Leyendas electorales

La opinión del Ingeniero y Analista Político….

 

MARIO A. ROGNONI
marognoni@cwpanama.net

 

La elección presidencial de mayo del 2009 dejó en el ambiente varias leyendas electorales que lamentablemente podrían afectar las elecciones futuras.  De todas esas, la más repetida es que el actual presidente ‘compró la Presidencia’. Repitiendo esto con la convicción que muchos le han dado ha creado una especie de noción que para ser presidente del país se requiere de un caudal económico disponible para la campaña, surgiendo igualmente una pléyade de aspirantes que su único mérito es tener mucho dinero disponible para la elección.

En primer lugar, quiero dejar claramente sentado que Ricardo Martinelli no compró la Presidencia, se la ganó con una campaña científicamente elaborada y cuidadosamente desarrollada, donde logra quitarle al propio PRD su base principal en las capas marginadas y usando el propio discurso del PRD de antaño le gana en su terreno.

Cierto que la campaña de Martinelli tuvo un costo elevado y muy superior al que estábamos acostumbrados a ver, pero su uso mediático, su cuidadosa selección de eslóganes y la repetición de elementos que vulneraban la fortaleza PRD lo llevó a una sorprendente victoria sobre los partidos tradicionales.

No importa lo que un candidato se gaste, si su mensaje no le llega al sentimiento del electorado, si su proyecto no es compartido por los electores, botará su dinero como tantos han hecho en el pasado. No es un problema de dinero y finanzas, es un problema de mensaje y credibilidad. De allí que por eso el PRD ahora se debate entre 14 aspirantes a la candidatura presidencial, donde ninguno aun ha producido el discurso que haga click a los miembros del partido, que siguen esperando ese mensaje de triunfo, esperanza y creíble que los lleve a seguirlo.

Luego está la leyenda electoral de la alternabilidad del poder. Muchos tienden a creer que los partidos en gobierno no pueden mantener el poder finalizando su periodo. La historia muestra que desde la invasión al país no se ha dado un triunfo del partido gobernante. Lo cierto es que si analizamos las razones han sido todas por errores y egoísmos de los aliados. A la salida de Endara si el Molirena hubiese ido con los panameñistas, Mireya Moscoso ganaba en el 99, mientras que en el 99 si Pérez Balladares no hubiese intentando su reelección y apoyaba a un sucesor ganaba el PRD. En el propio 2004 si Mireya Moscoso hubiese apoyado a Endara y no ir con otro candidato, Endara los hubiese mantenido en el poder, como también podemos especular que hubiese sido de Balbina sin las peleas con Navarro.

Mi punto es que es posible mantener el poder, con la estrategia adecuada. Por su parte, los opositores tienen que tener claro cuál debe ser su prioridad frente a la opción de una nueva contienda: si se perdió la anterior por la unión de las fuerzas adversas, la prioridad tiene que ser el dividir a esa fuerza, o en su defecto, trabajar para poder derrotarla, aun unida.

Para el PRD la victoria en el 2014 dependerá de varios factores claves. Primero, el candidato, figura que deberá ser capaz de unir a todos los PRD tras él y a la vez la mayor cantidad de independientes posibles. En segundo lugar estará el discurso y mensaje que transmita ese candidato, que debe responder a las necesidades y esperanzas del mayor número de panameños. Finalmente, la suerte. No la buena suerte del candidato o partido, pero la suerte que corra el gobierno frente a macroproyectos y programas que podrían mantenerle el respaldo popular.

Si se inaugura un metro eficiente, si el sistema de metrobús funciona, si hay trabajo y disminuye la delincuencia, el gobierno si mantiene su alianza y siguen el proyecto actual, si disminuye la corrupción, podría hacerse más difícil el camino del triunfo a la oposición.

La ventaja aparente, sin embargo, es que cualquiera puede predecir que ocurrirá todo lo contrario: la corrupción continuará, la delincuencia ídem, la construcción del metro y los pasos elevados solo incomodará al capitalino por años, y los grandes buses no parecen ser los adecuados para nuestras calles. Y, para colmos, las luchas internas en la alianza se acentuarán con el tiempo, al despertar la ambiciones personales de todos sus integrantes.

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<> Este artículo se publicó el 21 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Santiago se merece celebrar su cumpleaños

La opinión del Ingeniero Agrónomo…

 

EDWIN  SILVERA
easilvera24@gmail.com

 

 

Así como los seres humanos, las ciudades igualmente nacen, crecen, se desarrollan y sufren tanto, que hasta mueren. Nuestros pueblos, incluyendo, por su puesto, a la capital del país, tienen su historia, su fecha de nacimiento, es decir, su día de fundación.

Con la llegada de Cristóbal Colón a nuestras tierras, se inicia el proceso de fundación de asentamientos estratégicos para facilitar la administración del territorio conquistado.

Considero, que aparte de Santiago de Veraguas, todas las otras ciudades y pueblos del país tienen su fecha de fundación oficializada y, por lo tanto, celebran cada año un aniversario más de su natalicio.

No es que no haya información al respecto, se ha investigado y se tienen dos posibles fechas de fundación de Santiago de Veragua. El cronista Juan Diez de la Calle, en su obra ‘Colección de Documentos de la Historia Eclesiástica y Civil de América’, precisa que la ciudad de Santiago de Veragua fue fundada el 23 de octubre de 1621.

Otros testimonios acerca de la existencia de la ciudad de Santiago la vieja, como se le llamó en documentos coetáneos dan informes sobre su traslado en 1637.

Quiero emplazar a dos historiadores santiagueños con gran trayectoria, así como a la municipalidad, a que de una vez por todas definan esta penosa situación, que después de cuatro siglos mantiene a los santiagueños en un abismo histórico.

Me refiero a la historiadora Esilda Botello y al también historiador Guillermo Estrada. ¿Quién más que estos dos ilustres santiagueños, para presentar el proyecto ante la municipalidad, a través del cual se propone de acuerdo a las investigaciones, ensayos, tesis y escritos referentes al tema, la fecha oficial de fundación?

Por otro lado, la municipalidad (alcalde y representantes de corregimiento) no debe desaprovechar esta oportunidad de entrar a la historia como las autoridades que aprobaron por unanimidad esta moción o proyecto de gran trascendencia para la comunidad santiagueña.

La incertidumbre es grande y sería un gran regalo para todas las generaciones que, a través del tiempo, desde los inicios de Santiago como comuna en el siglo 17, han dejado su legado a la hoy presente generación de habitantes de la ‘Diosa del Interior’, Santiago de Veraguas.

Vale la pena señalar que no se debe confundir el 25 de julio de cada año, día en que los santiagueños celebramos las patronales a nombre de nuestro santo, Santiago Apóstol.

Una cosa es la fiesta patronal y la otra es celebrar el día en que se fundó el poblado de Santiago de Veraguas.

Se conocen los aportes de los doctores Osorio y Molina, pero lo medular del asunto es que si nadie toma la decisión de oficializar una fecha para poder celebrar el cumpleaños de nuestra cuidad, seguiremos inmersos en este laberinto y la incertidumbre seguirá reinando por los siglos de los siglos, amén.

Debe ser un reto, no solo para los emplazados como historiadores y las autoridades del distrito, sino que debe haber un marcado interés de la sociedad en general. El historiador Guillermo Estrada y la profesora Esilda Botello, están meramente capacitados para tomar esta decisión y la municipalidad, como instancia indicada, no debe titubear para ponerle el sello de oficial.

De no ser así, soy de la opinión de que jamás sabremos el día del nacimiento de nuestra pequeña madre patria. Con esta petición me lavo las manos y dejo mi conciencia tranquila hasta el día en que parta de este mundo, que sea a otros a los que juzguen, pero no a mí persona.

<> Este artículo se publicó el 21 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Aeropuerto internacional en Chitré

La opinión del Periodista….

 

RAMÓN ERNESTO GARCÍA
ramon19egarcia@hotmail.com

Fundamentados en las razones expuestas por los peritos en el tema que nos ocupa, sería bueno aportar algunos aspectos que paralelamente son basados en la lógica y el sentido común.

Por un lado, los estándares internacionales indican que no debe haber más de una hora entre el aeropuerto y el hotel o destino de llegada, después de viajes largos. Por su posición estratégica, Chitré califica de primero. Razón le asiste al grupo técnico y del turismo, cuando reiteran que este macroproyecto turístico no debe exceder al tiempo recomendado. Inclusive, se refieren al ‘boom’ de Pedasí y playas aledañas, que estarían accesibles solo a unos 40 minutos desde el Aeropuerto Internacional ubicado en la ciudad de Chitré.

El Gobierno de Ricardo Martinelli pareciera adelantarse, cuando mira seriamente hacia el sector de Azuero, iniciando el nuevo proyecto de las 4 vías Divisa—Chitré—Las Tablas, que lógicamente debe ir acompañado de la segunda obra como lo es el Aeropuerto Internacional, que debe tener su sede en un lugar céntrico para la distribución de pasajeros a cualquier punto de la región.

Chitré, cerca de todo… A media hora de lugares interesantes en las provincias vecinas de Coclé y Veraguas relativamente cerca a Chitré, ahora con la expansión de los cuatro carriles hasta Divisa y luego la Interamericana. Azuero: ‘un pueblo de gente noble y trabajadora’, sus costumbres y tradiciones serán conocidas y compartidas con nuestros visitantes, porque igual que en Chitré, aquí ‘Nadie es forastero’.

Cerca de todo: a 15 minutos del Carnaval tableño, las 1000 polleras; Festival de la Mejorana en Guararé. A 5 minutos en La Villa de Los Santos; Corpus Cristi, el 10 de Noviembre y la Feria Internacional de Azuero. Festival del Manito en Ocú, la Flor del Espíritu Santo en Las Minas, la Plaza Colonial de Parita, Sarigua, Festival de la Caña en Pesé, 19 de octubre (fundación del distrito de Chitré) y muchísimos lugares y eventos de atracción turística, como La Arena, donde más se desarrolla la técnica de la alfarería.

El actual Aeropuerto de Chitré presenta las ventajas de su planicie, a orillas del mar y la pista de Sur a Norte, que según los expertos, son condiciones ventajosas para el proyecto. Su pista, de una longitud de 1600 metros, pudiese ser ampliada a través de la albina al Norte, que cuenta con suficiente espacio para su expansión, según las exigencias de la Aeronáutica Civil.

En cada Foro se ha mencionado el nombre de Chitré de manera insistente; claro indicativo de las bondades que nos presenta esta ubicación, para desde aquí, repartir desarrollo a las Provincias Centrales en forma seria y de mucha responsabilidad patriótica. Significa que el Chitré de hoy nos presenta una nueva cara: pujante con su centro bancario, el comercio, atención médica especializada, transporte de primera con rutas a cualquier punto de Provincias Centrales. Hay que resaltar la hospitalidad de su gente, siendo una garantía insospechable por la cual se ha ganado la confianza de quienes la visitan. ‘En Chitré nadie es forastero’.

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<> Este artículo se publicó el 21  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Desde que tú no estás…

La opinión de la Periodista….

DORIS HUBBARD-CASTILLO 
dehubbard.castillo@gmail.com

Tu ausencia me ha convertido en mejor persona, porque perderte fue y ha sido como un despertar, hoy estoy más consciente de las personas a las que amo y de que las amo, porque no quiero que me vuelva a suceder lo mismo que contigo.

Lamento tanto, cada día desde que te fuiste, que nos hayamos tenido que separar para que tu presencia en mi vida fuera más fuerte, más evidente y más sentida por mí. Tú nunca tuviste ese problema, siempre me demostraste que me querías, pese a mi aparente indiferencia.

Ale, en nuestro Panamá ha pasado mucho… y no ha pasado nada, en estos… 21 años. Los panameños seguimos siendo iguales, nobles, pero animales de costumbres, nos enredamos por tonterías, siempre tenemos una emergencia y lo realmente importante lo dejamos a un lado, para después, cuando haya tiempo. Este 20 de Diciembre nos encuentra con muchos de nuestros hermanos literalmente en la calle; muchos han tendido su mano solidaria, ya sabes, siempre es así, pero mucho otros solo están preocupados por las compras de Navidad y otras nimiedades; pero, ¿lo importante? Ya te digo, a veces nos cuesta definir qué es lo importante sin primero entrarnos a golpes, insultarnos y criticarlo todo, para luego dar con las soluciones y ponerlas en práctica.

Los temas relacionados a la invasión militar de EE.UU. a nuestro país en 1989, como cantidad de muertos, por ejemplo, siguen en el limbo; el Barrio Mártir, sigue siendo mártir, pero hasta allí, por definición propia… ningún gobierno ha tenido la entereza, por decirlo de alguna manera, de cerrar este capítulo con, por lo menos, un censo, siendo algo tan fácil.

Hemos progresado en ciertas áreas, pero en otras, como educación, valores, familia, nacionalismo, damos tres pasos al frente y dos para atrás, creo que a veces cuatro… En estas fechas es importante la reflexión, pero muchos solo le aconsejan a otros que la hagan, pero no practican lo que profesan.

Dios quiera que un día logremos ese Panamá con el que tú soñabas, igual que otros muchos panameños de antes y hoy.

Querido Alejandro… es otro 20 de Diciembre y sigo teniendo la esperanza de que un día de estos me dejes en ridículo por decir que te asesinaron en esos días de 1989… durante la ‘Causa Justa’, y te aparezcas vivo, con tu amplia sonrisa, ojalá sea en la puerta de mi casa… Ya sé cómo reaccionaré… me quedaré un buen rato callada frente a ti, mirándote de arriba a abajo, incrédula, —¿recuerdas cómo te miraba cuando me enojaba contigo?—… luego, me acercaré y te acariciaré la mejilla, como hacía siempre que nos encontrábamos, te jalaré hacia mí y, tras decirte ‘¡pero sí que eres idiota, ¿dónde carajo estabas?!’, te daré un abrazo, me quedaré pegada a ti unos minutos y luego te haré pasar a la sala, para que veas el Nacimiento y la vela roja que prendo en estas fechas por ti… hermano querido, ¿cuándo regresas?..

* Hermana de Alejandro Antonio Hubbard Torrero.

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<> Este artículo se publicó el 20  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Ocaso o vigencia de la universidad pública

La opinión del Ingeniero Agrónomo….

PEDRO RIVERA RAMOS
pedrorivera58@hotmail.com

La educación, como fenómeno social históricamente dependiente de las condiciones materiales de vida de las sociedades humanas, ha ejercido un rol decisivo en el desarrollo del progreso social. Ella representa una de las funciones más importantes que realiza la sociedad, porque en su acepción más amplia, es la responsable de todas las influencias y cualidades que, durante toda su vida, han de recibir los individuos que componen a ésta. Mientras ya en su significado más particular, como un proceso organizado y dirigido conscientemente, la educación tiene como misión la formación integral y objetiva de los ciudadanos, es decir, el desarrollo pleno de sus capacidades intelectuales, físicas y espirituales, sus convicciones, carácter, rasgos morales e inclinaciones estéticas. De ese modo y casi desde la misma existencia del hombre sobre la Tierra, la educación ha servido para la ‘liberación de la ignorancia’, la formación moral y cultural, la destreza para la guerra o la incorporación a la vida política de las sociedades.

Con el nacimiento de las universidades medievales entre los siglos XII y XIII, aún cuando éstas surgen marcadas por una fuerte orientación religiosa y escolástica, el interés por el conocimiento y la sabiduría sobre el mundo que nos rodea y sobre nosotros mismos, va a adquirir una dimensión mucho más sistemática y generalizada. Esto no fue solo cierto para las primeras universidades europeas, sino para todas aquellas que ya en tierras latinoamericanas y a partir de 1538, con la Universidad Autónoma de Santo Domingo, fueran fundadas por la Corona Española. Es así que desde muy temprano y en esta parte recién conocida del mundo, que se le empezó a conceder a la educación, particularmente a la que se recibía en las universidades, una importancia vital en el desarrollo humano y económico de los pueblos.

Hoy nadie pone en tela de duda el extraordinario papel que desempeña la educación superior en el progreso y avance de las sociedades modernas. Tampoco resulta fácil aventurarse a considerar el llamado ocaso o decadencia de las universidades (sobre todo si son latinoamericanas, caribeñas y públicas), basándonos en estrechos e insostenibles argumentos sobre la falta de competitividad, de iniciativa emprendedora o como resultado de las ventajas de la Internet y de las nuevas modalidades y formas que en la actualidad han adquirido esos estudios. Las universidades fueron el principal y a veces único recinto que, desde la antigüedad, sirvieron a esta educación como el cobijo vital, le proporcionaron el aliento necesario para gestar su hogar más íntimo, para echar raíces firmes y perdurar, como lo hace, en los avatares del tiempo.

Naturalmente que es justo reconocer que los cambios que se han producido en el último medio siglo en todos los órdenes de la vida social y económica del mundo, han repercutido en uno u otro sentido en todas las universidades. Sin embargo, ninguno de ellos puede ser interpretado como razón suficiente para una extinción paulatina de las universidades. Todo lo contrario. Las universidades han demostrado tener la capacidad, la vitalidad y la fuerza organizativa necesarias, para asumir todos y cada uno de los desafíos a los que se enfrenta o ha de enfrentarse. Ellas (las universidades públicas por supuesto), no representan una institución más dentro del resto de instituciones o empresas que distinguen a un país. Son, por definición, un centro cultural, intelectual, educativo y orientador de la vida nacional. De allí que, a fin de cuentas, las transformaciones que las universidades reclaman y sus pueblos les exigen, solo pueden estar dirigidas a su renovación permanente, nunca a su desaparición o muerte.

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<> Este artículo se publicó el 19  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

En honor a Sarmiento y a Panamá

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado….

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com

 

El nombre y la trayectoria de Domingo Faustino Sarmiento no me es ajena, toda vez que en mi casa, mi madre, siendo educadora, tenía varios libros del que ha sido justamente llamado el ‘Maestro de América’.

Argentino de nacimiento, fue un político, escritor, docente, pedagogo, militar que ocupó varios cargos públicos. Su nombre sale a relucir con gran relieve en estos momentos por la reciente adecuación y remodelación que hizo la Embajada de Argentina de cinco aulas y dos baterías de baños, en el marco del compromiso adquirido por esa misión diplomática para cerrar, con broche de oro, las celebraciones del Bicentenario de la independencia de ese país y llevar adelante el programa insignia de la Asociación de Amistad Argentino — Panameña.

Hace unos cinco años tuve la oportunidad de conversar con el embajador Jorge Arguindegui, recién llegado al país, quien me dijo enfáticamente que él no venía a jugar al golf ni a pasarla bien. Que venía a reforzar las relaciones empresariales entre las dos naciones, a que se concretaran negocios y a apoyar iniciativas que acercaran a los dos países. Esa conversación la recuerdo como si fuera hoy, porque en todos estos años, el embajador Arguindegui no ha dejado ni un minuto de trabajar y de incentivar el intercambio entre Argentina y Panamá, especialmente con la creación de la Asociación de Amistad.

Este proyecto, recientemente inaugurado en la escuela que lleva el nombre del Maestro de América, ubicada en San Isidro, distrito de San Miguelito, tiene una población docente de 788 alumnos. También se lleva adelante un esfuerzo similar en el centro educativo con el nombre del general José de San Martín, otro prócer de Argentina y apoyado por la Embajada y por la Asociación de Amistad Argentino — Panameña, donde hay 1,086 alumnos y en ese centro el énfasis ha sido el orientar a los estudiantes hacia el valor del reciclaje.

La responsabilidad social empresarial, que tanto se menciona y que muchos empresarios persiguen para lavar un poco su cara, se ve más que superada con el compromiso que adquirió esta misión diplomática que titula ‘Una empresa, una aula’.   Con este proyecto se demuestra que se pueden encontrar formas novedosamente revolucionarias (así lo definió el presidente de la Asociación, Enrique de Obarrio) que buscan alcanzar mejores condiciones y calidad educativas para quienes más lo necesitan.

‘Una fórmula de Responsabilidad Social completa, que combina la motivación y visión, con la disposición y asignación de recursos y el voluntariado diplomático, corporativo y personal, para concretar las soluciones en beneficio de la comunidad, hacia una sociedad más buena. Así definimos, vivimos y hacemos realidad palpable el espíritu solidario’, dijo De Obarrio.

Es muy representativo que una responsabilidad social diplomática enfoque sus esfuerzos, y contagie a sus coterráneos en la dirección de orientar a un país a caminar en la dirección correcta, para que alcancemos los grados de desarrollo humano y social que nos permitan el crecimiento económico con equidad social que todos debemos perseguir.

La velada, donde participaron con mucho entusiasmo los alumnos que se ven beneficiados por esa feliz iniciativa, estuvo salpicada de momentos emocionantes, sobre todo el de una niña, entrando en la adolescencia, que después de pasar por toda la prosopopeya protocolar de llamar a todos por su nombre, incluyendo al Nuncio Apostólico, a quien se le cantó feliz cumpleaños con las estupendas notas de la Banda Republicana, dijo de forma categórica que ellos, los alumnos, son los responsables que las cosas funcionen, que tienen que cuidar lo que han recibido, porque solo con ese compromiso es que van a salir adelante.

El presidente de la Asociación de Amistad Argentino — Panameña le señaló a la ministra de Educación que en el último libro de Andrés Oppenheimer, al cual me he referido en anteriores ocasiones, los cambios en la educación no los hacen los ministros de Economía sino los de Educación.   Esto no es del todo cierto.   Los cambios en pro de una mejor educación los hacemos todos,   cada uno con su compromiso como el de Una Empresa, Una Aula, que es el que conlleva la firme adopción de la creencia de las convicciones sociales que tenemos como país.

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<> Este artículo se publicó el 19  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Vulnerados derechos humanos en Panamá

La opinión del Secretario General de CONUSI –  FRENADESO….

GENARO   LÓPEZ
rologe54@yahoo.com

 

La celebración del 10 de diciembre como Día Internacional de los Derechos Humanos tiene su origen en el año 1950. Ese Día se conmemora la aprobación por la Asamblea General de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Los Derechos Humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. El concepto de Derechos Humanos hace referencia al sentido de la dignidad humana antes que a cualquier formulación jurídica o política. Estos se rigen por los principios de universalidad e inalienabilidad; interdependencia e indivisibilidad; igualdad y no discriminación.

El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales. La obligación de protegerlos exige que los Estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos. La obligación de realizarlos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los derechos humanos.

Debemos recordar, que la clase obrera mundial sometida a pésimas condiciones de vida impulsó la lucha para que la noción burguesa de los derechos humanos (individualismo filosófico y liberalismo económico), fueran superadas. Estas luchas articularon las demandas de la clase obrera en forma de nuevos derechos que pretendían dar solución a ciertos problemas sociales a través de la intervención del Estado, como la garantía del derecho de huelga, condiciones mínimas de trabajo o la prohibición del trabajo infantil.

Demandas conquistadas con la generosa sangre de los mártires de la clase obrera, hoy los gobiernos pretenden conculcarla, a fin de garantizar a los dueños de los medios de producción, sus máximas ganancias.

En Panamá con la política económica neoliberal que se impone desde 1979, se vienen violentando los derechos humanos y laborales: el derecho a organizarse libremente; el derecho a un salario que propenda a la vida digna; los procesos legales en materia laboral dan cuenta de cómo, cada vez más de manera creciente, los fallos violan el precepto del principio de favorecer a la parte más vulnerable y favorecen la llamada ‘seguridad jurídica de las empresas’.

Actualmente, Martinelli, a través de Alma Cortés (ministra de Trabajo), ha intentado por diversas vías retrotraer el proceso de trabajo a la esclavitud.   Los planes aviesos del Gobierno de imponer a nivel nacional la conculcación del derecho a huelga, la eliminación del día domingo como día de descanso obligatorio, nuevos cálculos para el pago de las horas extras y los sobretiempos en perjuicio de los trabajadores, reduciendo con ello los salarios e imponiendo interminables jornadas de trabajo, violando además el derecho de sindicación, encontraron su máxima expresión a través de la Ley Chorizo (Ley 30), donde a sangre y fuego pretendieron arrebatar a la clase obrera sus legítimas conquistas.

La decisión del pueblo en las calles logró revertir los apetitos voraces de los sectores de poder económico y su mafiocracia, restituyendo los derechos laborales: se recuperó el derecho a huelga, se ha hecho valer la cuota sindical, se reconoce el derecho de los trabajadores de celebrar convenios colectivos y se avanzó en el respeto a la libertad sindical, todos estos aspectos que se vulneraban con la Ley 30.

La Declaración de los Derechos Humanos y su conceptualización integral, fue el resultado de la lucha que emprendieron las masas oprimidas contra la vorágine del capitalismo. Que se cumpla con estos preceptos, demanda de las actuales generaciones capacidad de organización y movilización, que permita defender nuestros derechos individuales y políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales.

La falta de credibilidad y de confianza en las instituciones públicas, que supuestamente debieran defender, proteger y sustentar al sector más pobre de la población es total. Frente a ello, Frenadeso ha llamado a organizarnos, a crear un instrumento político, a crear nuestra propia alternativa que garantice el respeto al derecho a una vida digna.

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<> Este artículo se publicó el 19  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.