Reflexión sobre la condena penal a Sabrina Bacal y Justino González

La opinión del  Doctor en Derecho y docente universitario…


Hernán A. De León Batista 

Son muchas las personas, especialmente los que laboran en los distintos medios de comunicación, que no han escatimado en dar sus muestras de solidaridad y respaldo hacia los periodistas Sabrina Bacal y Justino González, con motivo de la sentencia que profirió el Segundo Tribunal Superior de Justicia, al condenarlos penalmente por el delito de calumnia en perjuicio de dos ciudadanos, traduciéndose eso, para algunos, en una crítica al gobierno de turno y a los magistrados; sin embargo, admito que en el calor de este debate, muchos no se han dado a la tarea de leer el fallo, que a mi criterio, no contiene vicios de ilegalidad alguna, y por tanto, la misma tiene que ser respetada en virtud del sistema de Estado de Derecho que rige en Panamá.   Si es así, entonces tenemos que preguntarnos: ¿el problema es de hombres o de leyes?

Para los estudiosos del Derecho Penal, saben que si se comete un delito, tiene como consecuencia una sanción, que nos guste o no, un Juez lo va a decidir, tal como sucedió en el caso de Bacal y González.

Este tema definitivamente no es fácil de tratar en nuestra cultura panameña que se caracteriza por tener a veces una epidermis muy débil, ya que para algunos la libertad de expresión y el derecho a la información es aquella que no tiene mayor restricción legal que aquella plasmada en un Código de Ética; sin embargo, aunque no se tenga un animus injuriandi (intención o dolo de causar un daño a la persona del ofendido), se puede perjudicar con facilidad la reputación o divinidad de una persona al momento de divulgarse una noticia, violándose uno de los derechos fundamentales más preciados como es la presunción o estado de inocencia.

Por ello, considero este es el momento oportuno para abrir un debate nacional donde se analicen las normas referente a los delitos contra el honor de la persona natural –ya que también existe de la persona jurídica en otros países-, a fin de establecer nosotros como país si deseamos que dicho delito sea sancionado sólo con el resarcimiento económico o pecuniario y no con prisión.

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<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/de-leon-batista-hernan-a/
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