H2O Agua… más prevención

La opinión del Médico….



EDUARDO  A.  REYES  VARGAS
earv31@hotmail.com

El agua es una sustancia crítica para el ser humano. Nuestro organismo puede alcanzar en su composición entre un 60 a 70% de ella. Sin mayor esfuerzo mental se sustenta lo dicho. Dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno… cómo pesan. 70% de la corteza terrestre es agua. Cada uno de nosotros debe consumir aproximadamente dos a cuatro litros de agua por día para mantener una adecuada hidratación. Años atrás distintas organizaciones e instituciones gubernamentales han advertido sobre la escasez de agua que se proyecta sobre este maltratado planeta. Inclusive señalado como factor detonante de guerras.

El agua para el consumo humano debe ser potable, de lo contrario se constituye en un elemento dañino a la salud. Anualmente, millones de personas, sobre todo niños, mueren por la ausencia de esa agua potable.

Mientras tratamos de hilvanar las ideas en este escrito, nuestra ciudad atraviesa por una escasez significativa de tal elemento. No hay antecedentes de tal magnitud en la era contemporánea. A pesar de las advertencias sobre las secuelas del cambio climático , del aumento poblacional, del caótico crecimiento urbanístico con la construcción de grandes edificios ‘donde sea – como sea’ y de nuestros propios despilfarros, hemos planificado muy poco para evitar lo que hoy nacionalmente padecemos.

No he escuchado hace muchos años de un proyecto de construcción de una gran y nueva potabilizadora con técnicas adecuadas que suplante o coadyuve a la de Chilibre o Miraflores. Creo con toda mi ignorancia que es viable y factible. Las construidas en sectores como Panamá Oeste andan de tumbo en tumbo. No creo que se intente estimular la creación de más plantas particulares embotelladoras de agua o privatizarla completamente. Solo sospecha.

¿Qué vamos a esperar? Que lo que queda por venir en materia del cambio climático nos lleven a una catástrofe nacional. ¿Que esperamos para desarrollar una real política del agua?

Una crítica constructiva al IDAAN: El agua tiene muchos usos, pero el de mantener la vida y conservar la salud es el más importante. No he observado, amén de las restricciones propias de la distribución, medidas temporales como disminuir las horas de los lava–autos, restringir algunas actividades industriales que consumen mucho de ella y cuyos productos no son vitales en el día a día, aplicar sanciones existentes que penalizan el despilfarro del agua, etc. Falta una política eficiente de divulgación.

Situaciones de crisis, medidas de crisis. Solicitamos una mayor explicación de las causas de turbidez esgrimida como factor determinante en la escasez del líquido. ¿Tecnología obsoleta de nuestras plantas? ¿Daño ecológico a los ríos que alimentan nuestro lago Alajuela?

¿Qué secuelas tendrá para la salud el recorte de los servicios médicos o la ingesta atribulada de agua no potable?

El intento de atraer inversión al país estaría chocando con estas realidades. No quiero ver un sitio que diga http://www.panamaauxiliocaos.com.

Cuide y defienda su agua, Derecho Humano esencial.

*

<> Este artículo se publicó el 2  de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Prevenir accidentes con educación

La opinión del Diputado de la República….



VICTOR JULIAO III

vjuliao@asamblea.gob.pa

Desde hace un año y dos meses presenté, ante el pleno legislativo, un proyecto de ley que busca crear la Comisión Nacional de Educación y Seguridad Vial. El objetivo primordial de esta iniciativa es reducir en un 40 por ciento los accidentes de tránsito, mediante la orientación y enseñanza a conductores y peatones.

El documento fue llevado a la Comisión de Comunicación y Transporte, hace un año. Allí se nombró a una sub comisión para que lo analizara y luego de algunas modificaciones se aprobó en primer debate y se mandó a la presidencia de la Asamblea para que se iniciaran los trámites que permitieran llevarlo al pleno para su segundo debate. En la sub comisión el proyecto durmió casi un año y la razón de su atraso la encontré en la reticencia de quienes dirigen la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, ATTT. Una vez consensuada la iniciativa con la ATTT se logró vencer ese obstáculo, pero con sorpresa he visto cómo se ha dilatado la decisión de llevar este proyecto al pleno para su segundo debate. Mientras mi idea ha marchado a paso de tortuga, la ATTT ha salido a los medios con planes y programas parecidos o idénticos a los que presenté hace un año y dos meses. Estoy escudriñando, estoy buscando las razones que han motivado los atrasos en la creación de esa Comisión Nacional de Educación y Seguridad Vial y todo apunta hacia la dirección general de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre. Fui elegido por el voto popular y una de mis atribuciones es la de someter ante el pleno, proyectos de ley que beneficien a la población. Eso debe tenerlo claro la dirigencia de la ATTT. Les solicito, de la manera más enérgica, a las autoridades de la ATTT a que se definan. No podemos continuar improvisando en asuntos tan delicados cuando en la Asamblea existe un proyecto de ley que reglamentará y regulará, con una metodología científica, lo que todos acariciamos… una educación vial para prevenir accidentes. El problema no se resuelve con acciones que surgen al calor de las catástrofes y luego desaparecen. Las campañas tienen y deben ser permanentes, tal como se propone en el documento que presenté, repito, hace más de un año. Esta comisión, que se crea mediante este proyecto, realizará los estudios científicos que dé, como resultado, la difusión de los planes acordados con el objetivo de educar a la población sobre la forma de conducirse en las calles y avenidas de nuestro país. Este organismo, una vez sea convertido en Ley de la República, tendrá, entre sus principales propósitos los siguientes: Promover la cultura de responsabilidad vial; promover campañas de sensibilización, divulgación y cumplimiento de las normas de tránsito; desarrollar proyectos de educación vial, en todo el país; desarrollar planes de divulgación y conocimiento de las normas de tránsito desde la etapa escolar; facilitar el cumplimiento de las disposiciones legales, a través de material gráfico y audiovisual; evaluar las normas técnicas y legales y promover sus modificaciones cuando los estudios técnicos así lo ameriten y promover la creación de organismos provinciales multidisciplinarios en la materia, permitiendo la participación activa de la empresa privada.

Será una comisión interdisciplinaria con una junta directiva compuesta por los ministerios de la Presidencia, de Gobierno, de Obras Públicas, de Salud, de Educación, de Trabajo y Desarrollo Laboral y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre. Este organismo podrá ampliarse con la participación de los municipios, de las organizaciones de transporte público, tanto de pasajeros como de carga, las asociaciones de usuarios del transporte de pasajeros, los institutos y escuelas de manejo y organizaciones de la sociedad civil.

Que la ciudadanía sepa que este diputado es consciente del gran problema que representa la irresponsabilidad de conductores y peatones. Muchos de nosotros aborrecemos la esclavitud porque ella maltrató, mancilló y mató a inocentes, pero existen otras esclavitudes que pueden salvar vidas; seamos esclavos en el cumplimiento de las reglas de tránsito para que se acaben las lágrimas; para ahogar ese grito lastimero de una madre, un padre, un hijo, un amigo o conocido que murió por la falta de una educación vial.

*

<> Este artículo se publicó el 3  de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Comisión: Institución pública

La opinión del Docente Universitario….

 

JORGE LUIS MACÍAS FONSECA
jorge0913@pa.inter.net

La gestión pública en Panamá presenta serias deficiencias. La falta, por ejemplo, de un verdadero instrumento que permita correctamente definir los perfiles del funcionario inmerso en la actividad pública, no ha permitido profesionalizar a ese sector laboral. Los resultados producidos son aterradores, lo cual incide de manera muy perniciosa en el desarrollo del país, puesto que gran parte de la administración del Estado se sustenta sobre las funciones burocráticas.

Ahora bien, una cosa es la enmarañada diligencia a que se somete el sector público, con procesos engorrosos, díscolos e ineficientes, y otra el funcionario que no solamente se corresponde con esa realidad, sino que además por propia insuficiencia, produce acciones traumáticas. En el primero de los casos, la atención a esas acciones, debe conducir a simplificar fórmulas, a tecnificar procedimientos, es decir a hacer científica la gestión pública. En el segundo a formar adecuadamente al recurso humano que asume importantes responsabilidades y tareas.

Ante el confuso panorama que se advierte de la administración pública panameña, han aparecido -y esto parece histórico- formas que por momentos, suplantan a la misma, asumiendo roles y determinaciones que en muchas ocasiones van más allá de lo establecido en las normas. Así surgen las comisiones, como elementos ‘eficientes’ en la gestión pública, convirtiéndose de hecho en una institución, que responderán en la mayoría de las veces, a los propósitos e intereses, de quien o quienes la designan, o a direccionar un asunto en virtud también del beneficio que se proponga. Su composición dependerá de lo anteriormente expresado y los resultados igualmente. La posición crítica al interior de ellas, es tomada como una conducta displicente y contradictoria con los objetivos definidos.

Ahora bien, la comisión cumple con fines específicos. Uno de ellos, es el de dilatar para distraer, cuando el alargamiento del tiempo, se plantea como un instrumento para evitar las respuestas. Otro, y no cabe duda, es para definir asuntos, relevando de responsabilidad a quienes por mandato de la ley, tiene la obligación de asumirla. Y, en otro sentido, como finalidad -en alguna medida que son pocas- cumple con ofrecer las soluciones pertinentes o las recomendaciones según sea el caso.

Por otro lado, las propuestas, a veces exigidas, en un tiempo, no siempre son atendidas, o solamente tenidas en cuenta las que interesan, o bien duramente adversadas muchas, si no están en la misma tesitura del objetivo anhelado. Las condiciones de trabajo de la comisión, no siempre son óptimas, como tampoco los recursos con que debe contar para la labor que debe desarrollar.

Es claro entonces, que la comisión se convierte en un dispositivo de la Administración Pública en Panamá, tenida como un recurso, cuando las soluciones, no encuentran el adecuado escenario, o cuando la realidad se impone a las formas de pensar del funcionario jefe. En una palabra, la comisión es otra de las instituciones públicas en Panamá.

 

*

<> Este artículo se publicó el  6  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Planes inconclusos

La opinión del Periodista y Docente Universitario…


MODESTO TUÑÓN
modestun@yahoo.es

El final de un año y el inicio de otro, es por lo general un periodo en que la gente suele realizar un balance y considerar las actividades y proyectos a ser asumidos para el futuro inmediato y concebir las perspectivas en que se va a involucrar con posterioridad.

Al realizar el análisis de aquello cumplido, en ocasiones queda un desasosiego por todos los objetivos o metas incumplidos para los doce meses pasados. La mayoría de las veces, las contingencias, los cambios repentinos, quizás decesos de protagonistas importantes, son algunas de las variables que afectan o enturbian el plan esbozado con la tranquilidad de una copa de champagne, vino, ron ponche o saril.

En este desconcierto que produce un saldo en contra, no se toma en cuenta que muchas veces, las propuestas aparecen como meras actividades, aisladas y desligadas de un verdadero plan de trabajo, que implica no solo la enumeración de aspectos puntuales, sino algo más elaborado, de lo que se quiere, dentro de un conjunto de estrategias que aporten elementos sobre cómo alcanzar un futuro exitoso.

‘Hacer un libro’, ‘viajar a determinado lugar’, ‘alcanzar un nivel profesional más elevado’, ‘tener una pareja’, entre otros, son temas aislados y muy concretos, que no encierran en su definición otros componentes de un proyecto a mayor plazo. ¿Para qué sirven estas acciones específicas; o más concretamente, ¿para qué hacer el libro? o ¿dentro de qué perspectiva se encierra?

Algunas religiones o creencias inician el calendario con una reflexión sobre aspectos básicos que pueden ser encausados en el periodo que se inicia y le piden al devoto o feligrés, hacer un proyecto de vida para el año. Un gran paso en función de aquellos indicadores que se hayan analizado y que se considere impiden avanzar.

Este esquema permite seguir ese gran objetivo y al establecer las acciones o pequeños pasos que se darán en función de lo fundamental; cada logro, será un escalón más elevado para consolidar aquel motivo de las dinámicas que cada quien tenga durante ese año. Así, estos avances se podrán percibir más claramente y ponen a la persona en disposición de hacer los correctivos donde se considere necesario.

Una buena cantidad de gente no está acostumbrada a planificar su vida cotidiana y sencillamente, se rinde a la espontaneidad y en numerosos casos, a un hedonismo marcado por acciones que le rindan satisfacción inmediata, los fines de semana, los viernes culturales, las ‘zonas vivas’ donde la jarana y el ‘despelote’ dan rienda suelta a un desenfreno incontenible, hasta con resultados desagradables, por decir lo menos.

Hay algunos que tratan de copiar el modelo y hacer su plan de vida, como si fuera posible imitar a otros que se encuentran en diferentes condiciones, en lugar de generar las actuaciones para darle sentido a la cotidianidad y ver al final los frutos de esta manera proyectada sobre la realidad y el papel que desempeñamos en ella.

Reflexión, compromiso, imaginación y trabajo son pilares que deben dar sentido a esta idea de convertir el principio de año en un ejercicio de planificación que permita satisfacer nuestras expectativas mes a mes y plantearnos mejores y más ambiciosos destinos donde ir o alcanzar aquello que hemos propuesto desarrollar, hacer o crear. Este proceso es símbolo del crecimiento.

Cada vez que se haga este ejercicio, culminaremos con mayor conocimiento, sabiduría y satisfacción las metas que nos tengamos trazadas en el contexto de realizaciones que darán mayor fortaleza al carácter y al dominio del entorno.

Pero también hay el aspecto ético que debe ser la base de todo este planeamiento. En ocasiones, la personalidad y el nivel de vehemencia con que se aspira un fin, nos hacen émulos de Maquiavelo y olvidar a quienes tenemos por delante y avanzamos, no importa sobre quien debamos caminar.

En este balance del año que fenece, también hay que dejar espacio para el ‘otro’ y definir ¿a quién afectamos con nuestros planes? ¿Es lícito lo que se quiere iniciar? ¿Quiénes pueden ser perjudicados? Más de las personas que se pueda imaginar, contemplan esta última particularidad e incluyen en sus planes cómo deshacerse de ese ‘factor’.

Es importante lograr una satisfacción dentro de los valores que se quieren ostentar y saber que los meses que siguen, serán la oportunidad de darle cuerpo a esas ambiciones espirituales que nos brindan una mayor estatura, no solo social, sino personal y desde aquí irradiar hacia el exterior la tranquilidad que se tendrá cuando el almanaque dé la vuelta y llegue al último día del 2011.

*

<> Este artículo se publicó el 5  de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Asuntos del ámbito humano, de Pedro Rivera

La opinión de la Psicóloga y Catedrática Titular….

 

YOLANDA  CRESPO  DÍAZ
zedirto@cwpanama.net

No es tan difícil saber cuales son las verdaderas intenciones de Pedro Rivera al abordar desde una perspectiva biopsicocultural una variedad de temas sociales, políticos, culturales e, incluso, literarios en su nuevo libro ‘Asuntos del ámbito humano’.    No hay duda de que lo que pretende el poeta es examinar en forma integral, con el aporte de cada ciencia, tanto social como físico-biológica, el comportamiento humano.

En su nuevo libro de ensayos, el poeta, cineasta y escritor comprometido, ganador en más de cinco ocasiones el Premio Literario Miró trata asuntos concernientes a las estructuras socioeconómicas de Panamá, a la democracia, a la conducta cotidiana y al trabajo creativo de dos escritores en particular, uno panameño, Dimas Lidio Pitty, otro colombiano: Gabriel García Márquez. Lo singular es que aborda cada tema con elegancia, sabiduría, claridad y belleza. Otros ensayos, en esa misma línea, se refieren a la cultura de la pobreza —producto de esa misma herencia colonial— que mantiene a los panameños empantanados en un callejón sin salida, incrementando las diferencias sociales en forma exponencial, como si la una, la riqueza, no pudiese vivir sin la otra, la pobreza.

Uno de los ensayos más destacados del libro tiene que ver con la Caja del Seguro Social. El autor, después de examinar el origen del sistema, propone el uso de ese recurso como punta de lanza de una estrategia de desarrollo nacional. Según su punto de vista la Caja de Seguro Social está ‘privatizada’ por los distintos grupos que usufructúan de sus recursos. Habría, en consecuencia, que ‘desprivatizarla’, Pasar de la propiedad virtual a la propiedad real. Despojarla de su condición de ‘coto de caza’ que tiene actualmente y devolverla a sus verdaderos dueños —a los cotizantes— para que le den mediante inversiones inteligentes ‘el mayor uso colectivo posible’.

El poeta examina el embrutecimiento sistemático de las muchedumbres a través de algunos medios de comunicación social, principalmente la televisión, a los que califica como ‘caballos de Troya’. La metáfora alude al hecho de que estos aparatos, instalados en cada hogar, construyen la conciencia de los individuos a través de noticiarios, programas de acción y telenovelas de pésima calidad intelectual y moral.

Tal vez el ensayo más significativo del libro es el que tiene que ver con su percepción personal sobre Panamá, específicamente sobre la existencia de cuatro países en uno, a los que identifica como ‘transitista’, ‘agrario’, ‘marginal’ y ‘excluido’. Se trata de cuatro bifurcaciones socioculturales, perceptibles a simple vista, heredadas del sistema colonial.

Según esta percepción, el país ‘transitista’, el más privilegiado, está vinculado a la macroeconomía del primer mundo. Se trata de capas sociales acomodadas, rodeadas de lujo, cuyas residencias están enclavadas en barrios exclusivos necesariamente excluyentes, egoístas y arrogantes. Controlan un sistema multimodal de industrias y servicios, bancos y compañías multinacionales, amén de un mercado interno de alta capacidad de consumo.

El agrario, un país de segundo escalón, todavía no alcanza los niveles requeridos para ostentar rango hegemónico en las áreas de producción. El país marginal, con toda su novedad de códigos lúmpenes, promovidos por las políticas de consumo, incrementa los bolsones de violencia en las áreas metropolitanas, urbanas y rurales, convirtiéndose en un peligro para la convivencia humana. Y por último tenemos los indígenas que representan un 90% de la pobreza extrema en nuestro país.

Según explica Rivera, una de las razones por las cuales estas desigualdades perduran y tienden a eternizarse es la ‘resistencia al cambio’. Según su punto de vista, la gente se acostumbra a vivir de la manera como vive, acepta la vida tal como la conoce, encuentra natural la miseria que la rodea y objeta, en consecuencia, cualquier intento por transformarla.

Siempre, a lo largo del libro, Pedro Rivera hará referencia a la compleja conducta humana: instintiva, emocional y racional al mismo tiempo. Estos referentes deben ser tomados en cuenta cada vez que se examinen temas vinculados con la pobreza, la violencia y la inseguridad.

La explicación —agrega— se encuentra en los códigos. Lo que significa que la pobreza sea mucho más que carencias, falta de oportunidades y equidad. Según su punto de vista la pobreza es un sistema de vida codificado por la costumbre, la exclusión y la marginalidad. Una sociedad codificada por un sistema de desigualdades es muy difícil de cambiar. En el fondo todo el mundo acepta las desigualdades como algo lógico, natural.

La definición de Pedro Rivera es muy clara: El ser humano es un ser físico-biológico dotado de psique, que vive en sociedad y que es capaz de crear cultura. No resulta nada desatinado que con una definición tan clara e irrebatible de lo que es un ser humano, como esta, el abordaje de cualquier tema no tenga carácter biopsicosociocultural. Por eso el autor de ‘Asunto del ámbito humano’ sostiene que las conductas humanas son hijas de las circunstancias, resultado de la acumulación histórica y deben ser abordadas con los aportes de todas las ciencias si quieren ser objetivas.

 

 

*

<> Este artículo se publicó el 4  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a lA  autorA,  todo el crédito que les corresponde.

La integración insultada

La opinión de….

 
EUCLIDES  FUENTES  ARROYO
didi21panama@hotmail.com

Hay lacras en el Parlacen, dijo señor Presidente, reiterándose oponente aludiendo a más de cien.

Fue sin querer queriendo que a varios descalificó sin rubor los deshonró tácitamente ofendiendo.

En ese foro del Parlacen estuvo doña Mireya aunque ahora se querella a Mayin incluyó también.

Como todo en esta vida Nada y nadie es perfecto juzgo que no es correcto decir que son gente perdida.

Tenemos hombres honestos orgullo de esta nación patriotas sin discusión con los timbales bien puestos.

Álvaro Menéndez Franco, el panameño ejemplar, su verbo deja escuchar e impreso en negro y blanco.

Es censurable hablar así con ánimo deslenguado en tono desenfadado el irrespeto porque sí.

Qué lástima señores responder sin meditar el frecuente patinar y trastocar los valores.

Una palabra mal dicha equivalente a injusticia, mala intención o malicia promotora de desdicha.

Desagravio se merecen los hermanos insultados del poder vilipendiados ante éste ya se crecen.

 

 

*

<> Este artículo se publicó 2  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La última tarea de Carlos Andrés… II parte

La opinión del Politólogo….

 
MARCEL SALAMÍN-CÁRDENAS
msalamin@yahoo.com

La segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez lo enfrenta al formidable reto de derrotar esa cultura, recuperar la competitividad productiva y corregir las muchas inequidades que la bonanza petrolera había puesto en evidencia. Las fuerzas conservadoras que desató —desde la izquierda hasta la derecha— fueron inmensas y definitivamente Carlos Andrés sobreestimó el compromiso democrático de esas fuerzas. Para preservar sus prebendas y negociados, no solo se alzaron los cogollos políticos y los económicos, sino que se amancebaron en una alianza expúrea.

Quienes hoy lloran en el exilio la propiedad de los enormes oligopolios de los medios de comunicación y de la industria transformadora, son los mismos que junto a los políticos resentidos, quebraron la confianza de los venezolanos en la democracia cuando más la necesitaban. Fueron ellos los que alentaron un odio devastador contra la política y las instituciones democráticas.

Carlos Andrés fue enjuiciado sin pruebas, fue separado, destituido y encarcelado en abierta violación de la Constitución vigente. Pero no se arredró. No salió huyendo. No dio un paso atrás para renunciar al mandato constitucional que le entregaba una partida presupuestaria cuyo uso, por razones de seguridad nacional, era secreto y discrecional. La sentencia irrisoria y ridícula que cerró ese juicio, es el mayor monumento a su inocencia.

Panamá le debe mucho a Carlos Andrés. Su contribución a la democratización de nuestro país ha sido invaluable. Forjó con Omar Torrijos una relación y una amistad profunda y sincera, que le permitió sellar el compromiso de levantar todas las restricciones a la actividad partidaria y regresar la República a la plena vida democrática una vez lograda una solución negociada de la causa patriótica panameña.

Todos aquellos que insisten en atribuir a la presión gringa ese paso estratégico, desconocen que fue con Carlos Andrés —ante quien Omar Torrijos no sentía que arriaba ninguna bandera soberana— con quien selló ese compromiso. En los archivos personales de Carlos Andrés reposa la carta que el general Torrijos le envió como respuesta. También reposa allí, la carta extraordinaria que la madrugada del 20 de Diciembre de 1989, le enviara a George Bush protestando indignado por esa herida innecesaria y artera que se le infligía a la más indefensa de las repúblicas americanas.

Intentó por todos los medios a su alcance que Noriega renunciara para ahorrarle a Panamá y a América Latina la vergüenza y la tragedia de la invasión. No le unía a Noriega amistad ni complicidad política y tuvo que soportar desplantes, insultos y vejaciones a mano de los perros cancerberos de Noriega.

Ningún opositor de esos tiempos encontró oídos sordos ni puertas cerradas en Miraflores. El Canal es hoy nuestro, porque estadistas como Carlos Andrés endosaron todo su capital político en la solución negociada y respaldaron al general Torrijos en la hazaña diplomática más refinada de nuestros tiempos. Sin él, sin sus opiniones fuertes y francas, sin su fino olfato político y su sentido del honor y la dignidad, no hubiéramos llegado a donde nos encontramos hoy.

Queda una última tarea: restituirle la democracia a Venezuela. Somos muchos para quienes no importa dónde se entierren o dispersen nuestras cenizas. Pero las de Carlos Andrés Pérez, el bachiller tachirense que se ganó el corazón de todos los demócratas del mundo, esas cenizas solo pueden reposar en su Venezuela querida.

Si su ausencia hoy le hace brillar más que nunca, su viaje de retorno debe ser la fuerza que reúna bajo el viejo pendón, la vieja constitución y el viejo escudo de armas, al bravo pueblo de Venezuela.

Hacia allí hay que llevarlas y cuando así suceda, veremos tambalearse a quien hoy manda pésames cargados de hipocresía y no pudiendo contener su naturaleza torva, aprovecha para vejar a quien ya no puede ripostarle. Tenemos que terminar la faena, Carlos Andrés. ¡Manos a la obra!

 

*

<> Este artículo se publicó el 1 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Señor Procurador

La opinión del Abogado y Docente Universitario en la materia….


CARLOS AUGUSTO HERRERA – –
cherrera255@hotmail.com

Cuando se habla sobre cómo escoger Al Procurador General de La Nación y también se platica de la casi imposición de grupos externos para cogobernar, se buscan fórmulas disque para lograr la transparencia en las actuaciones.

Se dice que los procuradores se nombran por diez años para no coincidir con los cinco años de gobierno como si fuera la mejor salida.   Aquí en la llamada democracia, todos los anteriores habían sido nombrados por los contrarios a los que gobiernan, en ese fenómeno de la alternabilidad.   Si aplicamos el estudio cualitativo de la ley, entonces podemos asegurar que esto no ha funcionado.  Tres de los cuatro últimos Procuradores que han sido nombrados por el P. R. D.

Tenemos que ensayar con experiencias vívidas de personas que se transforman detrás de un cargo. Se endiosan y en ese estadio, metafóricamente se distorsionan con vana creencia del eterno nombramiento, hasta que un día aterrizan en los mismo que eran. Claro que les cuesta acostumbrarse a las lisonjas de los aduladores; a las maniobras de los que lo cuidan que por cierto inventan peligros para mantener su vigencia y especialmente los amigos del cargo.

La función de este altísimo cargo de Procurador es vertical, puesto que actúa por delegación de acuerdo al artículo 219 de nuestra Constitución.   El Procurador puede delegar las funciones que ejerce en un personero, fiscal de circuito o fiscal superior, lo que significa que debe responder por omisión impropia como garante que es lo que define la doctrina, como un elemento de constitución de la figura. Lo importante es que tenemos mucho que evolucionar para lograr un equipo de funcionario que respondan a su formación y honestidad para lograr los fines apropiados en las investigaciones penales.

Alguien se le ocurrió en las reformas del año 2004, que los suplentes serían escogidos dentro de los subalternos de la entidad. Otro disparate porque visto desde otro enfoque, un subalterno JAMÁS el va a dar la razón a quien pelea con su jefe, porque entonce está en juego su propio puesto.

Lo peor es que tantos abogados Constitucionalistas, no pudieron meter las narices para regular lo dispuesto en el artículo 200 numeral 2 sobre la facultad del Consejo de Gabinete sobre el nombramiento, del Procurador General de la Nación, del Procurador de la Administración, y de sus respectivos suplentes y el artículo 2004, también de la misma excerta legal , permite al Procurador cubrir sus faltas temporales con un Procurador Encargado que cumpla con los requisitos, pero para que actúe temporalmente como Procurador General.

Aquí vamos con el artículo 2 de nuestra Constitución que se refiere a los tres pilares que conforman el poder público emanado del pueblo y ejercido por el Estado, por medio de los Órganos Legislativo, Ejecutivo y Judicial, que funcionan separados, pero en armónica colaboración.

Nosotros escogemos a los que nos gobiernan y ellos escogen a los funcionarios para que nos representen y administren. Lo que pasa es que se falla y cuando pasa, hay que buscar la manera de lograr un cambio, pero todo esto dentro del tira y hala político entre los que gobiernan y los que critican. Teníamos una Procuradora que debió acabar su designación de 10 años, la que nada más cubrió la mitad. Unos dicen que debió quedarse otros que se tuvo que ir. Pero aparece de la sorpresa su reemplazo, que nunca fue designado en propiedad.

Los Procuradores Generales tiene su gente de confianza en estos puestos tan sensibles y la prueba está, en algunos que se fueron de inmediato, junto con la defenestrada del cargo y llegaron otros designados a ocupar los puestos estratégicos en esta lucha desigual entre los delincuentes y la gente de bien.

Aquí entramos los litigantes a valorar las actuaciones, en una gran mayoría con reclamo y en particular por la ineficiencia en llevar adelante esa complicada tarea de defender y acusar a las mismas personas, como es el deber de esta singular actividad en Panamá.   Por supuesto que traemos un arrastre inquisitivo que se centra en el uno, dos tres. Tenemos un crimen, hay un acusado o sospechoso y tiene por tanto debe ser condenado.

El señor JOSÉ AYÚ PRADO es el nuevo Procurador General, con mérito por la experiencia en los manejos del Ministerio Público. Empezó desde abajo y en el trascurso se ha destacado en su madurez profesional. Seguro que las cosas marcharán mejor porque los subalternos no pueden echarle tierra a los ojos.   Seguro que el cambio será notable y es poco probable que le tuerzan el brazo. Tenemos una diferencia en un proceso y sobre un cliente que representamos, pero esto no es óbice para reconocer su alta catadura profesional y su demostrada honradez.

*

<> Este artículo se publicó el  2 de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La comadreja indignada

La opinión del Abogado….

 
KEVIN MONCADA LUNA ARJONA  
kevin@moncadamoncada.com

Érase una vez una en una selva muy lejana, cuyo mando se ejercía en tres órganos: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. El amo del Ejecutivo era el Rey León, quién veía a la Comadreja como un obstáculo político.

En esa selva existía también una institución denominada Ministerio Público (MP), a cargo de la Comadreja, cuya función principal era la de perseguir e investigar los delitos de la selva. Un día, la Comadreja, en aras de purgar al MP de alimañas asquerosas como lo era el Fiscal Lagarto, autoriza la escucha telefónica del reptil. Gracias a esta intervención telefónica, se confirman las sospechas de la Comadreja: El Fiscal Lagarto pedía coimas a animalitos. Por esto, el deshonesto reptil fue despedido.

La Comadreja había logrado detectar y eliminar un punto de corrupción en la institución. No obstante, el Órgano Judicial, azuzado por el Rey León, ‘decidió’ que el procedimiento utilizado por la Comadreja para intervenir teléfonos fue ilegal, y por esto, la destituyeron.

Frente a tal situación, el Rey León designa al Cerdo como reemplazo de la Comadreja, para que se convierta en el Jefe Suplente del MP. No había siquiera terminado el año y ya había estallado en la selva un escabroso escándalo: El Cerdo había nombrado animales corruptos en el MP que facilitaron la penetración del narcotráfico en la entidad. La jungla entera estaba asombrada. Parecía irreal, irónico, inverosímil: ‘sacaron a la Comadreja por perseguir a los corruptos y por depurar al MP; para nombrar en su reemplazo a un Cerdo que directa o indirectamente provocó la infiltración de la mafia y de la corrupción en tan solo un par de meses’.

La indignación de la Comadreja era aún más enorme, pues, en tan poco tiempo el MP se había transformado en una dentina apestosa, hastiada de entresijos reprochables. Pero la arreada indignación de la Comadreja se incrementó todavía más cuando vio que una Zarigüeya residente de una selva vecina recibió rápidamente asilo político por parte del Rey León, porque en su país había pinchado teléfonos a adversarios políticos.

La perpleja comadreja no lo podía creer: las autoridades locales la patearon por pinchar teléfonos para combatir la corrupción, y, sin embargo, le brindan asilo político a la Zarigüeya, que pinchó teléfonos por fines meramente políticos e inmorales.

Y, como corolario, una página web reveló que el Rey León pedía ayuda para pinchar teléfonos a sus rivales políticos. ¡Pobre Comadreja indignada!.

 

 

*

<> Este artículo se publicó el  3  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La moral, la dignidad y la verdad son armas invencibles

La opinión del comentarista deportivo….


RICARDO MANUEL MORALES MEDINA
indiormmm_17@hotmail.com

En los últimos años, las actitudes de los políticos de este país se vienen desquebrajando, a tal punto que esta clase considera normal que, el postularse en su partido político, es la bella oportunidad de constituirse en la imagen pulcra y honesta del mismo.

Por sus años de proselitismo en el partido juran ante viento y marea el compromiso universal de defender, luchar, por los objetivos, principios del colectivo, Una vez son elegidos y llegan a la cima a través del voto popular como representante, alcalde y diputado, deben servir a esa masa electorera que los eligió, y guardar le lealtad sin precio ni duda al partido.

Lo ocurrido este año a nuestro glorioso Partido, Revolucionario Democrático, con los saltos no de Trinchera, por que al utilizar este termino estaríamos insultando la conducta Revolucionaria y Combatientes de nuestros mártires, que cayeron defendiendo los principios de DIGNIDAD, en este territorio, es mejor parafrasear la canción ‘Plástico’ que cuando les da de lleno el sol se derriten y venden su conciencia por el Oro, la Plata y su Comodidad.

Para los individuos que tomaron la fácil Decisión, para ellos de traicionar sus propios principios, sus conciencias, su familia, sus amigos, actuar así es perder la fe y la esperanza, pero los que nos mantenemos FIRMES tenemos la certeza de resistir este hastío, de traiciones, compra y venta de principios.

Esta bien claro que con un constante acose, con el sonido de la caja registradora del partido gobernante, que aniquila y degrada a la clase política del país que con aires de salomé alegre y semidesnuda, sigue bailando la danza y en copas de champaña se va tomando su sangre y engrosando su tan desprestigiado padrón electoral. Afortunadamente tenemos en el partido ejemplo de VERDAD, cuando un 1 de septiembre de 1991, después de la invasión criminal y asesina que hoy se cumplen 20 años, en santiago de Veraguas cuna del creador del partido bajo el Fuego del enemigo (con persecuciones, encierros, destituciones) Dionicio ‘NICHO’ Morales Morales y un grupo reducido miembros heroicos del PRD, en el restaurante el Éxodo con sus pocos aportes económicos juraron levantar de las cenizas, como el ave fénix al glorioso y con Unidad, Lealtad, y Patriotismo, logramos el triunfo electoral en 1994 de igual manera lo haremos en el 2014 del partido de Omar Torrijos Herrera ‘EL COMANDANTE DE LOS POBRES’.

*

<> Este artículo se publicó el  4  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Deportistas profesionales y políticos criollos

La opinión de la Ex Diputada de la República….

 

MIREYA  LASSO
mireyalasso@yahoo.com

Últimamente ha llamado la atención que más de un político criollo ha desertado de un partido político para reinscribirse en otro colectivo que festeja su acción; y, por otro lado, se publican noticias sobre deportistas profesionales que abandonan su equipo cuando reciben ofertas jugosas de organizaciones deportivas rivales que aspiran también a competir por los campeonatos. ¿Existe diferencia de fondo entre esos deportistas y tales políticos? Ambos parecen cortados con la misma tijera: ¿por qué? ¿Por qué la deserción en el deporte y el transfuguismo en la política son percibidos como conductas normales? Y una pregunta cínica: ¿Qué importa?

Quienes disfrutamos de esos torneos vemos cómo en el béisbol de Grandes Ligas muchos jugadores saltan de un equipo a otro. Sólo por mencionar casos recientes: Jayson Werth, formidable jardinero que contribuyó a que Filadelfia ganara la Serie Mundial en el 2008, abandona ese equipo por un jugoso contrato de US$126 millones con Washington; Hideki Matsui, el ‘Godzilla’ que jugó con Nueva York durante siete temporadas y fue declarado jugador más valioso en la Serie Mundial del 2009, abandonó a Los Ángeles y firmó con Oakland por más dinero; Carlos Peña, primera base por cuatro temporadas con Tampa Bay, ahora firmó contrato por US$10 millones con Chicago; Carl Crawford dejó Tampa Bay para irse con Boston; Melky Cabrera deja Atlanta para incorporarse a Kansas City; y nuestros Manny Corpas y Bruce Chen dejan Colorado y Kansas City para buscar mejores ofertas.

En el baloncesto profesional estadounidense, el famosísimo alero Lebrun James abandonó Cleveland, su equipo de siete temporadas, para unirse a Miami, detrás de varios millones de dólares adicionales; con él, la ciudad de Cleveland también perdió la atracción turística que significó James y que ahora ganó Miami. Similarmente Brian Skinner y Damien Wilkins se cambiaron a sus nuevos equipos de Milwaukee y Atlanta por más dinero.

En el fútbol mundial, Ronaldinho muestra interés por cambiarse al británico Liverpool, al estadounidense Ángeles Galaxy, al portugués Palmeras o al brasileño Flamengo, el que mejor pague; el Milán, su actual equipo, no lo retendrá. Igual reacción ha tenido el Roma con Adriano, mientras que se acusa al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, de robarse a Zidane del Juventus, a Figo del Barcelona, y a Cristiano Ronaldo del Manchester United y de cortejar a Diego Milito del Milán. Todos, por más plata. Mesut Ozil, famoso en el equipo alemán del último Mundial, dejó el Werder Bremen de su país para incorporarse al Real Madrid.

En el automovilismo, el piloto de Formula 1, el asturiano Fernando Alonso, se inició en el 2001 con la Escudería italiana Ferrari, de 2002 a 2006 estuvo con la Escudería francesa Renault, en el 2007 con la inglesa McClaren Mercedes, en el 2008 a 2009 volvió a Renault, y en el 2010 regresó a Ferrari. El piloto alemán Timo Glock dejó la Escudería Toyota para pilotear con la Escudería Virgin Racing.

Entre los futbolistas locales, Luis Tejada esperaba ofertas del equipo chiclayano Juan Aurich y del Alianza Lima en el fútbol peruano para escoger la mejor. Por su lado, el español Carlos García Cantarero está considerando su contratación con el Sporting de San Miguelito, Chorrillo o Árabe Unido. En el Béisbol Nacional Mayor, Panamá Metro está tratando de negociar con Willie Lebron, quien jugó para el equipo de Herrera en la campaña pasada.

Si en el deporte profesional es natural sacrificar la fidelidad a cambio de mucho dinero y es aceptado como algo normal, ¿acá será igual si los electores observamos con indiferencia el cambio de toldas políticas porque lo vemos como parte del ‘juega vivo’ criollo? Si los electores no mostramos desaprobación y, en cambio, premiamos a los tránsfugas con nuestro voto, cabría preguntar: ¿Es que nos importa tan poco? ¿No percibimos ningún peligro? ¿Nos permite una relajada moral política considerar a los tránsfugas políticos como deportistas profesionales? ¿Es la clase de democracia representativa que nos gusta? Total, una reciente encuesta revela que los panameños somos felices, optimistas y despreocupados.

 

*

<> Este artículo se publicó el  5 de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde

Relaciones con EU

La opinión de….

 
DEMETRIO  OLACIREGUI  Q.
d_olaciregui@hotmail.com

Cuando The New York Times dio a conocer en junio de 1986 los vínculos de Manuel Noriega con el lavado de dinero y actividades del narcotráfico, basado en agencias de inteligencia, oficiales del Departamento de Estado, el Pentágono y la Casa Blanca, no era posible anticipar los alcances de esos informes. Las revelaciones generaron tensiones entre el régimen militar y Estados Unidos y se convirtieron en el principio del fin de Noriega.

La reciente publicación del Times sobre la preocupación de Washington porque el presidente Ricardo Martinelli tratara de ocultar a la DEA ‘los actos de corrupción de sus parientes y amigos’, está ligada con un cable que aseguraba que Ramón Martinelli Corro, primo del mandatario y detenido en México por lavado de dinero, ‘hacía pasar mensualmente decenas de millones de dólares provenientes de la droga’ a través del aeropuerto de Tocumen.

Los antecedentes están relacionados con la obsesión de Martinelli de espiar telefónicamente a sus opositores políticos –según se desprende de reportes filtrados por Wikileaks- y de manipular la justicia para blindarse contra posibles investigaciones sobre actos de corrupción. Todo está documentado en cables diplomáticos secretos remitidos a Washington en agosto y diciembre del año pasado por la embajada de Estados Unidos.

En los últimos días el gobernante ha tratado de minimizar las graves implicaciones de las revelaciones hechas por The New York Times, fundamentadas en los cables diplomáticos.

La contra parte de esas reacciones la evidenció el presidente de Chile, Sebastián Piñera, un empresario de derecha al igual que Martinelli, pero con más equilibrio y mesura. Reportes diplomáticos estadounidenses lo acusaron de ‘manejar tanto sus negocios como su política en los límites de la ley y la ética’. Piñera declaró que está arrepentido ‘de muchas cosas’ y que ‘no desmentiría nada de lo filtrado’. Washington saldó la situación afirmando que el mandatario chileno le merece ‘la más alta opinión, un gran respeto y admiración’.

Pero eso no se anticipa entre los gobiernos de Estados Unidos y Panamá. La conducta totalitaria de Martinelli, la persecución política y judicial contra sus adversarios, su empecinamiento en violar los derechos y libertades ciudadanas y el carácter corrupto de su gobierno, no dan espacio para reenfocar las relaciones bilaterales.

Las revelaciones del contenido de la correspondencia enviada a Washington por diplomáticos estadounidenses, así lo demuestran. La nueva embajadora Phyllis Powers, por otro lado, le ha recordado a Martinelli que la Casa Blanca aboga por la vigencia del estado de derecho, valores democráticos, contrapeso de las instituciones, transparencia, respeto a la sociedad civil y a la libertad de expresión.

La renuncia del embajador de Panamá en Washington, Jaime Alemán –enfrentado con Demetrio Papadimitriu, ministro de la Presidencia, y humillado por Martinelli- se produjo en el peor momento para el gobierno panameño. Papadimitriu, según los cables de Wikileaks gestor junto con Martinelli del espionaje telefónico, pretende articular la política exterior de Panamá en Washington por sus nexos con los sectores republicanos más conservadores, lo que ha producido corto circuitos con el Departamento de Estado y la Casa Blanca.

El tema del narcotráfico y el lavado de dinero es uno de los más sensibles para Estados Unidos. Esa fue una de las razones de la destitución del Procurador General suplente, Giuseppe Bonissi, un escándalo del cual todavía no se ha dicho todo.

Nuevos cables de Wikileaks podrían dar a conocer datos sobre las aprehensiones de la embajada estadounidenses sobre operaciones en la frontera con Colombia. Martinelli, en colaboración con el gobierno colombiano, autorizó bombardear un campamento de las FARC en territorio panameño en lugar de tratar de capturar a jefes guerrilleros responsables del trasiego de droga a través de Panamá hacia Centroamérica y Estados Unidos. Según medios de prensa, la DEA promovía su captura para enfrentar cargos en Estados Unidos por narcotráfico y conocer las redes involucradas en el trasiego de drogas.

Lo que está demostrando el gobierno de Estados Unidos es que no tiene tolerancia con gobiernos corruptos. (Hasta el Vaticano acaba de promulgar una legislación para combatir en su pequeño territorio el lavado de dinero y el narcotráfico). El hablar de una probable extradición de nacionales que podrían ser solicitados por Estados Unidos, además de lo absurdo, es solo una medida distractora cuando lo que debe promoverse es la independencia de la justicia para acabar con la impunidad. Martinelli tendrá, por el momento, que hacer grandes esfuerzos para recomponer sus relaciones con el gobierno de Estados Unidos, pese a que hay quienes estiman que cruzó la raya y se encuentra en un punto sin retorno.

 

*

<> Este artículo se publicó el 6 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.