Equilibrios entre el Estado y el mercado

La opinión del Empresario y Escrito…

RAFAEL CARLES

Desde hace varios años se ha estado realizando una serie de cambios estructurales que son vistos por algunos como reformas del Estado. Si bien muchas de estas reformas no solo son importantes, sino que también eran ineludibles, no creemos que tengan que ser vistas como una verdadera reforma del Estado, sino como una ampliación del papel del mercado. Tal es el caso de las leyes creadas a finales de los años 90, con la intención de promover la competencia, privatizar las empresas públicas e incentivar las fuerzas del mercado, como mecanismo para asignar recursos en toda la gama de actividades en el país.

En este sentido, se entiende que una reforma exitosa del Estado es aquella que logra un adecuado equilibrio institucional entre el Estado y el mercado.  Sin ese equilibrio, la ampliación del papel del mercado seguramente no dará los frutos esperados por todos; es decir, no podrá alcanzarse un desarrollo sostenido ni en el plano económico ni en el social.   Este es claramente un tema relevante en gran parte del mundo. Tanto es así que el Banco Mundial dedicó su último informe anual para recordárselo a los distintos gobiernos que han hecho cambios, pero se han olvidado de los objetivos. La preocupación es especialmente válida en el caso panameño, donde muchas de las reformas se hicieron solo para cumplir con los requisitos de las instituciones financieras, pero sin la elaboración efectiva de las instituciones que deberían ayudar a dar forma al nuevo Estado. Y por esa razón es que vemos en muchas áreas del acontecer nacional un profundo desequilibrio entre el funcionamiento del mercado y el del Estado.

Algunos ejemplos nos pueden ayudar a entender la problemática y vemos que los beneficios del proceso privatizador no han sido del todo automáticos.   Ahora sabemos que dependen de la transparencia, del diseño y de los mecanismos de fiscalización y control de las agentes que operan en cada uno de los mercados; igualmente, obedecen al grado de desregulación y competencia, de la estructura del mercado y de las tecnologías disponibles en los mismos.   La experiencia panameña, salvo algunas excepciones, es claramente deficitaria en estos aspectos. La impactante concentración económica no solo es consecuencia del proceso de globalización y de reformas estructurales inconclusas, sino que en gran parte es resultado de un Estado ausente y cómplice por las pérdidas al bienestar de los consumidores, cada vez que asume posturas monopolísticas cuando patrocina y permite las posturas y fijaciones de precios y mercados.   Del mismo modo, al Estado le ha faltado iniciativas para la puesta en marcha de políticas activas en materia de desarrollo productivo, que no solo requieren capacidad y voluntad para su diseño, sino también, como muestra la experiencia internacional, de una sólida capacidad institucional que permita implementarlas.

Quizás una de las áreas donde más se ha notado la ausencia de esta capacidad institucional es el de las pequeñas y medianas empresas.   Sin duda, un desarrollo económico sustentable requiere de adecuadas instituciones públicas de manera que aseguren previsibilidad y planeamiento conveniente al sector privado, al tiempo que eviten las desigualdades producidas por actos de corrupción y por medidas estatales arbitrarias. Nuevamente la experiencia en este terreno es deficitaria. La falta de una oportuna atención a los sectores más desprotegidos, más allá de su dimensión ética, se torna incompatible con la marcha de la política económica.

Hay muchos casos que pudiéramos citar para ilustrar esta situación respecto de la necesidad de avanzar en la gran reforma estructural pendiente en Panamá. Por ejemplo, junto con la discusión del Estado que queremos, debemos preocuparnos respecto de su financiamiento.   Si bien es difícil pensar que mediante la tributación se pueda mejorar sustancialmente la distribución del ingreso, al menos se pueden evitar algunos efectos negativos. Y es por eso que la mala distribución de los recursos atenta contra el financiamiento de funciones esenciales del Estado y además contra el logro de una mayor equidad.   Si bien es cierto que las demandas de un mundo más globalizado hacen difícil el diseño autónomo de muchos componentes de la estructura tributaria, también es cierto que la evasión es un despropósito que no se puede permitir la sociedad panameña, tal como representan más de 40 millones de dólares en concepto del ITBMS reportados en el primer semestre del año.

Es decir, sin una verdadera reforma del Estado que incremente apreciablemente su capacidad de gestión, será muy difícil alcanzar un desarrollo económico sostenido y una sociedad más equitativa.

<> Artículo publicado el 28 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Cuando se aterroriza a los medios y sus periodistas

La opinión del Jurista y Presidente de los diarios El Siglo y La Estrella de Panamá…
EBRAHIM ASVAT

Quisiera dejar de decir verdades el día en que los políticos decidan dejar de decir mentiras. En las dos bitácoras anteriores he tratado de ensayar columnas que pretendan ser agradables a los gobernantes. Pero creo que algo no me está saliendo bien. Lisonjear, elogiar, aplaudir y justificar fuera de un contexto no racional o lógico exige mucho estómago.

Admiro a todo los periodistas de la dictadura. Esos si eran unos verdaderos periodistas. Han podido transmutarse de conformidad con el mandamás de turno. Y cuando llegó la democracia han tenido la capacidad de amoldarse al nuevo sistema. Algunos son tan expertos que sólo saben escribir para los gobernantes de turno.

Los felicito. A mí, escribir lo que no siento o comulgo, no me sale fácil. En ese ámbito soy un verdadero fracaso. Yo no podría trabajar en un medio donde me digan algo así como: ‘Quiero que hoy escribas algo a favor del Presidente’. ‘Quiero que hables bien de su discurso en la ONU o sus reflexiones a capela’.

¿Pero qué ocurriría si se me permite escribir lo bueno, pero no lo malo de nuestros gobernantes? Creo que me sería mucho más doloroso. Una elección de lo que se puede y lo que no se puede envenena el espíritu, sería una burla a la libertad de pensamiento y expresión, sería un dolor mucho más profundo.

Prefiero desistir, aunque eso signifique un triunfo para los que quieren acallar las voces diversas. Para decir mentiras que suenen a verdades prefiero no escribir a menos que sea ficción literaria. Después de veinte años de democracia siento, por primera vez, el espectro de una gran amenaza a la libertad de prensa y expresión.

Ese particular estilo autoritario, en medio de una ciudadanía pasiva, nos empieza a ahogar. Los periodistas y los dueños de medios son las primeras víctimas.   Empezarán por silenciar noticias, hablar de lo bueno y descartar lo malo, luego quedará sólo la propaganda política.

¿Y cuándo acaben con los medios quiénes seguirán? ¿Puede existir democracia sin libertad de prensa y expresión? ¿Pueden ser exitosos los medios que dejen de ser críticos o un país sin diversidad periodística?

El gobierno de turno ha comprado medios a través de la inversión privada de sus dirigentes y no me extrañaría que, a través de las amenazas, proponga comprar otros. Amanecerá y veremos. Sin una prensa libre, el país sufre. ¿Estamos los panameños dispuestos a que se nos cercenen nuestras libertades y derechos?

<> Artículo publicado el 30 de septiembre de 2010  en el diario El Siglo Digital, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Los tres grupos que fortalecen a las izquierdas

La opinión del Empresario, Escritor y Politico….

Samuel Lewis Galindo 

En un reciente programa televisivo el reputado comentarista Juan Carlos Tapia   –valiente, con autoridad y de los poquísimos que crea opinión- señalaba como responsables del resurgimiento de las izquierdas en Panamá a tres grupos.  Indicó Tapia que ellos son:  la oposición, los medios de comunicación y el gobierno nacional.
Hizo una crítica muy razonada de lo que son las izquierdas en función de gobierno. Irrespetan a todas las libertades que dentro de la democracia siempre dicen defender. Atacan esas izquierdas radicales a los medios de comunicación y a la empresa privada. Acusó a los dirigentes de esos gremios de izquierda de engaño a los incautos y beneficiarse personalmente de su membresía.
Manifestó en su escuchado programa el Sr. Tapia que la oposición no está desarrollando su papel ni da una solución a los muchos problemas que tiene el país.   También dijo que los medios de comunicación no son objetivos en su gran mayoría y no se constituyen en el equilibrio entre las cosas buenas y malas que hace el gobierno. Defienden, siguió diciendo, los intereses de los dueños de esos medios.

Y por último señaló que el gobierno nacional es muy responsable también, pues entre otras cosas ha violado la separación de los poderes y debilitado la institucionalidad.

En conclusión, manifestó, el Sr. Tapia, esas tres son las causas de la vigencia peligrosa que hoy día tienen las izquierdas radicales en Panamá.

Dio también algunas recomendaciones que en su criterio son necesarias para evitar el deterioro de la democracia en Panamá.

El PRD, que es la fuerza más importante de oposición, debe asumir un papel distinto al que hasta ahora ha jugado y debe cambiar lo antes posible su CEN y que los candidatos presidenciales deben trabajar para fortalecer al partido y no sus intereses personales.

A los medios de comunicación les dijo que deben hacer sus críticas, pero a la vez deben elogiar aquellas acciones positivas del gobierno y dejar de lado el interés particular de los dueños de los medios.

Al gobierno nacional le aconsejo que cambie de rumbo y dé por terminada la comisión que busca soluciones a la Ley 30 y después de un corto período la derogue.

<> Artículo publicado el 28 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

El Parlamento ordena la casa

La opinión del Periodista…

MELQUIADES VALENCIA

Durante dos meses de administración del nuevo periodo de la Asamblea de Diputados se nota movilidad, gerencia, administración y la intención de desperezar este órgano del Estado anquilosado y atrofiado por las desviaciones de sus deberes originales, como foro de discusión de leyes y controversias del país.

Y no será fácil.   Los diputado añejos, que tienen las manijas de la administración de las comisiones y sobre todo varios periodos reelegidos, que se me antoja dañina, no dejarán fácilmente que la nueva administración les recorte lo que argumentan derechos inalienables y que les resten prebendas y sus ratos de solaz y esparcimiento.

La nueva administración anunció que los viajecitos al exterior pagados por el Estado serán recortados. Que pretende llevar la Asamblea al pueblo panameño, a través de giras de trabajo al interior del país. Que someterá los proyectos de ley a consideración de la población y que serán discutidos entre gobierno y oposición. O sea, reordenar el Parlamento y dirigirlos al servicio de la comunidades y el país. Decía…

Durante estos primeros dos meses de gestión de la casa de Justo Arosemena se han presentado un total de 53 anteproyectos de Ley. De estos 52 anteproyectos, 26 han sido presentados por la bancada de gobierno; 21 por la bancada de oposición; 1 por la bancada panameñista y PRD; 1 por la bancada CD y PRD; y 4 a través de la oficina de Participación Ciudadana. Como acción pura y simple del deber de este órgano del Estado.

Entre las principales leyes aprobadas de mayor impacto nacional están: La que regula el Programa de Beca Universal. La que dicta el Presupuesto de la Autoridad del Canal de Panamá. La que oficializó los acuerdos de Changuinola y suspendió la vigencia de tres artículos de la Ley 30. La que reconoce la Profesión de Terapia Ocupacional, lo cual era una aspiración de un importante número de profesionales. La que aprueba el Convenio Constitutivo del Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe. La que declara el 9 de agosto como Día Nacional de los Pueblos Indígenas.

Desde el arranque de la nueva administración intuí que algo iba a cambiar en la Asamblea de Diputados con la nueva administración y al parecer el Congreso busca su origen, su génesis, su razón de ser cuando el presidente de la Asamblea, José Muñoz, dijo: ‘Ahora los viajes tendrán que ser a nivel nacional para escuchar el sentir del pueblo panameño’, con miras a promover la verdadera participación ciudadana y la consulta popular.

Faltará ver en el tiempo, si los esfuerzos de la nueva administración logran sobrepasar las barreras de la indolencia, miopía política, intereses personales y la mezquindad, para llevar el orden a la Asamblea de Diputados venida a menos.

<> Artículo publicado el 28 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Más allá de la Fe y de la Razón

La opinión del Licenciado  en Filosofía, Ética y Valores ….

Marcos A. Pareja 

¿Qué sentido tiene la existencia humana? ¿Para qué estamos aquí? ¿Quién soy? ¿De dónde vengo y a dónde voy? ¿Qué hay después de esta vida?

¿Podemos superar este conflicto en que está inmerso nuestro espíritu ante estas 2 instancias cognitivas?

En este mundo post-moderno y post-religioso que deambula por el dogma laicista de la fe en la razón, la fe parece languidecer ante el auge tecnológico fe ciega en la ciencia; ídolo de nuestra era, becerro de oro de la actual sociedad. ¿Fe en la razón (ciencia) o fe en la fe (religión)?

Sin embargo, por otra parte, ante el resurgimiento de la conciencia religiosa, de la fe para bien o para mal en su forma fanática de fundamentalismo, nos surgen muchas inquietudes.

¿Qué hay más allá de la fe y la razón? Qué tiene el individuo más allá de sus facultades intelectuales o teológicas para la compresión de la esencia última de la realidad, como unirse o re-unirse con esa realidad.

Esto asusta y atrae al hombre el misterio de los misterios el origen del universo, del hombre, de todo y de todos “TREMENDUM” y “FASCINANS” algo tremendo y fascinante. ¿Puede el hombre fundirse a través del intelecto con lo divino (conocer a Dios) o por el contrario necesita obligatoriamente de la práctica religiosa?

Es mi opinión, a diferencia de Krishnamurti, que sí es necesaria la religión pero, eso sí, una religión sin fanatismo que busque encender el goce místico-espiritual,  la experiencia unitativa con el absoluto,   Dios.

Nuestro conocimiento tan solo es fútil nimiedad ante el vasto océano de lo UNO. “Dios es tan racional que está más allá de la razón” Jalil. Pero el hombre altivo y soberbio habla de lo que no entiende, lo inefable, lo inexpresable:   Nuestros ojos no lo ven, nuestro oídos no lo escucha pero nuestro corazón sí lo siente. ¿Será acaso que el corazón tiene razones que la razón no entiende?

“El orgullo de saber es peor que la ignorancia” como nos dice el sabio judío Izrael Baal shem Tov. Nuestro intelecto navega por las periferias del gran círculo, pero a través de la piedad, caridad y la experiencia mística o religiosa nos acercamos al punto en donde todas las cosas se unen.

Fe= esperanza y seguridad en lo que no se ve, pero se siente. Virtud y perseverancia en una aseveración.

Razón=facultad cognitiva que permite pensar, analizar y comprender algo.

<> Artículo publicado el 28 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Responsabilidad profesional

La opinión del Ingeniero y Analista Político…

MARIO ROGNONI

En la vida a los profesionales y hasta a personas no profesionales se les presentan oportunidades muchas veces por encima de su capacidad.   Ser responsable implica comprender las responsabilidades que puedes asumir y distinguirlas de las que no debes aceptar.   Yo recuerdo varios casos en los que tuve que pensar si aceptar o no un reto, aceptando siempre que era una distinción la oferta.   Recuerdo cuando designaron a Edwin Fábrega rector de la Universidad de Panamá, a los días me llamó el arquitecto y ahora rector para ofrecerme una de las vicerrectorías.   Joven yo, le confesé que no me creía capacitado para semejante reto y cortésmente decliné.    En otra ocasión recibí una llamada de una de las secretarias del general Torrijos, me invitaban a ir inmediatamente al aeropuerto de Paitilla y tomar un avión para ir a un Consejo de Gabinete ampliado que se daba en Contadora.   En el aeropuerto me encontré con José Antonio (Tony) Monzo,    compañero kiwanis, citado de igual forma.   Tony era un extraordinario vendedor, de fama por la venta de los Fondos Mutuos de Gramco.   Ya en Contadora, el general Torrijos nos explicó que quería que los dos, vendedores con experiencia, nos encargáramos de su nuevo proyecto, ‘la Conquista del Atlántico’. Tendríamos que vender la madera del área, preparar el plan maestro para el desarrollo e inversiones privadas y estatales en teoría, lo que sería una autopista de Colón a Bocas del Toro.

Recuerdo haberle explicado al general que sonaba muy bien, pero había que diferenciar entre idea, proyecto y realidad.   No vimos como muy realizable el sueño de Omar y ambos rechazamos la oferta.   Claro que hubiese sido cómodo aceptarla y convertirnos en una carga al Estado con salarios y organización en algo que no se realizaba finalmente. Pero, nuevamente con responsabilidad ni Tony, ni yo aceptamos.

Años después, al ganar Nicolás Ardito Barletta la Presidencia de la República,    me ofreció la Dirección de la Oficina de Regulación de Precios. Me pareció un cargo bajo para mi experiencia política y no lo acepté.   Recuerdo que mi gran amigo, Rigoberto Paredes, me lo recriminó, aduciendo que un político sin cargo público es medio político y que el cargo lo hacia uno, no el cargo a uno.   Pero para mí, es importante que se te designe en un cargo para el cual estés calificado e igualmente aceptar solo cargos para los que estás calificado.

En el gobierno de Pérez Balladares el presidente y amigo me ofreció el Consulado de Filipinas y, quizás podía ocuparlo, pero no siento que mi vocación esté en estar lejos de casa, aunque esto signifique hacer mucho dinero. Muchos dirán que fue un error no aceptarlo, pero el dinero nunca ha sido mi prioridad.

Todo lo anterior solo para mostrar que un profesional, al menos en mi mente, debe reconocer aquellas opciones que realmente están a su alcance y capacidad.   Lamentablemente, en nuestro mundo político, esto es la excepción.   Nuestros políticos exigen un cargo, el que sea, estén o no preparados para los mismos.

Al inicio del gobierno actual me llamaron la atención ciertas designaciones, las que claramente se vería no estaban capacitados para el cargo. ¿Cómo esperaba el presidente otros resultados que los que vemos, si se designó a estas personas? No dudo que serían buenos funcionarios en otros cargos, pero claramente parecen estar mal ubicados.

La salida de la Lic. Levy de Pandeportes es la mejor prueba de lo anterior.   Designada subdirectora del INAC estaba haciendo excelente trabajo con el Casco Antiguo, al cambiarla personalmente le manifesté que no comprendía por qué aceptaba el cargo.   Era cuestión de tiempo que hiciese crisis su trabajo.

Admito que hay ministros que en mi libro de ejecución ya deberían estar en sus casas u otros cargos, pero las decisiones de cambios no siempre responden a realidades de trabajo, hay consideraciones de alianzas, política o compromisos inclusive familiares.

En cualquier otro gobierno la crisis generada por la baja ejecución del presupuesto de entidades o baja popularidad de figuras justificaría cambios de personas. El gobierno del cambio parece querer distinguirse por, casualmente lo contrario, por no hacer cambios, solo en casos de crisis extrema. Quizás, lamentablemente, al querer hacerlos sea demasiado tarde.

<> Artículo publicado el 28 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.