‘Burrocracia’…

La opinión del Empresario….

JOHN  A.  BENNETT  NOVEY
jbennett@cwpanama.net

Uso el término ‘burrocracia’ para no ofender el vocablo ‘burocracia’, que se refiere a un mal necesario tal como lo es el gobierno, que en su justa medida es funcional, pero jamás en su exceso; porque cuando un gobierno se excede, los problemas de la comunidad dejan de ser los que antes fueron para ser reemplazados por los que crea la extralimitación de funciones.

En 1944 Ludwig von Mises escribió un libro con el título que lleva este escrito de opinión, y sus observaciones no han variado en nada hasta este día en el cual tantos claman por más planificación e intervención gubernamental en todos los ámbitos del quehacer.   Y es que tantos buscan que sus vidas les sean regimentadas, pues, ellos mismos rehúyen esa responsabilidad, lo mismo que el esclavo rehúye la libertad.

En los EE.UU. esta tendencia hacia una mayor centralización del poder ha ido mutando y quizás su mayor manifestación ha sido la de tantos grupos de presión que hoy se disfrazan bajo el apodo de ‘progresivos’.    Ya no les satisface haberse birlado el nombre de ‘liberales’ y quieren uno más potente; posiblemente porque a ellos mismos les resulta incómodo llamarse lo que no son.

Tal como señala Marcia Sielaff,   ‘la burocracia no es el problema sino el síntoma del mismo’. Mises contó que una sociedad solo tiene dos formas de organizarse: una basada en la propiedad privada, el capitalismo y la libertad; la otra basada en un control gubernamental de tipo socialista que invariablemente degenera en un totalitarismo.

Aunque se requiere un sistema burocrático para las funciones de gobierno, el mismo es disfuncional en el sector no gubernamental.   Ello se debe a que las burocracias funcionan en un ámbito de estrictas reglamentaciones y ordenamientos jerárquicos. Aquello que administran no les pertenece, como tampoco existen grandes alicientes hacia la eficiencia.

El organismo burocratizado aborrece el progreso, porque altera el balance de poderes que tanto les costó, por aquello de las ‘conquistas’.    Pero lo más desconcertante, y que ya Ludwig advertía, es que los estadounidenses, desde la época de Roosevelt en los años treinta, han optado por abandonar de manera voluntaria sus derechos constitucionales.

Mucho se critica al ‘libre mercado’, pero la única alternativa es la de delegar a una minoría en el gobierno la toma de decisión en cuanto a los precios. Sin embargo, la realidad es que dichas minorías son tan o más propensas a cometer errores como lo pueden ser las personas que conforman el mercado.   La democracia se altera con cada nuevo funcionario que se añade a la planilla estatal; porque pocos están dispuestos a votar en contra de quien les dispone la mesa. En fin, resulta irónico que quienes se denominan ‘progresivos’, sean precisamente los afectos a un régimen ideológico que no puede sobrevivir sino en un sistema aterosclerótico, rígido e inflexible.

No duden que el mundo entero se enfrenta a la guerra más dura de toda la historia; aquella entre los que aman la libertad y los que no aspiran a más que un buen amo.

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<> Este artículo se publicó el 28 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Rescate de la vida

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

DEMETRIO   OLACIREGUI  Q.
d_olaciregui@hotmail.com

En un mundo en el que importa más el precio del metal que el valor de la vida de quien desciende a las entrañas de la tierra a buscarlo, los hechos del desierto de Atacama demostraron que una noticia no es siempre una mala noticia.     Lo que vieron en la televisión cientos de millones de seres humanos fue el relato de un esfuerzo colectivo de salvamento. La decisión de todo un país, con ayuda del exterior, para salvar la vida.   La conjunción de tecnología y trabajo en equipo. La vida misma latiendo con ansiedad y esperanza a 700 metros de profundidad y en la superficie.

El accidente de los 33 mineros del yacimiento de San José, en las cercanías de Copiapó, desnudó el otro rostro de Chile.   El del increíble atraso de la industria nacional más poderosa.   Los 33 son solo la cara visible de miles de chilenos. Quienes conocen su trabajo saben que los mineros se cuentan entre los hombres más humildes del planeta.

Cuando en Chile se habla de Atacama de inmediato se evoca el drama, la explotación y la muerte. Allí están las historias de mineros ametrallados a mansalva en masacres inconcebibles. El caso de Luis Urzúa, el responsable de la supervivencia y posterior salvación de los 33 mineros, es parte de esos relatos de terror.   Su padre, al igual que su padrastro, ambos dirigentes de sindicatos mineros, fueron asesinados en 1973. Uno jamás fue encontrado, el otro fue sepultado en una fosa común.

Por eso fue doblemente dramático este viaje hacia el espacio interior de la tierra.  En la patria telúrica de Gabriela Mistral, el presidente Sebastián Piñera tuvo que poner en su agenda el tema siempre olvidado de la seguridad laboral de los mineros.   El gobierno y el sector privado gastaron en el rescate de los 33 mineros lo que nunca destinaron para su salud, educación o seguridad laboral. Pero también los medios de comunicación se vieron obligados a darles la atención que solían mezquinarles.

El caso de San José, que pudo inscribirse como una tragedia más en América Latina, es una historia de cómo 33 mineros fueron librados de una agonía espantosa.   La esperanza se impuso a la fatalidad. El rescate fue un triunfo de la voluntad, la solidaridad, la inteligencia y la tecnología. Sin la electrónica, la fibra óptica, los avances en las telecomunicaciones, la medicina y la sicología que permitieron encontrarlos y sostenerlos mientras se organizaba el rescate, los mineros habrían muerto enterrados bajo miles de toneladas de piedra.

La de los 33 mineros es una hazaña que redime al hombre. El heroísmo individual o de algunos hombres engrandece a todos. Fue un triunfo del hombre sobre sus límites.

El planeta asistió a una narración inolvidable sobre el valor de cada vida humana. Ante los ojos perplejos y llorosos del mundo se desplegó una clase magistral de solidaridad, para sacudir a la Humanidad y despertarla acerca de su fragilidad y de que solo puede mantenerse en pie por medio de la fe y la esperanza.

Fue una experiencia ejemplar que sorprende en un mundo donde no abundan los mejores ejemplos. Quedó estampado un ejemplo de unidad en la acción, trabajo en equipo, conducción en medio de una crisis, entereza en la adversidad, constancia y, por sobre todo, profundo respeto por el valor de la vida.

Es como si las experiencias extremas fueran necesarias cada tanto para que los seres humanos sean nuevamente percibidos dentro de una escala total de valores.   Como los mineros, hay prioridades enterradas a 700 metros de profundidad que mandan señales de vida.   Pero hay quienes siguen atrapados en prejuicios, individualismo, indiferencia y avaricias. Se encierran en su mente, sumidos en la oscuridad a pleno sol.

Hay que recordar que en los primeros 17 días no hubo indicios de vida en las profundidades de la mina.   Fue la fortaleza y temple de los 33 mineros, capaces de sobrevivir en condiciones extremas, lo que los mantuvo con vida. Fue impresionante la travesía experimentada en su lucha contra la muerte. Fueron tragados por las entrañas del infierno, pero volvieron a nacer.

Lo que se alzó desde el desierto de Atacama, al igual que el espectáculo florido que producen una vez al año unas pocas gotas de rocío, es una lección de vida.   Una prueba de que cuando el ser humano se une a favor de la vida, cuando ofrece conocimiento y esfuerzo al servicio de la vida, la vida responde con más vida.

 

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<> Este artículo se publicó el 28 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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El mejor arte marcial

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La opinión del Abogado y Promotor de Artes Marciales Mixtas…

Franklin Delgado

Desde que los pueblos de oriente comenzaron a relacionarse entre sí; la comparación entre sus artes marciales se hizo presente. Siglos después, la adopción por parte de occidente de estas artes de defensa, sólo acrecentó la mencionada comparación. Dada esta evolución y enriquecimiento, después de más de cinco mil años, la pregunta persiste; ¿Cuál es el mejor arte marcial? 

Hoy en día, los estilos marciales se han multiplicado, evolucionado y proliferado como los pueblos del mundo. Cada uno con toques únicos e individuales, pero sin duda, con influencia recíproca entre ellos. Para determinar la mejor técnica, la comparación no podrá realizarse desde el estudio de los elementos como; disciplina, acondicionamiento físico, la fuerza; dado que la mayoría de los estilos existentes resultan altamente positivos. Sin embargo, en cuanto a la eficiencia de la técnica en situaciones reales, podríamos tener un mejor termómetro.

Sólo hace una veintena de años, las competencias entre diferentes estilos marciales, pasaron de la teoría y de casos aislados a la realidad. Fue cuando verdaderos guerreros modernos, llevaron sus conocimientos marciales, habilidades y capacidades al máximo, en coliseos romanos contemporáneos. En la actualidad, con reglas que protegen a los atletas, es posible apreciar un laboratorio marcial en la vida real, a través de lo que han denominado: Las Artes Marciales Mixtas.

Disciplinas como el Muay Thai, Karate, Boxeo, Taekwondo, Jiu Jitsu, Lucha Grecorromana y otras, han sobresalido a través de verdaderos gladiadores en competencias internacionales de MMA (siglas en inglés para artes marciales mixtas). Por tanto, sin perder de vista las condiciones y habilidades de cada competidor, es lo más cercano para apreciar y comparar los diferentes artes marciales. Al analizar a los campeones y más exitosos del MMA, podemos concluir que en la mayoría de los casos, éstos han combinado diferentes estilos y técnicas, dependiendo de las necesidades del combate. Por tanto no hay un mejor arte marcial, sino un mejor aprendiz de varios artes y estilos de combate. Afortunadamente, estos laboratorios reales ya han llegado a nuestras latitudes, en donde fanáticos y entusiastas de las artes marciales pueden apreciar espectáculos que no tienen nada que envidiar a las vegas nevada, tal fue el caso de la franquicia “War of Wars”, en la cual gladiadores de diferentes disciplinas y países demostraron lo más granado de sus conocimientos. http://www.colosseum.com

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<>Artículo publicado el 27 de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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La educación forestal en Panamá

La opinión de….

Carlos Gómez

Según el Plan Nacional de Desarrollo Forestal de la Autoridad Nacional del Ambiente, Panamá contaba para el año 1947 con aproximadamente 70% de cobertura boscosa. Para el año 2000 esta cifra se redujo a 44.9%. Actualmente la deforestación se sitúa en más de 2 millones de hectáreas. Esta situación nos obliga a repensar qué queremos hacer con estos recursos forestales remanentes.

En esto juega un papel preponderante el profesional forestal. La mayoría de los especialistas forestales nacionales con que cuenta el país provienen de todas partes del mundo, producto de una política de mediados de la década de 1970, en la que se establecieron una serie de carreras prioritarias para el desarrollo nacional, incluyendo la forestal. En Panamá usted puede encontrar especialistas forestales de Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, no hemos aprovechado al máximo este conocimiento forestal de nivel mundial.

El impacto del desarrollo económico en todos los países del orbe sobre los ecosistemas naturales es significativo, poniendo en peligro la estabilidad ecológica del planeta. El cambio climático es el fenómeno más inmediato, que requiere de acciones integrales para mitigar su impacto. El rol de las ciencias forestales se convierte entonces en una alternativa de importancia para contribuir efectivamente a este problema global. Este rol se vuelve más crítico ya que Panamá lidera la Estrategia de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación que impulsan las Naciones Unidas y el Banco Mundial, en la cual debemos fortalecer nuestra capacidad técnica para hacer frente a este compromiso ambiental.

En Panamá no tenemos tradición en materia forestal por lo que actualmente no hay una oferta académica para estudiar carreras relacionadas con los recursos forestales y el desarrollo de programas de investigación en esta área. Se han hecho algunos esfuerzos limitados, pero sin resultados a largo plazo. Es imprescindible que nuestras universidades evalúen esta posibilidad de incluir en su oferta académica carreras forestales a varios niveles.

Con esto, estaremos elevando la capacidad de respuesta, tanto en el sector público como privado, para manejar científicamente los recursos forestales, tan valiosos para el desarrollo económico. Recordemos que los bosques están vinculados directa o indirectamente en todas las actividades que desarrollamos. Por ejemplo, la industria del turismo promueve espacios naturales tales como parques nacionales; los ríos dependen de los bosques para mantener su caudal y brindarnos agua potable y electricidad; la producción alimentaria depende del rol protector del bosque al evitar la erosión y mantener las fuentes hídricas; los bosques son pantallas protectoras que brindan hábitat a muchos organismos dañinos para el ser humano (hanta virus) y muchos otros.

Pero el bosque también es fuente de empleos y divisas cuando se planifica su uso correctamente. Puede generar bienes como madera y productos no maderables, además de los servicios ambientales. La plantación de árboles es una actividad económica de alto impacto en el medio rural. En Panamá se han reforestado unas 75 mil hectáreas con resultados muy alentadores.

Tenemos un futuro forestal muy promisorio si logramos aumentar la superficie de plantaciones con especies nativas y exóticas por lo menos en 500 mil hectáreas en los próximos 15 años. Con estos nuevos bosques estaremos dando respuesta efectiva a la pobreza en zonas rurales marginadas; mejorando el entorno natural e incorporando a la economía tierras degradadas que hoy no tienen uso. Nadie está en contra de plantar un árbol, entonces unamos esfuerzos para lograr que Panamá sea un oasis verde con oportunidades para todos. Ese es el reto para el sector público, privado y la sociedad en general.  La educación es un factor clave.

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<> Este artículo se publicó el 28  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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Alto a la intimidación

La opinión del Periodista…

Vidal González 

Me causa indignación las constantes regularizaciones migratorias de extranjeros que realiza el sistema de migración panameño. Es encantador ver que muchos quisieran ser de este país, pero cuando son miles entonces me causa humillación. No es eludiendo un problema como se resuelven.

Sin embargo pareciera que los hermanos colombianos, quienes muchos afirman que mi querido Panamá les fue vendido, quisieran huir de un problema que solo pueden resolver ellos. Y muchos no están en Panamá porque sus condiciones económicas en Colombia no se los permiten. Estas campañas de regularización de extranjeros deben ser frenadas, pero no lo espero de las actuales autoridades.

Antes de finalizar esta humilde opinión, no puedo dejar de expresar mi repudio a la condena a periodistas panameños.   Para nadie es un secreto la injerencia del Órgano Ejecutivo en el Judicial, la persecución hacia cualquier persona o grupo que no está de acuerdo con las ideas del gobierno actual, aunque no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Para mí un acto más de intimidación y quien piense que estos serán los únicos se equivoca groseramente.

Si se aplica la presunción de inocencia a los periodistas, entonces no habrá periodismo crítico e investigativo, ya que no somos relacionistas públicos de los gobiernos, sino reveladores de información.

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<>Artículo publicado el 27 de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Un teclado en concurso

La opinión del Periodista y Docente Universitario….

MODESTO A. TUÑÓN F.
modestun@yahoo.es

Hace seis años se inició una competencia en la ciudad de Panamá, cuyos objetivos escaparían a la imaginación de cualquier iniciativa cultural ideada de manera formal en el país.   Jaime y Nelly Ingram se propusieron establecer en esta tierra canalera un concurso internacional de piano.

Algo inconcebible en principio para una nación pequeña, sin una estela de grandes maestros musicales proyectados hacia el mercado exterior, salvo el nombre de este matrimonio de pianistas y algún gran compositor de la talla de Cordero y ejecutantes como Mauricio Smith, nuevos talentos de la dimensión de Blades o Danilo Pérez y en la escala más popular a Alfano; todos ellos establecidos en el extranjero para consolidar su arte.

Un certamen de piano, propio de amplias capitales, metrópolis o de ciudades y centros de fomento del arte de arraigada tradición, requiere de un conjunto de factores que se relacionan con reglas muy estrictas; participantes destacados; la selección de un jurado calificado y una logística en el campo del arte, a la que localmente no estamos acostumbrados.

En el año 2004, el maestro Ingram rompió con todos estos tabúes al impulsar la celebración de la primera experiencia que, pese a todos los condicionamientos y dificultades, marcó un hito en el escenario del tradicional instrumento de las teclas.

El primer festival internacional atrajo a intérpretes de varios continentes, muestra de un nivel de calidad muy superior a la que se encuentra en Panamá. Por esa razón, no hay pianistas panameños en las versiones que se han realizado hasta el momento.

Este año, la cuarta versión ha reunido una cifra superior de competidores. Son catorce. Entre ellos dos cubanos, dos japoneses, dos rusos (uno de ellos, ganador de un tercer lugar en el primer concurso) y de allí, uno de cada uno de los países siguientes: Albania (por problemas de salud no concurrió a la primera fase), Bielorrusia, Bulgaria, Colombia, China, Estados Unidos, Perú y Polonia.

La variedad de países es notable y por primera vez, no se incluyeron en la ronda eliminatoria, candidatos originarios de España e Italia. Hay una alta cifra de pianistas europeos y sobre todo de países del Este y de antiguas naciones del bloque soviético. Mientras que por primera vez coinciden cuatro latinoamericanos.

La primera ronda demostró lo reñido que está el cotejo musical por las capacidades y ejecución que se ha visto en los candidatos. Salvo dos de ellos (que escogieron a Schubert), los otros han elegido sonatas de Beethoven para iniciar su interpretación, con las que han llamado la atención de un público poco habituado a apreciar una prueba de esta naturaleza.

En el campo de la sonata, hay un amplio repertorio de Beethoven, quien contribuyó a modificar este tipo de composición durante el clasicismo por el tratamiento de dos temas casi opuestos desde el punto de vista melódico y que para el pianista resulta una prueba de dominio del teclado. Además, por las variaciones rítmicas entre un movimiento y otro.

La segunda parte de la jornada eliminatoria consta de nocturnos y mazurcas de Chopin y la tercera, obras de Debussy, Ravel y Faure. Este conjunto de compositores constituye un reto para pianistas jóvenes y, sobre todo, pide una ejecución de gran esfuerzo técnico, pero también demanda un conocimiento vasto del trabajo de estos maestros y su trascendencia en el arte.

En la fase semifinal, los ocho seleccionados debieron demostrar su versatilidad, al interpretar toccatas de autores como Schumann, Prokofiev, Ravel, Saint—Saens y sonatas de Prokofiev, Scriabin, Chopin, Brahms.

Es digno de destacar la posibilidad de haber escuchado la interpretación de la célebre Marcha fúnebre en la Sonata No 2 en si bemol, Opus 35 de Chopin por parte de los japoneses Kurasawa y Mori, y la representante china Han.

La celebración de esta cuarta versión del Concurso Internacional de Piano en la ciudad de Panamá ha permitido la coincidencia en el escenario del Teatro Nacional de un conjunto de intérpretes del piano que además de la premiación, la fama, dar firmeza a la competencia y generar un sesudo balance del jurado, han proyectado al país en un nivel de primer orden en el campo de la cultura.

Este año se ha consolidado esta prueba internacional, gracias a la diversidad de los jóvenes pianistas, su número y la calidad de su trabajo interpretativo sobre las teclas, que aún resuena en las mentes de quienes guardan esta sensibilidad que produce la armonía musical, que se proyecta de los ejecutantes de este arte, hacia el público que aprecia las melodías.

 

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<> Este artículo se publicó el 27 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al   autor, todo el crédito que les corresponde.
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Entre Chile y Panamá

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado….


MARIELA   SAGEL

WASHINGTON, D. C . Para muchos ha sido motivo de atención el rescate prodigioso que realizó el gobierno chileno recientemente, de 33 mineros que habían sido sepultados a una distancia equivalente a 250 pisos bajo tierra por 70 días, y que salieron uno tras otro en una operación donde participaron decididamente, no solamente el gobierno de ese país, sino corporaciones y entidades que pusieron lo que la dueña de la mina, declarada sospechosamente en bancarrota unos días después del derrumbe, no hubiera puesto jamás. A pesar de lo equilibrado de la intervención del presidente y otras figuras públicas, quedó al descubierto que las condiciones de algunos trabajadores, aún en un país que es considerado el más avanzado en América Latina, dejan mucho que desear.

 

Posterior a ese rescate presenciado con atención por millones de personas en directo desde el mismo escenario donde se llevaba a cabo, salen ciertos paralelismos que me gustaría tocar en este espacio, y que tienen que ver con el liderazgo, la comunicación humana y la solidaridad. ¿Cuántas personas hoy día, en un mismo gremio, partido o grupo se disputan un protagonismo que no se les da con el puesto ni la posición, sino que se lo ofrecen sus actuaciones? ¿Cuántos no vemos cómo esas mismas disputas llegan a perjudicar al mismo colectivo, quizá bajo la premisa que si me jodo yo, también se jode todo el mundo, más cuando es todo un país?

Para muestra un botón: lo que recientemente aconteció en las federaciones de deportes que por sus peleas intestinas privarán a Panamá de ser sede de los juegos bolivarianos.   La mezquindad y la maldad son sinónimos de egoísmo y, no nos basta con ver ejemplos de cómo elevarse por encima de la propia envidia y falta de auto estima para comprender que haciéndonos daño se lo hacemos a todos.

Lo vivido en el país del sur debe enseñarnos a ser solidarios y mirar todos en una misma dirección. A dejar a un lado las agendas personales y buscar las del colectivo.

Bien lo resumió el famoso escritor chileno, Antonio Skármeta, en un diario mexicano: Lo que pasó con los mineros rescatados es tan luminoso que da una señal de esperanza, un llamado de cómo debiera ser el mundo. Hay millones de seres que están metafóricamente enterrados y esperan recibir ayuda,  solidaridad. Hay una bondad innata en el ser humano que está sepultada por la globalización”.

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 25 de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el credito que les corresponde.
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Los hijos, derechos y deberes

La opinión de…

Marisín Villalaz de Arias

Hace unos días escribí sobre la familia en un programa del Club Rotario de Panamá y ahora escribo éste a nombre personal porque es hora de ordenar nuestros hogares y formar mejores hijos para que sean el futuro de la patria y la prolongación de nosotros.

Hablamos de los niños y de sus derechos; hemos hecho leyes que los protegen a tal extremo que les ponen un número telefónico en la TV donde ellos pueden llamar si consideran que sus padres los maltratan y se llevan a los viejos presos. Siento disentir con este comportamiento de ciertos adultos que han creído en esas leyes que son reflejo de complejos y estupideces queriendo sobresalir en algo para ser alguien.

No saben el daño que hacen a los niños porque todos necesitan el freno de los padres y, sobre todo del padre que millones de veces no existe en los hogares por irresponsabilidad de los mismos. Me pregunto dónde dice la ley sobre los deberes de los niños porque quien tiene derechos tiene deberes que cumplir y uno de los principales es: respetar a padre y madre, a los maestros, a los mayores y a todo aquel que ponga orden en la vida de esos niños.

Hay un dicho: el que no tiene padre en su casa lo encuentra en la calle y eso es lo que siento cuando le llamo la atención a niños malcriados que encuentro por allí y las madres no les dicen nada. Es hora de que permitamos a los padres conscientes poner autoridad en sus hijos y criarlos con la noción de respeto y demás valores que existen porque a esa edad es cuando se absorbe todo.

No continuemos desautorizando a los padres y estos que aprendan sus responsabilidades para con sus hijos, no solo monetaria sino moral y de autoridad. Son muchos los hombres panameños que forman hogares completos; pero otros actúan fuera de contexto y no quieren saber de esos niños que engendraron. El MIDES debe educar a la gente y permitir que se formen más hogares completos con la presencia de los padres. Si es cierto que falta el padre y que las madres panameñas son excepcionales, también las hay que no les importa con los hijos, ya sea por ignorancia o por descuido.

Algo debemos hacer para coadyuvar en la formación de mejores hogares y que la niñez esté protegida para que sean luego buenos ciudadanos.

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<>Artículo publicado el 27 de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.
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Trabajo y Educación

La opinión del Sociólogo, Educador y Escritor…

Raúl Leis R.

El informe sobre Tendencias Sociales y Educativas es claro en ubicar factores que obstaculizan la universalización de la educación y el acceso al conocimiento al afirmar, que los recursos movilizados en los procesos de enseñanza y aprendizaje son generados entre las instituciones educativas y las familias.   En America Latina en la actualidad, los límites del modelo basado en mercados excluyentes y competitivos dejan a un lado a un tercio de las familias, lo que provoca incompatibilidad con las estrategias de desarrollo socioeconómico implementadas en los últimos años.   Solo las familias con recursos suficientes poseen el nivel adecuado de vida que propicia la base material para que sus hijos puedan educarse, contrario sensu las familias de menos recursos y educación reproducen las condiciones de la exclusión en niños, jóvenes y adultos.

El trabajo remunerado fijo, esencial para el involucramiento económico y social del ser humano en la sociedad, está en crisis. Hoy, prácticamente ninguna persona tiene empleo de largo plazo garantizado y el trabajo, cada vez más, se orienta a tareas o proyectos de duración limitada (G. Dupas).

La exclusión laboral se multiplican en el caso de los/las jóvenes dado que uno de cada cuatro jóvenes se encuentra fuera del sistema educativo o de un mercado de trabajo que además de impedir la subsistencia, también dificultan la integración en la sociedad lo que afecta la capacidad de socialización y desarrollo de los /las jóvenes como personas y comunidades. Si se suma a esto la desintegración familiar y fragmentación de redes sociales se conforma juventudes caracterizadas por ser grupos sociales astillados y vulnerables propensos a la desviación social y a ser reclutados por el crimen organizado.

“Cuando el individuo deja de definirse en principio como miembro o ciudadano de una sociedad política, cuando se lo percibe en primer lugar en cuanto trabajador, la educación pierde su importancia, porque debe subordinarse a la actividad productiva y al desarrollo de la ciencia, las técnicas y al bienestar.   Algunos sienten aún la tentación de no considerarla más que como una preparación para la vida que se denomina activa, y por lo tanto la de manejarla desde abajo, es decir, a partir de las demandas y capacidades del mercado… Así, pues nada debe dispensarnos de reflexionar sobre el tipo de educación que puede ayudar a resolver los efectos de la desmodernización en que nos encontramos y a fortalecer las posibilidades de los individuos de ser los Sujetos de su existencia” (Touraine).

La respuesta está en la propuesta de educación de calidad y equidad para todos a lo largo de la vida pero que logre responder adecuadamente a estos importantes desafíos: Cómo puede hacer una contribución efectiva al crecimiento económico como factor clave que afecta al bienestar de las personas; cómo puede contribuir a la reducción de las desigualdades sociales y convertirse en un verdadero canal de movilidad social; cómo puede ayudar a combatir la discriminación cultural, la exclusión social, y prevenir la violencia y la corrupción; y cómo puede contribuir a una mayor cohesión social y al fortalecimiento de los valores democráticos, ampliando las opciones de las personas para vivir con dignidad, valorar la diversidad y respetar los derechos humanos.   En la práctica se trata por la educación cambiar el mundo y transformar la vida, logrando construir no solo la base cognitiva sino la capacidad transformadora del conjunto societal a través de la construcción de ciudadanía.

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<>Artículo publicado el 27 de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Viaje a Corea

La opinión del Jurista Presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario El Siglo…
EBRAHIM   ASVAT
easvat@elsiglo.com

 

A diferencia del viaje a Singapur, la visita oficial a Corea tuvo mejor cobertura periodística. Casi todos los medios de comunicación cubrieron la visita del Presidente panameño.  Es la primera visita de un Presidente panameño desde la independencia de Corea y precedida por la visita del Presidente coreano a Panamá en ocasión a la reunión en nuestro país del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

 

A su llegada a Seúl, la Embajada Panameña le tenía organizada a la delegación, una cena con navieros y astilleros coreanos en donde el Presidente les habló de las bondades de Panamá. El evento no contó con traducción simultánea y de las fotos, pareciera que a los invitados les proporcionaron copia del discurso o material en inglés complementario.

 

Al día siguiente, el Presidente fue a colocarle flores en el cementerio de los combatientes y veteranos de la Guerra de Corea y Vietnam. El recibimiento por parte del Presidente Lee Myung-Bak fue con todos los honores y ritual protocolar. Al mediodía hubo un almuerzo con los empresarios de KTA, una organización que agrupó a los empresarios coreanos del comercio internacional. Se visitó la zona especial de Incheon. Se firmó un tratado de doble tributación con Corea. Un acuerdo entre la Autoridad Marítima de Panamá y la Autoridad del Puerto de Busán.

 

Al día siguiente fueron a visitar Samsung, EKR (centro agrícola) y la cena de Estado. En el intercambio de palabras, el Presidente panameño invitó al gobierno coreano a invertir en la ampliación del canal, obras de infraestructuras de Panamá y represas.   Esas declaraciones llamaron mi atención porque la mayor parte de las licitaciones sobre la expansión del canal ya fueron concedidas y el Gobierno Nacional no tiene planes para incursionar en la construcción de represas.

 

Por su parte, el Presidente coreano mencionó el interés de su país en invertir en recursos naturales, esto que los entendidos asumen es sobre los depósitos mineros cupríferos panameños.

 

En mi opinión, esta visita fue en cierta forma traumática para los ilustres visitantes de nuestro país tropical. La urbe coreana es alienígena. Los coreanos tienen una cultura muy distinta a la nuestra, su cocina es singular y su lenguaje es totalmente extraño para los oídos latinos. Estoy seguro que más de uno sintió la indefinible sensación de ansiedad cuando se percataron de que la realidad externa es desconocida e indescifrable. Quizás todos, incluyendo al Presidente, se sintieron ‘Lost in Translation’. Esa sensación que se provoca cuando no estás seguro que tu contraparte entiende lo que tú dices y a la vez , tú no entiendes lo que te quieren decir.

 

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 25 de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
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¿Qué estamos esperando?

La opinión de…

Juan B. McKay A

Hace algunas semanas conversé con un consultor extranjero que, al igual que muchos extranjeros que visitan Panamá, quedó gratamente impresionado con las ventajas que ofrece nuestro país, y me comentaba que uno de los grandes problemas que tiene Panamá es de actitud entre los panameños. Si esto lo sumamos al grave problema de educación que la mayoría reconocemos tener (y digo la mayoría, pues la mayoría de los maestros viven en Bosnia), nos pone en gran desventaja en relación con algunos de nuestros vecinos.

Me decía el consultor que había visitado Costa Rica y que desde el taxista que lo llevó desde el aeropuerto al hotel, pasando por el botones, los meseros, ejecutivos y el taxista que lo llevó de vuelta al aeropuerto, todos le hablaban de las maravillas, bellezas, oportunidades y beneficios de hacer negocios y vivir en esa bella nación centroamericana. Confesó que la mayoría de esas maravillas no las llegó a ver ni a encontrar.

En Panamá pasó lo contrario, el taxista, meseros, dependientes de tiendas, el panameño común y muchos paisanos le comentaban con toda propiedad lo malo del gobierno, de las personalidades públicas, de la Iglesia, de los clubes cívicos, de la sociedad civil, de los policías, bomberos y hasta de los niños del parque; eso hizo que pensara en no quedarse siquiera a terminar el trabajo para el que había sido contratado.   Pero, como buen profesional, se quedó y, mientras lo llevaban al aeropuerto, me comentaba que no entendía el porqué del negativismo y el desespero de desacreditar a todo el mundo;   en parte culpaba a los medios de comunicación y, por otra parte, a la pobre educación que tenemos, principalmente en el sector público.

A él le impresionó que los gobiernos no habían cambiado las leyes creadas por sus antecesores en lo que a incentivos de inversión se refería, y que a eso se debía, en gran parte, el éxito de inversión extranjera en el país. Y que el haber alcanzado grado de inversión, al igual que los tratados de libre comercio negociados era fruto de negociaciones de varios gobiernos, al igual que las leyes especiales que fomentan que grandes multinacionales se establezcan en el país.

Regresamos entonces al problema de actitud. ¿Por qué algunos medios siguen con la actitud de promover lo que he denominado una piñata mediática? o sea, si está arriba hay que darle palo. ¿Por qué no utilizar ese mismo espacio en promover una cultura de servicio? ¿Por qué no utilizar esos mismos espacios en promover valores cívicos y morales? ¿Por qué no utilizar esos mismos espacios para decirle al mundo que tenemos una bahía frente a la ciudad que es espectacular?

Que podemos viajar del Pacífico al Atlántico en menos de una hora, por una de las mejores autopistas del continente o que tenemos una cinta costera envidiable (no importa quién le dé mantenimiento). ¿Por qué no contarles que tenemos un desierto a menos de tres horas de la ciudad capital? Que podemos ver un volcán muy cerca de la segunda ciudad del país; que tenemos un archipiélago de islas espectaculares a menos de una hora en avión. ¿Por qué no sentir orgullo por tener uno de los grandes pulmones de la región? ¿Por qué no sentirnos orgullosos de ser panameños?

No debemos basar toda nuestra razón de ser, como nación, en quién ganará las elecciones siguientes, y en tener que desprestigiar a nuestros vecinos para poder escalar nosotros. Concentrémonos en educar a todos los panameños y trabajemos juntos en forjar esa bella nación que todos los extranjeros que nos visitan reconocen y que los que hemos nacido aquí, en esta tierra de gente buena, trabajadora y honesta, no reconocemos. Como dice la canción: “ y que viva, viva Panamá, que viva, viva Panamá”.

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<> Este artículo se publicó el 27  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/mckay-a-juan-b/

Intentando un país sin Dios

La opinión de…

 

Pedro Medina

Ya han quedado atrás los días de aquellos regímenes, donde se enseñaba ateísmo en las escuelas; y que llegaron a cometer algunos de los más horrendos crímenes de la humanidad. No obstante, y ahora de forma más lite o disimulada, hay quienes pretenden que nos olvidemos de nuestras creencias religiosas y que hagamos leyes, instituciones y eduquemos a nuestros hijos sin Dios.   Y es que, sin ser perfectos, los panameños aún conservamos nuestras creencias: bautizamos a nuestros hijos y los enviamos a hacer la primera comunión, caminamos la procesión, creemos en la Biblia y en lo que nos enseña nuestra religión cualquiera que ésta sea.

Y qué bueno que es así, porque con todo y nuestros defectos no caemos en los sorprendentes absurdos que llegan a cometer las personas, letradas incluso, cuando simplemente quitan a Dios y se van a discernir las cosas a su modo. Como por ejemplo, enseñarles a niños en la escuela que la homosexualidad y la prostitución son opciones en la vida; o prohibir poner crucifijos en lugares públicos, o que alguien vaya a un parque a desnudarse porque ganó la selección de Panamá; y que encima luego le lluevan vivas y felicitaciones. Matar a una criatura que se está formando en el vientre materno, y hacer que esto sea legal y más aun una causa noble que hay que defender.

No somos perfectos ni mucho menos, pero los panameños conservamos latente nuestra creencia en el Dios que nos hizo y nos da la vida. Claro está que en una democracia no todos pensamos igual. Por eso en nuestro pequeño país tú puedes ser como prefieras: desde ateo puedes ser, o protestante, homosexual si te gusta, musulmán o mormón. No hay leyes que te impidan pensar diferente ni vivir como piensas. Como sí ocurre en otros países, donde te pueden castigar con penas que llegan a ser inhumanas por tú no estar de acuerdo con la doctrina oficial.

En Panamá no hay leyes que prohíban la práctica de la homosexualidad, aunque la mayoría pensamos que es una conducta desviada de lo normal.   Y sería interesante ver que estos “hombres nuevos de Panamá” dedicaran sus esfuerzos a solidarizarse en otros países donde dicha práctica es ilegal y es penada por ley.   Pero como en Panamá no hay leyes que lo prohíban, entonces lo que se busca es pasar esta ley 50 que, según han dicho sus defensores, es para que la mentalidad del panameño cambie respecto al tema. De modo que la ley quiere es resaltar esta conducta de un grupo minoritario a fin de que la mayoría lo acepte como normal. Se propone prohibir hasta las bromas y los chistes acerca de homosexuales.

Siempre ha habido homosexualidad, pero lo nuevo es pretender que la sociedad, incluso la inmensa mayoría que no la practica, la tenga que aceptar como normal. Esto solo puede caber en una mente que ha decidido quitar a Dios del medio. Pero, como bien han dicho los promotores de esta ley: ellos piden que el debate no sea religioso. O sea: demandan que el tema sea analizado sin Dios. Ellos por su parte ya lo hicieron: han quitado la Biblia y todas las enseñanzas para, en vez de eso, poner sus propias teorías. Y es que la Biblia y el catecismo de la Iglesia prohíben la homosexualidad, la prohíben los evangélicos, también el islam y todas las grandes religiones. El Dalai Lama ha dicho textualmente que la homosexualidad es mala.

En Panamá ya intentaron hace poco imponer la enseñanza de la homosexualidad a los niños con el nefasto anteproyecto de ley 442, que fue ampliamente rechazado por el pueblo. Pero esta vez viene un poco más disimulado: ahora dicen que solo quieren una ley para no ser discriminados. Si les concediéramos la razón en esto, entonces habría que prohibir también los chistes contra los ñatos, los judíos, los gallegos, etc. Si te burlas de otro porque es chaparrito o porque es calvito, entonces irías para la cárcel también, para ser justos con todos.

En una democracia, que es el sistema en que los panameños hemos elegido vivir, este tipo de leyes no tienen cabida. Y va en la educación y cultura de cada quién saber que no tienes derecho de mofarte de otro ser humano solo porque no lo ves igual a ti. Señores gais: como están las cosas ustedes son libres de vivir y creer como les parece. Pero nunca olviden que son parte de una minoría. Como pueblo la mayoría hicimos una opción por Dios: creemos en la Biblia, nos persignamos al pasar frente a la Iglesia, queremos a Dios en nuestras casas, no nos interesa sacarlo de nuestras leyes ni de nuestra educación. Y al que no le parezca está muy bien, bienvenido a Panamá. Pero por favor dejen las leyes de mi país como están.

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<> Este artículo se publicó el 27  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.