Pensemos en la gente

La opinión de…

*

Eduardo Morgan Jr.

De mis viajes a China la impresión que más impacto me ha causado no son sus imponentes y hermosas ciudades que compiten, con ventaja, con las principales metrópolis europeas y americanas.    No. Lo que me llamó la atención de Beijing (que en belleza y majestuosidad ya está a la par de París), de Shangai y otras ciudades, es que están hechas para la gente.

Son ciudades amigables, con amplias aceras, y calles y avenidas llenas de flores. Me tocó atravesar a pie una gran avenida y, para mi sorpresa, el puente peatonal estaba hecho en tal forma que se podía caminar llevando una bicicleta de la mano. Era una pendiente tan suave que personas de la tercera edad no tenían que subir empinados escalones.

El contraste con Panamá es deprimente. Nuestro país no está hecho para la gente. Es triste, cuando recorremos la carretera Interamericana hacia el interior y pasamos por ciudades y poblados, ver nuestros puentes peatonales. Nuestra población, sobre todo en el interior, se mueve generalmente a pie o en bicicleta.

Nuestros jóvenes estudiantes y compatriotas la usan para trasladarse entre poblados, o para ir a la escuela o al trabajo. La Interamericana es un bisector de ciudades y poblados, de tal forma que tiene que ser cruzada varias veces por muchos de los que allí habitan. Para un estudiante de escuela primaria, trepar la bicicleta en los puentes peatonales es más que imposible, así que se ven obligados a cruzarla esquivando el tráfico vehicular que cada día es más denso.

Si gastamos cientos de millones en una cinta costera en la ciudad de Panamá, en helicópteros y radares para el combate del narcotráfico, en mejorar la infraestructura vial de la capital, y en programas como los acueductos que benefician la metrópoli, me pregunto: ¿no merece nuestro olvidado pueblo del interior que protejamos a sus niños y mayores invirtiendo en la construcción de pasos elevados adecuados? ¿Cuántas vidas ayudarían a salvar? Es seguro que muchas muertes por atropello que se han producido en la Interamericana se hubieran evitado. Hacer verdaderos pasos elevados a lo largo de la Interamericana no costaría lo que va a costar uno solo de los helicópteros que evitarán que la droga llegue a los ricos países consumidores, pero sería un paso adelante para que en nuestro país empezáramos a pensar en la gente.

Otra sugerencia para empezar a pensar en la gente: los hombros de las carreteras. Nuestro pueblo, tanto en el interior como en las afueras de nuestras ciudades principales –como ya dije– se mueve en trayectos cortos principalmente a pie o en bicicleta. La ampliación de la Interamericana es un ejemplo, al estar, dotada de hombros amplios a ambos lados. Este debe ser un principio sine qua non en la construcción de toda vía que una nuestras poblaciones. Debemos ponerla como condición de todo trabajo de ampliación o de toda vía nueva.

Y empezar a ejecutarla en las vías existentes, como es la continuación de la Interamericana después de Santiago. Nuestro compatriota del interior tiene derecho a que él y sus hijos puedan caminar con seguridad por la vera de todos nuestros caminos. No hay que ser egoístas con la mayoría de nuestra población. Somos 3 millones y medio de panameños y la gran mayoría no tiene automóvil.

Finalmente, en la ciudad de Panamá se hace inaplazable resolver el problema de las aceras. La metrópoli, llena de rascacielos, pareciera estar hecha para mirarla en postales. Pero no es para nada una ciudad amigable. Vamos a tratar de reiniciar con la Universidad de Panamá, con el apoyo decidido del rector y del profesor J. R. Garrido, el proyecto conjunto que diseñamos en 1996 que tiene como meta (usando el lenguaje folclórico de Omar Torrijos) “acerizar” Panamá. El proyecto se circunscribe al centro bancario, pero debe servir también de ejemplo y de guía para el resto de la ciudad. En los gobiernos anteriores no obtuvimos el respaldo necesario, pero confiamos que con éste será distinto. Pensemos en la gente.

*
<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/morgan-jr-eduardo/

*

Sí a la Libertad de Expresión

La opinión de la Periodista…

Betserai Richards 

A través de los años, los fallos judiciales desatinados de calumnia e injuria contra periodistas y la libertad de expresión han impactado en Panamá.

Por supuesto, este legado de desaciertos incluye al gobierno del “cambio” luego de haber consolidado los poderes del Estado.

No fue sorpresa ver expresiones tristes y melancólicas entre los estudiantes de periodismo de la Universidad de Panamá. Estaban conscientes de la violación a los derechos de la libertad de prensa.

Entre ellos, una joven tuvo la iniciativa de comprar cintas de color negro como medida de protesta ante el peligroso amordazamiento de la profesión. Posterior a la repartición de las cintas negras entre los estudiantes de la Facultad de Comunicación Social, otras entidades dentro de la Universidad fueron sumándose con entusiasta solidaridad.

Uno de los estudiantes demostró perplejidad sobre las decisiones incongruentes que toman las autoridades del país, al que ama tanto. Agregó que el indulto que el Presidente de la República les otorgó a dos periodistas, era para apaciguar a los medios de comunicación y la opinión pública que salieron en defensa de los comunicadores penalizados.

Me pareció interesante el planteamiento del estudiante, pero preferí no profundizar más en su análisis. Para colmo de males, la semana pasada se condenó a Rafael Antonio Ruiz de RPC Radio, el tercer periodista en un mes, a una pena de 18 meses de prisión.

Pareciera que estamos marchando en reversa. Durante la época de las botas militares, el General Paredes utilizó la frase “Desde Ya” en 1982, al responder a un grupo de periodistas sobre su decisión de cerrar algunos medios de comunicación.

En esta ocasión, disfrazado con zapatillas del pueblo, el sistema judicial en general se suscribe al cambio desfavorable contra la libertad de expresión.   Debemos tener cautela para que no se repita la represión contra el periodismo.  A todos los periodistas nos preocupa esta situación. Es sumamente importante resistir la censura en contra de la libertad de prensa y expresión.

Cerremos filas con organismos internacionales que exhiben solidaridad con nuestra justa causa. Las conquistas por nuestros derechos como comunicadores sociales deben prevalecer.

 

*
<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.
Más de la autora: https://panaletras.wordpress.com/category/richards-betserai/

La ética se adquiere

La opinión del miembro del Club Rotario de Panamá…

FERNANDO MANFREDO JR.

La educación es apropiadamente percibida como una fuerza liberadora, un medio hacia la libertad, afirmación de la vida, libertad del individuo de sus limitaciones de ignorancia, prejuicio, lugar y tiempo.   Sin embargo, debemos recordar que nadie es una isla.   Como decía Albert Schweitzer, ‘afirmación de vida… es el acto espiritual por medio del cual la persona deja de vivir de forma irreflexiva; afirmar la vida es profundizarla, exaltar el deseo de vivir’.

Nosotros no tenemos otra opción que ponerle fin al encarcelamiento de uno mismo y tomar conciencia de que necesitamos un centro moral, no un encerramiento moral. Debemos ser capaces de sensibilizarnos al dolor de nuestro prójimo. Es importante no solo ser capaces de involucrarnos en nuevas ideas, sino estar dispuestos a hacer declaraciones públicas de nuestras convicciones y compromisos para luego traducirlas en acciones.

No podemos ser optimistas en cuanto a la ética, ésta no tiene final, no es un producto, se adquiere. Nuestro carácter se forma a través de la vida. No puede ser comprada y no se puede obtener a través de cursos tomados en escuelas de Medicina, Derecho o Negocios. Tenemos que darle significado dentro de nuestras propias vidas y compromisos. Cuídense de manuales y recetas instantáneas. No existe tal cosa como 50 grandes momentos en la ética.

El filósofo Henry Bergman escribió en una oportunidad que la persona tiene una inmensa ‘reserva de indeterminación’ y que nuestro poder de escogimiento entre lo bueno y lo malo es enorme. Es a través de escogencias que uno se convierte en un individuo. Tengamos presente que los valores morales no desarrollan raíces en las arenas secas del materialismo.

La ética no es solo obediencia a las reglas, sino la preocupación por el carácter personal ‘la reputación y buen nombre’ y, más importante aún, cómo se siente cada uno.

Peter Drucker resume el tema de la ética como ‘ser capaz de mirarse la cara en un espejo’. Los estudiantes y educadores en Panamá concuerdan en la enseñanza de valores y ética. Los valores morales derivan su fuente de experiencias humanas. La ética nace de las necesidades e intereses humanos. La razón y la inteligencia son los instrumentos más efectivos que posee el ser humano. Sin embargo, esto no excluye la enseñanza de la religión.

La enseñanza de los Diez Mandamientos y preceptos similares de la ética judeo—cristiana en las escuelas, es de inmenso valor. Los beneficios primarios son de un valor doble. Primero, los Diez Mandamientos les enseñan a los niños que la ética es más que una lección de utilidad; y segundo, los Diez Mandamientos les amplía las perspectivas terrenales.

<> Este artículo se publicó el 21 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/manfredo-fernando/

Propuesta sobre la libertad de expresión

La opinión del Jurista…

Ramiro Guerra Morales

Acotan algunos estudiosos de los temas jurídicos y políticos que las crisis suelen ser parteras de buenas nuevas y, en efecto, eso es lo que ha ocurrido con la sentencia del Segundo Tribunal Superior, rama de lo penal, que condenó a dos periodistas por delitos relacionados con la dignidad, el decoro y el honor de ciudadanos que se sintieron afectados por una investigación de naturaleza propia del periodismo investigativo.

El fallo de marras, tratándose de un derecho humano tan importante como la libertad de expresión, recibió el rechazo generalizado en el país y allende fronteras.

Como consecuencia de lo anterior, dos iniciativas han sido llevadas a la Asamblea Nacional con el propósito de regular o establecer el cómo ha de actuar la tutela penal por parte del Estado allí donde se entiende o presume que el ejercicio de la libertad de expresión ha producido una especie de disminución o afectación a la dignidad, el decoro y el honor de la persona humana.

Por un lado, el licenciado Rogelio Cruz, presidente de la asociación gremialista de abogados, propone un incremento de la pena por los delitos de calumnia e injuria, que el proceso se realice a través de jurados de conciencia y un bajo perfil del ministerio público en este tipo de delitos.

Por otro lado, los juristas Silvio Guerra Morales, Miguel Antonio Bernal y  Sidney Sittón, apoyados por gremios periodísticos, proponen penas pecuniarias mínimas, dejando a salvo la impetración de la esfera civil y la exclusión de determinados servidores públicos para ejercer la acción penal por razón de los delitos mencionados.

La propuesta de Cruz se aleja de la cultura de la despenalización que se ha venido abriendo paso en el mundo, y la segunda –a mi juicio– mantiene los tipos penales de la calumnia e injuria, con una penalidad de días multas exigua, cuando medie sentencia en el sentido de que el ejercicio de la libertad de expresión ha causado lesión a la dignidad de la persona.

Esta reforma, desde el punto de vista de la penalidad, representa un avance, pero soy del criterio y así se lo manifesté a Silvio Guerra, que si realmente se aspira a la despenalización, lo correcto era derogar las normas pertinentes del Código Penal que consagran estos delitos y remitir al Código Civil todo lo pertinente a la tutela de la dignidad humana, con el debido resarcimiento pecuniario y retractación pública, cuando el ataque a la dignidad se hubiera concretado a través de un medio de comunicación social.

*
<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/guerra-morales-ramiro/

*

Reflexión sobre la condena penal a Sabrina Bacal y Justino González

La opinión del  Doctor en Derecho y docente universitario…


Hernán A. De León Batista 

Son muchas las personas, especialmente los que laboran en los distintos medios de comunicación, que no han escatimado en dar sus muestras de solidaridad y respaldo hacia los periodistas Sabrina Bacal y Justino González, con motivo de la sentencia que profirió el Segundo Tribunal Superior de Justicia, al condenarlos penalmente por el delito de calumnia en perjuicio de dos ciudadanos, traduciéndose eso, para algunos, en una crítica al gobierno de turno y a los magistrados; sin embargo, admito que en el calor de este debate, muchos no se han dado a la tarea de leer el fallo, que a mi criterio, no contiene vicios de ilegalidad alguna, y por tanto, la misma tiene que ser respetada en virtud del sistema de Estado de Derecho que rige en Panamá.   Si es así, entonces tenemos que preguntarnos: ¿el problema es de hombres o de leyes?

Para los estudiosos del Derecho Penal, saben que si se comete un delito, tiene como consecuencia una sanción, que nos guste o no, un Juez lo va a decidir, tal como sucedió en el caso de Bacal y González.

Este tema definitivamente no es fácil de tratar en nuestra cultura panameña que se caracteriza por tener a veces una epidermis muy débil, ya que para algunos la libertad de expresión y el derecho a la información es aquella que no tiene mayor restricción legal que aquella plasmada en un Código de Ética; sin embargo, aunque no se tenga un animus injuriandi (intención o dolo de causar un daño a la persona del ofendido), se puede perjudicar con facilidad la reputación o divinidad de una persona al momento de divulgarse una noticia, violándose uno de los derechos fundamentales más preciados como es la presunción o estado de inocencia.

Por ello, considero este es el momento oportuno para abrir un debate nacional donde se analicen las normas referente a los delitos contra el honor de la persona natural –ya que también existe de la persona jurídica en otros países-, a fin de establecer nosotros como país si deseamos que dicho delito sea sancionado sólo con el resarcimiento económico o pecuniario y no con prisión.

*
<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/de-leon-batista-hernan-a/

Ciclo de la oligarquía

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

DEMETRIO OLACIREGUI Q. – –

Fue Aristóteles (384 a. C. -322 a. C.) quien definió la oligarquía como una forma pervertida de gobierno, en la que una minoría compromete la democracia con el único fin de satisfacer su avaricia.  ‘No hay que perder de vista que la oligarquía es una categoría política, no una categoría social.    No es oligarca todo miembro de una clase social y en particular no lo es todo miembro de la burguesía nacional’, explicó el politólogo Marcel Salamín en su revelador ensayo El ciclo social democrático y revolucionario del Torrijismo.

Salamín aseguró que ese nuevo ciclo social debe ocupar el lugar preponderante en un proyecto de poder político, económico, cultural y moral. Y habilitar a los panameños para construir una economía nacional democrática, justa y plena de oportunidades para todos los ciudadanos en igualdad de condiciones.

Pero advirtió la amenaza de una facción minoritaria del poder económico que ha extendido su control hegemónico al poder político e impone un modelo particular de economía de mercado. Algo similar a la experiencia vivida en 1968 con un país atrapado por una oligarquía que prolongó las inequidades en la distribución de la riqueza nacional.

Esa facción oligárquica es la que controla actualmente el poder político y pretende intervenir lo económico, cultural y social para ‘embalsamar la pobreza a perpetuidad y convertir a los ciudadanos en mendicantes del favor público’. Mientras, simultáneamente, relanza su modelo conservador, a fin de continuar apropiándose, en forma inequitativa e inmoral, de una porción del patrimonio que pertenece a toda la Nación panameña.

Para legitimar ese proyecto, autoritario e intolerante, esa facción oligárquica, viola el ordenamiento jurídico, destruye la separación constitucional de los poderes y, sobre todo, envilece la democracia hasta dejarla irreconocible como forma de organización política, denunció Salamín.

Las herramientas para consumar sus planes son el dinero y el control de los medios de comunicación. ‘El dinero para comprar silencios, complicidades, lealtades, votos, traficar con la pobreza, la discriminación, la marginalidad y la indefensión’, sostuvo Salamín. Los medios de comunicación y la propaganda para ‘devaluar todo proyecto de poder alternativo que no convenga a sus intereses corporativos y de clase social’. Está, además, la represión para evitar que la oposición use ‘el conflicto social para construir ciudadanía y para plantearle al electorado un proyecto de poder autónomo y democráticamente alternativo’.

Salamín identificó la existencia de debilidades, conflictos, vulnerabilidades y el carácter autodestructivo del ciclo oligárquico. Está ‘la corrupción incontinente’ y un inocultable rechazo social a la inmoralidad de las prácticas de dominio político, lo cual obligará al régimen a emplear más la coerción y la represión.

El ciclo oligárquico es incompatible con la democracia. Salamín anticipó la institucionalización de las peores prácticas políticas de la oligarquía y la consiguiente destrucción de la autonomía de lo político frente a lo económico.

Pero también adelantó que ‘esta vez, las enormes fuerzas que liberará la sociedad no se canalizarán en contra de una potencia extranjera ocupante colonial del territorio patrio, sino contra el modelo oligárquico de la economía de mercado’.

Para recuperar las normas éticas y rescatar la democracia de esas ‘fuerzas envilecedoras’, Salamín propuso al Torrijismo y al PRD volver a sus raíces y escuchar para interpretar al colectivo social, hacer propuestas y asumir su papel de vanguardia política.

Los vicios del ciclo oligárquico no deben tener cabida en el PRD. Hay que retomar en forma consecuente ‘aquellas prácticas éticas del Torrijismo que colocaban los intereses de la institucionalidad democrática y del colectivo social por encima de los intereses electoreros y pecuniarios personales’, resaltó Salamín.

Eso demanda refundar al PRD ‘para cumplir nuevas tareas en un nuevo ciclo de su devenir y superar el orden social dominante’. También ‘presupone tener un proyecto de poder alternativo y en condiciones de hacerse valer tanto en oposición como cuando se ejerce el gobierno’.

Todo pasa por reconocer a los ciudadanos, más que como titulares de derechos y obligaciones, como titulares de poder. Gobernar, es reconocer el poder de los otros y convocarlos a pactar, a negociar, a ceder, y ganarse la jerarquía moral para liderar, sostuvo Salamín.

Finalmente, llamó al PRD a corregir su conducta ‘como único recurso para recuperar la reserva de moral, de cariño, de confianza y de credibilidad que Omar Torrijos todavía tiene en el pueblo panameño. Solo así podremos emprender, junto al colectivo social, la construcción de un proyecto de poder político democrático y de un orden social auténticamente justo, fundados ambos en la participación de todas las fuerzas sociales, políticas y culturales’.

<> Este artículo se publicó el 21 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/olaciregui-q-demetrio/

La despenalización de la calumnia e injuria

La opinión de….

Jacinto Hernandez Ábrego

Nuestro criterio es absoluto en relación a apoyar la despenalización de la calumnia e injuria, los periodistas deben tener total libertad para comunicar a los ciudadanos los hechos ocurridos sobre cualquier tema. No deben existir limitaciones que puedan propiciar que el comunicador social se sienta amedrentado o cohibido por publicar la información en referencia.

Los funcionarios o los servidores públicos, cuando aceptan el cargo, deben entender sus limitaciones fijadas por ley, no pueden hacer más allá de lo señalado por la norma. Es entendible que su posición pública los coloque sobre el ciudadano común, por cuanto tienen la responsabilidad de manejar, controlar y decidir sobre los recursos de toda la población.

Y, precisamente, el uso de esos bienes tiene como función básica proveer un beneficio comunitario de carácter social, económico o de mejorar las condiciones de convivencia entre los habitantes del país. Es esta la esencia de la libertad de expresión que los ciudadanos exigimos para tener conocimiento en todo momento, de los proyectos, actividades y tareas que el funcionario realiza; a los medios de comunicación y a los periodistas les corresponde esta sagrada misión; investigar y comunicarnos qué está pasando con los recursos estatales.

Pero el debate público sobre este tema no profundiza sobre uno de los problemas más serios y preocupantes que afecta el libre ejercicio de la libertad de expresión. El papel ético y profesional de los periodistas y los medios de comunicación. En nuestro país los medios están en manos de grupos poderosos, que manipulan y condicionan todo lo que publican de acuerdo a sus intereses. Dependiendo quién está en el poder y cómo eso afecta sus intereses empresariales o personales, en esa medida abordan los temas que afectan al ciudadano.

Hay medios y periodistas que todos los días desacreditan, ofenden y manipulan las noticias para dañar o beneficiar una persona, un proyecto, una organización o institución. Con el concepto sagrado de “reserva de la fuente” no tienen reparos en tirar a la basura la dignidad de una persona. Cuando esto ocurre, el funcionario o persona agraviada tiene derecho, consagrado en la ley de réplica, de acudir al medio o al periodista para que le dé la oportunidad, con la misma beligerancia, de defenderse o aclarar la información que a su criterio es falsa o incorrecta.

Pero la mayoría de las ocasiones esto no ocurre, y ante la opinión pública la persona o el funcionario queda desacreditado y humillado. Muchas veces se recurre al comité de ética de los periodistas, buscando que se permita la réplica o se sancione al medio o al periodista que manipuló, desinformó, u ofendió la dignidad del afectado, tarea infructuosa porque nada se logra.

Es aquí donde radica el problema. Queremos con justa razón mantener la despenalización de la calumnia e injuria, entonces los gremios periodísticos y los poderosos medios de comunicación tienen que fijar pautas y normas de honestidad, profesionalismo y responsabilidad. Si los ciudadanos confiamos en que el periodista o el medio que incurra en injuria y calumnia será sancionado ejemplarmente por sus mismos colegas, la penalización de estos delitos por la autoridad pública no tiene razón de ser.

Si el funcionario, no importa su nivel, y el ciudadano común confiaran en la honestidad de las organizaciones periodísticas y que cuando se mancilla su honor se les dará la oportunidad a plantear sus descargos, no tendría razón de ser la penalización por autoridad pública.

Señores periodistas, dueños de medios, no abusen de ese enorme poder que tienen; igual que el funcionario, ustedes administran recursos que los ciudadanos comunes no tenemos, por ende, tienen la obligación de rendir cuentas. La transparencia y la rendición de cuentas tienen que estar permanentemente en su agenda. En la medida en que los ciudadanos confiemos en su ética, en su honestidad y en su responsabilidad para divulgar los hechos que hacen noticia y que nos afectan, la penalización de la calumnia e injuria por autoridades públicas no tiene razón de ser.

*
<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

*

Vargas Llosa y los Nobel de Literatura

La opinión del Analista Político…

Gil Moreno 

Nunca pensé que la Academia Sueca de la Lengua le concedería el Premio Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa. En esto yo no estaba tan despistado. El ha sido el más sorprendido, siempre pensó que a sus 74 años iba a morir sin recibirlo. A última hora la Academia le hizo justicia. Es indudable que Vargas Llosa es un escritor, reconocido mundialmente. Su manera de escribir, su lenguaje crudo, sin oropeles, y a veces vulgar, fue lo que, al parecer, impidió que la Academia le concediera tan codiciado galardón.

Alfredo Nobel, inventor de la dinamita, legó los intereses de su fortuna para el establecimiento de los Premios Nobel a las obras más sobresalientes de tendencia idealista y a las personas que se destacasen en literatura, ciencias y a benefactores de la humanidad.

La primera persona que recibió el Premio Nobel de Literatura fue Sully Prudhomme, en 1901 (un poeta oscuro), y no León Tolstoi, que era quién realmente lo merecía. La Academia, a pesar de reconocer que La Guerra y la Paz es un obra inmortal, lo rechazó por sus ideas anarquistas y a causa de un libro que escribió en el que solo reconocía como válidos los Cuatro Evangelios y rechazaba los otros libros del Nuevo Testamento.

En 1926, la Academia Sueca le negó el premio a Gabriel D, Annunzio a causa de su conducta, para concedérselo a Graciela Delleda, desconocida. Por otro lado le concedió el premio a personas de avanzada edad como Anatole France, de 77 años, a André Gide, 78 años y a Winston Churchill de 79. Estos dos últimos muy cuestionados por la crítica mundial: a André Gide por sus conocidas inclinaciones homosexuales, defendidas por él en su libro Corydón y a Churchill, por sus escasos méritos literarios.

Hay que admitir que aunque la Academia Sueca ha galardonado a muchas figuras meritorias al concederle el premio, no siempre ha sido justa porque muchas veces se lo ha negado a otras de gran valía, muchas veces a causa de prejuicios o consideraciones políticas, como a Emilio Zola, por su naturalismo, a Henrik Ibsen, a Marcel Proust, a Mark Twain, a Máximo Gorki, a Teodoro Dreisser, a Ernesto Sábato, a Tomás Alba Edison, a Benito Pérez Galdós en 1916 para concedérselo a Romand Rolland, de innegables méritos, error que la academia pudo subsanar, ya que Galdós falleció 4 años después. Y por otro lado ha demeritado a escritores de renombre como a Federico Mistral, autor de Mireya y Calendal, concediendo el premio, en forma compartida, con un Echegaray, desconocido.

*
<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Día Nacional del Fonoaudiólogo

*

La opinión del Coordinador Nacional de Fonoaudiología de UDELAS….

RAMIRO CAMPOS

La Fonoaudiología, ciencia que nació en el siglo XVIII y que debió recorrer un largo camino para llegar a lo que hoy se conoce como tal, modificó su objeto de estudio debatiéndose entre las ciencias médicas y las ciencias pedagógicas. Su labor semiológica, terapéutica y clínica se cumple con tareas de evaluación y rehabilitación de patologías de audición, voz y lenguaje.

La Fonoaudiología es una disciplina científica cuyo objeto de estudio es la comunicación humana y su manifestación en trastornos de la voz, la audición y el lenguaje. Su objetivo es la prevención terapéutica y rehabilitación de sus disturbios, cuyas causas son disfunciones o enfermedades que impiden, perturban o discapacitan el desarrollo de las funciones, tanto de la vida vegetativa como de la vida de relación para la comunicación humana, el aprendizaje y el trabajo.

En Gran Bretaña existe el terapista o terapeuta del lenguaje y del habla (speech therapist) y el audiólogo (audiologist). En Estados Unidos existe el terapista del lenguaje/habla (speech & language pathologist) y el audiólogo (audiologist). En el ámbito anglosajón, es necesario optar por una u otra especialidad desde el máster o, incluso, como en Gran Bretaña, desde el pregrado.

En España existe el logopeda, especialista en trastornos del lenguaje y de la comunicación en general. En Latinoamérica, no existe una denominación uniforme. Se usa mayoritariamente el término fonoaudiólogo, pero también en menor medida el de terapista del lenguaje y el de tecnólogo médico especialista en trastornos del lenguaje.

En Panamá existe la carrera de Fonoaudiología desde 1999, siendo su primer director y fundador el Dr. Samuel Herrera, actualmente vicedecano de la Facultad de Salud y Rehabilitación Especial de la Universidad Especializada de las Américas (UDELAS). Esta especialidad ha dado siete promociones al país, insertando profesionales en las áreas sanitarias y educativas. El objetivo es que en cada escuela del país exista un fonoaudiólogo para la atención de niños que requieran de esta especialidad.

En este proceso nace la especialidad de Maestría en Patología del Lenguaje y el Habla, única en Iberoamérica. La UDELAS tuvo su primera promoción el pasado 15 de octubre, precisamente en el Día Nacional del Fonoaudiólogo.   Desde la Coordinación Nacional de Fonoaudiología de la UDELAS extendemos nuestras felicitaciones a los profesionales que trabajan con ahínco y dedicación para resolver las perturbaciones de la comunicación humana.

*

<> Este artículo se publicó el 20 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Concursando por popularidad o gobernando?

La opinión de….

Eduardo González

Preocupa la actitud complaciente de nuestros actuales gobernantes, quienes imitando a los anteriores e incluso superándolos, optan por ceder ante cualquier tipo de presión ejercida por diferentes grupos que buscan incrementar sus ingresos.

Vemos con preocupación cómo los funcionarios, ex empleados del Estado, vendedores de billetes, jubilados, y otros, exigen injustificadamente incrementos de sus respectivos salarios, pensiones o similares, y casi que de manera automática y sin resistencia, los obtienen.

Esta actitud de quienes gobiernan, demuestra que aún actúan como si estuvieran en campaña, o sea, procurando el beneplácito de las masas, sin considerar las repercusiones económicas de sus decisiones.

Hay grupos que prácticamente le tienen la medida al gobierno. Casi todos los años salen a protestar, cierran algunas calles, amenazan con huelga, y terminan saliéndose con la suya. Un ejemplo reciente es el televisado caso de los empleados administrativos del Hospital Santo Tomás, a quienes según reportaje noticioso, desde el 2007 se les han concedido todos los años ajustes a sus salarios, cuando se supone que el presupuesto para medicinas e insumos es limitado.

Y ni hablar de los docentes, quienes sin mejorar la calidad de la enseñanza, se creen con todo el derecho de pedir alzas exageradas de sus sueldos, y la ministra de turno escoge lo más fácil, ceder para no generar un conflicto que afecte su imagen.

Me imagino que no tardarán en incorporarse a este festín, médicos, enfermeras, técnicos varios y otros privilegiados profesionales del sector público. Para todos habrá, y si no alcanza la plata, pues se incrementarán los impuestos.

También nuestros jubilados con el señor Eladio al frente, forman parte del problemático conjunto de los eternos insatisfechos. Parecieran no entender, que lo que reciben en concepto de pensión por vejez, es el producto de sus aportes durante toda la vida laboral. Estas pensiones no pueden incrementarse cada vez que ellos consideren que así debe ser, porque se estaría poniendo en riesgo una institución que no solo le pertenece a los que afortunadamente hoy gozan de una jubilación, ya que otras generaciones de panameños también aspiran a lograr algún día esos beneficios.

El caso de los jubilados es la “tapa del coco”. Frente a una posición hasta ahora seria del director general de la Caja de Seguro Social, quien insiste en la inviabilidad del aumento solicitado, el Ejecutivo busca de dónde sacar la plata para satisfacer a los intransigentes. Es decir, la prioridad es cumplir un “bonito” compromiso de la contienda electoral, a pesar de que ya en el 2007 y 2009 se les aumentó a los jubilados.

Mientras se sigue complaciendo a manos llenas, los ciudadanos contemplamos con amargura el deterioro de la calidad de vida, porque los abundantes recursos estatales no se destinan a los proyectos prioritarios, como lo son: las soluciones viales para descongestionar el tráfico vehicular (nuevas calles, puentes, etc), equipo recolector de la basura, viviendas para el sector de clase media, seguridad, etc.

Señor presidente, para hacer un buen gobierno no hay que estar diciendo sí a toda exigencia. De las listas de deseos poco realistas, se deben encargar el papá Noel y los reyes magos. El bienestar de todos los panameños está por encima de los intereses de los grupos acostumbrados a las prebendas y al favoritismo.

*
<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos el autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/gonzalez-eduardo/

 

*

Los pobres serán cada vez más pobres

La opinión del Economista, Educador y Humanista…

VICTORIANO RODRÍGUEZ

Hay situaciones que deben llevarnos a una profunda reflexión; tratemos de ver más allá del horizonte, ese que algunas veces nos muestra la verdad a medias.

El país se vuelca a novedades e incertidumbres. Se presagian avances tecnológicos y un crecimiento económico envidiable,  pero consigo se mantiene y profundiza la mala distribución de la riqueza, los pobres serán cada vez más pobres.

La Asamblea aprueba a la reelección indefinida en la Universidad de Panamá y del imprescindible, lo cual tiende más a la corrupción que a la búsqueda de rediseño de carreras y modalidades educativas acorde a la transformación del país y brinda los primeros pasos para conocer si la población se cala tal estrategia a fin de lograr una nueva Constitución, aprovechándose de la confusión del mazo, para incluir la reelección presidencial inmediata.

Se presenta y aprueba un presupuesto supramillonario, a fin lograr mayores logros en menor tiempo, haciendo contrataciones directas, entre otras cosas, pero endeudando al país a límites inimaginables.

Se incrementa el pago de viáticos para los funcionarios, en conocimiento que quienes mayormente viajan son los del nuevo disco, máxime al exterior, que como dice un diputado, son viajes de paseos porque son poco o nada productivos.

Se acepta que se nombren por miles y miles de balboas a personas afines a la nueva administración de la CSS y se adquieran equipos informáticos, pero se trata de limitar el pago de 50 balboas a cada uno de los jubilados.  A eso le llaman equidad.

Se pretenden adquirir los corredores a precios exorbitantes, bajo la concepción de que en diez años se eliminará el pago. Similar a la Autopista Panamá-Chorrera, la cual fue una ilusión, hasta después de 30 años.

Se construirán carreteras que son necesarias, pero se pagarán (según los entendidos) precios excesivos y tal cual la cinta coimera, perdón… costera, la construcción, al igual que otras obras serán adjudicadas a las mismas empresas y aquí no ha pasado nada. ¡Esto está de locos!

Quisiera equivocarme, pero presiento que en las postrimerías de este quinquenio, nuestro país mantendrá una deuda externa mayor a granos de arena que puedas contar en una playa.   De no despertar y razonar a tiempo: Dios te salve Panamá.

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 21 de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/rodriguez-s-victoriano/

De lo Bueno, lo Malo y lo Feo de nuestro Panamá

*

La opinión del Ingeniero,  Banquero, Diplomático….

Eudoro Jaén Esquivel 

Lo Bueno

Comencemos con nuestra inigualable Posición Geográfica, el activo que más ha influido nuestra historia y contribuido a forjar nuestra nacionalidad. Una área dedicada al intercambio cultural y comercial desde la época pre-colombina, que ha permitido la construcción de las rutas interoceánicas más importantes del mundo: el Canal, el Ferrocarril Interoceánico, las carreteras Transístmica y Panamericana. Hoy los panameños hemos convertido la antigua Zona del Canal en la plataforma logística más importante del Hemisferio Occidental que incluye dos zonas francas en ambos océanos.

Tenemos la misma capacidad de interconexión tecnológica que New York. Cinco de los cables de telecomunicación más importantes del mundo atraviesan nuestro Istmo, cuales canales.

Somos el cuarto Centro Bancario Internacional más importante del mundo.

Estamos desarrollando alta capacidad de generación de energía hidroeléctrica.

Nuestro sistema monetario, con ausencia de banca de emisión, uso del dólar como moneda de curso legal, ausencia de controles de cambio y libre flujo de liquidez, no tiene igual.

Contamos con una creciente economía de turismo.

Somos un pueblo hospitalario, cosmopolita, con una historia moderna libre de violencia, después de la Guerra de Mil Días.

Tenemos una economía, moderna, basada en el Sector Servicios; sólida, como lo demostró nuestra tradicional resistencia a “shocks “externos durante la crisis del 2007-09.

Nuestra economía muestra tasas de crecimiento sobre el nivel de la Región Latinoamericana.

Nuestro ingreso per cápita del PIB es de los más altos en la Región Latinoamericana.

Logramos obtener Grado de Inversión, luego de ardua labor de los dos últimos gobiernos.

Somos el segundo país más competitivo de la región latinoamericana, después de Chile, según el Foro Mundial de Competitividad.

Lo Malo

Según el mismo Foro, somos el penúltimo país en la región latinoamericana con “mayores problemas para hacer negocios”.   Ocupamos el quinto lugar en la región, número 59 de 133 países, después de Chile (30), Puerto Rico (40), Costa Rica (55), Brasil (52) y solo superamos a México (60). El índice considera: ineficiencia de la burocracia, corrupción, crimen y robo, acceso al financiamiento y regulaciones laborales restrictivas.

Somos uno de los países de la región, con la peor distribución de riqueza; 20% de los panameños acumulan 50% de la riqueza y 40% de los más pobres solo el 12%.

Como es natural, con tan baja distribución de riqueza, tenemos un alto índice de pobreza; 30% de los panameños vivimos en pobreza.

Libramos una lucha desigual contra el crimen, narcotráfico y la corrupción.

Contamos con bajos grados de escolaridad. Nuestro sistema educativo público es endémicamente deficiente.

Nuestros servicios de seguridad social están en crisis.

Es cierto que nuestras cifras macroeconómicas son envidiables, pero tienen un efecto colateral negativo. Ante los organismos internacionales somos un país rico, lo que limita acceso a ayuda monetaria bajo términos favorables a países en desarrollo. Es irónico que en un país con tan baja distribución de riqueza y alta pobreza, la ayuda económica para combatir esos males sociales sea limitada por tener imagen macroeconómica de “país rico”.

Lo Feo

Los “diablo rojos” y los taxis.

La cultura del “juega vivo”

Nuestra clase política de siempre.

Una clase obtusa, oportunista, agrupada en partidos políticos electoreros, sin disciplina y formación ideológica, que busca solo su bienestar, que vive con espaldas a las verdaderas necesidades del pueblo y que nos está llevando a un derrotero peligroso.

Viven en otro planeta. No oyen la voz del pueblo. No se enteran de los fenómenos sociales que surgen en todo nuestro alrededor de este Pueblo de América. No se dan cuenta que están sentados en barriles de pólvora. Por lo contrario, todas las semanas prenden una nueva mecha.

¿Hasta cuándo piensan que este pueblo pasivo va a soportar tanto abuso de su paciencia?, emulando a Cicerón.

¿Quo vadis, Panama?

*
<> Este artículo se publicó el 20  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/jaen-esquivel-eudoro/

*