Saber renunciar

 

*

La opinión del Periodista…

Juan B. Gómez 

“Si obligas a correr a una tortuga tan de prisa como un caballo de carrera, la matarás”.

No me gusta generalizar, pero me parece que antes los políticos sabían cuándo renunciar a un cargo público mejor que lo hacen ahora.   Lo digo, porque veo que con frecuencia el Presidente enrostra públicamente a sus ministros y subalternos con faltas de su conducta como funcionarios, por incompetencia o deshonestidad; y ellos, como si nada, se quedan en el cargo con la cara más lavada del mundo, como dicen los brasileños.   No saben renunciar.

En cambio, en el pasado hubo muchos casos en que una leve censura a su conducta, bastaba para que el Presidente se quedara sin ministro o funcionario. Nadie los obligaba, pero ellos tenían tan alto sentido de la dignidad que no les permitía continuar en el cargo.

Estoy pensando en un hecho público que trajo grandes repercusiones en la vida política del país Voy a recordarlo, apelando solamente a la memoria, porque no conservo documentos del hecho trascendental.

Veamos. El Dr. Daniel Chanis, a la muerte del presidente Domingo Díaz Arosemena, ocupaba como Primer Vicepresidente la presidencia de la República.   Y, después de muchas demostraciones de prepotencia, destituyó al comandante de la policía nacional, coronel José Antonio Remón Cantera; pero Remón no aceptó la destitución, y se fue contra el Dr. Chanis y lo derrocó. En esa situación, el señor Roberto F. Chiari, como Segundo Vicepresidente, ocupó la presidencia de la República.

Como correspondía al presidente Chiari, nombró a sus ministros e integró su gabinete con prestigiosas figuras del mundo político. A los señores Samuel Lewis lo nombró ministro de Relaciones Exteriores y a José Isaac Fábrega, ministro de Educación. Pero el país se sorprendió, cuando apareció una carta pública, firmada por los dos señores mencionados, en la que le decían al presidente Chiari, que solamente aceptarían ocupar sus cargos si destituía al Comandante Remón… Ante la situación surgida con la renuncia de los señores Lewis y Fábrega, el presidente Chiari solicitó de la Corte Suprema de Justicia que le dijeran cuál era su situación constitucional, y como la Corte contestó que el presidente constitucional era el Dr. Chanis, Chiari se fue para su casa, dejando el cargo en acefalía.

Entonces, el coronel Remón tomó la decisión, desesperada, de llamar al Dr. Arnulfo Arias y entregarle la presidencia, diciéndole que él había sido el verdadero elegido por el pueblo panameño, pero esa es otra historia….

En esta ocasión, quise llamar la atención de la actitud tan correcta y patriótica de los señores Lewis, Fábrega y Chiari. Y pregunto, ¿en nuestro tiempo tenemos políticos que como ellos, sabrían renunciar con tanta dignidad a un cargo? Es lo que quiero saber.

*
<>Artículo publicado el  27  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/gomez-juan-b/

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: