Un gobierno más grande y menos efectivo nos empobrece

La opinión de…

Marissa Krienert

Muchos estudios demuestran que los individuos que viven en países con los mejores índices de libertad económica disfrutan de niveles más altos de prosperidad, de mayores libertades individuales y de expectativas de vida más altas.

El compromiso con la libertad económica es un tema en común entre las naciones más prósperas del mundo. Mientras los residentes de estas naciones disfrutan de mejores estándares de vida, las personas que viven en países sin libertad económica, viven en pobreza extrema, con la opresión de sus gobiernos y con la total ausencia de derechos individuales.

Para medir la libertad económica en el mundo, el Fraser Institute de Canadá con el apoyo de instituciones de 80 países, publica el Índice de Libertad Económica del Mundo. El reporte analiza 42 aspectos para crear un índice que compara 141 naciones alrededor del mundo, que representan el 95% de la población mundial.

Los pilares fundamentales de la libertad económica son la libertad personal, el intercambio voluntario, la libre competencia y el respeto y seguridad de la propiedad privada. La libertad económica se mide en cinco áreas diferentes: tamaño del gobierno, estructura legal y derechos de propiedad, acceso a una moneda estable, libre mercado y la regulación del crédito, las relaciones laborales y los negocios.

Las variables que utiliza el reporte para medir el tamaño del gobierno son el consumo del gobierno, es decir, su gasto corriente en todos los niveles institucionales, los salarios que paga a sus empleados,  las transferencias y subsidios,  el dinero que se “invierte” en proveer servicios a los ciudadanos por medio de empresas  estatales y las tasas marginales de impuestos.

Midiendo el tamaño del gobierno con las variables mencionadas se determina el grado en que un país depende de las elecciones de sus habitantes y el funcionamiento de los mercados antes que de presupuestos del gobierno y de la toma de decisiones políticas.

Los países con los niveles más bajos  del gasto público y tasas impositivas marginales más bajas ganan las calificaciones más altas en el índice.

Cuando el gasto del gobierno supera los gastos de los individuos y las empresas entonces las decisiones políticas sustituyen las decisiones personales y se reduce la libertad económica.

De igual forma, se reducen nuestras libertades cuando el gobierno aplica tasas impositivas a ciertas personas o grupos económicos para transferirlo a otros, reduciendo así la libertad de los individuos para mantener las ganancias obtenidas producto de sus esfuerzos personales.

El valor principal que mide el índice en materia de impuestos es el valor marginal más alto de la tasa de impuesto a los ingresos.   Las altas tasas impositivas que se aplican en niveles de ingresos relativamente bajos son también indicativos de dependencia sobre el gobierno. Tales tasas niegan a los individuos los frutos de su trabajo. Así, los países con tasas impositivas marginales altas y umbrales bajos de ingresos son valorados más bajo.

Otro componente importante que mide el índice, dentro del área del tamaño de gobierno, es el punto que evalúa la participación de las empresas estatales como proveedoras de bienes y servicios en vez de la empresa privada. Las empresas estatales que son proveedoras funcionan con reglas de juego diferentes a las empresas privadas, no dependen de los consumidores para obtener sus ingresos y recuperar sus inversiones y operan en mercados protegidos.

En la medida en que las empresas estatales provean servicios en mayores proporciones, el libre mercado y la competencia, así como la libertad de los consumidores y la oportunidad de tener mejores servicios, se ven afectados, por lo que el índice de libertad económica se reduce.

En el caso de nuestro país la porción del índice que mide el tamaño del gobierno refleja que las mediciones de Panamá luego de haber ido en aumento, a favor, entre los periodos comprendidos entre el año 1980 y 2005, ahora descienden todos los años. En el año 1995, Panamá obtuvo un puntaje de 7.36, siendo 10 el puntaje máximo en la escala y el puntaje que obtienen los mejores países. Para el año 2000, el puntaje aumentó a 7.81 y luego en 2005 a 8.30. En el año 2007 bajó a 8.28 y en 2008 volvió a bajar, quedando en 8.05.

Últimamente hemos observado cómo crece la planilla del sector público, cómo el Gobierno adquiere empresas privadas, cómo se mantienen y realizan inversiones en servicios públicos que solo fracasan cada vez mejor.

Si bien la caída en un punto no hace una gran diferencia como parte del total, se debe resaltar que en este informe presentamos disminuciones en 13 puntos evaluados; se mantienen los puntajes en 22 y sólo hemos mejorado en 7.

¿Qué ha pasado en los últimos 20 meses en nuestro país? ¿Nos estamos acercando o alejando a los países más prósperos? O por el contrario, ¿nos estaremos acercando a los países donde no se respetan las libertades individuales y se vive con la opresión del amo gobierno?

El  Índice  de  Libertad  Económica  del  Mundo  del año 2010 lo puede acceder en http://www.fundacionlibertad.org.pa

<> Este artículo se publicó el 20 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.
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