¡Basta ya de indiferencia!

La opinión del Ingeniero y  Director Ejecutivo de Fundación Instituto Panameño de Estudios Cívicos…


Guillermo Antonio Ruiz 

He llegado al convencimiento que, tal como están las cosas, nuestro país no va a lograr todo su potencial si no cambia la oferta política y el pensamiento de los grupos económicos y generadores de opinión de nuestra nación. Necesitamos un verdadero golpe de timón.

Un país como Panamá necesita un verdadero gran proyecto nacional que comparta toda la sociedad y esté dispuesta a ejecutarlo contra viento y marea. Que nos lleve a lograr grandes, palpables y notables éxitos en no mas de veinte años en materia educativa, de investigación y desarrollo, basado en la expansión de los rubros más importantes del país: servicios, marítimo, turismo, agropecuario y financiero.

Un verdadero proyecto nacional que obligue a nuestros conciudadanos a cambiar esta cultura que resulta a veces asquerosa. Porque si miramos alrededor, es culpa de toda nuestra sociedad que seamos tan indolentes con quienes ensucian su entorno con basura por todas partes, con los jóvenes que sin ninguna razón se retiran de los colegios para terminar en una de las tantas esquinas que cada vez más parecen bazares.

¿Cómo es posible que un país con el sistema de educación primaria totalmente gratuito, con el secundario y la Universidad Nacional casi regalados, adolezca de problemas de baja escolaridad y calidad en la educación de los panameños?

Es que necesitamos disciplina. No con un régimen de facto fascista o comunista de los de antes, que inculquen garantías y derechos. Una disciplina encabezada por un grupo de personas que tengan un líder con carácter, con un proyecto político claro y muy bien explicado en sus objetivos a corto y largo plazo. Un equipo que esté dispuesto a depurar nuestro aparato burocrático haciéndolo eficiente. A descentralizar el país para garantizar agentes de la autoridad que ejecute la misma a raja tabla. A destinar presupuestos a quienes realmente lo necesitan y fomentar la autogestión municipal para sufragar los gastos de cada comuna.

Esto solo se puede lograr con equipos exitosos que repitan el mandato al menos dos períodos presidenciales.   No creo que se necesite recurrir a la reelección presidencial para lograrlo. La República de Chile es el mejor ejemplo de cómo grandes hombres y mujeres, aferrados a sus esquemas mentales sobre democracia y progreso, muy arraigados en ellos y gracias a su formación educativa y política, lograron no solo un proyecto político de largo plazo, sino que además, realizaron una transición a una dirección ideológica distinta sin que su país sufriera traumas mayores.

Basta ya de indiferencia. ¿Por qué no lo podemos hacer? ¿Es que no somos ejemplo del mundo con nuestro Canal, nuestros puertos, nuestro sistema financiero, nuestra sagacidad para recuperar nuestro territorio y expulsar tres ejércitos extranjeros y abolir el propio?

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<>Artículo publicado el  23  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Gabinete nombra a José Ayú Prado Canals como nuevo Procurador General de la Nación

Informe de Gabinete – Reproducimos la nota informativa de la educadora y colaboradora de este medio…


JENNIE  GONZALEZ


El Consejo de Gabinete nombró en la tarde de hoy, lunes 27 de diciembre de 2010, a José Eduardo Ayú Prado Canals como nuevo Procurador General de la Nación por el resto del período que ocupaba Ana Matilde Gómez.

 

Ayú Prado, quien ejerce en la actualidad funciones como fiscal especializado contra la delincuencia organizada, recibió el respaldo de todos los Ministros de Estado con excepción de Alma Cortés, la titular de Trabajo, quien se abstuvo al momento de votar.

 

El nuevo Procurador General de la Nación ingresó a laborar al Ministerio Público como oficial mayor en mayo de 1984, y ha desempeñado diversas tareas, entre ellas Fiscal Especializado en Propiedad Intelectual, Fiscal de Drogas y Director de la entonces Policía Técnica Judicial, hoy Dirección de Investigación Judicial (DIJ).

 

Desde el 2008, José Eduardo Ayú Prado Canals ocupa la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada.

 

Consejo de Gabinete autoriza crédito extraordinario a favor de Ana

 

 

El Consejo de Gabinete autorizó un crédito extraordinario a favor de la Autoridad Nacional de Aseo Urbano y Domiciliario (ANA) por un monto de 82.7 millones de balboas.

 

La petición fue formulada ante el Gabinete por el ministro de Economía y Finanzas, (Mef), Alberto Vallarino, quien explicó que la entidad hará frente a este crédito a través de sus propias fuentes de financiamiento. El crédito será incorporado al Presupuesto del año 2011.

 

Gabinete autoriza a la CSS a colocar títulos valores

 

El Consejo de Gabinete aprobó un decreto en el que autoriza a la Caja de Seguro Social (CSS) para invertir en títulos valores.

 

La propuesta fue presentada por el ministro de Salud, Franklin Vergara, quien explicó que la colocación de bonos en el mercado busca fortalecer el presupuesto de inversión de la CSS.

 

Vergara dijo, asimismo, que la iniciativa cuenta con la autorización del Consejo Económico Nacional (Cena) el 28 de octubre de 2010, y de la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social.

 

Aprueban adenda a convenio de asistencia con Usaid

El Consejo de Gabinete aprobó un decreto en el que autoriza a suscribir una enmienda al Convenio de Asistencia entre el Estado, representado por el Ministro de Economía y Finanzas (Mef) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

 

La referida enmienda, presentada por el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, está encaminada a incrementar los fondos disponibles de la Usaid al Programa “Libertad Económica: Una Economía Abierta, Diversificada y en Expansión”, por el monto de hasta cinco millones 271 mil 934 dólares más el aporte de la contrapartida local por la suma de hasta un millón 757 mil 311 dólares con 33 centésimos.

GOBIERNO NACIONAL

¡JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ!

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<> Reproducido de la nota publicada el 27 de diciembre de 2010 a las 22:41  en nuestro muro en Facebook por la autora a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Debate público con el profesor Jované (IX)

La opinión del Activista de los Derechos Humanos…

Manuel Castro Rodríguez

Profesor Jované, al cumplirse hoy veintiún años de la criminal e injustificada invasión yanqui a Panamá, causante de la muerte de varios miles de panameños -en su gran mayoría, civiles que vivían en los barrios más pobres-, no puedo olvidar que hace un año su principal colaborador político me invitó a un acto en la Universidad de Panamá en conmemoración del 20/12/1989. Para mi sorpresa, asistieron pocas personas, entre ellas, varios partidarios de la narcodictadura y uno de los principales funcionarios de la embajada de Fidel Castro en Panamá, el cual fue recibido con palabras aduladoras por parte de los organizadores. La genuflexión se puso de manifiesto.

Los miembros de la ‘izquierda’ adocenada que hicieron uso de la palabra se mostraron muy benévolos con la dictadura militar: ni en una sola ocasión la nombraron como tal. Panamá no debiera olvidar que no fueron pocos los miembros de esa ‘izquierda’ que apoyaron la violación de los derechos humanos del pueblo panameño.

Jované, usted y el resto de la ‘izquierda’ adocenada apoyan al castrismo a pesar de que como expresa la Dra. Brittmarie Janson Pérez, Fidel Castro “perjudicó gravemente al pueblo panameño. Apoyó a Noriega sabiendo muy bien que era un dictador al estilo de Papa Doc Duvalier: corrupto y cruel. Además, Castro traicionó la ideología marxista porque sabía que Noriega reprimía a la clase trabajadora debido a que la mayoría, aunque ardientemente nacionalista, se oponía al dictador”.

Doña Rosario Arias de Galindo -una incansable activista de los derechos humanos, especialmente el de la libertad de expresión-, denuncia: “En cumplimiento de las órdenes impartidas por la dictadura para proteger su impunidad, se llevó a cabo una destrucción obviamente organizada y sistemática durante aquellos funestos días, por los ‘Batallones de la Dignidad’ y los CODEPADI”. Jované, esas organizaciones paramilitares fueron asesoradas por oficiales enviados por Fidel Castro; los medios de comunicación castristas presentaban a esos malhechores como si fuesen patriotas.

Jované, los servicios secretos de Noriega recibieron asesoramiento de oficiales castristas. Los medios de comunicación del castrismo siempre han tergiversado la información sobre lo que sufrió el pueblo panameño durante los veintiún años de dictadura militar. Incluso hasta después de la invasión esos medios dijeron que Noriega era un patriota que se enfrentaba al imperialismo yanqui; ahora se refieren a él como el “ex presidente panameño Manuel Noriega”.

Jované, usted ha visto el monumento que el castrismo le construyó al dictador Omar Torrijos Herrera en la Avenida de los Presidentes, la bella avenida habanera. Jované, durante la dictadura de Torrijos (1968-1981) se registraron más muertos y desaparecidos que durante la dictadura de Noriega, entre ellos el dirigente izquierdista Floyd Britton.

Jované, una persona que se guíe por principios no puede dejar de condenar la injerencia de un Estado en otro. En numerosas ocasiones he repudiado a las diferentes administraciones norteamericanas que han invadido a otros países.

Jované, usted debiera tener la entereza de explicarle a la sociedad panameña: ¿Por qué usted apoya al castrismo, que fue el principal aliado de la dictadura militar que tanto daño le causó a Panamá? Continuará.

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<>Artículo publicado el  20 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

21 años después de la Invasión

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La opinión del Abogado…

Oriel A. Domínguez C. 

La Invasión a Panamá es sin lugar a duda el genocidio más grande de nuestra historia, sin embargo nadie sabe con exactitud cuántos panameños murieron, en parte gracias a la actitud para algunos servil del hoy difunto Presidente Endara y su gobierno, quienes se negaron a incluir en el Censo de 1990 la pregunta relacionada a si algún familiar suyo había muerto en la invasión.

Sólo para recordar algunos hechos que dan inicio a esta época “democrática”. Nadie podrá cambiar jamás que Endara, Calderón y Ford cenaban en una base norteamericana horas antes de la invasión, en dicha cena les fue comunicado que nos invadirán, nadie sabe cómo reaccionaron, pero no parece ser que se hayan opuesto con vehemencia ante tal noticia, lo cierto es que esa noche ellos tomaron posesión de sus cargos recibiendo cada uno el abrazo de los mismos soldados que nos masacraron utilizando las más modernas armas.

Una de ellas el avión de combate Stealth Fighter F-117 “Nighthawk” que erró tres de las cuatro bombas que intentó detonar en el Cuartel Central, pese a este hecho reconocido por los propios invasores, muchos hoy todavía tontamente creen que el Chorrillo fue quemado por miembros del Batallón de la Dignidad.

Otro hecho fue que a los días, muchos panameños a pesar de lo sucedido salieron con gran alegría vistiendo camisetas que decían “Just Cause” portando banderas de los Estados Unidos, otros incluso servían a Estados Unidos y salieron vistiendo con orgullo el uniforme militar yankees.

Que decir de los y las que se subían a las tanquetas gringas y se tomaban alegremente fotos con los soldados sureños de ojos verdes y cabellos rubios únicamente. Para los meses siguientes la historia recuerda al Embajador de los Estados Unidos dando órdenes en el Consejo de Gabinete de la República de Panamá.Todos estos hechos lejos de constituirse en algo heroico rayan en la más grande traición.

Es triste que hoy se considere esta fecha como “Día de Reflexión” y es que después de 21 años por donde se mire la invasión no tuvo nada de Justa.

Con estas actitudes nunca llegaremos a ser país de primer mundo y habrá que esperar que toda esta generación muera, así como murieron los judíos que salieron de Egipto que tenían mentalidad de esclavos, para entonces empezar a edificar un país con dignidad y valor, donde el amor a la patria esté por encima de todo.

Ojalá algún podamos honrar a aquellos que dieron su vida por la patria ese día como ellos se merecen. Nunca los olvidaremos.

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<>Artículo publicado el  20  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Preparativos de la invasión injusta a Panamá

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La opinión del Diputado de la República…

Dorindo Jayan Cortez 

Los hechos ocurridos en los primeros días de diciembre de 1989, apuntaban hacia los preparativos para la invasión.   Para esa fecha, en un “no extraño” proceder, soldados norteamericanos realizan actos de abierta provocación a las Fuerzas de Defensas.  Para el 15 de diciembre es herido, por efectivos panameños, el soldado Child Jaile Michael, al no obedecer la orden de “alto”. Poco después fallece. 

La misma “suerte” la correría, al día siguiente, el Tte. Robert Paz-Fisher, quien en compañía del capitán Richard Haddad, se dirigían desde el Fuerte Clayrton al Hotel Marriott.   Según se dijo después, los oficiales se extraviaron introduciéndose en la avenida A, donde estaba ubicado el Cuartel de las FF.DD.   Nuevamente (qué casualidad), la orden de “alto” fue obviada. El capitán Haddad intentó traspasar la barricada, lo que motivó los disparos que impactan a Paz-Fisher.

F. Kempe, en su libro sobre la invasión, dice que la “historia de Panamá cambiaría para siempre debido a una de las balas que penetró… en la espalda del Teniente Paz”. Una bala, abría que decir, que tenía ya su historia escrita desde las élites del poder en Washington.   En verdad ello sería el pretexto para lanzar sobre Panamá el más brutal ataque de la historia de las intervenciones que ese país imperial, ha hecho en América Latina. Tan brutal en armamento como en las palabras: llamaron a semejante genocidio “causa justa”.

Los acontecimientos corrían a favor de la política guerrerista del Presidente Bush. Paralelo a los hechos arriba mencionados, se habían dictado dos resoluciones que serían usadas por el invasor para justificar la guerra. En la Resolución 10, del 15 de diciembre, se resolvía declarar “a la República de Panamá en estado de guerra, mientras que dure la agresión desatada contra el pueblo panameño por los Estados Unidos”. Seguidamente, en Resolución 11, se investía al “General Manuel Antonio Noriega como jefe de Gobierno, con todas las responsabilidades y misión de conducir al país mientras permanezca el Estado de Guerra…”.

En la tarde del 19 de diciembre, el General Noriega asiste a la ceremonia de inauguración de la cerca del Cuartel de la ciudad de Colón.   A las 8:00 p.m., es sacado del Cuartel un hombre con gran seguridad, y llevado al populoso barrio de “El Vaticano”.   Ese no era Noriega, se trataba de un simulacro. Pocas horas después, donde se suponía que estaba el General, caen las primeras bombas de la invasión.   El tradicional diciembre de regalos, dulces y jamón, sería ahora de muertes y de sangre de inocentes. Los muertos serían militares, pero también de hombres, mujeres y niños ajenos a la confrontación cuyo fin era instaurar un nuevo modelo de hegemonía en la región.

Para dictar las pautas de ese nuevo modelo, el ejército de los Estados Unidos se lanzó sobre Panamá bajo la concepción de la “guerra total”, tratando por igual a civiles y a militares. El armamento más sofisticado se puso a prueba; los cuerpos y las propiedades de los nacionales panameños, fueron el blanco de un juego de guerra que sembró mucho sufrimiento.

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<>Artículo publicado el  21  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Educación y patria potestad

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La opinión del Empresario y Educador…

John A. Bennett Novey 

Muy contrario a lo que muchos piensan acerca del laissez faire –dejar hacer–, los liberales clásicos pocas veces argüían que el dejar hacer significara una independencia total del marco regulatorio estatal.
El vicio surge cuando los gobernantes se extralimitan en sus atribuciones, afectando el derecho natural de toda persona de hacer todo aquello que no dañe a otro. Los gobernantes no están en mejor posición que los gobernados para decidir qué conviene a su persona.

Lo que poco hacemos es meditar y discutir sobre el verdadero rol del gobierno. En tal sentido en su momento pensadores como Nassau Senior en el Siglo XIX lo presentaba así: “Detesto el paternalismo despótico que intenta suplir a sus súbditos con virtudes auto contemplativas, que les haga más sobrios, más frugales u ortodoxos. Sostengo que la función primordial y casi exclusiva del gobierno es la de dar protección.   Protección a todos, tanto niños como adultos, a aquellos que carecen de los medios para su propia protección, así como a los que sí los tienen”.

De hecho, Senior advertía que en particular los niños eran sujetos de la protección estatal en cuanto a su educación; pero ello no implicaba automáticamente que los gobiernos asumieran directamente la actividad educativa, sino más bien fuesen sus árbitros, actuando en contra de los abusos. Pero para ello es esencial que el gobierno no esté involucrado directamente porque entonces se pierde toda objetividad.

Esto nos lleva a la delicada e imprescindible responsabilidad de la patria potestad. La función esencial es la de respaldar a la familia en su rol natural y no la de suplantarla.   Han sido trágicos y notorios los casos de gobiernos que pretendieron separar a los hijos de sus padres. Están los ejemplos de EE.UU. y Australia que separaron a los niños indígenas de sus padres para “civilizarlos”.

Jamás debimos suplantar el rol de la familia en la educación, salvo en aquellas instancias en dónde existe clara evidencia de crueldad; que sería el caso de desatender su formación académica. De hecho, cuando hablamos del gobierno, este no es una entidad inmaterial, sino que está representada por individuos que jamás llegarán a estar lo suficientemente cerca de los niños para entenderlos, guiarlos y, sobre todo, amarlos.   Estas son funciones demasiado delicadas para delegarlas en funcionarios; en particular por aquellos que pretenden mejorar sus salarios no con el trabajo en las aulas sino cerrando calles.

Obviamente que se requiere un componente profesional pero esto no implica automáticamente que sea directamente estatal.   Lo importante en todo esto no está en la presentación de verdades absolutas sino en la presentación de aquellas preguntas que no se formulan. Preguntas que podamos abordar de forma objetiva, alejadas de la vorágine de la política criolla.

En fin, mientras no estemos dispuestos siquiera a discutir estas cosas, nuestros hijos seguirán siendo objetos de la inmensa crueldad que es el sometimiento a un sistema eminentemente estafador; peor aún cuando se trata del propio Estado.

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<>Artículo publicado el  19  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿De quién es Panamá?

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La opinión del Abogado…

Alberto E. Fadul N.

En absoluta democracia, Panamá debería ser de todos los panameños. En la práctica, esto no es del parecer de algunos. Me encontraba en un restaurante de la localidad con un amigo, cuando escuchamos, en una mesa cercana, una persona preguntarle a otra: ¿Tiene dueño Panamá? ¡Claro que sí! Le contestó la persona. Los dueños son varios, pero del mismo tipo. La otra persona sonrió. ¿Cómo así? ¿Viejito, tienes muy poco tiempo de estar acá?   Cada partido político que llega al poder es como si fuera el dueño de todo el país. Hombre no seas tonto, eso no puede ser. Le ripostó el compañero. ¡Explícate!   Mira pues, le dice el amigo. Este país estuvo un tiempo bajo los militares; en esa época, cambiaron la Constitución, creo que fue en 1972. Por mucho tiempo manejaron el país como si fuese una granja personal. Los gringuitos invadieron, los sacaron y devolvieron el poder a los políticos a quienes les habían robado las elecciones. Pero, interrumpió el amigo ¿cambiaron la constitución y todas las otras leyes malas del país?   Trataron de hacerlo pero, en la constitución específicamente, dejaron algunos aspectos de control que les convenían. ¿Cómo así? Mira hombre, le dice el amigo, esa historia es muy larga y tengo una reunión seguida de este almuerzo.

 

Pregunté al mesero: ¿Conoce usted a las personas que estaban sentadas al lado?   Nos dijo, no pero son buenos clientes del extranjero…

Qué curioso encuentro y cuanto de verdadero tenía lo poco que escuchamos. Casi todo lo que nos afecta como país, relativo al poder otorgado a los políticos que alcanzan el mando, continúa validado en nuestra constitución. Las veces que se ha revisado, los parchecitos no tocan los puntos neurálgicos y todo sigue igual. Los tres poderes del Estado, carentes de independencia entre sí. El proteccionismo entre éstos, para con sus integrantes, es vergonzoso. He escrito tanto sobre la materia que ya siento agobio.

Hoy los vivarachos en la Asamblea juegan con el tema de la reelección, con absoluto conocimiento de que eso mataría cualquier intento de reforma constitucional y así; es posible, que no reclamemos el incumplimiento de una promesa de campaña del actual Presidente, posiblemente, paralizándola nosotros mismos.

¿Qué papel, jugará la sociedad civil? Los constitucionalistas del país, callan a gritos. Las facultades de derecho de las universidades hacen mutis por el foro.   La Corte Suprema de Justicia no emite comentario alguno y el Tribunal Electoral, al servicio de los partidos, ni se le ocurre tocar el tema. Que tragedia Panamá: parece ser que continuaremos con la Carta Magna cuasi militarista que tenemos. Al menos los propietarios son, periódicamente, intercambiables aun que todo sigue igual.

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<>Artículo publicado el  19 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.