Feria de las Flores y del Café

*

La opinión del Periodista…

Modesto Rangel Miranda

Uno de los aspectos fundamentales que se puede determinar en una nación es valorar sus reservas climáticas, lo que contribuye a engrandecer la verdadera sustancia ecológica que alimenta la efervescencia de la naturaleza.
Es imprescindible señalar que la ciudad de Boquete cuenta con un clima templado húmedo de altura y el clima tropical húmedo. Durante todo el año la temperatura no es superior a los 18º C.    Sus fértiles suelos permiten la elaboración de mejores productos gracias a la formación de sedimentos de origen volcánico cuya raíces datan desde los tiempos de la época colonial hasta la actualidad donde surten los mejores productos agrícolas como plantaciones de café, flores, hortalizas y legumbres.
Su enorme cadena montañosa proyecta el canto de una vistosidad de la madre naturaleza proyectando el inmenso arco iris y su llovizna conocida como bajareque encanta la alegría de cientos de turistas que visitan Boquete durante todo el año. 

Cien años de vida para los boqueteños han sido de mayor trascendencia en el devenir de la historia nacional porque sus transformaciones sociales motivaron cambios positivos en la vida nacional.

Fueron muchos los cambios políticos e históricos que han incidido en la vida de los cien años de formación de Boquete. Su propia historia narra los primeros pioneros quienes eran inmigrantes de los Estados Unidos , Alemania, Inglaterra y Suramérica, quienes forjaron un nuevo estilo de vida y contribuyeron progresivamente en la fundación y desenvolvimiento económico del Distrito de Boquete. 

Durante estos cien años Boquete cambió sus estructuras esquemáticas ha sufrido profundas transformaciones en las que han intervenido múltiples factores humanos y biofísicos. De esta compleja mezcolanza surge una dinámica funcional que refleja en el terreno la singular realidad boqueteña. El paisaje cultural ha cambiado su arquitectura; mientras se reconfigura la tenencia de la tierra, lujosas viviendas aparecen por todas partes y en sitios donde antes solo había montañas, se observan carreteras e imponentes cabañas.

En medio de esta situación económica diferente y variable, generada por la globalización y la crisis energética, el boqueteño tradicional y conservador trata de adaptarse a una situación cambiante y esquemática, en la que aceleradamente va perdiendo protagonismo y espacio ante los nuevos factores que modifican el esquema funcional del distrito.

Ciertamente que el espíritu del boqueteño asimilará finalmente los paradójicos cambios de un mundo interactivo, transformista, consumidor y diversificado, pero antes deberá afrontar las duras realidades de la transición y evolucionar a través de sucesivas etapas de complejidad humana computacional y tecnológica que diariamente bombardea la capacidad humana.
Es necesario conservar parámetros que estipulan los verdaderos avances y lo fundamental es preservar la esencia histórica que enaltecerá por generaciones a Boquete. 

*
<>Artículo publicado el  17  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Debate público con el profesor Jované (XIII)

**

La opinión del Activista de los Derechos Humanos…

Manuel Castro Rodríguez 

Profesor Jované, las negligencias de AES Panamá y el IDAAN provocaron la crisis del agua.    Además, nuevamente se puso de manifiesto la demagogia que caracteriza al PRD y al resto de la ‘izquierda’ adocenada; ellos pretenden que la sociedad panameña los vea como defensores del derecho humano al agua potable, pero ocultan los hechos que no les convienen.

En ‘Privatización de las fuentes de oro azul’, publicado el 23/9/2007, expresé: “En 1998, el anterior gobierno PRD pretendió privatizar el IDAAN, pero el repudio popular lo impidió.   hora intentan algo mucho peor: dar en concesión las fuentes de agua hasta por treinta años prorrogables”.   Con relación a la potabilizadora de Chilibre –construida durante la dictadura militar-, César Temístocles Díaz Z. denuncia “que el diseño original de la planta permitía el manejo de altos niveles de turbiedad, pero (…) se rebajó la capacidad de la planta para procesar altos niveles de turbiedad”.   ¿Otro negociado?

La ‘izquierda’ adocenada encubre que conseguir agua es uno de los suplicios que padece el pueblo cubano, a pesar de que cuando Fidel Castro tomó el poder en 1959, La Habana tenía un excelente servicio de agua potable. El ingeniero cubano Francisco de Albear Lara diseñó y construyó el acueducto que lleva su nombre; su proyecto obtuvo medalla de oro en la Exposición de París (1878). El acueducto de Albear, inaugurado el 23/1/1893, ¡hace 118 años!, suministra actualmente “el 20% del agua que se consume en la capital de Cuba”.

Decenas de miles de residentes en La Habana nunca han visto salir agua del grifo de su residencia; lo normal para ellos es cargar agua diariamente. Desde hace unos cuarenta años tampoco sale agua del grifo de los baños de los cines, cafeterías y restaurantes a que acude el cubano de a pie;   solo cuando se realiza el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano es que hay agua en algunos cines. Además, los supermercados y centros comerciales no tienen baños. Jované, usted sabe que de los baños de la Facultad de Economía de la Universidad de la Habana emana un mal olor imposible de soportar.

Tampoco sale agua del grifo en numerosos hospitales y escuelas.   Mis hijos nacieron en 1976 y 1983 en el ‘Ramón González Coro’, el mejor hospital gineco-obstétrico de Cuba. En ambas ocasiones yo tuve que cargar agua para que mi esposa pudiese lavarse.

Jované, esto es consecuencia del castrismo. Alejandro Vilá Noya, directivo de Aguas de La Habana, reconoció que “los salideros más escandalosos están en las calles, porque son visibles y corren por el pavimento (…) más del 50 por ciento del agua que bombean se pierde por esas causas” (http://www.rebelion.org/noticias/2010/1/98526.pdf).   El sistema de acueductos “no ha recibido un mantenimiento integral en el último medio siglo” (http://cubaalamano.net/sitio/client/articulo_ips.php?id=55), o sea, desde que Fidel Castro tomó el poder.

Además, “en 2003, la cobertura de alcantarillado alcanzaba sólo a 63 por ciento de los 2,2 millones de habitantes de La Habana” (http://cubaalamano.net/sitio/client/report.php?id=369). También, dadas las numerosas roturas del alcantarillado, se pueden ver las aguas negras corriendo por algunas calles. Esto, unido a las numerosas roturas que tienen las tuberías del acueducto, provoca que en numerosas ocasiones ¡las aguas de consumo humano sean contaminadas por las aguas negras!

Panameño, ¡ni capitalismo salvaje ni castrismo! Continuará.

*
<>Artículo publicado el 17  de enero de 2011    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Enfoques enfrentados

*

La opinión del Abogado…

Ramiro Guerra Morales 

En momentos en que el pueblo panameño sufre los rigores de una crisis en la planta de Chilibre que potabiliza el agua que proviene del lago Alajuela, destinada al consumo de la ciudad de Panamá, se produce la tragedia del Centro, que sirve en la ciudad de albergue y custodio de los menores infractores de la ley penal.
Al unísono, el pueblo panameño pudo observar en los momentos que se producía la desafortunada situación y ante el grito desgarrador de los menores, que pedían auxilio, como se imponía como respuesta un dejar de hacer de alta felonía, execra deshumanización y pérfida alevosía. 

Lo anterior ocurre, precisamente, cuando la Lic. Roxana Méndez, Ministra de Gobierno, ha venido promoviendo el cumplimiento cabal de la norma constitucional, que consagra el trato digno, resocializador y de alta humanidad, para los que cumplen penas en las cárceles panameñas y por eso camino darle fiel cumplimiento a normativas internacionales relacionadas con el trato al detenido y a los menores infractores.

Lo ocurrido en el Centro mencionando, viene a dar cuenta, que en nuestro medio todavía priva el concepto, que tiene al detenido como ser indigno, relegado de cualquier derecho inherente a su condición humana.    No me cansaré de señalar, que además de las infraestructuras caducas, el problema es de enfoque. El modelo, propio del derecho penal de enemigo, represivo, ha propiciado en gran parte la irrupción en forma violenta de la crisis de los centros penitenciarios en Latinoamérica.

Lo más seguro, que para los ideólogos que tiene al detenido, al recluido, como una execra humana, rechazan el modelo que tiene la defensa social, como la brújula que debe orientar el actuar y obrar de nuestro sistema penitenciario.   Aquellos abogan más por el confinamiento y el aislamiento como medida regeneración.

Los esfuerzos en la dirección a la resocialización, la defensa social, encontrará siempre nuestro apoyo. Lo anterior, tiene que ir agarrado de la mano de un nuevo enfoque de la justicia penal, que priorice el modelo acusatorio-garantista.
No perdamos de vista que el modelo inquisitivo todavía galopa en la esfera de la instrucción penal. No es más la traducción de ese esquema policial y represivo, que ha devenido obsoleto para abordar la problemática penitenciaria. 

*
<>Artículo publicado el 17  de enero de 2011    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Ineptitud manifiesta

*

La opinión de la Periodista…

Adelita Coriat

Dos episodios distintos se resumen en un mismo sentimiento; frustración, indignación e impotencia.   Uno se refiere al suceso del Centro de Cumplimiento de menores donde 7 sufrieron quemaduras de segundo y tercer grado en el 90% de su cuerpo y otros 4 mostraron lesiones de perdigonazos.   De ellos tres fallecieron.

 

A juzgar por las tomas televisivas, pareciera que este amargo hecho es una muestra de la prepotencia,   del valor que tiene la vida de los privados de libertad para quienes estaban a cargo, que en esta escena en particular eran lo más parecido a basuras humanas.

No basta con estar presos como pago de su error, además “merecen” ser tratados como estiércol por quienes los vigilan para rematar su pena.

Una cultura cavernícola característica de la época nazi que impide cualquier posibilidad de readaptación a una vida digna, un trato inverso al objetivo de resocialización que debería cumplir el centro en mención.

Seguimos mostrando una conducta de arrinconamiento, que frustra cualquier posibilidad de rehabilitación. ¿Cómo cree usted que pueden sentirse los mismos afectados, sus familiares o los testigos ante esta escena?   Lo lógico es que sientan rencor y deseos de venganza.

Cualquier persona que ve un animal arder actúa en su ayuda por instinto de supervivencia, aquí observamos todo lo contrario.

El otro caso es la inexplicable tarifa fiscal que pretende imponer el Alcalde capitalino. Nadie sabe decir de donde salió el cálculo mencionado ni se muestran planos o proyectos serios a los que se destinará el recaudo. 

Lamentablemente los antecedentes en este aspecto hablan de un manejo administrativo deficiente, donde las prioridades no parecen responder a las verdaderas necesidades comunales sino a proyectos improvisados que se desploman ante cualquier crítica.

Los ciudadanos estamos cansados del trato prepotente y sarcástico. Quien no sabe hacer su trabajo que renuncie y ceda paso a otro más capacitado. 

*
<>Artículo publicado el 17  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

El genuino significado de las palabras

*

La opinión del Pedagogo, Escritor, Diplomático …

Paulino Romero C. 

En todo tiempo se ha sentido la necesidad de catalogar las palabras por sus analogías y parentescos ideológicos, como en la historia natural se dividen las plantas y los animales en familias, tribus, géneros e individuos.
Una palabra mal comprendida basta a veces para producir fieros trastornos; y solo el hábito de hablar y escribir con exactitud y no dar a las palabras significados que no tienen, puede prevenir motines y evitar conflagraciones sociales, en que nunca toman parte quienes han adquirido el juicio necesario para dar a las palabras su genuina significación.
¡En verdad que pasma de asombro, cuando se estudian las listas de vocablos ordenadas ideológicamente, el considerar lo poco, poquísimo, que tenemos a nuestra disposición de los inmensos recursos de la lengua! ¡Cuántas y cuantas veces tenemos conciencia de que el vocabulario y la fraseología a nuestra disposición son ineficaces e insuficientes para dar cuerpo y hermosa forma externa a lo que pretendemos describir! 

Hay, sin duda, personas largamente dotadas de raudales inagotables para la expresión, nacidas con el fascinante poder de la elocuencia; pero a nadie es dado, a nadie, exteriorizar a todo momento en lenguaje rico, propio y exacto la serie inacabable de ideas que pasan por el entendimiento, ni pintar con sus verdaderos colores, matices, cambiantes y tornasoles, y, sobre todo en la proporción debida, las múltiples, indecisas y sutiles distinciones de los sentimientos que acompañan a nuestras ideas.

Es de la mayor importancia que la exactitud regule nuestro lenguaje y que todo político, orador, escritor, periodista, adquiera el hábito de los hábitos, el de expresar sus pensamientos con perspicuidad y corrección. La falsa dialéctica, disfrazada por especiosa fraseología, cautiva frecuentemente el asentimiento de las muchedumbres que no piensan, diseminando, a través de grandes espacios y durante largas edades, las preocupaciones, las supersticiones y el error.

El lenguaje, no solamente nos facilita los medios de comunicación con nuestros semejantes, sino que ejerce otra función más grandiosa: la de servirnos de instrumento en las operaciones de nuestra misma inteligencia y de nuestra propia imaginación. Las voces son las alas de nuestros pensamientos. Sin la agencia de las palabras, los fenómenos de la mente carecerían de aire para su desarrollo. En todo proceso del raciocinio entra el lenguaje como instrumento esencial.

Las palabras son los vehículos de nuestras abstracciones; porque en ellas encarnamos nuestras ideas; y por su eficacia pasamos en nuestras deducciones desde las premisas a las consecuencias, y en nuestras inducciones desde lo concreto a lo general; todo de un modo inconsciente, y con rapidez tan asombrosa, que ni siquiera quedan en el recuerdo trazas ni vestigios del complicado procedimiento. ¡La lengua aumenta nuestra vista mental, fija las ideas y las imágenes, y las detiene para someterlas a constante contemplación! 

*
<>Artículo publicado el 17  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Régimen Penitenciario y Derechos Humanos

La opinión del Abogado…


Jorge Chang-Villarreal

Lo recientemente ocurrido en el Centro de Cumplimiento de Menores de Tocumen debe ser un punto de reflexión para lo sociedad panameña. Para nadie es un secreto que en Panamá el sistema Penitenciario ha colapsado, desde la desaparición de la cárcel modelo en nuestro país no se han creado cárceles para cumplir el cometido social, lo que existen son galeras para mantener a los reclusos detenidos, entiéndase por estas la Joya y la Joyita.

La Constitución Nacional en su Título III, Capítulo de las Garantías Fundamentales, artículo 28 menciona textualmente lo siguiente: el sistema penitenciario se funda en principios de seguridad, rehabilitación y defensa social. Se prohíbe la aplicación de medidas que lesionen la integridad física, mental o moral de los detenidos. Se establecerá la capacitación de los detenidos en oficios que les permitan reincorporarse útilmente a la sociedad.  Los detenidos menores de edad estarán sometidos a un régimen especial de custodia, protección y educación.

La capacitación en estos centros para guardar detenidos es mínima, la verdad es que se asemeja más a una universidad para aprender a delinquir que a un centro para la rehabilitación y posterior reinserción a la sociedad; esto es de mucha preocupación, cuando le sumamos custodios que no tienen la capacitación lo que sucede es una violación a la constitución y a los derechos humanos del detenido, claramente consagrados en la Convención Interamericana de Derechos Humanos, específicamente en su artículo 5, Derecho a la Integridad Personal el cual menciona que toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral, además nadie puede ser sometido a tortura ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.

Debemos dar el paso para cambiar el Régimen Penitenciario de una vez por toda, primero tenemos una mora judicial asfixiante que permite que personas que todavía no han sido condenados se mantengan en las cárceles en conjunto con los que ya han sido juzgados sin existir la clasificación de los detenidos; dos, la construcción de cárceles diseñadas y estructuras para este fin, programas de rehabilitación consecuentes para los detenidos y también para los custodios, el desarrollo de una escuela penitenciaria.

Todo esto pareciera una panacea, pero ya en países latinoamericanos es una realidad el ejemplo más notorio es República Dominicana en donde la sociedad y las distintas instituciones del Estado se han puesto de acuerdo para la creación de un sistema penitenciario eficiente y digno, donde los detenidos de libertad tiene una clasificación, dependiendo si han sido juzgados o no, en donde existen programas de educación continua, que logran realizar un cambio profundo en la mentalidad del detenido, elevando su moral y la posibilidad de reinsertarse de manera eficiente a la sociedad, la capacitación constante de sus custodios en materias de derechos humanos y maestrías en sistemas penitenciarios, es la Escuela Nacional Penitenciaria adscrita a la Procuraduría de la Nación, la encargada de llevar esta ardua tarea que ha traído excelentes resultados para el hermano país, definitivamente que debemos proponer una nueva política penitenciaria y diseñar los procesos de selección, formación, capacitación y especialización del personal del sistema penitenciario nacional.

<>Artículo publicado el  17  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Presupuesto de la tarea que está por venir

La opinión del periodista…

RAÚL E. CEDEÑO
erece42@hotmail.com

Quizás este escrito podrá ser considerado algo filosófico y sublime, filosofículas que no son usuales en mis publicaciones. Pero ante el panorama de nuestro mundo de hoy, he considerado prudente presentar una humilde comparación entre lo que hoy somos y nuestro futuro, porque el mismo nos obliga a todos a hacer un balance de la tarea rendida por nuestra ‘civilización contemporánea’ e intentar hacer un presupuesto de la tarea por venir.

La mejora de la sociedad panameña ha sido siempre nuestro norte y la convicción que ha orientado nuestro esfuerzo, la entiendo como la universalización y humanización del hombre para comprender el dolor del mundo, nuestra patria incluida, y pensar y sentir en función social para actuar como si de nuestra conducta fuese a derivarse toda una norma de comportamiento humano.   Ante los hechos que afectan nuestra vida, nos damos cuenta de que solamente pensamos en nosotros mismos y, desgraciadamente, algunos dan demasiada importancia a sus bolsillos.

Se dice que este año será de plenitud para nuestro país.   Quizás así lo vean los economistas. Pero ¿será plenitud beneficiosa para todos o solo para algunos?    Enfrentamos un negro futuro: el aumento del costo del combustible, el aumento indiscriminado de la canasta básica, que limita con fuerza satánica nuestra alimentación; un muy bajo nivel salarial, incertidumbre por el nuevo costo de la energía eléctrica, una ciudadanía gorgojo en la ciudad capital y áreas aledañas, el pago de nuevos impuestos municipales para poder circular u operar nuevos y actuales negocios… Si le agregamos los problemas en la aplicación de la justicia, las quejas por las nuevas hidroeléctricas y la pelea continua entre políticos, no vemos claro el futuro.

Si seguimos así, tendremos ciudadanos que andarán a pie porque no les alcanza para el combustible o el sistema de buses, una sociedad que no verá con esperanzas el pago de la quincena por el entorno económico estrangulante que le rodea, ciudades y pueblos a oscuras porque no quieren encender el lazo lumínico que les ahorcará, unos seres humanos que tendrán que pelearse entre sí por el consumo de agua y además andarán por allí sudados y hediondos por la falta de baño.    Para no alargar, unos seres humanos flacos, esqueléticos, dignos de algún documental de National Geographic sobre el África misérrima. Es decir, vivir obligados todos a consumir la dieta del caballo: agua, si la tenemos, y paja.

*

<> Artículo publicado el 15  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.