La esencia de la Idea dentro de las Artes

La opinión del artista veraguense residente en Florencia, Italia…..


ARISTIDES UREÑA RAMOS
aristides_urena@hotmail.com

Debido al gran número de visitantes, la Muestra: ‘Caravaggio y los Caravaggistas’, ha sido prorrogada hasta el 9 de enero de 2011.

Las obras colocadas en la galería Palatina del Palacio Pitti de Florencia, a 400 años de la muerte de Miguel Angel Merise (dicho) EL CARAVAGGIO, continúan generándonos interrogantes sobre la representación visual de ‘lo real’.

Talvez la razón de tal atención de estudiosos y entendedores surge de evaluaciones sobre el momento histórico y político por el cual está pasando toda Europa… a continuación algunas reflexiones sobre ese delicado tema.

Florencia, Italia, 19 de octubre.— Me encuentro en la gran sala donde están colocadas en las paredes las maravillosas telas de ‘EL SACRIFICIO DE ISA’, ‘LA MEDUSA’ y ‘EL AMORCITO DURMIENTE’ de ‘Caravaggio’. La luz externa, que se filtra a través de las grandes ventanas, ayuda —en esta húmeda mañanita florentina— al impacto, con el desnudo realismo anticipador de la fotografía… las figuras parecen vivir el presente, de lejanos tiempos… aquí, en este momento, junto al público ellos fluctúan con sus dramáticas representaciones… porque la fácil compresión de cada obra está al alcance de todos… es así que viajo en mi mente a mis primeros pasos de estudiante en la Academia de Bellas Artes de San Marco de Florencia, en ese verano de junio del 1984.

… para entrar a la Academia era obligatorio superar el ‘Examen Preparatorio’, que consistía en copiar algunas figuras humanas, en carboncillo… nos conducían por la Tribuna del Museo de la Academia y allí teníamos que escoger la estatua que queríamos copiar —entre las que se encontraba ‘El David’ de Miguel Ángel— la empresa resultaba muy dificultosa para mí… que provenía de una educación empírica, hecha en Santiago de Veraguas, con escasos conocimientos de la anatomía humana, aunque sí algunos notaban en mí (solo en Panamá) gran capacidad en el dibujo… pero, para uno, proveniente del interior, como lo ero yo, el reto resultaba titánico… y fue así que escogí dibujar ‘El David’ de Miguel Ángel sin saber quién la había realizado… Yo observaba —a escondidas— los trabajos de mis compañeros de examen y sentía que todos eran superiores a mi trabajo… los más capaces eran los japoneses, que lograban virtuosismos increíbles al copiar las estatuas, la perfección en imitar ‘lo visto’ era casi fotográfica… por ello llegué a pensar que yo jamás obtendría un puesto de alumno en la Academia de Bellas Artes de Florencia.

El examen de Admisión estaba dividido en dos partes… la segunda parte se realizaba dibujando el recuerdo de la estatua que anteriormente había sido escogida, en ausencia del modelo a copiar… Un profesor encargado del examen se acercó a mí —seguramente había notado mi escondida preocupación— y me dijo:

‘No se tiene que preocupar, estamos calificando la esencia de su búsqueda’.

Frase que marcó profundamente mi educación para entender las Artes Visuales.   El profesor era Gustavo Giulietti (q.e.p.d.).

La forma de representar las cosas, la manera de imitar la realidad, ha sido una de las problemáticas que más ha empeñado —curiosamente— a los artistas, presentándonos puntos de desacuerdo, despertando el profundo del intelecto de los mejores creadores… Esta controversia viene desde tiempos inmemoriales, pues, han contrapuesto la aptitud, la capacidad innata para considerarse un buen ejecutor de obras… y la necesaria ‘maestría intelectual’ para no quedar atrapado en la jaula de dicho don. La Obra Maestra para ser realizada necesita de conjugar ambas evaluaciones.

Generalmente han acompañado a los periodos más oscuro y mediocres de la historia de la Humanidad, un regreso a la representación realística de las artes, esta representación comúnmente es la más retrograda y reaccionaria… porque no comprende ningún tipo de planteamiento cultural, las cosas son como son representadas, por el deleite de sus compradores y el extenuante decorativismo acomodador de las obras.

Además, cabe recordar que a la decadencia de las iluminadas aristocracias europeas, siempre la ha acompañado una decadencia social y cultural, representando el regreso de un REALISMO dulce y complacedor… Escribir sobre las estupendas pinturas ‘realistas’ de ‘Caravaggio’ resultaría fácil y demagógico, pero me resulta obligatorio interrogarme, en estos momentos, sobre la invasora presencia de pintores y pinturas realistas, como si ellos nos anticiparan a la mediocridad de la existencia de una burguesía inculta e impreparada, del anidarse en la sociedad de seudo—intelectuales paladines del recreativismo complaciente y servicial, enemigos de la herencia de los mejores creadores visuales, la esencia de las ideas dentro de las bellas artes… (Dios me libre).

Para recuerdo de crónica… quisiera decirles que muchos candidatos que hicieron el examen preparatorio no lograron pasarlo, sobre todo los japoneses… yo logré graduarme en la Academia con altos méritos en Anatomía Artística, siendo alumno del ex director y pintor Gustavo Giulietti (q.e.p.d.).

 

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<> Este artículo se publicó el 23 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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¿Una mamá llamada Ramón?

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La opinión del Jubilado del Cuerpo de Ingenieros de EE.UU…..

Carlos E. Rangel Martín

Dos vacas no pueden reproducirse. Dos caballos, tampoco. No pueden aparearse. Para ello tendrían que ser de distinto sexo y de la misma especie. Son cosas de la biología.   No son cosas de la cultura hitita, fenicia, maya, cristiana o musulmana. Definitivamente, no es un invento de la Iglesia católica.

Varios siglos antes que Jesús naciera en Belén de Judea, el Derecho Romano reconocía el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer para crear una familia. La escueta realidad es que sólo una mujer, con la participación de un varón, puede tener hijos, que son la base de la familia.

El término “matrimonio” procede de la unión de dos palabras del Latín: el sustantivo “mater – matris” y el verbo “munio”. El sustantivo significa “madre” y el verbo significa “proteger”. Consiguientemente, el matrimonio consiste en la protección, por parte del padre, de la madre, que es la más importante y noble ocupación humana.

Cada término tiene su significado particular, y en Francia, por ejemplo, el acrónimo PACS denota un Pacto Civil de Solidaridad, que consiste en un contrato legal entre dos adultos, ya sean del mismo sexo o no, pero que desean compartir sus bienes igual que las parejas unidas por matrimonio, Por consiguiente, este PACS, cuya descripción aparece en http://www.vos-droits.justice.gouv.fr/vos-droits-10062/le-pacte-civil-de-solidarite-10209/, no es un matrimonio, como equivocadamente han hecho ver algunas publicaciones locales.

Aún más, llamar “matrimonio” a un “contrato” entre personas del mismo sexo, no sólo denota un desconocimiento de las inconexas etimologías de esas palabras sino que, jurídicamente, es un disparate. Dicho contrato podrán llamarlo PACS, “homomonio”, “lesbimonio”, lo que quieran, menos matrimonio, porque este término ya fue inalterablemente definido hace mucho tiempo.

Nadie llama pastel de manzanas al que está hecho de fresas. Lo curioso es que, cuando uno rectifica los términos, algunos miran extrañados, como si no se reconociera la libertad de las personas. Y por más que uno diga que sí, que uno respeta la libertad individual, que cada quien puede hacer con su vida lo que quiera, pero que el matrimonio tiene un significado inalterable, entonces van y lo llaman intolerante o irrespetuoso.

No sabemos lo que harán los legisladores a la hora de votar por propuestas semejantes, porque ellos son políticos, no juristas. Probablemente votarán según sus intereses políticos, no según el estricto Derecho. No obstante, de empezar a aprobar leyes absurdas, como una que intentara cambiar el significado del término “matrimonio”, estarían trastornando seriamente nuestro léxico legal y nuestro idioma; como sucedió en un lugar cuyo nombre me reservo, donde una profesora le preguntó a un alumno cómo se llamaba su madre y el niño contestó: “Mi mamá se llama Ramón”.

Nota: Este artículo incorpora y amplía un comentario que circula por la Internet, atribuido a José Carlos Areán, “supuestamente” Capellán del Real Club Celta de Vigo. Enfatizamos “supuestamente” porque nos fue imposible confirmar que ese sea el nombre del actual capellán de ese equipo del fútbol español.

 

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<> Este artículo se publicó el 23  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.
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Recordando a Gerardo González V.

La opinión del miembro del PRD….

BASILIO  MARTÍNEZ  O.

El Licenciado Gerardo González, nació el 13 de abril de 1929, en la ciudad de Santiago, Veraguas, tierra de Urraca, condiscípulo de Omar Torrijos Herrera, Rubén Darío Herrera, Jorge Fábrega, Rómulo Escobar Betancourt, Enrique Ralley y otros cientos de panameños, formados en la prestigiosa Normal de Santiago y en el Glorioso Nido de Águilas.

Su niñez transcurre en su ciudad natal de Santiago junto a sus hermanas y hermanos, guiados por la tutela de su padre Gerardo González y su madre, la maestra doña Deyanira Vernaza, que les dieron una formación sólida. Decía el propio Gerardo que su terquedad, laboriosidad y dinamismo, proceden de su abuela materna, una matrona santafereña que vivió casi 100 años que desde niño le inculcó la responsabilidad del trabajo y la voluntad en las jornadas de recolección de la cosecha de café.

Político sagaz, versátil y dueño de una personalidad increíblemente honesta, se convirtió durante los primeros diez años del Proceso Revolucionario en el principal asesor del general Omar Torrijos Herrera. Era el hombre en quien Omar confiaba, la persona indicada para resolver cualquier conflicto sin reclamar nada ni mucho menos sacar provecho.

El general Omar Torrijos le entregó su confianza para negociar, resolver y ejecutar grandes proyectos.    Fue Gerardo, como viceministro de Comercio, quien puso en su lugar a los grandes consorcios de banano, acostumbrados a subir y bajar gobernantes en América. Gerardo fue vicepresidente del presidente Demetrio Lakas por ocho años.

Principal gestor de la creación de los 505 representantes de corregimiento, que puso en manos de Gerardo la conducción, organización de implementación del Poder Popular. Ambos conocieron el país por el constante patrullaje de Omar en los distintos corregimientos, creando una organización política, para, según Torrijos, romper los esquemas de injusticia que iría de abajo hacia arriba.

Hay muchas anécdotas sobre la vida de este humilde e inteligente campesino, que sería muy largas de contar en este reducido espacio. Fue un hombre forjado de un barro especial. Su primer trabajo fue el de comerciante de burro, que transportaba a pie desde las montañas veragüenses y de Carriquí hasta provincias centrales, que le permitió conocer cada rincón del país. Como oficial de censo de la Contraloría General donde entró por concurso, aprovechó todas sus experiencias y conocimientos. Ya como parte del equipo de Omar Torrijos Herrera, se encargó de negociar la hidroeléctrica de Bayano, el Ingenio la Victoria y de Felipillo. Participó de las negociaciones de los Tratados Torrijos Carter, referente a las tierras y aguas del convenio que puso fin a uno de sus sueños y luchas, la descolonización y recuperación del Canal de Panamá.

Durante la invasión y desde su exilio en México, siguió luchando por el respeto a la soberanía de Panamá. Luego, a su regreso, se integró como legislador y convirtió la curul en su verdadera trinchera en contra de la ocupación estadounidense que mantenían soldados incrustados en todos los despachos de los ministerios e importantes puestos del gobierno.

Solo había que escuchar las históricas intervenciones de don Gerardo González. Su tono de voz en el Palacio Justo Arosemena lograba que el público guardara silencio y le escuchara con atención. Su participación demostraba valentía y casi incuestionable, llena de anécdotas de la vida republicana panameña, recordando y comparando incidentes y con un estilo firme. Gerardo fue presidente de la comisión de Asuntos Agropecuarios en tres de los diez años que ocupó la curul, estando en oposición y en minorías de votos, brindando con responsabilidad todos sus conocimientos y experiencias como ex ministro y creador del Ministerio de Desarrollo Agropecuario. Fue el primer legislador que lograba reelegirse como presidente de la Asamblea.

En PRD fue el primer presidente y gestor. Gerardo fue siempre la balanza de las disputas internas. Estratégico, conciliador y defensor de la imagen de su partido.

En su oficina 109, ubicada en Perejil, se dieron grandes reuniones estratégicas, todas en beneficio del PRD.    Nunca dejó de ser humilde y jamás se supo que se adueñara de nada que no le perteneciera.   Murió en la misma casa a la que una vez entró como precarista (alcalde Díaz) y que él construyó.   Sus adversarios, como nunca pudieron achacarle actos de corrupción, le dieron el apodo de ‘Sombrero loco’, que él disfrutaba, porque decía que el sombrero que siempre llevaba era el símbolo del campesino con quien se consideraba identificado.

Muchos somos los panameños y panameñas que siempre recordaremos a ese gran maestro de la política de nuestro país como un gran impulsador de la vida partidaria y democrática, otros miles lo recordarán como un buen bailarín, fumador de tabaco, fumador de pipa, jugador de gallos, aficionado al deporte, la música, la buena lectura y amigo de siempre.

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<> Este artículo se publicó el 23 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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Sobre constituciones y golpes

La opinión del Escritor…

 

Guillermo Sánchez Borbón

No recuerdo con exactitud las fechas (desde entonces ha corrido mucha agua bajo el puente). A principios de 1945 se reunió –en el aula máxima del Instituto– el Primer Congreso Nacional de la Juventud Panameña, y exigió la renuncia inmediata del presidente Ricardo Adolfo de la Guardia.

Para entender bien lo que sigue, es preciso recordar que en 1940–1941 el nuevo presidente, Arnulfo Arias, había hecho aprobar una nueva Constitución, que aumentaba a seis años el período presidencial (desde el nacimiento de la República había sido de cuatro).

Toda la verdad sea dicha. El nuevo presidente hizo profundos cambios sociales. Para decirlo en la jerga de la época, había realizado una honda revolución democrático–burguesa. El pueblo, que resintió la velocidad de los cambios, estaba mareado y molesto con el nuevo gobernante. Y aplaudió su derrocamiento en octubre de 1941. Solo al darse cuenta, poco a poco, de la magnitud de las transformaciones sociales que le debían, cambió su visión del presidente depuesto. Y cuando éste regresó del exilio, el pueblo le dio una clamorosa bienvenida.

Arnulfo fue derrocado en octubre de 1941. Lo remplazó su ministro de Gobierno y Justicia, Ricardo Adolfo de la Guardia. Éste pretendía completar el período de Arnulfo (“Ricardo Adolfo hasta el 46”, era la consigna de sus paniaguados, consigna que exacerbó la crisis política y la indignación del pueblo).   Se rebeló la Asamblea (reunida en Chivo–Chivo), se rebelaron los estudiantes (Frente Patriótico de la Juventud). Por doquier podían verse manifestaciones a favor y en contra de Ricardo Adolfo de la Guardia.

Una mañana llegué a la oficina de Celso Solano (signo de la época: quedaba frente a la Presidencia de la República), secretario general del Partido Comunista, en una de cuyas aulas funcionaban las oficinas del periódico comunista en el que yo trabajaba ocasionalmente.

Cuando llegué, Diógenes de la Rosa –a quien entonces no conocía personalmente– estaba conversando con todos los partidos políticos a fin de reclutarlos para darle una “salida honorable” a la crisis: una Constituyente. Después de asegurarse la colaboración del minúsculo Partido del Pueblo para su proyecto, Diógenes se fue a continuar su ronda de conversaciones. El producto final fue no solo la solución honorable de la crisis, sino la mejor y más progresista constitución de nuestra historia política.

No voy a repetir hechos de sobra conocidos. Baste con decir que la Constitución y las leyes, por buenas que sean, son meros ejercicios literarios si no existe la voluntad política de cumplirlas.

En las próximas elecciones generales le arrebataron el triunfo a Arnulfo con un grosero paquetazo. El nuevo presidente murió meses después de haber asumido el cargo. Lo sucedió el vicepresidente Daniel Chanis, distinguido médico y persona de una gran integridad. Trató de meter en cintura a los jefes de una guardia desbordada, y estos lo derrocaron. Llamaron al vicepresidente, Nino Chiari, para que asumiera el poder. Pero la Corte Suprema de Justicia declaró que el presidente era el derrocado Daniel Chanis; y Nino –hombre de profundas convicciones democráticas–, en compañía de David Samudio recogió sus bártulos y se fue para su casa.

Siguió una protesta nacional de tal magnitud, que los tres comandantes liaron sus bártulos para abandonar el país. Entonces intervino el mayor Alemán:   aconsejó a los comandantes que reconocieran públicamente el triunfo de Arnulfo en las pasadas elecciones y le dieran posesión de la Presidencia.   Era tal la popularidad de Arnulfo, que la protesta se detuvo bruscamente y murió entre vítores a Arnulfo y hasta a los militares que lo habían derrocado, tal era la popularidad del caudillo panameñista.

Unos dos años después, Arnulfo (sin ninguna necesidad, porque ya había capeado su más reciente temporal político) sorpresivamente anunció que había abolido la nueva Constitución y restablecido la extinta constitución del 41. Todos nos frotamos los ojos. ¿Qué sentido tenía este imposible retorno a un pasado extinto?

Y entonces se produjo una gran protesta nacional.   Iniciada por los estudiantes, arrastró a todo el país. Y Arnulfo fue derrocado una vez más por los mismos militares cuyos pellejos había salvado unos años antes.   Al mes, todavía preso, había recuperado íntegramente su popularidad.

 

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Murió Don Edmundo Vidal

La opinión del Periodista…


Juan B. Gómez

El 14 de octubre pasado, en el funeral del buen amigo Edmundo Vidal, dije las siguientes palabras:

Ayer al amanecer murió Mundo Vidal. Y aunque la noticia fue dolorosa, no nos sorprendió, porque el amigo luchaba heroicamente por la vida desde hace más de diez años.   Es la historia de un cuerpo enfermo que no quería morir. Su espíritu conversador, chistoso y optimista, no aceptaba la derrota.   Como decía Hemingway: “El hombre no ha nacido para la derrota, puede ser destruido, pero jamás derrotado”.

Yo lo llamaba bromeando: “El inmortal Mundo Vidal”.   Desde que lo conocí, y de eso hace muchos, muchísimos años, siempre lo vi con la risa a flor de labios.   Amigo de sus amigos; mejor dicho, hermano de sus amigos.    Tal vez no ha nacido nunca en Chiriquí un hombre más popular que él.   Una vez dije por radio que yo tenía muchos amigos; quizás el que más amigos tenía. Y en seguida el teléfono. Era Mundo: “Hey, Juan, qué pasó, y yo?”.    Claro que sí, Mundo, tú eres el que más amigos tienes, le contesté.

Mundo Vidal era muy querido.   Lucho Henríquez, en su saludo radial de todos los días, decía: “Buenos días Mundo, y todo el mundo”,    indudablemente haciendo alusión a él, que nos escuchaba con asiduidad fraternal.

El sabio Albert Einstein dijo: “Cada uno de nosotros sólo se halla aquí para cumplir una breve visita”. Ya mundo cumplió la suya.

El Cuervo, en el famoso poema de Edgard Allan Poe, repetía y repetía:   “Nunca más. Nunca más”.

Adiós, querido amigo.

La brevedad

He repetido en muchas ocasiones, que tengo una gran admiración por los escritores y periodistas que dicen lo que tienen que decir en el menor número de palabras.   Los escritores que divagan, farragosos, que se pierden en detalles, sencillamente, no los leo. Nunca he olvidado el consejo del clásico español Baltasar Gracián: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno; y lo malo, si poco, no tan malo”. Y lo que decía el humorista Enrique Jardiel Poncela: “Los que hablan más, son los que menos tienen que decir”.

El discurso de Lincoln en Gettysburg, al final de la guerra civil estadounidense, demoró un poco más de dos minutos; y es considerado el más grande monumento a la democracia que se ha escrito.

Humildemente he seguido el consejo de Gracián, sobre todo en la segunda parte, donde dice: “Y lo malo, si poco, no tan malo”.   Cuando hablé en las exequias de Ramón Guerra, lo hice en dos minutos y 17 segundos (según el amigo Jaime Grayson que tomó el tiempo).   Y en el de Mundo Vidal, que está al principio, dos minutos solamente.    Sí, “… y lo malo, si poco, no tan malo”.   Creo que sigue siendo un buen consejo.

 

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Sexo y estrés

La opinión de la Psicóloga especialista de la conducta humana….

GERALDINE EMILIANI 

Se vive en un constante estrés por la vida tan ajetreada, las prisas, el ambiente en el que nos encontramos, el ruido de la calle, los congestionamientos de la ciudad… pero el motivo principal del estrés suele encontrarse en tu propio hogar.   Y esto hace que a la larga te enfermes, y te sientas con un montón de años encima,   y te conviertas en un anciano emocional antes de tiempo.

Incluso es estresante cuando tienes que trabajar fuera de casa y cuando llegas a casa ves un montón de labores en el hogar pendientes por hacer, con lo que tu trabajo y el estrés nunca terminan.

Cada cual lleva las tensiones del día de diferente manera, y se encuentra con situaciones diferentes. Sobre todo la mujer, que tiene que estar al tanto de los niños, de la ropa que esté limpia, de la hora para tener en la mesa una rica comida para cuando llegue la familia… en fin, eso muchas veces te deja con dolor de cabeza, con ese malhumor que se refleja en tu rostro.

¿Qué puede ayudarte a salir del estrés?   Aunque sorprenda, el sexo puede ayudar.   Estudios muestran que con las relaciones sexuales se estimula la liberación de sustancias como la oxitocina, la serotonina y las endorfinas, que ayudan a dar sensación de bienestar.   La oxitocina está involucrada con la formación de sentimientos profundos hacia la otra persona.   El contacto piel con piel influye en la reducción de estrés y la ansiedad.    Estudios revelan que el sexo mejora la autoestima, practicado de forma amorosa y en conexión con la pareja.

Este es un tema de interés para los que viven apresurados.   Además, en cierto modo ayuda a entablar mayor unión entre la pareja y los libera del malhumor y la ansiedad.

Son muchas las parejas que cuando llega la noche están tan cansados por el día tan estresante que sólo desean dormir, descansar y reponer fuerzas para enfrentar un nuevo día.   Ese estrés los separa, los aleja y los disgusta pero el simple hecho de acercarse y acariciarse puede ayudar.

Es cierto que el cansancio vence, pero igual es gratificante sentirse deseado/a.   Cuando llega la noche y ambos han cumplido con sus obligaciones diarias y antes de acostarse, es bueno tomar una ducha con toda calma, dejar el estrés en el agua y estar en disposición para dar y recibir esos besos y caricias.   El sexo ayuda a desestresarte y te hace sentir joven y feliz,   entonces úsalo; es bueno pasar esos lindos momentos llenos de pasión y deseos con tu pareja.    Inténtalo y verás…

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Campos de concentración panameños

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La opinión de…

Efraín Hallax

“Todo es asunto de percepción.   Las horas se deslizan con la parsimonia de un antiguo ritual, o con la velocidad de un cometa.    Mientras pasan las cosas, nos pasan.   La subjetividad nos impide deslindar un matiz de otro; seduce nuestros sentidos, los transforma; nos induce a la tergiversación.   Sin embargo, creemos siempre dominar la verdad, ser incapaces de equivocarnos. Así somos, pero seguimos en la misma”.   De esta manera nos habla Enrique Jaramillo Levi en su maravilloso libro de poesías, Mirada interior.

Después de ver la obra Bent en el teatro La Quadra, dirigida por Edwin Cedeño, no pude evitar sentir que algo se había descompuesto en mi páncreas.   La trama gira en torno a un campo de exterminio nazi en donde cada grupo “indeseable” tenía un logo en su solapa:   los judíos la estrella de David, los homosexuales un triángulo,   los drogadictos un círculo, etc. Símbolos inspirados por el olor de sus lágrimas.

El desenlace de la trama nos muestra a un homosexual oculto, arrepentido de su cobardía después del asesinato de su amante, quien prefirió la muerte llevando en la frente el símbolo de homosexual, a morir portando una estrella de David.

Todo es asunto de percepción, dice Jaramillo Levi.   Desgraciadamente la percepción honrada y noble esquiva la realidad en el ser humano de la misma manera que las burbujas del río evitan ser capturadas por mis manos.   Estamos todos tan metidos en el clóset que ni siquiera mi computadora tiene una corrección para la palabra “prostitución”; entonces, de acuerdo con mi ordenador, la prostitución no existe.

En Panamá nadie fuma mariguana. ¡Sssht!   No hablemos de drogas, silencio.   La guerra contra las drogas está perdida, siempre lo ha estado. Helicópteros y ametralladoras no harán un cambio respecto al uso de drogas en los pueblos del mundo.   Debemos despertar algún día y oler cómo los latidos de nuestro corazón no armonizan con lo que vemos. Hoy es un buen día para ello.

El campo nazi para etiquetar y eliminar todos los problemas todavía funciona en Panamá. Olvidándonos que la represión sin educación no funciona.   El primer paso es tener el valor de ver lo que está ocurriendo en nuestra sociedad.   De otra suerte, no podremos dar este primer paso. Entonces los enfermos somos nosotros.

El 98% de los accidentes automovilísticos ocurre por causa del alcohol. Pero, desgraciadamente, seguimos promocionando su consumo en los medios de comunicación y en afiches en la calle.   ¿Ceguera o hipocresía colectiva?

Si nos quitamos la venda que nos cubre las neuronas, comenzaríamos a sospechar que en las cárceles existen montones de drogas.   Más allá de la sospecha, en la cárcel existe, efectivamente, un mercado gigantesco de drogas. La única diferencia es que si ya estás en la cárcel,   puedes consumirla libremente.   Entonces, ¿para qué mandamos a un drogadicto a la cárcel? ¿cuál es el propósito del campo de concentración? ¿cuál es la razón de colocarle una etiqueta a un consumidor y mandarlo al peor infierno que existe en Panamá?    Salgamos del clóset y hablemos; vamos a conversar.

La moneda tiene dos caras: quien la vende y quien la consume. Ni el vendedor desaparecerá, ni el comprador va a emigrar.   Las cárceles continuarán creciendo y el negocio en el campo de concentración aumentará con su etiquetado… “drogadicto”.

Estoy seguro de que cuando salga de la cárcel este joven no habrá sido transformado por nuestro “maravilloso” sistema de rehabilitación carcelaria.

En casi todas las capitales del primer mundo al adicto o aspirante a serlo se le llama consumidor y al que la vende traficante.   Inclusive en algunos países “desarrollados” existen impuestos estatales, y cafeterías con espacio asignado para quienes deseen fumar yerba.   La cárcel es un anatema para un consumidor.   Mandar a un joven a la cárcel por consumidor es inmoral y estúpido;   es suicidarnos colectivamente. Entras drogadicto y sales drogadicto con maestría de criminal. ¡Enfrentemos la música!

El 2 de noviembre próximo en el estado de California los americanos votarán si despenalizan o no el consumo de la marihuana.   El resultado es de mucha importancia política para la derecha republicana.   Pero la realidad es otra; actualmente ya es legal a través de clínicas.   Los gringos son muy parecidos a los panameños: ambos somos campeones en el arte de la ceguera.   Ambos virtuosos en las ciencias del negocio.

Recordemos de nuevo a Jaramillo Levi: “Ser incapaces de equivocarnos. Así somos.   Pero seguimos en la misma”.

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