierra.

Panamá tiene solo poco más de 3 millones de habitantes y tierra agrícola para alimentar a más de 10 millones. Hace tiempo se pensó en el concepto ‘Una producción agropecuaria para un país’, es decir, producir lo necesario para la autosuficiencia alimenticia económica y socialmente viable. Desarrollar tecnologías propias para el clima / suelo del país, como variedades y razas, a través del mejoramiento genético o la biotecnología.

El IDIAP debe empezar a trabajar en estos campos y dejarse de elucubraciones bizantinas. Darle prioridad a los suelos agrícolas para producción de alimentos para el consumo interno, y no para la exportación. Resulta contradictorio que un país con falta de alimentos para su Pueblo, exporte alimentos buscando divisas que no revierten al sector.

Esto en si es un factor inflacionario e incrementa los costos de los insumos agrícolas.

Es absurdo que se crea que el costo de los alimentos va a bajar cuando se incrementa desproporcionadamente el precio del combustible Diesel, básico para la producción agrícola. Y con ello suben todos los insumos utilizados por los agricultores y finalmente el aumento termina en el producto alimenticio.  Definitivamente peor que un ciego que no quiere ver, es un ciego que no quiere oír.

Este artículo se publicó el 17 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.  El resaltado es nuestro.

Agua, necesidad de muchos, negocio de pocos

La opinión de…


EDWIN   RODRÍGUEZ
edwinhr50@hotmail.com

El agua, en las últimas décadas, se ha convertido, en materia prima de una de las industrias con mayores ganancias y mayor crecimiento en todo el mundo.   No obstante, Panamá no escapa de esta realidad, a pesar que nuestro país, posee aún, por fortuna, un gran caudal hídrico y de buena agua.

Si bien, a unos cuantos minutos de la ciudad capital, se encuentran los ríos Pacora, Bayano y Mamoní que podrían suplir el déficit del vital líquido, que se agudiza cada año, por el desarrollo progresivo, de la industria, hoteles, turismo, fábricas. Todo esto sumado al incremento demográfico no planificado que se da en la población, sobre todo en las periferias (barriadas precaristas), hace que cada día sean más los habitantes por lo que requiere una mayor cantidad de servicios, como es el agua.

Sin embargo, esto no ha sido agenda de Estado de las anteriores administraciones y la presente hace lo humanamente posible por remediar la situación heredada, sin que se vislumbre en el panorama una salida definitiva de la crisis.

Si a esto le sumamos la histórica y poca inversión, mantenimiento, incultura de pago y una pobre gestión de cobro, posiblemente, todos en menor o mayor medida contribuiremos allanándole el camino a las comercializadoras de agua, respaldadas estas, por la libre oferta y demanda y mientras este negocio crece, hombres y mujeres de Panamá y el mundo dejan de tener acceso al líquido y se viola su derecho humano al agua.

Sin embargo, desdichadamente, el problema es tendencial y seguirá persistiendo, por lo que es imperativa una nueva potabilizadora que vaya paralela con el crecimiento de nuestro país; a su vez, el fortalecimiento y su debido acatamiento, de las leyes que protegen y preservan las cuencas y fuentes naturales que suministran el vital líquido.

En tanto, el agua sigue siendo el recurso natural más importante que tenemos debido a que es necesario para la vida;   Sin embargo, lo que más se opone al derecho humano al agua, es su comercialización.

La explotación de este negocio es inversamente proporcional al derecho humano al líquido, pues mientras más crece el consumo de agua embotellada en el mundo, perdemos la posibilidad de acceder al líquido de manera gratuita, en las cantidades y lugares necesarios y con la calidad adecuada para ser bebida. En las últimas semanas, hemos sido testigos de lo oneroso del agua envasada, casi a la par con la gasolina, cuesta más que la gaseosa, jugo, cerveza o peor aún su valor está por encima de la leche.

El sector del agua embotellada, está creciendo muy rápidamente en nuestro país, con posibilidades de expansión actualmente, es por ello, que surge la necesidad de revisar y regular los márgenes de ganancias VS su aportación al Estado por el uso de sus recursos hídricos, sin que los costos sean trasladados a los consumidores; tal como se hace con el precio de la gasolina; máxime cuando las embazadoras adquieren el agua a muy bajos precios.

Finalmente, apremia una normativa sanitaria y de regulación rigurosa, al comercio del agua embotellada importada y local, al mismo tiempo que terminen con las prácticas especuladoras, así como el vertimiento adecuado de las botellas de plástico cuya contaminación del medio ambiente resulta peligrosa, por su composición no degradable. Por último, que el precio sea mucho más razonable que el actual.

Puedo entender que el negocio privado genere utilidades, pero no que alcance los precios escandalosos y desmesurados que pagamos en la actualidad en Panamá por el agua.   ‘Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena’ Mahatma Gandhi.

Este artículo se publicó el 18 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Favores políticos

La opinión de la Psicóloga Especialista de la Conducta Humana…

GERALDINE EMILIANI
geraldinemiliani@gmail.com

 

El hablar y escribir sobre lo acontecido aquel domingo en el Centro de Cumplimiento de Menores me ayuda a soportar psicológicamente esa sensación de dolor, enfado y preocupación.

A modo de resumen el siguiente análisis psicológico del incidente: de parte de los custodios y policías clínicamente observé ese patético sentido de fuerza, potencia, cinismo y placer en situaciones sádicas, ligado a la necesidad de poder sobre su objeto de dominio.

Custodios y policías con posibles historias de frustración, inadecuacidad, resentimientos, maltratos y humillaciones por medio de la cual se encubre o se compensa consciente o inconscientemente esas debilidades o deseos de hacer daño, lo que conduce a un refuerzo de sentimientos de inferioridad. Un uniforme y un cargo endiosa a los acomplejados y los ‘eleva’ a una altura ficticia pero efectiva para su cruel propósito.

De parte de los internos: la impotencia y el dolor se convirtió en su única respuesta para sobrevivir en ese contexto de desesperación.   Sobre la incidencia de las quemaduras se estima que por las características, efectos y consecuencias estas constituyen una de las lesiones más graves y adversas experimentadas por el ser humano.

Durante la hospitalización los menores experimentan dolor, miedo, ansiedad y alteraciones del sueño. Las características propias de la lesión junto al hecho inexcusable determinan el pronóstico de la misma y de las secuelas psicológicas del menor y su familia.   En el caso de estos internos, la muerte parece ser la única alternativa.

Se sabe que en estos delincuentes precoces es frecuente la no aceptación de normas de disciplina y que deben pagar por los delitos cometidos, pero además tienen otras grandes desventajas: la impulsividad y la rebeldía y la falta del manejo en la solución de sus conflictos internos y externos, ausencia de una educación integral y guía espiritual, aunado a factores sociales, económicos, y familiares.

Y, es por ello, que se les priva de su libertad para que se le brinde las herramientas adecuadas a su resocialización para luego ser reinsertados a la sociedad como hombres de bien. Pareciera que en esos centros de reclusión lo que más se maneja es precisamente el reaprendizaje de mecanismos de destrucción mental y social.

Tampoco es de extrañar que después de lo ocurrido es que se va a revisar los protocolos o procedimientos establecidos para atender motines y hacer los correctivos necesarios. ¡Vaya torpeza! Este incidente pudo haberse evitado, si los sistemas y procedimientos de trabajo de las instituciones involucradas hubiesen existido.

¿Hasta cuándo los favores políticos a figuras que por el amiguismo y parentesco ligado a las ambiciones personales, se les acomoda en el engranaje gubernamental como trofeo sin tener el perfil, el conocimiento, la experiencia, y la preparación académica para que sus funciones sean eficaces y efectivas?

¿Cómo no se van a dar éstas situaciones si el personal civil regente en las cárceles de mi país no está calificado para tan sensitiva labor?   Nada daña más el desarrollo de nuestra sociedad que la pasividad, el individualismo, el oportunismo, el amiguismo, el parentesco y los favores y compromisos políticos.

Este es un problema que data de hace décadas. El sistema no está colapsado, los colapsados debido a los favores políticos y ambiciones personales es el personal administrativo al frente de estas instituciones, eso es todo.

Hay mil y unas formas para mantener a estos muchachos ocupados. Hay mil y unas formas para que a los custodios y policías se les capacite mental, emocional, y profesionalmente y cumplan con su labor para poder lidiar con gente en conflicto, aunque de criminales se trate.

La Psicología mantiene un cuerpo de teorías y modelos que nos permiten entender y visualizar la conducta criminal desde varias perspectivas que integran la biológica, la social y la psicológica. Existe una serie de pruebas psicométricas que están diseñadas para analizar el cerebro y determinar la capacidad mental y revelar los misterios de la personalidad. Igualmente, existen terapias psicológicas para la resolución de conflictos. ¿Por qué no considerar la aplicación de estas pruebas y sesiones terapéuticas periódicas desde el momento en que un menor es recluido? ¿Por qué no considerar la aplicación de éstas pruebas y sesiones terapéuticas periódicas a los custodios y policías encargados de éstos menores?

Las imágenes y gritos desgarradores de los muchachos quedará fotografiada en la mente de cada uno que vio el vídeo. Definitivamente que no hay justificación alguna de un hecho que sólo la mente de un sádico puede perpetrar. Y, si la acción fue intencionalmente dañina como se aprecia, desciende esta acción al primer estrato de un desequilibrio mental.

Definitivamente, que un modelo de prevención bien estructurado es la herramienta eficaz para evitar situaciones de peligro inminente como la que se dio aquel domingo en el Centro de Cumplimiento de Menores y todo debido a favores y compromisos políticos.

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Este artículo se publicó el 19 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Curar, no herir

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

 

DEMETRIO   OLACIREGUI  Q. –
d_olaciregui@hotmail.com

 

Los estadounidenses han visto en estos días hasta dónde puede llegar el brazo de la intolerancia. También es el espejo en el que pueden mirarse ciudadanos de otros países. El origen de esa polarización, que escenificó la matanza de seis personas y dejó heridas a 14, debe buscarse en la promoción de la violencia por una ultraderecha llevada de la mano por el movimiento ‘Tea Party’. Con la complicidad de medios de comunicación extremistas, ese movimiento se convirtió en sinónimo de racismo, fascismo y prédicas violentas frente a los que por pensar distinto son considerados sus enemigos.

La matanza de Arizona dejó a Estados Unidos herido física y psicológicamente, sediento de consuelo y desorientado. El presidente Barack Obama se desplazó la semana pasada desde los históricos monumentos de Washington, envueltos por la nieve, hasta las cálidas tierras de los saguaros -esos cactus emblemáticos del desierto de Arizona- para abogar por la mesura y el juego civilizado de las ideas.

Pidió recomponer el tono con el que se discuten las diferencias políticas y arrinconó a los republicanos y al ‘Tea Party’ en su extremismo.   Su llamado a disminuir y apaciguar la agresividad de la retórica, transformó la sangre derramada en esperanza y logró que la mayoría de los estadounidenses se sintieran reconfortados.

‘Hablemos de una manera que cure y no que hiera’, fue el mensaje dirigido a los estadounidenses y a millones de ciudadanos de otras fronteras. ‘Usemos esta ocasión para extender nuestra imaginación moral, para escuchar al otro con atención, para agudizar nuestros instintos de empatía y recordarnos a nosotros mismos todas las maneras posibles en las que se enlazan nuestros sueños y esperanzas’, resaltó contundente.

Un discurso cargado de odio es igual al asesinato. De allí la urgencia por reconsiderar la relación entre las palabras y los hechos. En un régimen totalitario el sentido de las palabras está congelado. La democracia alienta la disidencia y el debate. La democracia tambalea cuando la rigidez se traduce en hostilidad hacia quienes no se subordinan a los caprichos del gobernante.

El crimen de Arizona se produjo en un momento de intensa violencia verbal en la vida política estadounidense. La violencia verbal suele ser el preámbulo de la violencia física al concebirse, en el orden político, al adversario como enemigo.   En una democracia la severidad de la discrepancia jamás bordeará la orilla del desprecio. Lo contrario es la fuerza bruta y la pasión desenfrenada.

Una variante de esa realidad es la que aqueja actualmente a Panamá. Un presidente como Ricardo Martinelli -cercado por concepciones primitivas del quehacer político, por franquistas, fascistas y personajes extraviados por la supuesta sapiencia de sus altos cocientes intelectuales- se arropa en un totalitarismo que condena y persigue toda diferencia.

Desde la cima del poder se ha ahogado el diálogo político y subsiste únicamente un monólogo que se desbarranca día con día mediante una agresividad verbal que no conoce límites. Ya sea una ex embajadora estadounidense, opositores políticos, sindicalistas, empresarios, periodistas o líderes de la sociedad civil, todos por igual son víctimas de esa retórica violenta.

En lugar de buscar caminos para conciliar a la sociedad, Martinelli ejecuta acciones que terminan generando violencia.   Basta mencionar dos hechos. La aprobación de una legislación abiertamente confrontativa desencadenó en julio pasado los sangrientos sucesos de Changuinola que dejaron muertos y centenares de heridos.

La inmunidad expresa que convierte a los policías en intocables, dio lugar a las escenas dantescas en las que fueron quemados vivos siete menores recluidos en Tocumen en un centro que debía ser de rehabilitación y reinserción social.   Los agentes que custodiaban el lugar mostraron un monstruoso y evidente deleite cual verdugos de presos y detenidos, editorializó La Prensa.

Fue un insulto y desprecio hacia menores que no debían ser tratados con ánimo de venganza y tortura, como si carecieran de dignidad personal, se lamentó la Conferencia Episcopal para quien lo ocurrido en Tocumen fue un vergonzoso espectáculo de esos que duelen e indignan. Los obispos católicos exigieron que se apliquen las medidas más enérgicas a los culpables.

Ante el deterioro de la civilidad en todos los aspectos de la vida nacional, el país está descacarrilándose peligrosamente y corre el riesgo de entrar en un periodo de inestabilidad social. Desde la perversión del poder, la violencia verbal o física es la única respuesta para enfrentar los conflictos. La sociedad panameña debería pensar dos veces cuando considera lejanas y ajenas las operaciones del ‘Tea Party’ y sus incitaciones a la violencia. La razón no es una debilidad. No hay democracia sin el otro.

<> Este artículo se publicó el 20  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.