Propuesta sobre la libertad de expresión

La opinión del Jurista…

Ramiro Guerra Morales

Acotan algunos estudiosos de los temas jurídicos y políticos que las crisis suelen ser parteras de buenas nuevas y, en efecto, eso es lo que ha ocurrido con la sentencia del Segundo Tribunal Superior, rama de lo penal, que condenó a dos periodistas por delitos relacionados con la dignidad, el decoro y el honor de ciudadanos que se sintieron afectados por una investigación de naturaleza propia del periodismo investigativo.

El fallo de marras, tratándose de un derecho humano tan importante como la libertad de expresión, recibió el rechazo generalizado en el país y allende fronteras.

Como consecuencia de lo anterior, dos iniciativas han sido llevadas a la Asamblea Nacional con el propósito de regular o establecer el cómo ha de actuar la tutela penal por parte del Estado allí donde se entiende o presume que el ejercicio de la libertad de expresión ha producido una especie de disminución o afectación a la dignidad, el decoro y el honor de la persona humana.

Por un lado, el licenciado Rogelio Cruz, presidente de la asociación gremialista de abogados, propone un incremento de la pena por los delitos de calumnia e injuria, que el proceso se realice a través de jurados de conciencia y un bajo perfil del ministerio público en este tipo de delitos.

Por otro lado, los juristas Silvio Guerra Morales, Miguel Antonio Bernal y  Sidney Sittón, apoyados por gremios periodísticos, proponen penas pecuniarias mínimas, dejando a salvo la impetración de la esfera civil y la exclusión de determinados servidores públicos para ejercer la acción penal por razón de los delitos mencionados.

La propuesta de Cruz se aleja de la cultura de la despenalización que se ha venido abriendo paso en el mundo, y la segunda –a mi juicio– mantiene los tipos penales de la calumnia e injuria, con una penalidad de días multas exigua, cuando medie sentencia en el sentido de que el ejercicio de la libertad de expresión ha causado lesión a la dignidad de la persona.

Esta reforma, desde el punto de vista de la penalidad, representa un avance, pero soy del criterio y así se lo manifesté a Silvio Guerra, que si realmente se aspira a la despenalización, lo correcto era derogar las normas pertinentes del Código Penal que consagran estos delitos y remitir al Código Civil todo lo pertinente a la tutela de la dignidad humana, con el debido resarcimiento pecuniario y retractación pública, cuando el ataque a la dignidad se hubiera concretado a través de un medio de comunicación social.

*
<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/guerra-morales-ramiro/

*

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: