Cuando simplemente los gobiernos no pueden

La opinión del Abogado…

 


Alberto E. Fadul N.

Cuando se define acoger un sistema democrático y representativo de gobierno, tanto la población como los funcionarios deben comprender el profundo significado de tal escogencia.

Naturalmente, se entiende que existen partidos políticos y que estos acogerían el verdadero sentido de la estructura política y social que rige el país. También deberían entender que el Estado tendrá la función de recolectar impuestos y utilizar dichos fondos, así como cualquier otro ingreso estatal, de manera transparente y efectiva. Que, para alcanzar el poder, se requieren perspectivas realizables en el corto, mediano y largo plazo, que respetarán lo actuado por gobiernos en anteriores periodos, cuando se trata de proyectos que requerirán esfuerzos posteriores, ya sea de manera temporal o permanente. Que la educación, salud, seguridad de los ciudadanos y el Estado es vital para generar y apoyar el concepto de empleo, lo cual es pertinente y relevante en materia económica y humanista. Que es también parte de la base piramidal del ejercicio democrático, comunicarse efectiva y eficientemente con la ciudadanía; en fin, lo expuesto y mucho más.

Cuando los gobiernos no pueden cumplir con su sacrosanto deber, la corrupción/impunidad ejerce su efecto cascada sobre toda la institucionalidad estatal procreando botellas y la cobranza de coimas. Las ineficiencias en la educación pública, salud, seguridad, etc. no garantizarán un futuro de expectativas productivas para la juventud; de allí, el crecimiento de la criminalidad común, el tráfico de drogas, el pandillerismo y el continuo declinar de una sociedad sin firmes raíces democráticas hacia futuro.

La propuesta del cambio recargó los espíritus y expectativas de una sociedad golpeada por la disfuncionalidad permanente de los gobiernos anteriores.

Tamaña responsabilidad que requiere de tiempo y continuidad del presente y futuros gobiernos. Un Panamá pequeño en geografía y demografía, no debería estar enfrentando el desorden, fraccionado en periodos de cinco años, que limita nuestro presente y futuro. Que si los maestros irán a huelga o no, los médicos, los trabajadores organizados; la basura sin recoger, fronteras en peligro, una policía debilitada y confusa, un sistema legislativo y judicial minado por la corrupción, las organizaciones del mal en pleno apogeo y la tragedia a punto de implosión.

Señor Presidente, no viaje tanto, mande a su vice.   Recorra su pueblo con los zapatos de la autoridad productiva y deje las huellas del cambio a la vista de quienes nunca le creyeron y aquellos que creyéndole, ya están perdiendo la esperanza.

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<> Este artículo se publicó el 23  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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El electorado puede pagar un alto precio

La opinión de…

Christi Escalante

Las decisiones del electorado panameño se pueden pagar muy caro y pueden traer –en algunos casos– consecuencias nefastas e improductivas para el país, este es el caso en la Alcaldía de Panamá.

Es lamentable y desalentador el panorama que se perfila en la Alcaldía, y peor aún, lo que hemos de esperar para los próximos tres años y meses restantes de gestión del nuevo alcalde de la ciudad capital. Hemos sido nosotros, los ciudadanos electores, parte responsable de esta situación, la cual se perpetúa por cinco años más, considerando que la gestión anterior transcendió, sin pena ni gloria, para nuestra urbe capitalina.

No dudo de las buenas intenciones del señor alcalde, pero no solo bastan las buenas intenciones para ocupar este tipo de cargo, hace falta larga experiencia, trayectoria y capacidad, situación de la cual también es responsable su propio partido político que lo postuló con esta carencia.

Ha pasado ya más de un año de gestión y seguimos con el mismo problema que afecta y agobia de manera importante a la ciudad: La acumulación de basura… si no ha podido a la fecha solucionar este problema, ¿podrá solucionar temas de mayor magnitud?

La elección de un candidato a una posición, ya sea en el ámbito privado o público, no debe hacerse basado en el amiguismo o en el pago de favores, debe realizarse considerando la preparación académica, experiencia, valores morales, culturales y religiosos. Estos elementos permitirán la obtención de mejores resultados a nivel de las autoridades que ocupen importantes puestos públicos.

Además de no poder con el problema de la basura, ahora parece que se encamina a la tercerización de los servicios (mantenimiento de parques, gestión de cobros de impuestos), que se supone debe prestar el Municipio de Panamá. En este sentido, es bochornoso e indignante lo que pretende pagar la Alcaldía de Panamá a la empresa TX Panamá S.A. Tenemos que estar alerta a esta situación.

¿No era este gobierno, el cual durante su rol de oposición al gobierno anterior, criticó enérgicamente las contrataciones directas? Desafortunadamente, nos está tocando por el momento vivir y aguantar un poco de “más de lo mismo”.

El desempeño del alcalde ha sido por el momento de preocupación, pues parece (y ojalá me equivoque) que la ciudad capital no logrará tampoco beneficiarse de proyectos importantes en los próximos cinco años.

Al momento de ejercer el sufragio debemos analizar y evaluar detenidamente al candidato en todos los aspectos, considerando sus cualidades humanas y profesionales, pues de ello dependerá que el país se pueda beneficiar como se lo merece.

¡Amanecerá y veremos, la esperanza es lo último que se pierde!

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<> Este artículo se publicó el 24  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autora  en:   https://panaletras.wordpress.com/category/escalante-christianne/

La libertad de expresión e información

La opinión de  la Arquitecta y Ex Ministra de Estado…


MARIELA   SAGEL

WASHINGTON, D. C . — Todos estos días el gran debate se ha centrado en torno al peligro que se cierne sobre la libertad de expresión, por la serie de eventos que se ha desatado contra periodistas, que no parece que tengan relación entre sí, pero que los une un hilo conductor casi imperceptible, cuál es, el poder económico que hay en la agenda de los que están atentando contra ella.

Apoyo denodadamente todas las manifestaciones que se organicen con el fin de repudiar estos ataques a los comunicadores, así como lamento profundamente que vayamos para atrás en cuanto a las regulaciones y leyes que se quieren manipular para crearle una patente de corso a los que hoy detentan el poder.

Mis reflexiones van más allá de lo que está pasando ahora, se remontan a los excesos que se han cometido en el pasado y que han dañado irremediablemente la honra de personas que han sido víctimas de ciertas ‘unidades investigativas’, que poco les vale con tal de hacerle daño a una gestión o a fin de satisfacer un capricho particular de algún resentido. Y en este sentido quiero destacar que así como ese personaje creado por Ebrahim Asvat que se llama Expresión Libertad, también hay otro que se llama Información Libertad, que debe ser preservado a como dé lugar. Porque todos tenemos derecho a estar informados correctamente y también todos tenemos derecho a expresar nuestra opinión, sin que medien amenazas de catalogarnos de una u otra forma.

Todos los que nos informamos por medio de la radio, prensa y televisión, estamos a merced a la orientación de la noticia y la forma en que ésta se presente. El año pasado y éste ha habido dos casos que han llamado mucho la atención, porque se nota que ha habido una agenda oculta en cómo se han presentado los hechos y la intención final que se perseguía.

Me refiero a los casos del ex presidente Ernesto Pérez Balladares y el del ex ministro Daniel Delgado Diamante. Sobre el primero he expresado, tanto en radio como en televisión y prensa, los desafueros que tuvo la supuesta investigación que se fraguó desde la unidad investigativa de un diario impreso y el aprovechamiento que tuvo la administración actual para hacer todo un show al respecto. Sobre el segundo, si antes no expresé ninguna opinión fue porque no me sentía suficientemente ilustrada sobre el hecho, más allá de la lectura de los reportajes del periodista argentino.   Pero recientemente, y hurgando un poco en el destino que tuvieron los llamados Decretos de Seguridad que había llevado a cabo, contra viento y marea, el ex ministro Delgado, me he encontrado con cosas que no se dijeron, o no se les dio la debida divulgación, o peor, mentiras que repetidas muchas veces se convirtieron en verdades para muchos.

Con Daniel Delgado me une solo una cordial relación de colegas cuando él era secretario general de Cancillería, relación que se convirtió en una amistad de respeto e intercambio cultural los siguientes cinco años, estando él al mando de un importante proyecto en la Ciudad del Saber. Su nombramiento en la Dirección de Aduanas me alegró, toda vez que conozco lo puntilloso y vertical que es para el manejo de estos temas. Consideré su paso al Ministerio como una excelente oportunidad para que un hombre formado en los cuarteles desvirtuara ese paradigma que tenemos todavía contra la elite castrense, después de 20 años de haberse abolido el ejército.

Participé de las discusiones que se dieron en torno a los decretos de seguridad, sabiendo que no era el mejor momento, electoralmente hablando, para que se pasaran, pero tal parece que por más que se dijo en campaña que se abolirían los mismos, eso no ha ocurrido, y solo el relacionado al Consejo de Seguridad fue modificado, con la aberración de excluir del mismo al ministro de Seguridad.

Creo que a Daniel Delgado no se le ha dado la oportunidad de decir su versión de los hechos que ocurrieron hace más de 40 años y puede que éste sea el momento para que lo haga y gocemos, plenamente, de una verdadera libertad de expresión e información.

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<> Este artículo se publicó el 24 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autora en: https://panaletras.wordpress.com/category/sagel-mariela/