‘Burrocracia’…

La opinión del Empresario….

JOHN  A.  BENNETT  NOVEY
jbennett@cwpanama.net

Uso el término ‘burrocracia’ para no ofender el vocablo ‘burocracia’, que se refiere a un mal necesario tal como lo es el gobierno, que en su justa medida es funcional, pero jamás en su exceso; porque cuando un gobierno se excede, los problemas de la comunidad dejan de ser los que antes fueron para ser reemplazados por los que crea la extralimitación de funciones.

En 1944 Ludwig von Mises escribió un libro con el título que lleva este escrito de opinión, y sus observaciones no han variado en nada hasta este día en el cual tantos claman por más planificación e intervención gubernamental en todos los ámbitos del quehacer.   Y es que tantos buscan que sus vidas les sean regimentadas, pues, ellos mismos rehúyen esa responsabilidad, lo mismo que el esclavo rehúye la libertad.

En los EE.UU. esta tendencia hacia una mayor centralización del poder ha ido mutando y quizás su mayor manifestación ha sido la de tantos grupos de presión que hoy se disfrazan bajo el apodo de ‘progresivos’.    Ya no les satisface haberse birlado el nombre de ‘liberales’ y quieren uno más potente; posiblemente porque a ellos mismos les resulta incómodo llamarse lo que no son.

Tal como señala Marcia Sielaff,   ‘la burocracia no es el problema sino el síntoma del mismo’. Mises contó que una sociedad solo tiene dos formas de organizarse: una basada en la propiedad privada, el capitalismo y la libertad; la otra basada en un control gubernamental de tipo socialista que invariablemente degenera en un totalitarismo.

Aunque se requiere un sistema burocrático para las funciones de gobierno, el mismo es disfuncional en el sector no gubernamental.   Ello se debe a que las burocracias funcionan en un ámbito de estrictas reglamentaciones y ordenamientos jerárquicos. Aquello que administran no les pertenece, como tampoco existen grandes alicientes hacia la eficiencia.

El organismo burocratizado aborrece el progreso, porque altera el balance de poderes que tanto les costó, por aquello de las ‘conquistas’.    Pero lo más desconcertante, y que ya Ludwig advertía, es que los estadounidenses, desde la época de Roosevelt en los años treinta, han optado por abandonar de manera voluntaria sus derechos constitucionales.

Mucho se critica al ‘libre mercado’, pero la única alternativa es la de delegar a una minoría en el gobierno la toma de decisión en cuanto a los precios. Sin embargo, la realidad es que dichas minorías son tan o más propensas a cometer errores como lo pueden ser las personas que conforman el mercado.   La democracia se altera con cada nuevo funcionario que se añade a la planilla estatal; porque pocos están dispuestos a votar en contra de quien les dispone la mesa. En fin, resulta irónico que quienes se denominan ‘progresivos’, sean precisamente los afectos a un régimen ideológico que no puede sobrevivir sino en un sistema aterosclerótico, rígido e inflexible.

No duden que el mundo entero se enfrenta a la guerra más dura de toda la historia; aquella entre los que aman la libertad y los que no aspiran a más que un buen amo.

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<> Este artículo se publicó el 28 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Rescate de la vida

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

DEMETRIO   OLACIREGUI  Q.
d_olaciregui@hotmail.com

En un mundo en el que importa más el precio del metal que el valor de la vida de quien desciende a las entrañas de la tierra a buscarlo, los hechos del desierto de Atacama demostraron que una noticia no es siempre una mala noticia.     Lo que vieron en la televisión cientos de millones de seres humanos fue el relato de un esfuerzo colectivo de salvamento. La decisión de todo un país, con ayuda del exterior, para salvar la vida.   La conjunción de tecnología y trabajo en equipo. La vida misma latiendo con ansiedad y esperanza a 700 metros de profundidad y en la superficie.

El accidente de los 33 mineros del yacimiento de San José, en las cercanías de Copiapó, desnudó el otro rostro de Chile.   El del increíble atraso de la industria nacional más poderosa.   Los 33 son solo la cara visible de miles de chilenos. Quienes conocen su trabajo saben que los mineros se cuentan entre los hombres más humildes del planeta.

Cuando en Chile se habla de Atacama de inmediato se evoca el drama, la explotación y la muerte. Allí están las historias de mineros ametrallados a mansalva en masacres inconcebibles. El caso de Luis Urzúa, el responsable de la supervivencia y posterior salvación de los 33 mineros, es parte de esos relatos de terror.   Su padre, al igual que su padrastro, ambos dirigentes de sindicatos mineros, fueron asesinados en 1973. Uno jamás fue encontrado, el otro fue sepultado en una fosa común.

Por eso fue doblemente dramático este viaje hacia el espacio interior de la tierra.  En la patria telúrica de Gabriela Mistral, el presidente Sebastián Piñera tuvo que poner en su agenda el tema siempre olvidado de la seguridad laboral de los mineros.   El gobierno y el sector privado gastaron en el rescate de los 33 mineros lo que nunca destinaron para su salud, educación o seguridad laboral. Pero también los medios de comunicación se vieron obligados a darles la atención que solían mezquinarles.

El caso de San José, que pudo inscribirse como una tragedia más en América Latina, es una historia de cómo 33 mineros fueron librados de una agonía espantosa.   La esperanza se impuso a la fatalidad. El rescate fue un triunfo de la voluntad, la solidaridad, la inteligencia y la tecnología. Sin la electrónica, la fibra óptica, los avances en las telecomunicaciones, la medicina y la sicología que permitieron encontrarlos y sostenerlos mientras se organizaba el rescate, los mineros habrían muerto enterrados bajo miles de toneladas de piedra.

La de los 33 mineros es una hazaña que redime al hombre. El heroísmo individual o de algunos hombres engrandece a todos. Fue un triunfo del hombre sobre sus límites.

El planeta asistió a una narración inolvidable sobre el valor de cada vida humana. Ante los ojos perplejos y llorosos del mundo se desplegó una clase magistral de solidaridad, para sacudir a la Humanidad y despertarla acerca de su fragilidad y de que solo puede mantenerse en pie por medio de la fe y la esperanza.

Fue una experiencia ejemplar que sorprende en un mundo donde no abundan los mejores ejemplos. Quedó estampado un ejemplo de unidad en la acción, trabajo en equipo, conducción en medio de una crisis, entereza en la adversidad, constancia y, por sobre todo, profundo respeto por el valor de la vida.

Es como si las experiencias extremas fueran necesarias cada tanto para que los seres humanos sean nuevamente percibidos dentro de una escala total de valores.   Como los mineros, hay prioridades enterradas a 700 metros de profundidad que mandan señales de vida.   Pero hay quienes siguen atrapados en prejuicios, individualismo, indiferencia y avaricias. Se encierran en su mente, sumidos en la oscuridad a pleno sol.

Hay que recordar que en los primeros 17 días no hubo indicios de vida en las profundidades de la mina.   Fue la fortaleza y temple de los 33 mineros, capaces de sobrevivir en condiciones extremas, lo que los mantuvo con vida. Fue impresionante la travesía experimentada en su lucha contra la muerte. Fueron tragados por las entrañas del infierno, pero volvieron a nacer.

Lo que se alzó desde el desierto de Atacama, al igual que el espectáculo florido que producen una vez al año unas pocas gotas de rocío, es una lección de vida.   Una prueba de que cuando el ser humano se une a favor de la vida, cuando ofrece conocimiento y esfuerzo al servicio de la vida, la vida responde con más vida.

 

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<> Este artículo se publicó el 28 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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El mejor arte marcial

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La opinión del Abogado y Promotor de Artes Marciales Mixtas…

Franklin Delgado

Desde que los pueblos de oriente comenzaron a relacionarse entre sí; la comparación entre sus artes marciales se hizo presente. Siglos después, la adopción por parte de occidente de estas artes de defensa, sólo acrecentó la mencionada comparación. Dada esta evolución y enriquecimiento, después de más de cinco mil años, la pregunta persiste; ¿Cuál es el mejor arte marcial? 

Hoy en día, los estilos marciales se han multiplicado, evolucionado y proliferado como los pueblos del mundo. Cada uno con toques únicos e individuales, pero sin duda, con influencia recíproca entre ellos. Para determinar la mejor técnica, la comparación no podrá realizarse desde el estudio de los elementos como; disciplina, acondicionamiento físico, la fuerza; dado que la mayoría de los estilos existentes resultan altamente positivos. Sin embargo, en cuanto a la eficiencia de la técnica en situaciones reales, podríamos tener un mejor termómetro.

Sólo hace una veintena de años, las competencias entre diferentes estilos marciales, pasaron de la teoría y de casos aislados a la realidad. Fue cuando verdaderos guerreros modernos, llevaron sus conocimientos marciales, habilidades y capacidades al máximo, en coliseos romanos contemporáneos. En la actualidad, con reglas que protegen a los atletas, es posible apreciar un laboratorio marcial en la vida real, a través de lo que han denominado: Las Artes Marciales Mixtas.

Disciplinas como el Muay Thai, Karate, Boxeo, Taekwondo, Jiu Jitsu, Lucha Grecorromana y otras, han sobresalido a través de verdaderos gladiadores en competencias internacionales de MMA (siglas en inglés para artes marciales mixtas). Por tanto, sin perder de vista las condiciones y habilidades de cada competidor, es lo más cercano para apreciar y comparar los diferentes artes marciales. Al analizar a los campeones y más exitosos del MMA, podemos concluir que en la mayoría de los casos, éstos han combinado diferentes estilos y técnicas, dependiendo de las necesidades del combate. Por tanto no hay un mejor arte marcial, sino un mejor aprendiz de varios artes y estilos de combate. Afortunadamente, estos laboratorios reales ya han llegado a nuestras latitudes, en donde fanáticos y entusiastas de las artes marciales pueden apreciar espectáculos que no tienen nada que envidiar a las vegas nevada, tal fue el caso de la franquicia “War of Wars”, en la cual gladiadores de diferentes disciplinas y países demostraron lo más granado de sus conocimientos. http://www.colosseum.com

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<>Artículo publicado el 27 de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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La educación forestal en Panamá

La opinión de….

Carlos Gómez

Según el Plan Nacional de Desarrollo Forestal de la Autoridad Nacional del Ambiente, Panamá contaba para el año 1947 con aproximadamente 70% de cobertura boscosa. Para el año 2000 esta cifra se redujo a 44.9%. Actualmente la deforestación se sitúa en más de 2 millones de hectáreas. Esta situación nos obliga a repensar qué queremos hacer con estos recursos forestales remanentes.

En esto juega un papel preponderante el profesional forestal. La mayoría de los especialistas forestales nacionales con que cuenta el país provienen de todas partes del mundo, producto de una política de mediados de la década de 1970, en la que se establecieron una serie de carreras prioritarias para el desarrollo nacional, incluyendo la forestal. En Panamá usted puede encontrar especialistas forestales de Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, no hemos aprovechado al máximo este conocimiento forestal de nivel mundial.

El impacto del desarrollo económico en todos los países del orbe sobre los ecosistemas naturales es significativo, poniendo en peligro la estabilidad ecológica del planeta. El cambio climático es el fenómeno más inmediato, que requiere de acciones integrales para mitigar su impacto. El rol de las ciencias forestales se convierte entonces en una alternativa de importancia para contribuir efectivamente a este problema global. Este rol se vuelve más crítico ya que Panamá lidera la Estrategia de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación que impulsan las Naciones Unidas y el Banco Mundial, en la cual debemos fortalecer nuestra capacidad técnica para hacer frente a este compromiso ambiental.

En Panamá no tenemos tradición en materia forestal por lo que actualmente no hay una oferta académica para estudiar carreras relacionadas con los recursos forestales y el desarrollo de programas de investigación en esta área. Se han hecho algunos esfuerzos limitados, pero sin resultados a largo plazo. Es imprescindible que nuestras universidades evalúen esta posibilidad de incluir en su oferta académica carreras forestales a varios niveles.

Con esto, estaremos elevando la capacidad de respuesta, tanto en el sector público como privado, para manejar científicamente los recursos forestales, tan valiosos para el desarrollo económico. Recordemos que los bosques están vinculados directa o indirectamente en todas las actividades que desarrollamos. Por ejemplo, la industria del turismo promueve espacios naturales tales como parques nacionales; los ríos dependen de los bosques para mantener su caudal y brindarnos agua potable y electricidad; la producción alimentaria depende del rol protector del bosque al evitar la erosión y mantener las fuentes hídricas; los bosques son pantallas protectoras que brindan hábitat a muchos organismos dañinos para el ser humano (hanta virus) y muchos otros.

Pero el bosque también es fuente de empleos y divisas cuando se planifica su uso correctamente. Puede generar bienes como madera y productos no maderables, además de los servicios ambientales. La plantación de árboles es una actividad económica de alto impacto en el medio rural. En Panamá se han reforestado unas 75 mil hectáreas con resultados muy alentadores.

Tenemos un futuro forestal muy promisorio si logramos aumentar la superficie de plantaciones con especies nativas y exóticas por lo menos en 500 mil hectáreas en los próximos 15 años. Con estos nuevos bosques estaremos dando respuesta efectiva a la pobreza en zonas rurales marginadas; mejorando el entorno natural e incorporando a la economía tierras degradadas que hoy no tienen uso. Nadie está en contra de plantar un árbol, entonces unamos esfuerzos para lograr que Panamá sea un oasis verde con oportunidades para todos. Ese es el reto para el sector público, privado y la sociedad en general.  La educación es un factor clave.

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<> Este artículo se publicó el 28  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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Alto a la intimidación

La opinión del Periodista…

Vidal González 

Me causa indignación las constantes regularizaciones migratorias de extranjeros que realiza el sistema de migración panameño. Es encantador ver que muchos quisieran ser de este país, pero cuando son miles entonces me causa humillación. No es eludiendo un problema como se resuelven.

Sin embargo pareciera que los hermanos colombianos, quienes muchos afirman que mi querido Panamá les fue vendido, quisieran huir de un problema que solo pueden resolver ellos. Y muchos no están en Panamá porque sus condiciones económicas en Colombia no se los permiten. Estas campañas de regularización de extranjeros deben ser frenadas, pero no lo espero de las actuales autoridades.

Antes de finalizar esta humilde opinión, no puedo dejar de expresar mi repudio a la condena a periodistas panameños.   Para nadie es un secreto la injerencia del Órgano Ejecutivo en el Judicial, la persecución hacia cualquier persona o grupo que no está de acuerdo con las ideas del gobierno actual, aunque no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Para mí un acto más de intimidación y quien piense que estos serán los únicos se equivoca groseramente.

Si se aplica la presunción de inocencia a los periodistas, entonces no habrá periodismo crítico e investigativo, ya que no somos relacionistas públicos de los gobiernos, sino reveladores de información.

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<>Artículo publicado el 27 de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Un teclado en concurso

La opinión del Periodista y Docente Universitario….

MODESTO A. TUÑÓN F.
modestun@yahoo.es

Hace seis años se inició una competencia en la ciudad de Panamá, cuyos objetivos escaparían a la imaginación de cualquier iniciativa cultural ideada de manera formal en el país.   Jaime y Nelly Ingram se propusieron establecer en esta tierra canalera un concurso internacional de piano.

Algo inconcebible en principio para una nación pequeña, sin una estela de grandes maestros musicales proyectados hacia el mercado exterior, salvo el nombre de este matrimonio de pianistas y algún gran compositor de la talla de Cordero y ejecutantes como Mauricio Smith, nuevos talentos de la dimensión de Blades o Danilo Pérez y en la escala más popular a Alfano; todos ellos establecidos en el extranjero para consolidar su arte.

Un certamen de piano, propio de amplias capitales, metrópolis o de ciudades y centros de fomento del arte de arraigada tradición, requiere de un conjunto de factores que se relacionan con reglas muy estrictas; participantes destacados; la selección de un jurado calificado y una logística en el campo del arte, a la que localmente no estamos acostumbrados.

En el año 2004, el maestro Ingram rompió con todos estos tabúes al impulsar la celebración de la primera experiencia que, pese a todos los condicionamientos y dificultades, marcó un hito en el escenario del tradicional instrumento de las teclas.

El primer festival internacional atrajo a intérpretes de varios continentes, muestra de un nivel de calidad muy superior a la que se encuentra en Panamá. Por esa razón, no hay pianistas panameños en las versiones que se han realizado hasta el momento.

Este año, la cuarta versión ha reunido una cifra superior de competidores. Son catorce. Entre ellos dos cubanos, dos japoneses, dos rusos (uno de ellos, ganador de un tercer lugar en el primer concurso) y de allí, uno de cada uno de los países siguientes: Albania (por problemas de salud no concurrió a la primera fase), Bielorrusia, Bulgaria, Colombia, China, Estados Unidos, Perú y Polonia.

La variedad de países es notable y por primera vez, no se incluyeron en la ronda eliminatoria, candidatos originarios de España e Italia. Hay una alta cifra de pianistas europeos y sobre todo de países del Este y de antiguas naciones del bloque soviético. Mientras que por primera vez coinciden cuatro latinoamericanos.

La primera ronda demostró lo reñido que está el cotejo musical por las capacidades y ejecución que se ha visto en los candidatos. Salvo dos de ellos (que escogieron a Schubert), los otros han elegido sonatas de Beethoven para iniciar su interpretación, con las que han llamado la atención de un público poco habituado a apreciar una prueba de esta naturaleza.

En el campo de la sonata, hay un amplio repertorio de Beethoven, quien contribuyó a modificar este tipo de composición durante el clasicismo por el tratamiento de dos temas casi opuestos desde el punto de vista melódico y que para el pianista resulta una prueba de dominio del teclado. Además, por las variaciones rítmicas entre un movimiento y otro.

La segunda parte de la jornada eliminatoria consta de nocturnos y mazurcas de Chopin y la tercera, obras de Debussy, Ravel y Faure. Este conjunto de compositores constituye un reto para pianistas jóvenes y, sobre todo, pide una ejecución de gran esfuerzo técnico, pero también demanda un conocimiento vasto del trabajo de estos maestros y su trascendencia en el arte.

En la fase semifinal, los ocho seleccionados debieron demostrar su versatilidad, al interpretar toccatas de autores como Schumann, Prokofiev, Ravel, Saint—Saens y sonatas de Prokofiev, Scriabin, Chopin, Brahms.

Es digno de destacar la posibilidad de haber escuchado la interpretación de la célebre Marcha fúnebre en la Sonata No 2 en si bemol, Opus 35 de Chopin por parte de los japoneses Kurasawa y Mori, y la representante china Han.

La celebración de esta cuarta versión del Concurso Internacional de Piano en la ciudad de Panamá ha permitido la coincidencia en el escenario del Teatro Nacional de un conjunto de intérpretes del piano que además de la premiación, la fama, dar firmeza a la competencia y generar un sesudo balance del jurado, han proyectado al país en un nivel de primer orden en el campo de la cultura.

Este año se ha consolidado esta prueba internacional, gracias a la diversidad de los jóvenes pianistas, su número y la calidad de su trabajo interpretativo sobre las teclas, que aún resuena en las mentes de quienes guardan esta sensibilidad que produce la armonía musical, que se proyecta de los ejecutantes de este arte, hacia el público que aprecia las melodías.

 

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<> Este artículo se publicó el 27 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al   autor, todo el crédito que les corresponde.
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Entre Chile y Panamá

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado….


MARIELA   SAGEL

WASHINGTON, D. C . Para muchos ha sido motivo de atención el rescate prodigioso que realizó el gobierno chileno recientemente, de 33 mineros que habían sido sepultados a una distancia equivalente a 250 pisos bajo tierra por 70 días, y que salieron uno tras otro en una operación donde participaron decididamente, no solamente el gobierno de ese país, sino corporaciones y entidades que pusieron lo que la dueña de la mina, declarada sospechosamente en bancarrota unos días después del derrumbe, no hubiera puesto jamás. A pesar de lo equilibrado de la intervención del presidente y otras figuras públicas, quedó al descubierto que las condiciones de algunos trabajadores, aún en un país que es considerado el más avanzado en América Latina, dejan mucho que desear.

 

Posterior a ese rescate presenciado con atención por millones de personas en directo desde el mismo escenario donde se llevaba a cabo, salen ciertos paralelismos que me gustaría tocar en este espacio, y que tienen que ver con el liderazgo, la comunicación humana y la solidaridad. ¿Cuántas personas hoy día, en un mismo gremio, partido o grupo se disputan un protagonismo que no se les da con el puesto ni la posición, sino que se lo ofrecen sus actuaciones? ¿Cuántos no vemos cómo esas mismas disputas llegan a perjudicar al mismo colectivo, quizá bajo la premisa que si me jodo yo, también se jode todo el mundo, más cuando es todo un país?

Para muestra un botón: lo que recientemente aconteció en las federaciones de deportes que por sus peleas intestinas privarán a Panamá de ser sede de los juegos bolivarianos.   La mezquindad y la maldad son sinónimos de egoísmo y, no nos basta con ver ejemplos de cómo elevarse por encima de la propia envidia y falta de auto estima para comprender que haciéndonos daño se lo hacemos a todos.

Lo vivido en el país del sur debe enseñarnos a ser solidarios y mirar todos en una misma dirección. A dejar a un lado las agendas personales y buscar las del colectivo.

Bien lo resumió el famoso escritor chileno, Antonio Skármeta, en un diario mexicano: Lo que pasó con los mineros rescatados es tan luminoso que da una señal de esperanza, un llamado de cómo debiera ser el mundo. Hay millones de seres que están metafóricamente enterrados y esperan recibir ayuda,  solidaridad. Hay una bondad innata en el ser humano que está sepultada por la globalización”.

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 25 de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el credito que les corresponde.
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