Instituciones sólidas, desarrollo sustentable

La opinión del Empresario….

RAFAEL   CARLES

Todo plan de desarrollo sustentable debe basarse en una profunda comprensión de las reacciones humanas ante los incentivos económicos que reciben. La conducta económica humana está íntimamente asociada a su percepción de los efectos de las políticas económicas vigentes.

Hace unos años participé en un debate de la Universidad de Northwestern en Chicago sobre los posibles efectos de un cambio en la cultura gerencial en General Electric. Jack Welch, el presidente saliente, creía firmemente en un liderazgo basado en decisiones consensuadas con el apoyo de numerosos comités y asesores, mientras que su reemplazante creía en líneas de mandos directas y en decisiones personales de sus ejecutivos. Suprimió los comités, despidió a la mayoría de los asesores y comunicó a los ejecutivos remanentes que en un año la mitad de ellos no estarían en sus puestos. Conforme con este mensaje ordenó su retransmisión a todos los empleados de la empresa. Todos los participantes del seminario expresamos indignación por esta última forma de liderazgo, aparentemente tan poco humana. Welch se retiró posteriormente aclamado como uno de los mejores ejecutivos en la historia de los Estados Unidos.

Estos ejemplos muestran lo complejo de tratar de encasillar las respuestas humanas ante los incentivos económicos que reciben. La falta de comprensión de este tema ha oscurecido tradicionalmente el debate económico en Panamá.

El interés en el análisis del comportamiento económico humano es muy antiguo y formó parte originalmente del estudio de la ética. El estudio de la economía como ciencia independiente es reciente. La teoría económica dominante plantea que el ser humano actúa en forma racional frente a los incentivos económicos, buscando maximizar sus niveles de bienestar y de ganancias, y que en la búsqueda de su propio interés individual —en condiciones de competencia perfecta— logra el bienestar colectivo.

A pesar de que la evidencia empírica ratifica en forma contundente este comportamiento económico por parte de la mayoría de los individuos, el ser humano rechaza con indignación que su comportamiento económico sea egoísta, frío, calculador y codicioso. Busca siempre postular sistemas económicos alternativos, aparentemente menos egoístas.

J. Schumpeter planteó, hace ya más de medio siglo, que los problemas del capitalismo no surgían de su ineficiencia, sino de su ‘falta de mística’. Sin embargo, comportamientos individuales racionales pueden no llevar al bienestar colectivo cuando rige la ‘ley de la selva’. W. Pareto postuló a principios del siglo XX que los seres humanos se dividían entre aquellos que dedicaban su tiempo a la producción y transformación de bienes y los que lo dedicaban a apropiarse de dichos bienes. Estos últimos compiten entre sí para expoliar a los más débiles y, en el equilibrio final, determinados grupos ‘protegen’ a sus víctimas de las agresiones de otros. Esta ‘protección’ tomó a través del tiempo muchos nombres: señores feudales, señores de la guerra, mafias, etcétera.

Las instituciones son los límites diseñados por el hombre para estructurar la interacción humana y reflejan la reacción de los pueblos para protegerse de la acción de estos grupos. Ese es el Estado de Derecho y las instituciones forman la estructura de incentivos de una sociedad al ser las determinantes subyacentes del desempeño económico. El funcionamiento eficiente de un sistema legal que proteja los derechos de los habitantes y la realización de acuerdos contractuales es un prerrequisito para el funcionamiento eficiente de los mercados y contribuye al logro del bienestar colectivo.

La experiencia panameña a través de los años muestra cómo se han ido destruyendo, una a una, muchas de las instituciones y el Estado de Derecho, afectando en forma perversa el funcionamiento tanto del mercado como de la sociedad en su conjunto. Restaurarlas es condición necesaria, pero no suficiente para alcanzar el desarrollo sustentable. Modificar conductas, eliminar la ‘viveza criolla’, fortalecer la educación y aplicar políticas económicas adecuadas constituyen elementos esenciales de todo plan de desarrollo. Es necesario liberar las capacidades creativas del ser humano.

Por razones de especialización, los empresarios deberíamos dedicar nuestros esfuerzos a hacer lo que mejor hacemos: producir en la forma más eficiente posible, incrementando la competitividad, creando empleo, maximizando las ganancias y cumpliendo con nuestras obligaciones legales —sin engaños— en un marco competitivo. Y los gobernantes, a su vez, deberían cumplir con sus funciones, y enmarcarse a la letra y el espíritu de la Ley. Esto es lo que ha demostrado ser lo más justo y eficiente para resolver los problemas económicos y sociales que enfrenta un país.

*

<> Este artículo se publicó el 26 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/carles-rafael/

 

Obra sobre Jorge E. Illueca

La opinión del Abogado y Periodista…

BELISARIO  HERRERA  A.
belisarioherrera03@hotmail.com

Por deferencia del Dr. Jorge E. Illueca, he recibido de su hijo, Dr. Enrique M. Illueca, los tres tomos nítidamente impresos, cuyo autor es el distinguido historiador Dr. Celestino Andrés Araúz M., idóneamente, acreditado con diversos títulos académicos, obra ésta que se viene a sumar a las incontables que lleva escritas, pero que con máxima consagración y por un largo tiempo de investigación ha culminado bajo el título JORGE E. ILLUECA Y EL ACONTECER REPUBLICANO 1918-1968.

Ávidamente la estoy leyendo y sin apartar la vista de sus páginas, ya que en mi caso la misma contribuye a actualizar mi memoria, pues desde muy joven simpaticé con el liderazgo patriótico que demostraba el Dr. Illueca en la década del 50, en que con toda hidalguía se desempeñó como Diputado y toda su vida desde entonces y mucho antes casi adolescente, como lo describe el historiador, dio muestras de su acrisolado patriotismo como activista cívico y luego como político incorruptible. El cuerpo legislativo funcionaba entonces en el antiguo Palacio de Justicia y a lo largo de los dos periodos en que fue electo como diputado consta su excelente oratorio, claridad absoluta de sus ideas y, sobretodo, la gallardía que siempre tuvo para defenderlas, siempre en minoría contra el sector oficialista. No pocas veces supo, como hombre íntegro, retar en el campo del honor a quien se atreviera a menoscabar su dignidad.

Justo es consignarlo, Illueca apenas egreso con su título de abogado, demostró ser el jurista brillante que llegaría a ser en los diversos casos en que le tocó actuar. Diría sin temor a equivocarme que por los casos penales que manejó, hubiera llegado a ser un gran penalista, pero las inquietudes que siempre se activaban en su espíritu, entre ellos los inherentes a nuestros legítimos derechos soberanos como país independiente al que aspiraba ser, lo absorbieron siempre totalmente, sumado a su férrea voluntad por cumplir por combatir a los corruptos.

Un caso muy sonado en que tuvo participación sucedió cuando el Dr. Daniel Chisis Jr. fue derrocado por el entonces Coronel José Antonio Remón Cantera. Illueca demostró que había renunciado el presidente contra su voluntad, logrando que el propio mandatario depuesto estrujara su renuncia y la tirara al piso dentro de la Asamblea Nacional.

Agradezco al Dr. Illueca el privilegio de tener entre mis manos en forma verídica parte importante de su trayectoria patriótica.

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 23 de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/herrera-belisario/

Todo por amor al ambiente

Antes de reciclar piense en reducir y reusar.   La práctica de las 3Rs es la clave para reducir la cantidad de desechos.   La opinión de…

MAYTEÉ   ZACHRISSON
mayteez@prsolutions.com.pa.

Es de todos conocidos que el tema de la basura no es ni será algo fácil de solucionar, y también sabemos que el dejar de producir basura es inevitable; en parte porque crecimos con el hábito de ‘usar y tirar’ los desechos.   El tema de la basura y el reciclaje había decidido engavetarlos y no escribir sobre ellos por un tiempo; era una manera pasiva de desconectarme de un problema que estamos viviendo.   Algunos están más desesperados que otros;   la realidad es que la situación se escapó de las manos de quienes tienen la responsabilidad de este mal heredado de muchos años.

Durante los últimos días he mantenido conversaciones con expertos sobre el tema y decidí expresar mi manera de pensar. No voy a enfocar el lado negativo de esta crisis; más bien me gustaría reflexionar cómo la basura se puede convertir en una oportunidad de mejorar nuestro medio ambiente; que considero es lo que en este momento deseamos y que si hay buena disposición podemos llevarlo a cabo.

Lo positivo es que ya hay personas, empresas, organizaciones sin fines de lucro, centros educativos, oficinas gubernamentales, entre otros, preparados, capacitados y con toda la mejor disposición de poder hacer un cambio sustancial en cuanto a la buena disposición de residuos y regalarnos un mejor ambiente en donde vivir.

Se piensa que la solución es el reciclaje, pero tenemos que tener muy presente que el reciclaje es la tercera acción de la ley de las 3Rs: Reducir, Reusar y Reciclar.

Si repensamos he intentamos reeducarnos cómo hacer las cosas para generar menos desperdicios tendríamos una ciudad más limpia y ahorros sustanciales en nuestra economía; pero sobre todo la satisfacción personal de proteger el medio ambiente.

Es necesario hacer más énfasis al momento de informar y divulgar sobre este tema y ahondar en las dos primeras antes de llegar a la tercera.

En Panamá existe el Decreto Ejecutivo N°34   (de 26 de febrero de 2007) ‘Por el cual se aprueba la Política Nacional de Gestión Integral de Residuos no Peligrosos y Peligrosos, sus principios, objetivos y líneas de Acción’.

Los principios para la aplicación de esta política se basan en 14 aspectos: prevención; equidad; responsabilidad pública; uso de las mejores técnicas disponibles, mejores prácticas ambientales y la mejor tecnología disponible; viabilidad y factibilidad; participación y responsabilidad compartida; quien contamina paga; principio precautorio; minimización o reducción, reutilización, segregación y reciclaje desde la fuente; transparencia de la información; eficiencia y eficacia; ciclo total del producto; principio de flexibilidad y principio de gradualidad.

El objetivo es lograr una gestión integral de los residuos no peligrosos y peligrosos de forma ambientalmente racional y sostenible, para asegurar la conservación del ambiente en el territorio nacional y eliminar los efectos negativos sobre el ambiente y la salud de la población, que sea social y que sea económicamente eficiente y viable.

¿Qué estamos esperando para poner en práctica este decreto?   Esa es la pregunta que nos hacemos quienes ya hemos comprobado que sí podemos vivir diferente y hace rato pasamos la página de una vida de despilfarro y basura a una con un reto permanente de producir CERO desperdicio.

Sé que muchas cosas en la vida no pueden ir a la velocidad que uno desea, pero también sé que soñar no cuesta nada y que muchos sueños se pueden hacer realidad si se piensa constantemente en ellos.   Mi sueño y el de muchos es poder tener un país en el que se practique al 100% una política integral de residuos.

*

<> Este artículo se publicó el 26 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autora  enhttps://panaletras.wordpress.com/category/zachrisson-maytee/

El jefe presidente

La opinión de…

*

Roberto Arosemena Jaén

Ocurrencias, improvisaciones, rectificaciones.  Un cambio sin rumbo. Una meta fija:  Gobernar, mantenerse en el poder y proyectarse a seguir gobernando. Esta meta será efectiva bajo el supuesto de que el cambio está entreteniendo a la mayoría, asegurándole el trabajo y creando expectativas a futuro. De allí la propaganda grosera de que “too va bien”.

El diario vivir es una realidad que descubre el engaño y lo reduce a mentiras. Los uniformados del cambio no tuvieron dificultad en sacar la única Ley 30, o las seis leyes de la fraccionada maldita ley, del sombrero de la Asamblea Nacional.   Esa manera mágica de desprestigiar a la Asamblea ha reducido y borrado toda la ilusión del partido panameñista de adecentarla con la falsedad de las reformas éticas y morales.    Diputados siervos son incapaces de restablecer la credibilidad de un organismo incapacitado.

La promesa central del cambio, cuya implementación había diseñado el gobierno de Martín Torrijos, con el Transmóvil, llegará con el trineo de Santa a fin de año.    Utilizar el dolor de 18 víctimas del transporte público para quitarle el mantón de luto a una unidad del Metro Bus es un signo de irrespeto a los familiares de los usuarios del bus “trampa de muerte” por complacencia de las autoridades de seguridad.   Se podría decir que la Presidencia carece de pudor público.

El arreglo de Changuinola entre el Gobierno y la comunidad en rebeldía ha desconocido el problema indígena de las autoridades ngäbe buglés, que se expresó en medio de la represión gubernamental. La respuesta fue movilizar al Tribunal Electoral, al Ministerio de Gobierno y Justicia el pasado 24 para elegir una multitud de representantes ngäbe en contra de la voluntad generalizada.    El principio antiguo y perverso de sometimiento “divide y vencerás” se aplicó en las montañas coloradas del oeste panameño.   “Si lo hizo el PRD por qué no lo puede hacer el Cambio”, es la justicia maquiavélica del cambio.

La población no ha terminado de entender a Martinelli Berrocal y ya los medios nos asustan con los próximos presidenciables.    El contraste es impresionante.   El liderazgo del jefe desborda a los potenciales presidentes. Además, la campaña publicitaria de que las cosas van bien es inconteniblemente engañosa.    El partido del jefe se engorda con sus leales opositores y a lo mejor los partidos de la alianza desaparecen en el unipartidismo de las venideras elecciones.     Como si esto fuese poco, el jefe decide eliminar los millones de subsidio electoral.   El argumento es válido: el que “pone la plata es el dueño del baile”. Pocos dirán que la astucia del jefe es debilitar financieramente al partido para mantener su condición de principal contribuyente. De paso consigue el dinero para los pensionados.

Se sabe que la imagen del gobierno es nula y que la única imagen aceptable es la del jefe. Se puede aventurar que el jefe no es tan poderoso como lo afirman sus asesores y lo creen sus incondicionales, ni tan errática como lo querían sus adversarios. Lo significativo del momento político actual es que el gobierno superó su primera crisis de gobernabilidad. Como activo ciudadano queda la sacudida que se le dio al jefe de Policía, al ministro de Seguridad y a la ministra de Trabajo. Las instituciones se debilitaron, el Presidente se fortaleció a nivel personal pero al mismo tiempo quedó como el blanco único de la crítica futura.

La sociedad empieza a discurrir sobre la incertidumbre de un gobierno que pende o está colgado de la imagen volátil de un líder de apenas un año de ejercicio de poder público y con insuficiente experiencia pública.   La vulnerabilidad del cambio se ha hecho más irreversible dado el desprestigio de la Corte Suprema de Justicia y la Asamblea Nacional que actuaron como convidados de piedra ante la crisis de la Ley 30.

*
<> Este artículo se publicó el 26  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/arosemena-jaen-roberto/

Debate público con el profesor Jované (I)

La opinión del  Activista de los Derechos Humanos…

Manuel Castro Rodríguez

Profesor Jované, usted no ha respondido un editorial del Panamá América del 10/9/2010, donde se expresa:   “Sería una insensatez continuar alimentando la esperanza de nuestros pueblos con ideologías que solamente han servido para engañar incautos y aumentar su miseria y su frustración cuando reconozcan después de cincuenta años de carencias y sufrimientos que solamente se trataba de una gran estafa”.

 

Sin embargo, Olmedo Beluche –el más cercano colaborador político del profesor Jované y principal dirigente de la agrupación política en formación que se hace llamar Partido Alternativa Popular-, publicó en Kaos en la Red un artículo titulado ‘Cuba, un debate necesario’, en el que expresa: “En Panamá algunos medios de comunicación en seguida abordaron a algunos referentes de la izquierda, como diciendo: ‘si la dirigencia cubana ya admitió su fracaso, ¿qué carajo demandan ustedes ahora?’ Claro que los medios propagandísticos de la burguesía buscan aprovechar a su favor la situación(…)”.

Jované, hago mías las palabras del académico Antonio Muñoz Molina cuando expresa: “estoy a favor de la legalidad democrática y de la universalidad de los derechos humanos, en Cuba o en Birmania. Estoy en contra de la dictadura de Castro no a pesar de que soy de izquierdas, sino porque lo soy;   ser de izquierdas no me parece que sea alabar a un tirano”.

Escribo el 20/10/2010, cuando se cumplen 142 años de que por primera vez fuera cantado en público el Himno Nacional de Cuba.   El castrismo dejó morir al preso de conciencia Orlando Zapata Tamayo -tras 85 días en huelga de hambre-, quien demostró que para él no era letra muerta lo que expresa el himno: “morir por la Patria es vivir”.

Jované, durante más de un año le he estado enviando información sobre lo que ocurre en Cuba. Usted jamás ha discrepado; tampoco ha aceptado debatir públicamente conmigo sobre el castrismo, que usted admira a tal punto que lo llevó a firmar un documento apoyándolo en su campaña difamatoria contra el mártir Orlando Zapata Tamayo.

El profesor Jované ha demostrado que comulga con los violadores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Por supuesto que la ‘izquierda’ adocenada jamás reconocerá que aspira a establecer un régimen totalitario.   También Fidel Castro engañó a todos: en reiteradas oportunidades se presentó como humanista y siempre negó que fuera comunista (ver el Panamá América del 16/8/2010).

Le estoy enormemente agradecido al pueblo panameño por acogerme, por lo que es mi deber alertarlo de que la ‘izquierda’ adocenada se está arropando en la lucha contra el capitalismo salvaje, enmascarando su verdadero objetivo de instaurar un régimen estalinista.

Dado que el profesor Jované no ha tenido la entereza de enfrentárseme en un debate oral, comienzo hoy un debate escrito en que denunciaré lo que se propone la ‘izquierda’ adocenada, la cual utiliza “los medios propagandísticos de la burguesía”.   Por ejemplo, Beluche escribe en La Prensa y Jované en el Panamá América.   Los invito a que demuestren que es falso lo que expreso en mis artículos.

Panameño, ¡ni capitalismo salvaje ni castrismo! Continuará.

*
<> Este artículo se publicó el 25  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Mas artículos del autor en:  https://panaletras.wordpress.com/category/castro-rodriguez-manuel/

El gobierno que el pueblo quiere

La opinión del Periodista….

AQUILINO ORTEGA LUNA


El gobierno de Ricardo Martinelli, luego de 14 meses de administración, mantiene una lucha titánica contra poderosos sectores económicos, el opositor PRD y los diversos gremios sindicales encabezados por el inquebrantable y terco Suntracs.

El desgaste para el ‘gobierno del cambio’ sin duda alguna ha sido marcado y gigantesco. En el fragor de la batalla se han dado muchas bajas dentro del ejército oficialista.   Efectivos que llegaron al sector oficial con ‘bombos y platillos’, hoy descansan en el cementerio del olvido político.   El tiempo es oportuno para realizar un acto de contrición, no se puede gobernar teniendo como bases errores políticos, incapacidad, falta de transparencia y promesas incumplidas. A los que disienten, es el momento de dejar gobernar al mandatario.

Si bien Martinelli ha cometido errores al implementar algunas medidas, tiene el deseo de enmendar y conquistar el cariño de un pueblo que lo amó con locura hasta las elecciones de mayo de 2009 y que hoy considera que el jefe del Ejecutivo y el candidato presidencial no parecen la misma persona.   El estilo de gobernar de Martinelli ha confundido a propios y extraños.   Las acciones impositivas, particularmente en el área legislativa, generaron heridas difíciles de sanar, especialmente en Bocas del Toro.

Si el ‘gobierno del cambio’ no medita y rectifica sus errores a la larga causará desolación y hambre, no solo entre la gente común, sino también entre sus propios aliados, los que al final pedirán su cabeza. Un aumento salarial para el sector educativo, las becas universales, el programa de 100 para los 70 y la eventual llegada del esperado metrobús, alivian el dolor, pero no curan la enfermedad. El pueblo está enfermo de desconfianza, de actos faraónicos, de la politiquería, de promesas emblemáticas enarboladas en la campaña electoral, que aún no arrancan o que caminan lento. El país no mira con buenos ojos a los políticos que tratan de silenciar con cualquier argumento las voces opositoras y disidentes, como lo hacen los países dictatoriales.

Para que una nación crezca en los niveles social, económico y educativo los gobernantes deben cumplir sus promesas.   Solo así la gente creerá que los que dirigen la Cosa Pública no son de esos políticos que entran al gobierno ‘limpios y salen millonarios’.    El gobierno no puede permitir que la ejecución de importantes proyectos de infraestructura como el Metro, la construcción de nuevas escuelas y carreteras, la modernización del Sistema Educativo y la recolección efectiva de la basura se queden en un simple discurso.    Hay que hacer una pausa en el camino, las promesas electorales distan mucho de la realidad. Ya basta de vender fantasías y espejismos y de ‘parches para tapar baches’, aun queda tiempo para corregir los errores producto de las deficiencias propias de cada gobierno.

El pueblo quiere un gobierno que, además de exitoso, se mueva en la excelencia, que sin grandilocuencia y frases hechas, ofrezca resultados. Un gobierno que escuche y atienda opiniones distintas de otros actores sociales y políticos, para no realizar acciones que no cuenten con la legítima aprobación del resto de la población.

Martinelli y su alianza de gobierno supieron implementar una estrategia publicitaria para decirle en la campaña a la gente lo que quería escuchar,   ahora, en la ‘vida real’, debe sacar el ‘as bajo la manga’ para dirigir un gobierno con resultados positivos y concretos, porque se supone que   ‘ahora le toca al pueblo’.

*

<> Este artículo se publicó el 26 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/ortega-luna-aquilino/

Estudiantes, lo más importante

 

La opinión de…

Aramís Averza Colamarco

Durante el año 2010, hemos oído y leído muchas cosas con respecto a la educación, pero al extraerle la esencia nos encontramos con que hemos perdido el sentido de importancia en cuanto a los diferentes componentes de la educación.

De salida, cualquiera entidad educativa (preescolar, escolar, universitaria, etc.) debe su esencia a la presencia de estudiantes, sin ellos, simplemente no existe. Y sus demás componentes: maestros, profesores, administrativos, etc., no tienen razón de ser, ni de existir.

Menciono lo anterior por la innumerable cantidad de quejas de los padres de familia en cuanto a que en la actualidad las explicaciones, prácticas y desarrollo de actividades en los colegios, simplemente se ha trasladado a las casas. Según se dice, en la gran mayoría de los colegios (privados y públicos) lo que se estila es que los estudiantes “hagan” en su casa en vez de que realicen en el colegio, tal o cual actividad.

La explicación de los distintos conceptos en clase, la repetición y práctica de los mismos en la escuela, son cosa del pasado. Algo de lo que es fácil percatarse cuando le preguntamos a nuestros hijos sobre distintas materias y observamos el total desconocimiento del tema.

Para rematar, muchas veces adquirimos libros de texto (herramienta para la educación) y, lamentablemente, los mismos no son utilizados adecuadamente.   Por ejemplo, muchos educadores en vez de desarrollar el material del libro en la secuencia lógica en que está impreso (por algo se escogió), saltan de un lado para otro sin explicación alguna.

Otros no permiten que los estudiantes realicen las prácticas o que desarrollen los cuestionarios y, por supuesto, no faltan aquellos que en todo el año jamás utilizan el libro que nos hicieron comprar.

Adicionalmente, se observa y esto es recurrente en muchos colegios (públicos y privados), el maltrato hacia los estudiantes (como si fueran enemigos o culpables de la situación de educadores y administrativos), sin justificación alguna. Y ni hablar de la forma en que enfilan su “mala fe” contra los hijos de aquellos padres que simplemente reclaman sus derechos.

A muchos (educadores y administrativos) parece que se les olvida que gracias a la presencia de los estudiantes en los diferentes entes académicos (públicos o privados) es que se obtiene el pago por los servicios, de los cuales sale el dinero que les paga su salario y por lo tanto; si no hay estudiantes, no habrá pago, ni salario, ni trabajo.

En fin, muchos educadores y administrativos deberían reflexionar profundamente sobre su forma de actuar con sus estudiantes.   Ya es hora de volver a los preceptos anteriores del apostolado de esta profesión, en el cual los estudiantes siempre eran lo más importante.   No sea que estos desaparezcan y queden desempleados, en un mundo en el cual la obtención de trabajo es cada día más difícil.

*
<> Este artículo se publicó el 25  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/aversa-colamarco-aramis/