Nuestra procuradora

La opinión del Ingeniero Civil….

HUMBERTO E. REYNOLDS DE UNAMUNO

Para los ciudadanos serios, honestos y leales a la institucionalidad, Ana Matilde Gómez sigue siendo nuestra procuradora general de nuestra querida Nación. Existe una serie de funcionarios que interpretan la Ley adaptada a sus intereses personales.

El Poder Judicial es la consecuencia natural de los dos poderes, el Legislativo y el Ejecutivo. el Poder Judicial está definido como: ‘El conjunto de magistrados dotados de la facultad de aplicar la Ley a los casos particulares y de imponer la debida sanción a sus violadores’.   El acto por el cual se ejerce esta función recibe el nombre de juicio, y la persona encargada de ejercerla, el de juez o magistrado. En una ocasión anterior escribí: ‘Las cualidades que han de adornar a los jueces y magistrados’, sugiero buscarlo en Internet bajo este mismo título. Encontrarán que en estas reflexiones decía: Los magistrados y jueces tienen el poder y a veces el peligro de cometer injusticias con frecuencia irreparables. Este es el caso de nuestra ciudadana Ana Matilde Gómez.

Para ser miembro del Poder Judicial es preciso que existan determinadas personas calificadas por sus capacidades intelectuales y sus dotes morales, para decidir en los casos en que ha habido tal violación a la Ley, apreciar la mayor o menor gravedad de la falta cometida, y determinar, de acuerdo con dicha gravedad, la pena que se ha merecido. En Panamá esas condiciones no existen y seremos sancionados internacionalmente por jueces internacionales, cuya personalidad está adornada por las cualidades que encontrará en el documento que di como referencia.

Preguntas simples y que son requisitos básicos, es la separación de los tres Poderes del Estado, que en Panama no existe. El conflicto de intereses tiene hecha una telaraña que une los intereses de los tres poderes. En Panama se está mandando en base a ocurrencias personales y no se está gobernando como debe hacerse. No es lo mismo mandar que gobernar.

Lo actuado por la Corte Suprema de Justicia adolece de todas las cualidades que deben adornar a nuestros magistrados y jueces. Como ciudadano panameño, dejo plasmado mi sentir al rechazar por ‘corrupción’ del cuerpo de magistrados, que han doblado su cerviz a los quereres de otro ciudadano que hoy ocupa la Presidencia de nuestra Nación. En vez de Justicia, hemos dado vida a una gran Injusticia, emanada de la Suprema Corte de Justicia. Tenía un amigo y digo su nombre, el general Omar Torrijos Herrera, quien en conversaciones varias me decía: ‘Yo puedo acostarme a dormir sin colchón, sin cama, sin manta, pero jamás podré acostarme sin mi conciencia’.

A los magistrados, cuando se acuesten a dormir, a alguno el remordimiento de su conciencia lo tendrá consigo y es posible que tenga que tomar algún tipo de apaciguador químico para poder conciliar el sueño. Ana Matilde Gómez, Usted es nuestra Procuradora General, la cárcel es amarga, pero allá están los justos y los injustos fuera de ella.

<> Artículo publicado el 26 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.
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