‘Rofiones’

La opinión del Médico…

Pedro Ernesto Vargas 

El “rofión” no es más que un individuo socialmente inadaptado, que solo sabe comunicarse con la amenaza, aunque sea de “dientes para afuera”. Alguien a quien le han enseñado que la autoridad o el respeto se logran atemorizando, metiendo miedo. Alguien a quien se le inculcó ser sumiso u obedecer a punta de palo, rejo, golpes, insultos verbales, mentadas de madre, aunque la madre sea la propia o la de sus hijos.

Durante la niñez y la adolescencia el “rofión” suele ser un “ronconcito”, el estudiante o compañero de escuela o de barrio que se viste peor que los demás, o más escandalosamente, o más andrajoso. No le gusta observar reglas de convivencia ni de comportamiento ni practicar modelos de conducta aceptables porque a él “se le resbala”, “le importa …”.   La autoridad es él, él pone las reglas del juego.

Muchos, si no todos, son sociópatas o sufren trastornos que bien pueden encuadrar en la bipolaridad, los déficits de atención o, algo más serio, los trastornos de oposición y desafío.

Transitan difíciles caminos para ser aceptados y suelen fracasar en ese intento. Cuando mejor lo hacen, solo lo disimulan, y ante un stress superior, sale el cobre a brillar y doblegar.

El “rofión” escolar denota y denuncia serios problemas de estructura en su entorno familiar. Su actitud y comportamiento deben llamarle la atención a sus maestros y, una vez, buscarle solución u ofrecerle ayuda. El pronóstico social e individual de este estudiante es pobre: la calle, la cárcel o el cementerio. De la misma medicina que da, le van a dar un día, porque sigue creciendo, aunque no madure, en las mismas detestables conductas.

Son las 2:45 de la madrugada. Vengo llegando a mi casa después de una larga jornada de trabajo hospitalario.   No está muy lejos mi casa del hospital, pero pronto debo estar otra vez de pie y cumplir con mis pacientes y obligaciones del día que acaba de comenzar.   Hace unos minutos, aceleré mi auto para cambiarme de un carril de la calle a otro, a pesar de que no hay tráfico a esta hora, y me detuve frente a la luz roja del semáforo, que tenía a escasos 100 metros antes del cambio de carril.   Por el espejo retrovisor veo los colores rojo y azul rotando en el techo de una chota.

“Estás apurado o solo probando el carro”, con tono punzante y sangrón, cual banderillas taurinas.  Dos gendarmes en busca de clientes y problemas. Dos policías nacionales descorteses y prepotentes. Salidos, seguramente, de barracas militares y entrenamientos para matar gente, para meter miedo, para pisotear dignidad y personas.   En el sitio equivocado, en la ronda que no tienen por qué hacer.  Mejor estarían en la frontera colombiana, pero allí ya no pueden ser “rofiones”.

La carnada fue el carro deportivo. Al volante esperaron frustradamente encontrar a un adolescente miedoso, con dinero,   “hijo de papá”. La plata de mis canas les debió alumbrar su equívoco.   Quien quedó más cerca de mí, no moduló palabra.   La sorpresa lo enmudeció.   El otro,  al mando del timón y la acción, espetó su estilo de vaquero sin bandidos.   Además del uniforme, lo envalentonó la distancia entre los dos. Ningún motivo para pegar la chota al lado de mi auto, como si fueran a simonizarlo.

¡Qué distante esa conducta a la del policía cortés y educado, que se hace querer y respetar por los conciudadanos agradecidos! A agentes de orden público sin formación cívica, como estos señores, no se les puede dar instrumentos para cumplir su función, sin esperar que no abusen de ellos.   Un día y muy pronto se van a encontrar a otro “rofión” en la calle y solo les quedará o ir a la cárcel o al cementerio.

<> Este artículo se publicó el 28 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: