‘Ya no eres mío idolatrado Ancón’

Obras prioritarias?  La opinión del Jurista…

Juan Ramón Sevillano Callejas

Parafraseando a Amelia Denis de Icaza, recuerdo lo duro que fue para mí aprenderme su poesía insigne Al Cerro Ancón, de repente por lo extensa. Pero algo sí es seguro, nuestra generación creció pensando que un extraño nos lo usurpaba. De este sentimiento creció un sentido de pertenencia que culminó cuando se enarboló una inmensa bandera en lo más alto del cerro.

En el cerro Ancón, símbolo histórico de nuestra lucha nacional, ahora proliferan los venados, las iguanas, los ñeques, los tucanes, producto de su declaratoria como Parque Municipal.

Aunque, al principio, la noticia de que se va a habilitar un búnker que los estadounidenses construyeron durante su permanencia en Panamá me ha dejado anonadado, he recapacitado y pienso que el uso anunciado es más importante que lo antes mencionado.   Su encuentro, supongo fortuito, es producto de la tala o poda de árboles que la Digemac está haciendo en el cerro, lo que tiene muy disgustados a sus vecinos.

Desde el cerro Ancón podrá el Presidente panameño dirigir las huestes empresariales para combatir el socialismo moderno y democrático, que impera en Europa Occidental, por ejemplo, concretando lo que dijo en cuanto a que este sector se debía tomar el poder político, porque los primeros atentan contra el pecunio de los últimos.

También podrá desde ahí liderar a los aliados cuando en el día de la independencia nos invadan los extraterrestres.  Además, es bueno que ante una posible tercera guerra mundial, tenga nuestra clase política gobernante un lugar donde esconderse.   Me imagino que ellos piensan que es mejor hacer un escondite con la plata del pueblo, y que ésta no es para construir centros de salud o escuelas en las montañas o áreas indígenas.

Cada pueblo tiene el gobierno que se merece, pero no teníamos una alternativa mejor, preferimos a los locos antes que a un partido con demasiadas historias malas. Lastimosamente para el pueblo panameño el señor Guillermo Endara Galimany (q.e.p.d.) estaba viejo y enfermo. Después de la invasión, su gobierno es el único que ha servido, los demás han sido una catástrofe.

Con la posible habilitación del búnker, seguro por miedo al paso de carros o personas, los animales se ahuyentarán. Ahora no solo se secará su chorrillo, sino también el cerros, pero qué importa, a este gobierno le gustan los cerro pelados y por eso invita, aunque el pueblo no quiera, a otros gobiernos y empresas extranjeras a que los vengan a devastar.

Se le ha dicho muchas veces al señor Presidente que el pueblo no le dio un cheque en blanco, que los cambios que queríamos eran: eliminar prebendas a los mal llamados padres de la patria; eliminar la corrupción en el Órgano Ejecutivo y Judicial; darnos a los ciudadanos mayor seguridad; bajar la canasta básica familiar; disminuir la viajadera del Presidente y sus allegados; mejorar la atención médica; mejorar la educación.   Esto fue lo que se nos prometió y a través del voto se perfeccionó un contrato de mandato.

El mandato lo da el pueblo y el mandatario cumple con las instrucciones recibidas. Nada de esto se ha hecho. El Presidente insiste en hacer cosas que el pueblo no le ha ordenado, como esta nueva locura de un búnker.

<> Este artículo se publicó el 30 de septiembre  de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: