El año 2010

La opinión de…

Mauro Zúñiga Araúz

Hay que felicitar al excelentísimo por haber logrado sus metas en menos de dos años. Esto ha sido posible por haber tenido la sabiduría de rodearse de hombres y mujeres que esconden la última gota casi invisible de su dignidad en los sitios anatómicos que es prohibido decir en público. El excelentísimo ha establecido varios récords que no podemos dejar de mencionar. En primer lugar, es el presidente constitucional que más derechos humanos ha violado. Si los mencionamos todos no me alcanza la página. La masacre de Bocas del Toro con muertos, ciegos y heridos y ningún detenido. La persecución de los periodistas y la violación de la libertad de expresión.

En segundo lugar, es el presidente constitucional que más poderes ha acaparado. Controla todos los órganos del Estado.

En tercer lugar, la percepción de corrupción que tiene su gobierno se asemeja a los días más oscuros de la dictadura militar.

En cuarto lugar, la palabra “licitación” está por borrarse del idioma oficial y el excelentísimo es el presidente que más contrataciones directas ha hecho en la historia constitucional de Panamá. Contratación directa es un término que en el idioma escueto significa “favorecer a amigos” y “favorecerse a sí mismo”.

La táctica empleada por Martinelli Berrocal es idéntica a la que utilizó al llegar a la Dirección General de la Caja de Seguro Social (CSS).   Un día, cuando yo dirigía la Asociación de Médicos y Odontólogos Afines de la Caja de Seguro Social (Amaocss), mi secretaria me dijo que un señor Martinelli quería que le diera una cita.   Así se hizo.

Yo nunca lo había visto. Me dijo que él era un hombre muy rico gracias a la generosidad de este pueblo y que quería devolverle el favor. Que consideraba que no había mejor manera de solidarizarse con la gente que dirigiendo la institución de seguridad social.   Me habló con tanta candidez que creí en sus buenas intenciones y lo apoyé.   Logré convencer no sólo al gremio, sino a algunos directivos de la CSS.

El hombre llegó al puesto y en su primera conferencia de prensa dijo que yo no trabajaba. Claro que los registros de mi desempeño hospitalario decían todo lo contrario.   Aprovechó el hecho de que hay médicos que no cumplen a cabalidad con sus horarios y generalizó el problema a todos los profesionales de la medicina. Inició una persecución sostenida con destituciones, traslados, suspensiones. Todo con un espectacular show mediático.

Pronto nos dimos cuenta de que esto era una cortina de humo para mantener a los asegurados contentos.   Veíamos diariamente los camiones del Súper 99 supliendo la cocina del Complejo Hospitalario Metropolitano.   ¿Hubo licitación? Pero lo más grave era que, paralelo a esa persecución, elaboró todo un andamiaje jurídico para apropiarse de los mil 500 millones de dólares del fondo de Invalidez, Vejez y Muerte de los asegurados y manejarlo con un par de amigos, con lazos muy laxos con la junta directiva.

Afortunadamente, nos dimos cuenta a tiempo de las intenciones de semejante atraco y lo denuncié, tanto públicamente, como en un Consejo General de Estado que se llevó a cabo justo en Soná, en la residencia veraniega de Martinelli Berrocal, el 18 de enero de 1996, al siguiente día de haber iniciado la huelga médica.

De igual manera, denuncié públicamente el proyecto privatizador de la CSS elaborado por Martinelli Berrocal bajo el título “Modernización de la Caja de Seguro Social. Una respuesta hacia el 2000”.   A este señor no le quedó otra alternativa que poner su puesto a disposición del presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares quien, a l hacerla efectiva, liberó a los asegurados de semejante pesadilla.

Ahora, al llegar a la Presidencia, y recoger la percepción de corrupción de funcionarios del gobierno pasado, procede raudo y veloz a detener a algunos ministros. No cuestiono el procedimiento, porque considero que toda persona que comete un ilícito tiene que someterse a la rigurosidad de la justicia, pero esos encarcelamientos, acompañados de la colocación de banderas panameñas y de mazazos por aquí y por allá, fueron la cortina de humo que tiró para ir acaparando todos los órganos del Estado; algunos al margen de la ley, como el caso de la procuradora Ana Matilde Gómez, quien debe ser restituida inmediatamente, al menos que el excelentísimo renuncie por incurrir en la misma falta que se le imputó a ella.

Algo parecido ocurre en el caso de Pérez Balladares.   Se lo dije a él: si infringió la ley, hay que cumplir con sus sanciones, pero dentro del debido proceso. ¿Se está llevando a cabo el debido proceso?    No, claro que no.   Ya el excelentísimo juzgó, sancionó y condenó al ex mandatario.   No conforme con eso, arremete contra su esposa y sus hijas, convirtiendo un proceso normal en una de las más vulgares persecuciones políticas que yo recuerde.

No me sorprende que le apliquen la pena capital.   Si eso no está en la Constitución, me pueden cuestionar. ¿La conoce el excelentísimo? Me dijeron que hace poco le preguntó al ministro de la Presidencia que qué es eso de Constitución que la gente estaba hablando.   Al fiscal, elevado ahora a rango de Procurador por su debilitada columna vertebral, le recomiendo que cite al loro que está en la terraza de la residencia de Pérez Balladares desde hace varios años.   Estos animales repiten todo lo que escuchan, sin necesidad de juramento. Tal vez le pueda suministrar información valiosa. Hágalo, señor procurador, así no se queda sin su medallita o tal vez con el trofeo de dirigir el primer juicio bufo de nuestra historia.

<> Este artículo se publicó el 29 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: