Otro año de atropellos e injusticias

La opinión del Secretario General de CONUSI – FRENADESO….

GENARO   LÓPEZ
genarolopez@suntracs.info

Sin duda el 2010 fue un año de violación a los derechos humanos. La masacre de Bocas del Toro, puso al desnudo lo dictatorial del gobierno. Si bien la Ley 30 fue desmembrada gracias a la lucha del movimiento social y el pueblo bocatoreño, aun queda pendiente que se haga justicia y se atiendan las demandas del pueblo de Changuinola, que se destituya a los hostigadores y represores (José Raúl Mulino, Alma Cortéz y Gustavo Pérez), que se juzgue a los responsables de lo acontecido, de lo cual varios informes dan cuenta de la responsabilidad gubernamental.

En esta escalada represiva y de satanización al movimiento social, están la ley carcelazo; la remilitarización del país, los expedientes amañados que cuelgan sobre 17 dirigentes sociales.

También hicieron gala los apetitos vorágines de la clase política y empresarial. Millonarias compras directas y eliminación de los controles previos; escándalos por la adjudicación de licitaciones públicas que favorecían a familiares, copartidarios y amigos de las principales autoridades; enriquecimiento a partir del Estado, sin que las autoridades hagan las investigaciones pertinentes; los famosos gastos suntuarios y viajes presidenciales; el supermercado de la política (compra de diputados, alcaldes, representantes); el escándalo del Ministerio Público, que evidenció la penetración del narcotráfico, desde las más altas esferas.

La gestión gubernamental da cuenta de ineficiencia, a pesar de los miles de dólares que devengan Ministros y Directores. Casos elocuentes: el censo nacional de población y vivienda, y la atención tardía de las autoridades frente a las inundaciones del mes de diciembre.

El atropello y la violación han sido el orden del día. Se burla las necesidades de pensionados y jubilados, así como de los educadores, por aumento de sus remuneraciones para sufragar el incremento del costo de vida.

A pesar del déficit habitacional se incrementó la política de desalojos forzosos, en algunos casos para proteger intereses de familiares de autoridades (Caso Bosco Vallarino).

La salubridad en riesgo frente a disputas internas en la alianza de gobierno convirtieron la ciudad en un ‘pataconcito’, al no recogerse la basura.

El metrobús, un gran negociado y no una respuesta real al problema del transporte.

En materia ambiental se atenta contra la vida y la naturaleza, al favorecerse las empresas mineras, hidroeléctricas y proyectos turísticos.

La CSS sigue siendo acosada por los mercantilistas, los cuales impulsan la privatización de servicios y utilizan los recursos para pagar una planilla millonaria a amigos y socios, mientras la infraestructura hospitalaria se deteriora, faltan insumos y personal, y no hay medicamentos.

No hay respuestas a los afectados con dietilenglycol. En educación, el fracaso de la impositiva transformación curricular, deterioro de la infraestructura son la nota. Los robos y asesinatos incrementan la inseguridad ciudadana sin respuesta real del gobierno.

Para cerrar el año, las revelaciones de Wikileaks. Hasta ahora se han revelado 8 de los 912 cables sobre Panamá (73 corresponden al Gobierno de Martinelli), que hablan de escuchas telefónicas; política de Panamá frente a la frontera colombiana, la estafa de la ampliación del canal, los vínculos del actual gobierno con Israel y el tratamiento del gobierno al narcotráfico, la personalidad del presidente (según Varela y la ex-embajadora de Estados Unidos: ‘impulsivo’, ‘salvaje’); la intromisión e intereses norteamericanos en el país; la docilidad de nuestros gobiernos frente al imperio. Con ellos se demuestra como los gobernantes han engañado al pueblo y la posibilidad de que estén envueltos en otros actos ilícitos por los cuales deberán hacerse responsables.

Para el próximo año, vienen aumentos: pasaje; electricidad, impuestos municipales, cuota de seguridad social, combustible, precio de los alimentos.

Frente al cúmulo de desatención social, corrupción y represión por parte del gobierno, no nos queda más que construir nuestra propia alternativa organizativa, un instrumento político que permita el ejercicio de una verdadera democracia y la plena participación en la toma de decisiones. Este es el reto al que nos avocamos el próximo año.

 

*

<> Este artículo se publicó el 2  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: