Los mayores deben dar el ejemplo

*

La opinión del Profesor del Departamento de Química y Física de la Universidad de Panamá….

Sebastián Vásquez Bonilla 

Que dicha la de ser independiente, ni tener ambiciones políticas, porque ello me permite expresar mis ideas con toda libertad. En esta ocasión manifiesto mi repudio a la forma desmedida y con matices antojadizos y caprichosos, propios de su avanzada edad, con la que un grupo de adultos mayores anuncia y cierra las calles cada vez que le da la gana.

Lo hacen sin medida porque saben que ningún gobierno, por razones políticas, se atreverá a hacer cumplir la ley y porque saben que los agentes del orden público temen que en una acción represiva alguien no aguante lo que se buscó y termine en el hospital sin siquiera ser tocado. Recurrir a la compasión pública para hacer lo que les dan las ganas es un acto tan cobarde como el que han hecho algunos militares en guerra, al utilizar escuelas como escudos de puntos estratégicos; porque saben que sus enemigos no los bombardearán.

Todo ello ocurre cerca de dos centros educativos, para los cuales no ha habido paciencia para reprimir cualquier cierre de calles. Curioso… ¿Verdad? ¿Qué ejemplo le estamos dando a esos jóvenes? Definitivamente, con constancia veo que en mi pueblo la “ley del embudo” se aplica en todos los niveles.

¿Serán justas sus aspiraciones? No estoy seguro. De lo que sí estoy seguro es que ellos violentan mis derechos por recibir la pensión por la que han pagado, bajo reglas vigentes que en su momento aceptaron, y no me parece justo que ahora digan que nosotros tenemos que pagar por lo que ellos, cuando jóvenes, no hicieron. Salvo contadas excepciones, cualquier anciano que en estos momentos no tiene con qué vivir es porque no cumplió con su parte ni como padre ni como ciudadano cuando estaba en su edad productiva. Me pregunto ¿cuánto y cómo habrán desperdiciado sus vidas? y ahora pretenden que las nuevas generaciones paguen por ello.

Mis padres criaron a sus hijos a punta del calor de la estufa de una fonda. Mi padre las trabajó tomando sólo libre los Viernes Santos y los Años Nuevos. Mi madre, desde luego, durante ese tiempo no tuvo ningún día libre. Ellos tienen una jubilación como la de aquellos que culpan a otros de todos sus males, pero mis padres no dependen de esa jubilación porque administraron bien sus vidas y educaron a sus hijos. ¿Por qué otros no hicieron lo mismo?

Estoy consciente de que vivimos en una sociedad injusta, pero también debo reconocer que éste es un país de oportunidades para salir adelante y el que no lo logró es porque no quiso. Prueba de ello es la cantidad de extranjeros que viene a Panamá en busca del “sueño americano”, sueño que pareciera otros nunca buscaron. Es por ello que les exijo a esos engreídos que no se aprovechen de su edad y permitan a los que no queremos terminar como ellos a que podamos transitar libremente.

*
<>Artículo publicado el 13  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/vasquez-b-sebastian/

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: