Un lamento por el pasado

La opinión de…

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Pedro Luis Prados S.

Con estupor, pero más que todo con gran tristeza, presencié por los medios el pasado 30 de octubre la visita al país de un equipo de evaluación del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, para determinar la permanencia de los conjuntos monumentales del país en la lista de dicho organismo.

Tristeza sobre todo porque ese día se conmemoraría el septuagésimo octavo aniversario del natalicio de esa extraordinaria panameña que fue la Dra. Reyna Torres de Araúz, forjadora del gigantesco proyecto de rescatar, clasificar y ordenar jurídicamente el Patrimonio Nacional de Panamá.

El Patrimonio histórico–cultural de un país lo constituyen todos aquellos bienes muebles o inmuebles que son parte del pasado de los pueblos que forman la nación y que son elementos de identificación y cohesión colectiva.

Dentro de los mismos debemos reconocer los grandes conjuntos ceremoniales y arquitectónicos, o aquellas viviendas solitarias testimonio de un acontecimiento memorable; los bienes arqueológicos, artísticos, literarios, folclóricos, culinarios y la indumentaria de cada etnia; las costumbres, tradiciones, mitos, relatos y leyendas transmitidas de una generación a otra.   El patrimonio cultural es, en definitiva, todo lo que una sociedad ha hecho desde sus orígenes para hacer sentir su presencia en el mundo, pero, sobre todo, para reconocerse a sí misma. Cuando una nación pierde esa irremplazable herencia, pierde su rostro; deja de ser un país para convertirse en un negocio.

La energía de la Dra. Reyna Torres de Araúz la llevó a la creación de 14 museos en la geografía del país, entre ellos el Museo Antropológico que hoy lleva su nombre –lamentablemente reducido a una vitrina de artefactos arqueológicos sin ninguna lectura museográfica–, la mayoría de ellos en pésimas condiciones o clausurados por inseguros.

Desde la vicepresidencia del Comité de Patrimonio Mundial impulsó la declaratoria de los Conjuntos Monumentales de San Lorenzo de Chagres, Portobelo, Panamá la Vieja y el Parque Nacional del Darién como Patrimonio de la Humanidad; promovió la creación del Museo del Canal con apoyo de ese organismo, y obtuvo el financiamiento y apoyo técnico para el rescate de las riquezas arqueológicas y sacramentales del país.   Sustentó, en susúltimos días de vida, ante la Asamblea Nacional la Ley para la Administración y Protección del Patrimonio Histórico, hoy violada con toda impunidad por propios y extraños.

Investigadora incansable hurgó los orígenes, costumbres y creencias de los grupos indígenas del país compilados en una monumental obra. Con igual vehemencia negociaba con un cacique ngäbe o kuna, en sus lenguas nativas, un proyecto arqueológico; o bien sustentaba en la Unesco una ponencia en varios idiomas. Un empeño de vida soterrado por la ignorancia, el oportunismo y la negligencia en el cual se repite una vez más esa actitud tan panameña de medir todo con la marea política.

La temprana desaparición física de la gestora de estos grandes proyectos precipitó la custodia del patrimonio histórico en el vértigo de la política partidista y con ello desapareció el criterio técnico de su administración. Al igual que su obra, su figura fue sumida en el olvido y el pasado del país en un lamento de cosa perdida.

Por eso, miro con escepticismo el revuelo mediático sobre características y manejo de los símbolos patrios, no porque carezcan de importancia, sino porque empeñados en la pantalla sólo vemos las imágenes que los medios nos venden y olvidamos los empeños, desdichas y frustraciones de quienes hicieron posible su creación.

Nadie recuerda a don Manuel Encarnación Amador, creador de la bandera nacional, destituido por el presidente Arnulfo Arias como cónsul en un país europeo en el ocaso de su vida; sin pensión se ve obligado a impartir clases de dibujo en un zaguán de la Escuela Nacional de Pintura, deambulando en las tardes en los cafés de la Plaza Cinco de Mayo, con el desgastado traje de lana, los viejos zapatos que apenas podía amarrarse por la hinchazón de la gota, esperando que un amigo lo invitara a un café.

La figura de don Nicanor Villalaz, creador del escudo, obligado a trasladarse con su arte a Centroamérica, en donde realiza la mayor parte de su obra y en donde muere a temprana edad, por la carencia de espacio para la actividad creadora.   O el triste drama de don Santos Jorge, destituido como director de la Banda Republicana, puesto concedido por el presidente José Domingo de Obaldía como agradecimiento del país, y remitido con una beca a tomar clases de armonía en el Conservatorio Nacional por imposición de Narciso Garay Díaz, un muy culto, pero arrogante Secretario de Instrucción Pública.

Por eso siempre pensamos que era cuestión de tiempo. Borrada la pasión por el patrimonio nacional, olvidaremos igualmente a sus gestores. Sencillamente, está en nuestra naturaleza.

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<> Este artículo se publicó el 6  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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Panamá, centro del deporte

El deporte y el turismo son dos actividades que bien llevadas y organizadas producen divisas para nuestro país.  La opinión de….

CARLOS   COLLADO
collado.carlos1@gmail.com

La excelente y privilegiada posición geográfica de Panamá, la convierte en la favorita para ser sede para diferentes eventos deportivos y culturales, debido a las mismas facilidades con que cuenta, por ejemplo: Un aeropuerto internacional en donde se puede hacer diferentes tipos de conexiones, un centro bancario, de para hacer todo tipo de transacciones financieras y ahora además regias instalaciones en el campo del deporte y el turismo, estadios, coliseos, playas, centro de convecciones y hoteles con instalaciones deportivas, y que decir de las comunicaciones vía satelital a través de fibra óptica que son excelentes.

El reciente certamen Mundial de Surf celebrado en Playa Catalina, al sur de la provincia de Veraguas, demuestra una vez que el binomio deporte-turismo, es una combinación perfecta para atraer divisas para nuestro país. En la tierra de Urracá, los hoteles se vieron abarrotados desde la pasada semana y alguno de ellos no se encontraba una habitación disponible.

El partido amistoso entre las selecciones de Panamá y Costa Rica, en el remodelado estadio Rommel Fernández que se vio colmado con una concurrencia que dio un nuevo récord de taquilla, que dejó en las arcas federativas más 225, mil balboas.    A este encuentro asistieron una buena cantidad de fanáticos ticos, que además de pagar su boleto para ver a su selección, también compraron pasajes, se hospedaron en hoteles, degustaron ricas viandas de nuestra gastronomía y se fueron de compras a los centros comerciales que están ubicados en la urbe capitalina. También visitaron sitios históricos y el mirador de Miraflores en el Canal, y finalmente se tomaron algunos tragos, todas esas actividades dejaron divisas para nuestro país.

El pasado mes de octubre, se la celebro de un torneo Panamericano de Judo en la categoría infantil (11 y 14 años), y asistieron delegaciones de Brasil, Estados Unidos, México, Puerto Rico, Venezuela, Ecuador y el vecino Costa Rica, según sus organizadores, concurrieron delegaciones de 15 países. Muchos de estos niños fueron acompañados por sus padres y familiares lo que hace, que además de la práctica de su deporte favorito, también aprovechen el viaje para conocer las diferentes facilidades que brinda nuestros en materia de restaurantes, una visita a la zona libre de Colón para hacer compras y otra para visitar el casco antiguo y finalmente el Canal de Panamá.

Otro evento de gran atracción, es la carrera-maratón de los 42 kilómetros de Panamá, en el mes diciembre y al cual concurren fondistas internacionales y más de 150 atletas nacionales, que disputarán el atractivo premio de 50 mil dólares en efectivo.

El próximo año 2011, tenemos la responsabilidad de realizar la Copa de Naciones Centroamericana de fútbol, bajo los auspicios de la UNCAF cuyo sorteo se celebrado hace algunas de semanas. De seguro que nuestros hermanos centroamericanos, concurrirán masivamente con excursiones, para aprovechar la celebración de este evento y paso una vez, la oportunidad para realizar compras en nuestro terruño.

Una vez el deporte sirve de vehículo a la otra actividad que es el turismo. Como usted puede apreciar amable lector se trata de dos actividades que bien conjugadas, nos producen divisas para nuestro país, creando así puestos de trabajos los jóvenes panameños en la industria sin chimenea.

 

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<> Este artículo se publicó el 6 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Reflexiones patrióticas

La opinión del Educador y Escritor…

Ricardo Arturo Ríos Torres

Somos la nación más vieja de tierra firme (siglo XVI), desde Alaska a la Patagonia, y una república institucionalmente joven (1903).

Panamá, en 500 años de un devenir existencial fascinante desarrolla un activo proceso de interfecundación cultural.

La nación panameña existe como una comunidad de intereses desde el siglo XVI, es la hija natural de un parto difícil, doloroso y traumático.

Tenemos una historia de vértigo, de fragua permanente. Son muchos nuestros padres, y aunque hemos sido violados en distintas ocasiones en nuestra integridad territorial conservamos la virginidad emocional de una auténtica razón de ser que se fundamenta en nuestra dignidad.

Las afinidades culturales y espirituales nos dan un real sentido de pertenencia.   El arte, el folclore y la literatura son la fuerza permanente de la identidad raizal del panameño. Una personalidad sumativa de múltiples herencias nos caracteriza, somos muchos panameños en uno, vivimos en armónica conjunción de actitudes y conductas casi siempre paradójicas.   Somos una individualidad colectiva, en nosotros existen varios pueblos al mismo tiempo.

En el istmo conviven distintas patrias en una identidad compleja y heterogénea, somos la síntesis de diferentes etnias. La singularidad de Panamá es su pluralidad y mestizaje. Panamá es tierra de ambigüedades, de metáforas exóticas, somos hijos del conflicto y la contradicción. Conciliamos la diversidad en una acción de mutuo respeto y tolerancia. Somos una nación multicolor, multilingüe, pluricultural.

Los panameños tenemos el alma de una rosa y músculos de acero.   El aporte de lo divergente es lo sustancial de la patria de José Domingo Espinar, Tomás Herrera, Justo Arosemena, Santiago De la Guardia, Victoriano Lorenzo, Belisario Porras y muchos otros.

La nación panameña es un laberinto de raíces compartidas. Somos una esponja que recibe las aguas bautismales de todas las latitudes, aquí se licuan y destilamos una entidad aluvional con personalidad propia.   Nuestra argamasa es cósmica por eso somos tan diferentes a cualquier otra nación.    Lo que crece en nuestro suelo tiene huellas muy sensitivas.   Somos muchos rostros en uno, muchas voces en una, muchas almas en una. ¡Somos Panamá!

Nuestro periplo se inicia hace 500 años, mucho antes de que existieran Wall Street y la Nueva Granada.   Distintas águilas imperiales han tratado de someternos pero nuestra determinación por la libertad e independencia marcan el devenir histórico de la Patria de Quibián, Urracá y Bayano.

Los panameños de manera permanente cuestionamos la presencia de todos los imperios. En la historia nacional nada hay de qué avergonzarnos, nada que excluir.    Nuestra historia es el aprendizaje del infortunio, nunca hemos permitido que nos venza el dolor ni el odio. Panamá cicatriza sus heridas con nuevas esperanzas. Nuestro proceso creativo es constante.

En 1903 coinciden los intereses de Francia por recuperar parte de su fracasada empresa, Colombia quiere hacer su negocio con la venta del Istmo, Estados Unidos ambiciona su canal y los panameños consolidar nuestra nación políticamente. Se da la encrucijada entre los piratas y un pueblo que lucha por su soberanía.

El acto separatista de 1903 lo legitima la masa popular liberal dirigida por el general Domingo Díaz, Guillermo Andreve, Carlos A. Mendoza y Eusebio Morales en alianza con Esteban Huertas. Surge el primer ejército nacional panameño dispuesto a vencer, una vez más, a las fuerzas invasoras colombianas, ya los habíamos derrotado en innumerables combates durante la Guerra de los Mil Días.

Aspiramos a un nacionalismo ético, reflexivo y cuestionador de nuestra dinámica existencial. El compromiso colectivo es hacer nuestro futuro a través de un acuerdo nacional histórico con gobiernos fundacionales que desarrollen políticas institucionales de cara al pueblo. Con decisiones gubernamentales solidarias con los intereses del país y respetando el derecho a disentir. Para los panameños es imperativo estar por encima de los egoísmos y mezquindades partidistas, actuar con decoro e integridad pensando en el bienestar común, ese es el reto ante el nuevo milenio.

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<> Este artículo se publicó el 6  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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Actos en conmemoración del 10 de Noviembre en Los Santos – Resúmen – Gobierno Nacional

La nota informativa que publica la Educadora y activista política…


JENNIE   GONZALEZ

Santeños rinden honor a la patria con su grito de independencia
Con la colocación de la ofrenda floral en el Busto de la Libertad en el Parque Rufina Alfaro por parte del presidente de la República, Ricardo Martinelli, se iniciaron los actos protocolares en La Villa de Los Santos para celebrar los 189 años del grito de independencia de Panamá de España.

-Pareja presidencial participó de los actos protocolares- 

Luego de la izada de la bandera, el presidente Martinelli, junto a la primera dama Marta Linares de Martinelli, se trasladó al parque Simón Bolívar para continuar los actos protocolares frente al Palacio Municipal, donde la estudiante de la Escuela Nicanor Villalaz, Melisa Pineda, hizo el juramento a la bandera. El Presidente dijo sentirse honrado de participar en Los Santos de estas fiestas patrias ya que la historia es lo que hace el futuro de un país.

Añadió que gracias a nuestra historia Panamá es considerada como una nación de tránsito que ha jugado un papel importante en acontecimientos nacionales e internacional.

El Mandatario pidió además rescatar todos los monumentos históricos que existen en La Villa de Los Santos y por ello pidió al Instituto Nacional de Cultura destinar recursos para proteger la historia en este pueblo.

Finalmente felicitó al pueblo santeño por honrar esta fecha tan importante, el 10 de noviembre, donde señaló todos recordamos el papel histórico que jugó este lugar en nuestra gesta de independencia.

Los actos por el Grito de La Villa de Los Santos continuaron con el Te Deum en la Iglesia San Atanasio, presidida por el Obispo de Chitré, Fernando Torres Durán, quien hizo un llamado a la clase política para que cumplan con las funciones que ejercen dentro del sector público. Pidió además amar a la patria y honrarla todos los meses del año.

Finalmente se realizó la sesión solemne del Consejo Municipal del distrito de Los Santos en la Casa del Cabildo: Museo de la Nacionalidad donde el presidente Martinelli pidió a los concejales trabajar juntos por los proyectos que benefician al pueblo, sin importar a qué partido político pertenecen.

Los abanderados cívicos en estos actos protocolares fueron la señora Lourdes Villalaz y el doctor Adolfo Vargas. Mientras que el Pabellón Nacional le fue entregado al reconocido campeón de Surf, Edgar Saavedra, y a Mariela Vega de Donoso, quien representó a Panamá en certámenes de belleza internacional.

Los actos protocolares en La Villa de Los Santos fueron organizados por la Junta de Festejos Patrios presidido por Marianela Salado en colaboración con el Alcalde de la provincia Eudocio Pérez. El orador de fondo fue Gustavo García de Paredes.

Junto al mandatario panameño participaron de estos actos cívicos el vicepresidente y canciller, Juan Carlos Varela, ministros de Estado y demás autoridades del gobierno central y local.

-Se realiza entrega en Azuero- 

Nuestros jóvenes deben aprovechar el beneficio de la Beca Universal: Martinelli

Unos 633 mil 680 dólares fueron distribuidos entre los estudiantes de educación media y pre-media de las provincias de Los Santos y Herrera como parte del pago correspondiente a la Beca Universal, acto donde estuvo presente el mandatario Ricardo Martinelli quien exhortó a los alumnos a sacarle provecho a este beneficio y practicar el hábito del ahorro.

Durante el acto, que se realizó en el Instituto Profesional y Técnico de Azuero, el presidente Martinelli también recomendó a los estudiantes a prepararse académicamente para enfrentar los retos de este mundo moderno. Pidió además que sean buenos ciudadanos y contribuyan con su país que es la única forma de lograr que la nación crezca para beneficio de todos.

Reiteró además que este beneficio que otorga el Gobierno se hace independientemente de la política, ya que para recibirla no se exige que los padres estén inscritos en un partido político; el favorecido solo debe ser buen estudiante.

En la provincia de Los Santos 3 mil 27 estudiantes fueron beneficiados, mientras en Herrera se le entregó la Beca Universal a 4 mil 694 jóvenes.

En este acto, donde fueron invitados los 10 participantes del Concurso de Oratoria de Cable and Wireless, también estuvieron presentes la primera dama Marta Linares de Martinelli; el vicepresidente y Canciller, Juan Carlos Varela; además de los ministros y ministras Lucy Molinar, Franklin Vergara, Roxana Méndez, así como la directora general del IFARHU, Sonia de Luzcando y el gobernador de Los Santos, Carlos González.

En desfile de Los Santos 

Colegios, bandas independientes e instituciones honran a la patria

Unos 30 colegios, más de 20 bandas independientes, delegaciones de instituciones públicas, además de universidades, rindieron homenaje a la patria este 10 de noviembre en La Villa de Los Santos.

La delegación del Cuerpo de Bomberos fueron los primeros en desfilar por la calle Segundo Villarreal, para dar paso al resto de las delegaciones que se hicieron presente en la Villa de Los Santos para celebrar los 189 años del Grito de Independencia, desfile que fue apreciado por el presidente Ricardo Martinelli y demás ministros de Estado.

Autoridades locales, entre ellos el Alcalde de Los Santos, Eudocio Pérez, expresaron su gratitud con el entusiasmo de los colegios de la provincia y de la ciudad que participan en estos concurridos desfiles que son apreciados por santeños y residentes de la capital que se trasladan hasta esta provincia para celebrar el 10 de noviembre.

CON MUCHO FERVOR PATRIÓTICO, ENALTECIENDO A PANAMÁ

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMA !

<> Nota informativa publicada en Facebook hoy 11 de noviembre de 2010 por la autora  a quien damos todo el crédito que le corresponde.
Más artículos sobre la autora y sobre el Gobierno Nacional en: https://panaletras.wordpress.com/category/gobierno-noticias-eventos/

Exámenes y guerra

La opinión del Escritor….

 

Guillermo Sánchez Borbón

Mi hermano Rodrigo y Ramón H. Jurado hicieron la secundaria juntos en el Instituto Nacional. Fueron muy amigos, una amistad que duró toda sus vidas. A pesar de que los dos eran inteligentísimos, no eran los mejores alumnos del mundo. Una de las materias que daban juntos era el latín. Durante un examen final, ninguno de los dos daba pie con bola. Se quejó Monchi: “Esto no lo resuelve ni un cura”.

Entonces Rodrigo, para distraerse (o simplemente para matar tiempo) se puso a hacer unos dibujitos sobre las páginas de la libreta que les habían entregado para que las llenaran con su conocimiento gramatical de una lengua que tenía no recuerdo cuántos siglos de muerta. Monchi, cuyo conocimiento del latín era tan vasto como el de mi hermano, se puso a mirar los muñequitos que dibujaba su condiscípulo. El profesor que les había puesto el examen se enfadó y le gritó a Monchi (y a todos los otros alumnos):

–¡El otro se mata estudiando, y usted viene a copiarse su examen!

Los dos estaban condenados al más ignominioso fracaso, y a perder el año. Y a afrontar las desagradables consecuencias.

Momento que aprovechó el destino (que tiene un siniestro sentido del humor) para darles la mano, una mano espantosa, que tendría para el resto del mundo escalofriantes consecuencias. El 7 de diciembre de 1941 el gobierno japonés, sin previa declaración de guerra, atacó inesperadamente a Pearl Harbor, y hundió a buena parte de la flota norteamericana anclada en las aguas de la bahía. Y aquí viene lo que para mí resulta incomprensible.

Según los términos de la alianza militar que habían concertado meses atrás Alemania con Japón, aquel país no estaba en la obligación de declararle también la guerra a Estados Unidos.

Pero como se dice “los dioses enloquecen a quienes quieren perder”. Y como la agresión a Rusia no iba tan bien como había previsto (o deseado) Hitler, llegó a la conclusión de que la tenaz resistencia de Rusia obedecía a que estaba esperando la ayuda militar gringa, decidió adelantarse declarándole la guerra a Estados Unidos. Astuta maniobra que selló la suerte de Alemania.

Para los dos amigos, la guerra vino a salvarlos de la ignominiosa suerte que venía galopando hacia ellos. Después del ataque a Pearl Harbor, el Gobierno panameño –como si obedeciera una perentoria orden del destino– previendo que los japoneses atacarían el Canal de Panamá, ordenó cerrar todas las escuelas del país. Para no perjudicar a nadie, hizo pasar a todos los alumnos al año siguiente. Así fue como Monchi y Rodrigo, que estaban en sexto año, se graduaron de bachilleres.

Tal vez para calmar los escozores de conciencia, ambos triunfaron en la vida. Monchi escribiendo grandes novelas (incluyendo El Desván, a juicio mío la mejor novela que se ha escrito en Panamá y una de las mejores de nuestra América); y Rodrigo fue durante muchos años empresario y luego diputado a la Asamblea Nacional.

Armas nucleares imaginarias

Y ahora digamos unas palabras sobre un tema muy distinto: la guerra de Estados Unidos, país cuyo anterior presidente fue una especie de asno parlante. No sólo era corto de inteligencia e ignorante (tal vez por eso mismo se dejó llevar por su siniestro vicepresidente al abismo). Cuando pulverizaron las torres gemelas de Nueva York, la CIA culpó a Hussein. Siguió una siniestra “tragedia de errores”.

Llenos de Santa Indignación, el asno gringo –empujado por su siniestro vice– ordenó la invasión de Irak. Con todo el infortunado país ocupado, los agentes y expertos gringos lo registraron de cabo a rabo: no encontraron las armas atómicas, porque nunca existieron.

¿Tons qué? Me parece que un experto gringo de The New York Times dio en el clavo. Las famosas armas nunca habían existido. ¿Entonces, por qué el gobernante iraquí no dejó que los gringos registraran de cabo a rabo el país para que comprobaran que no había armas nucleares, que nunca las había habido? Porque Hussein temía que los iraníes se sentirían tentados a invadir su país. Hay que recordar que Irán e Irak se trabaron, años antes, en una larga y sangrienta guerra, que terminó en empate. Y Hussein temió que la inexistencia de sus armas nucleares tentara al ñame del país enemigo a invadir el suyo.

Como se ve, todo ha sido una trágica comedia de errores.

<> Este artículo se publicó el 6  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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Tío Burro y la Tarima Electoral —I° parte—

La opinión del Artista veraguense residente en Florencia,  Italia…

 

ARISTIDES UREÑA RAMOS
aristides_urena@hotmail.com

Se respiraba un aire sereno, bajo la llovizna, en esa madrugada de campaña electoral, la Placita de Santiago bañada de banderas y papeletas con las fotos de los candidatos que se disputaban el triunfo.

En el centro de la placita, al lado de la terraza central, estaba una vieja tarima cubierta de banderas mojadas, mientras un adormecido burro, adornado con guirnaldas tricolores, también empapadas, masticaba lentamente su indigerible comida.

La tarima que habían montado era de tubos y madera reciclados de otras tarimas, por eso, a un atento mirar, se veía muy vieja y mal presentada… a su vez, el empapado burro, pese a la llovizna, exponía toda su joven musculatura, pues había sido atentamente seleccionado para ser presentado a los votantes.

Florencia, Italia, 3 de Noviembre 2010.— La Tarima comienza a toser, en el intento de llamar la atención de Tío Burro, el cual viendo la insistencia de la Tarima, con voz ronca y profunda, le dice:

‘A ver, ¿qué pasa, qué te sucede?’.

Y la Tarima le responde:

‘Oiga, es que estoy cansada de todo este trajín… cada uno me viste como quiere, de amarillo y morado, de blanco y verde, de azul y rojo… de todos los colores de este mundo me han vestido… estoy cansada de que me disfracen, de oír las mismas promesas electorales que estos señores hacen cada vez que llega una campaña’.

El Tío Burro escucha en silencio y sigue masticando, sin responder… pasan algunos minutos y la Tarima, que tenía una voz chillona de niño ñañecho, continua:

‘Bueno, y de pueblo en pueblo me montan y me desmontan, y los hijos de los hijos de los mismos políticos, con las mismas promesas, con los mismos discursos electorales, se hacen votar de este ciego pueblo… qué vaina, ¿no?’.

El Tío Burro no responde y continua en su indiferencia total, la Tarima continua:

‘Pero, Usted no se la pasa mejor que yo… porque la figura de ridículo que Usted hace, montado por sus jóvenes candidatos, no es que sea bonita cosa de mirar’.

Y el Tío Burro la mira y, con voz de locutor de radio, le responde:

‘Mire, es que Usted ya está superada, ya la gente no le da la confianza a la vieja política, mentirosa y atrasada… aunque sí le digo, y le confieso honestamente, que me siento ridículo cuando veo a mi patrón vestido de camisilla, con sombrero pinta’o. Gente que nunca ha vivido los problemas de la gente humilde y solo para estos momentos se disfrazan de gente común, de eso sí me avergüenzo’.

Y la Tarima le responde:

‘¿Atrasada yo?.. No, compadre, nosotros seremos atrasados, pero al menos tenemos la dignidad de no jugar con los sentimientos de los humildes’.

El Tío Burro comienza a soltar una carcajada y ataca:

‘Bueno, sí, Ustedes han controlado por años y años este país y se han enriquecido bajo la protección de los políticos cómplices de vuestras porquerías’.

La Tarima, vista la agresión a cual estaba llamada, responde:

‘Pero, hemos hecho muchas cosas buenas en este país, con dinero propio y en vez Usted… ¿de dónde viene tanto dinero, de dónde sale tanto dinero?.. Se lo digo yo de dónde… de la droga, del tráfico de esa porquería… y eso es indigno’.

El Tío Burro se pone bravo y se lanza gritando:

‘Son Ustedes los que están ligados al tráfico y lavado de dinero, a través de vuestra banca, y eso es la pura verdad… Son Ustedes los que han creado la narcopolítica en este país’…

La Tarima, viendo que perdía puntos, se pone a reflexionar, y un silencio invade la plaza… y, después de una meditada pausa, dice con una pícara sonrisa:

‘Bueno, compa, en eso parece que somos igualitos, como mamón boboré’… y la placita se inunda con las carcajadas de los dos adversarios, que, con lágrimas de complacido entendimiento, no terminaban de reír.

Y así llegó la mañanita y con ella los carpinteros que desmontaron la tarima, cargándola sobre un camión y, junto a los tubos y tablas, subieron al pobre burro, listo para irse para otra ciudad… a la distancia se veía el camión alejarse de la placita, mientras en la solitaria Avenida Central aun se lograba escuchar la discusión que continuaba… Tío Burro que le gritaba a la Tarima:

‘¡¿En qué parte del mundo tú has visto que la industria más floreciente del país sea la Presidencia de la República?!’.

Y la Tarima, con su voz de niño ñañeco, le respondía:

‘Eso sucede porque burros como tú alcahuetean ciertas situaciones’. Y entre gritos y respuesta se alejan de la ciudad.

Los carpinteros se habían quedado con la boca abierta bajo la llovizna, mirando la escena del camioncito que abandonaba la ciudad de Santiago, sobre todo al ver y oír al Tío Burro con la Tarima que discutían… uno de ellos grita a sus compañeros de fatiga:

‘Oigan, estoy soñando o me he vuelto loco, cada vez que llega la campaña electoral en este país suceden cosas raras, solo falta que nos traigan a Tío Muleto como candidato’.

 

<> Este artículo se publicó el 6 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Mucho apuro trae cansancio

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La opinión del Economista…

Marcos A. Mora

Es nuestro mayor deseo que a este gobierno y a los venideros les vaya bien, la razón es sencilla; en la medida que esto ocurra, a la gran mayoría del pueblo nos irá mejor.   Sin embargo, el gobierno actual en su afán de encajonar una serie de inversiones dentro del período de gobierno o reportar un avance sustancial, van a convertir este país en un caos inimaginable.   Para disminuir los tiempos han esgrimido las tan criticadas contrataciones directas o bien reducido los tiempos adecuados para que las empresas interesadas en participar, puedan hacer una correcta propuesta en las licitaciones que se anuncian. No parecen importar los costos astronómicos y ni los resultados esperados. Que soberana irresponsabilidad. 

 

Imaginémonos por un solo momento la concurrencia de los siguientes proyectos: 16 pasos a desniveles, metrobús, metro, complejos hospitalarios, ciudad carcelaria, rehabilitación de carreteras, centro de convenciones, torre financiera, etc.

Algunos podrán señalar que este un caso clásico de “palo porque boga y palo porque no boga”, pero no es así.    En la administración pública, las obras deben propender a ser realmente prioritarias, causar el máximo beneficio y procurar el menor trastorno a la comunidad.

El hacer obras es plausible y la mayoría de las enunciadas se requieren, aún cuando casi todas sean excesivamente caras, y no tan prioritarias frente a otra serie de necesidades. En el caso de salud, se maximiza la oferta hospitalaria en detrimento de una necesaria política preventiva, con el agravante que al momento de entrar en operación dichas instalaciones, comenzaran a laborar de manera deficitaria en los recursos fundamentales de médicos, enfermeras y otros paramédicos. Este es un típico caso de “poner los bueyes detrás de la carreta”.

Frente al caos que avizora el Ministro de Obras Públicas y que de ninguna manera se podrá superar armándose de paciencia, no les parece a nuestros gobernantes que lo más sabio sería tratar dichas obras como tema de Estado y no de gobierno. Las obras se podrían diseñar o iniciar en este gobierno e incluso comprometer su presupuesto aunque se concluya en el siguiente período. Esta sería la real visión de un estadista y no la de un politiquero.

Las obras se podrían ejecutar escalonadamente y de acuerdo a procesos constructivos serios y ordenados ocasionando menos dolores de cabezas e incomodidades a la gran masa que tendría que “transitar” en las condiciones previstas. Aparte de las afectaciones en la salud física y mental de los asociados, ¿quién se responsabilizará por las llegadas tardías y pérdidas de puestos de trabajo?

Para muchos gobiernos no es fácil seguir nuestra recomendación por dos criterios básicos, uno el factor electorero y el otro, cumplir dentro del período los compromisos contraídos con proveedores de bienes y servicios a los cuales se les debe algún tipo de favor o con los cuales se tienen arreglos a trastienda.    Recordemos el triste espectáculo de un ministro del gobierno anterior, que autorizó una exorbitante addenda a un contratista, e hizo de relacionista público y mensajero de la empresa para lograr que ésta cobrara el jugoso cheque final unos días antes de que concluyera el mandato presidencial. Todo lo demás queda a la imaginación de nuestros lectores y no vamos a explicar más nada.

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<>Artículo publicado el  5  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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