Para fortalecer la identidad

La opinión del Comunicador Social….

ERNESTO  A.  HOLDER
ernestoholder@gmail.com

No pretendo dejar el tema de la invasión y de los muertos del 20 de Diciembre de 1989.   Me anticipo a la fecha para reconocer un hecho que, desafortunadamente, los gobiernos que han existido después de ese fatídico acontecimiento, no han colocado en un sitial de respeto y merecedor de la consideración nacional. En ocasiones anteriores habíamos puntualizado que: ‘1— No hemos madurado lo suficiente como para dejar de evaluar el violento acto de invasión sencillamente como el derrocamiento de la dictadura militar de Manuel Antonio Noriega (…) y 2— por la fecha en que se dieron, van en contraposición con la usura y las especulaciones económicas y comerciales de la época’.

Ahora que se planifica la modernización y desarrollo del área de El Chorrillo y Barraza para convertirlo en un destino de la élite internacional, se debe recordar que allí desaparecieron o murieron cientos de inocentes panameños que hoy sucumben al olvido y al desinterés.

Mi profesor de gerencia estratégica a nivel de maestría solía animar su clase con repentinos interrogantes. Un buen día para ilustrar un punto, preguntó: ‘¿Quién aquí es patriota?’. Entre un poco más de 20 profesionales adultos que ocupaban puestos en instituciones públicas y privadas de la ciudad, únicamente el profesor y yo levantamos la mano. Esto ocurrió en 1994.

Para los que suelen contextualizar los eventos en un marco muy restrictivo, la invasión del 20 de Diciembre de 1989 acabó con los años de dictadura y se reinstauró la democracia.   Eso ha sido suficiente para muchos y eso lo han repetido y repetido como papagayos programadas durante estos 21 años. Para este servidor acabó con mucho más.   Acabó con un sentido de pertenencia y de compromiso con la nación, para fortalecer una conducta de individualidad destructiva que se refleja hoy en todos los círculos sociales.

Veintiún años después nos debatimos en un triste y desalentador ambiente político. La disertación, el debate y la retórica no están al nivel intelectual de una nación que se jacta de estar encaminada a un nivel más elevado de desarrollo. El compadrazgo, amiguismo y el clientelismo son la norma establecida y no hay indicios de cambio alguno.

El tráfico y consumo de drogas está fuera de control, ligado a la lucha entre carteles internacionales y pandillas locales que se pelean los mercados, los canales y el territorio. Se adelantan investigaciones sobre el blanqueo de capitales y la infiltración de la actividad en las estructuras económicas del país.

En educación, desarrollo cultural y cuidado del ambiente tenemos graves problemas. Un sistema educativo desfasado amenaza con mantenernos rezagados indefinidamente en cuanto al desarrollo intelectual de esta generación de panameños.   Esto con la ayuda de la pobre utilización de los medios de comunicación. El ambiente en que debemos vivir y en el cual nuestros vástagos deben crecer, está tristemente amenazado por un concepto y visión de desarrollo enmarcado en la construcción de edificaciones de cemento, acero y vidrio en perjuicio de las necesidades de convivir en ambientes que conjuguen la comodidad con las necesidades naturales de supervivencia armónica con el planeta. Recordemos los desastres de la semana pasada.

Muy pocos países han tenido la oportunidad de casi partir de cero como la tuvo Panamá. Oportunidad para reestructurar cada pieza que tiene que ver con las circunstancias de desarrollo de la nación. ¿Por qué no se aprovechó la destrucción de la institucionalidad para integralmente resolver los problemas en el sistema judicial?   ¿Por qué persisten los problemas del sistema educativo? ¿Por qué los problemas en el sistema de salud? ¿Por qué los problemas de seguridad nacional?

El gobierno de Martín Torrijos en 2007 realizó un tímido intento por darle algo de reconocimiento a la fecha. La Asamblea Nacional de Diputados de aquel entonces, aprobó el proyecto de ley que declaraba el 20 de Diciembre ‘Día de Luto y Reflexión Patriótica’.   La ley también creaba la Comisión de la Verdad y por la Reconciliación Nacional, que investigaría las muertes que se dieron a razón de la dictadura militar y de la invasión. La aprobación en asamblea se dio ante la presencia de familiares de los caídos el 20 de Diciembre que se presentaron a la cámara legislativa vestidos de negro. Dos meses después el presidente Torrijos vetó la ley.

A Noriega se le encausó y condenó en Estados Unidos y ahora pasa pena en una cárcel de Francia. Muchos sienten que, con haber realizado comicios electorales libres en cuatro ocasiones, tenemos democracia.   Yo lo veo de otra manera: los eventos que dieron paso a la invasión y a la subsiguiente destrucción de las estructuras político—administrativas de la Nación, ofrecían oportunidades y desafíos más prometedores que no hemos aprovechado. Es hora de retomar el reto para fortalecer el crecimiento y la identidad nacional.

 

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<> Este artículo se publicó el 13 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Navidades de plástico

La opinión del Abogado…

ROBERTO DÍAZ HERRERA
robertodiazherrera@hotmail.com

Para los propios niños de un ateo o un agnóstico, sus corazones, sintonizados con el espíritu que cultivan o sienten en sus propios colegios, seguramente en este mes de diciembre estarán conectados a un sentido de ilusión y de esperanzas. No creo que ningún intelectual, inclinados más que los no académicos a la ausencia de fe en Dios, le enseñe desde tierna edad a sus pequeños: ‘no creas en Dios, que eso no existe, la religión fue inventada para controlar a los ignorantes’.

De hacerlo, o sea, de volver ateos o agnósticos a sus hijos, puede ser que en los criterios paternales haya un sentido de crianza positivo, racionalista, de buscar que sus hijos no se conviertan en ‘beatos o beatas fanáticos’.  Aun en ese supuesto, aquellos niños, que bien pueden ser el caso hoy día de los infantes cubanos, con padres marxistas — leninistas, carecerán no solo de la ventaja psicológica de sabernos protegidos por un Ser Superior y la guía ética que nos manda a practicar la Justicia, la Caridad, la Compasión y el huir de los crímenes y actitudes negativas. Solo lo anterior, ya es un sendero que promueve los mejores valores humanos, sino que, llegadas estas fechas, nos inculcan igualmente el análisis de la vida —desde su nacimiento— de ese ícono de la revolución del amor, llamado Jesús.

Curiosamente, pese a todas las influencias de los filósofos materialistas que niegan la existencia de Dios, muy variados, los libros que, según las temáticas, más se venden hoy día, son los de autoayuda, por ejemplo de los Paulo Coelho, al igual que los de otros motivadores.    En esencia, todos se basan en esa revolución del amor, que impulsó Jesús de Nazaret. Y lo hizo cuando predicarlo costaba incluso la vida.   Más aun, los teólogos y filósofos hebreos de su tiempo, que podrían ser los Coelho de esta época, o sea, predicadores de la fraternidad y la sensibilidad (no sabemos cómo es Paulo en su propia casa), eran meros propagadores de principios muy bellos, pero que se cuidaban mucho de realizarlos ellos mismos.

El problema, a mi juicio, que daña más las enseñanzas de Jesús, incluyendo el espíritu real de las navidades, es la superficialidad con la cual nos han enseñado, aun los curas, la obra revolucionaria de ese Hombre Poderoso. Al querer mostrárnoslo como un Mesías que Ora, nos han hecho perder al Líder que conduce y enfrenta los peligros más recios, al predicar lo que Él sí enseñaba y lo que Él sí nos mostraba, yendo adelante, no atrás ni a los lados.

Una charla impactante de Jesús, para mí, es cuando, cabreado ya (no encuentro otro término más claro) de esos ‘maestros’ que recomiendan cosas, que jamás cumplen, los sentenció: ‘¡Pobres de ustedes, fariseos!, ustedes dan para el templo la décima parte de todo, sin olvidar la menta, la ruda y las otras hierbas, pero descuidan la justicia y el amor a Dios… ‘¡Pobres de ustedes también, maestros de la Ley, porque imponen a los demás cargas insoportables, y ustedes ni siquiera mueven un dedo para ayudarles!..’ ‘¡Pobres de ustedes, maestros de la Ley, que se adueñaron de la llave del saber!  ¡Ustedes mismos no entraron, y cerraron el paso a los que estaban entrando!’…

¿Cuántos políticos, educadores, militares, banqueros, aun obispos, no entran en esa categoría de hipócritas y farsantes que denunciaba un Jesús sin miedo a las censuras ni a las leyes penales de aquél tiempo?   (leyes que si bien lo condenan a muerte, lo catapultan al rol histórico e imperecedero que mantiene 20 siglos más tarde).

Cuando vemos este tipo de ‘navidades’ que hoy ‘celebramos’, ¿a qué grupo creemos pertenecer, según las reglas de Jesús?   Con valor autocrítico creo que no pasamos del 2.5 de calificación. Sabemos a conciencia que entramos a festejar unas Navidades de Plástico, como los envoltorios de las muchas cajetas de licores de lujo, o las pequeñas del ron ponche y el seco, según nuestros bolsillos. Podemos comprarle a los hijos o nietos, esos juguetes, carísimos de Félix, o de rebaja en El Machetazo, también envueltos en plásticos.

El plástico retratará bien los corazones ‘cristianos’, de estas navidades, huecas de contenido y de propósitos. Habrá, por supuesto, espíritus diferentes, que practican estas fechas.

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<> Este artículo se publicó el 11 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Del sancocho y del sentimiento

La identidad nacional en nuestros países ha servido muchas veces (¿o siempre?)  para colonizarnos internamente.  La opinión de….

LUIS PULIDO  RITTER
luispulidoritter@gmx.net

Una de las grandes taras del continente americano ha sido la fragmentación atávica y el provincialismo que siempre nos ha amenazado como la espada de Damocles.

Muchas veces, como han dicho otros, nos ignoramos mutuamente. Pero no es necesario apelar aquí a un latinoamericanismo ramplón y chabacano, a un nacionalismo cultural, que por décadas nos ha empobrecido con sus golpes de pecho de pertenecer a una cultura original, a una tradición indio-hispánica, a una civilización con una misión especial en la historia como quiso hacerlo Vasconcelos en su día.

Y creo que, en este sentido, nos hemos quedado atrapados en la visión dualista y maniquea que se inaugura con el ensayista Rodó sobre la identidad cultural latinoamericana.

En efecto, la identidad nacional en nuestros países, para decirlo con toda claridad, ha servido muchas veces (¿o siempre?) para colonizarnos internamente, borrar las diferencias étnicas y culturales, en fin, crear la ilusión de que con la nación nos igualaremos.

Pero, finalmente, el racismo, la exclusión y la marginalidad, es lo que termina encubriéndose. Y al contrario de Pedro Luis Prados (La Estrella, 21 de noviembre), no creo que la unidad de la nación, es decir, “compartir propósitos comunes” deba levantarse sobre la “superación” de las diferencias étnicas y culturales,   porque la pregunta aquí consiste en quién define lo que es la unidad de la nación, qué discurso mitificador y encubridor se pone en circulación para no discutir lo que hay que plantear: lo que ha significado la exclusión racial y cultural en Panamá.

Para este encubrimiento no han dejado de prestarse los discursos de clases, nacionalistas y populistas en el país, discursos, al fin y al cabo, esencialistas.

En otras palabras, ninguno de estos discursos en Panamá se ha alejado del eje romántico y centralista, identificar la nación con un tipo de construcción cultural, por ejemplo: nos identificamos panameños por gustarnos tal o cual música. Y la “cuna” de la nación está en tal o cual pueblo.

Habría pues que separar la nación de la cultura para entrar a pensar este problema de manera diferente.   En Panamá, Armando Fortune, con su teoría del sancocho y del sentimiento, hizo una propuesta para salir de ese atasco romántico.

Y coincido plenamente con Prados con respecto al folklorismo. Esto está suplantando el debate necesario que habría que realizar en Panamá sobre nuevos modelos de convivencia, de identidad tanto individual como colectiva.

Pero, por otra parte, no debe dejar de decirse que la globalización implica nuevos retos a todos. Y no vamos muy lejos si la demonizamos. Lo que se entiende como globalización –que tiene muchas connotaciones– también ha significado la oportunidad de millones de seres humanos para, finalmente, salir de la pobreza en los últimos veinte años.

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<> Este artículo se publicó el 12 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Diez años en busca de una política

La opinión de…

DANILO TORO LOZANO
torolozano@hotmail.com

La propuesta electoral del candidato Ricardo Martinelli mencionaba el plan ‘Calles Seguras’. La publicación que distribuyó su campaña detallaba como medida puntual de seguridad pública, la eliminación de los Decretos Leyes con los que se creaban el Servicio Nacional de Fronteras, el Servicio Aeronaval, un Sistema Nacional de Inteligencia (SENIS) y se modificaban las normas sobre la Policía Nacional y el SPI.

Sin embargo, el nuevo gobierno dejó vigentes los decretos —aunque aún se espera la derogación del SENIS— con lo que evidenció, a la postre, su satisfacción con ellos, pese a contar con una mayoritaria y creciente fuerza parlamentaria, que los pudo haber pasado por el curso de legitimidad que reclamaba la opinión pública.

En materia de seguridad ciudadana, la administración Martinelli ha concentrado esfuerzos en el factor policial más que en cualquier otro factor.   Aumentó el salario de las unidades de la Fuerza Pública y montó cambios en la estructura, función y operación de componentes de esta. Pero, antes de terminar su primer año de gobierno, tuvo que salir al paso de una temprana manifestación de presión ciudadana catalizada por el asesinato del joven Daniel Carrizo y se comprometió a presentar resultados, en el nuevo plazo de tres años. Entre esos resultados habría de estar la aprobación de una Política Criminológica, para cuyo cumplimiento, en realidad, no es mucho lo que queda por hacer.

Desde que en 1990 se emitió el decreto que organiza la Fuerza Pública y, sobre todo, desde el año 2000, cuando se promulgó el decreto que expone los Fundamentos de la Política Panameña de Seguridad, mucha agua ha pasado bajo el puente.

En noviembre de 1992 fue rechazada en plebiscito, una propuesta para reformar la Constitución, que incluía nuevas disposiciones sobre la Fuerza Pública y la seguridad pública. Pero más tarde, con los actos legislativos 1 y 2 de los gobiernos de Guillermo Endara y Ernesto Pérez Balladares, en 1993 y 1994 respectivamente, se incorporaron a la Constitución nuevas normas sobre estos temas, en el Título XII.

Durante la década de los noventa, además, se emite y aprueba una variada gama de normas dentro del temario de la seguridad pública, tales como: La creación del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional, la organización de la Fuerza Pública, primero mediante Decreto de Gabinete Nº 38 de 1990 y luego mediante la Ley 18 de 1997; después ampliada y desarrollada en 1999. Igualmente, temas como la creación de la Policía Técnica Judicial, la regulación del Sistema Penitenciario, el uso y porte de armas y la actividad de las agencias privadas de seguridad fueron objeto de abordaje jurídico.   Pero, pese a los intentos de avance, todo este cuerpo normativo guarda escasa relación entre sí, y en algunos casos, incluso, genera o permite contradicciones a lo interno de diversas instituciones, tal y como ocurrió con la Policía Técnica Judicial.

Similar suerte, en cuanto a la formulación y aprobación de normas, han experimentado la administración de justicia y las instituciones encargadas de la protección y prevención social durante las dos últimas décadas.

En junio de 2000 se da un salto cualitativo, cuando se adoptan, como política de Estado, los Fundamentos de la Política Panameña de Seguridad, mediante la Resolución de Gabinete Nº 34. En la confección de este instrumento emitido por la administración de Mireya Moscoso y que fue producto de un audaz acuerdo entre partidos antagónicos como el Arnulfista y sus aliados, el PRD y el PP,   jugó un papel determinante Ricardo Arias Calderón.   Sin embargo, la presidenta Moscoso nunca se remitió a la Resolución por ella signada ni acogió una propuesta de política criminológica impulsada por el Instituto de Criminología de la Universidad de Panamá.  En el ocaso de su periodo, agobiada, entre otras cosas, por un aumento alarmante de la criminalidad y la violencia, proclamó la aplicación de ‘mano dura’, como medida para enfrentar la situación.

La campaña que llevó a Martín Torrijos a la Presidencia hizo de la seguridad pública uno de sus principales focos de atención, que después, durante su administración, fue objeto de tratamiento, pese al faltante de convicción y de equilibrio político; que de haberse tenido, hoy posiblemente estarían validadas por todos los actores políticos, jurídicamente promulgadas y en ejecución, una política criminológica y una política de seguridad ciudadana. En la administración Torrijos, el tema de una Política Criminológica fue discutido ampliamente en la Mesa del Pacto de Estado por la Justicia, cuyos participantes terminaron aprobándola. Solo faltó que el Ejecutivo, tras acogerla, la remitiera a la Asamblea Legislativa para que alcanzara carácter normativo.

Además, a mediados de 2008, el ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, presentó la Propuesta de Política de Seguridad Ciudadana ante esa misma mesa, como un producto del Programa de Seguridad Integral (PROSI), programa concebido durante la gestión de Héctor Alemán como ministro del ramo.   No se expresó ninguna objeción contra la Propuesta presentada, fruto de la labor que destacados especialistas efectuaron bajo la coordinación del PROSI. De ello debe mencionarse como relevante lo realizado por Juan Faroppa y en el tema concerniente a la creación del Viceministerio de Seguridad, a Hugo Fruhling.

Si se analiza la propuesta de esta institución se notará que para los objetivos y funciones planteados en la Política, correspondía una estructura determinada en el Viceministerio. La aprobación final y la consideración de ambos esfuerzos producidos por el PROSI, hubieran podido reducir los riesgos de improvisación, retardo y equívocos, para darle en su momento mayor sentido y utilidad a lo creado como Viceministerio de Seguridad primero y luego como Ministerio de Seguridad.

En cuanto a política criminológica y de seguridad ciudadana, es poco ya lo que hace falta para cumplir con el compromiso presidencial. Ahora la administración Martinelli tiene la oportunidad de reconocer los esfuerzos y logros obtenidos y, sin enfrascarse en la invención de la rueda, puede considerar las aprobaciones que corresponden para que las políticas en cuestión se conviertan en una realidad de Estado, al cabo de una década.

 

<> Este artículo se publicó el 13 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Examen de pares en la OECD

El examen Entre Pares está diseñado para suministrar una visión de cómo los países han manejado la competencia.   La opinión del Administrador General de ACODECO….

 

 

PEDRO MEILÁN
pedromeilan@acodeco.gob.pa

El 6 de diciembre la Acodeco presentó en un hotel de la localidad el informe final del Examen de la Ley y de la Autoridad de Competencia de Panamá. Para este importante evento nos acompañaron el ministro de Comercio e Industrias, Roberto Henríquez; la secretaria de Economía de la Presidencia de la República, Kristelle Getzler;  la directora de Divulgación del Tema de Competencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Hilary Jennings; el especialista en Comercio e Integración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mario Umaña;  y el consultor contratado por la OCDE y el BID, Daniel Sokol, que realizó el estudio.

El proceso de Examen Entre Pares está diseñado para suministrar una visión de cómo los países han manejado la competencia y asuntos reglamentarios, al examinar tanto la solidez de la Ley de competencia de un país como la estructura y efectividad de sus instituciones de competencia.

La OCDE y el BID han encontrado que la Legislación Panameña en materia de Competencia es de manera general consistente con muchas de las mejores prácticas internacionales. La Acodeco ha demostrado ser un ejecutor efectivo en materia de competencia.

Las recomendaciones claves en el Examen Entre Pares incluyen: El aumento en los esfuerzos para combatir carteles que han sido tradicionalmente omnipresentes en todo Panamá. El aumento en los niveles de multas a compañías que infrinjan la Ley.

El fortalecimiento del entendimiento del público de la importancia de la competencia para hacer que los mercados funcionen para el beneficio de los consumidores y de las empresas. El incremento de los recursos financieros para la Acodeco para lograr mejores resultados en competencia en toda la economía.

Hilary Jennings, directora de Divulgación de la Competencia en la OCDE y a cargo de las relaciones con los países no miembros indicó: ‘La publicación de este Examen Entre Pares demuestra que la Política de competencia es de alta prioridad en la agenda de Panamá. Es claro que la fuerte ejecutoría en materia de competencia junto con el compromiso del gobierno a los principios de competencia puede tener efectos poderosos en el desempeño de la economía’.

Todo lo anterior no hubiese sido posible sin el apoyo del Gobierno Nacional, con el cual tenemos una muy buena comunicación y han fortalecido el presupuesto de la Acodeco para seguir protegiendo el proceso de libre competencia y a los consumidores. Queremos aprovechar para adelantarles que el 1º de febrero de 2011 la primera Ley de competencia de Panamá cumple 15 años de promulgada. Para celebrarlo realizaremos un Foro Nacional de Competencia ese día para hacer una presentación del trabajo efectuado en estos 15 años.

Antes de terminar, tenemos que agradecerle a la OCDE y al BID por la oportunidad que nos han dado de que expertos mundiales de alto nivel académico y de agencias de mayor experiencia, examinen nuestras actuaciones, procedimientos y resultados. También hemos podido aprender de forma directa de las mejores prácticas en materia de combate a conductas anticompetitivas. Esto nos ayuda a hacer un alto en el camino, para reflexionar y evaluar lo actuado y aplicar los correctivos que correspondan.

 

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<> Este artículo se publicó el 11  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El diferendo centroamericano

En la Reunión de Consulta de Ministros de RREE de la OEA, el embajador fijó su posición en torno al tema.  La opinión del Embajador de Panamá ante la OEA….

 

GUILLERMO   COCHEZ
gcochez@covad.net

Queremos felicitar el esfuerzo que ha hecho durante todo este proceso el Secretario General, quien —tal como entendimos todos en la última reunión sobre este tema— pensó que había habido un arreglo cuando los Presidentes Chinchilla y Ortega hablaron a instancias de él. Sin embargo, no fue así (…).

Bendito Dios que no ha habido muertos ni heridos, pero debo decir que ha habido algo más grave que eso, porque se está hiriendo a la patria misma. Panamá vivió esas circunstancias.   Se está hiriendo la soberanía de uno de los países nuestros, se busca el mecanismo para que aquí cada uno haga lo que le da la gana, que México lo haga con Guatemala,  que Guatemala lo haga con Belice, y así sucesivamente, y nadie proteste.

El problema no es nuevo, se ha repetido históricamente y hasta lo vemos en una de las citas que el Deuteronomio nos hace de las conversaciones de Moisés con el pueblo judío. El versículo 17 del capítulo 27 dice lo siguiente: ‘Maldito sea el que cambie los límites de la propiedad de su vecino para robarle terreno y todo el pueblo dirá Amén’. Esos eran los términos a los que se referían entonces…

A nuestro juicio, Costa Rica, desde el principio, en forma responsable, ha señalado cuál es su problema: agresión, invasión sufrida contra su territorio por tropas nicaragüenses, lo cual ha violentado la soberanía de ese país que no tiene ejército.

Lo que Costa Rica aquí ha alegado ha sido probado, incluso a nivel de las personas responsables, pues a veces pareciera premeditación por aquello del nombre de la famosa draga llamada ‘Soberanía’ y que Costa Rica ha probado lo que se hace y nosotros, con nuestra inacción, permitimos que continúe, que sigan cavando canales, dragando en el territorio de Costa Rica y no hacemos absolutamente nada.

Por el contrario, Costa Rica ha visto que Nicaragua presentó todo tipo de argumentos. Primero: que era un asunto de drogas, de una operación ‘Los Tarzanes’, que nadie conoce y que con todas las informaciones de los últimos días y de las últimas horas, se pone en duda…

Después dijo que era un problema de límites, cosa que Costa Rica no sabía, se enteró de ello aquí y que iba a ir a la Corte Internacional de Justicia.

Y nos pasamos aquí en tres reuniones, dilación tras dilación, esperanzados en que podíamos llegar a consenso, y no llegamos. Fuimos a votar y fueron burlas.

¿Qué ocurrió después que se dio la votación? Nicaragua amenazó con irse de la OEA, y sabemos que es una simple amenaza, porque pierde mucho más si se va. Entonces ¿por qué optó?, pues por no dar la cara en una reunión como ésta.

… A nuestro juicio ha habido una burla de Nicaragua hacia todos nosotros, no sólo hacia Costa Rica, sino hacia el sistema, hacia lo que hemos estado buscando, una solución negociada, de respeto hacia las partes, donde Costa Rica ha ofrecido todo para encontrarla. Sin embargo, no se ha visto en ningún momento nada de Nicaragua, solo excusas, dilaciones y, repito, burlas.

No podemos permitir que cada uno haga lo que le da la gana porque volveríamos a los estados forajidos de la Edad Media, cambiando linderos, trastocando cauces de ríos y eso no es respetar al Derecho Internacional, que hoy son parte fundamental de las constituciones que rigen cada país a nivel local y a nivel internacional. Tenemos que consolidar el sistema interamericano, reconocer la autoridad de la OEA, no porque seamos jueces, sino porque buscamos el respeto al derecho internacional.

La moralidad internacional está en juego, lo está cuando hay países que, actuando con temeridad, con premeditación, hacen lo que aquí se ha dado en estos días: si pierdo, me voy y no oigo. Y eso no es lo que queremos.   Deseamos propiciar un diálogo para encontrar esas soluciones que en este organismo hoy busca la República de Costa Rica.

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<> Este artículo se publicó el 12  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Las lecciones de nuestros educadores ilustres

La opinión del Docente Universitario y Ex Ministro de Estado…

JUAN  BOSCO  BERNAL
jbbernal@cwpanama.net

Hace unos pocos días viví una de mis mejores experiencias profesionales, al compartir con más de seiscientas personas del sector educativo, asociadas a COOPEDUC, una jornada de reflexión sobre el legado de nuestros educadores ilustres y sus aportes al desafío que Panamá debe enfrentar en el campo de la educación.

En esa oportunidad recordamos cómo los educadores se constituyeron tempranamente en los constructores de la nación panameña. Este hecho derivó del papel que la educación jugó desde el amanecer de nuestra proclamación republicana, en la difusión de la condición del nuevo Estado y la necesidad de asegurar la integración de todo su territorio.

De este modo, la educación se reconoce como un pilar fundamental de la historia panameña y sector decisivo en el devenir del desarrollo nacional. Oportunamente los próceres alertaron sobre la necesidad de crear escuelas, formar y nombrar maestros. La escuela fue la pionera en los servicios públicos de Estado naciente, y llegó a comunidades remotas, donde otras agencias gubernamentales no soñaron con establecerse.

Así, ser educador, maestra o profesor, se constituyó en una de las primeras profesiones que logró prestigio y reconocimiento social. Era la figura que representaba el saber, sinónimo de la verdad y de la virtud en las comunidades donde laboraba.

Muchos educadores forjaron su profesión y prestigio dentro de difíciles circunstancias en las que vivían y realizaban su misión. Probablemente los nombres que mejor conocemos sean los de Manuel José Hurtado, José Daniel Crespo, Abel Bravo, Octavio Méndez Pereira, Francisco Céspedes, Otilia Arosemena de Tejeira, Sara Sotillo, entre muchos otros, que tuvieron una destacada actuación en su función pedagógica, social y política.

Menos conocidas son las vidas igualmente ejemplares de los miles de educadores, de la ciudad y del campo, cuya vocación, dedicación y superación contribuyó a cambiar el destino de sus estudiantes y de las comunidades, pues les otorgaron poder y un porvenir de oportunidades. Esta pléyade de buenos docentes tiene sus ejecutorias inscritas en los anales silenciosos de la profesión y en nuestros corazones.

De todos estos educadores aprendimos muchas lecciones imperecederas. Fueron personalidades íntegras que formaron con la palabra y predicaron con el ejemplo. Su función primordial fue enseñar a pensar y aprender durante toda la vida, y fueron excelentes orientadores sobre el bien, el trabajo, lo verdadero, lo correcto y la belleza. No solo transmitieron saberes, especialmente se interesaron en formar la personalidad y el carácter de sus discípulos, cuidando con esmero el desarrollo afectivo y moral. Amaron con pasión su profesión y sentían orgullo de ser educadores. Cuánta nostalgia nos causan.

Sin embargo, ante los cambios que viven la sociedad y el mundo, cambió también el sentido de la escuela, la manera de aprender y la función del educador. El conocimiento ocupa un lugar estratégico y la forma de crearlo, adquirirlo, transferirlo y aplicarlo decide la prosperidad o pobreza de las naciones. El aprendizaje se logra en la escuela, pero también fuera de ella, mediante diversos canales y agentes, que sorprenderían a los mejores docentes de aquellas épocas (Internet, TV por cable, radio, entornos virtuales, libros). Se ha pasado de un aprendizaje escolar memorístico y repetitivo, a un aprendizaje dinámico, diverso y significativo p ara toda la vida.

Pero ¿qué pasó en Panamá? La escuela panameña, en general, ha mostrado parálisis (a veces también retroceso) ante el ritmo de estos cambios, contrario a los resultados observados en los países que más avanzan en esta materia. Son evidentes los bajos resultados académicos obtenidos en las pruebas nacionales e internacionales y otros signos en los alumnos, que muestran que algo está ocurriendo en la formación y desempeño de nuestros educadores. Cuando los alumnos no aprenden los contenidos curriculares correspondientes a su edad-grado, una buena parte de esa dificultad es atribuible al acto docente. Evitemos la autocomplacencia y la frustración, pasando a la superación.

Urge intervenir en alguna de las partes del proceso educativo, para transformarlo y adecuarlo a las nuevas demandas sociales. Sin duda, el eslabón más decisivo en esa cadena es el personal docente, por lo que el porvenir de la educación nacional depende, incuestionablemente de lo que se decida y realice a partir de este momento en sus educadores, especialmente en cuanto a: la sólida formación, el riguroso reclutamiento, el apoyo a su gestión y los incentivos profesionales y salariales, para atraer y mantener en el servicio a las personas más talentosas e inspiradas. Atender esta urgencia es responsabilidad primaria del Estado, quien puede así reivindicar el legado de nuestros educadores ilustres y ofrecer un futuro de oportunidades a las nuevas generaciones.

 

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<> Este artículo se publicó 10  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Canto a los abuelitos, en especial a las abuelitas en el día de las madres

La opinión del Educador y Ex Diputado de la República….

VICENTE A. CABALLERO
chente-3406@hotmail.com

Son seres abnegados y queridos, padres otra vez, más con mayor sapiencia, nos cuidan, nos miman y aún dormidos, con suaves manos acarician nuestro sueño.

Sus canciones nos llenan de recuerdos, de los tiempos del pasado en mi memoria, con sus leyendas de miedo y cantos de victorias, ante vosotros me inclino reverente.

Ciertamente, queridos abuelitos, Os amamos con todos sus regaños, pues ustedes son un valor que acumulamos, por los besos y abrazos que nos disteis.

Ustedes son parte de nuestras vidas, viven para siempre en los recuerdos, en el sofá, en la hamaca o en el huerto, ustedes son inspiraciones ya cumplidas.

Me sentiré turbado el día de tu partida, que inevitable será por orden del arcano, pienso en el dolor que marcará mi vida, irremediablemente envuelta en llanto, más se cumplirá insondable ese destino.

¡Yo quiero decirte mientras vivas, con voz potente, aquí y en cualquier parte, con ese grito de amor que por ti siento, que mi ser será guardián de tus bondades!

Dulce voz que cual eco en mí resuena, arcón de hermosos años, días benditos, la hora en que la vida nos separe, mi corazón se hunda contigo en el infinito.

Y en actitud de hijo agradecido, atesoraré en mi mente tus recuerdos, tus consejos también, invalorable herencia, los frutos de tus desvelos alumbrarán mi senda.

 

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<> Este artículo se publicó el 8  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Compromiso del periodismo ambiental

La opinión del Periodista y Docente Universitario….

 

MODESTO  A.  TUÑÓN  F.
modestun@yahoo.es

Aunque el periodismo es la combinación de todos los saberes y culturas, en los últimos tiempos, se nota que está desprovisto de herramientas; hay tendencias hacia la proliferación de hojarasca y en ocasiones su ejercicio asusta. Son ideas expresadas por Antonio Moltó, director del Instituto Internacional de Periodismo, José Martí, a los asistentes del seminario regional Periodismo: Medioambiente y Desarrollo.

Unos 35 periodistas de ocho países participaron durante tres días, en La Habana, en este curso auspiciado por dicho instituto, UNESCO y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (CITMA). El objetivo fue adquirir herramientas conceptuales y experiencias del papel de la prensa en la sensibilización de la sociedad hacia la realidad ambiental.

La amplitud de la agenda, que debe cubrir aquel comunicador, no importa el espacio en que se desempeñe, hace compleja la responsabilidad asumida; pero también supone la adquisición de determinadas destrezas, que son algo diferentes al desarrollo tradicional de este quehacer. Precisamente a ese factor, se refiere el director Moltó, hombre de vasta experiencia en prensa, radio y televisión cubanos.

Isabel Viera, coordinadora de Programa en UNESCO, mencionó estos aspectos, al inicio de las jornadas y resaltó que ‘es importante que los periodistas se conviertan en aliados que permitan crear conciencia en la población con sus tareas cotidianas’.

Hay tópicos de gran actualidad como el cambio climático, sus secuelas de eventos atmosféricos y circunstancias coyunturales, que requieren de coberturas especiales o de nuevos enfoques y la discusión con expertos que han tenido experiencias en estos referentes. Esto supone una de las mejores estrategias para la profesión, como enfatizó la viceministra cubana del CITMA.

A menudo en las redacciones o servicios de noticias en los medios de comunicación, se tiende a asignar a cualquier reportero para buscar información en hechos vinculados con la ecología y éste aplica un esquema similar al de un acontecimiento cotidiano.

El resultado es una nota donde lo espectacular, anodino o elementos superficiales se constituyen en el cuerpo del texto. Si ella se refiere a algún daño, una contingencia, un derrame, caída de un árbol; el efecto es sacar a flote precisamente el aspecto más negativo o la mayor contradicción. Constituye una mala lectura de las teorías periodísticas, que por lo general utilizan los neófitos en el oficio.

Esto conduce a hacer de esta reseña, un producto informativo que debe competir con cualquier hecho de sangre o accidente y por lógica, aquella queda relegada. El periodismo ambiental, se deriva de la ciencia y por tanto, pone en función y vincula entre otros, los contextos sociales, legales, políticos y económicos del acontecimiento.

Las ciencias ambientales son un campo amplio y el periodismo especializado que las aborda, reúne requisitos para dar al público una idea clara de lo imprescindible que es seguir un desenvolvimiento tanto casero, vecinal o productivo que tenga un impacto sobre el entorno y también un panorama sobre la importancia para la propia vida y seguridad de los ciudadanos.

Por esa razón, la dinámica del seminario habanero, tuvo un ritmo trepidante e incluyó la presentación de diferentes escenarios como biodiversidad, cambio climático, manejo sostenible de la tierra, uso y aprovechamiento de los recursos hídricos, consumo sustentable y la cobertura de huracanes y contingencias.

En cuanto a técnicas de trabajo, se hizo una revisión histórica sobre la relación: medios de comunicación y recursos naturales, tendencias del periodismo especializado, uso de herramientas en la búsqueda de información de este tipo y la manipulación mediática en la coyuntura del accidente del pozo de British Petroleum en el Golfo de México.

Como una manera de aplicar el despliegue del material expuesto, se concibió una visita al grupo encargado de la recuperación de la bahía de La Habana. Allí se constató las implicaciones de las estrategias aplicadas y el papel de la responsabilidad compartida para rescatar el valor ambiental de un escenario tan valioso como el mar; además, la vida de la población y el perfeccionamiento creciente de la industria en estas cuencas.

La sociedad actual se enfrenta a diferentes fenómenos que son inéditos en la historia y muchos de ellos con consecuencias tan profundas que requieren de narradores con una capacidad, dedicación, eficiencia y seriedad que ostenten un nivel de responsabilidad mucho mayor del que se tenía hasta hoy en una formación que no puede pecar de estereotipada ni de conformista.

La ajustada agenda del taller cubano demostró que requerimos formular un nuevo enfoque de cobertura a acontecimientos vinculados al ambiente. La realidad impone esta perspectiva con calidad de urgencia.

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<> Este artículo se publicó 8  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Una gran mujer llamada Cucu

La opinión de la Jurista y Ex Diputada de la República….

 

MIREYA  LASSO
mireyalasso@yahoo.com

Se trata de mi madre y madre de mis cinco hermanas. Nos dedicó su vida, consagrada por entero a criarnos hasta que encontramos nuestro propio camino guiadas por el carácter y la moral que aprendimos de ella. En compañía de mi padre, hoy —gracias al Señor— la tenemos con nosotras para conservarla como la joyita más preciada y retribuirle todo lo bueno que hizo por sus seis hijas. Nos educó con su ejemplo y con el sabio consejo que nacía de su innata inteligencia. Hoy, cuando se tiende a valorar a la mujer solo por las destacadas funciones que pueda desempeñar en su vida pública o profesional, mi madre, Cucu, no necesitó llegar a ser primera dama ni ministra ni regentar grandes empresas para ser la Gran Mujer que goza de la admiración de sus hijas, de su compañero de vida, de sus nietos y de quienes la conocen. Es una mujer ejemplar.

Oriunda de la provincia de Veraguas y con el carácter de Urracá, a la edad de seis años perdió ambos padres. Una experiencia traumática en tan tierna infancia que marcó el resto de su existencia; le hizo apreciar el valor de un hogar y el calor de una familia estable. Siempre sobrellevó ese dolor con estoicismo. Para su fortuna, el vacío dejado por la ausencia de sus padres fue llenado por un ángel chiricano, doña Ana de Valdés, Mamanita, insigne dama quien la acogió como su hija en su hogar davideño, preocupándose por redondearle su educación y fomentarle la fe religiosa que siempre la ha acompañado; por ello quiso que estudiáramos en escuela regentada por curas y se preocupaba por comprobar nuestro rendimiento académico, inclusive revisando diariamente nuestras tareas escolares.

Todos los domingos caminábamos a la Iglesia, todas tomadas de la mano y nos hacía sentar juntitas, por orden de edad, para oír misa. Hace ya casi seis décadas que encontró al compañero de su vida. En el ambiente de amor que siempre vimos en nuestro hogar, aprendimos del ejemplo que nos dio Cucu cuando se dedicó —sola y por entero— a la crianza de su familia en la cual la hija mayor no cumplía aún los siete años cuando llegaba la última. Con limitaciones económicas y sin las comodidades modernas, fue ama de casa preocupada por el arreglo de su hogar, imponiendo una firme disciplina ante el desorden innato de la infancia. Sola llevaba el peso del diario vivir en el hogar; solía imponer el orden amenazándonos con ‘decírselo a tu papa cuando llegue’; pero todas sabíamos que, aún cuando lo hiciera, no pasaba más allá de un regañito acompañado de una mirada amorosa. Cuidaba como tigresa a sus pollitas, pero sabía alcahuetear nuestras travesuras infantiles.

Con su ejemplo, nos enseñó ética, moral y educación. A no mentir, respetar y ser atentas con los mayores, cederles el paso o el puesto, ser corteses con la gente; saludar y dar los buenos días; ayudar a quienes tienen menos. A llevar nuestro nombre con orgullo, sin ser orgullosas; ser humildes, pero con mucho amor propio.

Podría escribir mucho sobre mi madre. Hoy, la hemos hecho abuela de 14 nietos y un bisnieto. La queremos consentir y disfrutar. Todas la hemos paseado por varios continentes y dentro del país, junto con su ‘media naranja’, que no se le despega. Nos invade una gran satisfacción verla disfrutar lo que nunca pudo en su juventud y siempre damos gracias a Dios por la dicha de tenerla con vida y con salud para que pueda recibir un poquito de lo inmensa que fue como madre y lo tanto que se esforzó para cuidarnos.

Agradezco a Dios por los padres maravillosos que me dio, por la madre que nunca reparó en nada para darnos lo mejor que pudo. Si tuviera que escoger en una próxima vida, pediría que fuera la misma madre acompañada del mismo padre, porque no los cambiaría por nada del mundo. Feliz día: te quiero mamá.

 

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<> Este artículo se publicó el 8  de dicembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

86° aniversario del Día de la Madre

La opinión del Educador…

ROGELIO HERRERA
rogelio1944@hotmail.com
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El  día de la Madre se remonta a la antigua Grecia, en donde se rendía tributo a Rhea, progenitora de Júpiter, Neptuno y Plutón. Los romanos la distinguían como La Hilaria y la celebraban era el 15 de marzo.

Los cristianos transformaron este elogio a la Diosa Madre, hacia la Virgen María, madre de Jesús, lo que se conoce en el santoral católico como la Inmaculada Concepción, fecha acogida por varios países en el mundo, como es el caso de Panamá. El dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su Bula Ineffabilis Deus.

La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia especial de Dios, ella fue preservada de todo pecado desde su concepción.

En la página Web Alonso Roy.com, se relata cómo en Panamá en 1924 el Club Rotario de Panamá dio los pasos necesarios para establecer un día para honrar a las madres, escogiendo para tal fin la fecha del 11 de mayo a partir de 1924. Se logró que el secretario de Instrucción Pública (ministro de Educación) emitiera un decreto, que luego fue firmado por el presidente Belisario Porras.

Surgieron los primeros telegramas a un costo de cinco centésimos de balboas, veladas, concursos, visitas a los cementerios, se publicaron anuncios en los medios. Se exhortaba a los religiosos a celebrar el día dedicado a la misión divina, encargada a la mujer. ‘La Estrella de Panamá’ dedicó un editorial titulado ‘Hermosa Realidad’.

La celebración del Día de la Madre prosiguió hasta el 8 de diciembre de 1930, cuando por una Ley, donde influyentes damas de la localidad solicitaron la nueva data, por ser el día de la Inmaculada Concepción de María. La propuesta fue realizada por los diputados de Coclé (Héctor Conte Bermúdez), Herrera (Bolívar Márquez) y Colón (José B. Sáenz), el 1 de diciembre de 1930. Era presidente de la República Florencio Harmodio Arosemena.

Hubo fuertes discusiones en torno al nuevo momento, y en cuanto al contenido del proyecto de ley, en donde se mencionaba a la Inmaculada Concepción, producto de diversas creencias e interpretaciones religiosas. Fue entonces cuando el diputado Aníbal Ríos D., propuso modificar el contenido, eliminando el aspecto religioso y declarando el día estipulado en homenaje a las madres como ‘Día de Fiesta Nacional’.

Es primordial, que todo hijo (a), tenga presente que es trascendental honrar a sus progenitores, lo que le garantizará una larga vida sobre la tierra y bienestar para su descendencia. Esto se lograría practicando las virtudes del trabajo, honradez y buena moral.

 

 

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<> Este artículo se publicó el 9  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Las verdades ocultas

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado….

GUILLERMO ROLLA PIMENTEL
grollap@cableonda.net

Las realidades tal vez se puedan ocultar, disfrazar o disimular por algún tiempo con demagogia, publicidad o dinero. Pero los hechos, sus consecuencias, sus repercusiones y contradicciones dan signos claros de falsedad, los fraudes, corrupciones y entreguismos. La diplomacia, las relaciones públicas, los lobbies, los medios de comunicación masivos son los campos en que generalmente se tratan de encubrir acciones o intenciones para favorecer intereses militares o económicos de algunos países, empresas, programas o personas.

Lamentablemente, por lo general, la luz de la verdad llega tardíamente, cuando ya los hechos fueron consumados y quedan las víctimas, las funestas consecuencias, los negociados ya pagados, los contratos o tratados ya firmados, las guerras ya perdidas con su estela de dolor y destrucción. Los clavos pasados. Todo en nombre de egoístas propósitos mimetizados de patriotismo, libertad, democracia, religiones y otras múltiples razones para justificar la codicia, la agresividad, la competencia y la carencia de humanismo, de justicia y amor al prójimo.

WikiLeaks ha destapado ahora algunos tamales. Pero el sistema establecido se defiende y encarcela al mensajero por haber divulgado las verdades, artificialmente ocultas por la coartada de confidencialidad, el secreto de Estado, la seguridad nacional o las estrategias diplomáticas.   Todo fríamente calculado. Pero… siempre aparece un pero. No contaban con la astucia de la Verdad.

Los documentos sobre las guerras de Vietnam, contra Irak con la falsa excusa de que poseían armas de destrucción masiva, cuando ellos sabían que estas no existían, pero que la verdadera razón era el control del petróleo del Medio Oriente. Y que el presidente Bush es dueño de la Texaco. El mundo tiene que conocer la barbarie de las guerras, que dista mucho de la cultura occidental, como las atrocidades en Afganistán. La intención de control económico mundial de la OCDE.

Esos datos revelados, es cierto que lastiman a países que se llaman civilizados, pero que por políticas movidas por intereses económicos los llevan a violar los Derechos.

¿Cuánta información clasificada contienen los archivos de Noriega que se llevaron los gringos, porque ellos también están metidos en el concolón de las ilegalidades y las violaciones de los Derechos Humanos? ¿Cuánta información ya desclasificada por extemporánea ya se ha conocido, como la tipificación de espía del pentágono de Omar Torrijos o la documentación y correspondencias sobre la intervención de USA para generar militar, económica y diplomáticamente el golpe de Estado del 68 y lograr que la dictadura le aprobara unos tratados que les permitieran a perpetuidad tener control militar y derecho a intervenir en todo el país, como de hecho ya lo hicieron? Para ello tenían que despojar del poder al panameñismo, que esgrimía la propuesta que aprobó el pueblo panameño en el Congreso de la Soberanía del 9 de Enero del 64.

En esos archivos están las desapariciones, los asesinatos, las torturas, los arrojados al mar desde helicópteros. Y todo esto matizado con sobornos y entreguismos, cubiertos con un manto de fatuo nacionalismo, silenciando periódicos, exilando a los auténticos nacionalistas. Allí deben estar los verdaderos asesinos de Torrijos, cuyo tráfico de armas con las guerrillas era conocido por USA. Y que fue también la excusa para la intervención de USA, al mantener Noriega un arsenal de armas, pero de diferentes procedencias (con Torrijos antes eran solo de USA), lo que USA consideró un riesgo a su seguridad.

La globalización de las informaciones nos llevará a conocer en detalles de los delitos del CEMIS, el FIS, los Casinos y de las licitaciones manipuladas y las compras directas que con el objetivo de la ejecución acelerada se corre el alto riesgo de tolerar la corrupción y la impunidad. Es preciso redoblar las investigaciones y prevenciones sobre posibles corrupciones por parte de las oficinas de anticorrupción, porque muchos corruptos han vuelto a mandar.

Entre otras, evitar radicalmente la influencia del dinero en las campañas electorales. Limitando el tiempo y costos de las mismas, así como propiciar la equidad entre todos los candidatos y partidos; que no sea la inversión económica el factor decisivo, sino las ideologías, programas, méritos, currículum, valores y liderazgo lo que los electores evalúen con su voto. Sin embargo, al parecer ni los partidos, ni el Tribunal Electoral atienden estas medidas preventivas, tal vez porque no confían en sus propios valores y se quiere mantener el control del poder por las fuerzas económicas, continuando la marginación de los elementos populares.

Otra fórmula elemental es la educación cívica masiva entre los ciudadanos y padres de familia. El MEDUCA tiene el informe de la Comisión de la Verdad, pero los encubridores no han ejecutado su divulgación en el estudiantado.  Siendo el problema general, es preciso un medio de proyección de alta cobertura, y esa es la radio y la televisión, que siempre deben efectuarla, manteniendo la objetividad, la imparcialidad y el carácter técnico docente. Esta es una vía científica y sociológica para lograr un Panamá Mejor.

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<> Este artículo se publicó 11  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.