La Red y su poder

La opinión de la Directora de la Fundación Amarte….

ANA  PÉREZ  MACKENZIE
perezmackenzie@gmail.com
http://www.fundacionamarte.com

El Departamento de Estado de USA me invitó no hace mucho a un forum en Chile de democracia y tecnología llamada ‘Tech Camp’ y la verdad fue una experiencia increíble. Estando allí escuché a Claire Williams Díaz, directora de innovación social y filantropía de Twitter, y a Deanna Zandt, especialista en redes sociales y escritora de libro ‘Share This! How you will change the World with Social Networking’, ‘Comparte esto! Cómo tú vas a cambiar el mundo a través de redes sociales’. Nada más con ver y escuchar a estas dos mujeres extraordinarias, supe que estamos en tiempos cambiantes, en tiempos donde el poder se está traspasando a manos de todos.

Con cada segundo que pasa los medios están perdiendo el poder, porque la mayoría de las noticias están saliendo por fuentes de las redes sociales. Hoy día cualquiera puede ser periodista, debido a las herramientas que están disponibles en LA RED. Las noticias en la mayoría de los casos llegan de último al medio.

Las redes sociales son los que van a dominar el mercado en pocos años, tenemos a Facebook con 500 millones de usuarios, que si fuera un país, fuera el tercer más poblado del mundo. También esta Twitter la red de información en tiempo real, que tuvo un crecimiento de 300% en Latinoamérica este último año. Y para terminar está Google, el papi de todos, que tienen un departamento solo para tratar con políticas de Estado de cada país, en lo que a ‘la red’ se refiere, ¡eso es poder!

También está cambiando la era del entretenimiento, porque el material que encuentras en Internet es mucho más dinámico y en la mayoría de los casos más a la vanguardia que muchos programas que dan en los medios televisivos y la compra de pauta es mucho más económica, con un alcance que crece con cada minuto que pasa, con una medición más precisa con mapeos específicos del visitante o receptor del producto sin ser manipulado tan fácilmente como los famosos ratings de las televisoras.

YouTube, manejado por Google, se puede decir creo el ídolo del entretenimiento de estos tiempos, Justin Bieber, a través de esta red social, fue que lo descubrió Usher (un cantante famoso de USA) y el resto es historia.

Los medios independientes, como les gusta decir a los techies, están cobrando fuerza, en lo que a la democracia se refiere, específicamente con la transparencia de gobiernos, como por ejemplo en Colombia está el website llamado ‘La silla vacía’, donde todos los colombianos pueden encontrar la información en bruto, una nueva manera de interpretar la política, están en el centro del debate con un periodismo transparente, que no es controlado por poderes que tienen intereses personales.

También aquí en Panamá tenemos nuestro vivo ejemplo que fue a través de mi Facebook cuando hubo el derrame de Petaquilla, a Raisa Banfield le avisaron los campesinos del área, ella me llamó a mí, yo lo puse en mi red de 5000 personas, donde inmediatamente fue recibido, en donde ellos armaron sus propios artes y lo distribuyeron a sus redes y sucesivamente terminó informando a miles de personas. Se quiso decir que era falsa la información, pero ya los análisis salieron y resultó ser real y fundamentado por ANCON, ¡sí hubo derrame!

Y, como bien dijo el representante del Departamento de Estado de USA, LA RED es la cara de muchas revoluciones que están pasando en el mundo, como por ejemplo en Irán, Siria, Estados Unidos con Wikileaks y en Cuba con el blog Generación. Y, como bien dijo Alec Ross; El Che del Siglo 21 eres tú, La RED.

Estamos en la era del cambio, la era del empoderamiento real, aunque los poderes del mundo no estén muy felices, ojalá esto le abra las puertas a poderes más conscientes del mundo que los rodea, ¡a los verdaderos agentes de cambio!

Para ver las charlas de Claire Williams y Deana Zandt, por favor, vayan a mi blog perezmackenzie en blooger.

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<> Este artículo se publicó el 6 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Mujeres y violencia… anatomía de una infamia

La opinión del Patólogo, Profesor Univiersitario y miembro de la Asociación Conciencia Ciudadana…

ALESSANDRO   GANCI  C.
concienciaciudadana09@gmail.com

Eran las 9 30 PM y en el patio de un edificio de apartamentos en Pueblo Nuevo se escucharon unos gritos que captan la atención de los vecinos. Hombre y mujer mezclan sus voces dentro de un vehículo. La mujer abre la puerta y,  sangrando por la boca, pide a gritos a alguien que la ayude mientras el hombre la persigue.   Un vecino trata de interponerse, el agresor le envía una andanada de improperios, ‘no te metas, no es tu problema, si me ‘jodes’ te voy a matar a ti’.   El vecino atemorizado no interrumpe y el hombre a empellones mete a la mujer en el carro con rumbo desconocido. Otro vecino desde su balcón llama a la Policía y una señora anota el número de placa. La Policía, ante la indignación de todos, NUNCA llega.

Violencia de género define todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada (Artículo 1 de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Naciones Unidas, 1994).   Algunos grupos amplían este concepto y lo definen como todos los actos mediante los cuales se discrimina, ignora, somete y subordina a las mujeres en los diferentes aspectos de su existencia. Es todo ataque material y simbólico que afecta su libertad, dignidad, seguridad, intimidad e integridad moral y/o física.

La violencia doméstica hace referencia a aquella que se produce dentro del hogar, tanto del marido a su esposa, como de la madre a sus hijos, del nieto al abuelo, etc.   El 75% de las veces la afectada es la mujer, 23% ambos y 2% el hombre.

En Panamá entre 9 y 11% de los homicidios son cometidos contra mujeres y un 70% corresponde a femicidio (asesinato de género) cometidos en su mayoría por personas cercanas.   En seis años (2000-2006), hubo 133 mujeres asesinadas, producto de la violencia. En los últimos dos años y ocho meses, la cifra es de 127 mujeres muertas.

Las mujeres de 18 a 45 años tienen más riesgo de morir como resultado de femicidios que de enfermedades u otro tipo de accidentes. La violencia afecta también a las mujeres con abusos sexuales.   En el año 2007 se registraron 2383 casos de violencia doméstica y 1042 casos de delitos contra la libertad sexual, desagregados así: actos libidinosos 209, acoso 12, estupro (sexo con familiar cercano ) 155, violación carnal 570, intento de violación carnal 96.   El 92.5% de estos casos fue contra menores de edad.

En todo el país, solo hay un albergue para recibir a las víctimas de la violencia doméstica. Mínimamente equipado.

La violencia doméstica es el delito más común en el país, solo uno de cada 5 casos se denuncia y pasan en promedio 5-8 años de maltrato antes de la primera denuncia.   El 29% de las mujeres abusadas estaban embarazadas, 30% de los maltratadores estaban bajo la influencia del alcohol, 87% de los casos de violencia lo presencian los niños y 8 de 10 jóvenes que crecen en violencia se convierten en maltratadores.   El 27% de víctimas de homicidio doméstico fueron niños. Padres que golpean a sus esposas son 2 veces más probables a buscar la custodia de sus hijos que los padres que no son violentos.

Los ciudadanos debemos exigir a nuestros gobernantes acciones inmediatas y la inclusión en nuestro presupuesto de programas dirigidos a madres en peligro y niños menores de 5 años que incluyan visitas periódicas de enfermeras o trabajadoras sociales, parvularios en zonas rojas, control de crecimiento y desarrollo, invertir en hogares temporales para las madres, niños y adolescentes.

También programas integrales contra la violencia familiar contemplando una estrategia de castigo ejemplar a los agresores, terapia familiar con la intervención sistemática de la familia y visitas periódicas de un orientador debidamente calificado. Obligatoriedad de asistir a terapias de reemplazo del comportamiento agresivo, que deberá enseñar a personas agresivas a llevar vida social, controlar el mal genio y aplicar el razonamiento moral.

La aplicación de la Ley 38 sobre violencia doméstica, es solo un paso sobre un problema que aun está muy lejos de controlarse. Nunca debemos olvidar las sabias palabras de Martin Luther King,  ’El hombre nació en la barbarie, cuando matar a su semejante era una condición normal de la existencia. Se le otorgó una conciencia.   Y ahora ha llegado el día en que la violencia hacia otro ser humano debe volverse tan aborrecible como comer la carne de otro’.

 

<> Este artículo se publicó el 6 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Ligerezas cuantitativas

La opinión de…

OLMEDO  MIRÓ

En días recientes la Reserva Federal de Estados Unidos, lo más seguro que alarmada por el explosivo incremento en el déficit operacional del Gobierno y los consecuentes esfuerzos para conseguir financiamiento, inició lo que en un muy eufemístico lenguaje banquero llamó como quantitative easing, lo que yo traduciría como un “aligeramiento cuantitativo”, pero que en un español más directo no es más que “pisar al fondo el acelerador en la imprenta de los billetes de a dólar”.

Este anuncio se suma a los ya dramáticos “aligeramientos cuantitativos” que se produjeron en el año 2007 para capear la crisis financiera, en la que se duplicó la base monetaria.

Aunque este tipo de lenguaje es una jerga deliberadamente complicada, diseñada para hablarse en un círculo íntimo de financieros y economistas globales, sus consecuencias, sus afectaciones en el panameño de a pie serán muy reales, tanto que me atrevo a decir que producirá profundos cambios sociopolíticos en nuestro país.   ¡Tenemos que poner atención!

Para entender por qué es que estoy tan alarmado por estas políticas allende nuestras fronteras, debo explicar un poquito cuál es el rol del dinero en nuestra sociedad y, cómo este artículo está dirigido a personas “de la calle” como nosotros, entonces, defino el dinero por lo que nosotros hacemos con él:   El dinero es el instrumento con el cual nosotros “calculamos” nuestras acciones en sociedad.

Explico, la necesidad del dinero en la sociedad es consecuencia de que en una sociedad avanzada, donde cada individuo lleva una labor especializada, obtener nuestras necesidades, de manera directa, es imposible.   Por ejemplo, un zapatero, que es un padre muy sacrificado y tiene el noble objetivo no de producir más zapatos o de ganar más dinero sino de darle a sus hijos una buena educación.

El problema es que difícilmente este noble padre encontrará un grupo de profesores con suficientes zapatos dañados para que acepten educar a sus hijos a cambio de sus servicios de zapatería,    será necesario primero intercambiar sus servicios de zapatero por un artículo de aceptación común como lo es el dinero, para que con ese dinero pague la educación de sus hijos.

Así, el dinero se convierte en un instrumento con el cual este zapatero evalúa los frutos de su trabajo, un medio de cálculo económico.    Así, a través de toda la sociedad las personas toman decisiones a través de la cuantificación de este artículo de aceptación común que es el dinero; cuánto trabajar o no trabajar, qué deben estudiar sus hijos, en qué negocio meterse o evitar meterse, si hay ganancia o hay pérdida, etc.   En pocas palabras, la gente “calcula” sus acciones y consecuencias. Y en la medida en que se calcule mejor, se harán más y más beneficiosos intercambios y todos nos enriquecemos.

Ahora, ¿qué sucede si alguien falsifica o altera ese medio de aceptación común que es el dinero?    Simple, calcular se nos hace más difícil, se cometen errores y como consecuencia la sociedad se empobrece. Los riesgos aumentan, porque no es posible calcular correctamente el beneficio de una transacción. Puedo pensar que estoy ganando cuando en realidad pierdo. El riesgo sube, por lo tanto, suben los costos y nos empobrecemos todos. Es la verdadera génesis de la crisis actual.

Sucede que en nuestro mundo el dinero ya no es resultado de una producción que requiera sacrificios y, por lo tanto límites, como lo fue el oro y la plata, sino que es producto de un arbitrio, creado de la nada, ni siquiera de la imprenta sino de emisiones electrónicas originadas en bancos centrales.

Esto ha creado una confusión total, errores de cálculo en toda la economía, ya que el dinero dejó de representar los verdaderos recursos disponibles al mundo y la permanente especulación sobre los mismos surgió en su ausencia. Nuestro zapatero descubrió que producir zapatos no es tan rentable como especular en bienes raíces.

Pero para un grupo minoritario, los bancos centrales y el sistema financiero a su alrededor, este caos ha sido inmensamente rentable, para ellos es posible tener algo a cambio de nada y no hay negocio más rentable que este. Los famosos “estímulos” de estos últimos años son una manera desesperada de sostener el statu quo.

Para algunos que relacionan el dinero con el lenguaje, y tienen razón, el dinero es el lenguaje como comunicamos valores y necesidades entre nosotros. Hay otros que piensan que el incidente bíblico de la Torre de Babel no fue más que una hiperinflación, el dinero perdió su valor y no había forma de ponerse de acuerdo, esto tiene mucho sentido.

Lastimosamente, vamos en la misma dirección. Cada vez es más difícil conocer el valor de las cosas. Se trata de culpar al libre mercado por esto, pero el dinero en nuestro mundo es monopolio exclusivo de los gobiernos y allí está el error.

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<> Este artículo se publicó el 6 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Se busca: autoestima panameña

La opinión de…

Ana Mireya Díaz

Hemos dicho adiós una vez más a noviembre, “el mes lleno de días libres”, como muchos le llaman. Se pasó tan rápido la celebración del cumpleaños número 107 de Panamá y muchos ni siquiera lo saben y otros que lo saben,  pues la verdad es que es a pocos a quienes les importa.

¿Por qué sucede esto? La verdad es que ese amor por la patria y esa pasión por hacer de Panamá algo mejor cada día, se han perdido. Además de que las últimas experiencias políticas solo han servido para decepcionar una y otra vez al pueblo, durante el desarrollo de las últimas generaciones citadinas, la globalización nos ha traído tantas ideologías y mercados extranjeros que han ido arrasando con el proceso de desarrollo de nuestra identidad propia.

Por esta falta de autoestima de patria, ya no creemos en que un Panamá mejor sea posible y nos hemos vuelto ciegos, sordos y mudos por elección. La desesperanza y desconfianza en el sistema han reemplazado a la motivación por conformidad y a la activación por comodidad.

Tal vez no se nos ha enseñado lo suficiente a los jóvenes acerca del fervor por la patria, pero creo que la historia habla por sí sola.

Panamá ha sido un país bendecido desde sus inicios; nuestra privilegiada posición geográfica fue gran protagonista para lograr nuestra independencia y lo ha sido para alcanzar el desarrollo económico que actualmente tenemos y eso es de enorgullecerse, pero Panamá es muchísimo más que un Canal.

Panamá es el movimiento civil que se rebelaba en contra de la dictadura,   Panamá es la saloma de los campesinos que se escucha en el interior de la República, Panamá es la lucha de losmártires del 9 de enero por la soberanía.

Panamá es la belleza de todo el territorio de la República: desde las islas de Bocas del Toro, hasta las montañas en Boquete, desde la zona colonial de Natá de los Caballeros, hasta las playas de San Blas.

No por nada Panamá es un paraíso turístico y hogar para miles de extranjeros. No debemos ridiculizar lo nuestro, debemos resaltarlo con orgullo y trabajar cada día comprometidos con mejorarlo. Ese es el amor por la patria.

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<> Este artículo se publicó el 6 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

Para una definición de la avaricia

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La opinión del Pedagogo,  Escritor, Diplomático…


PAULINO ROMERO G.

La avaricia no es una pasión intelectual en cuanto a su objeto, pues se adhiere a los bienes materiales por excelencia, a la riqueza; pero lo es en cuanto a su forma, puesto que le basta poseer esos bienes, y solo concibe y admite su uso en idea. La avaricia es función del temperamento. Pareciera estar sometida a la ley de la transmisión hereditaria. Pero, sean cuales fueren sus causas, la avaricia es invariable en su naturaleza. Es, en primer lugar, insensibilidad o dureza de corazón. ¡El avaro no es más que avaro!     Encuentra medio de ser a la vez el individuo más desprovisto de imaginación y el más devorado por la codicia, y justamente porque es capaz de imaginar y de sentir los únicos placeres que reconoce, aquellos que pueden darle riqueza, se adhiere exclusivamente a los signos que representan esos placeres y a los medios que lo procuran.

Por su estrechez de espíritu y su falta de simpatía, el avaro tendrá un carácter cerrado, inflexible y duro.   Su voluntad, dirigida hacia un fin único, es enérgica y tenaz. El avaro apenas se atreve: lo que en él domina es la desconfianza.   Su conducta se caracteriza por el predominio de las reacciones defensivas sobre las expansivas. La sociedad no representa para él una necesidad;   si la busca, es por vanidad, porque le gusta la deferencia. Lleva a toda sociedad, aun a la familia, la desconfianza y el espíritu de dominación. Es sigiloso, rodea de misterio sus negocios, sus ingresos, sus colocaciones de dinero; oculta sus pensamientos tanto como su oro. Es autoritario, déspota: esposa, hijos, empleados son sus esclavos sumisos.    Se hace temer por la impresión que da de su fuerza, por el misterio de que se circunda, por su impenetrabilidad, su frialdad.    Dueño de sí, se hace también respetar, y las gentes, habituándose, se adhieren a él, se pliegan a sus manías.

¡Es muy fácil mostrar los defectos o las lagunas del avaro, sus contradicciones, su locura! Seguramente, es un espíritu estrecho y falso, que carece de autocrítica, que no se conoce, que no se juzga, que no se confiesa su vicio; mucho más: que razona mal, que no entiende su propio interés. La avaricia es una fuerza asimiladora y organizadora. Se apodera de elementos extraños, los incorpora, hace de ellos su sustancia. Así, el avaro sabe sacar partido de las circunstancias y de las personas. Hace servir a los demás para sus designios, explota sus sentimientos, buenos y malos. En fin, el avaro es el tipo del intelectual puro, en el sentido que está desprovisto de todo sentimiento que no sea el amor a la riqueza, y que este amor mismo se adhiere a una abstracción, a una idea: la riqueza en sí.

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<>Artículo publicado el  6  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El debate constitucional sobre los acuerdos simplificados

La opinión del Ex Secretario General de la Procuraduría General de la Nación….

RIGOBERTO GONZÁLEZ M

En  el ámbito del Derecho Internacional Público, se parte del principio que los Estados pueden obligarse con otro u otros Estados, para lo cual cuentan con los instrumentos jurídicos internacionales apropiados, como lo son los tratados o convenios internacionales. En ese sentido, cada Estado, conforme a su ordenamiento constitucional, establece los parámetros a seguir para que, celebrado un tratado, éste quedé obligado. En cuanto a esto se dispone, en la mayoría de los casos, que la responsabilidad de las relaciones internacionales compete al Órgano Ejecutivo, concretamente al presidente de la República correspondiéndole, por lo mismo, la celebración de los tratados y convenios internacionales.

Tal es el caso de nuestro ordenamiento constitucional, al establecerse en el artículo 184, numeral 9 de la Constitución, que es atribución del presidente de la República con la participación del ministro respectivo (entiéndase el ministro de Relaciones Exteriores), ‘dirigir las relaciones exteriores; celebrar tratados y convenios internacionales… y acreditar y recibir agentes diplomáticos y consulares’. Ahora bien, en el caso de los tratados y convenios internacionales se dispone que, celebrados éstos, ‘serán sometidos a la consideración del Órgano Legislativo’, porque compete a este órgano constitucional, ‘aprobar o desaprobar, antes de su ratificación, los tratados y los convenios internacionales que celebre el Órgano Ejecutivo’, tal y como lo dispone el numeral 3 del artículo 159 de la Constitución.

Esto lo que viene a significar, dicho de otra forma, es que el Estado panameño no puede obligarse mediante un tratado o convenio internacional, si no se cuenta con la participación del órgano que representa la voluntad popular, como lo es el Órgano Legislativo. Lo que se busca y pretende con tal formula constitucional, es hacer efectivos los controles políticos que están atribuidos, en el caso nuestro, a la Asamblea Nacional, estando ésta, inclusive, en la posibilidad de no aprobar un tratado celebrado por el Órgano Ejecutivo.

Esta etapa del proceso de celebración de un tratado se ve eludida o evadida, cuando se recurre a los llamados acuerdos simplificados, los que, según la doctrina autorizada sobre la materia, son aquellos que para su perfeccionamiento solo se requiere de la firma, ya sea del presidente de la República o del ministro de Relaciones Exteriores, sin que deba ser sometido a la aprobación del Órgano Legislativo.   Basta con la firma para que éstos se entiendan perfeccionados y de obligatorio cumplimiento entre las partes.

El problema que representan los acuerdos simplificados, desde el punto de vista jurídico, tiene que ver con su posible inconstitucionalidad, desde el momento en que se recurra a éstos, sin que, por una parte, exista previamente un tratado marco en base al cual se adopta dicho acuerdo; y, por la otra, cuando al celebrar dicho acto internacional se le da la calificación de un acuerdo simplificado, cuando en su contenido y en su forma lo que existe es un tratado internacional.

Los problemas que se derivan al aceptarse la existencia de los acuerdos simplificados, en cuanto a su posible inconstitucionalidad, tiene que ver con las siguientes interrogantes, ¿un acuerdo internacional ha de entenderse simplificado, y por ende exento de la aprobación del Órgano Legislativo, por la sola calificación como tal por parte de quien lo celebró? ¿Esta discrecionalidad estará exenta de control alguno, ya sea de carácter político, cuando interviene el Órgano Legislativo, o Jurídico, cuando es sometido al control de la constitucionalidad? ¿Puede un acuerdo simplificado establecer o regular aspectos que tengan que ver con derechos fundamentales? ¿Hasta dónde le está permitido al Ejecutivo, mediante este tipo de acuerdos, comprometer al Estado, internacionalmente, sin que cuente con la aprobación de la Asamblea Nacional?

Estas y otras interrogantes surgen desde el momento en que se acepta la tesis de la existencia de los acuerdos simplificados, tema que amerita, y exige, un debate sobre su constitucionalidad, por las implicaciones que tienen, al tratarse de un mecanismo a través del cual el Estado panameño asume ciertos compromisos u obligaciones, sin que éstos sean sometidos a la aprobación de la Asamblea Nacional, con lo que se evade el control político que al respecto establece la Constitución.

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<> Este artículo se publicó el 5  de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Del poder y la cuna

La opinión de…

 

BERNA  CALVIT
bdcalvit@cwpanama.net

Frei Betto es un fraile dominico brasileño, figura importante de la Teología de la Liberación, corriente religiosa católica que no hace buenas migas con todo lo que dicta el Vaticano. Siendo fraile fue a prisión varias veces por oponerse al régimen militar brasileño que se tomó el poder en 1964.

Es un religioso “izquierdoso” que mantiene viva su fe en Dios, tal como lo expresa en la hermosa “Acción de gracias”, que dice: “Doy gracias al Señor por la fe que me arrebata y me quema, que calcina mi espíritu… y dobla mis rodillas ante el Misterio… por el encantamiento de la palabra… por los que se rehúsan a hacer guerras y exponen al ridículo la arrogancia de los poderosos… Gracias, Dios, por la poesía y por la duda…”.

De su libro La mosca azul este fragmento: “Dé a la persona una tajada de poder y sabrá quién es.   El poder, al contrario de lo que se dice, no cambia a las personas. Hace que se revelen.    Es como el artista a quien faltaban pincel, tintas y tela, o el asesino que, finalmente, dispone de arma…    Como el alcohol, embriaga y, a veces, hace delirar, excita la agresividad, derrumba escrúpulos.    Una vez investida de la función o cargo, título o prebenda, la persona se cree superior y no admite que subalternos contraríen su voluntad, sus opiniones, sus ideas y sus caprichos…”.

Del artículo “Quién tiene el poder” (29/11/2010): “Tiene poder toda persona o institución capaz de decidir el rumbo de nuestras vidas. Esto es poder: darnos o quitarnos el trabajo; aumentar o reducir el salario; ofrecer o no mejores sistemas de salud y educación. No me interesa el poder de los maharajás de la India o el de los multimillonarios árabes… Pero me alcanza el poder del presidente de Estados Unidos (Panamá, en nuestro caso). No puedo prescindir del poder de quien ostenta el poder político aunque no haya sido elegido con mi voto… La tendencia es que el subalterno, cuanto más apegado a su función que a su espíritu crítico, se infantilice frente al superior; ríe de lo que no tiene gracia, elogia lo que no merece consideración… Muchos que tienen poder nutren su ego gracias a la corte de aduladores. Y tienden a no aceptar que los critiquen. La mayoría se calla ante el poderoso aunque le conozca contradicciones y defectos…”.

Humildad deriva de humus (tierra); humilde es el que mantiene los pies en el suelo, sin vuelos egolátricos, dice Frei Betto; también, que muchos defectos podrían ser corregidos si los funcionarios y subalternos tuvieran canales para expresar críticas y sugerencias.

Que esos canales faltan en el Gobierno actual ha quedado demostrado múltiples veces; las discrepancias con el Ejecutivo, de altos funcionarios, no surten efecto: las cosas se hacen a la medida del Presidente, o del ministro de ministros, Papadimitriu.   Igual sucede con la opinión de la sociedad civil organizada; de intelectuales y de periodistas; de los que opinan “por la libre” en los medios y en la calle.

En vano señalan al Gobierno los yerros en la conducción del país; los abusos; la repetición de las malas artes en la política.   Y le advierten: el negocio de los Corredores es mal negocio; construir el Metro es imprudente riesgo económico: ¡no hay gente pa’ tanto Metro!    El tratado de intercambio de información fiscal con Estados Unidos es humillante genuflexión ante los intereses norteamericanos; es soga al cuello que afectará negativamente nuestro centro financiero, de la que no escaparán mensajeros, secretarias, abogados, notarios, traductores, cajeros, etc.

No hacen mella las críticas a la construcción de Torre Tusa al lado del Hospital Santo Tomás, capricho de nuevo rico por cuenta nuestra, los “paganini”; a los despidos masivos, con mega-aspiradoras, que hacen aún más deficiente el servicio público; al asilo, deshonroso para Panamá, de María Hurtado, jefa de espionaje (“sapeadera” en panameño) del gobierno Uribe, del que no se salvaba “ni el gato”; la improvisación y el desorden en megaproyectos; a la compra de políticos de oposición sin espinazo moral, indecencia de doble vía, ayer, hoy y siempre; por la agresión minera contra la naturaleza y nuestra salud.

En oportuna pausa de amor, celebremos el Día de la Madre. Todos los días recuerdo a la mía, mujer extraordinaria que marcó mi vida en forma indeleble. Para ella, y para todas las madres, las palabras de Frei Betto en “Acción de Gracias”: “Gracias al Señor por la mirada tierna de la madre inclinada junto a la cuna…”.

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<> Este artículo se publicó el 6 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.