Preparativos de la invasión injusta a Panamá

*

La opinión del Diputado de la República…

Dorindo Jayan Cortez 

Los hechos ocurridos en los primeros días de diciembre de 1989, apuntaban hacia los preparativos para la invasión.   Para esa fecha, en un “no extraño” proceder, soldados norteamericanos realizan actos de abierta provocación a las Fuerzas de Defensas.  Para el 15 de diciembre es herido, por efectivos panameños, el soldado Child Jaile Michael, al no obedecer la orden de “alto”. Poco después fallece. 

La misma “suerte” la correría, al día siguiente, el Tte. Robert Paz-Fisher, quien en compañía del capitán Richard Haddad, se dirigían desde el Fuerte Clayrton al Hotel Marriott.   Según se dijo después, los oficiales se extraviaron introduciéndose en la avenida A, donde estaba ubicado el Cuartel de las FF.DD.   Nuevamente (qué casualidad), la orden de “alto” fue obviada. El capitán Haddad intentó traspasar la barricada, lo que motivó los disparos que impactan a Paz-Fisher.

F. Kempe, en su libro sobre la invasión, dice que la “historia de Panamá cambiaría para siempre debido a una de las balas que penetró… en la espalda del Teniente Paz”. Una bala, abría que decir, que tenía ya su historia escrita desde las élites del poder en Washington.   En verdad ello sería el pretexto para lanzar sobre Panamá el más brutal ataque de la historia de las intervenciones que ese país imperial, ha hecho en América Latina. Tan brutal en armamento como en las palabras: llamaron a semejante genocidio “causa justa”.

Los acontecimientos corrían a favor de la política guerrerista del Presidente Bush. Paralelo a los hechos arriba mencionados, se habían dictado dos resoluciones que serían usadas por el invasor para justificar la guerra. En la Resolución 10, del 15 de diciembre, se resolvía declarar “a la República de Panamá en estado de guerra, mientras que dure la agresión desatada contra el pueblo panameño por los Estados Unidos”. Seguidamente, en Resolución 11, se investía al “General Manuel Antonio Noriega como jefe de Gobierno, con todas las responsabilidades y misión de conducir al país mientras permanezca el Estado de Guerra…”.

En la tarde del 19 de diciembre, el General Noriega asiste a la ceremonia de inauguración de la cerca del Cuartel de la ciudad de Colón.   A las 8:00 p.m., es sacado del Cuartel un hombre con gran seguridad, y llevado al populoso barrio de “El Vaticano”.   Ese no era Noriega, se trataba de un simulacro. Pocas horas después, donde se suponía que estaba el General, caen las primeras bombas de la invasión.   El tradicional diciembre de regalos, dulces y jamón, sería ahora de muertes y de sangre de inocentes. Los muertos serían militares, pero también de hombres, mujeres y niños ajenos a la confrontación cuyo fin era instaurar un nuevo modelo de hegemonía en la región.

Para dictar las pautas de ese nuevo modelo, el ejército de los Estados Unidos se lanzó sobre Panamá bajo la concepción de la “guerra total”, tratando por igual a civiles y a militares. El armamento más sofisticado se puso a prueba; los cuerpos y las propiedades de los nacionales panameños, fueron el blanco de un juego de guerra que sembró mucho sufrimiento.

*
<>Artículo publicado el  21  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: