¿De quién es Panamá?

*

La opinión del Abogado…

Alberto E. Fadul N.

En absoluta democracia, Panamá debería ser de todos los panameños. En la práctica, esto no es del parecer de algunos. Me encontraba en un restaurante de la localidad con un amigo, cuando escuchamos, en una mesa cercana, una persona preguntarle a otra: ¿Tiene dueño Panamá? ¡Claro que sí! Le contestó la persona. Los dueños son varios, pero del mismo tipo. La otra persona sonrió. ¿Cómo así? ¿Viejito, tienes muy poco tiempo de estar acá?   Cada partido político que llega al poder es como si fuera el dueño de todo el país. Hombre no seas tonto, eso no puede ser. Le ripostó el compañero. ¡Explícate!   Mira pues, le dice el amigo. Este país estuvo un tiempo bajo los militares; en esa época, cambiaron la Constitución, creo que fue en 1972. Por mucho tiempo manejaron el país como si fuese una granja personal. Los gringuitos invadieron, los sacaron y devolvieron el poder a los políticos a quienes les habían robado las elecciones. Pero, interrumpió el amigo ¿cambiaron la constitución y todas las otras leyes malas del país?   Trataron de hacerlo pero, en la constitución específicamente, dejaron algunos aspectos de control que les convenían. ¿Cómo así? Mira hombre, le dice el amigo, esa historia es muy larga y tengo una reunión seguida de este almuerzo.

 

Pregunté al mesero: ¿Conoce usted a las personas que estaban sentadas al lado?   Nos dijo, no pero son buenos clientes del extranjero…

Qué curioso encuentro y cuanto de verdadero tenía lo poco que escuchamos. Casi todo lo que nos afecta como país, relativo al poder otorgado a los políticos que alcanzan el mando, continúa validado en nuestra constitución. Las veces que se ha revisado, los parchecitos no tocan los puntos neurálgicos y todo sigue igual. Los tres poderes del Estado, carentes de independencia entre sí. El proteccionismo entre éstos, para con sus integrantes, es vergonzoso. He escrito tanto sobre la materia que ya siento agobio.

Hoy los vivarachos en la Asamblea juegan con el tema de la reelección, con absoluto conocimiento de que eso mataría cualquier intento de reforma constitucional y así; es posible, que no reclamemos el incumplimiento de una promesa de campaña del actual Presidente, posiblemente, paralizándola nosotros mismos.

¿Qué papel, jugará la sociedad civil? Los constitucionalistas del país, callan a gritos. Las facultades de derecho de las universidades hacen mutis por el foro.   La Corte Suprema de Justicia no emite comentario alguno y el Tribunal Electoral, al servicio de los partidos, ni se le ocurre tocar el tema. Que tragedia Panamá: parece ser que continuaremos con la Carta Magna cuasi militarista que tenemos. Al menos los propietarios son, periódicamente, intercambiables aun que todo sigue igual.

*
<>Artículo publicado el  19 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: