Anatomía de un referendo

La opinión del Catedrático de la Universidad de Panamá…..

Dr. Eduardo Flores Castro

Mientras que un total de 10,851 estudiantes votaron NO a la modificación del artículo que permite la reelección del Rector de la Universidad de Panamá, 9,027 votaron SÍ; es decir, hubo una diferencia de 1,824 votos en rechazo a la reelección, de quienes son la razón de ser de la Universidad.

Un dato significativo es que de las 18 Facultades que tiene la Institución, el NO estudiantil venció en 17; incluida la propia Facultad del Rector. De estas unidades académicas localizadas en la capital, el total de votos estudiantiles por el NO fue de 7,091, mientras que el SÍ obtuvo 3,328. Incluso en Veraguas, el Centro Regional Universitario más grande, el NO obtuvo 1,197 votos, y el SÍ 845. En el campus universitario donde se concentra la mayor parte de los profesores, estudiantes y administrativos, el No logró 8,665 entre los tres estamentos, mientras que el SÍ obtuvo 6,586 votos.

La suma total de los votos de estudiantes y docentes nos indica que el NO tuvo 12,220 frente a 11,194 por el SÍ. Con la ponderación ilegal del voto y propuesta por el propio Rector, la cúpula que dirige la Universidad se aprovechó de la vulnerabilidad de los funcionarios administrativos. Bajo estas condiciones el SÍ obtuvo 3,030 votos administrativos, los que les produjo una ponderación ilegal de 26 %.   Toda vez que entre estudiantes y docentes sólo alcanzaron un escuálido apoyo de 34,9 %, obtuvieron un total ficticio de 60,9 %, como aprobación final.

En vista que el número de administrativos es menor al número de profesores, al igualar la ponderación del estamento docente y administrativo, lograron que el voto de un administrativo valiera más que el voto de un docente y mucho más que el de un estudiante.

Durante el referendo, se cometieron faltas electorales al abusar de la autoridad para favorecer al SÍ.   La propaganda del SÍ apareció con el nombre del Rector, cuando esto es una clara falta electoral disciplinaria, toda vez que no estábamos en un proceso electoral para elegir Rector, ni mucho menos en su periodo de propaganda.

Realizaron las elecciones en tres días diferentes; de modo que las adelantaron convenientemente en el Centro Regional de Bocas del Toro y en la extensión de Darién, con el fin de usar sus resultados como propaganda política. Ya fue reconocido oficialmente por el Organismo Electoral que en algunas unidades, personas que no estaban habilitadas para votar ejercieron el voto. Se hizo una campaña tan sucia e indignante, que llegaron al punto de falsificar nuestra firma en volates perversas.

La pretensión unipersonal del rector de reelegirse para ocupar la rectoría por un quinto período, ha desatado una avalancha de críticas de la opinión pública. En todas las encuestas, independiente de la vía que se use, la reelección perpetua ha recibido una rotunda desaprobación. Los comprobados casos de corrupción dados a conocer recientemente, son muestras de las consecuencias indeseables que se producen en un sistema administrativo que permite la concentración de poder durante extensos períodos.

La Universidad de Panamá ha alcanzado notables avances en el ejercicio democrático de su autonomía, pero la reelección ha resultado una experiencia perjudicial para la Institución, donde una sola persona ha ocupado la rectoría durante 14 años, mediante tres reelecciones equivalentes a casi tres períodos presidenciales. Invocamos a la razón, para rechazar la pretendida reelección personalista y perpetua en la Universidad de Panamá, porque académica e institucionalmente es inconveniente para la Universidad y el país.

<> Artículo publicado el 27 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

El problema de la violencia contra la mujer

La opinión de…

María Eugenia Hernández

La violencia contra la mujer es un fenómeno social que afecta a las mujeres como grupo, donde el hombre ejerce poder y autoridad, utilizando la violencia como medio o control, obligándola a comportarse de determinada forma. Teóricamente se define la violencia de género como todas las formas de violencia que mantienen la dicotomía entre hombres y mujeres y aseguran la desvalorización e inferioridad de todo lo asociado con lo femenino (Fempress, 1993:13).

En febrero del presente año tuve la oportunidad de entrevistar a la Dra. Teresita Ramellini en San José, Costa Rica, directora del Centro de Investigaciones de Estudios de la Mujer. Expresaba ella que la violencia contra el género femenino es “la opresión y la discriminación en todas las formas de sexismo, comprendiendo las agresiones física, emocional, económica y sexual. En nuestro país se observa cómo los medios de comunicación dan un marcado interés a la cuantificación de los casos de la violencia física, es decir, el número de agresiones, el número de “femicidios”, etc., pero se mide poco la cualificación del problema, los avances abordados desde el punto de vista de la ciencia social y sus posibles respuestas a la magnitud del mismo.

Es importante tener presente que la categoría del género no sólo es analizada desde el punto de vista biológico sino desde posiciones ideológicas culturales que determinan el estereotipo femenino y el masculino y hacen mención a todo lo heredado biológicamente, es por ello que algunas personas parten de lo biológico para definir el género, mientras otras lo hacen desde el punto de vista cultural-ideológico.

Visto desde lo sociológico, se da la violencia hacia la mujer no sólo cuando esta es golpeada por su esposo o compañero, sino cuando la sociedad la discrimina como grupo en las relaciones de poder, cuando se le ubica en posición inferior. Es aquí donde debemos reflexionar cuántas mujeres tiene la población panameña, de estas cuántas son profesionales, cuántas han tenido la oportunidad de participar en materia de política del Estado de nuestra llamada democracia, cuántas magistradas hay en la Corte Suprema de “Justicia”. Porque el hombre tiene más aval por la ley y las costumbres para este dominio, cuándo se hará justicia para la otra mitad de la población, es decir, para las mujeres.

Panamá como región puede avanzar a verdaderos niveles de desarrollo, cuando objetivamente se vea igualdad de oportunidades, no sólo en áreas urbanas sino en las más excluidas del país, como sucede con aquellas mujeres de la campiña interiorana y las comarcas indígenas, quienes actualmente viven excluidas del discurso de la inclusión, como si vivieran en otro mundo.

Esto lo observo cuando viajo a comunidades apartadas de la comarca y veo niños y niñas morir de hambre, o por un resfriado sin control médico, una madre en labor de parto sin la opción de salud igual para todos, el rostro de la desnutrición de mujeres y niños especialmente en los meses de verano, cuando no existe ni siquiera una yuca para sobrevivir.

Debemos trabajar mucho más para enorgullecernos como nación. Yo me pregunto: desarrollo para qué o para quién, si nos persigue la pobreza y se aumenta la brecha de las desigualdades que a su vez se convierten en las grandes injusticias del sistema. Para estos hechos sociales no existe una política pública de familia que responda atinadamente a los intereses de tales grupos vulnerables, como lo son las mujeres, ancianos, niños y niñas.

<> Este artículo se publicó el 27 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

El doble rasero de la ‘izquierda’ adocenada panameña

La opinión del Activista de Derechos Humanos….

Manuel Castro Rodríguez

José Martí considera los derechos del ser humano como la esencia misma de su existencia. Expresa: “Me parece que me matan un hijo cada vez que privan a un hombre del derecho a pensar”.   La defensa del “respeto a la libertad y al pensamiento ajenos” constituye una parte tan esencial de su ideario político que la llama “mi fanatismo”.   Dice: “Si muero o me matan, será por eso”.

El 5/2/2009 el sacerdote José Conrado Rodríguez le dirigió una carta abierta a Raúl Castro en la que le expresa: “en nuestra patria hay una violación constante y no justificable de los Derechos Humanos, que se expresa en la existencia de decenas de presos de conciencia y en el maltrecho ejercicio de las más elementales libertades”.

Hasta un defensor del castrismo como Ignacio Ramonet reconoce que “los informes anuales de la organización Amnistía Internacional critican la actividad de las autoridades en materia de libertades (libertad de expresión, libertad de opinión, libertades políticas) y recuerdan que en Cuba, hay decenas de “prisioneros de opinión”. Sea cual fuese el motivo, se trata de una situación que no se justifica”.

La izquierda es conocida por sus luchas destinadas a lograr una sociedad más justa, donde se satisfagan plenamente los derechos sociales básicos -alimentación, salud, educación, vivienda y empleo-, y se elimine todo tipo de discriminación.    Soy de izquierda por convicción y martiano de corazón.

El comportamiento de algunos que se definen como izquierdistas es la antítesis del pensamiento socialista emancipador.   La ‘izquierda’ adocenada panameña es un ejemplo de ello:   Cuando ya sólo los estalinistas defienden al castrismo, esta ‘izquierda’ continúa mostrándose ciega, sorda y muda ante sus múltiples crímenes, y prosigue apoyándolo incondicionalmente.

Me sorprendió que Javier Viquez –uno de los más cercanos colaboradores políticos del profesor Juan Jované-,   realizara una apología del castrismo, por lo que emplacé cara a cara a Jované,   quien evadió definirse al respecto y no ha tenido la entereza de enfrentarse al debate público al que lo he invitado en innumerables ocasiones.

La ‘izquierda’ adocenada panameña tiene un doble rasero:  con razón repudia la tiranía de Pinochet -duró diecisiete años y produjo tres mil víctimas, entre muertos y desaparecidos-,   pero apoya a la tiranía cubana que ya triplicó a la chilena.    Al tiranizar a Cuba por más de 51 años y con más de diez mil seiscientas muertes documentadas, el castrismo ha superado con creces al criminal Pinochet.    Además de violarle al pueblo cubano los derechos consagrados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el castrismo le niega los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales inalienables a todo ciudadano.

La ‘izquierda’ adocenada panameña se ha hecho acreedora a la profecía de Isaías:   “Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo”.

<> Artículo publicado el 27 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

‘De todo un poco, como los locos’

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado…

MARIELA SAGEL

El rescate a la labor del ex contralor Kuzniecky la semana pasada me trajo toda una lluvia de comentarios muy favorables, no solo hacia la persona a quien me referí —coincidiendo con las fiestas judías—, sino también el reclamo de otros ex funcionarios de la Patria Nueva que, con justificada razón, se sintieron excluidos como que no ‘habían podido’.

Resalto especialmente a la que fue directora general de Ingresos, que entiendo ordenó la casa de manera ejemplar, y el callado y poco protagonista ministro Héctor Alexander, que sin nada de bulla puso a caminar el Ministerio de Economía con paso firme. El propio Benjamín Colamarco también reclamó su decidida labor al frente del MOP y para muestra, la Cinta Costera. Para todos, mi reconocimiento, pero ninguno se ha tomado la molestia que tuvo Dani, de enviarme el sustento de su labor.

Como los temas económicos son los que más nos preocupan, además de la inseguridad y la urgencia a mejorar la educación de todos los panameños, asistí esta semana a una conferencia de prensa que dirigió Javier Martínez Acha, donde presentó muestras fehacientes del costo actual de la canasta básica, que asciende a $350 dólares en un mercado tan popular como el Súper Extra de la 24 de Diciembre.

No sé a quién corresponde el velar por la información y actualización permanente de estas cifras, si al MEF o la ACODECO, pero algo tiene que hacerse para que no siga ascendiendo. Ya no hay ferias Compita y las alternativas de abastecimiento se cierran de forma inexorable.

Igual pasa con el desempleo, que sigue en aumento, a pesar del cacareado crecimiento de la economía nacional. O estamos hablando paja sobre la bonanza que vivimos (o viven otros) o se están empleando a muchos indocumentados en detrimento de los nacionales que buscan el sustento diario.

La basura o su recolección siguen en recreo y apenas hace unos días se aprobó la creación de la autoridad que velará por ella, lo que le quita facultades al alcalde, pero todos queremos que este ilustre funcionario acabe su período, porque quien aspire al cargo, así sea Pelúa, ganará, después del desastre que ha sido el Plan B.   Urge definirle algunas funciones para que no trate, otra vez en estas navidades, de romper un record Guinness con adefesios en la Cinta Costera.

Señaló el señor Martínez Acha que la situación del IDAAN es crítica y el suministro del agua potable aún más. Yo soy muy pro privatización y esa tarea está pendiente hace más de diez años en un servicio que da pena y desperdicia el recurso más valioso del país.   Lo peor del IDAAN, entiendo, es el cobro del servicio, algo que con este auge de ‘tercerización’ bien podría hacerse.

De metiche quise saber más sobre los megaproyectos que con bombas y platillos anuncia el gobierno. Los mismos son su enfoque principal, sin que las necesidades más urgentes de los panameños sean siquiera consideradas para ser medianamente satisfechas.   La Tuza de la Avenida Balboa es el colmo del empecinamiento y capricho de los que ‘entran millonarios’. El diálogo establecido ante la demanda de derogación de la tenebrosa Ley Chorizo ha sido una burla a los participantes y nunca ha habido la intención de siquiera revisar los puntos álgidos que llegaron a hacer crisis en julio pasado. Esto ha iniciado una lucha de clases y la oportunidad de una radicalización de las posturas tanto de sindicatos como de otros actores de la despreciada —por el Ejecutivo— sociedad civil.

Hacer estos megaproyectos ‘llave en mano’, tal como teme mi admirado amigo Fernando Aramburú, si bien agiliza la ejecución, es un riesgo muy grande para el país, porque no controla costos y al culminarlos, puede que tengamos hasta que emitir deuda para poder pagarlos, lo que afectaría negativamente la relación con el Producto Interno Bruto del país.

Finalmente, la recompra de los corredores es el peor negocio que se pueda considerar. Con ese dinero se pueden hacer tres nuevas autopistas, no se crearían nuevos puestos de trabajo y, lo peor, se perderían los actuales. ¿Queremos este escenario para facilitarle al presidente que Wallmart adquiera sus supermercados?

<> Artículo publicado el 26 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora,   todo el crédito que les corresponde.

Desigualdad y discriminación

Ley 48 de 1941.  La opinión de…

Marcos Young Rodríguez 

Recientemente tuve la oportunidad, como médico urólogo, de atender a un paciente que solicitaba una vasectomía.  Él tiene dos hijos, y su esposa, de 25 años, tuvo problemas en su embarazo previo. Decidieron optar por la vasectomía, ante las dificultades institucionales para la realización de la salpingectomía.

Les expliqué el procedimiento, y sus complicaciones. Les aclaré que mayormente se realiza con anestesia local, que no se invade el abdomen, por lo que no hay posibilidades de lesiones a órganos intrabdominales y que, usualmente, las complicaciones son menores, relacionadas a la incisión: hematoma, infecciones, etc.

Su esposa me preguntó si se requería tener un número de hijos o cierta edad.   Le contesté que no. Para el hombre en Panamá, la decisión es personal, está regulada por el Código de Salud, la Ley 68, de los derechos del paciente, y las normativas de cada instalación de salud. Esto causó sorpresa e incredulidad en la esposa de mi paciente.

Finalmente optaron por la vasectomía.

La vasectomía es la sección y ligadura de los vasos deferentes, y es el método más popular de planificación familiar en el hombre. La salpingectomía, procedimiento que consiste en la sección y ligadura de las trompas de Falopio, es una importante forma de planificación y esterilización femenina. Aunque en la actualidad su morbi-mortalidad es baja, puede asociarse con lesiones intestinales, vesicales, ureterales. Además de las complicaciones anestésicas, pueden ocurrir complicaciones de la herida quirúrgica, respiratorias, como en otras intervenciones quirúrgicas.

Así pues, desde esta perspectiva, la Ley 48 de 1941 no solo tiene aspectos de desinformación y discriminación, sino que también hay desigualdad en los riesgos para cada paciente, siendo así que existe una potencialidad más alta de perforaciones a otras vísceras con la salpingectomía que con la vasectomía.

Esta ley debe ser derogada, aun sin que se discutan las necesarias reformas en materia de salud reproductiva. La mujer tiene el derecho soberano de elegir la forma de ser tratada, tal como lo establece la Ley 68.   La decisión de una cirugía urológica o de cualquier tipo no se define por los parámetros de la Ley 48 de 1941, sino por lo que establecen las leyes, decretos y reglamentaciones vigentes.

Es tiempo de erradicar esta desigualdad. Independientemente de los aspectos sicológicos, religiosos y éticos involucrados en el tema, debe equipararse la salpingectomía con las otras cirugías, de forma tal de subsanar este error histórico de la salud pública panameña.

<> Este artículo se publicó el 27 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Tecnología de estudio: metodología

La opinión de la Licenciada en Ciencias Políticas y  Presidente de Fundación Libertad y Desarrollo Social…

Elvira Muñoz de Hom  

Debido a que hemos recibido muchas llamadas telefónicas en la que se nos ha preguntado cuál es la metodología y la aplicación del tema de Tecnología de Estudio, de cómo puede influir en la vida de una persona, además de algunos comentarios como que a ellos nunca les habían enseñado a estudiar, es que hemos decidido hacer el presente artículo.

El propósito de la Tecnología de Estudio es ser la base de cualquier aprendizaje. Con esto se quiere decir que primero que nada, se deben de dar las herramientas básicas para poder aprender y luego poder sembrar nuevos conocimientos para que se puedan aplicar correctamente. Es decir la aplicación de lo estudiado.

La metodología de los seminarios que se imparten, tienen una parte teórica, donde se estudian cuáles son las barreras al estudio, cuáles son los fenómenos que se presentan en el estudiante a la hora de enfrentar una barrera y cómo se solucionan. También se llevan a cabo prácticas de cómo estas mismas barreras nos han afectado en nuestra vida cotidiana al no haber aprendido ya sea una lección escolar o una lección de vida en el caso de los adultos.

Al ser una tecnología precisa para poder aprender, vemos por ejemplo, cómo la felicidad inclusive de nuestras vidas depende de la calidad de aprendizaje que tengamos, y que, dificultades con las que nos hemos enfrentado, puede tener relación directa con algunas de las tres barreras al estudio.

Su duración varía del nivel de profundidad que se quiera hacer o de los cambios que se deseen lograr y del público meta que se desee abordar, por ejemplo, si son profesores, los problemas que enfrentan a la hora de querer trasmitir sus conocimientos, como detectar si el estudiante está teniendo comprensión total, o parcial. Si son estudiantes, cómo detectar y ubicar en cuál de las barreras tiene dificultades para seguir avanzando correctamente en su aprendizaje.

El nivel de profundidad puede variar de un público a otro, pues se hace especial énfasis en los profesores, quienes tienen como propósito enseñar correctamente y hacer que el alumnado duplique sus conocimientos para poder aplicarlos.

Hemos de destacar la labor que ha realizado la Autoridad del Canal de Panamá, con padres de familia e hijos así como el Banco General, quienes han llevado esta técnica a todas sus sedes, como una forma de ayudar dentro del ámbito de responsabilidad social empresarial, a sus colaboradores en aspectos tan necesarios como es la calidad del aprendizaje de las futuras generaciones de profesionales. Agradecemos también este espacio que se nos ofrece con el fin de poder ayudar a la mayor cantidad de personas que lo deseen.

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<> Artículo publicado el 27 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

¿Trato o truco?

Mientras el gobierno extrema esfuerzos por convencernos de que el aumento de la inseguridad es una percepción,   la policía nos amedrenta.

La opinión de….

Monica Miguel 

Hace un par de noches un grupo de amigos salimos a cenar y decidimos irnos varios en un solo coche.  Después de la cena, regresaba con uno de ellos al lugar donde había aparcado su auto. Háganse la idea, miércoles, once de la noche, barrio del Cangrejo, en una calle con acceso a varios de los restaurantes más importante de Panamá, con un hotel a media cuadra, y un teatro al lado.

La cosa es que al llegar a su carro aparqué correctamente el mío y seguimos hablando para terminar la conversación que traíamos hasta el momento.   Y me preguntarán ustedes, ¿por qué me extiendo tanto en estos preliminares?   Pues porque quiero que comprendan la intrascendencia del hecho, lo normal, habitual y banal del mismo.

Ni lugares apartados, ni discotecas, ni alcohol, ni horas de la madrugada, ni actitudes sospechosas.  Aún no habíamos pasado ni tres minutos dentro del carro, cuando a nuestro lado se detiene una patrulla.  De ella se baja un policía, con mirada suspicaz nos pide documentación, con toda la tranquilidad se la damos, hasta ahí todo normal. (Conste que a mí a esas alturas ya me estaba entrando la risa floja, ¡a mi edad!   ¡Detenerme un policía en el carro! ¡Si ni en la adolescencia lo hicieron!).

Nos preguntó qué estábamos haciendo allí y pareció poner cara de decepción ante lo prosaico del hecho y lo normal que todo parecía. Pero no desesperen señores, que ahora viene lo bueno, ante la mirada asombrada de mi amigo y la mía, el policía, a través de la ventanilla abierta, se puso a darnos un discurso aleccionador acerca de las medidas de seguridad a seguir en Panamá por la noche.

Nos dijo que ante la creciente inseguridad (sic) que había en las calles lo mejor es (atentos, abro comillas): ‘no andar por las calles más allá de lo imprescindible’.   Ahí les juro que yo ya no sabía si reírme o llorar.   Una vez que el agente del orden público montó en su patrulla, no sin antes hacernos casi prometer que terminaríamos rápido la conversación y nos iríamos rápido de allí, nosotros nos miramos alucinados.

Aún al día de hoy yo no salgo de mi asombro, o sea, el señor presidente y varios de los que lo rodean siguen gritando a los cuatro vientos que la percepción ciudadana del aumento de la delincuencia es culpa de los medios de comunicación; con algún medio de prensa escrita convertido en el tablón de anuncios de la policía, publicando montones de noticias cortadas y pegadas de los comunicados que estos mandan, diciéndonos quien fue aprehendido, donde y por qué delito se le buscaba, supongo que todo para hacernos creer que la policía trabaja mucho y que ya está poniendo a buen recaudo a todos los malos malosos que andan por ahí sueltos, mientras tanto, los de sus propias filas van por ahí amedrentando a la gente.

Porque díganme ustedes, si yo no fuera como soy y un policía me dice que lo mejor que puedo hacer es no salir de mi casa más allá de lo imprescindible,   seguramente lograría que yo me atrincherase en mi hogar y no volviese a asomar la nariz ni al portal. ¿Qué imagen pretende dar la policía? Después de esto quisiera que alguien me responda ¿tengo que tener miedo sí o no?

<> Artículo publicado el 26 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.