Temen sismo en funciones ministeriales

La opinión de…

EBRAHIM ASVAT
easvat@elsiglo.com

Hace unas semanas atrás el Ministro de Economía y Finanzas declaró que lo estaban goleando con un proyecto de ley que le entregaba el control del presupuesto al Ministerio de la Presidencia.   No se percataba el ministro que quien lo proponía a la Asamblea de Diputados era su propio Vice-Ministro y anterior ejecutivo del Banco del Istmo.   Que sorprendan a un ministro no es cosa usual en un gobierno. Nadie podría imaginarse que el serrucho con que mutilan su ministerio tenía un origen en la propia Presidencia de la República.

La propuesta era que el filtro de la vista presupuestaria pasaría de ahora en adelante por los ojos y la bendición de la Secretaría de Metas. La ley 61 del 14 de Octubre del 2010, ajustada luego de gritos de auxilios no correspondidos, sujeta la revisión y validación del Presupuesto Nacional al Ministerio de la Presidencia.   Pero el fino corte de tijeras que le vienen dando al Ministerio de Economía y Finanzas no se limita al presupuesto nacional. Los bienes patrimoniales del Estado se están transfiriendo a una autoridad de tierras supeditada al Ministerio de la Vivienda.

Esta mutilación requerirá cambiar muchas disposiciones del Código Fiscal ya que el Tesoro Nacional está en gran parte compuesto por tierras nacionales y ahora estarán en otras manos.    Recientemente, mediante contrato No. 100 del 25 de agosto del 2010, se le ha otorgado a la empresa Cobranzas del Istmo S.A. la potestad de cobrar todos los tributos del Estado que se encuentren en situación de morosidad. Millones y millones de dólares de impuestos, tasas y contribuciones se estarán terciando a través de esta empresa privada sin que a la fecha se haya licitado el proceso privatizador. Las comisiones privadas que se estarán cobrando por desprender estas funciones del Ministerio de Economía y Finanzas oscilan entre el 15% y el 30% de lo recaudado.   Estas tres mutilaciones, en cuanto a funciones ministeriales, denotan un sismo existente entre la naturaleza y las funciones de este Ministerio y la visión desde la Presidencia de la República.

Si no hay confianza en el Ministro lo que corresponde es pedirle la renuncia, pero no mutilemos los ministerios para limitar las responsabilidades que se le quieran delegar al Ministro.   Son los Ministros los que deben estar a la estatura de sus ministerios y gozar de la confianza del mandatario. Lo que se está efectuando es ajustando los ministerios al nivel de confianza que le tiene el mandatario a su ministro. Materia novel en la gestión de gobierno.

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 18 de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/asvat-ebrahim/

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