La re-ingeniería del presupuesto estatal

*

La opinión de…

Eloy  Fisher 

La reciente polémica entre el Ministro de Economía, Alberto Vallarino, y el Ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu respecto al presupuesto estatal debe exhortarnos a la reflexión.   Más que un tema político, es más provechoso encuadrar este problema como otro de los tantos desafíos frente a la administración pública panameña.

La redacción del presupuesto estatal es una cuestión vital para el correcto funcionamiento del Estado. Lamentablemente, en cada nivel de deliberación, el presupuesto carece de estudios técnicos que le den fundamento y soporte, tal como mencioné en un artículo anterior.   En cada entidad pública, el arrastre de la burocracia y de sistemas torcidos de incentivos obstaculizan la formulación de planes. Si bien la Dirección del Presupuesto (dentro del Viceministerio de Economía) tiene la responsabilidad de cuadrar y cotejar el proceso de solicitudes durante las consultas del Consejo de Gabinete, su subordinación al ya poderoso engranaje del MEF la hace dependiente al re-juego burocrático y la distancia del proceso estratégico de toma de decisiones.

Por eso, no estoy de acuerdo en la iniciativa del Presidente Martinelli. A mi juicio, ¡no es lo suficientemente ambiciosa! En Estados Unidos, la Oficina de Administración y Presupuesto (OAP) es una dependencia directa de la Oficina del Presidente. Inicialmente una dependencia del Tesoro, el Presidente Roosevelt la adscribió a la Casa Blanca en 1939 y la encargó de evaluar los planes de gastos del Presidente respecto a la efectividad de sus programas y procedimientos.

Tanto en Estados Unidos y Panamá, le corresponde al congreso estudiar, aprobar o no aprobar el presupuesto. Pero los contrapesos institucionales son débiles en Panamá y por eso, el debate hoy se centra en el rol y poderío del Presidente en este tema, cuando debería girar en torno a la capacidad de la Asamblea de entender y deliberar profundamente sobre planes del Ejecutivo. Por ejemplo, el Congreso de EEUU cuenta con una oficina encargada de comentar, de forma pública y objetiva, las propuestas del Ejecutivo y de la incidencia de sus planes a futuro.   En Panamá no existe un organismo similar en la Asamblea de Diputados que pueda producir, institucionalmente, estos estudios–. La labor heroica de los funcionarios de la Secretaría Técnica de Presupuesto radica en mantener la integridad legal y contable de este extenso y complejo documento.

Por eso, se hace necesario profesionalizar el andamiaje estatal de forma que existan instituciones profesionales, en el Ejecutivo y en la Asamblea, que hagan más transparente la evaluación y estudio del presupuesto estatal. Más allá de conspiraciones políticas, más allá de esa politiquería panameña que hoy desincentiva la administración competente de la cosa política, se necesitan nuevas ideas desde todos los espectros políticos, en el gobierno y en la oposición, para repensar la gestión pública. Sólo así, Panamá avanzará.

<> Artículo publicado el 11  de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

*

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: