Cuestión de oficio

La opinión de…

JUAN  CARLOS  DELGADO

Soy un convencido de que el fútbol panameño ha crecido y que puede ser una potencia en el área centroamericana. Junto a otros insignes dirigentes, que hoy ya no están en la organización del fútbol por diferentes motivos, he contribuido con mi granito de arena para que esto suceda. Lo hice de manera voluntaria. Nunca he necesitado vender mi criterio, porque gracias a Dios tengo de qué vivir, por tal motivo mis opiniones nacen de la convicción, no del interés. Cuando hago mis comentarios procuro ser lo más razonable posible, porque entiendo que mis opiniones pueden generar diferentes reacciones. Hoy opinaré sobre el porvenir de la Federación de Fútbol de Panamá.

Tomar el timón de una nave que está en marcha y en avanzada requiere de conocimiento en el manejo de esa nave. Se debe conocer la ruta que recorrerá y los obstáculos que deberá vencer. Pensar que se puede interpretar o entender el consejo de los asesores, sin tener conocimiento del tema, es un absurdo. En el deporte hay ejemplos por montón. Los dos últimos directores de Pandeportes llegaron a esta institución pensando que cualquiera podría dirigirla; hoy, después de haber perdido un tiempo valioso, la realidad nos indica que fracasaron, a pesar de que tuvieron, según ellos, los mejores asesores.

El fútbol, como ningún otro deporte, es muy complicado en su manejo y en su administración. Yo lo viví. Hay aspectos políticos, administrativos, estatutarios, reglamentarios, arbitrales y logísticos, que cualquiera que no los conozca se perderá en la vorágine de los intereses que se manejan dentro de este monstruo. Hasta hace 15 años, cualquiera podía ser presidente de la Federación de Fútbol de Panamá, total, no había mucho que perder. Ahora existen clubes profesionales, jugadores con mejores salarios, con derechos de formación y promoción, fanáticos que exigen resultados y patrocinadores que confían en el fútbol panameño. Hoy nuestro fútbol tiene mucho que perder.

Por eso considero que el presidente de la federación debe ser una persona que tenga el oficio suficiente para hacerse cargo de una organización que ya no es la misma de hace 15 años. En los estatutos debiera existir como reglamento o como requisito mínimo, la forma de evaluar los créditos de aquel a quien le van a entregar los destinos de nuestro fútbol. Ser el dirigente de los dirigentes del fútbol panameño, debe ser cuestión de oficio.

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<> Este artículo se publicó el 22  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/delgado-juan-carlos/

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