El ahorro como herramienta de crecimiento

La opinión del Jurista…

 

Fernando Sucre Miguez

Cuando acepté ocupar un puesto en la junta directiva de Mi Banco, S.A. BMF, nunca creí que tal experiencia sería tan enriquecedora como los es. Ver llegar a cientos de panameños con un sueño de negocio y ayudarlos a construirlo me ha llenado de mucha satisfacción en estos últimos cinco años.

Para una mayoría de ciudadanos escapa de su óptica que de los tres y medio millones de panameños –por cierto mal contados– que viven en nuestro Panamá, una gran cantidad son micro o pequeños empresarios o, por lo menos, aspiran a serlo.

Mucho se habla a todos los niveles gubernamentales y bancarios de iniciativas encaminadas a otorgar créditos a estos emprendedores, pero poco se hace, pues aunque parezca increíble no se trata de un tema simple, porque en la mayoría de los casos son personas sin recursos o bienes tangibles que puedan poner como garantía de sus obligaciones. Se trata más bien de entablar una relación de confianza, credibilidad y apoyo a quien aspira mejorar su situación económica.

Mi Banco, S.A. BMF desde su fundación ha coadyuvado al desarrollo del país. Con una misión clara y, en muchas ocasiones silenciosa, ha sacado de la pobreza a cientos de panameños. Sin embargo, este no es un proceso sencillo, requiere de educación a quienes se presentan con planes muy concretos, pero que no saben cómo desarrollarlos con éxito.

Uno de los puntos en los que los emprendedores han manifestado mayor deficiencia es el ahorro. El ahorro se define como parte de la renta o ingreso de una persona o empresa, no utilizado, y que se guarda para futuras inversiones o imprevistos.

Las personas no tienen claro el potencial que conlleva el ahorrar. No me refiero al ahorro con propósitos de adquirir bienes, sino al ahorro para realizar inversiones que producirán mayores riquezas. ¿Pero, para qué me serviría ahorrar? Pues, para invertirlo en mi negocio, para ponerlo como garantía de algún crédito o para imprevistos de la vida como enfermedades, accidentes, educación y hasta para los tiempos de las vacas flacas, que siempre llegan.

El ahorro erróneamente se proyecta como un mecanismo para adquirir un carro nuevo, un televisor plasma o el último celular de moda, todos ellos objetos perecederos que no generan riqueza y que se devalúan desde el instante que salen del establecimiento comercial. Inclusive, aquellas personas que ahorran los excedentes de sus ingresos, depositando los mismos en los bancos, ayudan indirectamente a otros, pues con esos fondos el banco otorga créditos a personas y/o empresas que los requieren y ello construye mayor riqueza a través de la creación de nuevos negocios.

Si usted considera que su nivel de ingreso se mantendrá inalterable el resto de la vida de su negocio, lo más seguro es que no creerá en la necesidad del ahorro. Pero si usted estudia los acontecimientos económicos mundiales de los años recientes, se percatará de que hasta las mayores empresas del mundo se las vieron mal por falta de previsiones como el ahorro.

Por bajo que sea su ingreso, el ahorro debe formar parte del presupuesto mensual de cada quien. Inclusive, en otros países existen comunidades en las que se organizan por grupos para ahorrar de forma colectiva, basándose en el ingreso de cada uno de sus miembros, quienes se fijan una meta en común y trabajan en conjunto para llegar a la misma. Tal vez esa figura sea muy sofisticada para los panameños, pero pensemos en crear metas comunes en familia, donde cada uno aporte su grano de arena para el beneficio común de todos.

Por ello, si usted tiene la aspiración de crecer como persona, en su negocio y mejorar su estilo de vida, piense en empezar a ahorrar hoy mismo, pues el tiempo es lo más importante que se nos ha dado y una vez transcurrido no regresa.

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<> Este artículo se publicó el 18 de diciembre  de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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El ‘zipper’ electoral

La opinión de…

Eugenio L. Morice

El novicio de la tríada electoral ha propuesto el zipper, que intercala a candidatos de ambos sexos en las papeletas, indistinto de los méritos electivos; o que los partidos reserven a las féminas el 50% de los puestos en las listas de sus primarias. La propuesta busca incrementar la representación de las mujeres, en base a que una democracia no funciona adecuadamente cuando la mitad no participa en las decisiones. El zipper es jerárquico y emblemático, ya que reserva cargos sobre aquellos elegidos merecidamente. Por demás, contradice la igualdad consagrada en la Constitución y legislación nacional.

Estoy a favor de acrecentar la participación de las mujeres, así como de tantos otros grupos sociales, pero no con las alternativas que cocinan en una comisión de reformas que nunca antes ni ahora ha producido proyectos que se acerquen a los postulados del 1 y 2 de la Constitución.

La cuota del zipper puede aplicarse por ley o por los partidos, su fin es afectar el resultado de una elección. Bélgica es el único de la Unión Europea que la ha establecido por ley, sin embargo, ocupa el lugar 11 de mujeres parlamentarias. Francia, Italia y Reino Unido la aprobaron, pero sus tribunales las declararon inconstitucionales. El aumento de mujeres parlamentarias en varios países de Europa se debe a que los partidos, en aras de la equidad y práctico objetivo de ampliar su fuerza electoral, han balanceado sus candidaturas entre mujeres y hombres, incluso dentro de sus órganos internos.

Acreditándole alegórica coautoría a la tríada del TE, el extenso y oneroso informe del PNUD menciona que el estudioso Mark P. Jones refiere que la ley de cuotas panameña (30%) es inefectiva, ya que la Asamblea es la que tiene menos mujeres de toda Latinoamérica; pero adelanta que la causa radica en el diseño electoral panameño, citando las diminutas magnitudes circuitales, voto preferencial y reparto por residuos. En síntesis, Jones ofreció recatadamente pocos ejemplos, para no decir que el sistema es una aberración.

La reforma constitucional de 2004 trancó la conformación de circuitos de mayor magnitud, amplitud que permitiría superar el obstáculo electivo que enfrentan los ciudadanos de diversos varios sociales, sean mujeres u hombres, por cuanto los diminutos privilegian a los adinerados, ricos de pueblo, ostentadores del poder estatal e, incluso, a dirigentes sindicales que se valen de las finanzas de sus organizaciones. Por supuesto que la conformación de circuitos de mayor dimensión debe acompañarse de un adecuado método de votación y mecanismo matemático de elección que se aproxime a un reparto proporcional de escaños o cargos.

El irracional sistema electoral imperante es un obstáculo a la amplia participación y representatividad de candidatos y candidatas. No será el zipper, cuotas obligatorias, absurdas candidaturas por la libre que nadie sabe sus ideologías, etc., sino una reforma constitucional que, entre tantos, restrinja la reelección legislativa y municipal a un período, asigne la facultad de establecer las divisiones políticas del país a equipo multidisciplinario, consejo nacional electoral que administre las consultas populares; y ley de partidos que fije las pautas democráticas que deben ceñirse, para evitar feudos privados.

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<> Este artículo se publicó el  17  de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El centro bancario y sus beneficios

La opinión de…

 

Issamary Sánchez Ortega

Como buenos panameños sabemos y conocemos cuáles son los pilares de nuestra economía: El Canal de Panamá, la Zona Libre de Colón, el sector inmobiliario, el comercio y nuestro centro bancario.

Es por ello que a través de este espacio aprovecho para resaltar algunos de los beneficios de nuestro centro bancario:

1. Economía dolarizada: La moneda de curso legal en nuestro país es el balboa, el cual es equivalente al dólar estadounidense y circula legalmente desde 1904. Esta situación permite que Panamá no se vea afectada por las fluctuaciones de moneda y evita que nos veamos inmersos en una crisis económica mundial.

La economía panameña es calificada como totalmente dolarizada y sin banca central.

2. Posición geográfica privilegiada: Panamá se encuentra ubicado al sureste de América Central, limita al norte con el mar Caribe, al sur con el océano Pacífico, al este con la República de Colombia y al oeste con la República de Costa Rica.

Debido a su condición de país de tránsito, Panamá se ha convertido desde las primeras épocas en un punto de encuentro de diversas culturas. Es por ello que grandes inversiones de capitales extranjeros procedentes de empresas de gran envergadura, incluyendo entidades bancarias, se han establecido en nuestro país.

3. Estabilidad política: El Gobierno panameño es democrático, con un Estado independiente y soberano, distribuido en tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

A pesar de que los porcentajes de criminalidad han aumentado, se mantienen niveles aceptables en comparación con otros países.

Hoy en día se están negociando varios tratados de libre comercio y acuerdos con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico que buscan que Panamá salga de las listas negras que nos enmarcan como paraíso fiscal.

4. Personal capacitado: En la actualidad contamos con universidades que gradúan licenciados en banca y finanzas, lo cual representa una especialización en la materia. Sin embargo, en temas de actualización como maestrías, cursos y diplomados a nivel local son muy escasas las opciones, por lo que muchas veces recurrimos a estudios en el extranjero.

5. Normativa actualizada: Basados en los principios para una supervisión bancaria efectiva (Basilea II), Panamá cuenta con una normativa bancaria moderna, considerando que nuestra última actualización versa del año 2008, acompañada de acuerdos bancarios vigentes a la fecha.

A través de normas eficaces que regulen y supervisen la actividad bancaria, nuestros clientes se sienten más seguros de invertir y poner sus dineros en la banca panameña.

6. Tecnología de punta: Actualmente contamos con dispositivos, sistemas, redes e instalaciones óptimos para brindar los mejores servicios de telecomunicaciones. Esto hace que Panamá se distinga por su avanzada tecnología en telecomunicaciones en Latinoamérica, siendo una potente industria en el país.

Por lo antes expuesto, es importante que conozcamos nuestras ventajas, con la finalidad de sacar el mejor provecho y mejorar cada día nuestro sistema bancario.

En la medida en que cumplamos con las exigencias que se nos impongan como centro bancario internacional a través de Basilea II, Grupo de Acción Financiera, Gafic, entre otros, nos mantendremos a la vanguardia como centro bancario de altura y ejemplo internacional.

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<> Este artículo se publicó el 17 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Hacer patria

La opinión de…

Mario Velásquez Chizmar

Un año más, y Panamá aún no se gradúa en términos de desarrollo.  Aumenta su población, fundamentales índices económicos mejoran, rascacielos decoran su capital, pero la pestilencia de la bahía, la basura acumulada, escuelas derruidas, diversidad de escudos, contrataciones directas, envenenamiento estatal, diablos rojos y falsos profetas, mantienen un alto nivel de crecimiento vegetativo.

En esencia, los problemas de hace 30 años, versiones modernas, siguen frenando nuestra evolución. Campea la confusión entre hacer negocio y hacer patria.  Volvió un gobierno de, por y para la minoría. Los bocatoreños ya experimentaron que la policía retornó a su papel de protección de un sector minoritario de esta sociedad y que el Gobierno renunció a su misión natural de convencer. La incredulidad se generaliza. Pero la esperanza no ha muerto. Sembrar con oportunidad y cultivar con sensatez, permitirá cosechar con éxito.

La enorme decepción popular generada por el fraude del cambio, traslada al PRD una mayor y vital responsabilidad social en lo que respecta a su rol de oposición y su obligación histórica de guiar a este pueblo por senderos seguros e irreversibles de liberación social y crecimiento cualitativo y generalizado. Es dañino para el presente y el futuro, distraerse con el pasado, pero el PRD es el único colectivo político con tradición de levantar la dignidad nacional en aras de un crecimiento socio-económico real que extienda sus beneficios sobre el conjunto de la sociedad, posibilitando así que este pequeño país se “agigante” en el planeta y sus habitantes lo amen de todo corazón.

Las acciones deben sustituir las palabras. Los políticos deben entrenarse más para el diálogo que para el discurso. La verdad, aunque dolorosa, debe primar sobre las encantadoras promesas. Al final el pueblo lo agradecerá. Pero un PRD dividido no podrá ganarse el cariño popular. Una labor combativa, permanente y firme contra los exabruptos, sobresaltos y maniobras del Gobierno, será sepultada por la atomización del partido, que no se puede disimular.

En el PRD estamos obligados a fortalecer un equipo, para recuperar el poder y gobernar a favor de las grandes mayorías y por un Panamá pujante e imbatible. La actuación independiente de los precandidatos en el ámbito nacional, trasciende la existencia de democracia interna y proyecta una imagen de escabroso hervidero de pasiones, como si las primarias requirieran del voto nacional y no exclusivamente de los votos de los perredistas.

La polémica debe dirigirse a las bases del PRD, a fomentar la consolidación del equipo ganador, a mostrar alternativas y figuras nuevas y sin techo de vidrio, a convencernos de que conocen la línea, que la entienden, que están comprometidos con ella, que usarán las luces largas para llegar a la meta y las bajas para no tropezar con los obstáculos inmediatos, que la razón guiará el ejercicio de su autoridad para ganarse el respeto de los subordinados, que anhelan un partido popular y no elitista, ni sucursal del Club Unión, ni de La Cáscara, que quieren solo un PRD haciendo oposición y gobernar para hacer patria.

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<> Este artículo se publicó el  15  de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El Comité Olímpico de Panamá y la legislación

La opinión de…

 

Samuel A. Mowatt J.

En un artículo anterior sobre la “Génesis de la Problemática del COP”, concluí que el Comité Olímpico de Panamá y la Organización Deportiva Panamericana (Odepa) aceptaron el fallo del Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial (5 de agosto de 2006) que declaró ilegales las elecciones realizadas por el COP en diciembre 2002; y el COP de inmediato acordó convocar a elecciones para el 31 de agosto 2006, disposición confirmada y avalada por Mario Vásquez Raña, presidente de la Odepa, quien envió nota el 22 de agosto 2006, instruyendo a Melitón Sánchez sobre el particular.

En agosto 2006 se hicieron dos elecciones, Odepa avaló aquella en la que resultó electo presidente, Melitón Sánchez, hecho que prolongó la disputa y, consecuentemente, se acordó realizar una reunión en México (Sept. 2006) entre Sánchez, Miguel Vanegas, Vásquez Raña y Alejandro Blanco. Este último, presidente del Comité Olímpico de España. En esa reunión se decidió una nueva convocatoria a elecciones para la junta directiva del COP (diciembre 2006). Todo lo anterior definía en 2006 el estatus del COP.

El 15 de diciembre de 2006, varias organizaciones deportivas decidieron (sin participación de Odepa) realizar las elecciones en el COP, según lo establecido en los estatutos de 1970. Es importante recordar que el fallo del Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial señaló lo imperativo que era ceñirse a los estatutos del año 1970.

En enero 2007, con el aval de la Odepa y el COI, se efectuó otra elección para la junta directiva del COP, donde resultó electo Roger Moscote, tras la “sorpresiva renuncia” de Melitón Sánchez. Participaron como observadores Reynaldo González (COI), Felipe Muñoz y Ricardo Contreras, secretario general y asesor jurídico de la Odepa, respectivamente.

Frente a estos nuevos hechos que mantenían la disputa y los problemas, el COI suspendió temporalmente (julio 2007) al COP, lo que obligó al Gobierno a “aceptar un acuerdo” con Vásquez Raña, durante la realización de los Juegos Panamericanos de Brasil, para garantizar la no intromisión de las autoridades nacionales en los asuntos internos del COP.

Un anteproyecto de ley, discutido en la Asamblea y luego aprobado, según los procedimientos, puso en vigencia la Ley 50 de diciembre de 2007, que modificó la Ley 16 de mayo 1995, pertinente a la Autoridad Nacional del Deporte.

En la Ley 50 de 2007, el Capítulo V señala lo concerniente al COP, su ámbito de acción y las disposiciones legales que el Estado le confiere. Los artículos 15-F y 15-H señalan que “los estatutos y reglamentos del COP deben ser aprobados por el COI y que este es el único organismo que puede reconocerlo”; y “el COP que tenga el reconocimiento del COI, de conformidad con la Carta Olímpica, es el que tiene derecho al uso del símbolo, bandera, lema e himno olímpico”. De cumplirse con las normas legales, no hay asidero para más problemas, en el COP, en un futuro inmediato.

 

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<> Este artículo se publicó el  14  de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Justicia expedita o mora judicial?

La opinión de la Abogada…

Odalys Quintero Valdés

El tema de la mora judicial, ha sido tan debatido y cuestionado, por lo menos en los últimos 10 años, y hoy aún no se le ha encontrado una solución real.

Hay informes de este año que indican que ha habido una disminución, han creado los llamados tribunales de justicia con carácter temporal, pero los que estamos en los tribunales sabemos que esto no está resultando, y que hay una falta de voluntad enorme para hacerle frente a este problema y ejecutar las posibles soluciones a este mal.

Y una clara solución, empezando con lo más mínimo, es que en los lugares en los que se imparte justicia se tiene que modificar el horario de atención, porque el acceso a la justicia se encuentra con la barrera del horario de atención. No puede ser que muchos abogados, que litigamos, no podamos hacer ningún trámite en los lugares en los que se imparte justicia, en los horarios de 12 mediodía hasta las 2:00 p.m., esto es inaudito e inaceptable.

Los tribunales deben contar con dos turnos, y deben estar abiertos desde las 7:00 a.m. hasta las 7:00 p.m., por ejemplo, y créanme que esto reduciría en gran medida la mora judicial.

Este horario de atención debe hacerse extensivo a las juntas de conciliación y decisión, juzgados penales, juzgados de familia, es decir, a todos los tribunales, tanto administrativos como judiciales, como lo dicen los códigos y las máximas del derecho, la justicia debe ser expedita e ininterrumpida.

Empezar con algo tan sencillo como esto del horario de atención reduciría la mora judicial y aumentaría el empleo, si hay presupuesto para tantas otras cosas, que no tienen tal grado de relevancia como esta, entonces con mayor razón habrá presupuesto para crear dos turnos en todos los juzgados y tribunales de este país, empezando por los más congestionados.

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<> Este artículo se publicó el  16  de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Reflexiones democráticas

La opinión de…

 

Carlos Eduardo Rubio

Es preocupante el resultado de las últimas mediciones hechas a los panameños sobre su credibilidad en el sistema democrático. Hace un par de años, Panamá era solamente superado por Costa Rica como el país que más creía y valoraba la democracia como el mejor sistema de gobierno, tal cual son los pensamientos de Churchill, Sartori, Gandhi, Calvani, Maritain y Lincoln, por mencionar algunos.

Pero la cosa ha cambiado, especialmente luego de conocer las estadísticas según las cuales menos de un tercio de los panameños confía en la democracia. Parece improrrogable hacer las siguientes reflexiones, con el ánimo de volver darle esperanza a nuestro pueblo panameño, que sin democracia, sin ética y sin economía social de mercado no habrá prosperidad ni desarrollo en nuestro país, y nos estancaremos en el tercer mundo.

La primera pregunta será, ¿por qué la decepción? ¿Será por los tránsfugas o por los politiqueros? ¿Por las promesas incumplidas? ¿Por la demagogia? ¿Por los políticos empíricos sin ningún tipo de formación política o ideológica? ¿O por la equivocada percepción de que ganar las elecciones es ganar la lotería?

La democracia no crece silvestre, al contrario, es fortalecida con la participación de todos, en que en igualdad de condiciones participemos por medio de las vías democráticas en la construcción del bien común. Calvani fue sabio al relatarnos que la democracia debe ser perfeccionada donde esté consolidada, y debe ser consolidada donde esté implementada. Ya es hora de eliminar los métodos autoritarios, los irrespetos al estado de derecho. Ya llegó el momento de consolidar nuestro sistema y seguir las tendencias modernas sobre la democracia; todos los politólogos y grandes pensadores han dictaminado que la democracia como un sistema de votos y elecciones es cosa del pasado, y que lo anterior debe ser complementado con un sistema de pesos y contrapesos, en el que la toma de decisiones no se deje al libre albedrío de una sola persona.

Con ética y civismo, respeto a la palabra y a las leyes, aunado a profundos e inquebrantables principios democráticos, será la única manera de llegar al primer mundo y, por ende, a la calidad de vida digna que merecen todos los panameños. Necesitamos, seriedad, profesionalismo, voluntad y mucha responsabilidad para que logremos la transformación. Consolidemos la democracia, pero ya.

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<> Este artículo se publicó el 15 de diciembre  de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.